{"id":4693,"date":"2024-04-05T14:10:01","date_gmt":"2024-04-05T12:10:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4693"},"modified":"2024-04-05T14:10:05","modified_gmt":"2024-04-05T12:10:05","slug":"las-grandes-pandemias-de-la-historia-la-peste-negra-del-siglo-xiv-vista-por-el-almeriense-ibn-jatima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4693","title":{"rendered":"Las grandes pandemias de la historia: la peste negra del siglo XIV vista por el almeriense Ibn Jatima"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Abu Ya\u2018far Ahmad b. \u2018Ali b. Muhammad b. Jatima al-Ansari, conocido como Ibn Jatima (m. 1369), era natural de Almer\u00eda y fue una de las figuras m\u00e1s representativas de la vida intelectual de al-Andalus en la etapa nazar\u00ed del siglo XIV.\u00a0Adem\u00e1s de gram\u00e1tico, poeta e historiador, tambi\u00e9n fue m\u00e9dico y, sobre estas materias, compuso distintas obras que lo hicieron destacar en los campos del saber y de la ciencia. Entre ellas, destaca un tratado m\u00e9dico sobre las causas y los efectos de la epidemia de la peste negra que azot\u00f3 Almer\u00eda entre 1348-1349, y que caus\u00f3 una tremenda mortandad<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/us.academia.edu\/caboana\">Ana M. Cabo Gonz\u00e1lez<\/a><br>Universidad de Sevilla<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"325\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Captura-de-pantalla-2024-04-05-a-las-14.03.59.png?resize=1000%2C325&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4700\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Captura-de-pantalla-2024-04-05-a-las-14.03.59.png?resize=1024%2C333&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Captura-de-pantalla-2024-04-05-a-las-14.03.59.png?resize=300%2C98&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Captura-de-pantalla-2024-04-05-a-las-14.03.59.png?resize=768%2C250&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Captura-de-pantalla-2024-04-05-a-las-14.03.59.png?w=1186&amp;ssl=1 1186w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Instrumento quir\u00fargico en el Kitab al-Tasrif de Abu al-Qasim al-Zahrawi, m\u00e1s conocido como Abulcasis (s. X). nstitute of Manuscripts of Azerbaijan National Academy of Sciences.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"1\"><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las epidemias y las pandemias han sido, a lo largo de la historia de la humanidad, los acontecimientos m\u00e1s importantes que han contribuido a mermar las poblaciones de la tierra y las que han a diezmado ciudades y pueblos de todos los rincones del planeta.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los grandes historiadores de todos los tiempos relatan con detalle decenas de sucesos epid\u00e9micos que asolaron los continentes, traspasando las fronteras de los pa\u00edses, convirti\u00e9ndose en pandemias y avanzando sin descanso en un recorrido ininterrumpido de devastaci\u00f3n y muerte. Muchos de estos terribles acontecimientos han sido descritos en la obra que, a continuaci\u00f3n, detallaremos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Concepto de brote, epidemia y pandemia<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"2\"><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante distinguir entre estos tres conceptos. Un\u202fbrote\u202fepid\u00e9mico consiste en la aparici\u00f3n repentina de una enfermedad causada por una infecci\u00f3n, que se desarrolla en un lugar determinado y se produce durante un tiempo concreto. Ejemplos de brotes son: las intoxicaciones alimentarias, la meningitis o el sarampi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el brote de una enfermedad se propaga activamente, se convierte en epidemia, y cuando esta afecta<strong> <\/strong>a m\u00e1s de un continente, se pierde el control de la misma y se mantiene en el tiempo, hablamos de pandemia.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La peste&nbsp;<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"3\"><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peste es una enfermedad infectocontagiosa cuyo bacilo causante, el <em>Yersinia pestis<\/em>, fue descubierto en el a\u00f1o 1894, y cuya agresividad es del todo mortal si no se administra con rapidez un tratamiento antibi\u00f3tico adecuado. El modo de transmisi\u00f3n de la peste viene a trav\u00e9s de las picaduras en humanos de pulgas infectadas procedentes de roedores. Estas picaduras originan, en una de las variedades de la peste, unos tumores purulentos, llamados bubones, que se desarrollan en las zonas de las ingles, el cuello y las axilas.