{"id":5718,"date":"2026-03-06T09:59:32","date_gmt":"2026-03-06T08:59:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5718"},"modified":"2026-03-06T09:59:34","modified_gmt":"2026-03-06T08:59:34","slug":"bufones-y-mascaradas-en-la-cordoba-omeya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5718","title":{"rendered":"Bufones y mascaradas en la C\u00f3rdoba omeya"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">La presencia de bufones en los entornos cortesanos es bien conocida. En su tiempo de ocio, no pocos soberanos omeyas o \u02bfabb\u0101s\u00edes utilizaron a los bufones que parodiaban a las autoridades pol\u00edticas y religiosas<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=236\" data-type=\"page\" data-id=\"236\">Manuela Mar\u00edn<\/a><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"432\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f126r-detail.jpg?resize=1000%2C432&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5722\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f126r-detail.jpg?resize=1024%2C442&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f126r-detail.jpg?resize=300%2C130&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f126r-detail.jpg?resize=768%2C332&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f126r-detail.jpg?resize=1536%2C663&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f126r-detail.jpg?w=1910&amp;ssl=1 1910w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de las <em>Maqamat <\/em>de al-Hariri, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422967h\/f263.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. Arabe 6094, f. 126r<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su <em>Muqtabis<\/em>, obra cumbre de la historiograf\u00eda andalus\u00ed, recogi\u00f3 Ibn \u1e24ayy\u0101n (m. 1076) un largo fragmento de la obra hist\u00f3rica de Ibn \u1e24azm, <em>Naq\u1e6d al-\u02bfar\u016bs. <\/em>Se trata de un texto muy conocido y ampliamente citado, ya que supone, entre otras cosas, un raro ejemplo de censura dirigida contra uno de los pr\u00edncipes omeyas m\u00e1s importantes de la dinast\u00eda cordobesa: nada menos que \u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III, el primero de ellos que adopt\u00f3 el t\u00edtulo califal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No voy a entrar en las razones que llevaron a Ibn \u1e24azm a denunciar la conducta desalmada del califa y su inclinaci\u00f3n hacia el desenfreno y el libertinaje. Cabe se\u00f1alar, con todo, que el propio Ibn \u1e24azm, en otra de sus obras \u2014la m\u00e1s famosa de todas, <em>El collar de la paloma<\/em>\u2014,<em> <\/em>hace constar que podr\u00eda incluir en ella muchos relatos sobre las relaciones amorosas de los omeyas, pero que, precisamente por su estatus como defensores de la fe, considera que no deben airearse estas cosas fuera de su c\u00edrculo \u00edntimo. No tuvo Ibn \u1e24azm esa reserva cuando escribi\u00f3 el <em>Naq\u1e6d al-\u02bfar\u016bs, <\/em>pero, en cualquier caso, lo que cuenta all\u00ed sobre \u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III \u2014y que s\u00f3lo se ha conservado en la recopilaci\u00f3n historiogr\u00e1fica de Ibn \u1e24ayy\u0101n\u2014 tiene el inter\u00e9s evidente de desmarcarse de la historiogr\u00e1fica \u00e1ulica y sus usuales retratos laudatorios de los soberanos. Quisiera referirme aqu\u00ed, por otra parte, a un aspecto muy concreto de ese relato acusador, que presenta rasgos particulares y a\u00fan no resueltos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto, que Ibn \u1e24azm presenta con garant\u00edas de veracidad, apoyada en informaciones de personas cercanas a la dinast\u00eda omeya, se articula en torno a una serie de sucesos en los que el califa actu\u00f3 con manifiesta brutalidad: la ejecuci\u00f3n de dos esclavas, en dos escenas diferentes, aunque ambas de una crueldad fuertemente te\u00f1ida de sadismo; la utilizaci\u00f3n de leones para aterrorizar