{"id":4481,"date":"2023-11-24T13:33:36","date_gmt":"2023-11-24T12:33:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4481"},"modified":"2023-11-25T10:55:38","modified_gmt":"2023-11-25T09:55:38","slug":"como-ebrios-sin-estar-ebrios-la-conquista-de-sevilla-en-su-775-aniversario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4481","title":{"rendered":"\u00abComo ebrios sin estar ebrios\u00bb. La conquista de Sevilla en su 775 aniversario"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Para vencedores y para vencidos, la conquista o la p\u00e9rdida de Sevilla fue un acontecimiento mayor y trascendental no solo para la vida de quienes lo vivieron, sino para el destino de las comunidades que se enfrentaron. No deja de ser significativo, a este respecto, que el asedio y anexi\u00f3n de la ciudad sea uno de los hechos militares tratados con m\u00e1s profusi\u00f3n tanto en la historiograf\u00eda castellana como en la \u00e1rabe de la \u00e9poca, as\u00ed como en otros textos literarios que, en conjunto, nos ofrecen un relato bastante detallado \u2013al menos en comparaci\u00f3n con los que disponemos para otros acontecimientos similares- y, adem\u00e1s, concordantes en muchos aspectos. En el 775 aniversario de la conquista castellana de Sevilla, y frente a las visiones fuertemente ideologizadas de este acontecimiento que abundan en estas fechas, Francisco Garc\u00eda Fitz nos trae una rigurosa y equilibrada reflexi\u00f3n sobre este hecho<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/www.historiauex.es\/profesor\/garca_fitz-francisco\">Francisco Garc\u00eda Fitz<\/a> <br>Universidad de Extremadura<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"409\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/urn-cambridge.org-id-binary-82672-20160620075431957-0981-09241fig51.png?resize=1000%2C409&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4482\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/urn-cambridge.org-id-binary-82672-20160620075431957-0981-09241fig51.png?resize=1024%2C419&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/urn-cambridge.org-id-binary-82672-20160620075431957-0981-09241fig51.png?resize=300%2C123&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/urn-cambridge.org-id-binary-82672-20160620075431957-0981-09241fig51.png?resize=768%2C314&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/urn-cambridge.org-id-binary-82672-20160620075431957-0981-09241fig51.png?w=1400&amp;ssl=1 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Epitafio multiling\u00fce de Fernando III (secci\u00f3n \u00e1rabe y hebreo). Imagen sacada de Nickson, T. (2015). \u00abRemembering Fernando: Multilingualism in Medieval Iberia\u00bb, en A. Eastmond (Ed.), <em>Viewing Inscriptions in the Late Antique and Medieval World<\/em> (pp. 170-186). Cambridge: Cambridge University Press.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al poco tiempo de que muriese en Sevilla el rey Fernando III de Castilla y de Le\u00f3n, su hijo, Alfonso X, le erig\u00eda en la catedral un epitafio, escrito en castellano, en lat\u00edn, en \u00e1rabe y en hebreo, en el que dejaba constancia para la posteridad no solo de las muchas virtudes que hab\u00edan adornado a aquel monarca, sino tambi\u00e9n de sus logros pol\u00edticos y militares: de \u00e9l se dice que fue el que \u201cconquist\u00f3 Espa\u00f1a\u201d y \u00abel que quebrant\u00f3 y destruy\u00f3 a todos sus enemigos\u00bb. Significativamente, entre todos los \u00e9xitos de los que pudo haber hecho alarde, Alfonso X solo cit\u00f3 expl\u00edcitamente a uno de ellos, la conquista de la ciudad de Sevilla, expresi\u00f3n esta \u00faltima que en la versi\u00f3n latina se sustituye por la m\u00e1s ideol\u00f3gica y triunfalista que recuerda que la arrebat\u00f3 de manos paganas y la restituy\u00f3 al culto cristiano.