{"id":580,"date":"2018-09-26T11:55:42","date_gmt":"2018-09-26T11:55:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=580"},"modified":"2018-10-04T21:13:30","modified_gmt":"2018-10-04T21:13:30","slug":"dono-fernando-iii-la-mezquita-de-cordoba-a-la-iglesia-en-1236","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=580","title":{"rendered":"\u00bfDon\u00f3 Fernando III la Mezquita de C\u00f3rdoba a la Iglesia en 1236?"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align:center\">Todas las evidencias hist\u00f3ricas disponibles apuntan a que, siendo consciente de su enorme valor simb\u00f3lico y arquitect\u00f3nico, el rey Fernando III mantuvo la Mezquita bajo su propiedad<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align:center\"><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=240\">Alejandro Garc\u00eda Sanju\u00e1n<\/a><br\/>Universidad de Huelva<br\/><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"306\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Cordoba_Mosque_1.jpg?resize=1000%2C306\" alt=\"\" class=\"wp-image-581\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Cordoba_Mosque_1.jpg?w=1251&amp;ssl=1 1251w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Cordoba_Mosque_1.jpg?resize=300%2C92&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Cordoba_Mosque_1.jpg?resize=768%2C235&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Cordoba_Mosque_1.jpg?resize=1024%2C314&amp;ssl=1 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Arcos de la Mezquita de C\u00f3rdoba<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reciente publicaci\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.cordoba.es\/doc_pdf_etc\/AYUNTAMIENTO\/Informe_Comision_Expertos_Mezquita-Catedral_15-09-18.pdf\" target=\"_blank\">Informe de la Comisi\u00f3n de Expertos<\/a> designada por el Ayuntamiento de C\u00f3rdoba para abordar el problema generado a ra\u00edz de la inmatriculaci\u00f3n de la Mezquita por parte del obispado de la ciudad en 2006 ha reactivado el inter\u00e9s por la situaci\u00f3n de este excepcional espacio hist\u00f3rico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Informe incide sobre uno de los asuntos clave en el debate p\u00fablico sobre la titularidad de la Mezquita. Frente a las <a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/andalucia\/2015\/01\/11\/54b29f8d268e3eae548b4573.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">pretensiones de la Iglesia<\/a>, que afirma ser propietaria del edificio por donaci\u00f3n del rey Fernando III desde la conquista de la ciudad en 1236, el Informe pone de manifiesto, no s\u00f3lo que no existen testimonios hist\u00f3ricos que acrediten de forma fehaciente esa circunstancia, sino que lo que las evidencias disponibles indican es todo lo contrario, es decir, que tal donaci\u00f3n jam\u00e1s existi\u00f3.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n me propongo realizar un breve examen de las principales evidencias hist\u00f3ricas relativas a este asunto. Para ello, debemos comenzar, en primer lugar, por las fuentes narrativas, que nos aportan el contexto hist\u00f3rico de las circunstancias en las que se produjo la toma de C\u00f3rdoba en 1236. Existen dos textos coet\u00e1neos a estos hechos, escritos por dos personajes eclesi\u00e1sticos de gran relieve en la \u00e9poca de Fernando III.