{"id":5463,"date":"2025-09-19T18:08:15","date_gmt":"2025-09-19T16:08:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5463"},"modified":"2025-09-19T18:08:17","modified_gmt":"2025-09-19T16:08:17","slug":"el-problema-de-las-dos-esposas-o-la-poligamia-en-al-andalus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5463","title":{"rendered":"El problema de las dos esposas o la poligamia en al-Andalus"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">La poligamia en al-Andalus estaba permitida; los andalus\u00edes varones pod\u00edan casarse hasta con cuatro mujeres. Sin embargo, la poligamia en al-Andalus no debi\u00f3 ser muy frecuente. Las fuentes legales que tenemos, muy prolijas en entrar en los problemas cotidianos que los musulmanes andalus\u00edes afrontaban en sus matrimonios, casi no mencionan casos en los que estos inconvenientes deriven de la convivencia de dos o m\u00e1s esposas en un v\u00ednculo pol\u00edgamo<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/autor?codigo=17921\">Amalia Zome\u00f1o<\/a><br>ILC-CSIC<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"647\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frans-II-the-Younger-Francken-Solomon-and-his-Women-MeisterDrucke-80314.jpg?resize=1000%2C647&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5465\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frans-II-the-Younger-Francken-Solomon-and-his-Women-MeisterDrucke-80314.jpg?resize=1024%2C663&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frans-II-the-Younger-Francken-Solomon-and-his-Women-MeisterDrucke-80314.jpg?resize=300%2C194&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frans-II-the-Younger-Francken-Solomon-and-his-Women-MeisterDrucke-80314.jpg?resize=768%2C497&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frans-II-the-Younger-Francken-Solomon-and-his-Women-MeisterDrucke-80314.jpg?w=1260&amp;ssl=1 1260w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Frans Francken el Joven (m. 1642), Salom\u00f3n y sus mujeres, Musee Massey, Tarbes, Francia.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La poligamia en al-Andalus estaba permitida; los andalus\u00edes varones pod\u00edan casarse hasta con cuatro mujeres. Sin embargo, es muy dif\u00edcil calibrar la frecuencia de esta pr\u00e1ctica y, sobre todo, si era aceptada por la sociedad andalus\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus escritos, los juristas no criticaban abiertamente a los hombres que ten\u00edan m\u00e1s de una esposa, pero podr\u00edamos decir, en general, que los aceptaban \u00fanicamente en determinadas situaciones familiares. Ya el propio texto cor\u00e1nico es muy claro en este sentido: \u201c\u2026 casaos con las mujeres que os gusten, dos, tres o cuatro. Si tem\u00e9is no ser equitativos, casaos con una o con lo que poseen vuestras diestras, las esclavas. Eso es lo m\u00e1s indicado para que no os apart\u00e9is de la justicia\u201d (Cor\u00e1n, 4:3). De hecho, muchas interpretaciones de este texto cor\u00e1nico entienden que es una prohibici\u00f3n expl\u00edcita de la poligamia porque a un hombre siempre le ser\u00e1 imposible ser completamente equitativo con todas sus esposas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, en el d\u00eda a d\u00eda \u00bfqu\u00e9 significaba eso de ser justo y equitativo en el tratamiento de todas las esposas? A trav\u00e9s de los textos que nos han quedado de la historia de al-Andalus nos es f\u00e1cil comprender esa equidad en t\u00e9rminos estrictamente materiales. En lo que se refiere a la manutenci\u00f3n que los maridos deben pagar a sus esposas, por ejemplo, sabemos que todas ellas deben tener los mismos vestidos de invierno y de verano, las mismas comodidades en su alojamiento, as\u00ed como un acceso al mismo tipo de alimentaci\u00f3n diaria. Esto es f\u00e1cil de comprender, pero muy dif\u00edcil de llevar a la pr\u00e1ctica, pues deb\u00eda ser una fuente de problemas cotidianos y podr\u00edan surgir innumerables litigios por las infinitas comparaciones que las mujeres podr\u00edan hacer.