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/c\/c1\/Flea_infected_with_yersinia_pestis.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Pulga de rata oriental (<em>Xenopsylla cheopis<\/em>) infectada con la bacteria <em>Yersinia pestis<\/em>; la bacteria aparece como una masa oscura en el intestino. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peste es, originalmente, una infecci\u00f3n propia de ratas, ardillas, perros de la pradera, ratones de campo, gatos, conejos y una larga lista de otros animales, que transmiten la infecci\u00f3n mediante las picaduras de sus pulgas. De todos ellos es la rata, por lo general, la que act\u00faa en la transmisi\u00f3n de la enfermedad a los humanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peste tiene tres formas cl\u00ednicas y est\u00e1n ocasionadas por el mismo bacilo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>a) Peste bub\u00f3nica: es la m\u00e1s caracter\u00edstica y la que hemos descrito m\u00e1s arriba. El paciente sin tratamiento muere en dos o tres d\u00edas.&nbsp;&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>b) Peste septic\u00e9mica: es aquella en la que prolifera el bacilo en la sangre, pero no se produce el desarrollo de bubones. Es de alt\u00edsima mortalidad y de r\u00e1pida evoluci\u00f3n.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>c) Peste neum\u00f3nica: es la que suele aparecer como secundaria de cualquiera de las otras dos, cuando el bacilo llega al pulm\u00f3n por v\u00eda sangu\u00ednea. Tambi\u00e9n es de progresi\u00f3n r\u00e1pida y mortal.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque se dispone de dos vacunas par uso humano, su efectividad no es absoluta, por lo que sigue siendo una enfermedad contagiosa en zonas de \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peste, a lo largo de la historia, ha causado la muerte de m\u00e1s de trescientos millones de personas y, actualmente, se producen entre mil y tres mil casos anuales en todo el mundo, sobre todo, en zonas muy pobres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cr\u00f3nicas hist\u00f3ricas guardan en su haber infinidad de episodios de esta enfermedad, pero las tres grandes pandemias son las siguientes: la primera, la \u00abplaga de Justiniano\u00bb, que se desarroll\u00f3 entre los siglos VI y VIII, la segunda, la llamada \u00abpeste negra\u00bb, que produjo sucesivos brotes en Europa entre los siglos XIV y XVIII y la tercera fue la que se produjo en China durante el siglo XIX.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La pandemia de peste negra del siglo XIV<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"4\"><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peste negra tambi\u00e9n es conocida como muerte negra, gran plaga, plaga negra y peste bub\u00f3nica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peste negra que se extendi\u00f3 por Europa estuvo activa entre los a\u00f1os 1347 y 1400.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece ser que esta pandemia se inici\u00f3 en Asia y lleg\u00f3 a Europa a trav\u00e9s de las rutas comerciales, entrando en Mesina de la mano de los marinos que proced\u00edan de all\u00e1 y extendi\u00e9ndose por toda Italia. Hacia finales de 1347 y comienzos de 1348 comenz\u00f3 a expandirse por Europa occidental, ocasionando la muerte de entre un 25% y un 50% de la poblaci\u00f3n europea. La Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, evidentemente, no se vio libre de los azotes de esta enfermedad y tambi\u00e9n fue presa de la misma.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/4\/4e\/1346-1353_spread_of_the_Black_Death_in_Europe_map.svg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Difusi\u00f3n de la peste en el siglo XIV, Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es f\u00e1cil reconstruir ni la cronolog\u00eda ni el itinerario seguidos por la peste negra en su propagaci\u00f3n por la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica: los datos que se conservan nos hablan de un per\u00edodo de dos a\u00f1os como m\u00ednimo de pandemia ininterrumpida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al parecer, las primeras tierras hispanas afectadas fueron las islas Baleares, concretamente Mallorca, por su cercan\u00eda