{"id":5699,"date":"2026-02-20T17:00:26","date_gmt":"2026-02-20T16:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5699"},"modified":"2026-02-27T12:10:07","modified_gmt":"2026-02-27T11:10:07","slug":"el-genero-biografico-arabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5699","title":{"rendered":"El g\u00e9nero biogr\u00e1fico \u00e1rabe"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Una de las caracter\u00edsticas que distinguen y dan personalidad propia a la historiograf\u00eda \u00e1rabe es el extraordinario desarrollo del g\u00e9nero biogr\u00e1fico, hasta el punto de que ha llegado a afirmarse, con evidente exageraci\u00f3n, que en este \u00e1mbito cultural la Historia es Biograf\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator aligncenter has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/www.eea.csic.es\/personal-de-la-eea\/molina-martinez-luis\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.eea.csic.es\/personal-de-la-eea\/molina-martinez-luis\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Luis Molina<\/a><br>Escuela de Estudios \u00c1rabes<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?resize=1000%2C667&#038;ssl=1\" alt=\"Landberg 258\" class=\"wp-image-5700\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?resize=680%2C455&amp;ssl=1 680w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?resize=960%2C640&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?w=1500&amp;ssl=1 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><a href=\"https:\/\/www.qalamos.net\/receive\/DE1Book_manuscript_00006913\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.qalamos.net\/receive\/DE1Book_manuscript_00006913\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Folios 11v y 12 r de Staatsbibliothek zu Berlin<\/a> <a href=\"https:\/\/www.qalamos.net\/receive\/DE1Book_manuscript_00006913\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.qalamos.net\/receive\/DE1Book_manuscript_00006913\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Landberg 258<\/a>: <em>\u1e6cabaq\u0101t fuqah\u0101\u02be al-Yaman wa-\u02bfuy\u016bn min a\u1e2bb\u0101r ru\u02beas\u0101\u02be s\u0101d\u0101t al-zaman,<\/em> de \u02bfUmar b. \u02bfAl\u012b Ibn-Samura al-\u01e6a\u02bfd\u012b, diccionario biogr\u00e1fico de alfaqu\u00edes yemen\u00edes.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Sin necesidad de aceptar como v\u00e1lida semejante afirmaci\u00f3n, lo cierto es que la literatura biogr\u00e1fica \u00e1rabe, resulta a los ojos de un observador externo no familiarizado con los usos del \u00e1mbito cultural araboisl\u00e1mico, hipertr\u00f3fica e invasiva a la vez. Hipertr\u00f3fica porque son multitud las obras que, en mayor o menor medida, pueden ser adscritas a este g\u00e9nero a lo largo de la historia de la literatura \u00e1rabe; invasiva porque el componente biogr\u00e1fico ha ido permeando todas las manifestaciones de la historiograf\u00eda \u00e1rabe, desde las cr\u00f3nicas, incluidas las de car\u00e1cter m\u00e1s estrictamente anal\u00edstico, hasta los diccionarios geogr\u00e1ficos \u2013 ninguna entrada de ciudad o regi\u00f3n en ellos sin la biograf\u00eda de uno o varios de sus habitantes- o las historias locales, con frecuencia convertidas de historias de lugar en historias de los lugare\u00f1os. Resulta paradigm\u00e1tico que las \u201cHistorias\u201d referidas a las dos ciudades m\u00e1s importantes del Islam cl\u00e1sico, las capitales de los califatos omeya y \u02bfabb\u0101s\u00ed, el <em>Ta\u02ber\u012b\u1e2b Bagd\u0101d<\/em> (\u201cHistoria de Bagdad\u201d) y el <em>Ta\u02ber\u012b\u1e2b mad\u012bnat Dima\u0161q <\/em>(\u201cHistoria de la ciudad de Damasco\u201d) sean b\u00e1sicamente enormes compilaciones de biograf\u00edas de personajes nacidos o establecidos all\u00ed: m\u00e1s de 7.800 en la obra de al-\u1e2aa\u1e6d\u012bb al-Bagd\u0101d\u012b (392\/1002-463\/1071) y sobrepasando los 10.000 en la del damasceno Ibn \u02bfAs\u0101kir (499\/1105-571\/1175).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero lo que realmente otorga al g\u00e9nero biogr\u00e1fico \u00e1rabe unas peculiaridades que lo diferencian n\u00edtidamente del resto de la literatura biogr\u00e1fica de otros \u00e1mbitos culturales es que su objeto de inter\u00e9s no son los grandes personajes que descuellan dentro de su comunidad por los motivos habituales: reyes, caudillos y gobernantes en general, militares heroicos y audaces, intelectuales que marcaron una \u00e9poca, hombres de religi\u00f3n ejemplares \u2013de ejemplo a seguir o a evitar-, artistas que abrieron nuevos caminos, etc., en definitiva, los campeones de su comunidad, cada uno en su campo. No, no son estas personalidades los protagonistas del g\u00e9nero biogr\u00e1fico \u00e1rabe: ni son los claros varones que atrajeron el inter\u00e9s de los historiadores occidentales ni sus trayectorias vitales son merecedoras de ser registradas en encomi\u00e1sticas <em>Vitae.