a los delincuentes y el \u201cuso\u201d de esclavos negros como arcaduces de la noria palatina, provocando as\u00ed su muerte. Las escenas de las muertes de las esclavas contienen detalles realmente truculentos, no siendo el menor de ellos el hecho de que el verdugo del califa, seg\u00fan se afirma en el texto, estaba siempre cerca de \u00e9l, de noche o de d\u00eda, presto para cumplir sus \u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cualquiera de estos actos, a los que se sol\u00eda a\u00f1adir el consumo de alcohol por parte del califa, bastar\u00eda para condenar su conducta, como lo hace Ibn \u1e24azm. Lo que sorprende m\u00e1s es la inserci\u00f3n de otro cargo, que se hace constar tras la menci\u00f3n del episodio de los esclavos negros: \u201chizo cabalgar a su imp\u00fadica bufona Ras\u012bs en cortejo, con espada y bonete, siendo as\u00ed que era una vieja malvada desvergonzada\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"838\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f75v.jpg?resize=1000%2C838&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5723\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f75v.jpg?resize=1024%2C858&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f75v.jpg?resize=300%2C251&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f75v.jpg?resize=768%2C644&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f75v.jpg?w=1101&amp;ssl=1 1101w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de las <em>Maqamat <\/em>de al-Hariri, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422967h\/f162.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. Arabe 6094, f. 75v<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir: que para Ibn \u1e24azm la presencia de esa mujer, vestida de manera estrafalaria, en el s\u00e9quito del califa, era una m\u00e1s de las muestras de impiedad de \u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III, a la altura de su cruel conducta respecto a los servidores del palacio, tanto hombres como mujeres. Dejar\u00e9 aqu\u00ed este \u00faltimo tema, que requerir\u00eda m\u00e1s espacio, para centrarme en la aparici\u00f3n p\u00fablica de Ras\u012bs y su posible significado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La repulsa indignada de Ibn \u1e24azm hacia esa imagen tan transgresora podr\u00eda haberse fundado en la utilizaci\u00f3n grotesca y par\u00f3dica de dos objetos con alto contenido simb\u00f3lico: la espada, como representaci\u00f3n del poder militar, y el bonete (<em>qalansuwa<\/em>), caracter\u00edstico tocado de los ulemas y alfaqu\u00edes. Pero esta interpretaci\u00f3n deja sin resolver el quid de la cuesti\u00f3n: \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda decidido el califa incluir a Ras\u012bs, as\u00ed ataviada, en su cortejo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para empezar por el principio, como siempre debe hacerse, se puede recurrir a la terminolog\u00eda empleada en el texto. Ibn \u1e24azm llama a Ras\u012bs \u201cimp\u00fadica bufona\u201d, seg\u00fan interpretan la expresi\u00f3n \u00e1rabe <em>al-m\u0101\u0177ina mu\u1e0d\u1e25ikatu-hu<\/em> los traductores de este volumen del <em>Muqtabis, <\/em>Mar\u00eda Jes\u00fas Viguera y Federico Corriente. La equivalencia entre <em>mu\u1e0d\u1e25ika<\/em> y \u201cbufona\u201d es evidente; otra cosa es lo que representa la voz <em>m\u0101\u0177ina<\/em>, sobre la que habr\u00e1 que volver. Los traductores del texto de Ibn \u1e24azm se\u00f1alaron, a la vez, en una nota, la existencia de otra persona que ejerc\u00eda las mismas o parecidas tareas que Ras\u012bs. Se trataba de un hombre ciego, llamado Ab\u016b \u02bfImr\u0101n b. Ab\u012b \u02bfUmar, que, al parecer, se empleaba en entornos cortesanos y lleg\u00f3 a merecer el favor del califa cordob\u00e9s, que lo hac\u00eda llamar para divertirse con \u00e9l en sus ratos de asueto. El texto que se ocupa de este personaje aparece en la obra de Ibn \u02bfI\u1e0f\u0101r\u012b, <em>al-Bay\u0101n