evidente con Italia y sus relaciones comerciales. De hecho, en Alcudia se registra la primera victima a finales del mes de marzo de 1348: Guillem Brassa. Poco tiempo despu\u00e9s, la enfermedad arrib\u00f3 a las costas peninsulares y, en los primeros d\u00edas de mayo de ese mismo a\u00f1o, est\u00e1 documentada la presencia de la peste negra en la costa catalana, as\u00ed como en la ciudad de Valencia y, muy poco despu\u00e9s, en la ciudad musulmana de Almer\u00eda. De la costa catalana se dirigi\u00f3 hacia el oeste, llegando a tierras asturianas, leonesas y del norte de Portugal, donde tenemos constancia de su presencia ya en el mes de octubre. Hacia 1350 la peste negra llega a las zonas pr\u00f3ximas a Gibraltar, cobr\u00e1ndose, entre otras muchas v\u00edctimas, al propio rey de Castilla Alfonso XI, que se encontraba en la comarca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ibn Jatima y su obra sobre la peste<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"5\"><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abu Ya\u2018far Ahmad b. \u2018Ali b. Muhammad b. Jatima al-Ansari, conocido como Ibn Jatima (m. 1369), era natural de Almer\u00eda y fue una de las figuras m\u00e1s representativas de la vida intelectual de al-Andalus en la etapa nazar\u00ed del siglo XIV.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/2\/22\/Alcazaba_1%2C_Almeria%2C_Spain.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Alcazaba de Almer\u00eda, Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de gram\u00e1tico, poeta e historiador, tambi\u00e9n fue m\u00e9dico y, sobre estas materias, compuso distintas obras que lo hicieron destacar en los campos del saber y de la ciencia. Entre ellas, destaca un tratado m\u00e9dico sobre las causas y los efectos de la epidemia de la peste negra que azot\u00f3 Almer\u00eda entre 1348-1349, y que caus\u00f3 una tremenda mortandad. La obra es conocida con el t\u00edtulo de <em>Tahsil <\/em>y vio la luz en 1349.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Jatima responde en esta composici\u00f3n a diez cuestiones que le plante\u00f3 un compa\u00f1ero suyo acerca de esta terrible enfermedad. Las seis primeras cuestiones son de car\u00e1cter m\u00e9dico:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>1. La naturaleza de la peste&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>2. Las causas generales y espec\u00edficas de la peste&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>3. Los determinantes geogr\u00e1ficos de la peste&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>4. C\u00f3mo se produce el contagio de la peste&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>5. Actuaciones para guardarse y prevenirse de la peste&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>6. El tratamiento contra la peste&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cuatro restantes son de car\u00e1cter religioso y doctrinal:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>7. Lo que dice la ley cor\u00e1nica sobre la peste y otras epidemias&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>8. El significado del hadiz que dice \u00abNegarse a ir a un territorio afectado por la peste o salir de \u00e9l\u00bb&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>9. El significado del dicho del Profeta \u00abNo hay enfermedad contagiosa ni mal presagio\u00bb&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>10. C\u00f3mo es la uni\u00f3n de los dos hadices&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este trabajo nos centraremos en los seis primeros cap\u00edtulos, que son los de car\u00e1cter cient\u00edfico y m\u00e9dico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <em>Tahsil, <\/em>adem\u00e1s, se describen otras plagas ocurridas en el mundo conocido, se dan consejos a los habitantes de Almer\u00eda para que se protejan de la enfermedad y se postula la teor\u00eda de que las enfermedades se transmiten a trav\u00e9s de \u201corganismos min\u00fasculos que pasan de un cuerpo a otro\u201d, adelant\u00e1ndose as\u00ed Ibn Jatima a sus colegas de la Europa cristiana en la hip\u00f3tesis de la infecci\u00f3n microbiana y en la importancia del aislamiento de las personas como terapia principal en casos de epidemia: a menor movimiento de individuos y menor contacto entre ello, menor contagio. Actualmente, como muy bien sabemos, est\u00e1 demostrado que esta es la m\u00e1s efectiva de las actuaciones contra epidemias y