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"682\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frederick-Arthur-Bridgman-On-the-Terracen-MeisterDrucke-349599.jpg?resize=1000%2C682&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5466\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frederick-Arthur-Bridgman-On-the-Terracen-MeisterDrucke-349599.jpg?resize=1024%2C698&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frederick-Arthur-Bridgman-On-the-Terracen-MeisterDrucke-349599.jpg?resize=300%2C205&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frederick-Arthur-Bridgman-On-the-Terracen-MeisterDrucke-349599.jpg?resize=768%2C524&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Frederick-Arthur-Bridgman-On-the-Terracen-MeisterDrucke-349599.jpg?w=1260&amp;ssl=1 1260w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Frederick Arthur Bridgman (m. 1928), \u00abEn la terraza\u00bb, Colecci\u00f3n Privada.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a la poligamia en al-Andalus, siempre se ha dicho que no es muy frecuente por varios motivos. El primero de ellos ten\u00eda que ver con lo econ\u00f3mico, por lo que era una situaci\u00f3n matrimonial que ocurr\u00eda sobre todo entre las familias m\u00e1s ricas, quienes no ten\u00edan problemas a la hora de atender a las necesidades de las diversas esposas de una forma equitativa. Sin embargo, esto no deber\u00eda extenderse a las familias gobernantes, quienes ten\u00edan una sola esposa y, en todo caso, varias concubinas o esclavas. Los sultanes se casaban por motivos pol\u00edticos y como parte de una estrategia matrimonial familiar que no deb\u00eda romperse con un segundo enlace, pues podr\u00eda entenderse como una afrenta hacia la familia, el estatus y el poder adquirido por la primera esposa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, se ha dicho que la poligamia en al-Andalus quedaba restringida porque las mujeres o sus tutores pod\u00edan incluir en sus contratos matrimoniales una cl\u00e1usula mediante la cual los novios se compromet\u00edan a no casarse con una segunda esposa, incluso a no tomar una concubina, sin el permiso y consentimiento de la mujer. De hecho, si as\u00ed lo hac\u00edan, la segunda esposa quedaba autom\u00e1ticamente repudiada (Zome\u00f1o, 2008, pp. 144-5).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cl\u00e1usula dec\u00eda as\u00ed:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u2026 que no se casar\u00e1 contra la voluntad de esta su esposa, ni tomar\u00e1 concubina teni\u00e9ndola a ella, ni tomar\u00e1 esclava que haya tenido un hijo con el se\u00f1or, quedando, en caso de incumplimiento, al arbitrio de la esposa obrar como le plazca\u201d (Formulario notarial de Ibn Mugith, trad. S. Vila en <em>Abenmoguit. Formulario Notarial<\/em>, p. 54).&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda parte de la cl\u00e1usula conclu\u00eda que la segunda esposa que entraba en el matrimonio quedar\u00eda divorciada meramente por el hecho de contraer un v\u00ednculo pol\u00edgamo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabemos que esta cl\u00e1usula pod\u00eda incluirse o no, como le ocurri\u00f3 a Maryam bt. Mu\u1e25ammad b. A\u1e63bag, quien se cas\u00f3 en 457\/1065 con \u2018Al\u012b b. \u1e6cahir. Un a\u00f1o despu\u00e9s de su boda, se separaron de mutuo acuerdo, aunque en seguida renovaron su matrimonio, pero ahora incorporando en el nuevo contrato la condici\u00f3n, que puso Maryam, de que \u00e9l no tomar\u00eda como segunda esposa a una tal \u2018Az\u012bza bt. Ni\u2018m al-Jalaf. Es decir, no es que Maryam se negara a un matrimonio pol\u00edgamo, sino que se negaba a compartir su marido con una mujer en concreto. \u2018Al\u012b tom\u00f3 a otra esposa, que tambi\u00e9n se llamaba \u2018Az\u012bza, pero no era la misma mujer que Maryam prohib\u00eda, por lo que el matrimonio pol\u00edgamo se mantuvo (Mar\u00edn, 2000, p. 448).