<\/em> Bien es cierto que, dentro del \u00e1mbito cultural \u00e1rabe hay ejemplos de productos biogr\u00e1ficos en cierto modo asimilables a \u00e9stos, como son las<em> s\u012bra\u2019<\/em>s (empezando por la del Profeta) o las hagiograf\u00edas de santones, pero se trata de subtipos un tanto marginales, muy alejados en forma y fondo \u2013y en su funcionalidad\u2013 del tipo habitual y establecido de biograf\u00eda en la historiograf\u00eda \u00e1rabe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a un elenco de biografiados en las obras de tipo <em>Vitae<\/em> mayor o menor, pero siempre restringido, en los diccionarios biogr\u00e1ficos \u00e1rabes (DDBB) nos encontramos con centenares, si no miles, de individuos de los que se nos ofrecen datos biogr\u00e1ficos muy contados, desprovistos de toda ret\u00f3rica y centrados en un \u00fanico objetivo: procurar al usuario de ese diccionario biogr\u00e1fico los aspectos b\u00e1sicos de las coordenadas vitales del individuo que permitan localizarlo en un plano muy determinado: el plano de la estructura del sistema de transmisi\u00f3n del saber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto merece una explicaci\u00f3n y, para ello, debemos situarnos en el punto de partida de un proceso que convierte la caracterizaci\u00f3n biogr\u00e1fica de un personaje en una cuesti\u00f3n mucho m\u00e1s trascendente que la mera curiosidad hist\u00f3rica o el inter\u00e9s por el conocimiento del pasado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHadiz\u201d es un t\u00e9rmino que se aplica al relato de todo hecho o dicho del Profeta, seg\u00fan la narraci\u00f3n que del mismo hicieron los testigos presenciales; cada hadiz se compone de dos partes: el relato en s\u00ed, las palabras pronunciadas por el Profeta o la descripci\u00f3n del acto que realiz\u00f3, y la \u201ccadena de transmisi\u00f3n\u201d, la lista de personas que van transmitiendo sucesivamente el relato, comenzando por quien escuch\u00f3 las palabras de labios del Profeta \u2013o asisti\u00f3 personalmente a su acci\u00f3n- y siguiendo por los sucesivos transmisores que iban haciendo llegar el relato a los siguientes miembros de esa \u201ccadena de transmisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En palabras de Ibn al-Mub\u0101rak (m. 181\/797), que transmiti\u00f3 hadices de m\u00e1s de mil maestros, \u201cla cadena de transmisi\u00f3n es parte esencial de la religi\u00f3n. Si no fuera por ella, cualquiera podr\u00eda presentar como hadiz lo que le viniera en gana\u201d. Este juicio de Ibn al-Mub\u0101rak pone de relieve la trascendencia que tiene ese componente del hadiz, que, a priori, deber\u00eda ser parte secundaria y accesoria del texto del hadiz, pero que, en \u00faltima instancia se convirti\u00f3 en la herramienta preferida para efectuar una aproximaci\u00f3n cr\u00edtica al hadiz, para poner a prueba la autenticidad de una tradici\u00f3n atribuida al Profeta. De esta forma el <em>\u02bfilm al-ri\u01e7\u0101l<\/em> (\u201cciencia de los hombres\u201d), el estudio de los integrantes de las cadenas de transmisi\u00f3n pasa a ser una disciplina imprescindible y de extraordinario desarrollo. N\u00facleo de dicha ciencia y fuente de los datos de los que se nutre son los DDBB del periodo inicial, centrados sobre todo en atestiguar el contacto directo y personal entre los distintos eslabones de esas cadenas. En el caso de que no se pudiera documentar la autenticidad de la transmisi\u00f3n oral entre maestro y disc\u00edpulo, todo el hadiz en cuesti\u00f3n quedaba invalidado o puesto bajo sospecha por las deficiencias de su cadena de transmisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero estamos hablando de unos DDBB nacidos en un momento muy concreto y que responden a unas necesidades determinadas. Cuando el universo de biografiados que esos repertorios cubren se ampl\u00eda y desborda el mundo de los transmisores de hadiz, que han o\u00eddo de su maestro un relato y se lo han contado tal cual a sus disc\u00edpulos, \u00bfc\u00f3mo se adaptan y evolucionan los nuevos DDBB para dar cabida a nuevas disciplinas, nuevas formas de ense\u00f1anza, nuevos productos literarios? La respuesta es sorprendente: se adaptan de una manera m\u00e1s bien formal, en lo accesorio; el esp\u00edritu de fondo sigue siendo el mismo, porque el sistema de ense\u00f1anza o de transmisi\u00f3n del saber se sigue aferrando a los mismos principios, materializados en que la \u00fanica forma prestigiosa, incluso la \u00fanica aceptable, es la oral, escuchar de labios del maestro el texto que ense\u00f1a a su disc\u00edpulo, y empleo la palabra \u201ctexto\u201d con precisi\u00f3n, porque lo que