{"id":4816,"date":"2024-06-07T16:06:07","date_gmt":"2024-06-07T14:06:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4816"},"modified":"2024-06-07T16:06:11","modified_gmt":"2024-06-07T14:06:11","slug":"palabras-arrojadizas-el-cristianismo-radical-contra-el-islam-andalusi-en-los-siglos-viii-ix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4816","title":{"rendered":"Palabras arrojadizas: el cristianismo radical contra el islam andalus\u00ed en los siglos VIII-IX"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">En al-Andalus, en los siglos VIII y IX, un sector minoritario de cristianos decidieron optar, a diferencia de la mayor\u00eda de ellos y de la Iglesia que los integraba y alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la conquista \u00e1rabe, por una abierta confrontaci\u00f3n verbal con los nuevos dominadores de la pen\u00ednsula<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/www.uam.es\/ss\/Satellite\/FilosofiayLetras\/es\/1242658543167\/1242658473414\/persona\/detallePDI\/de_Ayala_Martinez,_Carlos.htm\">Carlos de Ayala Mart\u00ednez<\/a> <br>Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"968\" height=\"543\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-pantalla-2024-06-07-a-las-0.53.33.png?resize=968%2C543&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4821\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-pantalla-2024-06-07-a-las-0.53.33.png?w=968&amp;ssl=1 968w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-pantalla-2024-06-07-a-las-0.53.33.png?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-pantalla-2024-06-07-a-las-0.53.33.png?resize=768%2C431&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 968px) 100vw, 968px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00c1ngel luchando contra una de las bestias. Beato de Fernando y Sancha. Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Planteamiento&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque resulte evidente, no est\u00e1 de m\u00e1s recordar que la violencia no es patrimonio exclusivo de las armas. Con frecuencia, antes que a ellas, se recurre a las palabras. El uso del discurso verbal utilizado con radical acritud no solo descalifica, ofende y desacredita, sino que puede servir tambi\u00e9n, y lo hace a menudo, para justificar la confrontaci\u00f3n f\u00edsica. De esa violencia de las palabras es de la que vamos a tratar en estas p\u00e1ginas ci\u00f1\u00e9ndonos al an\u00e1lisis de lo que ocurri\u00f3 en al-Andalus en los siglos VIII y IX con un sector minoritario de cristianos que, a diferencia de la mayor\u00eda de ellos y de la Iglesia que los integraba, decidieron optar, alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la conquista \u00e1rabe, por una abierta confrontaci\u00f3n verbal con los nuevos dominadores de la pen\u00ednsula.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, todo parece indicar que en un primer momento la respuesta de los cristianos a la ocupaci\u00f3n isl\u00e1mica no fue, en l\u00edneas generales, marcadamente agresiva. No lo fue siquiera entre los cristianos del norte peninsular hasta muy finales del siglo IX, y desde luego no lo fue tampoco en al-Andalus hasta mediados de esa centuria.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obviamente tanto en un \u00e1rea como en otra se producen descalificaciones contra los \u00e1rabes y acusaciones de crueldad a prop\u00f3sito de la conquista, pero ese discurso es fruto del trauma de la violencia causada y no de un programa de descalificaci\u00f3n sistem\u00e1tica avivado por el odio, que solo vemos con claridad en al-Andalus a ra\u00edz del \u201cmovimiento martirial\u201d de mediados del siglo IX. El as\u00ed llamado \u201cmovimiento martirial\u201d fue una campa\u00f1a nacida en algunos monasterios y santuarios del entorno cordob\u00e9s donde se hab\u00eda refugiado una cultura latina a la defensiva y que pronto se identificar\u00eda por algunos con el elemento identitario de un cristianismo amenazado. Quienes organizaron y dirigieron el movimiento fueron Eulogio y \u00c1lvaro de C\u00f3rdoba, y consist\u00eda en animar a ciertos cristianos radicalizados a insultar a Mahoma y descalificar la doctrina isl\u00e1mica ante las autoridades musulmanas sabiendo