{"id":6094,"date":"2026-09-25T14:25:27","date_gmt":"2026-09-25T12:25:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=6094"},"modified":"2026-09-25T14:25:30","modified_gmt":"2026-09-25T12:25:30","slug":"conquista-o-expansion-analisis-de-la-expansion-del-dominio-politico-islamico-temprano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=6094","title":{"rendered":"\u00bfConquista o expansi\u00f3n? An\u00e1lisis de la expansi\u00f3n del dominio pol\u00edtico isl\u00e1mico temprano"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">A pesar de la nula tradici\u00f3n de ej\u00e9rcitos permanentes u otras instituciones y pr\u00e1cticas de gobierno en el oeste de Arabia, regi\u00f3n en la que surgi\u00f3 el Islam, el temprano Estado isl\u00e1mico se expandi\u00f3 de forma r\u00e1pida y repentina en los siglos VII y VIII. Explicar esta expansi\u00f3n ha supuesto un reto para los historiadores durante mucho tiempo por tres factores: la naturaleza multifac\u00e9tica de este complejo fen\u00f3meno, las graves deficiencias en la evidencia de las fuentes hist\u00f3ricas al respecto, y la confusi\u00f3n y la insuficiencia terminol\u00f3gica actual<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/mes.uchicago.edu\/faculty\/donner\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/mes.uchicago.edu\/faculty\/donner\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Fred M. Donner<\/strong><\/a><br>Profesor em\u00e9rito de Historia de Oriente Pr\u00f3ximo Peter B. Ritzma, Universidad de Chicago<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"442\" src=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Mariano_Barbasan_-_Batalla_de_Guadalete-1024x442.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6095\" srcset=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Mariano_Barbasan_-_Batalla_de_Guadalete-1024x442.jpg 1024w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Mariano_Barbasan_-_Batalla_de_Guadalete-300x129.jpg 300w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Mariano_Barbasan_-_Batalla_de_Guadalete-768x331.jpg 768w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Mariano_Barbasan_-_Batalla_de_Guadalete-1536x663.jpg 1536w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Mariano_Barbasan_-_Batalla_de_Guadalete-2048x884.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mariano Barbas\u00e1n (1864-1924),  <em>Batalla de Guadalete<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La r\u00e1pida y repentina expansi\u00f3n del temprano Estado isl\u00e1mico en los siglos VII y VIII de la Era Com\u00fan se considera generalmente un punto de inflexi\u00f3n en la historia mundial, pero explicarla ha supuesto un reto para los historiadores durante mucho tiempo. El movimiento iniciado por el profeta Mahoma en Arabia poco antes de su muerte en el a\u00f1o 632 EC., y que se aceler\u00f3 tras ella, se expandi\u00f3 r\u00e1pidamente bajo el gobierno de sus primeros sucesores \u2014denominados<em> amir al-mu\u2019minin <\/em>o \u00abcomendador de los creyentes\u00bb en los documentos m\u00e1s antiguos\u2014 hasta abarcar vastas zonas de la cuenca mediterr\u00e1nea y mucho m\u00e1s al este, llegando hasta la India. Este movimiento, sin embargo, se hab\u00eda originado en el oeste de Arabia, una regi\u00f3n que carec\u00eda hasta entonces de una tradici\u00f3n de ej\u00e9rcitos permanentes u otras instituciones y pr\u00e1cticas de gobierno, que ofrec\u00eda escasos recursos econ\u00f3micos para sustentar la conquista y expansi\u00f3n, y que estaba, en fin, culturalmente poco desarrollada, con solo peque\u00f1as ciudades y sin centros establecidos de actividad literaria. No obstante, el nuevo movimiento arras\u00f3 con el imperio iran\u00ed de los Sas\u00e1nidas, se apoder\u00f3 de provincias clave del Imperio Romano tard\u00edo (Bizantino) y continu\u00f3 expandi\u00e9ndose durante m\u00e1s de un siglo. \u00bfC\u00f3mo pudo suceder esto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los esfuerzos por comprender estos acontecimientos \u2014que suelen englobarse bajo el t\u00e9rmino gen\u00e9rico de \u00abel ascenso del islam\u00bb o, simplemente, \u00ablas conquistas\u00bb\u2014 se ven obstaculizados por tres factores: la naturaleza multifac\u00e9tica de este complejo fen\u00f3meno, las graves deficiencias en la evidencia de las fuentes hist\u00f3ricas al respecto, y la confusi\u00f3n y la insuficiencia terminol\u00f3gica actual. En primer lugar, como fen\u00f3meno hist\u00f3rico complejo, el \u00abascenso del islam\u00bb incluye, al menos, la formaci\u00f3n y r\u00e1pida expansi\u00f3n de un nuevo Estado surgido en una parte de Arabia hasta entonces carente de \u00e9l, y que se hizo con el control de vastas zonas m\u00e1s all\u00e1 de este territorio; incluye asimismo el surgimiento de una nueva religi\u00f3n, el islam, y su difusi\u00f3n gradual por los territorios conquistados; tambi\u00e9n la cristalizaci\u00f3n de un amplio abanico de nuevas instituciones estatales (entre ellas, ej\u00e9rcitos, guarniciones y asentamientos militares, una jerarqu\u00eda de gobierno estructurada, una administraci\u00f3n tributaria y un poder judicial); igualmente, el fen\u00f3meno tambi\u00e9n incluye la migraci\u00f3n, durante un per\u00edodo prolongado, de numerosos pueblos originarios de Arabia o de las vecinas Siria e Irak hacia otras zonas; el establecimiento y la evoluci\u00f3n continua de las relaciones entre los nuevos gobernantes procedentes de Arabia y las enormes y diversas poblaciones que ahora gobernaban fuera de Arabia; y finalmente la difusi\u00f3n de una nueva lengua administrativa oficial, el \u00e1rabe, que apenas se hab\u00eda escrito antes \u2014al menos fuera de la propia Arabia\u2014 y su desarrollo como veh\u00edculo para una sofisticada expresi\u00f3n cultural. En segundo lugar, la comprensi\u00f3n de esta abrumadora lista de fen\u00f3menos se ve dificultada por el hecho de que las pruebas documentales contempor\u00e1neas de la \u00e9poca de las propias conquistas son limitadas en cantidad y extremadamente desiguales en cuanto a su cobertura (relativamente abundantes, aunque lejos de ser completas, en el caso de Egipto, y mucho m\u00e1s limitadas en los de Siria, Irak, Ir\u00e1n, Arabia y el norte de \u00c1frica). Las fuentes literarias, como las cr\u00f3nicas, aportan informaci\u00f3n importante, pero estas fuentes