En la corte del califa de Córdoba: esposas, madres, princesas

La familia omeya tenía más cosas en común con otras familias soberanas de religión diferente que con el resto de la población musulmana del Califato. Incluso las esclavas del califa eran un tipo de esclavas muy especial, pues habían sido educadas para compartir la vida privada de los califas y habían recibido para ello una educación exquisita. Algunas de ellas estuvieron dotadas de gran inteligencia y personalidad, y llegaron a disfrutar de gran poder dentro de la corte. Esto generó la suspicacia de los autores árabes.

Un día en el Califato de Al-Hakam II

Los quince años de gobierno de al-Hakam II, entre 961 y 976, marcan posiblemente el apogeo del Califato de Córdoba como potencia hegemónica en toda la Península, como uno de los principales poderes que despuntan en el Mediterráneo y como uno de los principales centros de conocimiento y excelencia creativa de la época

Cristianos, judíos y musulmanes

A lo largo de la Edad Media en la Península Ibérica convivieron diferentes comunidades religiosas, no siempre de forma pacífica, ni mucho menos, pero tampoco siempre de manera violenta. Tanto en los reinos cristianos como en los musulmanes la gestión del pluralismo religioso fue compleja y contradictoria. En ocasiones vista con sospecha, en otras con naturalidad, la presencia de comunidades religiosas diferentes de la mayoritaria generó intercambios culturales, influencias, experiencias comunes y conflictos que hacen de la historia medieval hispana un caso poco frecuente en la Europa de la época. Por esa razón la experiencia hispana ha despertado el interés de multitud de historiadores de todo el mundo.