pandemias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veamos, a continuaci\u00f3n, algunas de las reflexiones que Ibn Jatima expresa en su obra al respecto de la peste. Los textos citados est\u00e1n tomados de la traducci\u00f3n llevada a cabo por Luisa M. Arvide Cambra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La naturaleza de la peste<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Ibn Jatima que \u00abla peste son unas \u00falceras que salen en las axilas y que no suelen afectar a otras partes del paciente\u00bb y que \u00abes una enfermedad que causa la muerte en la mayor\u00eda de las ocasiones\u00bb. A\u00f1ade que \u00abes una afecci\u00f3n epid\u00e9mica que ataca a la gente desde la lejan\u00eda a trav\u00e9s del aire, y que no es causada por la comida o la bebida\u00bb. Finalmente apunta que \u00bb la peste presenta el mismo cuadro cl\u00ednico en todas las ciudades y pa\u00edses en donde ha tenido lugar, sin producirse diferencias al cambiar de territorio o de estaci\u00f3n\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las causas de la peste seg\u00fan Ibn Jatima<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa causa inmediata es la alteraci\u00f3n del aire que rodea a los hombres y que estos respiran, es decir, el aire se troca putrefacto y corrompido\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta secci\u00f3n, Ibn Jatima narra la informaci\u00f3n que le han hecho llegar personas de su confianza diciendo, entre otras cosas, \u00abque unos comerciantes cristianos que ven\u00edan de oriente en direcci\u00f3n a Almer\u00eda vieron frente a las costas de Turqu\u00eda, a cuyos habitantes les hab\u00eda sobrevenido la peste, que los peces flotaban sobre la superficie del agua, malolientes y en grandes remolinos, acerc\u00e1ndose a la costa e invadi\u00e9ndolo todo de hedor\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los determinantes geogr\u00e1ficos de la peste<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Jatima comenta que \u00ablas condiciones de las ciudades no son un\u00e1nimes desde todos los puntos de vista, sino que, por el contrario, son diferentes por muchas cosas\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las condiciones m\u00e1s importantes son cuatro:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La primera tiene que ver con su cercan\u00eda o lejan\u00eda del mar. Las ciudades costeras son m\u00e1s calientes y h\u00famedas y, por lo tanto, m\u00e1s predispuestas a esta epidemia.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La segunda se refiere a su posici\u00f3n. Las ciudades construidas en direcci\u00f3n al sur y expuestas a los vientos del sur son m\u00e1s propensas a recibir esta enfermedad por la humedad y el calor que este viento trae consigo, al contrario de lo que pasa con las ciudades dirigidas hacia el norte, especialmente si est\u00e1n rodeadas de monta\u00f1as.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La tercera, al tipo de terreno sobre el que la ciudad se encuentre: terreno llano o terreno abrupto. Las ciudades construidas sobre las llanuras, especialmente las que se encuentran en depresiones, tienen m\u00e1s predisposici\u00f3n que las de monta\u00f1a. Estas \u00faltimas, al tener un clima fr\u00edo y seco, no son tan propensas a la peste.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Y la cuarta y \u00faltima est\u00e1 relacionada con las comidas y las bebidas de sus habitantes. Los humores de los habitantes de las ciudades que comen mucha fruta fresca, pescados y leche, y beben las aguas estancadas de los r\u00edos y las aguas que atraviesan por maleza, ca\u00f1averales y pantanos, est\u00e1n m\u00e1s predispuestas a ser afectados por la enfermedad. Los que beben aguas sulfurosas y acerbas, como los habitantes de las termas, est\u00e1n menos predispuestos\u00bb.