son en su mayor\u00eda producto de siglos posteriores y, en ocasiones, proyectan sobre el per\u00edodo temprano los valores o sesgos de esas \u00e9pocas posteriores, por lo que no siempre estamos seguros de si lo que nos cuentan esas fuentes son datos f\u00e1cticos sobre los acontecimientos tempranos o meras ilusiones de apologistas o cr\u00edticos posteriores. Esta incertidumbre se refleja a veces incluso en los propios t\u00e9rminos que utilizan estas fuentes para describir los acontecimientos \u2014t\u00e9rminos que en ocasiones son inexactos pero que, al encontrarse en fuentes escritas posteriores, son utilizados y popularizados por los escritores modernos\u2014. Por ejemplo, parece ya claro que los primeros seguidores del nuevo movimiento iniciado por Mahoma no se autodenominaban al principio \u00abMusulmanes\u00bb (<em>muslimun<\/em>) ni llamaban a su movimiento \u00abislam\u00bb. M\u00e1s bien, se refer\u00edan a s\u00ed mismos como \u00abCreyentes\u00bb (<em>mu\u2019minun<\/em>), y la evidencia del Cor\u00e1n deja claro que los dos t\u00e9rminos, \u00abCreyentes\u00bb y \u00abMusulmanes\u00bb, aunque relacionados, no ten\u00edan originalmente el mismo significado. Del mismo modo, no existen fuentes documentales tempranas que se refieran a los primeros conquistadores como \u00e1rabes. Sin embargo \u2014y aqu\u00ed nos encontramos con el tercer problema\u2014, los autores modernos suelen seguir analizando estos acontecimientos bajo las r\u00fabricas de \u00abconquistas isl\u00e1micas\u00bb o \u00abconquistas \u00e1rabes\u00bb. Sigue sin estar claro c\u00f3mo deber\u00edamos llamarlas, por lo que la dificultad terminol\u00f3gica persiste. Luego est\u00e1 la propia naturaleza de la expansi\u00f3n en s\u00ed misma: \u00bffue en el fondo un movimiento religioso, fue un movimiento de consolidaci\u00f3n \u00e9tnica (\u00bf\u00e1rabe?), o estuvo impulsada por factores totalmente distintos? \u00bfY en qu\u00e9 medida se puede describir mejor esta expansi\u00f3n como una \u00abconquista\u00bb cuando muchos de los pueblos y comunidades \u00abconquistados\u00bb parecen haber hecho r\u00e1pidamente las paces con el nuevo r\u00e9gimen y haberse adaptado a \u00e9l, independientemente de si se convirtieron o no en musulmanes?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este breve ensayo no puede abordar de forma exhaustiva ninguno de estos retos, y mucho menos todos ellos. A continuaci\u00f3n, abordaremos algunos de ellos con un poco m\u00e1s de detalle, pero los lectores deben tener siempre presentes estas cuestiones cuando lean sobre el \u00abascenso del islam\u00bb y \u00ablas conquistas\u00bb. Lo que sigue es un intento de ofrecer una breve visi\u00f3n panor\u00e1mica de las l\u00edneas generales del tema, basada principalmente en los datos aportados por fuentes escritas posteriores, contrastados, cuando ha sido posible, con datos procedentes de documentos antiguos. Nuestro ensayo divide el tema en dos fases diferenciadas, seguidas de una secci\u00f3n sobre la llegada del islam a la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica en el siglo VIII EC., y concluye con una breve reflexi\u00f3n sobre varias cuestiones generales que plantean las propias conquistas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fase I: 632-660<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fase m\u00e1s temprana de la expansi\u00f3n, que se produjo inmediatamente tras la muerte del profeta Mahoma en el a\u00f1o 632 EC., es la m\u00e1s dif\u00edcil de comprender por las razones que de acaban de mencionar. El curso general de los acontecimientos suele esbozarse m\u00e1s o menos de la siguiente manera. En los dos \u00faltimos a\u00f1os de vida de Mahoma, \u00e9l y sus seguidores, los Creyentes (<em>mu\u2019minun<\/em>), hab\u00edan puesto gran parte de Arabia occidental bajo su control desde su base en Yathrib (Medina), sometiendo a las numerosas tribus de la regi\u00f3n y a otras ciudades clave (La Meca, la ciudad natal del profeta; al-Ta\u2019if, Jaybar, Yanbu\u2019, Tayma\u2019 y otras). Tras la muerte de Mahoma, algunos grupos tribales repudiaron los acuerdos que hab\u00edan alcanzado con \u00e9l para pagar tributo, y algunos incluso planearon marchar contra la propia Medina. Los seguidores de Mahoma, tras negociar entre ellos, acordaron permanecer como una entidad pol\u00edtica unificada y multitribal, y reconocer a su suegro, Abu Bakr, como su l\u00edder pol\u00edtico, o <em>amir al- mu\u2019minin<\/em> (\u00abcomendador de los creyentes\u00bb; m\u00e1s tarde denominado califa, del \u00e1rabe <em>jalifa<\/em>, \u00abdelegado\u00bb o \u00absucesor\u00bb). Abu Bakr (r. 632-634 EC.) organiz\u00f3 fuerzas militares que repelieron la amenaza inmediata que se cern\u00eda sobre Medina y, a continuaci\u00f3n, procedi\u00f3 a enviar columnas de hombres armados a diversas partes de Arabia para imponer la lealtad de las tribus y comunidades locales a Medina, recaudar tributos y reclutar nuevos combatientes. Estas campa\u00f1as en Arabia, que duraron aproximadamente dos a\u00f1os, se conocen colectivamente en las cr\u00f3nicas musulmanas posteriores como las \u00abguerras de la <em>ridda<\/em>\u00bb (apartamiento, apostas\u00eda). En muchos casos, la mera llegada de las fuerzas de Medina bast\u00f3 para persuadir a un grupo tribal que hab\u00eda estado vacilando a reafirmar su lealtad. En otros casos, especialmente en el Neyed y en el este de Arabia, se libraron batallas campales contra tribus recalcitrantes, algunas de las cuales nunca hab\u00edan aceptado someterse a Mahoma; entre estas batallas se contaron el enfrentamiento con la tribu Asad del Neyed y, sobre todo, la batalla de \u2018Aqraba contra la poderosa tribu Hanifa de al-Yamama, en el este de Arabia, liderada por un rival de Mahoma llamado Maslama o Musaylima, y difamado en las cr\u00f3nicas musulmanas posteriores como un \u00abfalso profeta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las campa\u00f1as de las guerras de la <em>ridda<\/em> sometieron por primera vez a todas las regiones de la pen\u00ednsula ar\u00e1biga, incluso a las lejanas Yemen y Om\u00e1n, al control \u2014al menos nominal\u2014 de los Creyentes de Medina.