{"id":5205,"date":"2025-02-21T09:28:02","date_gmt":"2025-02-21T08:28:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5205"},"modified":"2025-02-21T09:28:04","modified_gmt":"2025-02-21T08:28:04","slug":"el-textil-en-al-andalus-de-la-revolucion-verde-a-la-produccion-domestica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5205","title":{"rendered":"El textil en al-Andalus: de la revoluci\u00f3n verde a la producci\u00f3n dom\u00e9stica"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Al-Andalus era una econom\u00eda compleja que articulaba distintos mercados y formas de producci\u00f3n textil, integrando desde los talleres dom\u00e9sticos a los estatales. La manufactura textil abastec\u00eda la vestimenta diaria de las familias, en sus diferentes clases sociales, y tambi\u00e9n prove\u00eda materiales esenciales para el mobiliario dom\u00e9stico y otros sectores productivos. La producci\u00f3n textil se revela as\u00ed como un sector indispensable para la econom\u00eda de andalus\u00ed<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/alicante.academia.edu\/JoseMariaMorenoNarganes\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Moreno-Narganes<\/a><br>Universidad de Alicante <\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"366\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/c68-franjaPirineo.jpg?resize=1000%2C366&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5214\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/c68-franjaPirineo.jpg?resize=1024%2C375&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/c68-franjaPirineo.jpg?resize=300%2C110&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/c68-franjaPirineo.jpg?resize=768%2C282&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/c68-franjaPirineo.jpg?resize=1536%2C563&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/c68-franjaPirineo.jpg?w=1800&amp;ssl=1 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Franja del Pirineo. Tejido de seda y oro (s. X), Califato de C\u00f3rdoba. <a href=\"https:\/\/institutovalenciadedonjuan.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Instituto Valencia de Don Juan<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio de los textiles en al-Andalus tradicionalmente hab\u00eda sido entendido en exclusiva desde la perspectiva del tejido terminado, debido a que por lo general se han conservado pa\u00f1os de alta calidad en contextos no desprovistos de lujo. Aun as\u00ed, estos materiales han generado una base de conocimiento amplia, pero irregular. Ello est\u00e1 tambi\u00e9n relacionado con las referencias en las fuentes escritas al <em>\u1e6dir\u0101z<\/em> \u2014taller estatal de elaboraci\u00f3n de tejidos\u2014 o a las producciones de tejidos que los autores \u00e1rabes mencionan en sus cr\u00f3nicas y que hicieron que el historiador M. Lombard hablara de la \u201c<em>Civilisation du textile<\/em>\u201d (1978).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen, sin embargo, muchos otros datos sobre los textiles de al-Andalus, que provienen de manuales de ordenamiento urbano (<em>\u1e25isba<\/em>), libros de bot\u00e1nica y, especialmente, de la abundante evidencia arqueol\u00f3gica relacionada con la producci\u00f3n textil. Estos datos permiten una nueva mirada, m\u00e1s centrada en las herramientas de trabajo y en su lugar de uso. Ello posibilita conocer los significativos cambios pol\u00edtico-sociales que tuvieron lugar en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, particularmente durante el desarrollo del Estado Omeya, y que tuvieron reflejo en las transformaciones t\u00e9cnicas y tecnol\u00f3gicas vinculadas a la producci\u00f3n de hilo y tejido a partir del 711. De este modo, se puede conectar esta realidad con las grandes \u201crevoluciones\u201d que tuvieron lugar y transformaron el Mediterr\u00e1neo en su conjunto durante esta \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son