{"id":5358,"date":"2025-06-06T08:53:00","date_gmt":"2025-06-06T06:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5358"},"modified":"2025-06-05T12:54:36","modified_gmt":"2025-06-05T10:54:36","slug":"homosexualidad-en-al-andalus-textos-terminos-e-interpretaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5358","title":{"rendered":"Homosexualidad en al-Andalus: textos, t\u00e9rminos e interpretaciones"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">La orientaci\u00f3n sexual se ha acabado convirtiendo en el mundo moderno en un criterio de distinci\u00f3n entre personas, pero en las sociedades isl\u00e1micas premodernas \u2014y en otras como en la Grecia cl\u00e1sica\u2014 el binarismo heterosexualidad\/homosexualidad no era el criterio principal para definir la identidad sexual, sino el tipo de rol que cada persona ten\u00eda en la relaci\u00f3n sexual<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=196\" data-type=\"page\" data-id=\"196\">Maribel Fierro<\/a><br>ILC-CSIC<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"342\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r-detail.jpg?resize=1000%2C342&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5361\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r-detail.jpg?resize=1024%2C350&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r-detail.jpg?resize=300%2C103&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r-detail.jpg?resize=768%2C263&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r-detail.jpg?resize=1536%2C526&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r-detail.jpg?resize=2048%2C701&amp;ssl=1 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de las <em>Maqamat <\/em>de al-Hariri, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422962f\/f255.item.zoom#\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. Arabe 3929, f. 122r<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El adarve de Ibn Zayd\u016bn en C\u00f3rdoba<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El literato andalus\u00ed Ibn Sa\u02bd\u012bd al-Magrib\u012b (m. 685\/1286), en su obra <em>al-Mugrib f\u012b \u1e25ul\u00e0 l-Magrib<\/em> (I, 177), nos informa de que<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn todo al-Andalus no hay lugar tan renombrado por la abundancia de sodomitas (<em>al-qu\u1e6dam\u0101\u02bc<\/em>) como C\u00f3rdoba y, en especial, el adarve de Ibn Zayd\u016bn, hasta el punto de que cuando se dice de alguien que es &#8216;del adarve de Ibn Zayd\u016bn&#8217;, se est\u00e1 insinuando que es de los que tienen &#8216;el brazo tierno&#8217;.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contin\u00faa: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn el adarve de Ibn Zayd\u016bn hab\u00eda un hombre, bien conocido, que era de esa tendencia. Sol\u00eda dormir en el zagu\u00e1n de la casa y dejaba el cerrojo de la puerta en una posici\u00f3n que fuera f\u00e1cil de abrir, de forma que, si un ladr\u00f3n lo ve\u00eda as\u00ed, pod\u00eda manipularlo y entrar. En ese momento lo pillaba el sodomita, que ten\u00eda dos criados que le daban tranquilidad para meterse en estos enredos y le espetaba al ladr\u00f3n: \u00ab\u00a1Maldito! Has osado acceder a mi puerta y la has abierto con la intenci\u00f3n de profanar mi intimidad. Ahora no te faltaba m\u00e1s que &#8230; , y, por Dios, por Dios, no cejar\u00e1s hasta hacerlo y culminar en m\u00ed esta enormidad\u00bb. A continuaci\u00f3n se tumbaba boca abajo. El ladr\u00f3n ve\u00eda que ten\u00eda que hacerlo para que no se revelara su delito. Una vez finalizado todo, lo soltaba\u00bb <\/p>\n<cite>Traducci\u00f3n de Luis Molina<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Ibn Zayd\u016bn que dio nombre al adarve parece ser el poeta del siglo V\/XI que se hizo c\u00e9lebre por sus amores con la princesa omeya Wall\u0101da, aunque \u00e9sta no fue su \u00fanica amada: se dice que una de las razones de que el poeta acabase en prisi\u00f3n en C\u00f3rdoba fue su relaci\u00f3n amorosa con la hija de su gobernante. No se sabe si este fue el motivo por el que Ibn Zayd\u016bn abandon\u00f3 su ciudad natal, pero esta ca\u00edda en desgracia (o una posterior que parece haber tenido motivos pol\u00edticos) es la que tal vez llev\u00f3 a asociar su nombre con un lugar de mala reputaci\u00f3n para difamarle. A ello contribuy\u00f3 Wall\u0101da, pues, cuando su relaci\u00f3n amorosa con \u00e9l se rompi\u00f3, le dedic\u00f3 unos versos en los que le acus\u00f3 de sodom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Sa\u02bd\u012bd al-Magrib\u012b culmina la redacci\u00f3n de su obra cuando resid\u00eda en Egipto y con objeto de dar a conocer la producci\u00f3n po\u00e9tica del Occidente isl\u00e1mico fuera de sus fronteras. La obra se estructura geogr\u00e1ficamente, empezando por C\u00f3rdoba, y acompa\u00f1ando las citas de versos con informaciones de car\u00e1cter diverso sobre cada localidad y los autores citados. Algunas de esas informaciones \u2014como la que nos ocupa\u2014 buscan entretener mediante el esc\u00e1ndalo. Es imposible establecer hasta qu\u00e9 punto C\u00f3rdoba era merecedora de esa fama, como tampoco podemos saber si la an\u00e9cdota tiene alguna base hist\u00f3rica o su funci\u00f3n