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero es la <em>Cr\u00f3nica Latina de los Reyes de Castilla<\/em>, texto an\u00f3nimo que la cr\u00edtica especializada coincide en atribuir a Juan de Soria, obispo de Osma y canciller de Fernando III. Su testimonio posee un car\u00e1cter decisivo, por cuanto fue protagonista directo de hechos que tienen que ver con el destino de la Mezquita. A este respecto, dicha cr\u00f3nica contiene un texto de una naturaleza absolutamente excepcional cuya relevancia en relaci\u00f3n con el problema de la titularidad de la Mezquita no ha sido, a mi juicio, convenientemente calibrado hasta el momento. Al referirse a los momentos previos a la capitulaci\u00f3n de la ciudad, la cr\u00f3nica menciona las negociaciones entre los musulmanes y el rey. Los musulmanes pretend\u00edan que se les dejase salir \u2018salvas las personas y bienes muebles que pudieran llevar consigo\u2019. Sin embargo, entre los magnates del rey hab\u00eda diversidad de opiniones. La singular excepcionalidad de este texto justifica que, a continuaci\u00f3n, lo citemos de forma extensa:<br\/><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abHab\u00eda entre los magnates del rey algunos que le aconsejaban que no aceptara la condici\u00f3n: que los tomara por la fuerza y los decapitara, lo que pod\u00eda hacer porque faltaban por completo alimentos y desfallecidos de hambre no pod\u00edan defender la ciudad. Por el contrario, se le insinuaba al rey que aceptara la condici\u00f3n y no se preocupase de las personas de los moros de los bienes muebles con tal de que pudiera tener sana e \u00edntegra la ciudad. De cierto se sab\u00eda que los cordobeses hab\u00edan determinado que si nuestro rey Fernando no quer\u00eda aceptar la condici\u00f3n, desesperados de la vida, destruir\u00edan todo lo que de valor hubiese en la ciudad, a saber, la mezquita y el puente; esconder\u00edan el oro y la plata; quemar\u00edan las telas de Siria, es m\u00e1s, toda la ciudad y as\u00ed mismos se dar\u00edan muerte\u00bb.<br\/><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, el rey acept\u00f3 las condiciones de los cordobeses, aunque la cr\u00f3nica indica que fue \u2018por deseo del rey de Ja\u00e9n, con el que hab\u00eda hecho una alianza contra el rey Aben-Hut y los cordobeses\u2019. Resulta muy significativo, en todo caso, que entre los elementos que los musulmanes utilizaron para negociar con el rey Fernando para que aceptase sus condiciones de rendici\u00f3n estuviese, en primer lugar, la Mezquita. No resulta descabellado pensar que el rey fuese perfectamente consciente del enorme valor simb\u00f3lico del edificio, un lugar que hab\u00eda sido el emblema principal de la dinast\u00eda Omeya y, por lo tanto, centro neur\u00e1lgico del poder musulm\u00e1n en la Pen\u00ednsula. Apropiarse de ese espacio era, sin duda, el mayor acto simb\u00f3lico de sumisi\u00f3n de los musulmanes que Fernando III pod\u00eda realizar.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este aspecto debe valorarse, a mi juicio, en el contexto de las dem\u00e1s informaciones de las que disponemos respecto a la Mezquita y, en particular, de un hecho incontrovertible: la Mezquita de C\u00f3rdoba es el \u00fanico templo musulm\u00e1n que se ha preservado de forma \u00edntegra en la Pen\u00ednsula. \u00bfPor qu\u00e9 las dem\u00e1s mezquitas fueron profundamente transformadas o destruidas casi en su totalidad y, en cambio, la de C\u00f3rdoba se ha preservado casi intacta hasta el d\u00eda de hoy? A mi juicio, no resulta posible entender este hecho de forma correcta al margen de la absoluta singularidad del templo cordob\u00e9s, una singularidad de la que el rey Fernando, como indica el texto de la cr\u00f3nica, era, sin duda, perfectamente consciente.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, no parece tampoco que sea casual que el primer acto de Fernando III al serle entregada la ciudad fuese la toma de posesi\u00f3n de la Mezquita, situando su bandera en lo alto del alminar junto a la cruz. As\u00ed lo narra la citada cr\u00f3nica:<br\/><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abCuando sal\u00edan los sarracenos de la ciudad y en caterva ca\u00edan de hambre, su pr\u00edncipe Abohaz\u00e1n entreg\u00f3 las llaves de la ciudad a nuestro rey e inmediatamente el rey, como hombre cat\u00f3lico, dando gracias a nuestro Salvador, de cuya especial misericordia reconoc\u00eda que hab\u00eda recibido tanta gracia en la toma de tan noble ciudad, orden\u00f3 que la ense\u00f1a de la cruz precediera a su bandera y que fuera colocada en la torre m\u00e1s alta de la mezquita para que, delante de todo, pudiera ondear junto con su bandera\u00bb.