{"id":688,"date":"2018-11-14T10:30:47","date_gmt":"2018-11-14T10:30:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=688"},"modified":"2018-11-14T10:34:59","modified_gmt":"2018-11-14T10:34:59","slug":"el-bautismo-de-los-musulmanes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=688","title":{"rendered":"El bautismo de los musulmanes"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align:center\"><strong>La imagen de los moriscos a trav\u00e9s de los relieves de la Capilla Real de Granada, obra de Felipe Bigarny (c. 1521)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align:center\"><a href=\"http:\/\/uned.academia.edu\/BorjaFranco\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Borja Franco Llopis\nUNED (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">Borja Franco Llopis<\/a><br>UNED<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"299\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/moriscas2.jpg?resize=1000%2C299\" alt=\"\" class=\"wp-image-699\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/moriscas2.jpg?w=1196&amp;ssl=1 1196w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/moriscas2.jpg?resize=300%2C90&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/moriscas2.jpg?resize=768%2C230&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/moriscas2.jpg?resize=1024%2C307&amp;ssl=1 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption><em>Vestido de paseo de la mujer morisca, <\/em>en Christoph Weiditz, <em>Trachtenbuch, <\/em>Germanisches Nationalmuseum N\u00fcrnberg, Hs. 22474, fols. 97-98.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1492, con la toma de Granada, se inicia el proceso de conversi\u00f3n y unificaci\u00f3n religiosa de la poblaci\u00f3n isl\u00e1mica peninsular. Tras los primeros intentos de evangelizaci\u00f3n pac\u00edfica ideados por el arzobispo Hernando de Talavera, pronto el Cardenal Cisneros, confesor de la Isabel la Cat\u00f3lica y reformador del clero hisp\u00e1nico, impuso una v\u00eda mucho m\u00e1s violenta, que desemboc\u00f3 en los bautismos forzosos de los musulmanes granadinos en los primeros a\u00f1os del siglo XVI. Esta actitud hostil produjo el exilio de parte de dicha poblaci\u00f3n fuera de los territorios del antiguo reino nazar\u00ed de Granada. &nbsp;Unos tomaron rumbo al norte de \u00c1frica, Francia o Italia; otros se dirigieron a Valencia, donde pudieron seguir viviendo como musulmanes hasta que durante la revuelta de las German\u00edas, acaecida a inicios de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 20, sus aspiraciones de continuar profesando la fe de Mahoma se truncaron y tambi\u00e9n fueron obligados a convertirse.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las obras de arte que plasman la vida de estas comunidades moriscas son ciertamente muy pocas. No conservamos gran cantidad de representaciones de cristianos nuevos realizadas durante los siglos XVI y XVII, ni tampoco muchas alusiones a su visualizaci\u00f3n en las relaciones festivas que describen las decoraciones ef\u00edmeras utilizadas para decorar los arcos que se erigieron para &nbsp;celebrar distintas efem\u00e9rides religiosas o pol\u00edticas en la Espa\u00f1a de los Austrias. A todo ello tendr\u00edamos que unir que, de las pocas conservadas, se ha realizado, salvo en contadas ocasiones, una investigaci\u00f3n parcial, partidista y estereotipada. La historiograf\u00eda ha parecido seguir el sentir de los intelectuales que apoyaron la expulsi\u00f3n de los moriscos y su conocido lema: \u201ctodos son uno\u201d, para analizar del mismo modo su representaci\u00f3n visual, ya fuera gestada en 1520, bajo el gobierno de talante asimilacionista de Carlos V, ya lo fuera a inicios del siglo XVII, cuando se idearon los lienzos relativos al destierro encargados por Felipe III a trav\u00e9s del Marqu\u00e9s de Caracena (actualmente conservados en la Fundaci\u00f3n Bancaja), donde se justifica dicha controvertida decisi\u00f3n. Para algunos historiadores no parece importar ni la geograf\u00eda ni el momento hist\u00f3rico. En la mayor parte de los casos se alude al anecdotismo de los trajes \u201ca la morisca\u201d, y se insiste en cierta maurofobia de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica, intransigencia religiosa que condicion\u00f3 el fin de dicha minor\u00eda en el territorio peninsular. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como hemos dicho, este es el proceder general de la historiograf\u00eda, pero, por suerte, no el \u00fanico. Investigadores como Elena D\u00edez Jorge o Javier Irigoyen, entre otros, han ampliado el abanico de posibilidades a la hora de encuadrar el c\u00f3mo y el porqu\u00e9 de la imagen del morisco, mostrando que se trata de una representaci\u00f3n poli\u00e9drica cuyas muchas caras dificultan una f\u00e1cil aprehensi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta l\u00ednea presentamos un caso de estudio: los conocidos relieves pol\u00edcromos realizados por Felipe Bigarny para la Capilla Real de Granada a inicios de 1520. Las escenas de bautismo que analizaremos se encuentran en el sotobanco del retablo realizado por el artista citado. Se trata de una de las piezas m\u00e1s importantes del primer renacimiento escult\u00f3rico espa\u00f1ol. Estaba dedicada a conmemorar las principales devociones de los Reyes Cat\u00f3licos (cuyos sepulcros se encuentran en dicha capilla), as\u00ed como a celebrar la Conquista de Granada, representada tambi\u00e9n en la parte inferior del retablo, justo en el lado opuesto de los relieves que nos ocupan. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bautismo de los moriscos se ilustraba a trav\u00e9s de dos tablas: una dedicada a las mujeres y otra a los hombres. Es curioso que se hiciera de este modo, que se segregaran \u201csexualmente\u201d unos de otros, que se les separara, cuando es bien sabido que este sacramento se imparti\u00f3 en masa, de modo apresurado y sin distinci\u00f3n entre sexos. Tambi\u00e9n sorprende que en cada uno de los relieves se visualice de un modo distinto el bautismo: en un caso, siguiendo la t\u00e9cnica de la aspersi\u00f3n y, en otro, la de la imposici\u00f3n con las manos del agua bendita, como si tambi\u00e9n quisiera hacer ver las m\u00faltiples maneras en que este proceso se llev\u00f3 a cabo. Tal vez todo ello se realiz\u00f3 as\u00ed para dar un car\u00e1cter m\u00e1s narrativo y anal\u00edtico al programa. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"512\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-003.jpg?resize=411%2C512\" alt=\"\" class=\"wp-image-693\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-003.jpg?w=411&amp;ssl=1 411w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-003.jpg?resize=241%2C300&amp;ssl=1 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 411px) 100vw, 411px\" \/><figcaption>Bautismo de las moriscas, Felipe Bigarny, Capilla Real de Granada, c. 1521.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De las dos escenas, la que mayor inter\u00e9s ha despertado entre los investigadores ha sido la dedicada a las mujeres, principalmente por sus vistosos atuendos. Las moriscas portan las conocidas almalafas (de vivos tonos azules, blancos, rojos y verdes), zarag\u00fcelles y zuecos, tallados en un estilo similar, aunque m\u00e1s pr\u00f3ximo a la realidad, al de las ilustraciones de los viajeros que llegaron a Espa\u00f1a durante aquel periodo. La almalafa es una &nbsp;prenda de origen isl\u00e1mico que desde la Edad Media portaron no s\u00f3lo las mujeres musulmanas sino tambi\u00e9n las cristianas viejas, debido a su vistosidad y riqueza de materiales. Las moriscas sol\u00edan llevarlas de colores llamativos, mientras que las cristianas viejas prefer\u00edan las de tonos m\u00e1s oscuros. Aqu\u00ed, debido a la coloraci\u00f3n empleada, no hay duda de que todas ellas son musulmanas que acuden a recibir el bautismo. El artista resalta su atuendo, como elemento de distinci\u00f3n, mientras que se produce una estereotipaci\u00f3n de los rostros. Todas poseen el mismo color de tez. Este hecho nos sorprende, pues se aparta de la realidad de los rasgos \u00e9tnicos de este grupo, restando la veracidad que el artista intentaba retratar. Autores como Barbara Fuchs, Bernard Vincent o Francisco J. Moreno, en sus estudios sobre la \u201craza\u201d y el aspecto f\u00edsico de los moriscos han demostrado la pluralidad de etnias que conformaban el colectivo morisco. No \u201ctodos eran uno\u201d, sino que existieron tanto moriscos blancos como de piel aceitunada, como tambi\u00e9n morenos y negros. Los autores citados llegaron a estas conclusiones tras analizar no s\u00f3lo la literatura del momento, sino tambi\u00e9n distintas fuentes legales donde se les describe de modo objetivo y cuidado. Los moriscos, tras a\u00f1os de coexistencia en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, fueron asimil\u00e1ndose a los cristianos viejos f\u00edsicamente, tanto que diversos intelectuales, como