era meramente la de resaltar la conducta reprobable que se achacaba a algunos habitantes de la antigua capital omeya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que en C\u00f3rdoba, como en otras ciudades de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y de m\u00e1s all\u00e1, se practicase la sodom\u00eda est\u00e1, en cualquier caso, fuera de toda duda, como tambi\u00e9n lo est\u00e1 que hab\u00eda personas cuya orientaci\u00f3n sexual era homosexual, practicasen o no la sodom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La atracci\u00f3n amorosa entre hombres en <em>El Collar de la Paloma<\/em> de Ibn \u1e24azm (m. 456\/1064)<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos al respecto para la ciudad de C\u00f3rdoba un testimonio excepcional: la ep\u00edstola sobre el amor y los amantes conocida como <em>El Collar de la paloma<\/em> compuesta por el literato, poeta, jurista y te\u00f3logo Ibn \u1e24azm. Muchas de las historias y an\u00e9cdotas que en dicha ep\u00edstola se recogen se refieren a la atracci\u00f3n amorosa entre personas de distinto sexo, pero las hay tambi\u00e9n de car\u00e1cter homosexual. Veamos dos de ellas en la traducci\u00f3n de Emilio Garc\u00eda G\u00f3mez (157-8, 159):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAb\u016b Dulaf el librero me cont\u00f3 que Maslama ibn A\u1e25mad, el fil\u00f3sofo conocido por al-Machr\u012bt\u012b, hab\u00eda referido en la mezquita que est\u00e1 a saliente del cementerio de Quray\u0161 en C\u00f3rdoba, frente a la casa del visir Ab\u016b \u02bdUmar A\u1e25mad ibn Mu\u1e25ammad ibn \u1e24udayr (\u00a1Dios lo haya perdonado!) que Muqaddam ibn al-A\u1e63far, en los d\u00edas de su mocedad, se pasaba las horas muertas en dicha mezquita a causa de su amor por \u02bdAch\u012bb, paje del mencionado visir Ab\u016b \u02bdUmar. Dej\u00f3 de rezar en la mezquita de Masr\u016br, cercana a su casa, y ven\u00eda d\u00eda y noche a esta otra, s\u00f3lo por \u02bdAch\u012bb; tanto que, m\u00e1s de una vez hubo de detenerlo la ronda de vigilancia cuando se retiraba despu\u00e9s de la \u00faltima oraci\u00f3n nocturna. All\u00ed en la mezquita se sentaba a mirar a \u02bdAch\u012bb, hasta que el mancebo, harto enojado, se ven\u00eda a \u00e9l, le golpeaba y le daba de pu\u00f1adas en las mejillas y en los ojos, m\u00e1s \u00e9l se alegraba y dec\u00eda: &#8216;Esto es, por Dios, el colmo de mis deseos. Ahora soy feliz&#8217;. Y as\u00ed le anduvo siguiendo los pasos durante alg\u00fan tiempo.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAb\u016b Dulaf me dijo c\u00f3mo Maslama hab\u00eda contado esta historia m\u00e1s de una vez delante de \u02bdAch\u012bb, cuando Muqaddam ibn al-A\u1e63far vino a gozar de reputaci\u00f3n y hac\u00eda alarde de su poder\u00edo y prosperidad. La situaci\u00f3n de Muqaddam ibn al-A\u1e63far lleg\u00f3 a ser, en efecto, muy elevada, pues ten\u00eda estrecha privanza con al-Mu\u1e93affar ibn Ab\u012b \u02bd\u0100mir y andaba muy allegado a la madre y familiares de \u00e9ste. Bajo su direcci\u00f3n se hicieron no pocas construcciones de mezquitas, fuentes p\u00fablicas y otras obras p\u00edas, adem\u00e1s de la intervenci\u00f3n que ten\u00eda en lo asuntos de inter\u00e9s com\u00fan que suelen ocupar a las autoridades del gobierno y en otras cosas.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>* * *<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHe aqu\u00ed otro caso maravilloso de sumisi\u00f3n del amante a su amado. Yo conozco a uno que pas\u00f3 en vela muchas noches, soport\u00f3 terribles pruebas y sinti\u00f3 su coraz\u00f3n desgarrado por los golpes del amor, y que, una vez que hubo logrado adue\u00f1arse de quien amaba y sin que encontrara para llegar a \u00e9l impedimento ni obst\u00e1culo, apenas vio en el amado cierta aversi\u00f3n a lo que le propon\u00eda, lo abandon\u00f3 y dej\u00f3, no por castidad ni por miedo, sino por no rebasar en un \u00e1pice la conformidad del amado, y por no encontrarse con \u00e1nimos para llegar a aquello por lo que el amado no mostraba entusiasmo, y as\u00ed ahog\u00f3 sus sentimientos.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras historias recogidas por Ibn \u1e24azm nos hablan de un literato cordob\u00e9s, miembro de una familia distinguida y acomodada, que perdi\u00f3 su reputaci\u00f3n por haber mostrado p\u00fablicamente la atracci\u00f3n que sent\u00eda por un joven, hijo de un cantor, es decir, un inferior desde el punto social, as\u00ed como de otro personaje, conocido al principio por su ascetismo, pero que sucumbi\u00f3 al deseo carnal que le provocaban otros hombres sin esconder su pecado. Tambi\u00e9n de un cordob\u00e9s que muri\u00f3 por el amor no correspondido que sent\u00eda hacia otro hombre; otro desmejor\u00f3 visiblemente por haberse enamorado de un joven al que pudo ver solo una vez.