<br\/><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese mismo d\u00eda, por la tarde, se produjo la consagraci\u00f3n de la Mezquita como templo cat\u00f3lico, operaci\u00f3n que fue dirigida por el propio autor de la cr\u00f3nica, Juan de Soria, que narra el episodio de la forma siguiente:<br\/><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abPor la tarde el canciller, a saber, el Obispo de Osma, y con \u00e9l el maestre Lope, quien por primera vez coloc\u00f3 la se\u00f1al de la Cruz en la torre, entraron en la mezquita y, preparando lo que era necesario para que de mezquita se hiciera iglesia, expulsada la superstici\u00f3n o herej\u00eda mahometana, santificaron el lugar por la aspersi\u00f3n del agua bendita con sal, y lo que antes era cubil diab\u00f3lico fue hecho iglesia de Jesucristo, llamada con el nombre de su gloriosa madre\u00bb.<br\/><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como puede verse, la atenci\u00f3n que se presta a la Mezquita en la cr\u00f3nica es extraordinaria, lo cual revela la importancia que se le atribu\u00eda. En este sentido, resulta muy significativa la total ausencia de cualquier clase de referencia a la donaci\u00f3n del templo a favor de la Iglesia. Insisto en que el texto est\u00e1 escrito por un miembro de la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica que era, a la vez, persona de m\u00e1xima cercan\u00eda al rey Fernando III. No parece razonable pensar que algo tan relevante como la donaci\u00f3n de un espacio tan extraordinario, a tenor de la importancia que se le atribuye, pudiese haber pasado desapercibido al cronista.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasemos, a continuaci\u00f3n, al segundo testimonio cron\u00edstico coet\u00e1neo a la toma de C\u00f3rdoba, escrito por otro personaje de enorme influencia en la \u00e9poca, el navarro Rodrigo Jim\u00e9nez de Rada, autor de la cr\u00f3nica <em>De rebus Hispaniae<\/em>. Aunque, en este caso, no se trata de un testigo directo de los hechos, se trata de un personaje situado por encima de Juan de Soria, ya que, como arzobispo de Toledo, ejerc\u00eda la primac\u00eda en la Iglesia cat\u00f3lica castellana de la \u00e9poca, y adem\u00e1s, la di\u00f3cesis de C\u00f3rdoba era sufrag\u00e1nea de la toledana. Es decir, se trataba de la m\u00e1xima autoridad eclesi\u00e1stica en Castilla en la \u00e9poca de la toma de C\u00f3rdoba y, por tanto, no cabe duda de que estaba perfectamente informado de todo lo concerniente a la Iglesia de su \u00e9poca.<br\/><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"343\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/de_rebus-2.jpg?resize=1000%2C343\" alt=\"\" class=\"wp-image-583\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/de_rebus-2.jpg?w=1007&amp;ssl=1 1007w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/de_rebus-2.jpg?resize=300%2C103&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/de_rebus-2.jpg?resize=768%2C263&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Comienzo del cap\u00edtulo 17 del libro IX de la cr\u00f3nica de Rodrigo Jim\u00e9nez de Rada. <br\/>Biblioteca Provincial de C\u00f3rdoba, ms. 131, f. 111r (s. XIII)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relevancia que Jim\u00e9nez de Rada otorga en su relato a la Mezquita de C\u00f3rdoba es, incluso, superior, al que revela el texto anterior, ya que, en efecto, le dedica un cap\u00edtulo completo, el XVII del libro noveno y \u00faltimo de la cr\u00f3nica. El texto es de una extensi\u00f3n excesivamente amplia para citarlo aqu\u00ed de forma completa. Baste decir que el cronista afirma que la Mezquita de C\u00f3rdoba \u2018aventaja en lujo y tama\u00f1o a todas las mezquitas de los \u00e1rabes\u2019, expl\u00edcita