{"id":839,"date":"2018-12-26T08:37:07","date_gmt":"2018-12-26T08:37:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=839"},"modified":"2021-06-16T11:27:40","modified_gmt":"2021-06-16T09:27:40","slug":"el-caso-de-la-herencia-de-ibn-antunyan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=839","title":{"rendered":"El caso de la herencia de Ibn Antuny\u0101n"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">El visir H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz recogi\u00f3 testimonios seg\u00fan los cuales Q\u016bmis b. Antuny\u0101n no hab\u00eda muerto como musulm\u00e1n, sino como cristiano, y presion\u00f3 para que se iniciara una investigaci\u00f3n. Estaba en juego una gran herencia<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=196\">Maribel Fierro<\/a><br> ILC-CSIC (Madrid)<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"977\" height=\"349\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Les_Makamat_de_Hariri_BNFArabe5847-22r.jpg?resize=977%2C349\" alt=\"\" class=\"wp-image-840\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Les_Makamat_de_Hariri_BNFArabe5847-22r.jpg?w=977&amp;ssl=1 977w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Les_Makamat_de_Hariri_BNFArabe5847-22r.jpg?resize=300%2C107&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Les_Makamat_de_Hariri_BNFArabe5847-22r.jpg?resize=768%2C274&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 977px) 100vw, 977px\" \/><figcaption>Detalle de una miniatura de <em>Las Makamat<\/em> de al-Hariri, BNF ms. Arabe 5847, f. 22r.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La narrativa<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMu\u1e25ammad [b. \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b] dijo: Me mencionaron que H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz trat\u00f3 de hacer caer en una trampa [al juez] Sulaym\u0101n b. Aswad e intent\u00f3 embaucarlo en el asunto de la herencia dejada por Q\u016bmis b. Antuny\u0101n, aunque ello no le sali\u00f3 como habr\u00eda querido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bbLo que sucedi\u00f3 fue que el rango de H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz con el emir &#8211; \u00a1Dios tenga misericordia de \u00e9l! &#8211; era elevado, pues era \u00e9l quien llevaba las cargas del califato, administrando los asuntos m\u00e1s serios y estando al frente de la gesti\u00f3n del estado, sin que ninguna transacci\u00f3n tuviese lugar sin \u00e9l y sin que el emir decidiese algo excepto mediante su intervenci\u00f3n. H\u0101\u0161im no encontraba oposici\u00f3n alguna ni se imaginaba que alguien se pudiese oponer a \u00e9l. Entonces Q\u016bmis b. Antuny\u0101n empez\u00f3 a elevarse, los m\u00e9ritos de su <em>adab<\/em> [conocimiento propio de la gente cultivada] se hicieron manifiestos, se le nombr\u00f3 para la canciller\u00eda, tom\u00f3 a su cargo pesadas tareas y se hizo indispensable, alcanzando fama, siendo muy competitivo y haciendo muchos esfuerzos para elevarse a\u00fan m\u00e1s <strong>(1)<\/strong>. [A H\u0101\u0161im] no le agradaba depender de nadie ni someterse a ning\u00fan semejante y empez\u00f3 a preocuparse de que la posici\u00f3n de Q\u016bmis pudiese oscurecer la suya, por lo que se puso a maquinar c\u00f3mo da\u00f1ar a Q\u016bmis y hacerle caer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bbCuando Q\u016bmis se dio cuenta de esto, se llen\u00f3 de precauciones y se volvi\u00f3 prudente. Su cautela y prudencia llegaron al punto de que [ocurri\u00f3 lo siguiente]. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 \u2013 quien era su amigo y ten\u00eda una estrecha relaci\u00f3n con \u00e9l\u2013 llam\u00f3 una noche a su puerta. Q\u016bmis fue a ver qui\u00e9n llamaba y habl\u00f3 con \u00e9l desde detr\u00e1s de la puerta. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 le dijo: \u2018Abre la puerta\u2019. \u00c9l dijo: \u00abPor Dios, no la abrir\u00e9 a menos de que me digas qu\u00e9 te ha tra\u00eddo hasta aqu\u00ed\u00bb. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 contest\u00f3: \u00abAsuntos de los que no es apropiado hablar desde detr\u00e1s de una puerta\u00bb. Q\u016bmis le dijo: \u00abEntonces trataremos de ellos ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana\u00bb. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 se march\u00f3 molesto de que le hubiese dejado all\u00ed [sin permitirle entrar]. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf no durmi\u00f3 en lo que quedaba de noche. Despu\u00e9s de haber rezado la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana fue a ver a Q\u016bmis temprano. Q\u016bmis le recibi\u00f3 con muy buen trato, mostr\u00e1ndole el debido respeto y honr\u00e1ndole. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 le dijo: \u00abAhora me muestras respeto, pero cuando ayer por la noche vine a verte no me consideraste lo suficientemente respetable como para abrirme la puerta\u00bb. Q\u016bmis replic\u00f3: \u00abPerd\u00f3name, soy un hombre al que le est\u00e1n queriendo perjudicar y t\u00fa sabes quien est\u00e1 detr\u00e1s de ello, por lo que no te extra\u00f1ar\u00e1 que me haya vuelto tan precavido como t\u00fa mismo has podido constatar. He considerado que era apropiado mostrarme precavido incluso contigo, de manera que esta conducta m\u00eda justifique que act\u00fae de la misma manera con otros. No me censures por ello\u00bb. A continuaci\u00f3n Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 trat\u00f3 con \u00e9l el asunto que se tra\u00eda entre manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bbCuando Q\u016bmis b. Antuny\u0101n muri\u00f3, H\u0101\u0161im puso una demanda contra sus herederos y su herencia, consiguiendo testimonios por doquier y haciendo que un <em>mu\u1e25tasib<\/em> llevase el caso ante el juez Sulaym\u0101n b. Aswad, diciendo que Q\u016bmis b. Antuny\u0101n hab\u00eda muerto como cristiano y que su fortuna por tanto pertenec\u00eda al Tesoro P\u00fablico (<em>bayt al-m\u0101l<\/em>). H\u0101\u0161im tambi\u00e9n elev\u00f3 el caso al emir, dici\u00e9ndole: \u00abT\u00fa tienes m\u00e1s derecho a su fortuna que sus herederos. Ordena al juez que lo investigue\u00bb. El emir Mu\u1e25ammad orden\u00f3 a Sulaym\u0101n b. Aswad que investigase el asunto. El juez recibi\u00f3 numerosos y serios testimonios de personas importantes (<em>wu\u0177\u016bh al-n\u0101s<\/em>) y de testigos notables (<em>a\u02bdl\u0101m al-\u02bdud\u016bl<\/em>) que aseguraban que Q\u016bmis hab\u00eda muerto siendo cristiano. Pocos de entre los notables y los juristas (<em>bay\u0101\u1e0d al-n\u0101s wa-fuqah\u0101\u02bci-him<\/em>) se abstuvieron de testificar en este caso. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 fue uno de ellos. Cuando se sentaba en la mezquita aljama, no dejaba de decir a esos principales (<em>ru\u02bc\u016bs al-n\u0101s<\/em>) [que hab\u00edan declarado en contra de Q\u016bmis]: \u00ab\u00a1Que de un hombre como Q\u016bmis que siempre estaba rezando y haciendo devociones, la paloma de esta mezquita, dig\u00e1is ahora que muri\u00f3 siendo cristiano!\u00bb. Y lo repet\u00eda varias veces. El pueblo (<em>al-n\u0101s<\/em>) estaba at\u00f3nito ante los testimonios que se hab\u00edan hecho contra Q\u016bmis. Todo esto lleg\u00f3 a conocimiento del emir, quien encarg\u00f3 a sus visires que llamaran al juez Sulaym\u0101n b. Aswad y le preguntasen cu\u00e1l era en su opini\u00f3n lo que se hab\u00eda podido establecer contra Q\u016bmis b. Antuny\u0101n. Sulaym\u0101n b. Aswad compareci\u00f3 y los visires le dijeron: \u00abEl emir \u2014\u00a1que Dios le de larga vida!