{"id":5249,"date":"2025-03-21T09:35:00","date_gmt":"2025-03-21T08:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5249"},"modified":"2025-03-20T19:26:57","modified_gmt":"2025-03-20T18:26:57","slug":"alojarse-en-un-funduq-en-al-andalus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5249","title":{"rendered":"Alojarse en un funduq en al-Andalus"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Viajeros y comerciantes necesitaban un lugar donde alojarse al llegar a una ciudad y un espacio seguro en el que depositar sus mercanc\u00edas. El <em>funduq<\/em> respond\u00eda a esta demanda de alojamiento y seguridad. En \u00e9l se pod\u00eda descansar, comprar, vender, hacer reparaciones, obtener nuevos suministros o informaciones, resguardarse del clima, almacenar mercanc\u00edas a buen recaudo, pagar impuestos o alimentarse<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/granada.academia.edu\/AliciaHern%C3%A1ndezRobles\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Alicia Hern\u00e1ndez Robles<\/a><br>Universidad de Granada<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"509\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=1000%2C509&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5250\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=1024%2C521&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=300%2C153&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=768%2C390&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=1536%2C781&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?w=1558&amp;ssl=1 1558w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Ilustraci\u00f3n de las Maq\u0101m\u0101t de al-\u1e24ar\u012br\u012b. Par\u00eds, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422965p\/f187.item.zoom\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioth\u00e8que Nationale de France. MS rabe 5847, fol. 89r.<\/a><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los motivos por los que se emprend\u00eda un viaje en la Edad Media eran muy variados (pol\u00edtico-militares, cient\u00edficos, econ\u00f3micos, religiosos, etc.), as\u00ed han existido diversos tipos de viajeros como peregrinos, estudiosos o eruditos, tropas militares, comerciantes, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con independencia de qui\u00e9n y porqu\u00e9 se emprend\u00eda un viaje este implicaba toda una serie de necesidades a lo largo del camino, tales como el alojamiento durante la traves\u00eda y otros servicios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>funduq<\/em> (en plural <em>fan\u0101diq<\/em>) era uno de los edificios que proporcionaba una amplia oferta de servicios a viajeros y comerciantes: alojamiento, protecci\u00f3n, cocina, almacenamiento, entretenimiento, un lugar seguro en el que realizar transacciones comerciales al por mayor, etc. Encontramos este tipo de arquitectura, entre los siglos VIII y XIII, en ciudades de los territorios isl\u00e1micos, destacando especialmente en la zona occidental del Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La infraestructura comercial en las ciudades de los territorios isl\u00e1micos medievales refleja la importancia del comercio en su econom\u00eda y urbanismo. El zoco era el coraz\u00f3n comercial de la ciudad, el mercado principal y permanente al que acud\u00eda la poblaci\u00f3n habitualmente para adquirir productos b\u00e1sicos para el d\u00eda a d\u00eda, como alimentos o tejidos, aunque tambi\u00e9n se realizaban mercados o ferias peri\u00f3dicas. Algunas ciudades contaban con alcaicer\u00eda, un edificio espec\u00edfico en el mercado dedicado a la venta de productos de lujo y gran calidad como seda o joyas. Por ello estaba m\u00e1s protegida y su acceso controlado. Su clientela era m\u00e1s selecta y adinerada e inclu\u00eda a otros comerciantes. El tercer edificio caracter\u00edstico de la infraestructura comercial urbana era el <em>funduq<\/em>. Por lo tanto, el zoco puede ser entendido como el espacio de mercado m\u00e1s general, siendo la alcaicer\u00eda y el <em>funduq<\/em> establecimientos especializados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, tambi\u00e9n existieron otros edificios que compartieron funciones con el <em>funduq<\/em> como el caravasar y el <em>j\u0101n<\/em>, aunque se han relacionado especialmente con los territorios isl\u00e1micos orientales. El caravasar destac\u00f3 por ser un espacio de alojamiento y avituallamiento, con aspecto fortificado, debido a su