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conocemos tambi\u00e9n el caso del granadino \u2018Al\u012b b. A\u1e25mad b. Ab\u012b l-\u1e24asan, quien al morir en 1452 dej\u00f3 como herederos (adem\u00e1s de sus padres) a sus dos esposas Maryam bt. Nab\u012bl b. Nab\u012bl y Umm al-Fat\u1e25 bt. Fara\u0177 b. Ab\u012b l-Fara\u0177, con la que hab\u00eda tenido un solo hijo, A\u1e25mad. En el reparto de la herencia, a las esposas les corresponde una misma cantidad de 57 dinares, ocho dirhams y tres octavos de dirham, si bien ambas son acreedoras de la segunda parte del acidaque que \u00e9l dej\u00f3 diferido (<em>k\u0101li\u2019<\/em>), si bien, a Umm al-Fat\u1e25, madre de su \u00fanico hijo, tambi\u00e9n le deb\u00eda una cantidad que no se menciona (Seco de Lucena, <em>Documentos ar\u00e1bigo-granadinos<\/em>, doc. n\u00ba 8). Cabr\u00eda preguntarse en este caso, si \u2018Al\u012b tom\u00f3 una segunda esposa a causa de no haber tenido hijos con la primera.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad-wa-Riyad-f22r.jpg?resize=800%2C1024&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5467\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad-wa-Riyad-f22r.jpg?resize=800%2C1024&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad-wa-Riyad-f22r.jpg?resize=235%2C300&amp;ssl=1 235w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad-wa-Riyad-f22r.jpg?resize=768%2C983&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad-wa-Riyad-f22r.jpg?w=981&amp;ssl=1 981w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00abHadith o Qissat Bayad wa Riyad\u201d. Bibliotheca Apost\u00f3lica de la Ciudad del Vaticano, Manuscrito Vat. ar.368 (s. XIII)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los musulmanes ten\u00edan alg\u00fan problema legal sol\u00edan acudir a los muft\u00edes para resolverlo y llegar a una soluci\u00f3n de acuerdo con el derecho isl\u00e1mico. A veces se trataba de litigios complicados, otras veces simplemente desacuerdos de interpretaci\u00f3n. Algunos de esos casos nos informan respecto a las dificultades del matrimonio pol\u00edgamo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de ellos, lamentablemente, no podemos situarlo en al-Andalus con seguridad, pero trata de un hombre que ten\u00eda cuatro esposas y vio que una de ellas sacaba la cabeza por la ventana de su casa. Desde la calle, \u00e9l la reprendi\u00f3 diciendo: \u201cSi no te repudio, ser\u00e1n tus compa\u00f1eras las que quedar\u00e1n repudiadas\u201d. \u00c9l entonces entr\u00f3 en su casa, pero ella hizo lo posible porque \u00e9l no supiera a cu\u00e1l hab\u00eda repudiado (<em>Mi\u2018y\u0101r<\/em>, IV, 277). Sin duda, aqu\u00ed, los muft\u00edes no creen que esta sea una situaci\u00f3n deseable y contestan sin dudar:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDeben quedar todas las esposas repudiadas, como en el caso en que un hombre repudia a una de sus esposas y olvida a cu\u00e1l de ellas\u201d (<em>Mi\u2018y\u0101r<\/em>, IV, 277).&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo llamativo del caso, aqu\u00ed, no es s\u00f3lo el hecho de que los maridos pronuncien un repudio de manera muy poco reflexiva, sino que, adem\u00e1s, parece haber m\u00e1s casos igual de peregrinos que el de la consulta que tienen entre manos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El muft\u00ed granadino Ab\u016b \u2018Abd All\u0101h al-\u1e24aff\u0101r (m. 811\/1408) fue uno de los jurisconsultos m\u00e1s importantes de su \u00e9poca y se caracterizaba por ser directo y claro en sus respuestas. A \u00e9l se le hizo la siguiente pregunta:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cun hombre que tiene dos mujeres \u00bfpuede l\u00edcitamente inclinarse hacia una de ellas sin la otra (<em>d\u016bn al-ujr\u00e0<\/em>)?