muchas las preguntas que surgen a partir de los numerosos datos dispersos que jalonan la historia de los tejidos andalus\u00edes. \u00bfQu\u00e9 materias primas se utilizaban? \u00bfC\u00f3mo se hilaba y con qu\u00e9 instrumentos? \u00bfQu\u00e9 tipos de telares funcionaban? \u00bfExist\u00eda una homogeneidad en las t\u00e9cnicas, o cada territorio segu\u00eda sus propias tradiciones y condicionantes previos? \u00bfD\u00f3nde se realizaba el trabajo textil? Todas estas incertidumbres se ciernen, adem\u00e1s, sobre una realidad tan cambiante como la de al-Andalus, interconectada y con su propia historia pol\u00edtica y econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al-Andalus era una econom\u00eda compleja que compartimentaba y relacionaba diferentes formas de producci\u00f3n textil, en la que se entrelazaban distintas escalas comerciales y productivas en funci\u00f3n del tipo de consumo. Recientemente, C. Wickham, en <em>The Donkey and the Boat<\/em> (2023: 414 y ss.), ha se\u00f1alado la necesidad de ir m\u00e1s all\u00e1 del estudio del comercio de las \u00e9lites, profundizando en el comercio mayoritario y diverso, el propio de las familias campesinas o de las clases trabajadoras urbanas, que constituir\u00edan la base del desarrollo econ\u00f3mico peninsular si consideramos su volumen, variedad y contribuci\u00f3n fiscal. En este sentido, es fundamental destacar la importancia de la producci\u00f3n textil, no solo para la vestimenta diaria de las familias, sino tambi\u00e9n para una parte significativa del mobiliario dom\u00e9stico y de otros utensilios de trabajo. Estas premisas de estudio, que han generado m\u00faltiples preguntas y dilemas hist\u00f3ricos, fueron las que fundamentaron la investigaci\u00f3n de mi reciente tesis doctoral: <em><a href=\"https:\/\/produccioncientifica.ugr.es\/documentos\/66e86fe991cfad69e4e168e7\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Trabajando en casa: actividades de hilado y tejido en el espacio dom\u00e9stico de al-Andalus (ss. IX-XIII)<\/a><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de la diversidad de enfoques para abordar estas cuestiones, el primer paso ser\u00eda preguntarse qu\u00e9 tipo de producci\u00f3n textil se est\u00e1 analizando y para qui\u00e9n estaba destinada. No debe entenderse de la misma manera el tejido producido en el <em>\u1e6dir\u0101z<\/em>, que formaba parte de un sistema de representaci\u00f3n pol\u00edtica financiado a trav\u00e9s de la recaudaci\u00f3n fiscal (<em>Calendario de C\u00f3rdoba<\/em>, Dozy, 1961: 90 y 132) y organizado mediante funcionarios (trabajo asalariado), que la producci\u00f3n dom\u00e9stica, donde la fuerza de trabajo y la propiedad de los medios de producci\u00f3n converg\u00edan en un espacio social propio como era el hogar. Sobre los talleres de <em>\u1e6dir\u0101z<\/em>, han aparecido recientemente estudios (L\u00f3pez Mart\u00ednez de Marigorta, 2023: 21-49), que demuestran su organizaci\u00f3n ligada al poder y llevan a reflexionar sobre su mercado y dimensi\u00f3n. Sin embargo, como es evidente, a\u00fan se nos escapan muchas formas de organizar la producci\u00f3n y las redes de consumo, m\u00e1s all\u00e1 del binomio planteado entre <em>\u1e6dir\u0101z<\/em> y espacio dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>Calendario de C\u00f3rdoba<\/em> nos habla de que la seda y otras materias eran recaudadas fiscalmente para esos talleres, lo que es importante, pues explica la interconexi\u00f3n que exist\u00eda entre las distintas escalas productivas. El acceso a las materias primas, ya fuera a trav\u00e9s de la agricultura (algod\u00f3n, lino, c\u00e1\u00f1amo o esparto) o de la ganader\u00eda (lana o seda), se presenta, pues, como uno de los principales condicionantes de la producci\u00f3n textil, que no se puede estudiar de manera aislada, sino como la suma de los medios t\u00e9cnicos y del territorio pol\u00edtico o explotado