Pedro de Valencia, indicaron que era casi imposible distinguirlos. Parece, pues, que el artista, centrado en distinguir a las moriscas por su atuendo, tiende a simplificar sus rostros para evitar distraer al espectador y dar un mensaje un\u00edvoco. Lo que interesa es se\u00f1alarlas a trav\u00e9s de su vestido, uno de los elementos m\u00e1s pol\u00e9micos que, a\u00f1os m\u00e1s tarde, la propia corona prohibi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"512\" height=\"397\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-001.jpg?resize=512%2C397\" alt=\"\" class=\"wp-image-694\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-001.jpg?w=512&amp;ssl=1 512w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-001.jpg?resize=300%2C233&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption>Bautismo de los moriscos, Felipe Bigarny, Capilla Real de Granada, c. 1521.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tabla dedicada a los hombres, por el contrario, ha levantado menos inter\u00e9s entre los investigadores. La historiograf\u00eda ha resaltado la diversidad de vestidos que portan los varones y su car\u00e1cter menos islamizante. Este es un hecho nada casual, pues el colectivo masculino pronto se adapt\u00f3 a la indumentaria cristiano vieja, al contrario de lo que sucedi\u00f3 con las moriscas. Salvo algunos turbantes disimulados entre la muchedumbre, los moriscos del retablo parecen cristianos que acuden a recibir el sacramento. Partiendo de esta idea, si a las mujeres se les identific\u00f3 como moriscas por portar la almalafa: \u00bfqu\u00e9 c\u00f3digo visual utiliz\u00f3 el artista para demostrar que eran cristianos nuevos? Lo hizo justamente a trav\u00e9s de los rostros, que presentan tanta diversidad de tonos como los vestidos de las f\u00e9minas. Se ha comentado antes que los \u00faltimos estudios relativos al aspecto de los moriscos recalcan su diversidad \u00e9tnica y de coloraci\u00f3n de piel. Aqu\u00ed el artista en su af\u00e1n realista subraya tambi\u00e9n esa caracter\u00edstica. Intenta retratarlos. Por tanto, del estudio de las fuentes escritas y de estos relieves pol\u00edcromos se desprende que aquellos pintores que retrataron a los moriscos \u00fanicamente negros o de un tono muy oscuro (como sucede, por ejemplo, en los lienzos de la expulsi\u00f3n conservados en la Colecci\u00f3n Bancaja), tomaron una visi\u00f3n partidista y politizada del morisco, para justificar su exclusi\u00f3n social, como un ser ajeno a la cultura espa\u00f1ola, pues la realidad era muy distinta. Del mismo modo suceder\u00eda con los investigadores que m\u00e1s tarde asumieron dichas im\u00e1genes como veraces y cron\u00edsticas sin plantearse un posible mensaje oculto o politizado. Lo que intenta aqu\u00ed Bigarny es mostrar un retrato de la pluralidad \u00e9tnica que exist\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"512\" height=\"429\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-002.jpg?resize=512%2C429\" alt=\"\" class=\"wp-image-701\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-002.jpg?w=512&amp;ssl=1 512w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/capilla-real-Granada-002.jpg?resize=300%2C251&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption>Detalle de la lucha entre moriscos en el lienzo de la expulsi\u00f3n de los moriscos, Vicente Mestre, Fundaci\u00f3n Bancaja, c. 1613-14.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, esta diversidad de rostros y tambi\u00e9n de vestidos es una constante en la iconograf\u00eda de los moriscos durante el periodo carolino. En el s\u00e9ptimo arco de las fiestas celebradas para las nupcias con Isabel de Portugal en Sevilla (1526), en la parte inferior, aparec\u00edan separados, situados a cada lado, hombres y mujeres, como sucede en la obra granadina. Las fuentes de las bodas reales indican que a los personajes representados en este arco se les distingu\u00eda por el color de la piel y sus vestidos. Los sujetos ilustrados en este arco eran, seg\u00fan las relaciones festivas, espa\u00f1oles, indios, alemanes y moriscos, todos ellos parte de la naci\u00f3n hisp\u00e1nica. Este era el mensaje que se quer\u00eda transmitir en este arco. Se integra al morisco como parte de los pueblos bajo el dominio del futuro emperador, como uno m\u00e1s, al mismo nivel del resto. Esto es muy importante, pues sabemos que esta ideolog\u00eda cambi\u00f3 hacia 1570, con Felipe II, tras la Revuelta de las Alpujarras, en la que