se ense\u00f1aba era el texto de una obra \u2013 propia del maestro o transmitida de otro autor- y no unas ense\u00f1anzas gen\u00e9ricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diversos autores \u00e1rabes teorizan sobre las ventajas de la <em>riw\u0101ya masm\u016b\u02bfa<\/em> (la transmisi\u00f3n escuchada) frente al acceso al conocimiento a trav\u00e9s del documento escrito. Se basan en criterios pedag\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos y pr\u00e1cticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Qutayba (213\/828-276\/889), en su <em>Kit\u0101b al-\u0160i\u02bfr wa-l-\u0161u\u02bfar\u0101<\/em>\u02be (\u201cLibro de la poes\u00eda y los poetas\u201d) expresa su desconfianza hacia los que han recibido su saber de los c\u00f3dices (<em>al-\u0101\u1e2bi\u1e0f\u016bn \u02bfan al-daf\u0101tir<\/em>) por ser un sistema proclive a errores, sobre todo en el sistema gr\u00e1fico \u00e1rabe, muy dependiente de marcas diacr\u00edticas para las vocales y para un buen n\u00famero de consonantes y en el que no es infrecuente en textos manuscritos que se prescinda incluso de esos diacr\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e9dico cristiano Ibn Bu\u1e6dl\u0101n (m. 458\/1066), por su parte, ofrece siete argumentos para sostener los beneficios del aprendizaje conseguido a trav\u00e9s del contacto directo con el maestro, muy superior, en su opini\u00f3n, al que se obtiene a trav\u00e9s de los libros. Ibn Bu\u1e6dl\u0101n no duda en descalificar a esos sabios a los que tacha de <em>\u1e63u\u1e25uf\u012b, <\/em>t\u00e9rmino que podr\u00eda traducirse por \u201clibresco\u201d en la m\u00e1s peyorativa de sus acepciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es evidente, por tanto, que el sistema de ense\u00f1anza en el mundo araboisl\u00e1mico cl\u00e1sico est\u00e1 firmemente anclado en la relaci\u00f3n personal y directa entre el maestro y el alumno. Los motivos de esta especial predilecci\u00f3n por la oralidad no hay que buscarlos en cuestiones materiales o econ\u00f3micas, ya que desde una \u00e9poca muy temprana la escritura se difundi\u00f3 de forma general y la disponibilidad y accesibilidad del soporte material, papiro, pergamino, papel, permitieron la circulaci\u00f3n sin cortapisas de libros y documentos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"886\" height=\"443\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/imagen-1.png?resize=886%2C443&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5484\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/imagen-1.png?w=886&amp;ssl=1 886w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/imagen-1.png?resize=300%2C150&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/imagen-1.png?resize=768%2C384&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ulemas estudiando. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422965p\/f20.item\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422965p\/f20.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNF ms. Arabe 5847, f. 5v<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de ello, la transmisi\u00f3n oral continu\u00f3 siendo la preferida, cuando no la exigida. Ning\u00fan sabio musulm\u00e1n pod\u00eda ense\u00f1ar a sus disc\u00edpulos ninguna obra si \u00e9l mismo no la hab\u00eda escuchado antes en boca de su maestro o por alguno de los m\u00e9todos alternativos contemplados en el uso docente establecido, que son b\u00e1sicamente dos: el alumno lee la obra en un ejemplar que \u00e9l posee o la obra es le\u00edda en su presencia por alg\u00fan otro condisc\u00edpulo o por alg\u00fan ayudante del maestro. En ambos casos, tras la lectura del texto, se debe producir la aceptaci\u00f3n, t\u00e1cita o expresa, del maestro de que lo escuchado es correcto y que respeta la literalidad de la fuente original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y \u00e9ste es un aspecto vital dentro del sistema de transmisi\u00f3n del saber, porque el objetivo no es que el alumno adquiera los conceptos fundamentales de lo que se ense\u00f1a o los instrumentos metodol\u00f3gicos necesarios para continuar avanzando en el domino de la disciplina. Muy al contrario, lo que se ense\u00f1a y transmite es un texto cuya m\u00e1s valiosa caracter\u00edstica es la de ser absolutamente fiel al original, sin alteraciones ni corrupciones, pero tambi\u00e9n sin innovaciones ni avances. Esta aspiraci\u00f3n a que el texto que se recibe y se transmite sea escrupulosamente respetuoso con el texto original convierte a los participantes en esta red de transmisi\u00f3n del saber en individuos imbuidos de un esp\u00edritu radicalmente filol\u00f3gico que aspira como cualquier moderno editor de una obra manuscrita, a recurrir a las t\u00e9cnicas de la ecd\u00f3tica para fijar un texto que sea lo