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"745\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Manuscrito-Collar-de-la-Paloma-Ibn-Hazm.jpg?resize=1000%2C745&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5364\" style=\"aspect-ratio:1.3420761946739403;width:682px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Manuscrito-Collar-de-la-Paloma-Ibn-Hazm.jpg?resize=1024%2C763&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Manuscrito-Collar-de-la-Paloma-Ibn-Hazm.jpg?resize=300%2C224&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Manuscrito-Collar-de-la-Paloma-Ibn-Hazm.jpg?resize=768%2C573&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Manuscrito-Collar-de-la-Paloma-Ibn-Hazm.jpg?resize=1536%2C1145&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Manuscrito-Collar-de-la-Paloma-Ibn-Hazm.jpg?w=1666&amp;ssl=1 1666w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Copia manuscrita de El collar de la paloma [<em>Tawq al-ham\u0101ma<\/em>] de Ibn Hazm. <a href=\"https:\/\/digitalcollections.universiteitleiden.nl\/view\/item\/1567570#page\/13\/mode\/1up\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca de la Universidad de Leiden, Or. 927<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que llama la atenci\u00f3n en las historias recogidas por Ibn \u1e24azm es, en primer lugar, que el tipo de atracci\u00f3n, sentimientos, emociones y reacciones que en ellos se describen tienen paralelismo en casos de amor heterosexual; que la atracci\u00f3n amorosa entre hombres se considera algo que ocurre de forma natural, sin necesitar explicaci\u00f3n y que \u2014mientras se mantenga en un nivel meramente sentimental\u2014 se considera algo socialmente aceptable; que cuando pasa al nivel de la pr\u00e1ctica sexual, la conducta se vuelve reprobable, aunque si se mantiene en secreto sin hacerla visible en el foro p\u00fablico, esa privacidad act\u00faa de salvaguarda para la reputaci\u00f3n de los involucrados; es la manifestaci\u00f3n p\u00fablica de que la atracci\u00f3n ha dado paso a una pr\u00e1ctica sexual la que atrae descr\u00e9dito y desaprobaci\u00f3n, especialmente cuando hay una diferencia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, tenemos varios casos de ulemas \u2014especialistas en el saber religioso\u2014 que fueron conocidos por su orientaci\u00f3n homosexual y por haberla puesto en pr\u00e1ctica y ello no parece haberles supuesto una penalizaci\u00f3n social. As\u00ed, de Mu\u1e25ammad b. Ab\u012b Zakariyy\u0101\u02bc Ya\u1e25y\u00e0 b. Mu\u1e25ammad al-Bar\u01e7\u012b al-\u0120arn\u0101\u1e6d\u012b (710\/1310-786\/1384), se dice que era aficionado a los efebos y no se recataba en mostrarlo. Pese a ello, su poema religioso sobre el Profeta Mu\u1e25ammad fue recitado en la celebraci\u00f3n oficial del <em>mawlid<\/em> en la corte nazar\u00ed en 761\/1360 y goz\u00f3 luego de una gran popularidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El amor a los efebos en la poes\u00eda \u00e1rabe<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es entre el grupo de los poetas \u2014muy numerosos en al-Andalus\u2014 donde encontramos numerosas referencias al amor a los j\u00f3venes. En tanto que capital, en C\u00f3rdoba se dio una concentraci\u00f3n de poetas que pod\u00edan encontrar m\u00e1s f\u00e1cilmente all\u00ed el mecenazgo que les permit\u00eda vivir de su arte. Uno de los g\u00e9neros cultivados, sobre todo por poetas que se mov\u00edan en ambientes cortesanos, era el de la atracci\u00f3n que un hombre adulto manifestaba sentir por hombres j\u00f3venes (preferiblemente imberbes), a menudo identificados como los coperos que serv\u00edan vino en las reuniones en las que la recitaci\u00f3n de poemas era uno de los mayores entretenimientos. Poemas estos de los que, por cierto, no se atribuye ninguno a Ibn Zayd\u016bn. Son innumerables los versos que se escribieron sobre esa atracci\u00f3n, no solo por poetas de corte sino tambi\u00e9n por otros que se dirig\u00edan a un p\u00fablico m\u00e1s popular como Ibn Quzm\u0101n (m. 554\/1160); un ejemplo se recoge al final. Era \u00e9sta una tendencia que hab\u00eda aparecido en \u00e9poca abbas\u00ed en Bagdad y cuyo m\u00e1ximo representante fue el poeta Ab\u016b Nuw\u0101s (m. entre 198\/813-200\/815). Abiertamente pederasta, es considerado uno de los mayores representantes del g\u00e9nero <em>mu\u01e7\u016bn<\/em>, composiciones en las que predomina el libertinaje y la actitud transgresora, como ha explicado Teresa Garulo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"973\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-de-al-Hariri-BNF-Arabe-6094-75v.jpg?resize=1000%2C973&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5363\" style=\"aspect-ratio:1.028120757288674;width:626px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-de-al-Hariri-BNF-Arabe-6094-75v.jpg?resize=1024%2C996&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-de-al-Hariri-BNF-Arabe-6094-75v.jpg?resize=300%2C292&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-de-al-Hariri-BNF-Arabe-6094-75v.jpg?resize=768%2C747&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-de-al-Hariri-BNF-Arabe-6094-75v.jpg?resize=1536%2C1495&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-de-al-Hariri-BNF-Arabe-6094-75v.jpg?w=1860&amp;ssl=1 1860w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de las <em>Maqamat <\/em>de al-Hariri, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422967h\/f162.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNF, ms. 6094, f. 75v.