por una sociedad determinada. Sin embargo, el proceso textil, a menudo simplificado en sus fases de hilado y tejido, es dif\u00edcil de documentar, debido a la falta de documentaci\u00f3n detallada. Por fortuna, sin embargo, contamos con los importantes datos que est\u00e1 proporcionando la arqueolog\u00eda, tal y como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las hilanderas de al-Andalus<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta el momento, los estudios sobre el periodo emiral omeya siguen siendo escasos para conocer las t\u00e9cnicas de hilado a partir del siglo VIII. Si pensamos en las herramientas necesarias, realmente se puede hilar solo con las manos (\u201centorchar\u201d), pero tambi\u00e9n puede usarse el huso y la fusayola, es decir, un eje con un contrapeso que permite su rotaci\u00f3n para un hilo de mejor calidad. Los datos, aunque parciales, esbozan para el periodo emiral temprano una cierta desestructuraci\u00f3n en las formas de trabajo, con una mayor descentralizaci\u00f3n productiva. Existe una gran heterogeneidad en el uso de herramientas como los volantes, que a menudo eran piezas reutilizadas de cer\u00e1mica o fabricados a partir de huesos poco elaborados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir del siglo X, en consonancia con las transformaciones que trajo el califato omeya, se extienden series cer\u00e1micas m\u00e1s estandarizadas y se observa una mayor uniformidad en la forma de construir y habitar las casas a lo largo de todo el territorio, cristalizando un proceso de homogeneizaci\u00f3n social y pol\u00edtica. Este desarrollo tambi\u00e9n afect\u00f3 al mercado, que, en t\u00e9rminos de producci\u00f3n y consumo, experiment\u00f3 una expansi\u00f3n bajo una din\u00e1mica de control centralizado. Esta situaci\u00f3n refleja lo que se ha descrito como \u201cel crecimiento urbano y la consolidaci\u00f3n del medio artesano-mercantil\u201d (L\u00f3pez de Mart\u00ednez de Marigorta, 2020: 361 y ss.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como resultado, en muy poco tiempo, hacia los siglos X y XI, encontramos el mismo tipo de fusayola distribuido por gran parte de al-Andalus, con ejemplos estudiados en Zaragoza, Toledo, C\u00f3rdoba, Ja\u00e9n e incluso en contextos m\u00e1s aislados como la Alpujarra alta (Figura 1). Detr\u00e1s de esta producci\u00f3n estaban las mujeres, de diferentes edades, que actuaban como productoras tanto para sus familias como asalariadas para clases m\u00e1s adineradas. Su papel fue tan significativo que las fuentes escritas, como tratados de <em>\u1e25isba<\/em>, cr\u00f3nicas y fatwas, mencionan con frecuencia este tipo de actividad (Moreno-Narganes, 2021).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"619\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-1-Mapa-de-hallazgos.jpg?resize=1000%2C619&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5209\" style=\"width:530px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-1-Mapa-de-hallazgos.jpg?resize=1024%2C634&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-1-Mapa-de-hallazgos.jpg?resize=300%2C186&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-1-Mapa-de-hallazgos.jpg?resize=768%2C476&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-1-Mapa-de-hallazgos.jpg?w=1403&amp;ssl=1 1403w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 1. Mapa de hallazgos del mismo tipo de fusayola para hilar (Moreno-Narganes, 2023: 90. Fig. 1).