&nbsp; Algunas de las fuerzas que participaron en las campa\u00f1as del norte de Arabia comenzaron entonces a avanzar hacia el sur de Siria e Irak, zonas culturalmente muy similares a Arabia, pero que albergaban puestos fronterizos y ciudades situadas en territorios reclamados por el Imperio bizantino (romano tard\u00edo) en el sur de Siria y por el Imperio persa sas\u00e1nida en el sur de Irak.&nbsp; Los puestos fronterizos bizantinos y sas\u00e1nidas fueron tomados por sorpresa y derrotados por la aparici\u00f3n de estas fuerzas, procedentes de un lugar inesperado donde antes no hab\u00eda existido ning\u00fan Estado que los amenazara. Los primeros \u00e9xitos de los Creyentes en lugares como Gaza y Bostra (en Siria) o al-Ubulla y al-Hira (en Irak) pueden considerarse el inicio de la \u00abconquista isl\u00e1mica\u00bb del Oriente Pr\u00f3ximo, que fue, por tanto, una consecuencia directa y una continuaci\u00f3n de las campa\u00f1as <em>de la ridda<\/em> en Arabia.&nbsp; Estas primeras conquistas llamaron la atenci\u00f3n de los grandes imperios, que comenzaron a organizar una resistencia m\u00e1s en\u00e9rgica para repeler a los invasores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sucesor del Profeta, Abu Bakr, muri\u00f3 en el a\u00f1o 634, hacia el final de la <em>ridda<\/em>, y le sucedi\u00f3 al frente del nuevo Estado otro compa\u00f1ero cercano de Mahoma, \u2018Umar ibn al-Jattab (r. 634-644). A su vez, a \u2018Umar le sucedi\u00f3 tras su muerte otro compa\u00f1ero de Mahoma, \u2018Uthman ibn \u2018Affan (r. 644-656). Las cr\u00f3nicas posteriores describen a estos gobernantes \u2014a \u2018Umar en particular\u2014 organizando numerosos ej\u00e9rcitos bajo diferentes jefaturas para atacar Siria e Irak, y para hacer frente a las nuevas fuerzas que los bizantinos y los sas\u00e1nidas estaban reuniendo.&nbsp; Entre el a\u00f1o 634 y aproximadamente el 640, estas diversas campa\u00f1as lograron tomar la mayor parte de las principales localidades y ciudades de Siria e Irak \u2014muchas de las cuales se rindieron sin oponer resistencia\u2014 y derrotar en batallas campales a los principales ej\u00e9rcitos bizantinos y sas\u00e1nidas. Aunque las fuerzas \u00e1rabes sufrieron algunas derrotas, se impusieron en varias batallas decisivas \u2014en particular, la batalla de Yarmuk, en el centro-sur de Siria, y la batalla de al-Qadisiyya, en el sur de Irak\u2014, que destrozaron la resistencia bizantina y sas\u00e1nida y entregaron estas zonas a los ej\u00e9rcitos de los Creyentes procedentes de Arabia.&nbsp; La cronolog\u00eda que ofrecen las cr\u00f3nicas posteriores no es totalmente fiable, pero ambas batallas parecen haber tenido lugar alrededor del a\u00f1o 636 \u00f3 637.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"559\" src=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Islamic_Expansion_per_caliph-1024x559.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6102\" srcset=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Islamic_Expansion_per_caliph-1024x559.png 1024w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Islamic_Expansion_per_caliph-300x164.png 300w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Islamic_Expansion_per_caliph-768x419.png 768w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Islamic_Expansion_per_caliph-1536x838.png 1536w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Islamic_Expansion_per_caliph.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Expansi\u00f3n isl\u00e1mica dividida por califa. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Islamic_Expansion_per_caliph.png\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Islamic_Expansion_per_caliph.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras estas batallas decisivas, los conquistadores consolidaron su dominio en Siria e Irak, sometiendo a su control las ciudades restantes (por lo general mediante tratados) y dando inicio al proceso de recaudaci\u00f3n de tributos e impuestos. Los reci\u00e9n llegados procedieron a establecer guarniciones en las zonas reci\u00e9n conquistadas. A estas guarniciones las denominaron <em>amsar<\/em> (\u00e1rabe, sing. <em>misr<\/em>, probablemente derivado de una palabra del sur de Arabia que significa \u00abfuerza expedicionaria\u00bb). La funci\u00f3n inicial de estas guarniciones era mantener unidas a las fuerzas \u00e1rabes, reforzando as\u00ed su solidaridad mutua como soldados y como miembros del movimiento de los Creyentes, y evitando de este modo que se asimilaran a las poblaciones locales \u2014mucho m\u00e1s numerosas\u2014 que hab\u00edan conquistado, las cuales sol\u00edan hablar arameo o persa y pertenec\u00edan a comunidades cristianas, jud\u00edas o zoro\u00e1stras establecidas desde hac\u00eda mucho tiempo. Estas guarniciones tambi\u00e9n serv\u00edan como puntos fuertes para contener cualquier levantamiento local y para repeler los intentos de reconquista por parte de bizantinos o sas\u00e1nidas. En Irak, se establecieron dos ciudades guarnici\u00f3n principales: Basra, en el sur de Irak (cerca de la antigua ciudad de al-Ubulla\/Apologos, pr\u00f3xima a la cabecera del golfo P\u00e9rsico), y al-Kufa, en el centro de Irak (cerca de la antigua ciudad de al-Hira). En Egipto, los invasores, procedentes de Siria, se establecieron cerca de la antigua fortaleza romano-bizantina de Babilonia, en la cabecera del delta del Nilo, donde su campamento se convirti\u00f3 en la ciudad de Fustat (hoy absorbida por el El Cairo moderno). A estas guarniciones se sumaron m\u00e1s reclutas \u00e1rabes o voluntarios atra\u00eddos por el \u00e9xito de las campa\u00f1as anteriores, as\u00ed como las familias de los soldados que ya se encontraban all\u00ed. El resultado fue que estos <em>amsar<\/em> de Irak y Egipto se convirtieron r\u00e1pidamente en nuevas y grandes ciudades, centros de la administraci\u00f3n militar y civil de toda la provincia, centros de actividad econ\u00f3mica y, con el paso de los a\u00f1os, importantes centros para el desarrollo de una nueva cultura isl\u00e1mica basada en el \u00e1rabe.&nbsp;&nbsp; En Siria, las tropas se acuartelaron en barrios desocupados de las ciudades existentes, especialmente en Hims (la antigua Emesa), en el centro de Siria<strong>.