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>C\u00f3mo se produce el contagio de la peste<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Jatima comienza su disertaci\u00f3n sobre este tema diciendo que \u00absobre lo que no hay secreto ni ocultaci\u00f3n es que la peste se contagia, se propaga y es infecciosa, y en eso consiste su da\u00f1o. Todo aquel que tiene trato con un enfermo y prolonga su trato, penetra en \u00e9l la nocividad del paciente y le afecta su misma enfermedad. Los vapores putrefactos de los enfermos, al salir de sus alientos al respirar, llegan al coraz\u00f3n y a los pulmones del que est\u00e1 cerca de \u00e9l. Igualmente ocurre con sus ropas y las camas en las que pasan la enfermedad. La ciencia y la experiencia testimonian todo eso\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1ade que \u00ablas ciudades cuyos habitantes cuidaron celosamente de que nadie procedente de territorios infectados por la peste entrara all\u00ed, disfrutaron de la buena salud durante m\u00e1s tiempo, aunque finalmente hasta ellos terminaron vencidos por la enfermedad. Y que la mayor\u00eda de la gente de las ciudades vecinas de Almer\u00eda afectadas por esta calamidad fechaban, en efecto, el momento del comienzo de su enfermedad con la llegada de fulano o fulana procedentes de las ciudades de la peste, trayendo consigo la muerte\u00bb.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Actuaciones para guardarse y prevenirse de la peste<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Jatima enumera seis actuaciones que deben llevarse a cabo para preservase del contagio de la peste:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00abLa primera actuaci\u00f3n, que las casas se orienten al norte, para que el aire fresco se lleve los vapores putrefactos; que las casas se perfumen con aromas fr\u00edos como el mirto y el sauce, y se roc\u00eden con agua de rosas mezclada con vinagre. Tambi\u00e9n se aconseja oler toronja, lim\u00f3n y violetas; y fumigar con s\u00e1ndalo despu\u00e9s de haber refrescado con agua de rosas. Hay que evitar todos los alimentos que producen calor, tambi\u00e9n hay que evitar el sol y los fuegos.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La segunda actuaci\u00f3n es permanecer quieto en la medida de lo posible o moverse de manera moderada para que no se produzca un exceso de respiraci\u00f3n y aparezca la fatiga y el cansancio.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La tercera actuaci\u00f3n est\u00e1 relacionada con los alimentos: han de tomarse panes bien fermentados, especialmente de cebada. Las carnes m\u00e1s recomendadas son las de animales j\u00f3venes (gallina, perdiz, cordero, cabrito y ternero), bien limpias y cocidas con vinagre de lim\u00f3n, calabaza, lechuga, nabos y legumbres, siempre que todo ello haya hervido en agua caliente y se haya condimentado con vinagre. Las frutas m\u00e1s recomendadas son: las peras, las granadas, las ciruelas y las uvas blancas. Hay que evitar las comidas pesadas e ingerir poca cantidad de alimento.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a las bebidas, se recomienda tomar agua bien depurada y proveniente de fuentes de aguas corrientes y cristalinas. Asimismo, se pueden tomar agua de cebada, jarabe de ojimiel y de manzana mezclado con agua, as\u00ed como jarabe de lim\u00f3n y toronja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La cuarta actuaci\u00f3n tiene que ver con el sue\u00f1o y la vigilia: se aconseja dormir de noche sin excederse en el tiempo de descanso porque eso corrompe los humores y es malo para el esp\u00edritu. Tampoco quedarse corto. No pasa nada si se duerme durante el d\u00eda en verano. Proc\u00farese estar en verano en habitaciones orientadas al norte, para que refresquen los vientos y en invierno, hacerlo en lugares recogidos y al abrigo.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La quinta actuaci\u00f3n est\u00e1 relacionada con el excreto y la retenci\u00f3n. Es muy conveniente laxar el vientre con facilidad y asiduidad. Si esto no fuera posible, se ayudar\u00eda con la ingesta de guisos de peras, uvas, flores de violeta, tamarindo y otras frutas. Igualmente, orinar con regularidad. Tambi\u00e9n se recomienda limpiar el est\u00f3mago tomando jarabe de ojimiel con agua caliente o rosas confitas con miel y agua caliente. Se aconseja aplicar ventosas para aligerar la sangre, practicando sangr\u00edas. En cuanto al coito, debe practicarse seg\u00fan la costumbre, de acuerdo con la edad y la fuerza, lo que la naturaleza invite y el esp\u00edritu permita. Por lo que respecta al ba\u00f1o, ha de hacerse en un lugar cubierto y protegido, de atm\u00f3sfera templada, con agua dulce tibia y de forma relajada. Cuando acabe, se vestir\u00e1n ropas limpias y suaves de lino que hayan sido perfumadas con agua de rosas mezclada con vinagre.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La sexta tiene que ver con los aspectos an\u00edmicos y espirituales. Buscar la alegr\u00eda, el regocijo, la diversi\u00f3n, el gozo y la esperanza. Ev\u00edtese todo lo relacionado con el miedo, el temor, la inquietud y el enfado\u00bb.