manifestaci\u00f3n de la perfecta conciencia que exist\u00eda entre los cristianos de la singularidad absoluta del templo cordob\u00e9s. A continuaci\u00f3n, el autor se refiere a s\u00ed mismo cuando menciona la consagraci\u00f3n del templo por el \u2018venerable Juan\u2019, el cual \u2018sustitu\u00eda al primado Rodrigo de Toledo, que por entonces se encontraba en la sede apost\u00f3lica\u2019. Acto seguido, el cronista afirma que \u2018el rey Fernando otorg\u00f3 a la nueva iglesia una dote adecuada\u2019, una vez m\u00e1s sin hacer referencia, en ning\u00fan momento, a la donaci\u00f3n del templo a la Iglesia.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Probablemente, Jim\u00e9nez de Rada era el mejor conocedor de la historia de los \u00e1rabes en su \u00e9poca, como revela la obra que les dedic\u00f3 bajo el t\u00edtulo de <em>Historia Arabvm<\/em>. En ella vuelve de nuevo a enfatizar la excepcionalidad de la Mezquita de C\u00f3rdoba, identific\u00e1ndola como la m\u00e1s importante construida por ellos (<em>ut prerogatiuo opere omnes mezquitas Arabum superaret<\/em>), lo cual ratifica la plena conciencia que pose\u00eda respecto a su relevancia arquitect\u00f3nica.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volviendo a la cuesti\u00f3n de la propiedad, en este punto resulta necesario insistir, de nuevo, en el argumento citado: ninguno de los dos cronistas, personajes eclesi\u00e1sticos de primer nivel en la \u00e9poca y muy cercanos al rey, alude a la donaci\u00f3n de la Mezquita a favor de la Iglesia. Una circunstancias que debe considerarse muy significativa dada la naturaleza coet\u00e1nea de ambos testimonios y el protagonismo directo de ambos autores en los hechos narrados, sobre todo en el caso de Juan de Soria, protagonista directo de la toma de C\u00f3rdoba y de la consagraci\u00f3n de la Mezquita.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras las cr\u00f3nicas, debemos aludir a los documentos y, a este respecto, la primera consideraci\u00f3n a tener en cuenta es que no existe documento de donaci\u00f3n de la Mezquita de C\u00f3rdoba por Fernando III a favor de la Iglesia. La inexistencia de un documento de donaci\u00f3n resulta una circunstancia particularmente importante que debe ser correctamente valorada. Resulta, a este respecto, totalmente infundado pretender, como algunos han hecho a ra\u00edz de la publicaci\u00f3n del Informe, que en la Edad Media no exist\u00eda un registro de la propiedad como en la actualidad. Lo que s\u00ed exist\u00edan en esa \u00e9poca eran las leyes, los archivos y, obviamente, la noci\u00f3n de propiedad, y a este respecto la legislaci\u00f3n de \u00e9poca de Alfonso X, hijo y sucesor de Fernando III, deja perfectamente claro que las mezquitas pertenec\u00edan al rey, que pod\u00eda darlas a quien quisiera: <br\/><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abPor esto en las villas de los cristianos no deben tener los moros mezquitas ni hacer sacrificios p\u00fablicamente ante los hombres. Y las mezquitas que ten\u00edan antiguamente deben ser del rey, y pu\u00e9delas \u00e9l dar a quien se quisiere\u00bb (Partida VII, t\u00edtulo XXV, ley 1).<br\/><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, esta referencia legal del c\u00f3digo de las <em>Siete Partidas<\/em> encuentra perfecto refrendo documental en la propia \u00e9poca del rey Sabio, el cual, en efecto, don\u00f3 varias mezquitas en Sevilla, ciudad conquistada por su padre, Fernando III, en 1248. As\u00ed, en 1261, Alfonso X donaba a los genoveses de Sevilla \u2018la mezquita que fue de Domingo Balbastro\u2019, para que hicieran en ella \u2018palazo\u2019 donde \u2018librar sos pleytos\u2019 (Gonz\u00e1lez, <em>Diplomatario<\/em>, n\u00ba 251). M\u00e1s a\u00fan, un a\u00f1o antes, en 1260, Alfonso X pidi\u00f3 al arzobispo y cabildo de la catedral de Sevilla que le devolviera una de las mezquitas que les hab\u00eda donado \u2018para morada de los f\u00edsicos que vinieron de allende\u2019 (Gonz\u00e1lez, <em>Diplomatario<\/em>, n\u00ba 232).