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de aquella conquista, en 1309, uno de los habitantes de Gibraltar que se vio obligado a abandonar la ciudad tras su capitulaci\u00f3n ante las tropas de Fernando IV de Castilla, al que la cr\u00f3nica de este monarca describe como un \u201c<em>moro\u2026 viejo<\/em>\u201d, se lamentaba de su suerte ante el monarca castellano y le explicaba el largo recorrido de su infortunio: Fernando III lo hab\u00eda expulsado de Sevilla en 1248; Alfonso X, de Jerez en 1264; Sancho IV, de Tarifa en 1292; y ahora, con Fernando IV, ten\u00eda que abandonar al-Andalus y emigrar al norte de \u00c1frica para buscar un lugar donde morir en paz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas son las dos caras del acontecimiento del que ahora conmemoramos su septingent\u00e9simo septuag\u00e9simo quinto aniversario. Para vencedores y para vencidos, la conquista o la p\u00e9rdida de Sevilla fue un acontecimiento mayor y trascendental no solo para la vida de quienes lo vivieron, sino para el destino de las comunidades que se enfrentaron. No deja de ser significativo, a este respecto, que el asedio y anexi\u00f3n de la ciudad sea uno de los hechos militares tratados con m\u00e1s profusi\u00f3n tanto en la historiograf\u00eda castellana como en la \u00e1rabe de la \u00e9poca, as\u00ed como en otros textos literarios que, en conjunto, nos ofrecen un relato bastante detallado \u2013al menos en comparaci\u00f3n con los que disponemos para otros acontecimientos similares- y, adem\u00e1s, concordantes en muchos aspectos (Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 2017).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de las percepciones particulares de Alfonso X, del moro viejo de Gibraltar o de cualquiera de los cronistas que se refirieron a ella, objetivamente la conquista de Sevilla fue un hecho digno de ser historiado. Despu\u00e9s de todo, tal como se recoge en el citado epitafio, Sevilla era en los momentos de su conquista la \u201ccabeza de toda Espa\u00f1a\u201d, una consideraci\u00f3n que tambi\u00e9n ratifican los cronistas musulmanes cuando informan de que no solo era la ciudad m\u00e1s grande de al-Andalus, sino que adem\u00e1s era su capital, la sede del poder isl\u00e1mico en la Pen\u00ednsula.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"563\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/AA-302_i05.jpg?resize=1000%2C563&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4484\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/AA-302_i05.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/AA-302_i05.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/AA-302_i05.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/AA-302_i05.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mezquita aljama almohade de Sevilla &#8211; Vista a\u00e9rea desde el sur. Fotograf\u00eda de Antonio Almagro Gorbea, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acorde con su amplia extensi\u00f3n urbana y con su nivel poblacional, con la contundencia de su propio circuito amurallado, con la existencia de una amplia red de castillos y de guarniciones en su entorno inmediato, con la variedad y abundancia de recursos agrarios y humanos de las comarcas vecinas, y con sus potenciales conexiones terrestres y fluviales con posibles aliados, la conquista de Sevilla represent\u00f3 el mayor reto militar al que hab\u00edan tenido que enfrentarse los monarcas castellano-leoneses \u2013y nos atrever\u00edamos a extender esta consideraci\u00f3n a los portugueses y aragoneses- en su larga trayectoria de enfrentamientos en las fronteras andalus\u00edes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, se trata de la m\u00e1s extensa y compleja operaci\u00f3n militar llevada a cabo hasta entonces en el marco de la agria y violenta disputa territorial sostenida entre los reinos del norte peninsular y los diversos poderes musulmanes que se sucedieron desde la