<\/strong> En Siria no se construyeron nuevas guarniciones de gran tama\u00f1o similares a Kufa y Basora en Irak, quiz\u00e1 porque fueron menos los miembros de tribus inmigrantes que acabaron en Siria; parece que el <em>am\u012br al-mu\u2019minin<\/em> y sus consejeros en Medina, que siempre pertenec\u00edan a la tribu de los Quraysh, deseaban reservar Siria en la medida de lo posible para los miembros de su propia tribu y, por lo tanto, ordenaron que la mayor\u00eda de los reclutas de otras tribus se establecieran en Irak o Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <em>amsar<\/em> tambi\u00e9n desempe\u00f1aron otra funci\u00f3n importante: desde all\u00ed se lanzaron continuas campa\u00f1as de conquista hacia territorios m\u00e1s lejanos, m\u00e1s all\u00e1 de Siria e Irak.\u00a0 Desde Kufa y, sobre todo, desde Basra, en Irak, se enviaron ej\u00e9rcitos cada a\u00f1o a las vecinas monta\u00f1as del Zagros y a la meseta iran\u00ed. Esto condujo a la derrota definitiva de las fuerzas sas\u00e1nidas restantes que intentaban reagruparse en el Zagros, en otra batalla decisiva que quiz\u00e1 tuvo lugar cerca de Nihavand, y al colapso definitivo del r\u00e9gimen sas\u00e1nida (y a la muerte del \u00faltimo Gran Rey sas\u00e1nida a manos de bandidos).\u00a0 A finales de la d\u00e9cada de 650, muchas zonas del oeste de Ir\u00e1n, incluidas las principales ciudades, as\u00ed como la provincia de Juras\u00e1n, en el noreste de Ir\u00e1n, hab\u00edan quedado bajo el control del <em>amir al-mu\u2018minin<\/em> en Medina gracias a estas campa\u00f1as\u00a0\u00a0 Desde Siria tambi\u00e9n se lanzaron incursiones hacia el norte, hacia el norte de Mesopotamia y Armenia, que fueron ocupadas, y tambi\u00e9n hacia Anatolia central, el coraz\u00f3n del Imperio bizantino; all\u00ed, las incursiones anuales dieron lugar a d\u00e9cadas de conflictos fronterizos, pero no a una ocupaci\u00f3n permanente al norte de Cilicia.\u00a0 Desde la guarnici\u00f3n de Fustat, en Egipto, se lanzaron campa\u00f1as r\u00edo abajo por el Nilo y, sobre todo, hacia el oeste, hacia Libia y el norte de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"417\" src=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Constantine_Doukas_escapes_from_Arab_captivity.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6105\" srcset=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Constantine_Doukas_escapes_from_Arab_captivity.jpg 960w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Constantine_Doukas_escapes_from_Arab_captivity-300x130.jpg 300w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Constantine_Doukas_escapes_from_Arab_captivity-767x333.jpg 767w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El general bizantino Constantino Doukas escapa del cautiverio \u00e1rabe hacia el a\u00f1o 908. <a href=\"https:\/\/bnedigital.bne.es\/bd\/card?oid=0000022766&amp;site=bdh\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">BNE, VITR\/26\/2<\/a>, f. 113v. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:Constantine_Doukas_escapes_from_Arab_captivity.jpg\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:Constantine_Doukas_escapes_from_Arab_captivity.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La muerte del califa \u2018Uthman en el a\u00f1o 656 dio lugar a varios a\u00f1os de luchas internas en la comunidad de los Creyentes, ya que varios pretendientes rivales al cargo de <em>amir al-mu\u2019minin<\/em> \u2014en particular el pariente del Profeta, \u2018Ali ibn Abi Talib, y el pariente de \u2018Uthman, Mu\u2018awiya ibn Abi Sufyan, de la familia omeya\u2014 se disputaban el liderazgo del movimiento. Este episodio se conoce com\u00fanmente como la Primera Guerra Civil; en cr\u00f3nicas isl\u00e1micas posteriores, se denomina la primera <em>\u00abfitna\u00bb,<\/em> un t\u00e9rmino cor\u00e1nico que significa \u00abtentaci\u00f3n\u00bb (presumiblemente porque, durante ella, algunos l\u00edderes de la comunidad se vieron tentados por el atractivo del poder mundano). Durante este per\u00edodo cesaron las incursiones y las campa\u00f1as de expansi\u00f3n hacia el exterior, ya que los rivales por el liderazgo movilizaron a las tropas \u2014a menudo reacias\u2014 bajo su mando para que lucharan entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegados a este punto, debemos hacer una pausa en nuestro escueto relato del curso de las conquistas e intentar explicar estos acontecimientos de la primera fase: la expansi\u00f3n asombrosamente r\u00e1pida hacia el Oriente Pr\u00f3ximo del incipiente nuevo Estado de los Creyentes, con sede en la lejana Arabia occidental. Los Creyentes parecen haber sido casi imparables en sus campa\u00f1as militares, a pesar de que se enfrentaban a los ej\u00e9rcitos bien establecidos de los dos Estados m\u00e1s poderosos de Eurasia occidental: los bizantinos y los sas\u00e1nidas. Adem\u00e1s, los Creyentes lograron en esos veinte a\u00f1os hacerse con el control y mantenerlo sobre vastos e importantes territorios en los que se ve\u00edan superados en n\u00famero por las poblaciones locales, que probablemente eran cien veces m\u00e1s numerosas, si no m\u00e1s. \u00bfC\u00f3mo fue esto posible?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece probable que las primeras partidas de incursi\u00f3n enviadas por Abu Bakr contra la <em>ridda<\/em> fueran similares a las que, de forma recurrente \u2014aunque irregular\u2014, hab\u00edan formado parte de la vida tribal \u00e1rabe durante siglos: es decir, se trataba de agrupaciones <em>improvisadas<\/em>, de tama\u00f1o reducido, formadas por miembros de las tribus que eran simplemente pastores o agricultores de los oasis, enviados por una tribu o una ciudad durante un breve periodo de tiempo para participar en la incursi\u00f3n contra un objetivo concreto, como otra tribu o ciudad.&nbsp; En otras palabras, esos asaltantes no eran soldados a tiempo completo; y, en el pasado, esas partidas de asalto se disolv\u00edan una vez alcanzados sus objetivos inmediatos (o, a menudo, antes de haberlo hecho).&nbsp; En este caso, la preocupaci\u00f3n inmediata de Abu Bakr era defender Medina contra los ataques y, a continuaci\u00f3n, reafirmar la alianza de Medina con los grupos tribales \u2014o su control sobre ellos\u2014 que anteriormente hab\u00edan acordado reconocer de alguna manera la autoridad del profeta Mahoma, especialmente mediante el pago de impuestos.