\u201d (<em>Mi\u2018y\u0101r<\/em>, III, 184).\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habr\u00eda que explicar aqu\u00ed que esta preferencia que parece tener el marido hacia una de sus dos esposas se expresa con la ra\u00edz \u00e1rabe <em>mayala<\/em> que significa \u201cinclinarse hacia un lado o tener preferencia o simpat\u00eda hacia una de dos posibilidades\u201d, aludi\u00e9ndose a los sentimientos amorosos del marido hacia una de sus esposas. En su respuesta, el muft\u00ed al-\u1e24aff\u0101r aborda, en primer lugar, las nociones m\u00e1s b\u00e1sicas de la ley isl\u00e1mica sobre esta cuesti\u00f3n:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn lo que respecta al hombre que tiene dos mujeres, la ley isl\u00e1mica dice que debe ser equitativo con ambas en todas las cosas. Debe dividir entre ellas dos el d\u00eda y la noche y estar\u00e1 con una un d\u00eda y una noche y con la otra lo mismo. No debe ir con una en el d\u00eda de la otra, ni tampoco en la noche que le corresponda a la segunda. Tampoco debe abstenerse de mantener relaciones sexuales con la primera para estar m\u00e1s activo a la hora de reunirse con la otra, pues debe ser equitativo en su esfuerzo con ambas\u201d (<em>Mi\u2018y\u0101r<\/em>, III, 184).&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El muft\u00ed es muy directo en su respuesta, si bien no se detiene en cuestiones materiales u objetivables, puesto que no estaba ah\u00ed la pregunta. El muft\u00ed se refiere a la equidad que tiene que reflejarse en el tiempo y en el esfuerzo que el marido debe consagrar a cada una de sus esposas. A cada una de ellas debe dedicar el marido un d\u00eda y una noche y debe mantener relaciones sexuales con ellas con un igual esfuerzo, por lo que el jurista se atreve aqu\u00ed a dirigir el comportamiento sexual del hombre pol\u00edgamo en nombre de la ley isl\u00e1mica. Incluso, podr\u00eda parecer que al-\u1e24aff\u0101r se burla del hombre que tiene que esforzarse en satisfacer en el lecho a todas sus esposas de igual manera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, no hace sino seguir los textos que debi\u00f3 estudiar y que conoc\u00eda bien. Su respuesta sigue muy al pie de la letra el manual de derecho de Ab\u016b l-Q\u0101sim b. \u0176uzayy (m. 741\/1340) quien, en el cap\u00edtulo del matrimonio, cuando explica la equidad que debe haber entre las esposas:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl hombre que tiene m\u00e1s de una esposa est\u00e1 obligado a tratarlas de forma justa, de manera que acordar\u00e1 con cada una de ellas un d\u00eda y una noche. Y deber\u00e1 tratar de la misma manera a la enferma, a la que est\u00e1 menstruando, a la que acaba de dar a luz, o a aquellas que est\u00e9n en estado de sacralidad por peregrinaci\u00f3n u oraci\u00f3n. [Tambi\u00e9n debe tratar de forma justa y equitativa a las esposas] cristianas o jud\u00edas y a las que sean libres o esclavas \u2026 El marido no entrar\u00e1 con una esposa en el d\u00eda que le correspond\u00eda a la otra, excepto si est\u00e1 de visita o en caso de necesidad. [No debe entrar con su esposa] ni por inclinaci\u00f3n a favor de una de ellas prefiri\u00e9ndola sobre la otra (<em>mayl<\/em>), ni para da\u00f1ar a la otra. No hay pecado si \u00e9l est\u00e1 m\u00e1s activo a la hora de mantener relaciones sexuales con una de ellas, en vez de la otra, excepto que lo haga con \u00e1nimo de enfadar o da\u00f1ar a la otra (<em>Qaw\u0101n\u012bn al-fiqhiyya<\/em>, p. 351).