se evidenci\u00f3 la alianza de algunos sectores de los moriscos con los Turcos. Esta postura se radicaliz\u00f3 durante el reinado de Felipe III quien trat\u00f3, por todos los medios, de mostrar al morisco como inasimilable, hecho que publicit\u00f3 para justificar su expulsi\u00f3n. Tanto en los relieves de Bigarny como en las decoraciones del arco de triunfo hispalense, existe un mensaje asimilacionista y para nada maur\u00f3fobo. Los moriscos son una comunidad plural y debe ser integrada dentro de la sociedad espa\u00f1ola, de ah\u00ed que utilice un esquema compositivo muy similar en su ilustraci\u00f3n. Es una iconograf\u00eda que encaja con el universalismo carolino y con el conocido irenismo del inicio de su reinado, algo que, como se ha dicho, fue perdiendo vigencia con el paso de los a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro elemento que nos resulta interesante es que ambas decoraciones, tanto las de Bigarny, como las de las nupcias de Carlos V, se realizaran en medio del conflicto de las German\u00edas en Valencia. En ninguna de ellas hay ni la m\u00e1s m\u00ednima referencia a la guerra frente al morisco que all\u00ed se dio. Idea que s\u00ed que se publicit\u00f3 en relaci\u00f3n a otras revueltas, como la citada de las Alpujarras, tal y como ocurre en las arquitecturas ef\u00edmeras creadas en honor de Felipe II. Carlos V parece que no estaba interesado &nbsp;en mostrar  la disidencia morisca, sino en promulgar su integraci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, un an\u00e1lisis detenido del relieve granadino nos hace centrar nuestra atenci\u00f3n en la existencia de dos personajes que se\u00f1alan directamente a la pila bautismal. Uno que mira hacia delante, en la parte central del grupo, y otro hacia atr\u00e1s. Ambos poseen unas caracter\u00edsticas muy peculiares que los distinguen del resto. El primero cubre su cabeza con un gorro frigio, elemento utilizado para indicar la procedencia oriental de los que lo portan. La posesi\u00f3n de dicho complemento tambi\u00e9n est\u00e1 relacionada con aspectos cremat\u00edsticos, pues era llevado por comerciantes adinerados para demostrar su condici\u00f3n social. Esta riqueza tambi\u00e9n se aprecia en el otro personaje del primer plano que se\u00f1ala el bautismo, vestido en este caso con una capa dorada. Esta prenda tambi\u00e9n es sin\u00f3nimo de distinci\u00f3n social. A la vista de los elementos que los individualizan del resto cabr\u00eda plantearse la posibilidad de que el artista se estuviera refiriendo a esos cristianos nuevos pertenecientes a una clase social m\u00e1s alta, como los Granada Benegas, que, gracias a negociaciones con la corona, lograron mantener su estatus social tras la conquista del reino nazar\u00ed y que, m\u00e1s tarde, facilitaron las tareas de conversi\u00f3n del resto de sus correligionarios. No olvidemos que, en el primer viaje de Luis Hurtado de Mendoza para encontrarse con el reci\u00e9n llegado Carlos V, el noble viaj\u00f3 acompa\u00f1ado por conversos que formaban parte de la \u00e9lite granadina como Alonso Benegas, lo que denota la implicaci\u00f3n de esta familia en la pacificaci\u00f3n y conversi\u00f3n del territorio. Son \u00fanicamente ellos, los que poseen estos elementos distintivos, los que dirigen al resto hacia la pila bautismal, los que remarcan la importancia del bautismo, los que son individualizados entre los conversos por su significativo papel en estos primeros a\u00f1os del siglo XVI. De nuevo, se est\u00e1 recalcando la labor de los conversos en la propia conversi\u00f3n morisca. No \u201ctodos son uno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, cabe recordar que en esta misma Capilla Real, a\u00f1os m\u00e1s tarde, se celebr\u00f3 la Junta donde se debati\u00f3 sobre el traje morisco. A ella fueron invitados conversos y cristianos viejos. Carlos V escuch\u00f3 el estado del territorio tras los abusos de las conversiones forzosas y, aconsejado por el Conde de Tendilla, I\u00f1igo L\u00f3pez de Mendoza, dictamin\u00f3 que los moriscos podr\u00edan seguir vistiendo seg\u00fan su moda y los protegi\u00f3 ante los ataques de ciertos colectivos cristianos viejos. El talante conciliador de Carlos V por los moriscos fue tan pacifista que se exalt\u00f3 por personajes importantes para la historia de este colectivo a\u00f1os m\u00e1s tarde, como Miguel de Luna, quien, a finales de siglos XVI, en su <em>Historia verdadera del Rey don Rodrigo <\/em>honr\u00f3 al citado monarca por