&nbsp; Sin embargo, la larga duraci\u00f3n de las campa\u00f1as de la <em>ridda<\/em>, que mantuvieron a los combatientes en el campo de batalla bajo el mando de sus comandantes durante dos a\u00f1os en pos de una serie de objetivos cada vez m\u00e1s lejanos, sugiere que estas fuerzas se fueron transformando gradualmente en algo m\u00e1s duradero. Ya fuera simplemente por la experiencia de las campa\u00f1as continuas, o bien de acuerdo con alg\u00fan plan preconcebido, se convirtieron en una fuerza permanente bajo un mando claro cuya \u00fanica ocupaci\u00f3n era la guerra; y sus objetivos tambi\u00e9n parecen haber evolucionado, lo que finalmente los llev\u00f3 a atacar y vencer a grupos de Arabia que nunca hab\u00edan tenido contacto alguno con el profeta Mahoma, ni hab\u00edan llegado a ning\u00fan acuerdo con \u00e9l.&nbsp; En otras palabras, al final de la <em>ridda<\/em>, estas fuerzas \u2014dirigidas a distancia desde Medina a trav\u00e9s de los jefes militares designados por Abu Bakr\u2014 se hab\u00edan convertido en un ej\u00e9rcito permanente. Adem\u00e1s, tras dos a\u00f1os de campa\u00f1as en Arabia, estaban preparadas y listas para enfrentarse a las fuerzas de los imperios bizantino y sas\u00e1nida, establecidos desde hac\u00eda mucho tiempo. A lo ahora que se enfrentaban esos imperios no era a meros asaltantes fronterizos tribales o n\u00f3madas irregulares, del tipo que hab\u00edan repelido peri\u00f3dicamente durante siglos, sino m\u00e1s bien a una fuerza militar organizada y aparentemente disciplinada, enviada por orden de lo que estaba surgiendo como un nuevo Estado liderado por el <em>amir al-mu\u2019minin<\/em> con sede en Medina.&nbsp; Estas consideraciones pueden ayudar a explicar c\u00f3mo, en t\u00e9rminos puramente militares, pudo producirse esta asombrosa serie de victorias.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, resultan m\u00e1s dif\u00edciles de explicar las motivaciones que impulsaron la expansi\u00f3n inicial. \u00bfSe inspiraron estos conquistadores de Arabia en el fervor religioso, en el alineamiento \u00e9tnico o tribal, en la sed de saqueo y riqueza (incluidos cautivos y bienes), o en el deseo de hacer realidad un sue\u00f1o de dominio pol\u00edtico? Dado que para alcanzar un \u00e9xito generalizado cualquier movimiento social debe atraer a personas de muy diversos temperamentos, quiz\u00e1 lo mejor sea suponer que todos estos factores, en su conjunto, desempe\u00f1aron alg\u00fan papel, cada uno con un peso m\u00e1s o menos decisivo en la mente de los distintos individuos.&nbsp; La explicaci\u00f3n tradicional ofrecida por fuentes musulmanas posteriores es que los conquistadores se vieron impulsados por la nueva fe del islam, que deseaban difundir por todas partes a costa de los infieles. Sin embargo, esta explicaci\u00f3n es excesivamente simplista, entre otras cosas porque el islam, como fe, en aquella \u00e9poca a\u00fan consist\u00eda principalmente en unos pocos principios b\u00e1sicos, como la aceptaci\u00f3n del monote\u00edsmo estricto, la piedad y el temor al D\u00eda del Juicio Final, que muchas personas de otras religiones del Oriente Pr\u00f3ximo ya aceptaban en aquel momento. Tampoco es realista suponer que todos estuvieran motivados principalmente por un profundo compromiso religioso, aunque algunos quiz\u00e1 s\u00ed lo estuvieran. El apocalipsismo \u2014la creencia en la inminente llegada del Juicio Final\u2014 y otras ideas escatol\u00f3gicas estaban muy extendidas en el Oriente Pr\u00f3ximo de la \u00e9poca, en todas las comunidades religiosas, y tales nociones pueden haber contribuido a crear un sentido de urgencia religiosa en las mentes de quienes se sent\u00edan inclinados a abrazarlas. Pero parece probable que muchos participantes respondieran principalmente a deseos seculares o que, sencillamente, se dejaran llevar por el \u00edmpetu de lo que se convirti\u00f3 en una aventura inspiradora y emocionante: un sentimiento colectivo de solidaridad y entusiasmo nacido de los primeros \u00e9xitos del movimiento que el antrop\u00f3logo Victor Turner denomin\u00f3 \u00abcommunitas\u00bb. Tambi\u00e9n es posible que entrara en juego lo que podr\u00edamos denominar un \u00abimperativo expansionista\u00bb: es decir, que, ante la ausencia de un flujo regular de ingresos fiscales con los que pagar a los soldados, fuera necesario avanzar continuamente hacia nuevas fuentes de saqueo para mantener la lealtad de las tropas. Durante la <em>ridda<\/em>, a medida que las fuerzas enviadas desde Medina somet\u00edan a diversas tribus \u00e1rabes, reclutaban nuevos soldados, de modo que los ej\u00e9rcitos iban creciendo gradualmente y depend\u00edan cada vez m\u00e1s de nuevas campa\u00f1as exitosas para proporcionar a la tropa tanto bot\u00edn como suministros b\u00e1sicos, y as\u00ed evitar que se volvieran contra sus jefes o, simplemente, se desbandaran.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"625\" src=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Moneda_andalusi-1024x625.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6096\" srcset=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Moneda_andalusi-1024x625.png 1024w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Moneda_andalusi-300x183.png 300w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Moneda_andalusi-767x468.png 767w, https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Moneda_andalusi.png 1047w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><br>Dinar transicional del per\u00edodo de conquista (Emirato Dependiente del Califato Omeya de Damasco), acu\u00f1ado siendo gobernador de al-Andalus Musa ibn Nusayr. Museo Arqueol\u00f3gico Nacional.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es dif\u00edcil dudar de que la expansi\u00f3n de los Creyentes tuviera alg\u00fan tipo de componente religioso. Esto se aprecia en la primera prueba documental que tenemos del movimiento de los Creyentes, poco despu\u00e9s de su llegada a Siria e Irak: sus primeras monedas.&nbsp; Estas monedas se inspiraban en prototipos bizantinos y sas\u00e1nidas (ya que los Creyentes se hab\u00edan apoderado de las casas de la moneda bizantinas y sas\u00e1nidas y reutilizaron sus troqueles), pero llevaban una nueva contramarca que rezaba, en \u00e1rabe, \u00abEn el nombre de Dios\u00bb (<em>bism Allah<\/em>), un lema claramente religioso.&nbsp; Quiz\u00e1 esta frase no fuera m\u00e1s que un eslogan, pero entonces, si el eslogan no expresaba algo significativo en la mente de los Creyentes, o al menos de sus l\u00edderes, \u00bfpor qu\u00e9 se utiliz\u00f3?