&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La teor\u00eda legal que propone el manual de derecho igualmente se basa en la distribuci\u00f3n equitativa del tiempo del marido en su atenci\u00f3n a todas sus esposas y, como se ve, el muft\u00ed recuerda ese texto en la primera parte de su respuesta. Ahora bien, si seguimos su razonamiento, es en la segunda parte de su respuesta cuando parece acercarse mucho m\u00e1s al problema real, porque el hombre que le hace una consulta podr\u00eda estar atribulado al darse cuenta de sus sentimientos hacia una sola de sus esposas, y tener escr\u00fapulos respecto a su amor y preferencias hacia una de ellas. El muft\u00ed se refiere a los asuntos del coraz\u00f3n:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c[El hombre que tiene dos esposas] no debe dejarse llevar por sus inclinaciones, pero tampoco puede ser censurado por el amor que sienta por una de ellas y que no siente por la otra. Si su coraz\u00f3n se inclina hacia una de sus esposas, no se le puede obligar a amar a la otra, pues esto est\u00e1 fuera de sus posibilidades. Ahora bien, se le debe ordenar que no favorezca a la m\u00e1s querida en nada\u201d (<em>Mi\u2018y\u0101r<\/em>, III, 184).&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta parte de la respuesta del jurista es muy excepcional. En primer lugar, porque hace alusi\u00f3n a los sentimientos del creyente, del que acude a la autoridad legal para exponer una situaci\u00f3n \u00edntima que cree que podr\u00eda llevarle a transgredir la ley. Al-\u1e24aff\u0101r, como disc\u00edpulo de Ibn Lubb, sabe que hay que darle importancia al hecho de que los creyentes acudan a los muft\u00edes en busca de respuestas y soluciones para sus problemas cotidianos. En segundo lugar, en esta misma l\u00ednea, vemos c\u00f3mo el muft\u00ed se pone en la piel del atribulado granadino, entendiendo que no puede hacer nada en contra de los dictados de su coraz\u00f3n, pero record\u00e1ndole lo que dice la ley, que sus sentimientos no deben serle evidentes a la esposa menos querida. En tercer lugar, es extra\u00f1o que el muft\u00ed, aunque suele ocurrir en algunas ocasiones, no mencione la soluci\u00f3n, quiz\u00e1 m\u00e1s obvia, para este caso, como ser\u00eda simplemente repudiar a la esposa menos querida. Quiz\u00e1 deber\u00edamos tener en cuenta que una de las razones siempre esgrimidas para justificar la poligamia es el hecho de que, en periodo de guerras cuando los hombres escaseaban, las mujeres pudieran ser \u201cacogidas\u201d dentro del v\u00ednculo conyugal de los hombres que pod\u00edan hacerlo, en general, personas cercanas a la familia.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"800\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad_and_Riyad_f._15r_Image_of_the_Old_scolding_Bayad13th_century.jpg?resize=1000%2C800&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5468\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad_and_Riyad_f._15r_Image_of_the_Old_scolding_Bayad13th_century.jpg?resize=1024%2C819&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad_and_Riyad_f._15r_Image_of_the_Old_scolding_Bayad13th_century.jpg?resize=300%2C240&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad_and_Riyad_f._15r_Image_of_the_Old_scolding_Bayad13th_century.jpg?resize=768%2C614&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad_and_Riyad_f._15r_Image_of_the_Old_scolding_Bayad13th_century.jpg?resize=1536%2C1229&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad_and_Riyad_f._15r_Image_of_the_Old_scolding_Bayad13th_century.jpg?w=1650&amp;ssl=1 1650w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00abHadith o Qissat Bayad wa Riyad\u201d. Bibliotheca