localizaci\u00f3n en zonas rurales o a lo largo de rutas caravaneras terrestres. Mientras que un <em>j\u0101n<\/em> pod\u00eda estar ubicado tanto en contexto urbano como rural y ofrec\u00eda servicios similares a los de un <em>funduq<\/em> (alojamiento, almacenamiento y espacio para el comercio al por mayor). Tal y como apuntaba Hillenbrand hace unas d\u00e9cadas, la cantidad de datos sobre estos edificios es muy dispar, siendo m\u00e1s abundantes los de aquellos ubicados en zonas rurales o en rutas, por lo que solo con futuras investigaciones que profundicen en el estudio de estos inmuebles localizados en ciudades se podr\u00edan realmente precisar las similitudes y diferencias entre el <em>funduq<\/em>, el caravasar y el <em>j\u0101n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Servicios de un <em>funduq<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Viajeros y comerciantes necesitaban un lugar donde alojarse al llegar a una ciudad y un espacio seguro en el que depositar sus mercanc\u00edas. El <em>funduq<\/em> respond\u00eda a esta demanda de alojamiento y seguridad. En \u00e9l se pod\u00eda descansar, comprar, vender, hacer reparaciones, obtener nuevos suministros o informaciones, resguardarse del clima, almacenar mercanc\u00edas a buen recaudo, pagar impuestos o alimentarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los <em>fan\u0101diq<\/em> eran edificios de grandes dimensiones, de entre 200 y 800 m2, y planta cuadrangular estructurada en torno a un patio central y, en ocasiones, con m\u00e1s de una planta en altura. En su interior las estancias se destinar\u00edan a diversos usos, como almacenes, establos, habitaciones donde pasar la noche, letrina, zonas donde cocinar y espacios de reuni\u00f3n. Durante el d\u00eda tambi\u00e9n serv\u00edan como lugar de negocios, ya que en ellos se producir\u00eda la venta al por mayor de mercanc\u00edas tra\u00eddas por los comerciantes extranjeros a los mercaderes locales que, posteriormente, vend\u00edan lo adquirido en el zoco o la alcaicer\u00eda de esa ciudad. Por lo tanto, en el interior de estos edificios se encontrar\u00edan espacios p\u00fablicos o comunes, como el patio, el zagu\u00e1n de entrada o la cocina, y espacios privados, como las habitaciones para el alojamiento y el almacenamiento de bienes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de la documentaci\u00f3n escrita y arqueol\u00f3gica se ha concluido que la cocina pod\u00eda ser tanto un espacio permanente y concreto del edificio en el que habr\u00eda personal empleado para ello, como hogares puntuales que los viajeros o comerciantes podr\u00edan realizar en el patio o en alguna estancia del edificio para preparar los alimentos que hubieran adquirido en el zoco. Por ejemplo, el <em>mu\u1e25tasib <\/em>\u2014inspector de mercado\u2014 de la ciudad de M\u00e1laga, al-Saqa\u1e6d\u012b al-M\u0101laq\u012b, en el siglo XIII informa de un viajero que cocin\u00f3 carne en un <em>funduq <\/em>de la ciudad con sus propios utensilios de cocina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra cuesti\u00f3n relevante en estos edificios era la relativa a la higiene y el aseo. Ser\u00eda habitual encontrar en ellos un pozo o alberca del que los viajeros pudieran servirse, para cocinar, beber o asearse. As\u00ed como una letrina o letrinas colectivas, conectadas a canalizaciones de evacuaci\u00f3n de aguas residuales o fecales. Todas estas estructuras configuraban un complejo sistema hidr\u00e1ulico en estos <em>fan\u0101diq<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con respecto a los productos con los que se comerciaba en un <em>funduq<\/em>, podemos encontrar tanto productos de primera necesidad, como cereales o pan, verduras, huevos, legumbres, sal, frutas, pasas, miel o aceite. Mientras que en otros se podr\u00edan adquirir productos m\u00e1s lujosos, como seda, \u00e1mbar o pieles. Esta informaci\u00f3n ha llegado hasta nosotros por el nombre con el que aparecen estos edificios en las fuentes escritas o bien por los impuestos que se recaudaban de las mercanc\u00edas que se almacenaban en ellos en distintas ciudades del Mediterr\u00e1neo medieval. Tambi\u00e9n pod\u00edan estar especializados en alguna actividad, pues se menciona a grupos de artesanos en ellos, tales como zapateros, peleteros o cordeleros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El car\u00e1cter comercial de los <em>fan\u0101diq<\/em> los distingue de otros edificios medievales que tambi\u00e9n daban