m\u00e1s cercano posible al que sali\u00f3 de la pluma del autor. La forma de alcanzar ese objetivo era, en el fondo, la misma a la que se recurre en la cr\u00edtica textual: recopilar todos los c\u00f3dices existentes de una obra (<em>recensio<\/em>), para, a continuaci\u00f3n, confrontarlos (<em>collatio<\/em>) para hallar las variantes entre ellos. Solo que en el caso que nos ocupa los distintos testimonios que se comparan no son los c\u00f3dices de una obra, sino las versiones que de un texto determinado transmiten independientemente diversos maestros. El estudiante no se conforma con recibir una obra de un \u00fanico maestro, antes al contrario, procurar\u00e1 escuchar a un n\u00famero suficiente de maestros para que cada uno de ellos le suministre su versi\u00f3n de la obra transmitida. De esta forma la topolog\u00eda de la red de transmisi\u00f3n del saber sufre una transformaci\u00f3n nada banal y pasa de lo que hubiera sido una red en \u00e1rbol -en la que un nodo de dicha red recibe informaci\u00f3n de un \u00fanico nodo superior, aunque puede enviarla a  varios receptores- a una red parcialmente en malla, en la que un nodo puede recibir la misma informaci\u00f3n a trav\u00e9s de varios canales. No es momento de profundizar en esta cuesti\u00f3n, pero b\u00e1stenos con apuntar que una red de este tipo ofrece innegables ventajas respecto a la m\u00e1s simple red en \u00e1rbol, como son la tolerancia a fallos (capacidad de un sistema para seguir funcionando aunque se produzca un error en uno de sus canales) y la redundancia (una misma informaci\u00f3n es transmitida por varios canales, lo que permite detectar y corregir fallos).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos pasado de un escenario en el que los DDBB s\u00f3lo necesitan ofrecer las coordenadas vitales m\u00ednimas de un grupo de individuos que forman parte de las cadenas de transmisi\u00f3n del hadiz -grupo muy numeroso, pero que pronto se convierte por motivos obvios en un colectivo cerrado y no renovable-, a verse forzados a procurar el armaz\u00f3n que sustente la compleja estructura de una red que no deja de crecer en n\u00famero de individuos, en disciplinas cubiertas y en \u00e1mbito geogr\u00e1fico. Sin embargo, lo que no cambia en ning\u00fan momento en los DDBB es su funci\u00f3n primordial, la funci\u00f3n para la que nacieron en su origen y que se mantuvo vigente a trav\u00e9s de los siglos. Dicha funci\u00f3n no es la de documentar las caracter\u00edsticas personales de cada uno de los individuos biografiados, sino la de localizarlo en su posici\u00f3n exacta dentro de la red; no la de saber c\u00f3mo era o cu\u00e1n sabio hab\u00eda llegado a ser, sino identificar a los integrantes de la red conectados con \u00e9l, los que le hicieron llegar sus conocimientos y los que los recibieron de \u00e9l. Todo lo dem\u00e1s, es decir, lo que otorga al biografiado unos rasgos m\u00e1s personales e individuales, es accesorio y, en muchos casos, prescindible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejemplo de los <em>A\u1e2bb\u0101r al-fuqah\u0101\u02be<\/em> del qayraw\u0101n\u00ed instalado en C\u00f3rdoba Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-\u1e2au\u0161an\u012b (m. 361\/971) es, a la vez, parad\u00f3jico y sintom\u00e1tico. Es parad\u00f3jico porque, aunque nos vas a servir para ejemplificar el apego de los DDBB a subrayar en sus biografiados su faceta como transmisores\/receptores del saber, los <em>A\u1e2bb\u0101r<\/em> de Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f son en realidad uno de los m\u00e1s antiguos y preclaros espec\u00edmenes de repertorio biogr\u00e1fico poco ortodoxo, que se aparta del modelo habitual y no se ci\u00f1e exclusivamente al dato cronol\u00f3gico, geogr\u00e1fico, onom\u00e1stico, etc. Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f redacta una obra trufada de an\u00e9cdotas, de historias, incluso de chismes, en los que los personajes biografiados se nos presentan bajo un prisma m\u00e1s humano \u2013lo que muchas veces es sin\u00f3nimo de un prisma desmitificador, a veces casi burlesco-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, el ejemplo rompedor con lo establecido de los <em>A\u1e2bb\u0101r<\/em> de Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f sirve para percibir, con la claridad que proporciona el contraste, que todos los DDBB, tanto los que siguen los esquemas habituales como los que se liberan del severo canon, son al final una mera herramienta para documentar la estructura de la red de transmisi\u00f3n del saber. Porque, cuando Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f enriquece su obra con decenas de an\u00e9cdotas sobre sus biografiados, no est\u00e1 traicionando lo m\u00e1s m\u00ednimo el esp\u00edritu imperante en todas las obras