&nbsp; Por otra parte, no hay pruebas documentales de coacci\u00f3n religiosa por parte de los primeros conquistadores; en concreto, no hay hostilidad hacia los cristianos; el patriarca de la Iglesia de Oriente en al-Mada\u2019in (Irak), Ishoyahb III, lleg\u00f3 incluso a escribir a sus obispos que los conquistadores \u00abno oprim\u00edan al cristianismo, sino que alababan nuestra fe, honraban a los sacerdotes y santos de nuestro Se\u00f1or, y ayudaban a las iglesias y monasterios\u00bb. Adem\u00e1s, en las d\u00e9cadas posteriores a la llegada de los Creyentes se siguieron construyendo nuevas iglesias cristianas en lo que hoy es Jordania, como demuestran sus suelos de mosaico datados. Lo que parecen haber exigido los Creyentes al tomar una zona, por tanto, no fue la \u00abconversi\u00f3n\u00bb religiosa, ni una conformidad que fuera m\u00e1s all\u00e1 del reconocimiento de la unidad indivisible de Dios, sino m\u00e1s bien tributos o impuestos como muestra de sumisi\u00f3n pol\u00edtica. Quiz\u00e1s el objetivo, al menos de quienes lideraban el movimiento, era establecer en las tierras reci\u00e9n conquistadas lo que los Creyentes consideraban un orden pol\u00edtico m\u00e1s justo y temeroso de Dios que los reg\u00edmenes pecaminosos de los bizantinos (con lo que los Creyentes consideraban su escandalosa creencia de que Jes\u00fas era Dios y su odiosa doctrina trinitaria) o de los sas\u00e1nidas (que no reconoc\u00edan la larga l\u00ednea de profetas venerados, entre ellos Abraham, Mois\u00e9s y Jes\u00fas, que el Cor\u00e1n compart\u00eda con las escrituras jud\u00edas y cristianas). O, tal vez, sobre todo para algunos de los jefes militares y nuevos gobernadores, lo que m\u00e1s importaba eran consideraciones de tipo puramente pol\u00edtico: el deseo de establecer un nuevo Estado estable y lucrativo y beneficiarse de \u00e9l.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de que estas conquistas eran, en el fondo, una expresi\u00f3n de una identidad \u00e9tnica emergente como \u00e1rabes, en oposici\u00f3n al dominio de los no \u00e1rabes, lleg\u00f3 a ser ampliamente aceptada durante el apogeo del pensamiento nacionalista (tanto en Europa como en el mundo \u00e1rabe) en el siglo XIX y principios del XX; de ah\u00ed la denominaci\u00f3n habitual de estos acontecimientos en parte de la literatura occidental como la \u00abconquista \u00e1rabe\u00bb. Pero resulta llamativo que ni el Cor\u00e1n ni ninguna fuente documental de los primeros cien a\u00f1os del movimiento de los Creyentes aporten pruebas s\u00f3lidas de que una identidad \u00e1rabe general fuera una motivaci\u00f3n clave del nuevo r\u00e9gimen. Lo que vemos, en cambio, durante al menos dos siglos, es una continuaci\u00f3n del intenso chovinismo tribal y de la rivalidad entre tribus que durante mucho tiempo hab\u00eda enfrentado entre s\u00ed a las numerosas tribus de Arabia y las regiones adyacentes.&nbsp; Y lo que es a\u00fan m\u00e1s importante, ninguna prueba de aquella \u00e9poca describe al nuevo Estado como un Estado \u00e1rabe ni afirma que se estuviera estableciendo una hegemon\u00eda \u00e1rabe; m\u00e1s bien, en algunos papiros \u00e1rabes antiguos se hace referencia al Estado como la \u00abjurisdicci\u00f3n de los creyentes\u00bb (<em>qad\u0101\u2019 al-mu\u2019min\u012bn<\/em>). As\u00ed pues, parece que en la primera fase de la expansi\u00f3n predominaron otras motivaciones \u2014religiosas, materiales, pol\u00edticas o psicosociales (\u00abcommunitas\u00bb)\u2014 en lugar de las \u00e9tnicas.&nbsp; La etnog\u00e9nesis \u00e1rabe, sin embargo, parece haber tenido lugar tras las conquistas, ya que los conquistadores, procedentes de diferentes tribus \u00e1rabes, al darse cuenta de que compart\u00edan una lengua y una cultura distintas de las de los pueblos conquistados, comenzaron gradualmente a verse a s\u00ed mismos como una casta gobernante diferenciada, como \u00ab\u00e1rabes\u00bb. Pero esta identidad \u00e1rabe incipiente parece haber permanecido durante muchos siglos (de hecho, hasta finales del siglo XIX) como un rasgo principalmente cultural y ling\u00fc\u00edstico, m\u00e1s que pol\u00edtico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otro nivel, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de si deber\u00edamos considerar siquiera que la expansi\u00f3n inicial de los creyentes fue un movimiento unitario.&nbsp; En ocasiones se ha planteado que, por diversas razones, diferentes grupos de tribus \u00e1rabes invadieron, m\u00e1s o menos simult\u00e1neamente \u2014aunque de forma coincidente y sin coordinaci\u00f3n ni direcci\u00f3n centralizadas\u2014, distintas partes del Oriente Pr\u00f3ximo, y que solo m\u00e1s tarde se unieron bajo un control centralizado del que inicialmente carec\u00edan. En otras palabras, se sostiene que lo que llamamos \u00abconquista\u00bb es una especie de retroproyecci\u00f3n desde \u00e9pocas posteriores, destinada a dar una explicaci\u00f3n a una coalici\u00f3n pol\u00edtica que fue esencialmente accidental. La conquista inicial de Egipto por parte del general \u2018Amr ibn al-\u2018As se esgrime a veces para sugerir que el <em>amir al-mu\u2019minin<\/em> \u2018Umar, en Medina, no ten\u00eda control sobre las diversas fuerzas sobre el terreno.&nbsp; Sin embargo, los relatos de las cr\u00f3nicas seg\u00fan los cuales \u2018Amr avanz\u00f3 sobre Egipto en contra de los deseos de \u2018Umar no parecen especialmente fiables; adem\u00e1s, las cr\u00f3nicas tambi\u00e9n recogen numerosos casos de generales y gobernadores, incluso en provincias lejanas, que eran llamados a volver regularmente y sustituidos por el <em>amir al-mu\u2019minin<\/em>, lo que sugiere un grado considerable de control centralizado a nivel estrat\u00e9gico, aunque los comandantes lejanos y los gobernadores disfrutaran de una considerable libertad de acci\u00f3n en su \u00e1mbito de competencia. El testimonio de las monedas contempor\u00e1neas mencionado anteriormente tambi\u00e9n implica un impulso com\u00fan al movimiento en sus primeras etapas, expresado en lemas religiosos clave. Por estas razones, lo que podr\u00edamos denominar la \u00abtesis accidental\u00bb no parece convincente como explicaci\u00f3n de la expansi\u00f3n inicial del movimiento de los Creyentes.