alojamiento a viajeros, como pudieron ser las mezquitas o las z<em>\u0101wiyas<\/em>. Aunque el <em>funduq<\/em> pueda tener ciertas similitudes con otras instituciones previas o contempor\u00e1neas a \u00e9l, destacar\u00e1 por contar con una mayor seguridad y eficacia derivadas de la protecci\u00f3n y regulaci\u00f3n isl\u00e1micas. Sin embargo, autores como Ibn \u2018Abd\u016bn informan de otras actividades que se desarrollaron en su interior, m\u00e1s all\u00e1 de las estrictamente comerciales, por lo que se puede hablar de su uso como tabernas, burdeles, casas de apuestas o incluso como prisi\u00f3n nocturna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ausencia de ventanas al exterior y la existencia de una sola puerta de acceso otorgaban la seguridad necesaria para que los comerciantes emplearan estos edificios para sus transacciones comerciales, ya que as\u00ed se evitaban robos de mercanc\u00edas y la salida fraudulenta de productos. Dicha seguridad era prioritaria en un <em>funduq<\/em>, aunque no suced\u00eda lo mismo con la comodidad de los usuarios. El mobiliario en su interior debi\u00f3 ser sencillo y apenas debieron contar con esteras sobre las que dormir, cubos, cuerdas, herraduras y l\u00e1mparas o candiles de aceite. En el siglo XVI, Le\u00f3n Africano informaba sobre los <em>fan\u0101diq<\/em> de Fez y contaba que en ellos el encargado del edificio facilitaba al hu\u00e9sped una estera de esparto en la que pasar la noche, sin que contaran con camas ni grandes comodidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En distintos manuscritos del siglo XIII que se han conservado de las maq\u0101m\u0101t de al-\u1e24ar\u012br\u012b podemos ver en sus ilustraciones la representaci\u00f3n de un edificio de alojamiento (<em>j\u0101n<\/em>) en Wasit, actual Irak, al relatar el caso de un robo que sufrieron en su interior. La ilustraci\u00f3n nos aproxima al aspecto de un <em>funduq<\/em> al presentar un edificio de dos plantas con un patio central rodeado por habitaciones.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"780\" height=\"1010\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/imagen-1-Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=780%2C1010&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5251\" style=\"width:502px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/imagen-1-Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?w=780&amp;ssl=1 780w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/imagen-1-Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=232%2C300&amp;ssl=1 232w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/imagen-1-Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?resize=768%2C994&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Ilustraci\u00f3n de las Maq\u0101m\u0101t de al-\u1e24ar\u012br\u012b. Par\u00eds, <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422965p\/f187.item.zoom\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioth\u00e8que Nationale de France. MS rabe 5847, fol. 89r.<\/a><\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Personas usuarias, propietarias y empleadas en un <em>funduq<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los usuarios principales de un <em>funduq<\/em> fueron los comerciantes extranjeros y los viajeros de distinto tipo que necesitaran hospedarse a su paso por las ciudades como, por ejemplo, peregrinos o estudiantes. La recepci\u00f3n de estos viajeros en un <em>funduq<\/em> ha sido relacionada con una funcionalidad caritativa en ellos, ya que pod\u00edan alojarse all\u00ed sin tener que pagar nada a cambio. Sin embargo, tambi\u00e9n pod\u00eda encontrarse en un <em>funduq <\/em>a poblaci\u00f3n local residiendo en su interior, como artesanos o personas de escasos recursos, o a prostitutas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los propietarios de un <em>funduq<\/em> pod\u00edan ser los propios gobernantes o miembros de la familia real, funcionarios p\u00fablicos o personas an\u00f3nimas, y todos ellos pod\u00edan fundar <em>fan\u0101diq<\/em> como legados p\u00edos. Por lo tanto, pod\u00eda tratarse de edificios de propiedad p\u00fablica, privada o legado piadoso (<em>waqf<\/em> o <em>\u1e25ubs<\/em>). En el caso de este tercer tipo de propiedad, tambi\u00e9n conocida como bienes habices, se fundaba un <em>funduq<\/em> con el objetivo de que los beneficios econ\u00f3micos que produjera se destinaran a cuestiones concretas que sirvieran para mejorar la ciudad