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se discuten las razones que motivaron la moda de esos poemas sobre la atracci\u00f3n de varones adultos hacia los efebos. Seg\u00fan el famoso literato oriental al-\u01e6\u0101\u1e25i\u1e93 (m. 253\/869), todo empez\u00f3 con las tropas enviadas al Juras\u00e1n durante largo tiempo que, al no tener acceso a mujeres, se aficionaron a mantener relaciones sexuales con j\u00f3venes; cuando los abbas\u00edes lograron hacerse con el poder gracias a esas tropas, la pr\u00e1ctica continu\u00f3 y se difundi\u00f3 por el mundo isl\u00e1mico. No parece una explicaci\u00f3n convincente y en cualquier caso, no menciona al-\u01e6\u0101\u1e25i\u1e93 que hab\u00eda una tradici\u00f3n pre-isl\u00e1mica similar de origen griego. Ganimedes era un joven que fue raptado por Zeus disfrazado de \u00e1guila para que le hiciera de copero, adem\u00e1s de convertirse en amante suyo. El nombre de Ganimedes en lat\u00edn era Catamitus y de ah\u00ed, seg\u00fan R. Dozy, deriva el t\u00e9rmino \u00e1rabe <em>qa\u1e6d\u012bm<\/em>, cuyo plural (<em>qu\u1e6dam\u0101\u02bc<\/em>) es el que se utiliza en el texto de Ibn Sa\u02bd\u012bd para hacer referencia a los sodomitas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se discute tambi\u00e9n hasta qu\u00e9 punto los poetas que cantaban ese tipo de amor (lo hicieron poetas musulmanes, cristianos y jud\u00edos del mundo isl\u00e1mico) lo pon\u00edan adem\u00e1s en pr\u00e1ctica: hay casos en los que se puede concluir que fue as\u00ed, pero otros no est\u00e1n tan claros, habiendo casos en los que el amor a los efebos parece haberse convertido en una convenci\u00f3n literaria, algo de lo que se habla sin practicarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier caso, los poemas a los que estamos haciendo referencia, adem\u00e1s de los datos suministrados por otro tipo de obras (literarias e hist\u00f3ricas), indican que el &#8216;amor a los efebos&#8217; \u2014documentado en Grecia y en otros contextos\u2014 \u00a0tuvo una cierta difusi\u00f3n y aceptaci\u00f3n social en las sociedades isl\u00e1micas premodernas, sobre todo en ambientes cortesanos que son aquellos que m\u00e1s fuentes han generado. Cu\u00e1l era la situaci\u00f3n entre otros elementos sociales es imposible de precisar. Al mismo tiempo, esa pr\u00e1ctica y, m\u00e1s en general, las relaciones sexuales entre hombres eran reprobadas con contundencia desde el punto de vista moral y estaban prohibidas desde el punto de vista legal.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La condena jur\u00eddico-religiosa de la sodom\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los t\u00e9rminos \u00e1rabes para hacer referencia al sodomita es <em>l\u016b\u1e6d\u012b<\/em>, t\u00e9rmino que deriva de L\u016b\u1e6d, es decir, el Lot b\u00edblico, ya que fue ese uno de los pecados que fueron atribuidos a los habitantes de Sodoma. La sodom\u00eda es, por ello, denominada <em>liw\u0101\u1e6d<\/em>, otro derivado del mismo nombre. Se considera un pecado que tiene consecuencias en la otra vida (infierno) y puede tenerlas en esta vida (imposici\u00f3n de una pena).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Cor\u00e1n, varias aleyas hacen referencia a la historia b\u00edblica de Lot (7: 80-84; 11: 74-83; 15: 61-71): en la versi\u00f3n cor\u00e1nica, Dios envi\u00f3 a Lot a Sodoma para disuadir a sus habitantes de cometer actos il\u00edcitos; al no obedecerle, fueron destruidos. La sodom\u00eda no es mencionada expresamente en el Cor\u00e1n al mencionar la depravaci\u00f3n reinante en Sodoma. La ex\u00e9gesis cor\u00e1nica s\u00ed la menciona entre los actos il\u00edcitos cometidos. La menci\u00f3n a la sodom\u00eda y a su castigo tambi\u00e9n se da en la Tradici\u00f3n del Profeta en la que se recogen sus dichos y hechos (hadices), si bien los juristas han discutido el grado de autenticidad y fiabilidad de esos hadices.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El derecho isl\u00e1mico toma como punto de partida una sociedad basada en la hetero-normatividad, es decir, en las relaciones sexuales entre hombres y mujeres con miras sobre todo a la procreaci\u00f3n. Se establece, en efecto, una distinci\u00f3n entre los actos sexuales l\u00edcitos (<em>\u1e25al\u0101l<\/em>) y los il\u00edcitos (<em>\u1e25ar\u0101m<\/em>). Los primeros son los que un hombre lleva a cabo con su esposa (o esposas) o con una esclava-concubina. Otros tipos de relaciones sexuales son il\u00edcitos, incluy\u00e9ndose la relaci\u00f3n homoer\u00f3tica (ya sea entre hombres o entre mujeres: en este caso se denomina <em>si\u1e25\u0101q<\/em>). Esta distinci\u00f3n entre lo l\u00edcito y lo il\u00edcito hace referencia tan s\u00f3lo al acto sexual, independientemente del sujeto. As\u00ed, el <em>liw\u0101\u1e6d<\/em> puede ser de dos tipos: el mayor es la relaci\u00f3n sexual entre dos hombres, mientras que el menor es la relaci\u00f3n sexual anal de un hombre con una mujer (algunos alfaqu\u00edes argumentaron su licitud). Para los juristas, lo que importaba era la licitud o ilicitud de un acto sexual, no la orientaci\u00f3n sexual de qui\u00e9n lo realizaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tanto que il\u00edcitos, el <em>liw\u0101\u1e6d<\/em> y el <em>si\u1e25\u0101q<\/em> se proh\u00edben en el derecho isl\u00e1mico, pero hay discrepancias sobre el castigo que se debe aplicar a los que han incurrido en \u00e9l.