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta situaci\u00f3n debe justificarse por una transformaci\u00f3n completa en las formas de producci\u00f3n y en la interconexi\u00f3n que surge a partir del siglo X, con la expansi\u00f3n de sectores productivos que son reconocidos en los tratados urbanos. En este contexto, se extiende el uso de fusayolas de cer\u00e1mica, realizadas a molde, con decoraci\u00f3n similar y un peso estandarizado, lo que sugiere que su producci\u00f3n se hac\u00eda en serie para satisfacer una demanda que justificaba su mayor calidad (Figura 2). Esta homogeneizaci\u00f3n optimizaba el trabajo, permitiendo extraer un hilo m\u00e1s regular y estandarizado, y tambi\u00e9n produc\u00eda un hilo normativo, acorde con las exigencias del mercado y el consumo. La mayor parte de estas herramientas se ha encontrado en el interior de las casas, distribuidas entre sus diferentes estancias, lo que permite rastrear simult\u00e1neamente transformaciones similares en diferentes puntos geogr\u00e1ficos dentro del \u00e1mbito dom\u00e9stico. Esto tambi\u00e9n conecta la producci\u00f3n dom\u00e9stica con las innovaciones que fomentaron y mejoraron la producci\u00f3n de hilo (Moreno-Narganes, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una situaci\u00f3n similar se produjo a partir del siglo XII, cuando las fusayolas de cer\u00e1mica comenzaron a ser reemplazadas, en su forma predominante, por fusayolas m\u00e1s peque\u00f1as y ligeras hechas de hueso. No se trata de un proceso de sustituci\u00f3n completo, sino de una convivencia entre ambas, ya que cada tipo de fusayola, con su forma y peso, se utilizaba para fines espec\u00edficos seg\u00fan su prop\u00f3sito posterior (Moreno-Narganes, 2024). El uso de volantes m\u00e1s ligeros puede estar relacionado con la b\u00fasqueda de un hilo m\u00e1s fino para tejidos m\u00e1s elaborados y de mayor calidad. Adem\u00e1s, esta tendencia permit\u00eda una mayor rentabilidad del trabajo, dado que cuanto m\u00e1s ligera es la fusayola, m\u00e1s fino es el hilo y mayor la cantidad de hilo que puede extraerse de la misma cantidad de materia prima (M\u00e5rtensson et al., 2006).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"703\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-2-Fusayolas-de-ceramica.jpg?resize=703%2C1024&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5210\" style=\"width:512px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-2-Fusayolas-de-ceramica.jpg?resize=703%2C1024&amp;ssl=1 703w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-2-Fusayolas-de-ceramica.jpg?resize=206%2C300&amp;ssl=1 206w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-2-Fusayolas-de-ceramica.jpg?resize=768%2C1118&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-2-Fusayolas-de-ceramica.jpg?resize=1055%2C1536&amp;ssl=1 1055w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-2-Fusayolas-de-ceramica.jpg?w=1117&amp;ssl=1 1117w\" sizes=\"auto, (max-width: 703px) 100vw, 703px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 2. Fusayolas de cer\u00e1mica a molde de yacimientos de los ss. X-XI (Moreno-Narganes, 2023: 91. Fig. 2).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n debe considerarse la aparici\u00f3n de nuevas materias primas, como el algod\u00f3n, y el desarrollo de un mercado que demandaba hilos m\u00e1s finos, ya fuera de lana o lino. Esto refleja una acumulaci\u00f3n de conocimientos y habilidades por parte de las hilanderas que trabajaban en sus hogares para producir hilo con fines comerciales, ajust\u00e1ndose a las transformaciones t\u00e9cnicas y demandas del mercado local y regional. A su vez, este conocimiento acumulado podr\u00eda haber contribuido a la aparici\u00f3n de innovaciones que mejoraron el trabajo, permitiendo hilar con herramientas cada vez m\u00e1s ligeras. Paralelamente al cambio en las fusayolas, surgieron nuevos utensilios que facilitaron el proceso de hilado, como las puntas de huso de aleaci\u00f3n de cobre y elementos de rueca fabricados con hueso trabajado. Estos \u00fatiles experimentaron una clara expansi\u00f3n a partir del siglo X, evidenciando la rentabilidad del trabajo de hilado, que permit\u00eda o fomentaba la inversi\u00f3n en herramientas m\u00e1s sofisticadas, conectadas con la producci\u00f3n metal\u00fargica especializada o el uso del hueso trabajado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tejiendo: de lo rural a lo urbano<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien las formas de hilado se determinan por el uso combinado de huso y fusayola, con el uso accesorio de la rueca para facilitar el proceso, el tejido muestra cambios significativos que van m\u00e1s all\u00e1 de la composici\u00f3n del material. Si nos preguntamos c\u00f3mo se tej\u00eda antes de la conquista omeya, la arqueolog\u00eda no ofrece demasiadas respuestas concluyentes. Las fuentes textuales, en particular <em>Las Etimolog\u00edas<\/em> de Isidoro de Sevilla, mencionan la existencia del telar vertical de marco en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Este tipo de telar parece haber sustituido, a partir del siglo II d.C., al telar vertical de pesas en el Mediterr\u00e1neo occidental y probablemente fue hegem\u00f3nico hasta los siglos X-XI en el contexto andalus\u00ed. El telar de marco (Fig. 3), que funcionaba con dos tensores enfrentados, se difundi\u00f3 ampliamente por otros territorios europeos y mediterr\u00e1neos, donde su uso perdur\u00f3 pr\u00e1cticamente hasta el siglo XX, con variaciones seg\u00fan la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"593\" height=\"800\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-3.-Izquierda-Telar-de-marco.jpg?resize=593%2C800&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5211\" style=\"width:481px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-3.-Izquierda-Telar-de-marco.jpg?w=593&amp;ssl=1 593w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-3.-Izquierda-Telar-de-marco.jpg?resize=222%2C300&amp;ssl=1 222w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 3. Telar de marco \u2013 alto lizo (\u00a9 Archives de la Plan\u00e8te &#8211; Collection Albert Kahn httpsopendata.hauts-de-seine.frpagelicence-adlp).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De forma similar a lo que ocurre con el hilado, es dif\u00edcil identificar una transformaci\u00f3n evidente en las t\u00e9cnicas de tejido hasta bien entrado el siglo X, cuando se consolidan los cambios que deb\u00edan venir gest\u00e1ndose. Diferentes excavaciones a lo largo del territorio peninsular evidencian la llegada de un nuevo tipo de telar: el telar horizontal de pedales (Figura 4), tambi\u00e9n conocido como telar de bajo lizo. Este cambio queda reflejado por el hallazgo de <em>templenes<\/em> \u2014artefactos en hierro o aleaci\u00f3n de cobre para mantener la distancia de orillos y contratensar el tejido\u2014, que por su composici\u00f3n es el indicador arqueol\u00f3gico m\u00e1s representativo de este tipo de telar \u2014y que aparecen ya en una diversidad de contextos urbanos y rurales a partir del siglo IX\u2014.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"781\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-4-Derecha-Telar-horizontal.jpg?resize=1000%2C781&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-5212\" style=\"width:568px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-4-Derecha-Telar-horizontal.jpg?resize=1024%2C800&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-4-Derecha-Telar-horizontal.jpg?resize=300%2C234&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-4-Derecha-Telar-horizontal.jpg?resize=768%2C600&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-4-Derecha-Telar-horizontal.jpg?resize=1536%2C1201&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Figura-4-Derecha-Telar-horizontal.jpg?w=1612&amp;ssl=1 1612w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Figura 4. Derecha. Telar horizontal de pedales \u2013 bajo lizo (Moreno-Narganes, 2019: 106. Fig.4).