biogr\u00e1ficas. Muy al contrario, lo enriquece con m\u00e1s matices y con nuevos enfoques, pero sin profanarlo: todas esas an\u00e9cdotas est\u00e1n casi siempre referidas a momentos y circunstancias en que el biografiado act\u00faa como transmisor del conocimiento. Todo lo dem\u00e1s sigue sin importar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Traducci\u00f3n de la biograf\u00eda de Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 en los <em>A\u1e2bb\u0101r al-fuqah\u0101\u02be<\/em> de Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-\u1e2au\u0161an\u012b y en el <em>Ta\u02ber\u012b\u1e2b<\/em> de Ibn al-Fara\u1e0d\u012b<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Presentamos aqu\u00ed dos ejemplos de los dos tipos de diccionario biogr\u00e1fico a los que hemos hecho menci\u00f3n: el del <em>Ta\u02ber\u012b\u1e2b <\/em>de Ibn al-Fara\u1e0d\u012b, representante del diccionario conciso y centrado en los datos, y el los <em>A\u1e2bb\u0101r al-fuqah\u0101\u02be<\/em> de Ibn \u1e24\u0101rit al-\u1e2au\u0161an\u012b, que introduce an\u00e9cdotas. Ambos textos se refieren al mismo personaje, para que sea m\u00e1s esclarecedora la comparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>Ta\u02ber\u012b\u1e2b<\/em> (I, 312, N\u00ba 1111)(TEXTO \u00cdNTEGRO)<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 b. \u02bfAbd al-Malik b. Ab\u012b l-Siyar\u0101\u02be \u02bfAbd al-\u02bfAz\u012bz b. \u02bfAbd All\u0101h b. Mihr\u0101n b. \u02bfAl\u012b b. W\u0101\u02beila b. Zayd b. Rab\u012b\u02bfa b. Sa\u02bf\u012bd b. Taym b. Qays b. \u1e6ea\u02bflaba b. \u02bfUk\u0101na b. al-\u1e62a\u02bfb b. \u02bfAl\u012b b. Bakr b. W\u0101\u02beil, de C\u00f3rdoba, Ab\u016b \u02bfAbd All\u0101h de kunya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era cojo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En al-Andalus transmiti\u00f3 de G\u0101z\u012b b. Qays e \u02bf\u012as\u00e0 b. D\u012bn\u0101r. Hizo la <em>ri\u1e25la <\/em>en la \u00e9poca del emir \u02bfAbd al-Ra\u1e25man b. al-\u1e24akam y en ella recibi\u00f3 las lecciones de Sa\u1e25n\u016bn en Qayraw\u0101n, de A\u1e63bag b. al-Fara\u01e7 en Egipto y de Mu\u1e6darrif b. \u02bfAbd All\u0101h en Medina. Entr\u00f3 en La Meca, pero, para entonces, ya hab\u00eda fallecido Ab\u016b \u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n al-Muqri\u02be, disc\u00edpulo de Ibn \u02bfUyayna, pero, tras su retorno a al-Andalus, pretendi\u00f3 haber estudiado con \u00e9l e incluso lleg\u00f3 a transmitir sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El emir Mu\u1e25ammad lo nombr\u00f3 director de la oraci\u00f3n; durante su reinado las fetuas eran dictadas por \u00e9l, por A\u1e63bag b. \u1e2aal\u012bl y por \u02bfAbd All\u0101h b. Wahb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Falleci\u00f3 el d\u00eda de la<em> \u02bfa\u0161\u016br\u0101\u02be<\/em> del a\u00f1o 271 [8 de julio del 884].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tomado de A\u1e25mad<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>A\u1e2bb\u0101r<\/em> 116-119, N\u00ba 1311<sup data-fn=\"82c5768b-e547-4dca-b878-272404bf5922\" class=\"fn\"><a href=\"#82c5768b-e547-4dca-b878-272404bf5922\" id=\"82c5768b-e547-4dca-b878-272404bf5922-link\">1<\/a><\/sup><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 b. \u02bfAbd al-Malik b. Ab\u012b l-Siyar\u0101\u02be \u02bfAbd al-\u02bfAz\u012bz b. \u02bfAbd All\u0101h b. Mihr\u0101n b. \u02bfAd\u012b b. W\u0101\u02beila b. Zayd b. Rab\u012b\u02bfa b. Sa\u02bf\u012bd b. Taym b. Qays b. \u1e6ea\u02bflaba b. \u02bfUk\u0101ba b. al-\u1e62a\u02bfb b. \u02bfAl\u012b b. Bakr b. W\u0101\u02beil. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice A\u1e25mad b. \u1e2a\u0101lid: Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 se dedic\u00f3 completamente al estudio del saber con los maestros andalus\u00edes, para despu\u00e9s hacer la <em>ri\u1e25la<\/em> en cuyo transcurso tuvo ocasi\u00f3n de encontrarse con Sa\u1e25n\u016bn en Qayraw\u0101n, y con A\u1e63bag b. al-Fara\u01e7 en Egipto, de quien transmite el <em>Minh\u0101\u01e7 al-qa\u1e0d\u0101\u02be<\/em> (\u201cEl m\u00e9todo de los jueces\u201d) seg\u00fan lo que oy\u00f3 de \u00e9l. Tambi\u00e9n conoci\u00f3 a Mu\u1e6darrif b. \u02bfAbd All\u0101h, de quien transmite el <em>Muwa\u1e6d\u1e6da\u02be<\/em> (\u201cEl camino allanado\u201d).