al-mugrib, <\/em>y all\u00ed, para describir su oficio, se le califica de <em>muta\u1e6dayyib <\/em>(el que dice bromas o bufoner\u00edas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La voz <em>mu\u1e0d\u1e25ik<\/em> parece haber sido la m\u00e1s utilizada, al menos en al-\u00c1ndalus, para referirse a los bufones. Aparece, por ejemplo, en un texto relativo a Sanchuelo (\u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n b. Mu\u1e25ammad b. Ab\u012b \u02bf\u0100mir), que gustaba de rodearse de \u201ccuentistas, cantores y bufones\u201d (<em>al-jayy\u0101liy\u012bn wa-l-muganniy\u012bn wa-l-mu\u1e0d\u1e25ik\u012bn<\/em>), tal como se dice, de nuevo, en <em>al-Bay\u0101n al-mugrib<\/em> y recoge Eduardo Manzano en un art\u00edculo citado en la bibliograf\u00eda final, donde se encontrar\u00e1 otro, de Teresa Garulo, en el que hay referencias a los \u201cbufones profesionales\u201d (<em>mu\u1e0d\u1e25ik<\/em>), como el que acompa\u00f1aba al pr\u00edncipe omeya Sulaym\u0101n b.&nbsp; al-Murta\u1e0d\u00e0 b.&nbsp; Mu\u1e25ammad b.&nbsp; \u02bfAbd al-Malik b. al-N\u0101\u1e63ir. Es l\u00f3gico este uso, ya que <em>mu\u1e0d\u1e25ik<\/em> quiere decir, precisamente, \u201cel que hace re\u00edr\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia de bufones, personas ingeniosas y divertidas, en los entornos cortesanos, es bien conocida, y no s\u00f3lo en el islam medieval. No pocos soberanos omeyas o \u02bfabb\u0101s\u00edes \u2014que tanto influyeron sobre la cultura de corte en la C\u00f3rdoba omeya\u2014 utilizaron a los bufones en su tiempo de ocio, formando parte de su c\u00edrculo \u00edntimo junto a poetas, m\u00fasicos o esclavas cantoras. La aparici\u00f3n de Ras\u012bs en el s\u00e9quito del califa de C\u00f3rdoba no deber\u00eda, por tanto, crear esc\u00e1ndalo; si lo hace, es porque Ibn \u1e24azm se siente ofendido por su atav\u00edo y por el lugar que ocupa, siendo mujer, en el s\u00e9quito del califa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No est\u00e1 de m\u00e1s hacer aqu\u00ed un breve comentario a los calificativos con que Ibn \u1e24azm describe a Ras\u012bs: una vieja malvada desvergonzada (<em>\u02bfa\u0177\u016bz saw\u02be f\u0101\u0177ira<\/em>). Es imposible saber cu\u00e1l era la edad de Ras\u012bs y si realmente se trataba de una mujer de edad avanzada. Las ancianas, en todo caso, se ve\u00edan con recelo y el propio Ibn \u1e24azm alertaba, en <em>El collar de la paloma, <\/em>sobre el peligro que representaban para los hombres, porque, al haber perdido ya la esperanza en sus relaciones con ellos, se dedicaban a proteger y cuidar a las mujeres j\u00f3venes y guardar sus secretos. Algunos proverbios andalus\u00edes expresan el desprecio social hacia las ancianas, ignorantes y sin seso, como puede verse, por ejemplo, en el refranero del granadino Ibn \u02bf\u0100\u1e63im (m. 1453): \u201cComo una vieja para decir necedades\u201d. Calificar de vieja a una mujer equival\u00eda, por tanto, a denigrarla. En cuanto a la maldad de Ras\u012bs, el t\u00e9rmino utilizado (<em>saw\u02be<\/em>) formaba parte del repertorio mis\u00f3gino empleado por un autor como \u02bfAbd al-M\u0101lik b. \u1e24ab\u012bb (m. 853) que, en su tratado sobre el decoro de las mujeres, opone el modelo de la mujer virtuosa al de la malvada (<em>al-mar\u02bea al-saw\u02be<\/em>) que habr\u00eda de causar innumerables desdichas a quien tuviera la desgracia de desposarla. En cuanto al \u00faltimo rasgo con el que Ibn \u1e24azm obsequia a Ras\u012bs (<em>f\u0101\u0177ira<\/em>), su significado no ofrece dudas y apunta a un libertinaje desenfrenado que desprecia todas las normas religiosas y sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha visto antes que la expresi\u00f3n <em>al-m\u0101\u0177ina mu\u1e0d\u1e25ikatu-hu<\/em>, que sirve para introducir a Ras\u012bs y situarla certeramente en su contexto, se hab\u00eda traducido por \u201csu imp\u00fadica bufona\u201d. Es, sin duda, una buena