que ello comportaba su muerte. Salvo alguna excepci\u00f3n, fue la ciudad de C\u00f3rdoba y su territorio el escenario en que se produjo el movimiento que se ci\u00f1\u00f3 cronol\u00f3gicamente a un momento muy determinado, el de la d\u00e9cada de 850, y que afect\u00f3 a algo menos de medio centenar de personas, hombres y mujeres, estas \u00faltimas en menor proporci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"750\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arca_de_plata_que_guarda_las_reliquias_de_los_Santos_Martires_de_Cordoba._Iglesia_de_San_Pedro_de_Cordoba.jpg?resize=1000%2C750&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4817\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arca_de_plata_que_guarda_las_reliquias_de_los_Santos_Martires_de_Cordoba._Iglesia_de_San_Pedro_de_Cordoba.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arca_de_plata_que_guarda_las_reliquias_de_los_Santos_Martires_de_Cordoba._Iglesia_de_San_Pedro_de_Cordoba.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arca_de_plata_que_guarda_las_reliquias_de_los_Santos_Martires_de_Cordoba._Iglesia_de_San_Pedro_de_Cordoba.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Arca con las supuestas reliquias de los m\u00e1rtires de C\u00f3rdoba. Bas\u00edlica de San Pedro, C\u00f3rdoba. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los \u201cm\u00e1rtires voluntarios\u201d constituyen un punto de inflexi\u00f3n en una deriva radical que hac\u00eda de la descalificaci\u00f3n verbalmente violenta su cauce de expresi\u00f3n, una deriva fruto de circunstancias bien conocidas:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Conciencia de irreversibilidad de la dominaci\u00f3n isl\u00e1mica por parte de representantes de la \u00e9lite cultural y socioecon\u00f3mica del cristianismo andalus\u00ed.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Miedo por parte de ese sector a una apostas\u00eda generalizada ante una religi\u00f3n identificada con arabizaci\u00f3n&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Y todo ello condicionado por la resistencia a perder influencia y poder en el seno de la sociedad andalus\u00ed que esa \u00e9lite ven\u00eda ejerciendo.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta actitud de miedo acab\u00f3 codific\u00e1ndose en t\u00e9rminos apocal\u00edpticos, los \u00fanicos que contemplaban la posibilidad de un cambio que solo la milagrosa irrupci\u00f3n de Dios en la historia pod\u00eda garantizar, un cambio precedido por la personificaci\u00f3n del mal en la figura del Anticristo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los destinatarios de ese discurso no eran los musulmanes sino los cristianos considerados traidores y colaboracionistas. Frente a ellos era preciso construir un relato que presentara una identidad doctrinal cristiana incontaminada y leal a lo que ellos entend\u00edan como la ortodoxia eclesial. El objetivo que ahora nos proponemos es el de analizar los elementos argumentales de este cristianismo a la defensiva que tiene paralelos en la literatura pol\u00e9mica oriental pero que tambi\u00e9n presenta novedades respecto a ella.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La contenci\u00f3n del momento de la conquista&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni las fuentes lit\u00fargicas contempor\u00e1neas a la conquista -el himno <em>Tempore belli<\/em> o la <em>Missa omnium tribulantium<\/em>&#8211; ni las primeras cr\u00f3nicas inmediatamente posteriores &#8211;<em>Cr\u00f3nica bizantino-ar\u00e1biga<\/em> compuesta en 741 o 744 y <em>Cr\u00f3nica moz\u00e1rabe de 754<\/em>&#8211; ofrecen una reacci\u00f3n verbalmente violenta contra los invasores. En las fuentes lit\u00fargicas solo descubrimos imprecaciones ambiguas que no aluden a seguidores de una opci\u00f3n religiosa claramente distinguible del cristianismo. En cuanto a las cr\u00f3nicas, vamos a centrarnos en la m\u00e1s extensa, conocida e influyente, la llamada <em>Cr\u00f3niza moz\u00e1rabe de 754<\/em>. A lo largo de sus p\u00e1ginas podemos distinguir dos actitudes muy diferentes. La primera es descalificadora. Es la que se articula en torno al momento de la conquista, y es deudora de f\u00f3rmulas estereotipadas semejantes a las que pueden observarse en los textos lit\u00fargicos. La segunda, mucho m\u00e1s as\u00e9ptica, ocupa la mayor parte de la cr\u00f3nica. Es una actitud de equilibrio en la que los juicios se reparten entre valoraciones positivas y negativas. En todo caso, incluso si nos referimos a los d\u00edas de la traum\u00e1tica conquista, el autor en ning\u00fan momento acusa a los \u00e1rabes de persecuci\u00f3n religiosa, y Mahoma no es objeto de ninguna descalificaci\u00f3n expl\u00edcita.