<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que esas mezquitas sevillanas fuesen donadas por Alfonso X significa que, tal y como establece la legislaci\u00f3n de su \u00e9poca, formaban parte del patrimonio regio. Obviamente, esas mezquitas hubieron de pasar a formar parte de dicho patrimonio cuando Sevilla fue conquistada en 1248, lo cual \u00a0confirma que la norma de las <em>Siete Partidas<\/em> relativa a la propiedad de las mezquitas no fue una innovaci\u00f3n legal del rey Sabio, sino que estaba ya vigente en \u00e9poca de Fernando III.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, las evidencias hist\u00f3ricas desmienten por completo la pretensi\u00f3n de la Iglesia y de sus portavoces acad\u00e9micos de que la Mezquita de C\u00f3rdoba pertenece en propiedad a la Iglesia desde 1236 por donaci\u00f3n del rey Fernando III. Lo que las fuentes de la \u00e9poca ponen de manifiesto es que los cristianos eran perfectamente conscientes del enorme valor simb\u00f3lico asociado al templo cordob\u00e9s, a tal punto que el \u2018rey Santo\u2019 cedi\u00f3 a las exigencias de los cordobeses en el momento de la capitulaci\u00f3n de la ciudad para evitar que destruyesen la Mezquita.<br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, los textos coet\u00e1neos de la conquista de C\u00f3rdoba describen la toma de posesi\u00f3n del rey de la Mezquita, con la instalaci\u00f3n de su bandera y la cruz en el alminar, as\u00ed como su consagraci\u00f3n como templo cat\u00f3lico y su dotaci\u00f3n econ\u00f3mica. De la donaci\u00f3n, en cambio, no se dice absolutamente nada, un silencio que resulta enormemente elocuente, en particular debido a que, como indica la legislaci\u00f3n de Alfonso X, ya vigente en la \u00e9poca de Fernando III, las mezquitas pertenec\u00edan al rey. <br\/><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, todas las evidencias hist\u00f3ricas disponibles apuntan a que, siendo consciente de su enorme valor simb\u00f3lico y arquitect\u00f3nico, el rey Fernando III mantuvo la Mezquita bajo su propiedad. Mientras no se presenten evidencias fehacientes al respecto, la presunta donaci\u00f3n a favor de la Iglesia debe considerarse tan solo otro m\u00e1s de los muchos mitos asociados a la historia medieval peninsular.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Alfonso X. <em>Las Siete Partidas (antolog\u00eda)<\/em>, ed. F. L\u00f3pez Estrada, Madrid, 1992.<\/li><li>An\u00f3nimo. <em>Cr\u00f3nica Latina de los reyes de Castilla<\/em>, ed. y trad. L. Charlo Brea, C\u00e1diz, 1984.<\/li><li>Gonz\u00e1lez Jim\u00e9nez, M. <em>Diplomatario andaluz de Alfonso X<\/em>, Sevilla, 1991.<\/li><li>Jim\u00e9nez de Rada, R. <em>Historia de los hechos de Espa\u00f1a<\/em>, trad. J. Fern\u00e1ndez Valverde, Madrid, 1989.<\/li><li>Jim\u00e9nez de Rada, R. <em>Historia Arabvm<\/em>, ed. J. Lozano S\u00e1nchez, Sevilla, 1993, 2\u00aa ed.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Garc\u00eda Sanju\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":581,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[66,64,65,63],"coauthors":[],"class_list":{"0":"post-580","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-fuentes","8":"tag-conquista-de-cordoba","9":"tag-fernando-iii","10":"tag-inmatriculacion","11":"tag-mezquita-de-cordoba","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Cordoba_Mosque_1.jpg?fit=1251%2C383&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=580"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/580\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":602,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/580\/revisions\/602"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/581"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=580"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}