traducci\u00f3n; pero la palabra \u00e1rabe \u2014<em>m\u0101\u0177ina\u2014<\/em> contiene otras evocaciones muy dif\u00edciles, por no decir imposibles, de traducir. <em>M\u0101\u0177ina <\/em>remite, obviamente, a <em>mu\u0177\u016bn<\/em>; y dar\u00e1 idea del problema de su traducci\u00f3n el que en el estudio m\u00e1s amplio y reciente sobre <em>mu\u0177\u016bn, <\/em>que se debe al investigador h\u00fangaro Zoltan Szombathy, se haya conservado en el t\u00edtulo el original \u00e1rabe, seguido de un subt\u00edtulo explicativo (<em>Libertinism in Medieval Muslim Society and Literature<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como dice Szombathy, en una definici\u00f3n que \u00e9l mismo admite como deliberadamente ambigua, <em>mu\u0177\u016bn <\/em>es cualquier texto o actitud que pretenda constituir una ruptura de las normas ordinarias de escritura o de conducta o que sea percibido como tal y que tenga un prop\u00f3sito humor\u00edstico, o sea percibido como tal. Teresa Garulo es m\u00e1s espec\u00edfica y afirma que en el concepto de <em>mu\u0177\u016bn<\/em> confluyen \u201cla burla, la iron\u00eda, el humor y la r\u00e9plica cortante, junto con cierto grado de licencia en la conducta y las palabras\u201d. Y, aunque hay muchas clases de <em>mu\u0177\u016bn, <\/em>puede identificarse como una mezcla de humor y obscenidad que fue cultivada tanto por grandes poetas como por bufones, y que hall\u00f3 su hueco en la cultura popular y en la cortesana. Cuando Ibn \u1e24azm califica a Ras\u012bs de <em>m\u0101\u0177ina <\/em>est\u00e1, por tanto, acentuando su car\u00e1cter libertino, pero al mismo tiempo la sit\u00faa en una tradici\u00f3n literaria jocosa y provocadora que fue acogida sin dificultad en los ambientes cortesanos de Bagdad o de C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queda la cuesti\u00f3n del atav\u00edo de Ras\u012bs. La indignaci\u00f3n de Ibn \u1e24azm no parece de dif\u00edcil explicaci\u00f3n: debi\u00f3 de tomarse como un insulto personal que la mujer fuera tocada con el bonete (<em>qalansuwa<\/em>) que era propio de los letrados y ulemas andalus\u00edes, as\u00ed como de los altos funcionarios de la administraci\u00f3n califal y palatina. A eso se a\u00f1ad\u00eda la espada, s\u00edmbolo evidente del poder militar y pol\u00edtico, de modo que su utilizaci\u00f3n por una persona de las caracter\u00edsticas de Ras\u012bs supon\u00eda, en efecto, una absoluta subversi\u00f3n de lo que significaban ambos objetos, avalada por la autorizaci\u00f3n del propio califa. M\u00e1s all\u00e1, incluso, de este nivel de interpretaci\u00f3n, que seguir\u00eda la l\u00ednea trazada por Ibn \u1e24azm, podr\u00eda intuirse en los actos del califa \u2014pues a \u00e9l corresponde la inclusi\u00f3n de Ras\u012bs en el cortejo\u2014 la voluntad de proclamar su autoridad suprema sobre el ej\u00e9rcito y los ulemas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe a\u00f1adir, a estas posibles v\u00edas de entendimiento de un texto tan singular, otra que lo encaja en la tradici\u00f3n arriba apuntada, de la literatura de <em>mu\u0177\u016bn<\/em>, transgresora y popular. Existe otro texto, mucho m\u00e1s largo y detallado, que puede ponerse en relaci\u00f3n con la \u201cactuaci\u00f3n\u201d de Ras\u012bs, y al que se ha prestado muy poca atenci\u00f3n, aunque creo que la merece de sobra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de una an\u00e9cdota que forma parte de la biograf\u00eda del juez A\u1e25mad b. Baq\u012b b. Majlad (m. 937), tal como se ha conservado en el diccionario biogr\u00e1fico compuesto por el Q\u0101\u1e0d\u012b \u02bfIy\u0101\u1e0d, <em>Tart\u012bb al-mad\u0101rik wa-taqr\u012bb al-mas\u0101lik, <\/em>en el que se recogen biograf\u00edas de ulemas norteafricanos seguidores de la doctrina jur\u00eddica de M\u0101lik b. Anas, entre ellos, naturalmente, los andalus\u00edes. A\u1e25mad era hijo de Baq\u012b b. Majlad (m. 889), un prestigioso ulema que hab\u00eda introducido en al-\u00c1ndalus la ciencia de las tradiciones prof\u00e9ticas y \u00e9l mismo fue juez de C\u00f3rdoba durante el califato de \u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III; de hecho, cuando ejerc\u00eda el cargo de director de la oraci\u00f3n en la mezquita aljama, fue el primero que mencion\u00f3, en enero de 929, la condici\u00f3n califal del hasta entonces emir.