y la vida de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A cambio de alquileres anuales o mensuales los propietarios pod\u00edan ceder el usufructo del edificio a una tercera persona que actuaba como administrador o encargado, como <em>\u1e63\u0101\u1e25ib al-funduq<\/em> o <em>funduq\u012byya<\/em>, seg\u00fan si se trataba de un hombre o de una mujer. Esta persona vivir\u00eda en el edificio con su familia y su sueldo provendr\u00eda de subarrendar las habitaciones del <em>funduq<\/em> a su clientela. As\u00ed, aunque se permitir\u00eda que algunas personas se alojaran gratuitamente en estos edificios, generalmente viajeros y comerciantes deb\u00edan pagar tarifas espec\u00edficas por las habitaciones seg\u00fan si las destinaban para alojamiento o almacenamiento, as\u00ed como una tarifa por alojar a los animales que los acompa\u00f1aran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de la ganancia que se obten\u00eda del cobro por el uso del edificio, tambi\u00e9n se recaudaban en ellos impuestos sobre las mercanc\u00edas que se vend\u00edan en su interior. Estos beneficios econ\u00f3micos que se obten\u00edan en el <em>funduq<\/em> pod\u00edan quedar reservados para su due\u00f1o, para el tesoro p\u00fablico o bien estar destinados a obras p\u00edas p\u00fablicas, en funci\u00f3n del tipo de propietario del edificio. Al-Idr\u012bs\u012b informa del censo de <em>fan\u0101diq <\/em>(970) realizado en Almer\u00eda para el pago de un impuesto. Tambi\u00e9n se ha considerado que las autoridades locales pod\u00edan usar estos lugares para controlar los precios, la distribuci\u00f3n y el suministro de determinados productos destinando <em>fan\u0101diq<\/em> concretos para ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, adem\u00e1s del propietario o arrendador del <em>funduq<\/em> podr\u00eda haber en estos edificios otras personas empleadas como personal de recaudaci\u00f3n, guardias o porteros, aunque todas estas funciones pod\u00eda concentrarlas el mismo propietario. La condena de Ibn \u201bAbd\u016bn a que mujeres ocuparan el cargo de recaudador de los comerciantes y los extranjeros en el <em>funduq<\/em> permite plantear que se encontrar\u00edan con regularidad a mujeres encargadas de la recaudaci\u00f3n en estos espacios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, el d\u00eda a d\u00eda de un <em>funduq<\/em> informa de su car\u00e1cter multifuncional como espacios de residencia, de trabajo o negocios, de reuni\u00f3n, y de fiscalidad y recaudaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Localizaci\u00f3n de <em>fan\u0101diq<\/em> en al-Andalus<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para conocer algunas de las ciudades andalus\u00edes en las que se pod\u00edan encontrar estos edificios debemos recurrir a obras geogr\u00e1ficas. Diversos autores mencionan la presencia de <em>fan\u0101diq<\/em> al describir las ciudades de al-Andalus. Generalmente, indican que una ciudad \u201ccontaba con mercados, ba\u00f1os y <em>funduq<\/em> o <em>fan\u0101diq<\/em>\u201d, es decir, no proporcionan muchos detalles sobre estos edificios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo X, seg\u00fan Ibn \u1e24awqal, m\u00e1s de treinta ciudades andalus\u00edes contaban con hospeder\u00edas. Posteriormente, a mediados del siglo XII, la informaci\u00f3n del ge\u00f3grafo al-Idr\u012bs\u012b permite elaborar un listado de ciudades que contaban con alg\u00fan <em>funduq<\/em>. Tal es el caso de Almer\u00eda, Adra (Almer\u00eda), Quesada (Ja\u00e9n), Bizilyana (Rinc\u00f3n de la Victoria, M\u00e1laga), M\u00e1laga, C\u00f3rdoba y Tarifa (C\u00e1diz). Encontramos <em>fan\u0101diq<\/em> en una amplia variedad de ciudades tanto interiores como portuarias, aunque fueron m\u00e1s numerosos en ciudades principales, en capitales o lugares de paso en alguna ruta de comunicaci\u00f3n. Dos de esas ciudades destacan por la cantidad de <em>fan\u0101diq<\/em> que se mencionan en ellas: C\u00f3rdoba y Almer\u00eda, cosa que no es de extra\u00f1ar si tenemos en cuenta su importancia en t\u00e9rminos comerciales, siendo C\u00f3rdoba la capital del califato y Almer\u00eda el principal puerto de al-Andalus en la plena Edad Media.