<br><br>Refiere Mu\u1e25ammad [b. \u1e24\u0101ri\u1e6f] que Mu\u1e25ammad b. Abd \u02bfal-Malik b. Ayman le inform\u00f3 de que Ibn Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 era de la tribu de Mu\u1e0dar, \u2026 descendiente de Bakr b. W\u0101\u02beil. Desempe\u00f1\u00f3 el cargo de director de la oraci\u00f3n durante el reinado del califa<sup data-fn=\"dbd80090-ca78-4731-91a8-0d51ed509fc9\" class=\"fn\"><a href=\"#dbd80090-ca78-4731-91a8-0d51ed509fc9\" id=\"dbd80090-ca78-4731-91a8-0d51ed509fc9-link\">2<\/a><\/sup>  Mu\u1e25ammad. Fue uno de los que \u2026 las limosnas, que eran repartidas por Baq\u012b b. Ma\u1e2blad y Q\u0101sim b. Mu\u1e25ammad, el encargado de los documentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contin\u00faa Mu\u1e25ammad: el califa Mu\u1e25ammad, destituy\u00f3 del cargo de \u2026 a Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25, quien, al enterarse, exclam\u00f3: \u201cComo no intent\u00f3 adivinar cu\u00e1l era la mejor opci\u00f3n, al final la que le eligi\u00f3 Dios no lo fue\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esas groseras palabras llegaron poco a poco a o\u00eddos del califa, pero simul\u00f3 que no se hab\u00eda enterado, llevado por su indulgencia y su generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf era uno de los cuatro maestros que entraban a presencia del califa Mu\u1e25ammad para actuar como testigos; eran, adem\u00e1s de \u00e9l, A\u1e63bag b. \u1e2aal\u012bl, Baq\u012b b. Ma\u1e2blad y Sulaym\u0101n b. Aswad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf era experto en cuestiones jur\u00eddicas y ten\u00eda su c\u00edrculo de ense\u00f1anza en la mezquita aljama, donde se acud\u00eda a estudiar con \u00e9l. Los m\u00e1s importantes maestros de C\u00f3rdoba hab\u00edan aprendido de \u00e9l, como, entre otros, A\u1e25mad b. \u1e2a\u0101lid y Mu\u1e25ammad b. \u02bfAbd al-Malik b. Ayman.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era persona iracunda y col\u00e9rica; iba un d\u00eda de camino a la mezquita aljama, acompa\u00f1ado de Ibn Lub\u0101ba y Aslam, cuando unos pedig\u00fce\u00f1os lo abordaron, ante lo cual \u00e9l mont\u00f3 en c\u00f3lera y les arroj\u00f3 su cayado. Sus dos acompa\u00f1antes intentaron calmarlo y \u00e9l se puso a llorar mientras dec\u00eda: \u201cEs este car\u00e1cter m\u00edo que me trae a mal traer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era un maestro respetable cuya familia y antepasados hab\u00edan estado al  ervicio de la administraci\u00f3n y desempe\u00f1aron diversos cargos a las \u00f3rdenes de los califas. El califa Mu\u1e25ammad lo recompensaba frecuentemente con gratificaciones, reconoc\u00eda los m\u00e9ritos de su saber y su virtud y le guardaba el respeto que se le deb\u00eda por ser de su clientela y por la posici\u00f3n de la que gozaron sus antepasados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf estaba predispuesto contra Q\u0101sim b. Mu\u1e25ammad. El califa Mu\u1e25ammad, sabedor de ello, concedi\u00f3 una asignaci\u00f3n de doscientos dinares a Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf y se la dio en mano a su visir H\u0101\u0161im b. \u02bfAbd al-\u02bfAz\u012bz, a quien encomend\u00f3: \u201cHazle llegar este dinero a Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf a trav\u00e9s de Q\u0101sim b. Mu\u1e25ammad, tal vez de este modo se le pase la mala opini\u00f3n que tiene de \u00e9l\u201d. Y eso hizo H\u0101\u0161im.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Refiere alguien que oy\u00f3 a Mu\u1e25ammad b. al-Zarr\u0101d contar lo siguiente: estaba yo entre los que asist\u00edan al c\u00edrculo de ense\u00f1anza de Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf cuando se present\u00f3 Q\u0101sim b. Mu\u1e25ammad con los doscientos dinares y se los entreg\u00f3, inform\u00e1ndolo al tiempo de los consejos que hab\u00eda dado el califa en lo tocante a la opini\u00f3n que ten\u00eda de \u00e9l. Mu\u1e25ammad comenz\u00f3 entonces a bendecir una vez y otra al califa y a agradecer el gesto de Q\u0101sim b. Mu\u1e25ammad. Al levantarse \u00e9ste para irse, nos orden\u00f3 a todos que nos pusi\u00e9ramos en pie y as\u00ed lo hicimos, mientras que \u00e9l se excusaba diciendo: \u201csi no fuera por mi invalidez, yo mismo hubiera sido el primero en honrarlo\u201d. \u2026 le dedic\u00f3 grandes elogios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u1e2a\u0101lid b. Sa\u02bfd cuenta lo que oy\u00f3 referir a Mu\u1e25ammad b. Masr\u016br, quien, a su vez, se lo hab\u00eda escuchado narrar a Ibr\u0101h\u012bm b. al-Qazz\u0101z: \u2026 Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 \u2026 de m\u00ed el <em>\u01e6\u0101mi\u02bf<\/em> (\u201cLa compilaci\u00f3n\u201d) de Ibn Wahb y hab\u00eda hecho una copia del ejemplar que yo pose\u00eda de esa obra. Un d\u00eda que yo estaba en la algorfa que hab\u00eda sobre la puerta de entrada de mi casa, en pleno resistero, escuch\u00e9 a alguien respirando penosamente mientras sub\u00eda por las escaleras; cuando lleg\u00f3 al \u00faltimo pelda\u00f1o, he aqu\u00ed que se trataba de Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf b. Ma\u1e6dr\u016b\u1e25. Me levant\u00e9 y le dije: \u201c\u00a1Mi se\u00f1or! \u00bfhas venido en persona? \u00bfpor qu\u00e9 no me has mandado aviso y me habr\u00eda acercado yo?