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las primeras manifestaciones de un sentimiento pol\u00e9mico&nbsp;&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los albores del a\u00f1o 800 comienza a percibirse un cierto enconamiento del cristianismo peninsular en contra del islam. Esta postura inicial no se relaciona todav\u00eda con posiciones apocal\u00edpticas. Y este hecho es muy curioso porque en Occidente exist\u00eda en aquel momento una cierta inquietud de este g\u00e9nero. El obispo Elipando de Toledo, que en ese momento representa la iglesia oficial en al-Andalus, se mostraba esc\u00e9ptico ante ella, pero, en cambio, s\u00ed arraig\u00f3 en el norte peninsular. Beato de Li\u00e9bana es un buen ejemplo, pero sus preocupaciones apocal\u00edpticas en ning\u00fan momento conectan con el islam.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"788\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/800px-B_Valladolid_93.jpg?resize=788%2C1024&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4818\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/800px-B_Valladolid_93.jpg?resize=788%2C1024&amp;ssl=1 788w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/800px-B_Valladolid_93.jpg?resize=231%2C300&amp;ssl=1 231w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/800px-B_Valladolid_93.jpg?resize=768%2C997&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/800px-B_Valladolid_93.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Beato de la Universidad de Valladolidad, siglo X. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En al-Andalus, desde luego, no se percibe entonces asociaci\u00f3n entre sentimiento apocal\u00edptico y presencia isl\u00e1mica. De hecho, un texto claramente apocal\u00edptico, como el <em>Indiculus de adventu Enoch et Eliae<\/em>, que ser\u00eda utilizado por los responsables del \u201cmovimiento martirial\u201d, no contiene ninguna alusi\u00f3n al islam.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que s\u00ed encontramos es una primera muestra de desprecio e insulto contra el islam en un texto an\u00f3nimo, la <em>Istoria de Mahomet<\/em> o <em>Vita Mahumeti<\/em>. Se admite que es una composici\u00f3n cristiano-andalus\u00ed de finales del siglo VIII o principios del IX. Una primera versi\u00f3n la hallamos en una de las obras del \u201cactivista\u201d Eulogio de C\u00f3rdoba. El texto, aunque fuera anterior como \u00e9l afirma, fue retocado y reelaborado por \u00e9l en un sentido marcadamente hostil, bas\u00e1ndose para ello en informaciones orales sobre el Profeta que habr\u00eda recabado en C\u00f3rdoba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto nos trasmite una imagen muy negativa del Profeta construida sobre tres argumentos, el de su caracterizaci\u00f3n personal como un hombre moralmente despreciable, ambicioso, lujurioso y violento, pero muy inteligente; el de su caracterizaci\u00f3n religiosa como un hereje imbuido por el esp\u00edritu del error que adapta una supuesta revelaci\u00f3n divina para satisfacer su insaciable apetito sexual permiti\u00e9ndole, por orden de Dios, contraer matrimonio con la mujer de su \u201cvecino\u201d Zayd de la que se hab\u00eda encaprichado. Por \u00faltimo, el texto se recrea en el argumento de la ignominiosa muerte del Profeta, incapaz de resucitar como hab\u00eda prometido, e insiste tambi\u00e9n en las circunstancias no menos vergonzosas que acompa\u00f1an esa muerte, despu\u00e9s de ser medio devorado por los perros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto manifiesta evidentes conexiones con la literatura pol\u00e9mica oriental y, en especial, con Juan Damasceno. Con todo, no hay todav\u00eda un tratamiento apocal\u00edptico del personaje que nos trasmita una imagen realmente infernal del Profeta, incluso hay alg\u00fan rasgo positivo, como el del reconocimiento de su inteligencia.