{"id":752,"date":"2018-11-29T08:54:52","date_gmt":"2018-11-29T08:54:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=752"},"modified":"2024-04-24T12:56:20","modified_gmt":"2024-04-24T10:56:20","slug":"el-cid-campeador-y-los-musulmanes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=752","title":{"rendered":"El Cid Campeador y los musulmanes"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Rodrigo D\u00edaz no s\u00f3lo habit\u00f3 en territorio musulm\u00e1n una parte significativa de su existencia, sino que su relaci\u00f3n con las gentes de esos \u00e1mbitos condicion\u00f3 algunos aspectos esenciales de su biograf\u00eda.<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"David Porrinas Gonz\u00e1lez\nUniversidad de Extremadura\n (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"http:\/\/independent.academia.edu\/dPorrinas\" target=\"_blank\">David Porrinas Gonz\u00e1lez<\/a><br>Universidad de Extremadura<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"392\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/estatuaCid-1024x401.jpg?resize=1000%2C392\" alt=\"\" class=\"wp-image-753\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/estatuaCid.jpg?resize=1024%2C401&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/estatuaCid.jpg?resize=300%2C117&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/estatuaCid.jpg?resize=768%2C301&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/estatuaCid.jpg?w=1536&amp;ssl=1 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Estatua de El Cid Campeador en Burgos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4734\">English version<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puede entenderse la trayectoria vital y la significaci\u00f3n hist\u00f3rica de Rodrigo D\u00edaz, el Cid Campeador, sin su relaci\u00f3n con los musulmanes. Y es que la interacci\u00f3n del caballero castellano con el Islam fue intensa y extensa, pudiendo afirmarse que en su vida adulta quiz\u00e1s pas\u00f3 tanto tiempo o m\u00e1s en tierras isl\u00e1micas que en territorios cristianos. Algunos autores contempor\u00e1neos nos hablan de Rodrigo D\u00edaz como \u201cmoz\u00e1rabe\u201d, (Jos\u00e9 Cam\u00f3n Aznar), o como \u201cpersonaje transfronterizo\u201d (F. J. Pe\u00f1a P\u00e9rez), lo que viene a ilustrar esa imprimaci\u00f3n que de lo isl\u00e1mico alcanz\u00f3 el guerrero burgal\u00e9s, un hombre entre dos mundos, quiz\u00e1s no realmente perteneciente a ninguno de los dos. Por otra parte, el tiempo en el que vivi\u00f3 Rodrigo D\u00edaz estuvo marcado por la disgregaci\u00f3n pol\u00edtica de al-Andalus, un proceso de descomposici\u00f3n (<em>fitna<\/em>) que hab\u00eda comenzado en las primeras d\u00e9cadas del siglo XI, y que alcanza a finales de esa centuria su momento m\u00e1s cr\u00edtico y un ep\u00edlogo que viene marcado por la entrada de los almor\u00e1vides en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Precisamente los a\u00f1os en los que m\u00e1s activo se muestra el Cid es durante el periodo m\u00e1s dram\u00e1tico para unos andalus\u00edes situados entre el yunque almor\u00e1vide y el martillo cristiano. Rodrigo D\u00edaz se benefici\u00f3 y supo aprovechar esa situaci\u00f3n de debilidad y descomposici\u00f3n, de enfrentamientos entre taifas para labrar su destino y conquistar y gobernar su propio se\u00f1or\u00edo. No podr\u00eda entenderse el \u00e9xito de Rodrigo D\u00edaz sin la fractura m\u00faltiple de al-Andalus en distintas taifas, sin ese mosaico isl\u00e1mico, r\u00edo revuelto en el que el Campeador se desenvolvi\u00f3 como pez en el agua. Porque si algo beneficia