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejemplo de <em>funduq<\/em> m\u00e1s conocido en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, por su estado de conservaci\u00f3n, lo encontramos en Granada. Se trata del <em>funduq al-\u0177ad\u012bd<\/em> o alh\u00f3ndiga nueva, conocido como Corral del Carb\u00f3n. Este edificio fue construido en el siglo XIV por Yusuf I y fue propiedad de las reinas nazar\u00edes. Si lo visitamos podemos hacernos una idea de las caracter\u00edsticas arquitect\u00f3nicas de estos edificios como su \u00fanico acceso principal, el patio central rodeado por habitaciones, o la existencia de varias plantas en altura.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"750\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-2.-Corral_Carbon.jpg?resize=1000%2C750&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5252\" style=\"width:606px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-2.-Corral_Carbon.jpg?w=1008&amp;ssl=1 1008w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-2.-Corral_Carbon.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-2.-Corral_Carbon.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Patio del <em>funduq al-\u0177ad\u012bd<\/em> o Corral del Carb\u00f3n de Granada. Fuente: Alicia Hern\u00e1ndez Robles<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas se han llevado a cabo numerosas excavaciones en ciudades de la pen\u00ednsula. En algunas de ellas se localizaron edificios de gran entidad, aproximadamente 40, que han sido interpretados como edificios con un car\u00e1cter p\u00fablico, comercial o como <em>funduq<\/em>. A pesar de que en muchas de ellas no se conservaba la planta completa del edificio, su recopilaci\u00f3n y estudio est\u00e1n permitiendo conocer mejor este tipo de arquitecturas en al-Andalus. A partir de ellas se puede concluir que no nos encontramos con una tipolog\u00eda estandarizada y regular de edificios, ya que el tama\u00f1o y n\u00famero de las distintas estancias var\u00eda de unos a otros. Por lo tanto, las dimensiones y distribuci\u00f3n de estos edificios pudieron ser variadas. Esto puede ser debido a las necesidades a las que daba respuesta, en funci\u00f3n de su ubicaci\u00f3n en una determinada ciudad, o el volumen de mercanc\u00edas y viajeros que hac\u00edan uso de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, si pensamos en un hotel, podemos encontrar una amplia variedad de edificios, con distintas instalaciones y servicios, que presentan grandes diferencias de uno a otro. Por lo tanto, no debe extra\u00f1ar que tambi\u00e9n fuera posible encontrar una amplia variedad de instalaciones a las que se har\u00eda referencia como <em>funduq.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"707\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-3.-Mapa_ciudades_excavaciones_funduq.jpeg?resize=1000%2C707&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5253\" style=\"width:572px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-3.-Mapa_ciudades_excavaciones_funduq-scaled.jpeg?resize=1024%2C724&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-3.-Mapa_ciudades_excavaciones_funduq-scaled.jpeg?resize=300%2C212&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-3.-Mapa_ciudades_excavaciones_funduq-scaled.jpeg?resize=768%2C543&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-3.-Mapa_ciudades_excavaciones_funduq-scaled.jpeg?resize=1536%2C1086&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Imagen-3.-Mapa_ciudades_excavaciones_funduq-scaled.jpeg?resize=2048%2C1448&amp;ssl=1 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mapa con las ciudades de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica en las que se localizan las excavaciones arqueol\u00f3gicas en las que se han interpretado estructuras como posibles <em>fan\u0101diq<\/em> de cronolog\u00eda andalus\u00ed (Hern\u00e1ndez Robles, 2022, 505).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Especializaci\u00f3n del <em>funduq<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien por iniciativa de los gobernantes locales, o de los comerciantes que usaban un <em>funduq,<\/em> algunos de estos espacios se fueron especializando en productos concretos. Estas distinciones entre unos edificios y otros se fueron produciendo a lo largo de la Edad Media.