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, s\u00ed encontramos esa dimensi\u00f3n apocal\u00edptica en una versi\u00f3n mucho m\u00e1s reducida de la <em>Vita Mahumeti<\/em>, la llamada <em>Adnotatio Mammetis Arabum principis<\/em>. Es un brev\u00edsimo texto recogido en el epistolario de \u00c1lvaro de C\u00f3rdoba. Es la \u201cexcepci\u00f3n apocal\u00edptica\u201d anterior a 850. Ese car\u00e1cter lo determina la condici\u00f3n de precursor del Anticristo con que es designado Mahoma, id\u00e9ntica expresi\u00f3n a la utilizada por Juan Damasceno cien a\u00f1os antes. A esa condici\u00f3n va asociada la capacidad de hacer milagros que le atribu\u00edan sus disc\u00edpulos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos ante un salto cualitativo en la consideraci\u00f3n negativa del Profeta, asociado por vez primera vez con la figura infernal del Anticristo. Aun as\u00ed, esta asociaci\u00f3n no le confiere todav\u00eda el perfil decididamente diab\u00f3lico que, en cambio, s\u00ed es perceptible a partir de 850, una vez que el discurso apocal\u00edptico oriental toma carta de naturaleza en el contexto peninsular de la pol\u00e9mica frente al islam.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El giro apocal\u00edptico y la definitiva demonizaci\u00f3n del Profeta y del islam&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La interpretaci\u00f3n apocal\u00edptica fue la respuesta inicial que las comunidades cristianas de Oriente dieron a la conquista isl\u00e1mica. Son dos importantes <em>Apocalipsis<\/em>, el <em>Pseudo-Metodio<\/em> y el <em>Pseudo-Anastasio<\/em>, este \u00faltimo ya de principios del siglo VIII, los que dise\u00f1an el cuadro explicativo de la conquista.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pilar Gonz\u00e1lez Casado ha resumido las claves teol\u00f3gicas que caracterizan esta literatura apocal\u00edptica: toma de conciencia de la irreversibilidad de la conquista isl\u00e1mica; consideraci\u00f3n de la apostas\u00eda como un peligro creciente; conciencia de que los musulmanes pertenecen a una nueva religi\u00f3n que es expresi\u00f3n de castigo divino; necesidad de estimular una respuesta doctrinal capaz de blindar el propio discurso religioso ante la deriva filoisl\u00e1mica de un sector de la comunidad cristiana; y necesidad de purificaci\u00f3n, capaz de preparar la definitiva y vengadora venida de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEsta literatura tuvo alg\u00fan reflejo en el panorama de la pol\u00e9mica antiisl\u00e1mica peninsular? Al menos uno de los textos apocal\u00edpticos a los que acabamos de aludir tuvo recepci\u00f3n en la Pen\u00ednsula, el <em>Pseudo-Metodio<\/em>. El C\u00f3dice de Roda nos ha transmitido dos fragmentos fechables en el siglo IX, a los que a\u00f1adir un curioso texto, el <em>Tultusceptru de libro domini Metobii<\/em>, tambi\u00e9n del siglo IX, que muestra que el islam es una corrupci\u00f3n del cristianismo propiciada por el Maligno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta evidente, pues, que a mediados del siglo IX en al-Andalus exist\u00eda un clima propiciador de un exaltado radicalismo apocal\u00edptico que cristaliza en los ya citados \u201cmartirios voluntarios\u201d, y que esos \u201cmartirios\u201d fueron animados por intelectuales que utilizaron el lenguaje apocal\u00edptico para hacer colapsar el r\u00e9gimen andalus\u00ed, empleando una extraordinaria violencia verbal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La propaganda anti-omeya y la apocal\u00edptica cristiano-andalus\u00ed&nbsp;&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El contexto explicativo de la eclosi\u00f3n del radicalismo fue la creciente arabizaci\u00f3n del r\u00e9gimen omeya y la presi\u00f3n fiscal que acompa\u00f1\u00f3 a su proceso de institucionalizaci\u00f3n. A partir de estas realidades, que obviamente no afectaban solo a los cristianos, el sector radical y minoritario de la comunidad cristiano-andalus\u00ed dirigido a partir de 850 por Eulogio y \u00c1lvaro de C\u00f3rdoba, quiso hacer creer a sus seguidores que un mal pr\u00e1cticamente irresistible se hab\u00eda apoderado de la sociedad, y que ese mal, anunciado por Cristo en el Evangelio, no era otro que la venida de la <em>abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n<\/em>, es decir, el Anticristo (Mc 13: 5-16).