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"756\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r.jpeg?resize=756%2C1024&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5367\" style=\"aspect-ratio:0.7382810585481956;width:536px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r.jpeg?resize=756%2C1024&amp;ssl=1 756w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r.jpeg?resize=221%2C300&amp;ssl=1 221w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r.jpeg?resize=768%2C1041&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r.jpeg?w=884&amp;ssl=1 884w\" sizes=\"auto, (max-width: 756px) 100vw, 756px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ilustraci\u00f3n de las <em>Maqamat <\/em>de al-Hariri, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422962f\/f255.item.zoom#\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. Arabe 3929, f. 122r<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las discrepancias era si la sodom\u00eda era asimilable a la fornicaci\u00f3n, es decir, la relaci\u00f3n sexual entre personas que no han contra\u00eddo una relaci\u00f3n matrimonial o de concubinato (<em>zin\u0101\u02bc<\/em>), cuyo castigo forma parte de las sanciones cor\u00e1nicas (<em>\u1e25ud\u016bd<\/em>), a saber, lapidaci\u00f3n para los musulmanes adultos, libres, en posesi\u00f3n de sus facultades y que hayan estado o est\u00e9n casados; azotes para los que no lo est\u00e1n, a lo que se puede a\u00f1adir un a\u00f1o de destierro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo juristas que consideraron que la analog\u00eda con la fornicaci\u00f3n no era aplicable, como fue el caso del cordob\u00e9s Ibn \u1e24azm, y que, por tanto, el castigo del <em>liw\u0101\u1e6d <\/em>mayor no pod\u00eda ser la sanci\u00f3n cor\u00e1nica exclusivamente pensada para dicho delito. Era el juez el que deb\u00eda decidir el castigo, siendo las penas dejadas a su albedr\u00edo generalmente menos duras que las penas <em>\u1e25ud\u016bd<\/em>. En este caso, Ibn \u1e24azm propuso la pena de diez azotes. Pero aunque se mostr\u00f3 favorable a una pena leve, no por ello justific\u00f3 la aceptaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica sobre todo si se manifestaba abiertamente y no dej\u00f3 de mencionar que autoridades de los primeros siglos del Islam impusieron penas mayores que llegaron a causar la muerte del condenado. As\u00ed, afirma en <em>El Collar de la Paloma<\/em> (291-2):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTocante al pecado de los sodomitas, es hediondo y repugnante &#8230; Dios lanz\u00f3 contra los que cometieron este pecado piedras de arcilla marcadas. M\u0101lik &#8230; es de parecer que hay que lapidar al agente y al paciente, sean casados o no &#8230; Ab\u016b Is\u1e25\u0101q Ibr\u0101h\u012bm ibn al-Sar\u012b cuenta que Ab\u016b Bakr &#8230; quem\u00f3 a un sodomita.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo juristas que abogaron, en efecto, por castigos de gran dureza, desde la quema del culpable hasta estrellarlo contra el suelo desde una altura (la lapidaci\u00f3n y la quema son castigos que est\u00e1n tambi\u00e9n atestiguados en la legislaci\u00f3n de los reinos cristianos peninsulares).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero probar un caso de <em>liw\u0101\u1e6d<\/em> \u2014como ocurre con los casos de fornicaci\u00f3n\u2014 es muy dif\u00edcil de acuerdo con las normas del derecho isl\u00e1mico, ya que se requieren cuatro testigos varones competentes que hayan visto con sus propios ojos la realizaci\u00f3n del acto sexual. Si se formula una acusaci\u00f3n al respecto y no se prueba, el acusador est\u00e1 sujeto a una dura sanci\u00f3n. Esto determin\u00f3 que apenas haya constancia de que los casos de sodom\u00eda tuvieran consecuencias legales en el pasado. Adem\u00e1s, la \u00e9tica sexual isl\u00e1mica considera el sexo como algo positivo y si bien la legitimidad de la relaci\u00f3n entre los miembros de la pareja es una condici\u00f3n importante, otros actos sexuales, aun considerados pecaminosos, no ocupan un lugar privilegiado en los tratados sobre los &#8216;pecados graves&#8217; y no se contempla que los pecadores graves est\u00e9n condenados al infierno por la eternidad. Estamos, pues, ante unas concepciones que contrastan con las existentes en otras sociedades pre-modernas como la cristiana, tal y como ha se\u00f1alado Thomas Bauer en su obra <em>A Culture of Ambiguity. An Alternative History of Islam<\/em> en el cap\u00edtulo que dedica a la ambig\u00fcedad del deseo sexual.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Homosexualidad en las sociedades pre-m<em>odernas<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, hay investigadores que insisten en la presencia de no solamente orientaciones y conductas homosexuales, sino tambi\u00e9n de &#8216;identidades&#8217; homosexuales a lo largo de la historia con independencia de las formas concretas que adopten en determinadas sociedades, y hay otros investigadores \u2014muy influidos por las ideas de Michel Foucault\u2014 que parten de considerar la sexualidad sobre todo como un producto hist\u00f3rico y una construcci\u00f3n social y para los que no se podr\u00eda hablar de homosexualidad en el sentido de una &#8216;identidad&#8217; personal \u2014el t\u00e9rmino &#8216;homosexualidad&#8217; aparece en el s. XIX\u2014 antes de la modernidad europea (en este sentido escriben Khaled el-Rouayheb y Thomas Bauer).