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Especialmente a partir del siglo XII, los comerciantes europeos, entre los que destacaron los italianos, participaban activamente en los mercados isl\u00e1micos, donde debieron hacer uso de m\u00e1s de un <em>funduq<\/em>. En parte por su experiencia en ellos, estos edificios acabaron adapt\u00e1ndose en contextos feudales como nuevas formas institucionales, tambi\u00e9n con sus propias denominaciones derivadas del t\u00e9rmino \u00e1rabe <em>funduq<\/em>, como <em>fondaco<\/em>, alh\u00f3ndiga o <em>alfondech<\/em>, en italiano, castellano y catal\u00e1n respectivamente. Estos edificios fueron especializ\u00e1ndose en determinados servicios, distintos seg\u00fan los territorios en los que se establecieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>fondaco<\/em> era el edificio en el que mercaderes cristianos se hospedaban y comerciaban en ciudades bajo control pol\u00edtico isl\u00e1mico entre los siglos XII y XV.&nbsp; En ellos destacaron los italianos y, posteriormente, los mercaderes provenzales, catalanes y aragoneses. Podemos entender el <em>fondaco<\/em> como una especializaci\u00f3n del <em>funduq<\/em>, ya que dej\u00f3 de ser un espacio en el que se hospedaban personas de cualquier procedencia, para tratar de acomodar, regular y, en cierto modo, segregar los negocios de los grupos de mercaderes occidentales en ciudades isl\u00e1micas portuarias. En un primer momento contaban solo con un edificio, pero sus servicios se fueron ampliando e incluso llegaron a configurar barrios comerciales fortificados con almacenes, horno, iglesia o capilla, tiendas, talleres, taberna, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica la adaptaci\u00f3n del <em>funduq<\/em> la encontramos en el Reino de Castilla con las alh\u00f3ndigas y en la Corona de Arag\u00f3n con los <em>alfondechs<\/em>. Las alh\u00f3ndigas se especializaron como almacenes de productos espec\u00edficos, como la sal o la harina. Mientras que en los <em>alfondechs<\/em> predomin\u00f3 la funci\u00f3n de hospeder\u00eda y sirvieron como posadas para mercaderes o viajeros, siendo utilizados solo de manera puntual como almacenes de mercanc\u00edas (vino, papel o tejidos).<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Constable, Olivia Remie. <em>Comercio y comerciantes en la Espa\u00f1a musulmana: la reordenaci\u00f3n comercial de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica del 900 al 1500<\/em>, Barcelona: Ediciones Omega, 1997.<\/li>\n\n\n\n<li>Constable, Olivia Remie. <em>Housing the Stranger in the Mediterranean World. <\/em>Cambridge: Cambridge University Press, 2003.<\/li>\n\n\n\n<li>Hern\u00e1ndez Robles, Alicia. <em>Comercio y alojamiento en las ciudades andalus\u00edes. Estudio hist\u00f3rico-arqueol\u00f3gico del funduq (siglos VIII-XIII).<\/em> Tesis Doctoral, Universidad de Murcia, Murcia, 2022.<\/li>\n\n\n\n<li>Hern\u00e1ndez Robles, Alicia. \u201cDel <em>funduq<\/em> al <em>fondaco<\/em>: cambios y continuidades en los edificios de alojamiento en al-Andalus\u201d, en Florian Gallon (dir.). Tractations et accommodements. Pessac: Ausonius \u00e9ditions, 2023.<\/li>\n\n\n\n<li>Hern\u00e1ndez Robles, Alicia. \u201cComercio y alojamiento en <em>Mad\u012bnat Mursiya. <\/em>Estudio arqueol\u00f3gico de los <em>fan\u0101diq <\/em>andalus\u00edes en Murcia\u201d. <em>Arqueolog\u00eda y Territorio Medieval, <\/em>28 (2021),e6186, 125-152.<\/li>\n\n\n\n<li>Hillenbrand, Robert.<em> Islamic architecture: From, function and meaning<\/em>, Edimburgo: Edinburgh University Press, 1994.<\/li>\n\n\n\n<li>Sims, Eleanor. \u201cEl comercio y los viajes: Mercados y caravansares\u201d, en George Michell (dir.). La arquitectura del mundo isl\u00e1mico: su historia y significado social. Madrid: Alianza, 1985. <\/li>\n\n\n\n<li>Torres Balb\u00e1s, Leopoldo. \u201cLas alh\u00f3ndigas hispano-musulmanas y el corral del carb\u00f3n de Granada\u201d. <em>Al-Andalus<\/em>, 11 (1946), 446-480.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alicia Hern\u00e1ndez Robles<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":5250,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[361],"tags":[338,94,230,264],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-5249","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-lugares","8":"tag-arqueologia","9":"tag-arquitectura-andalusi","10":"tag-comercio","11":"tag-economia","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Makamat-BNF-Arabe-5847.jpg?fit=1558%2C792&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5249"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5259,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5249\/revisions\/5259"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5250"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5249"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=5249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}