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, desde el siglo X, se han encontrado estos telares en numerosos yacimientos arqueol\u00f3gicos (Moreno-Narganes, 2019; 2024), tanto en ciudades como C\u00f3rdoba o Vascos (Toledo), como en alquer\u00edas tales como Ares del Maestrat (Castell\u00f3n), El Quemao (Teruel) o Marmuyas (M\u00e1laga). La presencia de estos telares en contraste con el declive de los telares anteriores, que continuar\u00edan existiendo, pone de relieve la importancia de la transformaci\u00f3n t\u00e9cnica que tuvo lugar en al-Andalus. Al igual que con el hilado, esta evoluci\u00f3n es rastreable principalmente en el espacio dom\u00e9stico. Este nuevo telar introdujo pr\u00e1cticas de trabajo m\u00e1s r\u00e1pidas y ergon\u00f3micas, lo que permiti\u00f3 acelerar el proceso de tejido utilizando los mismos puntos que el telar vertical, pero aumentando la velocidad de producci\u00f3n entre tres y cinco veces. Esto redujo el tiempo invertido y aument\u00f3 significativamente la cantidad de piezas producidas. Adem\u00e1s, este telar de 2 a 4 pedales puede considerarse un precursor del telar de tiro, indispensable para los c\u00e9lebres tejidos almor\u00e1vides de Almer\u00eda. Otro dato relevante es que estos telares, en los siglos X-XI, presentan caracter\u00edsticas similares tanto en contextos urbanos como rurales, lo que denota la completa expansi\u00f3n de esta t\u00e9cnica en todo el territorio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La necesidad de estudiar a las clases productoras<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si queremos comprender el crecimiento econ\u00f3mico de al-Andalus y los fundamentos que permitieron el desarrollo de los mercados bajo una fiscalidad s\u00f3lida, es crucial poner en el centro a las clases productoras y resignificar su importancia social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Mientras que el desarrollo de una nueva organizaci\u00f3n y estructura urbana puede interpretarse como un importante cambio material a partir del s. VIII, la homogeneizaci\u00f3n productiva del textil tambi\u00e9n debe entenderse en correlaci\u00f3n con las formas de producci\u00f3n y consumo que se desarrollaron dentro de una formaci\u00f3n social y un estado pol\u00edtico. Estos dos factores no pueden disociarse, ya que son los mecanismos que impulsaron los cambios t\u00e9cnicos en consonancia con las transformaciones que tambi\u00e9n estaban ocurriendo en el Mediterr\u00e1neo en la misma \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, las referencias a la producci\u00f3n textil en los tratados de <em>\u1e25isba<\/em>, que describen oficios especializados en expansi\u00f3n desde el siglo X, denotan el creciente inter\u00e9s econ\u00f3mico que adquirieron estas industrias. Adem\u00e1s, como evidencian las obras jur\u00eddicas (Lagard\u00e8re, 1993), estas actividades estaban fuertemente gravadas fiscalmente, con una carga impositiva que se desarroll\u00f3 notablemente a partir del siglo XI. Esta extracci\u00f3n fiscal se produc\u00eda sobre una base de producci\u00f3n textil dom\u00e9stica, descentralizada entre diferentes poblaciones, pero muy interconectada. La relaci\u00f3n entre agricultura, ganader\u00eda, hilado y tejido abastec\u00eda principalmente el consumo local y regional de cada comunidad. Frente a las referencias a tejidos de alto valor a\u00f1adido como los <em>lamp\u00e1s<\/em>, <em>taquet\u00e9<\/em>, sedas y tejidos troquelados, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n se abastec\u00eda localmente con productos producidos por sus vecinas y vecinos de la medina, el arrabal o la alquer\u00eda, utilizando principalmente lana, lino o algod\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre estos trabajos hace referencia Wickham (2023: 664), destacando que constituyeron la verdadera revoluci\u00f3n de al-Andalus en un sector productivo que se suma a los ya conocidos: la agricultura, la ganader\u00eda, el vidrio, la cer\u00e1mica, el urbanismo y la metalurgia. Estas producciones locales, que llenaban los mercados y estaban sujetas a control e impuestos, fueron las que permitieron el desarrollo del estado y el mantenimiento de sus estructuras f\u00e1cticas, como palacios, ej\u00e9rcitos y fortalezas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Dozy, R. <em>Le Calendrier de Cordoue. Nouvelle \u00c9dition. Accompagn\u00e9e d&#8217;une traduction fran\u00e7aise annot\u00e9e par Ch. Pellat.