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"653\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f64v.jpg?resize=1000%2C653&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5724\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f64v.jpg?resize=1024%2C669&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f64v.jpg?resize=300%2C196&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f64v.jpg?resize=768%2C502&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f64v.jpg?w=1228&amp;ssl=1 1228w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de las <em>Maqamat <\/em>de al-Hariri, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422967h\/f140.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. Arabe 6094, f. 64v<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La larga biograf\u00eda de A\u1e25mad b. Baq\u012b contiene una serie de an\u00e9cdotas que muestran su car\u00e1cter ben\u00e9volo y enemigo de ejercer una justicia excesivamente punitiva, como hab\u00eda sido el caso de otros jueces cordobeses. A este respecto se describen algunas escenas en las que el juez se muestra tolerante hacia el consumo de alcohol, actitud que no fue excepcional entre los jueces andalus\u00edes, pero que se manifiesta de forma m\u00e1s intensa en la biograf\u00eda de A\u1e25mad b. Baq\u012b. Para completar esta imagen de permisividad, el bi\u00f3grafo del juez registra otra de sus actuaciones, cuyo comienzo merece ser reproducido:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:15px\">\u201cIba [el juez] caminando por la parte oriental de C\u00f3rdoba, acompa\u00f1ado de algunos de sus amigos alfaqu\u00edes y otras personas cuando encontraron, en el patio de una casa, un grupo que celebraba una boda. Hab\u00eda una gran multitud, con m\u00fasicos para entretenerlos entre los que hab\u00eda tambi\u00e9n un buf\u00f3n. Este estaba escenificando el juego llamado de \u02bfAbd al-J\u0101liq; iba tocado con turbante sobre el bonete, llevaba una barba postiza blanca y abundante, se envolv\u00eda en un manto y se apoyaba en un bast\u00f3n, mientras iba contando chascarrillos\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta introducci\u00f3n a la an\u00e9cdota tiene, evidentemente, un inter\u00e9s especial para el tema que se est\u00e1 aqu\u00ed tratando. Las fiestas de boda, en al-\u00c1ndalus, y por lo poco que se sabe de ellas, ten\u00edan un componente musical en el que participaban agrupaciones de instrumentistas y cantantes, tanto hombres como mujeres. En el grupo que se describe aqu\u00ed aparece tambi\u00e9n un buf\u00f3n, calificado como <em>mu\u1e0d\u1e25ik<\/em>; y ya no nos sorprende comprobar que el tal buf\u00f3n va caracterizado como un ulema o alfaqu\u00ed de edad provecta, como prueba su abundante barba \u2014postiza\u2014 blanca, adem\u00e1s de su manto y su bast\u00f3n. Se trata de la personificaci\u00f3n par\u00f3dica del prototipo de letrado religioso, que divierte a la audiencia con su labia chistosa y, qui\u00e9n sabe, algo atrevida e incluso descarada, con alusiones de un erotismo acorde con la festividad que se celebra.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"656\" height=\"882\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-f76v.jpg?resize=656%2C882&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5725\" style=\"width:482px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-f76v.jpg?w=656&amp;ssl=1 656w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-f76v.jpg?resize=223%2C300&amp;ssl=1 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de las <em>Maqamat <\/em>de al-Hariri, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422962f\/f164.