a un guerrero es precisamente un estado generalizado de violencia entre partes, una situaci\u00f3n de persistente confrontaci\u00f3n y enfrentamiento entre las distintas unidades que antes hab\u00edan sido entidad pol\u00edtica homog\u00e9nea. En tales circunstancias un guerrero y capit\u00e1n avezado ten\u00eda muchas m\u00e1s posibilidades de medro y riqueza que en una situaci\u00f3n m\u00e1s pac\u00edfica. Podr\u00eda decirse, en definitiva, que una de las principales claves del \u00e9xito vital del Cid Campeador es, precisamente, el estado &nbsp;cr\u00edtico  del al-Andalus de su \u00e9poca. <br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera vez que Rodrigo entrara en tierras musulmanas pudo ser hacia el a\u00f1o 1063, cuando es posible que acompa\u00f1ara al pr\u00edncipe Sancho en la campa\u00f1a que desemboc\u00f3 en la batalla de Graus, donde el rey Ramiro de Arag\u00f3n, t\u00edo de Sancho, encontr\u00f3 la muerte, presumiblemente de manos de un guerrero musulm\u00e1n llamado Sadad\u00e1. Pero su primera gran toma de contacto con las realidades de una ciudad isl\u00e1mica se producir\u00e1 a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando una vez muerto su se\u00f1or Sancho II sea integrado por Alfonso VI en su corte y este le env\u00ede a Sevilla con la misi\u00f3n de cobrar las parias que aquella taifa adeudaba al monarca leon\u00e9s. En aquella urbe residir\u00eda varios d\u00edas, es posible que incluso meses, aprendiendo sobre los musulmanes, su organizaci\u00f3n, su econom\u00eda, sus costumbres, alcanzando tal vez algunos rudimentos m\u00ednimos de la lengua \u00e1rabe. Es tambi\u00e9n en ese contexto donde tendr\u00e1 su primer contacto con las formas de combatir isl\u00e1micas en el campo de batalla, y donde actuar\u00eda en un combate a modo de comandante de una hueste combinada de cristianos, sus propios hombres, y musulmanes, los guerreros del pr\u00edncipe sevillano. Esa combinaci\u00f3n de fuerzas cristianas e isl\u00e1micas ser\u00e1 m\u00e1s adelante una de las claves del \u00e9xito militar del Cid. Ser\u00edan varias las conclusiones que obtendr\u00eda de aquella contienda en Cabra (1079) que le enfrent\u00f3 contra el tambi\u00e9n ej\u00e9rcito h\u00edbrido capitaneado por el conde Garc\u00eda Ord\u00f3\u00f1ez y por Abd Allah Ibn Buluggin de Granada. Esta batalla es una de las muestras de que las fronteras entre Islam y Cristiandad no eran tan claras como lo que podemos creer hoy d\u00eda.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero su contacto m\u00e1s prolongado e intenso con la realidad isl\u00e1mica se dar\u00e1 en los a\u00f1os que transcurren entre 1080 y 1086, a\u00f1os de su primer destierro, en los que act\u00faa al servicio de los taifas de Zaragoza. Durante ese periodo Rodrigo estar\u00e1 plenamente integrado en la corte principesca de un se\u00f1or musulm\u00e1n, asumiendo incluso el mando militar del ej\u00e9rcito zaragozano. Autores cristianos y musulmanes de la \u00e9poca coinciden en que el de Vivar actu\u00f3 durante aquellos a\u00f1os como una especie de general de la taifa de Zaragoza, como una suerte de protector de aquel principado. En ese intervalo Rodrigo enriquecer\u00eda su hueste con contingentes de aquella taifa, que le acompa\u00f1ar\u00edan integrados en sus filas hasta el final de sus d\u00edas. Es posible tambi\u00e9n que all\u00ed adquiriera conocimientos de astronom\u00eda, que le servir\u00edan posteriormente en la conducci\u00f3n de sus tropas, aprendiera algo m\u00e1s de \u00e1rabe o integrara en su confianza a alg\u00fan zaragozano biling\u00fce que en el futuro le servir\u00eda como int\u00e9rprete. Durante esos a\u00f1os Rodrigo ser\u00e1 verdaderamente un \u201cmoz\u00e1rabe\u201d, y tambi\u00e9n un \u201ctransfronterizo\u201d. Todo ese caudal informativo le servir\u00eda para afrontar una empresa tan ardua y compleja como fue la conquista de Valencia, una ciudad situada en una regi\u00f3n rodeada de poderes isl\u00e1micos por todas partes. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/0\/08\/Aljaferia_-_Portique_nord.JPG\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Interior del palacio de la Aljafer\u00eda, Zaragoza. <a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/0\/08\/Aljaferia_-_Portique_nord.JPG\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus distintas idas y venidas su ej\u00e9rcito ir\u00eda aumentando, al igual que se incrementaban sus \u00e9xitos militares y la riqueza y fama de ellos derivada. No solo ser\u00edan muchos los cristianos que se desplazaran desde sus lugares para servir a aquella especie de se\u00f1or de la guerra independiente tocado por la fortuna en sus combates. Muchos, quiz\u00e1s m\u00e1s que los primeros, ser\u00edan los musulmanes dispuestos a servir al comandante extranjero a cambio de una soldada y movidos por la aspiraci\u00f3n de mejorar su situaci\u00f3n al lado del exitoso cristiano en tierras isl\u00e1micas. De hecho tenemos referencias a ese tipo de combatiente sirviendo al Campeador, de musulmanes an\u00f3nimos que pusieron sus armas al servicio de Rodrigo D\u00edaz. Algunas fuentes isl\u00e1micas, las cristianas siempre son reticentes a se\u00f1alar ese tipo de cuestiones, afirman que en alguna ocasi\u00f3n Rodrigo reclut\u00f3 ballesteros y peones locales en distintos puntos que circundaban Valencia, y que se ayud\u00f3 del servicio que le prestaron los denominados \u201cdawair\u201d (\u201ctornadizos\u201d), especialmente ejecutando acciones represivas, sembrando el terror, en el contexto del asedio valenciano. No era al fin y al cabo ninguna novedad que musulmanes descontentos con sus se\u00f1ores, o simplemente movidos por el af\u00e1n de lucro, o por el m\u00e1s puro deseo de autoconservaci\u00f3n, situaran la fe en un plano secundario y en un primer lugar el pragmatismo m\u00e1s prosaico. El propio Rodrigo D\u00edaz habr\u00eda hecho algo parecido durante los a\u00f1os que sirvi\u00f3 a los pr\u00edncipes de Zaragoza, servir a un se\u00f1or musulm\u00e1n en sus guerras contra enemigos cristianos. Pero es que adem\u00e1s el Campeador encontr\u00f3 en Valencia un caldo de cultivo propicio para engrosar sus filas con musulmanes. Previamente a la irrupci\u00f3n del Cid en el escenario valenciano hab\u00eda actuado all\u00ed \u00c1lvar F\u00e1\u00f1ez como protector y garante de los intereses que Alfonso VI ten\u00eda en la zona. El fiel vasallo de Alfonso fue el encargado durante un tiempo de garantizar la seguridad de al-Qadir, un gobernante d\u00e9bil que hab\u00eda resultado clave para que el emperador cristiano conquistara Toledo. Tal vez intentando repetir la jugada que le hab\u00eda hecho due\u00f1o de tan importante ciudad, en lo estrat\u00e9gico, lo simb\u00f3lico y lo mental, Alfonso maniobr\u00f3 para que el pusil\u00e1nime al-Qadir se convirtiera en el nuevo pr\u00edncipe de una Valencia dominada por las convulsiones, la insurgencia y los vaivenes gubernamentales. Alfonso de alguna forma controlaba aquel principado remoto gracias a uno de sus hombres de confianza, acompa\u00f1ado por una hueste de caballeros cristianos a la que se sumaron musulmanes locales que las fuentes llaman \u201cmalhechores\u201d, \u201cgarzones\u201d, \u201ctraviesos\u201d (retorcidos), \u201calmogavares\u201d. <br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no solo se sirve Rodrigo de guerreros musulmanes en el contexto valenciano. Llega incluso a designar para cargos administrativos y organizativos importantes a alg\u00fan musulm\u00e1n. Es el caso de su almojarife, llamado Abenabduz, encargado de gestionar el cobro de tributos (diezmo) y administrar las rentas del Campeador, y que actuar\u00eda como su \u201cmayordomo\u201d, gestor de los derechos de los musulmanes tributarios en el recientemente tomado arrabal de Alcudia, antes de la conquista de la ciudad. Y es que Rodrigo D\u00edaz construy\u00f3 en aquel arrabal anexo a Valencia un prototipo de villa isl\u00e1mica, donde conviv\u00edan musulmanes, cristianos, jud\u00edos, se aplicaba la ley isl\u00e1mica y hab\u00eda cierta libertad de culto. El Campeador actu\u00f3 como garante de los derechos de los pobladores de Alcudia, estimulando la organizaci\u00f3n de mercados y el flujo de mercanc\u00edas y riquezas hacia all\u00ed. Pronto prosper\u00f3 esa \u201cciudad\u201d, como tambi\u00e9n crec\u00eda paralelamente la villa fortificada de Juballa, situada a quince kil\u00f3metros de Valencia, convertida en plaza de armas cidiana y en activo punto de intercambios comerciales y concentraci\u00f3n de los frutos de las rapi\u00f1as b\u00e9licas de los hombres de Rodrigo D\u00edaz. Antes de hacerse con el control de Valencia Rodrigo ya actuaba en su entorno como una especie de pr\u00edncipe taifa, garantizando la seguridad de los habitantes musulmanes de su regi\u00f3n que le eran fieles, haciendo jurar a sus propios hombres que proteger\u00edan a aquellos s\u00fabditos de hecho, especialmente a los labradores, para que la actividad econ\u00f3mica se mantuviera activa y redundara en su provecho. Llega incluso a amenazar con la decapitaci\u00f3n a aquellos de los suyos que violentasen a los musulmanes fieles y sometidos a su peculiar sistema tributario.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez conquistada la ciudad, tras tortuosas operaciones militares, treguas y negociaciones, Rodrigo actu\u00f3 en Valencia al modo de un pr\u00edncipe isl\u00e1mico taifa, y no ya solo por compromisos adquiridos con los conquistados en la capitulaci\u00f3n, sino, y m\u00e1s bien, por simple y puro pragmatismo. Hab\u00eda probado la f\u00f3rmula en el arrabal de Alcudia y hab\u00eda comprobado que hab\u00eda funcionado de manera \u00f3ptima. El contingente cristiano del Campeador en aquellos momentos era considerablemente inferior en n\u00famero a los musulmanes que le serv\u00edan, activa y potencialmente. Precisaba en aquella situaci\u00f3n mostrarse m\u00e1s como un se\u00f1or musulm\u00e1n que como un conquistador cristiano, pues necesitaba a la poblaci\u00f3n local para consolidar su dominio sobre esa ciudad y su territorio. Nunca esperar\u00eda Rodrigo, al menos en un principio, la llegada de grandes contingentes cristianos para poblar la ciudad, y esa certeza le obligar\u00eda a contemporizar en la medida de lo posible con el elemento musulm\u00e1n aut\u00f3ctono. Pero no todos aquellos musulmanes ser\u00edan v\u00e1lidos para los planes de Rodrigo, quien se ver\u00eda obligado a depurar a potenciales enemigos, algo que sabemos que hizo, neutralizando, y en alg\u00fan caso ejecutando, a algunos notables de la ciudad. Si en la conquista y dominio de M\u00e9xico totonacas y tlaxcaltecas fueron esenciales para Hern\u00e1n Cort\u00e9s y los suyos, no menos fundamentales resultar\u00edan muchos musulmanes para que Rodrigo D\u00edaz culminara su empresa con \u00e9xito. Hay que tener en cuenta que no nos consta el env\u00edo a Rodrigo de contingentes de refuerzo por parte de aliados cristianos. Solo a partir de la conquista recibir\u00e1 coyunturalmente la ayuda de Pedro I de Arag\u00f3n, quien sum\u00f3 sus fuerzas a las de Rodrigo en la campa\u00f1a que culmin\u00f3 en la batalla de Bair\u00e9n contra los almor\u00e1vides, trabada en enero de 1097 y por tanto dos a\u00f1os y medio despu\u00e9s de la conquista de la capital valenciana.