\u201d, a lo que \u00e9l apostill\u00f3: \u201cal juez se le visita en su casa\u201d.<sup data-fn=\"a77b8af6-9c9c-41d4-a615-1f91567c4da6\" class=\"fn\"><a href=\"#a77b8af6-9c9c-41d4-a615-1f91567c4da6\" id=\"a77b8af6-9c9c-41d4-a615-1f91567c4da6-link\">3<\/a><\/sup> A continuaci\u00f3n me pidi\u00f3 que le ense\u00f1ara el <em>\u01e6\u0101mi\u02bf <\/em>de Ibn Wahb y as\u00ed lo hice, con lo que, a partir de entonces, pudo transmit\u00edrselo a sus alumnos de acuerdo con mi testimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Mu\u1e25ammad que hab\u00eda hablillas sobre la credibilidad como transmisor de Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf. Al respecto me cont\u00f3 A\u1e25mad b. Sa\u02bf\u012bd que hab\u00eda escuchado a Mu\u1e25ammad b. \u02bfUmar b. Lub\u0101ba trasladarle que Ya\u1e25y\u00e0 b. Muzayn hab\u00eda emprendido viaje a Oriente en compa\u00f1\u00eda de \u02bfAbd al-A\u02bfl\u00e0 b. Wahb e Ibn Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 al-A\u02bfra\u01e7 \u2013junto a otros cuyos nombres eran especificados en el relato de Ibn Lub\u0101ba-. Ibn Muzayn a\u00f1ad\u00eda: Nuestra intenci\u00f3n era conocer a Ibn al-M\u0101\u01e7i\u0161\u016bn, pero nos encontramos con que hab\u00eda muerto en esos d\u00edas y optamos por trasladarnos a La Meca. Al llegar all\u00ed, me acerqu\u00e9 a un mulero y le pregunt\u00e9 por Ab\u016b \u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n al-Muqri\u02be y me contest\u00f3: \u201cNos fue arrebatado el mes tal\u201d. Y qued\u00e9 at\u00f3nito de que alguien as\u00ed fuera tan elocuente y tan culto al usar una expresi\u00f3n como \u201cnos fue arrebatado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Lub\u0101ba contin\u00faa citando las palabras de Ibn Muzayn: al poco volvimos a al-Andalus y al-A\u02bfra\u01e7 se puso a dictar a sus disc\u00edpulos: \u201cnos transmiti\u00f3 al-Muqri\u02be en La Meca\u201d y as\u00ed lo pon\u00edan por escrito ellos. Ibn Lub\u0101ba apostillaba: \u201cpero lo dec\u00eda con una entonaci\u00f3n que dejaba traslucir la mentira\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn \u1e24azm asegura que Ibn Lub\u0101ba contaba de \u00e9l m\u00e1s cosas de este tenor. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mu\u1e25ammad asegura que pregunt\u00f3 a Mu\u1e25ammad b. \u02bfAbd al-Malik b. Ayman por este asunto y dijo que lo conoc\u00eda y que pod\u00eda atestiguar personalmente que, una vez que emiti\u00f3 un dictamen sobre una cuesti\u00f3n jur\u00eddica, le pregunt\u00f3 un hijo suyo, que era un poco fastidioso: \u201c\u00bffue \u02bf\u012as\u00e0 [b. D\u012bn\u0101r] quien te transmiti\u00f3 esa opini\u00f3n de Ibn al-Q\u0101sim?\u201d. A lo que \u00e9l puntualiz\u00f3: \u201cS\u00ed, fue muy indulgente al hacerlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mu\u1e25ammad a\u00f1ade: Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf se dej\u00f3 llevar por el empecinamiento en algo en lo que no es admisible tal cosa. Sucedi\u00f3 que cometi\u00f3 un error en una aleya cor\u00e1nica, la que dice (IX, 128): \u201cPara \u00e9l es grave que sufr\u00e1is\u201d, la recit\u00f3: \u201cPara ellos es grave que sufr\u00e1is\u201d, y lo hizo en el serm\u00f3n del viernes, en presencia de toda la gente. Y esto entronca con lo que me cont\u00f3 Ab\u016b Mu\u1e25ammad Q\u0101sim b. A\u1e63bag, que hab\u00eda o\u00eddo de labios de Mu\u1e25ammad b. \u02bfAbd al-Ra\u1e25m\u0101n b. \u1e6ea\u02bflaba lo siguiente: Me hallaba yo con Ibn Ma\u1e6dr\u016b\u1e25 cuando alguien le ech\u00f3 en cara \u2026, entonces sac\u00f3 su ejemplar del Cor\u00e1n y, a pesar de que estaba marcado con suspuntos diacr\u00edticos \u2026 lo puntu\u00f3 siguiendo la misma lectura hab\u00eda empleado en su momento y precis\u00f3: \u201cas\u00ed lo le\u00ed delante de al-G\u0101z\u012b b. Qays, como pod\u00e9is ver\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La muerte de este Mu\u1e25ammad b. Y\u016bsuf se produjo en el mes de <em>mu\u1e25arram,<\/em> el d\u00eda de la <em>\u02bfa\u0161\u016br\u0101\u02be<\/em> del a\u00f1o 271 [8 de julio del 884].<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">PARA AMPLIAR:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00c1vila, Mar\u00eda Luisa. \u00abEl g\u00e9nero biogr\u00e1fico en al-Andalus\u00bb, en Mar\u00eda Luisa \u00c1vila y Manuela Mar\u00edn (eds.), Estudios onom\u00e1stico-biogr\u00e1ficos de al-Andalus VIII, Madrid, CSIC, 1997, 35-52. <a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/12466\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/12466<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>\u00c1vila, Mar\u00eda Luisa y Mar\u00edn, Manuela. \u00abLa literatura biogr\u00e1fica en al-Andalus\u00bb, \u00c9tudes maghrebines, 3-4 (1996), 30-40.