su pol\u00edtica, clemencia y preocupaci\u00f3n por la paz dentro de su reino. Tambi\u00e9n en esta l\u00ednea estar\u00edan las apreciaciones de N\u00fa\u00f1ez Muley en su memorial, donde exalta las virtudes de Carlos V en el trato con los moriscos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, este discurso visual que nos presenta Bigarny posee m\u00e1s aristas de lo que la historiograf\u00eda que divide las actitudes frente a lo moro y lo morisco quiso ver <strong>(1)<\/strong>. No se trata de unos relieves \u00fanicamente de sumisi\u00f3n, maur\u00f3fobos, sino que plasman una actitud positiva frente a los moriscos colaboracionistas. Una actitud que fue t\u00edmidamente recogida por Felipe II, pero que cambi\u00f3, como se dijo, tras la batalla de las Alpujarras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con este ejemplo se ha querido demostrar que la aproximaci\u00f3n al islam en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica no debe realizarse desde una visi\u00f3n dicot\u00f3mica de atracci\u00f3n o rechazo, pues perdemos as\u00ed la gran variedad de comportamientos que se dieron durante los largos a\u00f1os de coexistencia religiosa. Hay que darle voz a los objetos dentro del contexto que los vio nacer y no mediante categor\u00edas historiogr\u00e1ficas impostadas creadas <em>a posteriori<\/em>, que encierran reduccionismos poco propicios para el verdadero conocimiento de nuestro pasado. No existe una \u00fanica imagen de los moriscos, ni se trata, siempre, de una representaci\u00f3n negativa. \u00c9sta va evolucionando con el tiempo, de ah\u00ed la necesidad de encuadrarla en el espacio que la vio nacer, para as\u00ed entender mucho mejor su significado; y, con ello, comprender la percepci\u00f3n que de este colectivo se tuvo en diversos momentos de nuestra historia. <br><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas:<\/h4>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>(1)<\/strong> El t\u00e9rmino \u201cmoro\u201d es utilizado de modo sistem\u00e1tico en la documentaci\u00f3n del periodo aqu\u00ed tratado para referirse a los musulmanes que habitaban en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica (antes y despu\u00e9s de su conversi\u00f3n), de ah\u00ed que lo reproduzcamos en este texto. Etimol\u00f3gicamente se relaciona con la poblaci\u00f3n nacida en el norte de \u00c1frica (<em>maurus<\/em>) y por extensi\u00f3n con aquellos que conquistaron la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica en el siglo VIII, pues la mayor\u00eda proced\u00eda de dicho territorio.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>D\u00cdEZ JORGE, Mar\u00eda Elena, \u201cUnder the same mantle: the women of the \u2018Other\u2019 through images of Moriscas\u201d, <em>Il Capitale Culturale<\/em>, suplemento 6, 2017, p\u00e1gs. 49-86.<\/li><li>FRANCO LLOPIS, Borja y MORENO D\u00cdAZ DEL CAMPO, Francisco Javier, <em>Pintando al converso: La imagen del morisco en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica (1492-1614). <\/em>Madrid: C\u00e1tedra, en imprenta. <\/li><li>FUCHS, Barbara, <em>Exotic Nation: Maurophilia and the Construction of Early Modern Spain<\/em>. Pennsylvania: Pennsylvania University Press, 2009.<\/li><li>IRIGOYEN-GARC\u00cdA, Javier, <em>Moors Dressed as Moors. Clothing, Social Distinction, and Ethnicity in Early Modern Iberia<\/em>.Toronto: University of Toronto Press, 2017. VINCENT, Bernard, \u201c\u00bfQu\u00e9 aspecto ten\u00edan los moriscos?\u201d, <em>Actas del II Coloquio de Historia de Andaluc\u00eda: Andaluc\u00eda Moderna. <\/em>C\u00f3rdoba: Monte Piedad, 1983, vol. 2, p\u00e1gs, 335-340.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Borja Franco Llopis<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":706,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[86,87,88,89,84],"coauthors":[],"class_list":{"0":"post-688","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-fuentes","8":"tag-arte","9":"tag-conversion","10":"tag-felipe-bigarny","11":"tag-granada","12":"tag-moriscos","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/moriscas_min.jpg?fit=399%2C357&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=688"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/688\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":707,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/688\/revisions\/707"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=688"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}