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que Rodrigo D\u00edaz no solo habit\u00f3 en espacios musulmanes una parte significativa de su existencia, sino que su relaci\u00f3n con las gentes de esos \u00e1mbitos condicion\u00f3 algunos aspectos esenciales de su biograf\u00eda. Rodrigo supo adaptarse a su tiempo y las peculiares circunstancias que lo caracterizaban, mostr\u00e1ndose como un comandante ducho en la aplicaci\u00f3n y aprovechamiento de conceptos de la geopol\u00edtica y la geoestrategia como son la insurgencia y la contrainsurgencia. No perdi\u00f3 oportunidad el Campeador para estimular en la medida de lo posible movimientos insurgentes y contestatarios en el interior de Valencia cuando se encontraba asedi\u00e1ndola. Nos consta que en varias ocasiones intent\u00f3 introducir vectores insurgentes intramuros, aprovechando viejas rencillas existentes entre distintas facciones y familias valencianas. Una vez convertido en se\u00f1or de Valencia, y a\u00fan antes en Alcudia, promovi\u00f3 medidas que encajan en la contrainsurgencia que se ha venido desarrollando, con desigual \u00e9xito, en distintos conflictos de la edad Contempor\u00e1nea. De hecho, las formas de hacer la guerra estadounidenses actuales se basan m\u00e1s en la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas y pr\u00e1cticas de contrainsurgencia y el empleo de comandos de \u00e9lite e inteligencia, para neutralizar a l\u00edderes disidentes y ganar voluntades, que en la movilizaci\u00f3n de grandes ej\u00e9rcitos (\u201cponer botas sobre el terreno\u201d). Propaganda y contrainsurgencia, tan fomentadas ahora en zonas conflictivas como Afganist\u00e1n, fueron h\u00e1bilmente aplicadas por Rodrigo D\u00edaz en Valencia y su entorno. Louis Hubert Lyautey (1854-1934), general, mariscal y m\u00e1s tarde ministro de guerra franc\u00e9s, acu\u00f1\u00f3 &nbsp;en 1895 una expresi\u00f3n que sintetiza la esencia de la pol\u00edtica de la contrainsurgencia. En el marco de las tensiones provocadas en la frontera entre China e Indochina, donde Francia ten\u00eda intereses coloniales, y ante acciones de insurgencia protagonizadas por el grupo chino Banderas Negras, el general franc\u00e9s afirm\u00f3 que la clave del \u00e9xito franc\u00e9s en aquel complejo escenario pasaba por \u201cganar corazones y mentes\u201d de la poblaci\u00f3n local. Rodrigo demuestra con algunas de sus acciones que ese ser\u00eda su objetivo en Valencia, ganar los corazones y las mentes de una poblaci\u00f3n musulmana que necesitaba para convertir su conquista militar en un se\u00f1or\u00edo pr\u00f3spero y bien gobernado. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/8\/81\/Dotaci%C3%B3n_del_Cid_a_la_catedral_de_Valencia_1098.