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. Arabe 3929 f. 76v<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ello no se sabe nada, por supuesto; pero la sola presencia de este breve texto ilumina aspectos de la vida cotidiana en la C\u00f3rdoba del siglo X que permanecen ocultos en otra clase de documentos. Gracias a la biograf\u00eda del juez A\u1e25mad b. Baq\u012b se sabe, en cualquier caso, que las bodas se celebraban en la ciudad con algo que se asemeja mucho a ciertas representaciones carnavalescas, en las que se trastoca el orden social imperante y se provoca la risa de la audiencia con la inversi\u00f3n de los roles de autoridad. Algo no muy diferente de lo que hac\u00eda ver la bufona Ras\u012bs al salir tras el califa en su cortejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta clase de representaciones de car\u00e1cter popular debieron de existir en otros espacios y s\u00f3lo el azar historiogr\u00e1fico ha hecho que se conservaran datos sobre algunas de ellas en el mismo lugar y tiempo \u2014la C\u00f3rdoba capital del califato omeya en la primera mitad del siglo X\u2014. Los dos textos aqu\u00ed examinados dan cuenta, por otro lado, de la conexi\u00f3n entre determinados aspectos de la cultura de la corte y la popular, que precisar\u00edan de un estudio m\u00e1s detallado. Aqu\u00ed se han mostrado como ejemplo de la necesidad de poner en relaci\u00f3n fuentes documentales diversas que pueden contribuir a crear contextos y hallar sentido a conductas aparentemente enigm\u00e1ticas. Para terminar, no estar\u00e1 de m\u00e1s un ejercicio de funambulismo cronol\u00f3gico y detenernos, siquiera brevemente, en la obra del orientalista colonial franc\u00e9s Auguste Mouli\u00e9ras (1855-1931), que, en 1899 public\u00f3 una de sus obras m\u00e1s apreciadas, <em>Le Maroc inconnu<\/em>, en la que se ocupaba de las regiones del Rif y \u0176ebala, principalmente. La credibilidad de los datos reunidos por Mouli\u00e9ras, que no hab\u00eda visitado en persona esas zonas, se ha puesto a menudo en cuesti\u00f3n, pero se considera por algunos, como el antrop\u00f3logo marroqu\u00ed Abdellah Hammoudi, que, al menos en el tema de que aqu\u00ed se trata, no hay razones de importancia para descartarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, en esa obra de Mouli\u00e9ras se describen con detalle los personajes que intervienen en una mascarada t\u00edpica de la regi\u00f3n marroqu\u00ed de \u0176ebala, en el norte del pa\u00eds. Se trata, en especial, de agentes de la autoridad, como el ca\u00edd y sus auxiliares, el jefe local de la comunidad, el almu\u00e9dano o el juez. Este \u00faltimo participa en las representaciones tocado con un enorme turbante; lleva un rosario hecho con conchas de caracoles y un pedazo de corcho bajo el brazo \u2014supuestamente, un ejemplar del Cor\u00e1n\u2014. Durante el tiempo de la representaci\u00f3n, en la que todos los \u201cactores\u201d pasean por el pueblo, el ca\u00edd blande su espada, signo de su poder y su ferocidad, en tanto que el juez va dando juicios absurdos basados, seg\u00fan dice, en el libro sagrado. Las mujeres y los jud\u00edos participan igualmente en la sucesi\u00f3n de peque\u00f1as an\u00e9cdotas teatrales que contienen no escasas dosis de obscenidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No trato de establecer una relaci\u00f3n entre <em>performances <\/em>documentadas en el siglo X andalus\u00ed y mascaradas del norte marroqu\u00ed en el XIX; es tentador, sin embargo, ver en estas representaciones, ligadas a festejos populares y celebraciones carnavalescas, una comunidad de intenci\u00f3n, una parodia de quienes ejercen el poder y no pueden ser criticados abiertamente, si no es bajo capa de la chanza y el juego, en un espacio de l\u00edmites muy espec\u00edficos, pero no por ello menos llamativo: en la C\u00f3rdoba omeya agrupaba el entorno del califa y la celebraci\u00f3n de unas bodas populares.