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"777\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/LeocriciaEulogioC.jpg?resize=600%2C777&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4819\" style=\"width:730px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/LeocriciaEulogioC.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/LeocriciaEulogioC.jpg?resize=232%2C300&amp;ssl=1 232w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00abMartirio\u00bb de Eulogio y Leocricia de C\u00f3rdoba. Ilustraci\u00f3n de Josep Segrelles, ca. 1910. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese mal, como Cristo hab\u00eda profetizado, contaba con apoyos cristianos y amenazaba la propia existencia del cristianismo, y por tanto solo pod\u00eda ser combatido con la colaboraci\u00f3n del mism\u00edsimo Dios en una acci\u00f3n decisiva y definitiva. Para prepararla al menos una minor\u00eda deb\u00eda blanquear las debilidades y traiciones de los malos cristianos, aut\u00e9nticos herejes, mediante la sangre purificadora del martirio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca sabremos si los responsables de esta interpretaci\u00f3n finalista creyeron realmente en ella o, como todo parece indicar, no fue sino la respuesta a la p\u00e9rdida de su protagonismo intelectual y socioecon\u00f3mico. Eulogio, desde luego, predicaba el martirio para los dem\u00e1s, pero no para s\u00ed mismo y, aunque contra su voluntad, fue finalmente ejecutado, y \u00c1lvaro muri\u00f3 sin haber sufrido represi\u00f3n alguna. Lo cierto es que ambos dejaron testimonio de una ofensiva y violenta propaganda contra el islam que recubrieron de elementos discursivos propios de la apocal\u00edptica y que sirvieron de base dinamizadora para el movimiento martirial que tan irresponsablemente pusieron en marcha. Veamos brevemente su contenido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eulogio en su principal obra, el <em>Memoriale sanctorum<\/em>, defend\u00eda la idea de que habr\u00eda sido l\u00edcito matar al Profeta si hubiera vivido en aquel momento, y ello en nombre del \u201cperfecto odio de Dios\u201d que era preciso aplicar a sus seguidores incluso cuando no mostraran el m\u00e1s m\u00ednimo \u00e1nimo hostil hacia los cristianos: era preciso eliminarlos en sus propias madrigueras.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, para Eulogio la confrontaci\u00f3n con los musulmanes no deb\u00eda entenderse como una reacci\u00f3n defensiva, sino como hostilidad agresiva en toda regla. Si hubiera que sistematizar el argumentario de la obsesiva inquina de Eulogio contra el islam, podr\u00edamos establecer cuatro apartados:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La figura de Muhammad es asimilable a la del diablo porque su caracter\u00edstica es la doblez divisora que enfrenta a los hombres entre s\u00ed, efecto que produce la obra de Satan\u00e1s. Mahoma es, en esta l\u00f3gica, el responsable de la ruptura de la Iglesia. La impl\u00edcita idea de herej\u00eda justifica su destrucci\u00f3n, siendo el precursor del Anticristo a quien sirve como reclutador de fieles mediante el enga\u00f1o y la coacci\u00f3n. En todo ello vemos argumentos y conexiones orientales, pero algunos rasgos de radicalidad son espec\u00edficos del discurso de Eulogio, como la violaci\u00f3n con que Mahoma vejar\u00eda a la Virgen Mar\u00eda en un futuro.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>En cuanto a la doctrina isl\u00e1mica y la consideraci\u00f3n de sus seguidores, Eulogio, sin duda, conoce bien el islam, incluso un tema tan espec\u00edfico como el de la preexistencia del Profeta. Para \u00e9l el islam es una \u2018herej\u00eda\u2019 en el sentido isidoriano de la mezcla de lo verdadero y lo falso, que produce una \u201cnueva superstici\u00f3n\u201d o disciplinada \u201csecta\u201d, cuyos seguidores pervertidos, vengativos y asesinos son calificados de \u201c\u00e9tnicos\u201d, una palabra que a su significado habitual de \u201cpaganos\u201d quiz\u00e1 pueda a\u00f1adirse el de habitantes del infierno, asociado al Etna seg\u00fan ciertas tradiciones.