Apost\u00f3lica de la Ciudad del Vaticano, Manuscrito Vat. ar.368 (s. XIII)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me atrevo a afirmar que la poligamia en al-Andalus no debi\u00f3 ser muy frecuente. Las fuentes legales que tenemos son muy prolijas, en general, en entrar en los casos concretos y problemas cotidianos que los musulmanes andalus\u00edes afrontaban en sus matrimonios, pero existen muy pocos casos en los que esos problemas deriven de la convivencia de dos o m\u00e1s esposas en un v\u00ednculo pol\u00edgamo. De hecho, tal y como concluye Manuela Mar\u00edn, tanto para las mujeres como para los hombres, la poligamia supon\u00eda en al-Andalus m\u00e1s inconvenientes que ventajas (Mar\u00edn, 2000, p. 446). Puesto que los matrimonios significaban, como en otras sociedades, desarrollar estrategias econ\u00f3micas y sociales entre dos familias, mucho de lo invertido en un primer matrimonio podr\u00eda peligrar a la hora de aventurarse con un segundo v\u00ednculo. Ante la posibilidad, o simple apetencia del marido de unas segundas nupcias, siempre estaba el recurso al divorcio o disoluci\u00f3n del primer matrimonio sin dar muchas explicaciones, aunque esto requiriera, obviamente, deshacer los compromisos previamente contra\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Fuentes citadas:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ibn \u0176uzayy, Ibn al-Q\u0101sim, <em>al-Qaw\u0101n\u012bn al-Fiqhiyya<\/em>, Tr\u00edpoli, al-D\u0101r al-\u2018arabiyya li-l-kit\u0101b, 1982.<\/li>\n\n\n\n<li>Seco de Lucena, Luis, <em>Documentos ar\u00e1bigo-granadinos. Edici\u00f3n cr\u00edtica del texto \u00e1rabe y trad. al espa\u00f1ol con Introducci\u00f3n, Notas, Glosarios e \u00cdndices<\/em>, Madrid, Instituto de Estudios Isl\u00e1micos, 1961.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Vila, Salvador, <em>Abenmoguit. Formulario notarial<\/em>, Madrid, Tipograf\u00eda de Archivos, 1931.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>al-Wan\u0161ar\u012bs\u012b, A\u1e25mad b. Ya\u1e25y\u00e0, <em>al-Mi\u2018y\u0101r al-Mugrib wa-l-\u0177\u0101mi\u2018 al-mugrib \u2018an fat\u0101w\u00e0 ahl Ifr\u012bqiy\u0101 wa-l-Andalus wa-l-Magrib<\/em>, ed. Mu\u1e25ammad \u1e24\u0101\u0177\u0177\u012b, Rabat: Wiz\u0101rat al-awq\u0101f wa-l-\u0161u\u2018\u016bn al-isl\u0101miyya, 1983.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Mar\u00edn, Manuela, <em>Las mujeres de al-\u00c1ndalus<\/em>, Madrid, CSIC, 2000.\u202f\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>Zome\u00f1o, Amalia, \u201cThe Islamic Marriage Contract in al-Andalus (10th-16th Centuries)\u201d, en A. Quraishi y F. Vogel (ed.), <em>The Islamic Marriage Contract. Case Studies in Islamic Family Law<\/em>, Cambridge, Harvard University Press, 2008, pp. 136-155.\u00a0<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amalia Zome\u00f1o<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":5468,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[23,24],"tags":[138,436,137,48,459],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-5463","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-conceptos","8":"category-imaginarios","9":"tag-historia-de-las-mujeres","10":"tag-ley-islamica","11":"tag-mujeres","12":"tag-mujeres-en-al-andalus","13":"tag-poligamia","15":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Bayad_and_Riyad_f._15r_Image_of_the_Old_scolding_Bayad13th_century.jpg?fit=1650%2C1320&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5463"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5470,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5463\/revisions\/5470"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5463"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=5463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}