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Fuentes:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ibn \u02bf\u0100\u1e63im, <em>\u0176unnat al-ri\u1e0d\u0101\u02be, <\/em>ed. \u1e62al\u0101\u1e25 \u0176arr\u0101r, Amman, 1989.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibn \u1e24ayy\u0101n, <em>AI-Muqtabas V, <\/em>ed. Pedro Chalmeta, Federico Corriente, Mahmud Sobh, Madrid: Instituto Hispano-\u00c1rabe de Cultura<strong>, <\/strong>1979. Trad. Mar\u00eda Jes\u00fas Viguera y Federico Corriente, <em>Cr\u00f3nica del califa \u02bfAbdarra\u1e25man III an-N\u0101\u1e63ir entre los a\u00f1os 912 y 942 (al-Muqtabis V). <\/em>Zaragoza: Anubar Ediciones, Instituto Hispano-\u00c1rabe de Cultura, 1981.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibn \u1e24azm, <em>El collar de la paloma (el collar de la t\u00f3rtola y la sombra de la nube), <\/em>trad. y notas Jaime S\u00e1nchez Ratia, Madrid: Hiperi\u00f3n, 2009.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibn \u02bfI\u1e0f\u0101r\u012b, <em>Al-Bay\u0101n al-mugrib f\u012b ajb\u0101r al-Magrib, <\/em>Beirut: D\u0101r \u1e62\u0101dir, 1950.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibn \u02bfI\u1e0f\u0101r\u012b, <em>Al-Bay\u0101n al-Mug<\/em><em>rib<\/em>, ed. Ba\u0161\u0161\u0101r\u02bfAww\u0101d y Ma\u1e25m\u016bd Ba\u0161\u0161\u0101r, T\u016bnis: D\u0101r al-Garb al-Isl\u0101m\u012b, 2013.<\/li>\n\n\n\n<li>Q\u0101\u1e0d\u012b \u02bfIy\u0101\u1e0d, <em>Tart\u012bb al-mad\u0101rik wa-taqr\u012bb al-mas\u0101lik li-ma\u02bfrifat a\u02bfl\u0101m ma\u1e0fhab M\u0101lik, <\/em>ed. Mu\u1e25ammad Ben\u0161ar\u012bfa, Rabat: Wiz\u0101rat al-Awq\u0101f, s.f.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Fierro, Maribel, <em>\u02bfAbd al-Rahman III. <\/em><em>The First Cordoban Caliph<\/em>, Oxford: Oneworld, 2005.<\/li>\n\n\n\n<li>Garulo, Teresa, \u201cNotas sobre <em>mu\u0177\u016bn <\/em>en al-Andalus. El cap\u00edtulo VII del <em>Naf\u1e25 al-\u1e6d\u012bb <\/em>de al-Maqqar\u012b\u201d, <em>Anaquel de Estudios \u00c1rabes, <\/em>26 (2015), 93-120.<\/li>\n\n\n\n<li>Hammoudi, Abdellah, <em>La victime et ses masques. Essai sur le sacrifice et la mascarade au Maghreb, <\/em>Paris: Seuil, 1988.<\/li>\n\n\n\n<li>Manzano Moreno, Eduardo, \u201cDe almunia en almunia. Fiestas y juergas en la C\u00f3rdoba omeya\u201d, <em>Al-Kit\u0101b. Juan Zozaya Stabel-Hansen, <\/em>ed. Carmelo Fern\u00e1ndez Ib\u00e1\u00f1ez, Madrid: Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Arqueolog\u00eda Medieval, 2019, 325-330.<\/li>\n\n\n\n<li>Mar\u00edn, Manuela, <em>Individuo y sociedad en al-Andalus, <\/em>Madrid: Fundaci\u00f3n Mapfre, 1992.<\/li>\n\n\n\n<li>Mouli\u00e9ras, Auguste, <em>Le Maroc inconnu. \u00c9tude g\u00e9ographique et sociologique. II. Exploration des Djebala, <\/em>Paris: Augustin Challamel, 1899.<\/li>\n\n\n\n<li>Szombathy, Zoltan, <em>Muj\u016bn. Libertinism in Medieval Muslim Society and Literature, <\/em>Exeter: Gibb Memorial Trust, 2013.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuela Mar\u00edn<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":5722,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[484,49,356],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-5718","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-personajes","8":"tag-bufones","9":"tag-corte-califal","10":"tag-omeyas","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Maqamat-BNF-Arabe-6094-f126r-detail.jpg?fit=1910%2C825&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5718","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5718"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5718\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5730,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5718\/revisions\/5730"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5718"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=5718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}