&nbsp;&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La valoraci\u00f3n de las autoridades del islam se ve condicionada por el ritmo del \u201cmovimiento martirial\u201d. Frente a una consideraci\u00f3n relativamente positiva de \u2018Abd al-Rahm\u0101n II, en cuyo reinado el movimiento estaba en sus inicios, se nos ofrece una imagen deplorable de su hijo Muhammad I, durante cuyo gobierno ese mismo movimiento llega a su m\u00e1xima expresi\u00f3n, hasta el punto de atribuir al emir la idea de aniquilar a todos los cristianos y esclavizar a sus mujeres.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Por \u00faltimo, nos encontramos con el tema de los cristianos desafectos al movimiento martirial que Eulogio desarrolla en su <em>Apologeticus martyrum<\/em>. Es un aspecto particularmente vinculado a la visi\u00f3n apocal\u00edptica, porque al mal, al Anticristo o a su precursor, se han de adherir cristianos que reniegan de su identidad o la camuflen cobardemente. El objetivo de estos \u201cjudas\u201d es mostrar que los actuales martirios no eran iguales a los de la antig\u00fcedad.&nbsp;&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La posici\u00f3n de \u00c1lvaro de C\u00f3rdoba no es muy distinta de la de Eulogio, aunque se le considera el ide\u00f3logo del movimiento martirial. Su <em>Indiculus luminosus<\/em>, redactado en 854, es tenido por el primer tratado pol\u00e9mico contra el islam de Occidente. \u00bfQu\u00e9 diferencias hay entre un autor y otro? Encontramos fundamentalmente tres.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se detecta, en primer lugar, una mayor radicalizaci\u00f3n en \u00c1lvaro que se deriva de dos ideas-clave. Por un lado, la noci\u00f3n de guerra santa impl\u00edcita en el Antiguo Testamento, en que se alude a menudo a las \u201cguerras de Dios\u201d. Esa noci\u00f3n la ilustra \u00c1lvaro con ejemplos tales como la matanza ordenada por Mois\u00e9s en el Horeb (Ex 32: 25-28) o la ejecutada contra los sacerdotes de Baal por el profeta El\u00edas (1 Re 18:40). El\u00edas es una figura muy presente en la tradici\u00f3n apocal\u00edptica como oponente del Anticristo, pero curiosamente ni \u00e9l ni Mois\u00e9s aparecen en la literatura pol\u00e9mica del cristianismo oriental para justificar violencia contra los enemigos de la fe. Estamos, por tanto, ante un uso particularmente agresivo del Antiguo Testamento por parte de \u00c1lvaro de C\u00f3rdoba. Por otro lado, nos encontramos en su obra con el uso de la expresi\u00f3n \u201ccombate de las guerras de la Iglesia\u201d, que evoca una f\u00f3rmula, la de la \u201cIglesia militante\u201d, que mucho m\u00e1s adelante justificar\u00e1 el uso de las armas en defensa de la Iglesia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, \u00c1lvaro concede en su discurso mayor protagonismo al Anticristo. Mahoma ya no es el precursor, sino que \u00e9l mismo es el Anticristo. A la dimensi\u00f3n apocal\u00edptica, por otra parte, se a\u00f1aden nuevos elementos: predicci\u00f3n cercana de la desaparici\u00f3n del islam; particular ex\u00e9gesis del pasaje de Daniel acerca de la \u201ccuarta bestia\u201d (Dn 7: 23-25); y asociaci\u00f3n de Mahoma a otras figuras apocal\u00edpticas como <em>Behemot<\/em> y <em>Leviat\u00e1n<\/em>, identificados con el Anticristo y adoradores de <em>Maozim<\/em>, cuyo culto se asociaba, a su vez, con el desenfreno lujurioso.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"636\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lev-Beh-Ziz.jpg?resize=1000%2C636&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4820\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lev-Beh-Ziz.