\u2014 ha ordenado que te hici\u00e9semos comparecer para que podamos saber por t\u00ed qu\u00e9 se ha establecido en tu tribunal en relaci\u00f3n al caso de Q\u016bmis\u00bb. Sulaym\u0101n sac\u00f3 un rollo (<em>\u1e6d\u016bm\u0101r<\/em>) de su manga y dijo: \u00abAqu\u00ed est\u00e1 lo que se ha testimoniado en mi tribunal sobre su caso. Hay que hac\u00e9rselo llegar al emir de manera que pueda examinarlo y en funci\u00f3n de las conclusiones que saque que act\u00fae en consecuencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bbH\u0101\u0161im quiso pararle y le dijo: \u00abOh, juez, el rollo es largo y los testimonios muchos, sin que el emir conozca a todos los que han declarado. Lim\u00edtate a aquellos testigos que has considerado aceptables, dinos qui\u00e9nes son y escoge sus testimonios\u00bb. Sulaym\u0101n se dio cuenta de lo que pretend\u00eda H\u0101\u0161im y le dijo: \u00abNo har\u00e9 tal cosa, es indispensable que el emir lea todos los testimonios por s\u00ed mismo\u00bb. El juez envi\u00f3 el rollo con la totalidad de lo que hab\u00eda sido registrado. Muy poco despu\u00e9s, un paje sali\u00f3 del lugar donde estaba el emir y dijo al juez: \u00abEl emir te pide que extractes los testimonios dado su volumen y me informes de lo que en tu opini\u00f3n ha quedado establecido gracias a ellos\u00bb. Sulaym\u0101n b. Aswad dijo al paje: \u00abInforma al emir de que en mi opini\u00f3n nada reprehensible ha podido ser establecido contra Q\u016bmis, sobre todo teniendo en cuenta que es bien sabido que Dios no tomar\u00eda en cuenta nada de ninguno de los testimonios que han sido recogidos en este rollo\u00bb. H\u0101\u0161im le dijo entonces: \u00ab\u00a1Dios sea exaltado, oh, juez! Ibn Qulzum y otros tales como \u00e9l se cuentan entre los que prestaron testimonio en tu tribunal\u00bb. El juez replic\u00f3: \u00abHe informado al emir de lo que creo es lo correcto\u00bb. Un edicto (<em>tawq\u012b\u02bd<\/em>) [del emir] fue enviado al juez diciendo: \u00abDivide la fortuna de Q\u016bmis entre sus herederos\u00bb. As\u00ed lo hizo el juez. La fortuna era considerable.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La fuente<\/strong> <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fuente es un diccionario biogr\u00e1fico dedicado a los jueces de C\u00f3rdoba que estuvieron activos en un periodo comprendido entre la conquista isl\u00e1mica (iniciada en 92\/711) y el reinado del primer califa omeya cordob\u00e9s \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III (r. 300\/912-350\/961). El autor es Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b (m. 361\/971) <strong>(2)<\/strong>. La obra de la que est\u00e1 tomada la historia es su <em>Ta\u2019r\u012bj al-qu\u1e0d\u0101t bi-Qur\u1e6duba<\/em> o <em>Historia de los jueces de C\u00f3rdoba<\/em> en la entrada dedicada al juez Sulaym\u0101n b. Aswad. La fuente de Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b no se especifica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-4 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/QQ_ara_130-133_P%C3%A1gina_4-600x1024.jpg?resize=600%2C1024\" alt=\"\" data-id=\"846\" data-link=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?attachment_id=846\" class=\"wp-image-846\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/QQ_ara_130-133_P%C3%A1gina_4.jpg?resize=600%2C1024&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/QQ_ara_130-133_P%C3%A1gina_4.jpg?resize=176%2C300&amp;ssl=1 176w, 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agrandar)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El contexto<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando empez\u00f3 a gobernar, el emir omeya cordob\u00e9s Mu\u1e25ammad (r. 238\/852-273\/886) confirm\u00f3 a los visires que hab\u00edan servido a su padre. Su secretario, \u02bdAbd All\u0101h b. Umayya b. Yaz\u012bd, era un miembro de una de las familias de <em><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1141\">maw\u0101l\u012b<\/a><\/em><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1141\"> (clientes)<\/a> omeyas a las que habitualmente se recurr\u00eda para ocupar puestos en la administraci\u00f3n omeya. \u02bdAbd All\u0101h b. Umayya b. Yaz\u012bd cay\u00f3 enfermo al cabo de dos a\u00f1os. El emir nombr\u00f3 entonces al cristiano (al-na\u1e63r\u0101n\u012b) Q\u016bmis b. Antuny\u0101n b. Yuly\u0101na (as\u00ed