<\/em> Leiden : E.J. Brill, 1961.<\/li>\n\n\n\n<li>Lagard\u00e8re, V. <em>Campagnes et paysans d&#8217;Al-Andalus VIIIe-XVe<\/em>. Par\u00eds: Maisonneuve et Larose, 1993.<\/li>\n\n\n\n<li>Lombard, M., <em>Les textiles dans le monde Musulman du VIIe au XII&nbsp; si\u00e8cle<\/em>, vol. III, Par\u00eds, \u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociale, 1978.<\/li>\n\n\n\n<li>L\u00f3pez Mart\u00ednez de Marigorta, E. <em>Mercaderes, artesanos y ulemas. Las ciudades de la Cora de Ilb\u012bra y Pechina en \u00e9poca Omeya<\/em>. Ja\u00e9n: Universidad de Ja\u00e9n, 2020.<\/li>\n\n\n\n<li>L\u00f3pez Mart\u00ednez de Marigorta, E. \u201cEl \u1e6dir\u0101z omeya de al-Andalus. De la jerarquizaci\u00f3n social, la centralizaci\u00f3n y a la hegemon\u00eda estatal a la diversificaci\u00f3n, a la especializaci\u00f3n regional y el dominio del mercado\u201d. En A. F\u00e1bregas y A. Garc\u00eda Porras (eds.), <em>Artesan\u00eda e industria en al-Andalus: actividades, espacios y organizaci\u00f3n<\/em>. Granada: Comares, 2023, 21-45.<\/li>\n\n\n\n<li>M\u00e5rtensson, L. E. Andersson, M-L. Nosch y A. Batzer. <em>Technical report. Experimental ar- chaeology Part 1, 2005-2006. Tools and textiles- texts and contexts Research Program<\/em>. Co- penhagen: The Danish National Research Foundation\u2019s-Centre for Textile Research (CTR), 2006.<\/li>\n\n\n\n<li>Moreno-Narganes, J.M. <em>Trabajando en casa: actividades de hilado y tejido en el espacio dom\u00e9stico de al-Andalus<\/em>. Tesis doctoral. Alicante: Universidad de Alicante, 2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Moreno-Narganes, J. M. \u201cSobre econom\u00eda, impuestos y producci\u00f3n: El taller dom\u00e9stico en al-Andalus: una propuesta desde la arqueolog\u00eda de la producci\u00f3n textil (ss. IX-XI)\u201d. En A. F\u00e1bregas Garc\u00eda y A. Garc\u00eda Porras (coords.), <em>Artesan\u00eda e industria en al-Andalus: actividades, espacios y organizaci\u00f3n<\/em>. Granada: Comares, 2023, 51-72.<\/li>\n\n\n\n<li>Moreno-Narganes, J. M. \u201cTejiendo en casa: actividades textiles y espacios dom\u00e9sticos en al-Andalus (ss. XII-XIII)\u201d. En A. Clarinda Cardoso, A. Mariani, L. Ferreira, P. Monteiro y R. F. Teixeira da Concei\u00e7ao (coords.), <em>Incipit 9. Workshop de Estudos Medievais da Universidade do Porto, 2020<\/em>. Oporto: Universidad do Porto, 2021, 29-44.<\/li>\n\n\n\n<li>Moreno-Narganes, J. M. \u201cEl telar horizontal y la casa. Entre al-Andalus (ss. XII-XIII) y el presente\u201d, <em>Arkeogazte<\/em>, 9 (2019), 101-119. <\/li>\n\n\n\n<li>Wickham, Ch. <em>The donkey &amp; The Boat. Reinterpreting the Mediterranean Economy, 950- 1180<\/em>. Oxford: Oxford University Press, 2023.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Moreno-Narganes<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":5214,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[440,264,439],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-5205","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura-material","8":"tag-artesania","9":"tag-economia","10":"tag-textiles","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/c68-franjaPirineo.jpg?fit=1800%2C660&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5205"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5205\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5221,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5205\/revisions\/5221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5214"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5205"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=5205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}