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"779\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Dotaci%C3%B3n_del_Cid_a_la_catedral_de_Valencia_1098-779x1024.jpg?resize=779%2C1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-757\" style=\"width:390px;height:512px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Dotaci%C3%B3n_del_Cid_a_la_catedral_de_Valencia_1098.jpg?resize=779%2C1024&amp;ssl=1 779w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Dotaci%C3%B3n_del_Cid_a_la_catedral_de_Valencia_1098.jpg?resize=228%2C300&amp;ssl=1 228w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Dotaci%C3%B3n_del_Cid_a_la_catedral_de_Valencia_1098.jpg?resize=768%2C1010&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Dotaci%C3%B3n_del_Cid_a_la_catedral_de_Valencia_1098.jpg?w=785&amp;ssl=1 785w\" sizes=\"auto, (max-width: 779px) 100vw, 779px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Diploma de dotaci\u00f3n del Cid a la catedral de Valencia (1098). Archivo de la Catedral de Salamanca, caja 43, leg. 2, n.\u00ba 72. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece que no todos los musulmanes fueron iguales para Rodrigo D\u00edaz, como tampoco lo ser\u00edan para los autores que nos hablan de ellos desde una perspectiva cristiana. El cronista an\u00f3nimo que redact\u00f3 la <em>Historia Roderici<\/em>, texto complejo posiblemente elaborado poco despu\u00e9s de la muerte del Cid y manipulado d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, establece alguna distinci\u00f3n sutil entre los musulmanes que se relacionan con Rodrigo. Los divide en tres categor\u00edas: \u201csarracenos\u201d, denominaci\u00f3n m\u00e1s gen\u00e9rica y m\u00e1s veces empleada en su discurso; \u201cismaelitas\u201d y \u201cmoabitas\u201d. Los ismaelitas son para ese escritor los musulmanes de al-Andalus, los \u201cmoabitas\u201d son los almor\u00e1vides, a los que en alguna ocasi\u00f3n llama \u201csarracenos b\u00e1rbaros\u201d, lo cual puede ser interpretado como \u201cmusulmanes extranjeros, for\u00e1neos\u201d. Aquellos dirigentes musulmanes con los que Rodrigo mantuvo una relaci\u00f3n de amistad no son nunca llamados \u201csarracenos\u201d, ni \u201cismaelitas\u201d, simplemente se les menciona por sus nombre, como son los casos del taifa de Sevilla Ibn Abbas y de los pr\u00edncipes de Zaragoza al-Mutamin y al-Mustain. No sorprende que autores cristianos como el de la <em>Historia Roderici<\/em> establecieran esas distinciones, los propios andalus\u00edes eran conscientes de que ellos eran algo diferente a aquellos otros, tambi\u00e9n musulmanes, que hab\u00edan venido del otro lado del estrecho de Gibraltar bajo el mando de Yusuf ibn Teshufin. \u201cPrefiero ser camellero en \u00c1frica que porquero en Castilla\u201d es una frase atribuida al antes mencionado al-Mutamid de Sevilla por cronistas musulmanes posteriores (Ibn Simak y al-Himyari, ss. XIII-XIV), y que vendr\u00eda a ilustrar el sentir generalizado de unos taifas amenazados por los cristianos del norte, y que ver\u00edan como \u00fanica esperanza de salvaci\u00f3n a aquellos jinetes del desierto que se hab\u00edan hecho con el control de buena parte del \u00c1frica occidental y el Magreb. Los gobernantes cristianos, incluido el propio Rodrigo D\u00edaz, concebir\u00edan tambi\u00e9n de una manera distinta a unos y a otros musulmanes, a los andalus\u00edes y a los almor\u00e1vides. Los andalus\u00edes eran vecinos a los que era posible exprimir, dominar, someter o conquistar, carentes de recursos militares \u00f3ptimos, m\u00e1s entregados a actividades econ\u00f3micas y culturales que a la guerra. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"486\" height=\"635\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Incipiunt_Gesta_Roderici_Campidocti.jpg?resize=486%2C635\" alt=\"\" class=\"wp-image-758\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Incipiunt_Gesta_Roderici_Campidocti.jpg?w=486&amp;ssl=1 486w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Incipiunt_Gesta_Roderici_Campidocti.jpg?resize=230%2C300&amp;ssl=1 230w\" sizes=\"auto, (max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Historia Roderici<\/em>. Ms. RAH 9\/450, f. 57r.