desaparici\u00f3n del califato de C\u00f3rdoba. Es verdad que los hitos del progresivo retroceso territorial de al-Andalus y la consiguiente expansi\u00f3n de sus vecinos vinieron jalonados por los asedios y conquistas de las grandes ciudades andalus\u00edes \u2013Toledo, Zaragoza, Lisboa, L\u00e9rida, Cuenca, Valencia, Mallorca, C\u00f3rdoba, Ja\u00e9n, C\u00e1ceres, Badajoz\u2026-, pero en ninguno de ellos encontramos las magnitudes b\u00e9licas que se dieron cita en torno a Sevilla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No son pocos los aspectos ponen de manifiesto esta excepcionalidad, pero sin duda uno de los m\u00e1s llamativos sea la propia duraci\u00f3n del cerco de la ciudad: las fuentes m\u00e1s fiables, tanto castellanas como \u00e1rabes, coinciden en se\u00f1alar que las operaciones de asedio se extendieron a lo largo de diecis\u00e9is meses, esto es, entre julio de 1247 y noviembre de 1248. No obstante, ha de tenerse en cuenta que ya durante el a\u00f1o 1246 hubo un primer acercamiento fruto del cual los castellanos se hicieron con el control de Alcal\u00e1 de Guada\u00edra, una fortaleza situada a apenas quince kil\u00f3metros de las murallas hispalenses, desde donde la guarnici\u00f3n all\u00ed instalada estuvo algareando el entorno de la ciudad durante meses antes de que los castellanos levantaran su primer campamento frente a los muros de la ciudad. Baste recordar, a t\u00edtulo comparativo, que algunos precedentes inmediatos, como los asedios de Valencia, C\u00f3rdoba o Ja\u00e9n, duraron entre cinco y nueve meses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo empleado en la operaci\u00f3n est\u00e1 en relaci\u00f3n directa con la complejidad de bloquear f\u00edsicamente una ciudad como Sevilla. Salvo alguna excepci\u00f3n notable, como el asalto sobre Lisboa 1147, la anexi\u00f3n de las grandes urbes amuralladas andalus\u00edes sol\u00eda ser consecuencia del bloqueo al que eran sometidas durante las operaciones de asedio: b\u00e1sicamente se trataba de impedir de manera efectiva la entrada de v\u00edveres o de socorro militar desde el exterior, abocando a los asediados a consumir los recursos almacenados y, llegado el momento en que la escasez resultara insoportable, a negociar una capitulaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de Sevilla, el cerco dur\u00f3 tanto como las operaciones de impermeabilizaci\u00f3n f\u00edsica de la ciudad, un proceso que se demostr\u00f3 dif\u00edcil y complejo, no solo por su propia superficie (287 hect\u00e1reas), por la extensi\u00f3n de las murallas (siete kil\u00f3metros de longitud) y el n\u00famero de puertas que deb\u00edan controlarse (doce), sino tambi\u00e9n por la amplia comunicaci\u00f3n de la ciudad con un entorno agrario muy rico del que pod\u00eda abastecerse con facilidad, e incluso con el norte de \u00c1frica a trav\u00e9s del Guadalquivir, desde donde adem\u00e1s de v\u00edveres pod\u00edan llegar refuerzos militares.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.diariodesevilla.es\/sevilla\/polemica-aparcamiento-oculta-vestigios-almohades-Sevilla_0_1482452171.html\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"667\" height=\"569\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Recreacion-muralla-ciudad-almohade-observan_1482462351_123745786_667x570.jpg?resize=667%2C569&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4485\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Recreacion-muralla-ciudad-almohade-observan_1482462351_123745786_667x570.jpg?w=667&amp;ssl=1 667w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Recreacion-muralla-ciudad-almohade-observan_1482462351_123745786_667x570.jpg?resize=300%2C256&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 667px) 100vw, 667px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Recreaci\u00f3n de la muralla almohade de Sevilla con la Torre del Oro. Diario de Sevilla.