se llamaba su abuela) para que ayudase al secretario durante su enfermedad. Cuando \u02bdAbd All\u0101h b. Umayya b. Yaz\u012bd falleci\u00f3, el emir dio a entender que si Q\u016bmis b. Antuny\u0101n se convirtiese al islam, lo nombrar\u00eda para ocupar el puesto. Q\u016bmis se convirti\u00f3 entonces al islam y fue nombrado secretario. Se destaca su excelente conocimiento de la lengua \u00e1rabe y sus habilidades para desempe\u00f1ar el cargo. Sin embargo, el poderoso visir y comandante militar H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz, miembro de uno de los linajes de <em>maw\u0101l\u012b<\/em> omeyas m\u00e1s poderosos e influyentes, estaba en contra de Q\u016bmis. Tambi\u00e9n lo estaban los miembros de otras influyentes familias de \u00e1rabes y &nbsp;clientes de la corte omeya, resentidos porque un converso reciente hubiese sido nombrado para una posici\u00f3n tan elevada en la administraci\u00f3n (<em>jidma<\/em>). Ese resentimiento llev\u00f3 a H\u0101\u0161im a intrigar contra Q\u016bmis, aunque no tuvo \u00e9xito mientras el secretario vivi\u00f3. Tras la muerte de Q\u016bmis, H\u0101\u0161im sugiri\u00f3 que el secretario hab\u00eda muerto como cristiano (es decir, le acus\u00f3 de haber apostatado del islam) y por ello afirm\u00f3 que sus herederos no estaban legitimados para recibir la herencia de Q\u016bmis de acuerdo con la normativa legal de que la herencia de quienes abandonan el islam revierte al Tesoro P\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El caso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando muri\u00f3 el secretario Q\u016bmis b. Antuny\u0101n, dej\u00f3 una gran herencia. El visir H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz recogi\u00f3 testimonios seg\u00fan los cuales Q\u016bmis no hab\u00eda muerto como musulm\u00e1n, sino como cristiano e incit\u00f3 a un <em>mu\u1e25tasib <\/em>a que llevase el caso ante el juez de C\u00f3rdoba Sulaym\u0101n b. Aswad al-G\u0101fiq\u012b. El t\u00e9rmino <em>mu\u1e25tasib <\/em>significa la persona que lleva a cabo el precepto isl\u00e1mico de ordenar el bien y prohibir el mal (<em>\u1e25isba<\/em>), es decir, que reprueba a quien se aparta de la normativa isl\u00e1mica, reprobaci\u00f3n que puede limitarse a ser interna (\u2018en el coraz\u00f3n\u2019), de palabra (\u2018con la boca\u2019) o conllevar una acci\u00f3n coercitiva (\u2018con la mano\u2019). El <em>mu\u1e25tasib<\/em> puede ser un individuo que act\u00faa por su cuenta bien de palabra o bien de obra, pero tambi\u00e9n se refiere a un cargo urbano encargado de vigilar que en el \u00e1mbito p\u00fablico y en especial en el mercado se sigue una conducta moral adecuada. El <em>mu\u1e25tasib<\/em> que act\u00faa por encargo de H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz parece ser un individuo sin posici\u00f3n oficial alguna que lleva un caso ante el juez escud\u00e1ndose en el cumplimiento del precepto de la <em>\u1e25isba<\/em> para que el juez inicie un proceso contra aqu\u00e9l a quien acusa de haber hecho algo reprobable. En este caso, ese <em>mu\u1e25tasib<\/em> declar\u00f3 que Q\u016bmis b. Antuny\u0101n hab\u00eda fallecido como cristiano y que su fortuna \u2013 al ser la de un ap\u00f3stata \u2013 pertenec\u00eda no a sus herederos sino al Tesoro P\u00fablico (<em>bayt al-m\u0101l<\/em>). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz llev\u00f3 el caso ante el emir, inform\u00e1ndole de que si Q\u016bmis b. Antuny\u0101n hab\u00eda muerto siendo cristiano, entonces el emir pod\u00eda reclamar su herencia y por tanto deb\u00eda ordenar el juez que iniciase el proceso correspondiente. Las palabras puestas en boca de H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz sugieren que para \u00e9l el Tesoro P\u00fablico y la fortuna del emir eran lo mismo, lo cual refleja el concepto patrimonial del estado que se ten\u00eda entonces. El emir Mu\u1e25ammad sigui\u00f3 el consejo de H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz y orden\u00f3 a