<\/li>\n\n\n\n<li>Heck, Paul L. \u00abThe Transmission of Knowledge\u00bb, en A. Rippin (ed.), <em>The Islamic World, <\/em>London, Routledge, 2008, 318-330.<\/li>\n\n\n\n<li>Molina, Luis, \u201c\u2018Classifying Scholarship\u2019: an Analysis of Biographical Texts from Ibn Harith\u2019s Akhbar al-Fuqaha\u2019 wa-l-Muhaddithin\u201d, <em>Medieval Prosopography,<\/em> 23 (2002), 55-71.<\/li>\n\n\n\n<li>Mediano, Fernando R., \u00abEl g\u00e9nero biogr\u00e1fico \u00e1rabe: apuntes te\u00f3ricos\u00bb, en Mar\u00eda Luisa \u00c1vila y Manuela Mar\u00edn (eds.), <em>Estudios onom\u00e1stico-biogr\u00e1ficos de al-Andalus VIII, <\/em>Madrid, CSIC, 1997, 17-33.<\/li>\n\n\n\n<li>Schoeler, Gregor, <em>The oral and the written in early Islam, <\/em>Routledge, 2006.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h4>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes\"><li id=\"82c5768b-e547-4dca-b878-272404bf5922\">Los puntos indican lagunas en el \u00fanico manuscrito que se ha conservado de esta obra <a href=\"#82c5768b-e547-4dca-b878-272404bf5922-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"dbd80090-ca78-4731-91a8-0d51ed509fc9\">Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-\u1e2au\u0161an\u012b (m. 361\/971) escribe su obra cuando se ha proclamado el califato de C\u00f3rdoba (a\u00f1o 316\/929) y atribuye a los emires cordobeses anteriores a \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III el t\u00edtulo de califa que nunca llevaron. <a href=\"#dbd80090-ca78-4731-91a8-0d51ed509fc9-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 2\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"a77b8af6-9c9c-41d4-a615-1f91567c4da6\">Esta expresi\u00f3n, que lleg\u00f3 a hacerse proverbial, procede de una f\u00e1bula en la que disputan una hiena y un zorro y acuden al lagarto para que arbitre entre ellos; le piden que salga de su casa y el lagarto responde; \u201cal juez se le visita en su casa\u201d, tal vez porque teme que, si sale de su escondite, acabe devorado por los litigantes. La f\u00e1bula es considerada ejemplo de conversaci\u00f3n llena de respuestas sin sentido, aunque la frase en concreto ha quedado para se\u00f1alar que la persona de m\u00e1s saber o categor\u00eda es quien debe recibir en su casa, y no visitar al otro en su domicilio <a href=\"#a77b8af6-9c9c-41d4-a615-1f91567c4da6-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 3\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Molina<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":5700,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":"[{\"content\":\"Los puntos indican lagunas en el \u00fanico manuscrito que se ha conservado de esta obra\",\"id\":\"82c5768b-e547-4dca-b878-272404bf5922\"},{\"content\":\"Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-\u1e2au\u0161an\u012b (m. 361\/971) escribe su obra cuando se ha proclamado el califato de C\u00f3rdoba (a\u00f1o 316\/929) y atribuye a los emires cordobeses anteriores a \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III el t\u00edtulo de califa que nunca llevaron.\",\"id\":\"dbd80090-ca78-4731-91a8-0d51ed509fc9\"},{\"content\":\"Esta expresi\u00f3n, que lleg\u00f3 a hacerse proverbial, procede de una f\u00e1bula en la que disputan una hiena y un zorro y acuden al lagarto para que arbitre entre ellos; le piden que salga de su casa y el lagarto responde; \u201cal juez se le visita en su casa\u201d, tal vez porque teme que, si sale de su escondite, acabe devorado por los litigantes. La f\u00e1bula es considerada ejemplo de conversaci\u00f3n llena de respuestas sin sentido, aunque la frase en concreto ha quedado para se\u00f1alar que la persona de m\u00e1s saber o categor\u00eda es quien debe recibir en su casa, y no visitar al otro en su domicilio\",\"id\":\"a77b8af6-9c9c-41d4-a615-1f91567c4da6\"}]"},"categories":[23,11],"tags":[37,483,279],"coauthors":[202],"class_list":{"0":"post-5699","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-conceptos","8":"category-fuentes","9":"tag-historiografia","10":"tag-prosopografia","11":"tag-ulemas","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Bifolio3-1.jpg?fit=1500%2C1000&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5699","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5699"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5699\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5715,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5699\/revisions\/5715"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5699"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5699"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5699"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=5699"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}