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las sociedades occidentales contempor\u00e1neas se ha ido abandonando, desde el punto de vista institucional y legal, la consideraci\u00f3n de la homosexualidad como una patolog\u00eda, desviaci\u00f3n o delito que debe ser perseguida y penada, y son una mayor\u00eda quienes la entienden como una disposici\u00f3n duradera para experimentar una atracci\u00f3n sexual, afectiva o rom\u00e1ntica fundamentalmente hacia personas del mismo sexo, tal y como lo recoge la American Psychological Association. Desde este punto de vista, se considera que esa disposici\u00f3n puede generar en el individuo que la tiene un sentido de identidad personal y social, as\u00ed como de pertenencia a una comunidad que comparte esa atracci\u00f3n y las conductas que la expresan. Los investigadores que se han ocupado del tema, sea cual sea la perspectiva adoptada por ellos, han discutido hasta qu\u00e9 punto en el mundo premoderno hubo tal sentido de identidad y de pertenencia entre quienes practicaban relaciones sexuales dentro del mismo sexo y, si los hubo, c\u00f3mo poder recuperarlos dado que la informaci\u00f3n que nos ofrecen las fuentes es parcial, fragmentaria y sesgada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo en las sociedades isl\u00e1micas premodernas un grupo, los as\u00ed llamados <em>mu\u1e2banna\u1e6f\u016bn<\/em>, hombres que se vest\u00edan y actuaban como si fueran mujeres y que se dedicaban a la m\u00fasica, la danza y el entretenimiento, bien atestiguados en C\u00f3rdoba como en otras ciudades del mundo isl\u00e1mico y de los que no cabe duda alguna que desarrollaron una identidad distintiva; a ellos, como ha mostrado Fran\u00e7ois Cl\u00e9ment, les podemos considerar una minor\u00eda. Tambi\u00e9n hubo mujeres que se vest\u00edan como hombres (<em>\u0121ul\u0101miyy\u0101t<\/em>), pero no para convertirse en objeto de deseo de otras mujeres, sino de los hombres. Todo ello en un contexto en el que la masculinidad no se cifraba en el sujeto de deseo sexual, sino en c\u00f3mo se realizaba el acto sexual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orientaci\u00f3n sexual se ha acabado convirtiendo en el mundo moderno en un criterio de distinci\u00f3n entre personas, pero en las sociedades isl\u00e1micas premodernas \u2014y en otras como en la Grecia cl\u00e1sica\u2014 el binarismo heterosexualidad\/homosexualidad no era el criterio principal para definir la identidad sexual, sino el tipo de rol que cada persona ten\u00eda en la relaci\u00f3n sexual. El criterio que se ten\u00eda en cuenta era la penetraci\u00f3n anal. Esto es algo diferente de la homosexualidad entendida como identidad sexual que implica aspectos emocionales y afectivos. En el contexto que estamos tratando, a lo que se daba importancia era al rol que se adoptaba en el acto sexual: quien realizaba la penetraci\u00f3n anal no sufr\u00eda ning\u00fan estigma social en relaci\u00f3n a su hombr\u00eda, pero si un hombre adulto deseaba ser penetrado (como en el caso mencionado por Ibn Sa\u02bd\u012bd) se consideraba que sufr\u00eda una patolog\u00eda m\u00e9dica denominada <em>ubna<\/em>. Esta focalizaci\u00f3n pre-moderna en el rol y no en la identidad es la que ha llevado a algunos investigadores a considerar que hablar de &#8216;homosexualidad&#8217; en referencia al pasado es problem\u00e1tico y, para algunos, no ayuda a entender mejor las realidades personales y sociales de las personas que vivieron en sociedades del pasado. Algunos investigadores como Scott Kugle han defendido la no condena de la homosexualidad en el islam, suscitando reacciones en contra como la de M. Vaid. Cuando se tratan estas cuestiones es necesario, por ello, tener presente el debate al respecto, analizado, entre otros, por Serena Tolino.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La imagen del &#8216;otro&#8217;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El medievalista Claudio S\u00e1nchez Albornoz (1893-1984) se congratul\u00f3 de la escasa influencia que al-Andalus tuvo en la Espa\u00f1a cristiana y de que no hubiese \u00abtriunfado la homosexualidad, tan practicada en la Espa\u00f1a mora\u00bb<em> (De la Andaluc\u00eda isl\u00e1mica a la de hoy<\/em>, Rialp, 1983, 37-38). Sin embargo, contrariamente a lo que pretende transmitir S\u00e1nchez Albornoz, no ha existido ninguna sociedad en la que no se hayan dado casos de atracci\u00f3n sexual entre personas del mismo sexo y la Espa\u00f1a cristiana no careci\u00f3 de ellos, como se refleja en textos legales, religiosos y de otro tipo. Lo que no hubo fue la presencia literaria y la permisividad social que se detectan en el mundo isl\u00e1mico.