Sulaym\u0101n b. Aswad que se ocupase del asunto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz, por tanto, actu\u00f3 a trav\u00e9s de dos canales para que se iniciase un proceso judicial: un canal fue incitar a un individuo a que se erigiese en <em>mu\u1e25tasib<\/em> y llevase ante el juez su acusaci\u00f3n de que Q\u016bmis b. Antuny\u0101n hab\u00eda muerto siendo cristiano; el otro canal fue sugerir al emir que ordenase al juez investigar el asunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que el juez hizo fue reunir los testimonios versados contra Q\u016bmis. Muchos notables cordobeses (es decir, aquellos que trabajaban en la administraci\u00f3n omeya y en el mundo del conocimiento legal y religioso) declararon que Q\u016bmis hab\u00eda muerto como cristiano, siendo pocos los que se abstuvieron de declarar en ese sentido. Entre ellos estaba Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25, conocido por su amistad con Q\u016bmis b. Antuny\u0101n, quien publicamente se quej\u00f3 de las acusaciones lanzadas contra el fallecido y proclam\u00f3 que Q\u016bmis hab\u00eda sido un musulm\u00e1n convencido, se\u00f1alando su piedad y su frecuente presencia en la mezquita cordobesa para rezar. Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 estaba as\u00ed subrayando la importancia de las acciones externas a la hora de decidir sobre la fe interna de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asunto de Q\u016bmis no se limit\u00f3 a los c\u00edrculos de la corte y de los notables, tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en objeto de atenci\u00f3n por parte del pueblo llano, sorprendido por las declaraciones hechas contra Q\u016bmis. Esto preocup\u00f3 al emir quien orden\u00f3 a sus visires que le informasen sobre qu\u00e9 tipo de evidencia hab\u00eda recogido el juez Sulaym\u0101n b. Aswad en relaci\u00f3n a este caso. El juez entonces mostr\u00f3 a los visires un rollo que llevaba en la manga de su vestimenta (la anchura de las mangas permit\u00eda que estas fuesen usadas como bolsillos) y les dijo que se lo llevasen al emir, pues en \u00e9l hab\u00eda registrado los testimonios. Ley\u00e9ndolos, el emir podr\u00eda sacar sus propias conclusiones y tomar una decisi\u00f3n. Dado que la acusaci\u00f3n contra Q\u016bmis era de apostas\u00eda, Sulaym\u0101n b. Aswad remit\u00eda la decisi\u00f3n al emir de qui\u00e9n \u00e9l en tanto que juez era solo un delegado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz sugiri\u00f3 que el juez deb\u00eda seleccionar previamente aquellas declaraciones que considerase aceptables por estar hechas por testigos fiables. Lo que parece haber querido H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz con esta sugerencia es que el juez s\u00f3lo diese a leer al emir aquellos testimonios que no eran favorables a Q\u016bmis hechos por gentes de peso a qui\u00e9n \u00e9l hab\u00eda previamente indicado lo que ten\u00edan que decir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El juez Sulaym\u0101n b. al-Aswad rechaz\u00f3 la sugerencia, insistiendo en que el emir deb\u00eda leer todos los testimonios. Un paje del emir le inform\u00f3 que Mu\u1e25ammad I deseaba saber cu\u00e1l era la conclusi\u00f3n que el cad\u00ed hab\u00eda sacado de aquellas declaraciones. El juez Sulaym\u0101n b. Aswad inform\u00f3 entonces al emir a trav\u00e9s del paje que no se hab\u00eda probado la acusaci\u00f3n hecha contra Q\u016bmis y que quienes hab\u00edan dado testimonio no eran fiables como testigos. H\u0101\u0161im b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz replic\u00f3 que entre ellos hab\u00eda gente importante y dio el nombre de algunos. Pero el juez insisti\u00f3 en que hab\u00eda informado al emir de lo que \u00e9l consideraba era lo correcto. El emir entonces promulg\u00f3 un edicto (<em>tawq\u012b\u02bd<\/em>) que ordenaba al juez que dividiese la fortuna de Q\u016bmis entre sus herederos como as\u00ed se hizo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante todo este proceso, el juez nunca tuvo un encuentro directo con el emir. Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b retrata al cad\u00ed como alguien que no \u2018visita\u2019 al sult\u00e1n, que es lo que los encargados del \u2018poder legislativo\u2019 (los ulemas) no deben hacer, es decir, deben mantener las distancias con el gobernante. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dada la forma en que nos ha llegado el asunto de Q\u016bmis (una fuente literaria), aunque no hay motivo para suponer que no tuvo lugar, los detalles han estado sujetos a un proceso de redacci\u00f3n cuya posible intencionalidad ha de ser tenida en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas:<\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>La traducci\u00f3n es provisional. Ya Reinhart Dozy se\u00f1al\u00f3 los problemas que presenta el texto en su <em>Suppl\u00e9ment aux dictionnaires arabes<\/em>. La frase puede entenderse como una velada cr\u00edtica a Qumis, sugiriendo que &nbsp;se esforzaba en hacer  s\u00f3lo su trabajo, pero que en realidad lo que pretend\u00eda era medrar (agradezco a Luis Molina su ayuda con este texto).<\/li><li>Sobre \u00e9l puede verse <a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=274\">\u201cEl caso del cristiano que quer\u00eda ser ejecutado\u201d<\/a>.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Fuentes:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b, <em>Kitab al-qudat bi-Qurtuba<\/em>, ed. y trad. J. Ribera, <em>Historia de los jueces de C\u00f3rdoba<\/em>, Madrid, 1914, pp. 130-133 (texto \u00e1rabe) y pp. &nbsp;159-164 (traducci\u00f3n).<\/li><li>Ibn al-Q\u016b\u1e6diyya al-Qur\u1e6dub\u012b (m. 367\/977), <em>Ta\u02bcr\u012bj iftit\u0101\u1e25 al-Andalus<\/em>, ed. P. de Gayangos (con la colaboraci\u00f3n de E. Saavedra y F. Codera); trad. J. Ribera, <em>Historia de la conquista de Espa\u00f1a de Aben al-Cotia el cordob\u00e9s, seguida de fragmentos hist\u00f3ricos de Abencotaiba (y la noble carta dirigida a las comarcas espa\u00f1olas &nbsp;del waz\u012br al-Gass\u0101n\u012b)<\/em>, Madrid, 1926, pp. 83-84\/68-69. Trad. inglesa David James, <em>Early Islamic Spain: the History of Ibn al-Q\u016b\u1e6d\u012bya<\/em>, Routledge, 2009, pp. 115-116.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Borrut, Antoine y Fred M. Donner, <em>Christians and others in the Umayyad state<\/em>, Chicago, 2016 (se incluyen estudios sobre el empleo de no musulmanes en la administraci\u00f3n omeya de Damasco).<\/li><li>Chalmeta, Pedro, <em>El se\u00f1or del zoco en Espa\u00f1a: edades media y moderna<\/em>, Madrid, 1973.<\/li><li>Fierro, Maribel, <em>La heterodoxia en al-Andalus durante el periodo omeya<\/em>, Madrid, 1987, pp. 77-80.<\/li><li>Fierro, Maribel, \u201cThe judge, the vizier and the ruler\u201d, <em>Sharia Source at Harvard Law School<\/em>, en <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" (opens in a new tab)\" href=\"https:\/\/beta.shariasource.com\/documents\/3365\" target=\"_blank\">https:\/\/beta.shariasource.com\/documents\/3365<\/a>.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maribel Fierro<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":840,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[11,22],"tags":[112,87,114,111,115,29,113,116],"coauthors":[200],"class_list":{"0":"post-839","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-fuentes","8":"category-personajes","9":"tag-apostasia","10":"tag-conversion","11":"tag-emirato-de-cordoba","12":"tag-herencias","13":"tag-isba","14":"tag-jueces-de-cordoba","15":"tag-muhammad-i","16":"tag-tesoro-publico","18":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Les_Makamat_de_Hariri_BNFArabe5847-22r.jpg?fit=977%2C349&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=839"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2875,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions\/2875"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=839"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}