&nbsp;&nbsp; M\u00e1s bien, lo que parece claro es que incluso las primeras conquistas, y el nuevo Estado que iba tomando forma a medida que estas se desarrollaban, estaban dirigidas muy de cerca por un grupo muy reducido de personas pertenecientes a la tribu del profeta, los Quraysh de La Meca, una tribu que probablemente no super\u00f3 los pocos miles de personas en ning\u00fan momento. El <em>am\u012br al-mu\u2019min\u012bn<\/em> siempre se eleg\u00eda entre los Quraysh, al igual que la mayor\u00eda de los altos mandos militares. A su alrededor se encontraban colaboradores cercanos de otras tribus de Arabia Occidental, en particular los <em>Ansar<\/em> de Medina (Yathrib) y los Thaq\u012bf de al-Ta\u2019if.&nbsp; Por debajo de todos ellos se encontraban las decenas de miles de miembros de otras tribus \u00e1rabes (y, m\u00e1s tarde, clientes no \u00e1rabes [<em>maw\u0101l\u012b<\/em>] o simples mercenarios que se unieron a la causa aunque no se convirtieran) que fueron reclutados o atra\u00eddos al movimiento y constitu\u00edan el grueso de los ej\u00e9rcitos de conquista.&nbsp; Al parecer, fue este peque\u00f1o grupo central en torno al <em>am\u012br al-mu\u2019min\u012bn<\/em> el que estableci\u00f3 la pol\u00edtica y se benefici\u00f3 materialmente de las conquistas, que les reportaron una riqueza y un poder m\u00e1s all\u00e1 de sus m\u00e1s descabelladas expectativas \u2014beneficios que muchos interpretaron sin duda como prueba del favor de Dios hacia su causa\u2014.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, debemos plantearnos c\u00f3mo denominar la primera fase de expansi\u00f3n del dominio de los creyentes hacia tierras m\u00e1s all\u00e1 de su patria \u00e1rabe \u2014hacia Siria, Irak, Egipto e Ir\u00e1n\u2014 en un momento en el que su propio Estado o gobierno apenas comenzaba a consolidarse. En los escritos occidentales, esta expansi\u00f3n suele denominarse \u00abconquistas isl\u00e1micas\u00bb o \u00abconquistas \u00e1rabes\u00bb, pero ambos t\u00e9rminos son problem\u00e1ticos porque, como ya se ha se\u00f1alado, ni el t\u00e9rmino \u00abisl\u00e1mico\u00bb ni el de \u00ab\u00e1rabe\u00bb parecen haberse utilizado en el sentido que les damos hoy en d\u00eda hasta los siglos VIII o IX, un siglo o m\u00e1s despu\u00e9s de las conquistas. En cierto sentido, sin duda debemos entender la expansi\u00f3n como una conquista, ya que los creyentes arrebataron vastos territorios a los bizantinos, los sas\u00e1nidas y otros pueblos mediante la fuerza de las armas en numerosas batallas campales. La incursi\u00f3n de un ej\u00e9rcito en una nueva zona siempre conlleva episodios de violencia aleatoria perpetrada por soldados indisciplinados, si no forma parte de una pol\u00edtica, como se ha atestiguado en todos los per\u00edodos hist\u00f3ricos; el famoso episodio de los \u00abm\u00e1rtires de Gaza\u00bb durante la conquista inicial de Palestina parece ser un caso t\u00edpico de ello. Por otra parte, al igual que ocurre con muchas conquistas en todos los tiempos y lugares, muchos pueblos y ciudades simplemente se rindieron a los invasores y pasaron a vivir bajo los nuevos gobernantes de acuerdo con los t\u00e9rminos que hab\u00edan negociado con ellos. Debemos recordar, pues, que para muchas comunidades la conquista no supuso una resistencia abierta, sino m\u00e1s bien una adaptaci\u00f3n o cooperaci\u00f3n con los conquistadores, lo que en la mayor\u00eda de los casos constitu\u00eda una pol\u00edtica m\u00e1s prudente.\u202f El cambio de r\u00e9gimen fue una conquista, pero no se caracteriz\u00f3 en todos los casos por la violencia y la brutalidad que el t\u00e9rmino \u00abconquista\u00bb a veces implica. Reconocer esto ayudar\u00eda a evitar perpetuar el estereotipo bien arraigado, pero enga\u00f1oso, de que, como sugiri\u00f3 Gibbon en la d\u00e9cada de 1770, Mahoma lleg\u00f3 \u00abcon el Cor\u00e1n en una mano y una espada en la otra\u00bb. Pues, como ya se ha se\u00f1alado, los creyentes no exig\u00edan a los pueblos que conquistaban que se convirtieran so pena de muerte, ni ejerc\u00edan coacci\u00f3n religiosa, y sabemos que, al menos en sus inicios, la comunidad de creyentes de Medina inclu\u00eda, al menos, a algunos de los jud\u00edos de la ciudad. Los nuevos gobernantes procedentes de Arabia tambi\u00e9n recurrieron al talento de muchos l\u00edderes locales (alcaldes, jefes tribales, obispos) y bur\u00f3cratas de los anteriores imperios bizantino o sas\u00e1nida para dirigir su administraci\u00f3n; por lo general, estas personas \u2014administradores, pero tambi\u00e9n soldados de los ej\u00e9rcitos conquistadores\u2014 siguieron siendo cristianos o zoroastras (en cuanto a los jud\u00edos de este periodo, nuestras pruebas son demasiado escasas para afirmar nada en un sentido u otro). Para muchos habitantes de estas regiones, que ya eran monote\u00edstas, el hecho de estar gobernados por los \u00abCreyentes\u00bb, al menos durante el siglo VII, pudo resultarles menos problem\u00e1tico en t\u00e9rminos religiosos que el dominio bizantino o sas\u00e1nida, que se hab\u00eda caracterizado por conflictos religiosos entre sectas y por la injerencia y la coacci\u00f3n del Estado en la vida de sus comunidades religiosas (por ejemplo, la de los Miafisitas de Siria por parte de las autoridades bizantinas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siga leyendo el resto del ensayo en el pr\u00f3ximo art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Biograf\u00eda selecta:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las obras que aqu\u00ed se enumeran ofrecen una exposici\u00f3n clara de parte del material descrito en el ensayo anterior. La selecci\u00f3n representa solo la punta del iceberg, ya que se han escrito miles de libros y art\u00edculos sobre todos los fen\u00f3menos englobados bajo el t\u00e9rmino \u00ablas conquistas\u00bb, y constantemente aparecen nuevas obras.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Bulliet, Richard W., <em>Conversion to Islam in the Medieval Period: an essay in quantitative history<\/em> (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1979).&nbsp; Un ingenioso esfuerzo, en gran medida convincente, por abordar el dif\u00edcil problema de rastrear el ritmo de la conversi\u00f3n al islam.<\/li>\n\n\n\n<li>Collins, Roger, <em>The Arab Conquest of Spain, 710-797<\/em> (Oxford: Basil Blackwell, 1989). Un relato ameno de la conquista, empa\u00f1ado por su negativa a integrar fuentes \u00e1rabes en su an\u00e1lisis.