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"663\" height=\"778\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Pelayo-Catedral-de-Malaga.jpg?resize=663%2C778&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5368\" style=\"width:433px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Pelayo-Catedral-de-Malaga.jpg?w=663&amp;ssl=1 663w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Pelayo-Catedral-de-Malaga.jpg?resize=256%2C300&amp;ssl=1 256w\" sizes=\"auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Flagelaci\u00f3n de San Pelayo. <a href=\"https:\/\/www.diocesismalaga.es\/pagina-de-inicio\/2014057825\/san-pelayo-el-testimonio-de-fe-de-un-adolescente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Catedral de M\u00e1laga<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consideraci\u00f3n de esa orientaci\u00f3n sexual como una perversi\u00f3n junto con el rechazo social facilitaron que en las sociedades cristianas se utilizase la homosexualidad para construir una imagen del &#8216;otro&#8217; como paradigma de dicha perversi\u00f3n: de ah\u00ed la historia del califa \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III que intenta seducir al ni\u00f1o Pelayo entregado como reh\u00e9n, historia que solamente encontramos en fuentes cristianas, o la acusaci\u00f3n de sodom\u00eda contra Enrique IV de Castilla en estrecha relaci\u00f3n con sus supuestas inclinaciones hacia los musulmanes. Se podr\u00edan dar otros muchos ejemplos, siendo este un campo en el que no parece haberse desarrollado una &#8216;imagen en el espejo&#8217;: en el mundo isl\u00e1mico pre-moderno, la construcci\u00f3n del &#8216;otro&#8217; cristiano a partir de referencias a conductas homosexuales no fue especialmente productiva y seg\u00fan Thomas Bauer, el sexo en el mundo isl\u00e1mico no sirvi\u00f3 como instrumento para construir diferencias culturales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Para concluir<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Thomas Bauer (p. 198) resume as\u00ed los conceptos sobre el amor y la sexualidad entre hombres que se dieron en el mundo isl\u00e1mico premoderno:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(1) Se parte de que tanto las mujeres j\u00f3venes como los hombres j\u00f3venes pueden resultar atractivos para los hombres y parece, pues, natural que los hombres puedan enamorarse tanto de mujeres guapas como de j\u00f3venes apuestos, y adem\u00e1s (2) no est\u00e1 prohibido componer poemas de amor sobre hombres j\u00f3venes, aunque ello est\u00e9 reprobado por algunos ulemas m\u00e1s estrictos por considerarlo un incentivo para la acci\u00f3n il\u00edcita. Se considera (3) un comportamiento totalmente correcto intercambiar muestras de afecto con los amigos. En cambio, (4) el coito anal est\u00e1 prohibido en el derecho isl\u00e1mico. Pero no puede castigarse, siempre que se realice de mutuo acuerdo y en privado. (5) Un hombre adulto debe asumir el papel de amante activo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas concepciones han sufrido duramente tras la expansi\u00f3n colonial europea en el mundo isl\u00e1mico. Sobre todo a partir del periodo post-colonial, se ha producido el auge del islamismo, es decir, de una concepci\u00f3n fundamentalista y esencialista del islam en la que las concepciones antes expuestas han sido deslegitimadas dentro del \u00e1mbito isl\u00e1mico al darse prevalencia al discurso jur\u00eddico-religioso frente al que se encuentra en otros g\u00e9neros como la poes\u00eda, d\u00e1ndose as\u00ed paso en algunos sectores a una creciente hostilidad y persecuci\u00f3n no solo de la sodom\u00eda sino tambi\u00e9n de la homosexualidad. Es \u00e9ste un desarrollo se puede advertir tambi\u00e9n en otros \u00e1mbitos fuera del isl\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Poema relacionado con el &#8216;amor a los efebos&#8217;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mu\u1e25ammad b. M\u0101lik, secretario de Mu\u1e25ammad b. Sa\u02bfd Ibn Mardan\u012b\u0161, rey de Murcia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo vi en la mezquita aljama a un esbelto mancebo, bello como la luna cuando sale.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los que lo ve\u00edan inclinarse al orar dec\u00edan: &#8216;Todos mis deseos est\u00e1n en que se prosterne&#8217;.<\/p>\n<cite>Traducci\u00f3n de Emilio Garc\u00eda G\u00f3mez, <em>El libro de las banderas de Ibn Sa\u02bf\u012bd al-Magrib\u012b<\/em>, Barcelona: Seix Barral, 1974, XCVII.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Abu Nuw\u00e1s. <em>Masculina, femenina (poes\u00eda amatoria)<\/em>, Estudio previo, selecci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas por Salvador Pe\u00f1a Mart\u00edn, Madrid: Editorial Verbum, 2018.<\/li>\n\n\n\n<li>Adang, Camilla, \u00abLove between Men in <em>Tawq al-\u1e24am\u0101ma<\/em>,\u00bb en <em>Estudios Onom\u00e1stico-Biogr\u00e1ficos de al-Andalus, XIII<\/em>: <em>Identidades marginales<\/em>, ed. C. de la Puente (ed.), Madrid: CSIC, 2003, 111-146.<\/li>\n\n\n\n<li>Adang, Camilla, \u00abIbn \u1e24azm on Homosexuality. A Case-Study of&nbsp; \u1e92\u0101hir\u012b Legal Methodology\u00bb, <em>Al-Qan\u1e6dara<\/em> XXIV (2003), 5-31.<\/li>\n\n\n\n<li>American Psychological Association, <em>Sexual orientation<\/em>, en: <a href=\"http:\/\/www.apa.org\/topics\/sexuality\/orientation.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.apa.org\/topics\/sexuality\/orientation.aspx <\/a>(consultado el 6-12-2023).