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lev-Beh-Ziz.jpg?resize=300%2C191&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lev-Beh-Ziz.jpg?resize=768%2C488&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Miniatura que representa a Behemot (b\u00fafalo), Leviat\u00e1n (bestia marina) y Ziz (bestia voladora). Biblia hebrea de Ya&#8217;aqov bar Shemuel, siglo XIII. Biblioteca Ambrosiana B 32. Wikimdia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tercer y \u00faltimo lugar, nos encontramos en \u00c1lvaro una n\u00edtida separaci\u00f3n entre islam e identidad cristiana. Los <em>mamentianos<\/em> o \u201cmahometanos\u201d -expresi\u00f3n que por vez primera vemos en los escritos de \u00c1lvaro- son el reverso de esa identidad: incontinencia frente a abstinencia, violencia frente a paz, divorcio frente a matrimonio y sexo desenfrenado frente a espiritualidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que los l\u00edderes del llamado \u201cmovimiento martirial\u201d no exhortaron a sus seguidores de forma directa a una acci\u00f3n de resistencia armada contra el gobierno emiral, pero tanto en las palabras de Eulogio como en las de \u00c1lvaro hay elementos que permit\u00edan legitimar esa acci\u00f3n armada. Es un discurso que se dirig\u00eda a sus correligionarios, pero lo cierto es que la Iglesia oficial no se hizo eco de \u00e9l e incluso procur\u00f3 desactivarlo. La influencia de esos discursos de odio y violencia que ambos l\u00edderes elaboraron sin disimulo alguno pudo, sin embargo, ser dirigida a los cristianos del norte, libres de dominio musulm\u00e1n. No olvidemos que, una vez muerto, el cuerpo de Eulogio fue demandado por las autoridades cristianas del joven reino de Asturias, y que con el cuerpo llegaron a Oviedo sus obras en torno a 883. No mucho despu\u00e9s, los colaboradores de Alfonso III elaboraron la versi\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lidamente construida del discurso de la \u201creconquista\u201d.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:&nbsp;<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Albarr\u00e1n, Javier. (2013): <em>La Cruz en la Media Luna<\/em>. <em>Los cristianos en al-Andalus: realidades y percepciones (siglos VIII-XIII)<\/em>, Madrid: Sociedad Espa\u00f1ola de Estudios Medievales.<\/li>\n\n\n\n<li>Ayala Mart\u00ednez, C. de (2024): \u201cIdentidad cristiana y violencia verbal contra el islam. Siglos VIII-IX\u201d, en C. de Ayala, J.S. Palacios y J. Albarr\u00e1n (eds.), <em>Violencia interconfesional: modalidades y percepciones. Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, siglos VIII-XV<\/em>, Granada: Universidad de Granada, pp. 47-73.<\/li>\n\n\n\n<li>Gonz\u00e1lez Casado, P. (2017): <em>Introducci\u00f3n a la literatura \u00e1rabe cristiana<\/em>, Salamanca: Ediciones S\u00edgueme.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Gonz\u00e1lez Mu\u00f1oz, F. (2008): \u201cEn torno a la orientaci\u00f3n pol\u00e9mica antimusulmana en los textos latinos de los moz\u00e1rabes del siglo IX\u201d, en Aillet, C., Penelas, M. y Roisse, Ph. (eds.), <em>\u00bfExiste una identidad moz\u00e1rabe? Historia, lengua y cultura de los cristianos de al-Andalus (siglos IX-XII)<\/em>, Madrid: Casa de Vel\u00e1zquez, pp. 9-31.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Manzano Moreno, E. (2006): <em>Conquistadores, emires y califas. Los Omeyas y la formaci\u00f3n de al-Andalus<\/em>, Barcelona: Cr\u00edtica.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos de Ayala<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":4821,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[11,24],"tags":[72,31,5,114,6,56],"coauthors":[197],"class_list":{"0":"post-4816","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-fuentes","8":"category-imaginarios","9":"tag-conquista-islamica","10":"tag-convivencia","11":"tag-cristianos-en-al-andalus","12":"tag-emirato-de-cordoba","13":"tag-mozarabes","14":"tag-reconquista","16":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-pantalla-2024-06-07-a-las-0.53.33.png?fit=968%2C543&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4816","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4816"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4816\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4825,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4816\/revisions\/4825"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4821"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4816"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4816"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4816"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=4816"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}