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El tratamiento contra la peste<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"597\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/130-medico6_1864552e_800x597.jpg?resize=800%2C597&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4698\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/130-medico6_1864552e_800x597.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/130-medico6_1864552e_800x597.jpg?resize=300%2C224&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/130-medico6_1864552e_800x597.jpg?resize=768%2C573&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">M\u00e9dico examinando a un enfermo. Maqamat al-Hariri, manuscrito del siglo XIV. Biblioteca Nacional de Viena.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Jatima enumera las actuaciones que han de llevarse a cabo una vez contra\u00edda la enfermedad, y nos dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abConviene, en primer lugar, examinar al enfermo: si ves que sus venas son abundantes, su pulso es acelerado, no tiene mucha fiebre, tiene el rostro enrojecido, a veces se asfixia y vomita, tiene diarrea, convulsiones y trastorno mental, es conveniente practicarle una sangr\u00eda. Eso tiene que hacerse despu\u00e9s de que el paciente tome algo que ayude a fortalecerle el coraz\u00f3n y mitigue el \u00edmpetu de la sangre, como, por ejemplo, jarabe de manzana.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, despu\u00e9s de practicarle la sangr\u00eda, el paciente tiene que volver a tomar lo mismo, y ciertamente eso le aliviar\u00e1 y curar\u00e1; y, si no, por lo menos le servir\u00e1 de paliativo hasta que muera, y le aliviar\u00e1 de la descomposici\u00f3n de los humores y los residuos putrefactos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si est\u00e1 estre\u00f1ido, lo estimular\u00e1s d\u00e1ndole en ayunas o con el est\u00f3mago vac\u00edo un cocimiento templado de ciruelas, azufaifas, tamarindo y az\u00facar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el enfermo tiene sed, le colocar\u00e1s en el agua que beba una bolsita de tela rellena con una mezcla de semilla de verdolaga, julepe y zaragatona con un chorrito de agua de rosas. Si el paciente tiene la boca y los labios secos, chupar\u00e1 ese envoltorio y succionar\u00e1 su contenido; y, si le gusta, puede trag\u00e1rselo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si vomita, le dar\u00e1s de beber agua caliente a sorbos hasta que su est\u00f3mago est\u00e9 limpio. Si el v\u00f3mito es bilioso y malo, especialmente si es de color verdoso, entonces se diluir\u00e1 en agua caliente jarabe de ojimiel y se le dar\u00e1 de beber al enfermo una buena cantidad del preparado para facilitarle el v\u00f3mito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando veas que el est\u00f3mago del paciente se ha limpiado o que \u00e9l ya ha vomitado hasta el l\u00edmite, entonces tomar\u00e1 arrope de granada mezclado con jugo de hierbabuena con un poco de canela en polvo. Asimismo, se untar\u00e1 el est\u00f3mago por fuera con arrope de membrillo y se le espolvorear\u00e1 encima hojas de rosas en polvo y alm\u00e1ciga; o se le aplicar\u00e1 aceite de rosas directamente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si tiene diarrea, le dar\u00e1s un remedio compuesto de arrope de membrillo y jarabe de rosas. Despu\u00e9s, le masajear\u00e1s el vientre, el ombligo y las caderas con aceite de rosas, aceite de mirto o ambos conjuntamente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si hay desvanecimiento y sensaci\u00f3n de debilidad en el coraz\u00f3n, entonces se le reanimar\u00e1 con jarabe de manzana mezclado con agua de rosas almizclada; despu\u00e9s, se le rociar\u00e1 el rostro, el pecho y la boca del est\u00f3mago con agua de rosas mezclada con s\u00e1ndalo hasta que el paciente recupere la fuerza; asimismo, se le incitar\u00e1 a que vuelva en s\u00ed habl\u00e1ndole, mene\u00e1ndole el cuerpo y trabando conversaci\u00f3n con \u00e9l. Cuando vuelva en s\u00ed, tomar\u00e1 un caldo cocinado con esencia de menta y vinagre de lima, y se le ayudar\u00e1 a recuperar la fuerza con los medicamentos y los alimentos apropiados.