<\/li>\n\n\n\n<li>Bauer, Thomas, \u00abMale-Male Love in Classical Arabic Poetry\u00bb, en E. L. McCallum y M. Tuhkanen (eds.), <em>The Cambridge History of Gay and Lesbian Literature<\/em>, Cambridge 2014, 107-124.<\/li>\n\n\n\n<li>Bauer, Thomas,<em> <\/em><em>A Culture of Ambiguity. An Alternative History of Islam<\/em>, translated by Hinrich Biesterfeldt and Tricia Tunstall, New York: Columbia University Press, 2021, chapter 7: <em>The Ambiguity of Sexual Desire<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>Cl\u00e9ment, Fran\u00e7ois, \u00abLes homosexuels dans l\u2019Occident musulman m\u00e9di\u00e9val: peut-on parler de minorit\u00e9&nbsp;?\u00bb, en St\u00e9phane Boissellier, Fran\u00e7ois Cl\u00e9ment y John Tolan, <em>Minorit\u00e9s et r\u00e9gulations sociales en M\u00e9diterran\u00e9e m\u00e9di\u00e9vale<\/em>, Rennes: Presses Universitaires de Rennes, 2010, 51-72.<\/li>\n\n\n\n<li>Garulo, Teresa, \u00abEl humor en el <em>Mugrib<\/em> de Ibn Sa\u02bf\u012bd\u00bb, en F. Toro Ceballos y Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Molina (eds.), <em>VII Estudios de Frontera. Islam y Cristiandad. Siglos XII-XVI. Homenaje a Mar\u00eda Jes\u00fas Viguera Mol\u00edns<\/em>, Congreso celebrado en Alcal\u00e1 la Real en noviembre de 2008, Ja\u00e9n 2009, 311-30.<\/li>\n\n\n\n<li>Garulo, Teresa, \u00abNotas sobre <em>mu\u0177\u016bn<\/em> en al-Andalus. El cap\u00edtulo VII del <em>Naf\u1e25 al-\u1e6d\u012bb<\/em> de al-Maqqar\u012b\u00bb, <em>Anaquel de Estudios Arabes<\/em> 26 (2015), 93-120.<\/li>\n\n\n\n<li>Hutcheson, Greg, \u00abThe Sodomitic Moor: Queerness in the Narrative of the Reconquista\u00bb, en Glen Burger y Stephen Kruger (eds.),<em> Queering the Middle Ages<\/em>, Minneapolis: University of Minnesota Press, 2001, 99-122.<\/li>\n\n\n\n<li>Karlen, Arno, \u00abThe Homosexual Heresy\u00bb, <em>The Chaucer Review<\/em> 6\/1 (Summer, 1971), 44-63.<\/li>\n\n\n\n<li>Kugle, Scott, \u00abSexuality, diversity and ethics in the agenda of&nbsp; progressive Muslims,\u00bb in&nbsp;Omid Safi (ed.), <em>Progressive Muslims: On Justice, Gender, and&nbsp; Pluralism<\/em>, Oxford: Oneworld, 2004, 190-234.<\/li>\n\n\n\n<li>Omar, Sara, \u00abFrom Semantics to Normative Law: Perceptions of <em>Liw\u0101\u1e6d <\/em>(Sodomy) and <em>Si\u1e25\u0101q <\/em>(Tribadism) in Islamic Jurisprudence (8th-15th CenturyCE)\u00bb, <em>Islamic Law and Society <\/em>19 (2012), 222-256.<\/li>\n\n\n\n<li>Rodr\u00edguez S\u00e1nchez, Roc\u00edo, \u00abLos sodomitas ante la Inquisici\u00f3n\u00bb, <em>Mirabilia: electronic journal of antiquity and middle ages<\/em> 32 (2021) 167-196, <a href=\"https:\/\/raco.cat\/index.php\/Mirabilia\/article\/view\/388336\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/raco.cat\/index.php\/Mirabilia\/article\/view\/388336<\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>Roth, Norman, \u00abDeal Gently with the Young Man: Love of Boys in Medieval Hebrew Poetry of Spain\u00bb, <em>Speculum<\/em> 57\/1 (1982), 20-51.<\/li>\n\n\n\n<li>el-Rouayheb Khaled, <em>Before homosexuality in the Arab-Islamic world<\/em>,Chicago: University of Chicago Press, 2005.<\/li>\n\n\n\n<li>Rowson, Everett K., \u00abGender Irregularity as Entertainment: Institutionalized Transvestism at the Caliphal Court in Medieval Baghdad,\u00bb en Sharon Farmer y Carol Braun Pasternack (eds.), <em>Gender and Difference in the Middle Ages<\/em>, Minneapolis: University of Minnesota Press, 2003, 45-72.<\/li>\n\n\n\n<li>Tolino, Serena, \u00abHomosexuality in the Middle East: an analysis of dominant and competitive discourses\u00bb, <em>DEP. Deportate, Esuli, Profugue<\/em> 25 (2014), 72-91, <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/88148000\/Homosexuality_in_the_Middle_East_an_analysis_of_dominant_and_competitive_discourses\">https:\/\/www.academia.edu\/88148000\/Homosexuality_in_the_Middle_East_an_analysis_of_dominant_and_competitive_discourses<\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>Vaid, M., \u00abCan Islam Accommodate Homosexual Acts? Qur\u2019anic Revisionism and the Case of Scott Kugle\u00bb,&nbsp;<em>American Journal of Islam and Society<\/em>&nbsp;34\/3 (2017), 45\u201397.<\/li>\n\n\n\n<li>Vel\u00e1zquez Basanta, F. N. -C. del Moral Molina, \u00abal-Bar\u0177\u012b, Ab\u016b l-Q\u0101sim\u00bb, <em>Biblioteca de al-Andalus<\/em>, vol. 1, ed. J. Lirola Delgado y J.M. Puerta V\u00edlchez, Almer\u00eda: Fundaci\u00f3n Ibn Tufayl, 2012, 189-94, n\u00ba 64.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maribel Fierro<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":5361,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[452,451,287],"coauthors":[200],"class_list":{"0":"post-5358","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-conceptos","8":"tag-amor","9":"tag-homosexualidad","10":"tag-sexualidad","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maqamat-BNF-Arabe-3929-122r-detail.jpg?fit=2504%2C857&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5358"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5376,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5358\/revisions\/5376"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5358"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=5358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}