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed las cosas, se entiende que la campa\u00f1a de conquista dirigida por Fernando III no fuera otra cosa que una gran maniobra de envolvimiento que fue aislando progresivamente a la urbe: tras la citada cabalgada de 1246, el control de la fortaleza de Alcal\u00e1 de Guada\u00edra se convirti\u00f3 en un primer obst\u00e1culo para las relaciones de la ciudad con la Campi\u00f1a por el Este; la aproximaci\u00f3n del ej\u00e9rcito de Fernando III a la ciudad, que comenz\u00f3 en la primavera de 1247, se realiz\u00f3 desde el Norte y siguiendo el curso del Guadalquivir, un movimiento que dur\u00f3 cuatro meses y que supuso la neutralizaci\u00f3n de Carmona y de otras localidades de la Sierra Norte \u2013mediante una tregua condicionada al pago de un tributo que conllevaba el compromiso de sometimiento en caso de que cayese Sevilla- y la conquista, a veces a viva fuerza, de n\u00facleos ribere\u00f1os como Lora, Cantillana, Guillena o Alcal\u00e1 del R\u00edo; fue tras la anexi\u00f3n de esta \u00faltima cuando se tuvo noticia de la llegada al r\u00edo de la flota que previamente se hab\u00eda reclutado en los puertos cant\u00e1bricos y que no tardar\u00eda en derrotar a una flota de socorro enviada desde T\u00e1nger, lo que supon\u00eda el taponamiento de la v\u00eda fluvial y bloqueo de la ciudad desde el Sur, reforzado desde tierra la colocaci\u00f3n de un primer campamento a la vista de la ciudad -en Tablada-.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos primeros meses de operaciones se saldaban, pues, con el bloqueo de la ciudad por el Este, por el Norte y por el Sur. Todos los esfuerzos se dirigieron entonces, entre el oto\u00f1o de 1247 y los primeros meses de 1248, a controlar la \u00fanica comarca con la que la ciudad manten\u00eda la comunicaci\u00f3n abierta \u2013el Aljarafe- a trav\u00e9s de Triana y del puente de barcas sobre el Guadalquivir. Con la llegada de nuevos contingentes a partir de la primavera de 1248, los castellanos consiguieron adelantar el campamento inicial hasta las inmediaciones de la muralla y levantar otros seis frente a las principales puertas. Con todo, la persistencia de la comunicaci\u00f3n entre la ciudad y Triana, y de Triana con el Aljarafe, hac\u00eda imposible su aislamiento f\u00edsico completo, algo que solo se consigui\u00f3 cuando en mayo de 1248 las naves castellanas alcanzaron a romper el puente y, posteriormente, a impermeabilizar la comunicaci\u00f3n entre una orilla y otra del Guadalquivir.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No deja de ser significativo que las negociaciones de rendici\u00f3n de la ciudad se iniciaran de forma casi inmediata a la consumaci\u00f3n del bloqueo. Ciertamente, durante el asedio la violencia entre cercadores y cercados fue una constante, tanto por tierra como en el r\u00edo, y el ej\u00e9rcito de Fernando III intent\u00f3 en varias ocasiones asaltar las murallas empleando diversas t\u00e9cnicas y m\u00e1quinas de expugnaci\u00f3n, pero al final fue el bloqueo de la ciudad y su aislamiento f\u00edsico y pol\u00edtico los que determinaron el resultado de la operaci\u00f3n militar: la inutilidad de prolongar una resistencia que no har\u00eda sino multiplicar los sufrimientos de un poblaci\u00f3n ya devastada por el hambre y la falta de esperanza de recibir alg\u00fan socorro externo fueron las claves militares de aquel acontecimiento hist\u00f3rico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A prop\u00f3sito de esto \u00faltimo, ha de tenerse en cuenta que, desde la desaparici\u00f3n del poder almohade en la Pen\u00ednsula, la trayectoria de la pol\u00edtica interna sevillana y sus relaciones con otros poderes musulmanes que hubieran podido auxiliarle hab\u00eda sido conflictiva y err\u00e1tica: aunque en 1234 Ibn al-Ahmar &#8211; Muhammad I &#8211; hab\u00eda llegado a hacerse con