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si hay convulsiones y fr\u00edo en las extremidades del enfermo, se le dar\u00e1n masajes suaves por todo el cuerpo sin emplear ung\u00fcento, apretando sin interrupci\u00f3n con las palmas de las manos sus extremidades hasta que el calor se extienda por todo su cuerpo; asimismo, se le aplicar\u00e1 en la nariz un sahumerio a base de madera de aroma fresca y alm\u00e1ciga, se le provocar\u00e1 el estornudo con la ayuda de una plumilla que haya sido sumergida en vinagre y se le dar\u00e1 continuos y bruscos tirones de pelo hasta que vuelva en s\u00ed.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el paciente tiene dolor de cabeza, perturbaci\u00f3n, trastorno mental y ardores en las venas, se le empapar\u00e1 la cabeza con aceite de rosas mezclado con vinagre agrio o vinagre de lima y se le colocar\u00e1 en la frente un vendaje preparado con aceite de rosas o de violetas, vinagre y esti\u00e9rcol de vaca seco; se tritura todo, se tamiza y se amasa hasta que la mezcla tenga la apariencia de la pasta de la alhe\u00f1a; con esta masa se impregna un jir\u00f3n de tela y con ello se le venda al enfermo la frente y las sienes, aplic\u00e1ndole a continuaci\u00f3n aceite de rosas una y otra vez para que el vendaje no se seque; y, si se seca, se sustituye por otro igual. Asimismo, se obligar\u00e1 al enfermo a oler agua de rosas mezclada con vinagre y se le enjugar\u00e1 la barbilla y las mejillas con este combinado, lav\u00e1ndole a continuaci\u00f3n los pies con agua y vinagre, ambas cosas templadas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, hay que enfrentarse a cada uno de los s\u00edntomas y oponerse a sus causas con el correspondiente tratamiento apropiado, siendo la preocupaci\u00f3n m\u00e1s importante la de reanimar el coraz\u00f3n y mantener su fuerza\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas son algunas de las recomendaciones de Ibn Jatima.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusiones<\/strong>\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"6\"><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, la aportaci\u00f3n de Ibn Jatima al respecto de las pandemias, en general, y de la peste, en particular, al describir pormenorizadamente la enfermedad, al demostrar emp\u00edricamente la realidad del contagio, identificar la propagaci\u00f3n en cadena y prevenir la enfermedad mediante el confinamiento.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, en segundo lugar, que nada de lo que sucede hoy es nuevo. Muy al contrario, todo es muy viejo y todo se repite. Lo que sucede es que la humanidad no parece haber aprendido de su propia historia, porque piensa siempre en su inmunidad, reflejo de la soberbia de la especie y la creencia err\u00f3nea de que el ser humano est\u00e1 por encima de casi todo, cuando la historia, nuestra historia, con solo echar una mirada atr\u00e1s, nos demuestra exactamente lo contrario. Y nos ense\u00f1a que las guerras, que las pandemias, que los virus mortales son el germen que ha moldeado a la humanidad a lo largo de los siglos y que, pese a nuestra evoluci\u00f3n, nuestra globalizaci\u00f3n, nuestra modernizaci\u00f3n y nuestra tecnolog\u00eda, somos simples humanos mortales frente al poder absoluto de una naturaleza \u00fanica, a veces bell\u00edsima y, al mismo tiempo, aterradora y mortalmente destructiva.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Arvide Cambra, Luisa M., <em>El tratado de la peste de Ibn Jatima (I). Cuestiones I-VI<\/em>, Berl\u00edn, 2014.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Arvide Cambra, Luisa M., <em>El tratado de la peste de Ibn Jatima (II). Cuestiones VII-X<\/em>, Berl\u00edn, 2017.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Carranza, M. Herrera. \u201cA prop\u00f3sito de pandemias: Ibn Jatima de Almer\u00eda anticipa el concepto fisiopatol\u00f3gico de fallo multiorg\u00e1nico en el siglo XIV\u201d, <em>Medicina Intensiva<\/em> 45.6 (2021): 362-370.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Fern\u00e1ndez S\u00e1nchez, David, \u201cEvoluci\u00f3n de la peste negra en la corona de Castilla: nuevos datos para la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d, <em>Meridies. Estudios de historia y patrimonio de la Edad Media<\/em>, XIII (2022): 69-93.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Puede verse adem\u00e1s J. Albarr\u00e1n y M. Fierro, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2275\">La peste del siglo XIV en al-Andalus<\/a>\u00ab, y la bibliograf\u00eda all\u00ed citada.\u00a0<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana M. 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