<\/li>\n\n\n\n<li>Clarke, Nicola, <em>The Muslim Conquest of Iberia. Medieval Arabic narratives<\/em> (London and New York: Routledge, 2012). Estudio detallado de las diversas fuentes \u00e1rabes sobre la conquista de al-\u00c1ndalus.<\/li>\n\n\n\n<li>Donner, Fred M., <em>The Early Islamic Conquests<\/em> (Princeton: Princeton University Press, 1981). Considera las conquistas como parte de un proceso de formaci\u00f3n incipiente del Estado, con un enfoque religioso.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, \u201cCentralized Authority and Military Autonomy in the Early Islamic Conquests,\u00bb en Averil Cameron (ed.), <em>Studies in Late Antiquity and Early Islam<\/em>, 3: <em>States, Resources, and Armies.<\/em> (Princeton: Darwin Press, 1995), 337-60. Describe la jerarqu\u00eda del mando conceptual, estrat\u00e9gico y t\u00e1ctico durante las conquistas.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, \u201c<em>D\u012bn<\/em>, <em>isl\u0101m<\/em>, und <em>muslim<\/em> im Koran,\u201d en Georges Tamer (ed.), <em>Die Koranhermeneutik G\u00fcnter L\u00fclings<\/em> (Berlin: De Gruyter, 2018), 129-40. Explora c\u00f3mo el uso cor\u00e1nico de algunos t\u00e9rminos clave difiere del significado que se les atribuy\u00f3 en la tradici\u00f3n isl\u00e1mica posterior.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, \u201cFrom Believers to Muslims: Patterns of Communal Identity in the Early Islamic Community, \u201c <em>Al-Abhath<\/em> 50-51 ( 2002-2003), 9-53. Defiende que el islam comenz\u00f3 como un movimiento abierto a muchos creyentes monote\u00edstas, incluidos cristianos y jud\u00edos.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, <em>Muhammad and the Believers: at the Origins of Islam<\/em> (Cambridge, MA: Harvard University Press, 2010). Visi\u00f3n general de c\u00f3mo surgi\u00f3 el islam.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, <em>Narratives of Islamic Origins: the Beginnings of Islamic Historical Writing<\/em> (Princeton:&nbsp;&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Darwin Press, 1998). Considera las narrativas de las conquistas musulmanas como parte de un proceso m\u00e1s amplio de legitimaci\u00f3n en la comunidad isl\u00e1mica.<\/li>\n\n\n\n<li><em>_____, \u201c<\/em>The Qur\u2019anicization of Religio-Political Discourse in the Umayyad Period<em>,\u201d<\/em> <em>R\u00e9vue des Mondes Musulmans et de la Mediterran\u00e9e<\/em> 129 (2011), 79-92. C\u00f3mo los eruditos musulmanes de siglos posteriores utilizaron el vocabulario del Cor\u00e1n (siglo VII) para legitimar ciertos fen\u00f3menos posteriores al Cor\u00e1n.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, \u201cTalking about Islam\u2019s Origins,\u201d <em>BSOAS<\/em> (Jan. 2018), 1-23. Analiza los problemas relacionados con las fuentes y la terminolog\u00eda sobre los inicios del islam.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, \u201cVisions of the Early Islamic Expansion: Between the Heroic and the Horrific,\u201d en Nadia Maria El Cheikh and Shaun O\u2019Sullivan (eds.), <em>Byzantium in Early Islamic Syria<\/em> (Beirut and El-Koura: American University of Beirut and University of Balamand, 2011), 9-29. C\u00f3mo las fuentes musulmanas y cristianas, por diferentes razones, hacen hincapi\u00e9 en el aspecto militar de la conquista m\u00e1s que en la adaptaci\u00f3n, la cooperaci\u00f3n o la concesi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Garc\u00eda-Sanjuan, Alejandro, \u00abNegar la conquista isl\u00e1mica de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica: un fraude historiogr\u00e1fico\u00bb, en Fancy y Garc\u00eda-Sanjuan (eds.), <em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 fue la conquista isl\u00e1mica de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica?\u00bb.<\/em> N\u00famero especial de <em>Journal of Medieval Studies<\/em> 11\/3 (2019), pp. 306-22. El t\u00edtulo lo dice todo.<\/li>\n\n\n\n<li>Hoyland, Robert G., <em>In God\u2019s Path: the Arab conquests and the creation of an Islamic empire<\/em> (Oxford and New York: Oxford University Press, 2015).Una visi\u00f3n general clara del largo recorrido de las conquistas, en la que se sostiene que formaban parte de un proceso de etnog\u00e9nesis \u00e1rabe y (a pesar del t\u00edtulo) se resta importancia al papel de la religi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Kaegi, Walter Emil Jr., <em>Muslim Expansion and Byzantine Collapse in North Africa<\/em> (Cambridge and New York: Cambridge University Press, 2010). Un estudio exhaustivo de los acontecimientos en el norte de \u00c1frica, basado en un minucioso an\u00e1lisis de fuentes griegas y \u00e1rabes.<\/li>\n\n\n\n<li>Kennedy, Hugh, <em>Las grandes conquistas \u00e1rabes: c\u00f3mo la expansi\u00f3n del islam cambi\u00f3 el mundo en el que vivimos<\/em> (Filadelfia: Da Capo, 2007). Una excelente visi\u00f3n general de este vasto fen\u00f3meno.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, <em>Muslim Spain and Portugal. A political history of al-Andalus<\/em> (London: Longman, 1996). L\u00facido, sensato y basado tanto en fuentes \u00e1rabes como occidentales.<\/li>\n\n\n\n<li>Manzano Moreno, Eduardo, \u00abConquista y asentamiento: lo que al-\u00c1ndalus nos puede decir sobre la expansi\u00f3n \u00e1rabe en la \u00e9poca del califato omeya\u00bb, en Andrew Marsham (ed.), <em>The Umayyad World<\/em> (Londres y Nueva York: Routledge, 2021), pp. 314-31. Un resumen claro y conciso de las conclusiones clave de la siguiente obra.<\/li>\n\n\n\n<li>_____, <em>Conquistadores, Emires y Califas. Los Omeyas y la Formaci\u00f3n de al-\u00c1ndalus<\/em> (Barcelona: Cr\u00edtica, 2006). El mejor estudio general sobre los omeyas en Espa\u00f1a, que destaca por su claridad y por el uso de datos numism\u00e1ticos y arqueol\u00f3gicos para complementar las fuentes literarias.<\/li>\n\n\n\n<li>Shaddel, Mehdy, \u201cPeriodisation and the fut\u016b\u1e25; Making Sense of Mu\u1e25ammad\u2019s Leadership of the Conquests in Non-Muslim Sources,\u201d <em>Arabica<\/em> 69 (2022), 96-145. Analiza la relaci\u00f3n entre las primeras conquistas y otros aspectos del auge del islam.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fred M. 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