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los almor\u00e1vides, al contrario, se caracterizaban por un modo de vida espartano y guerrero, con unas nociones del honor y el valor parecidas a las que pose\u00edan los aguerridos caballeros cristianos, con una cultura de la guerra semejante en lo mental. Los restos de un califato que anta\u00f1o fue glorioso terminaron de diluirse en los tiempos de un Rodrigo D\u00edaz que supo comportarse como un gobernante musulm\u00e1n cuando tocaba y como un pr\u00edncipe cristiano cuando fue oportuno. Fue de hecho el \u00fanico \u201ctaifa\u201d isl\u00e1mico y \u201cpr\u00edncipe\u201d cristiano que consigui\u00f3 derrotar en el campo de batalla, hasta en dos ocasiones, a esa poderosa m\u00e1quina de guerra norteafricana en sus primeras dos d\u00e9cadas de actuaci\u00f3n en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Y esto tal vez fue as\u00ed, entre otras cosas, porque tal vez Rodrigo D\u00edaz fue el \u00fanico l\u00edder de su tiempo que actu\u00f3 como un h\u00edbrido puro, sabiendo sacar el m\u00e1ximo provecho a lo cristiano y lo musulm\u00e1n, en un mundo regido por el caos, la guerra y el cambio, en el que las fronteras ideol\u00f3gicas no siempre estuvieron definidas con nitidez.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>CAM\u00d3N AZNAR, Jos\u00e9: \u00abEl Cid, personaje moz\u00e1rabe\u00bb, en <em>Revista de Estudios Pol\u00edticos<\/em>, n\u00ba 31-32 (1947), pp. 109-144.<\/li>\n\n\n\n<li>D\u00cdAZ PLAZA CASAL, Adri\u00e1n:<em> El Cid: entre el romance y la historia<\/em>, Madrid, 2018.<\/li>\n\n\n\n<li>FLETCHER, Richard: <em>El Cid<\/em>, 2\u00aa ed., Madrid, 1999, (traducido del original ingl\u00e9s <em>The Quest for El Cid<\/em>, Londres, 1989).<\/li>\n\n\n\n<li>MART\u00cdNEZ D\u00cdEZ, Gonzalo: <em>El Cid hist\u00f3rico<\/em>. <em>Un estudio exhaustivo sobre el verdadero Rodrigo D\u00edaz de Vivar<\/em>, Barcelona, 1999.<\/li>\n\n\n\n<li>PE\u00d1A P\u00c9REZ, Francisco J.:<em> El Cid, Historia, Leyenda y Mito<\/em>, Burgos, 2000.<\/li>\n\n\n\n<li>PORRINAS GONZ\u00c1LEZ, David: \u201cRodrigo D\u00edaz, el Cid Campeador, un conquistador en el siglo XI\u201d, en Mart\u00edn F. Rios Saloma (dir.), <em>El mundo de los conquistadores<\/em>, Madrid, S\u00edlex Ediciones, 2015, pp. 489-522.<\/li>\n\n\n\n<li>VIGUERA MOLINS, Mar\u00eda Jes\u00fas: \u201cEl Cid en las fuentes \u00e1rabes\u201d, en <em>El Cid, Poema e Historia<\/em>, C\u00e9sar Hern\u00e1ndez Alonso (coord.)<em>, <\/em>Burgos, 2000.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Porrinas Gonz\u00e1lez<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":753,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[31,97,98,318,99,96],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-752","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-personajes","8":"tag-convivencia","9":"tag-frontera","10":"tag-reinos-de-taifas","11":"tag-rodrigo-diaz-de-vivar","12":"tag-siglo-xi","13":"tag-transfronterizo","15":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/estatuaCid.jpg?fit=1536%2C601&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/752","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=752"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/752\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4740,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/752\/revisions\/4740"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=752"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}