el control de la ciudad, esta circunstancia apenas dur\u00f3 un a\u00f1o y finalmente fue expulsado. A partir de entonces los dirigentes de la ciudad ensayaron varias formas de gobierno \u2013obediencia a Ibn Hud de Murcia, nuevo reconocimiento de la autoridad almohade, sometimiento a la autoridad de los Banu Hafs de T\u00fanez y ruptura posterior de las relaciones con ellos, acuerdo tributario con Castilla, que tampoco ser\u00eda duradero, recomposici\u00f3n de las relaciones con los tunecinos\u2026- que no hicieron sino desestabilizar su situaci\u00f3n interna y dejarla muy aislada pol\u00edtica y militarmente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/8\/80\/Castillo_de_Alcal%C3%A1_de_Guada%C3%ADra._Vista_desde_el_barrio_del_arrabal_o_barrio_del_castillo.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Castillo de Alcal\u00e1 de Guadaira. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, la culminaci\u00f3n de una operaci\u00f3n de esta envergadura exigi\u00f3 una concentraci\u00f3n de recursos econ\u00f3micos, log\u00edsticos y humanos sin precedentes en la historia de las relaciones b\u00e9licas peninsulares. Lamentablemente, no contamos informaci\u00f3n sobre la estructura militar con la que los dirigentes sevillanos intentaron hacer frente a la agresi\u00f3n castellana, pero al menos es posible realizar alg\u00fan c\u00e1lculo aproximado sobre los efectivos que Fernando III pudo poner en liza: una estimaci\u00f3n a la baja y extremadamente prudente permite afirmar que el contingente asediante alcanz\u00f3 los quince mil hombres entre fuerzas terrestres y navales. Entre las primeras, cabe destacar a los miembros de la guardia real (entre 150 y 200 guerreros entre caballeros y ballesteros); a las aportaciones realizadas por los ricos hombres (no menos de una quincena de grandes milicias se\u00f1oriales, que representar\u00edan unos 2000 caballeros y entre 6000 y 8000 peones); a las milicias que acompa\u00f1aron a obispos y arzobispos (con seguridad estuvieron presentes las huestes de cinco grandes prelados, aunque otros ocho fueron heredados posteriormente en el repartimiento de tierras, lo que permite sospechar que alguno de ellos tambi\u00e9n tomaran parte en las operaciones, si bien es imposible realizar estimaci\u00f3n alguna sobre las fuerzas que aportaron); a los efectivos de las \u00f3rdenes militares (entre 150 y 200 caballeros pesadamente armados y otros 500 efectivos entre peones y jinetes ligeramente armados); y a las aportaciones de la veintena de ciudades, como m\u00ednimo, que concurrieron con sus respectivas milicias, unas fuerzas cuyo n\u00famero depend\u00eda del volumen de poblaci\u00f3n de cada una de ellas y que, en consecuencia, eran muy variables, siendo imposible igualmente hacer una estimaci\u00f3n de las mismas. A ello habr\u00eda que sumar el personal necesario para mover y combatir en las quince naves dirigidas Ram\u00f3n Bonifaz, una cifra que no bajar\u00eda de 1000 hombres entre marineros, ballesteros y otros hombres de armas (Garc\u00eda Fitz, 2000: 122-128).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A algunos cronistas musulmanes, como a Ibn Jald\u00fan, no se les pas\u00f3 por alto la ayuda militar que el sult\u00e1n nazar\u00ed Muhammad I le prest\u00f3 a Fernando III durante el asedio de Sevilla: hasta en tres ocasiones cita esta circunstancia (Garc\u00eda Sanju\u00e1n, 2017:18-19). Por su parte, la <em>Cr\u00f3nica de Espa\u00f1a <\/em>de Alfonso X ratifica y ofrece alg\u00fan detalle adicional sobre esta colaboraci\u00f3n: habr\u00edan sido 500 los caballeros los aportados por Muhammad I, si bien esta fuente \u00fanicamente alude a ellos -por cierto encabezados por el propio sult\u00e1n- en el contexto de la entrega de Alcal\u00e1 de Guadaira en 1246, cuyos habitantes se someter\u00edan al nazar\u00ed y este, a su vez, la ceder\u00eda a Fernando III. Tal aportaci\u00f3n respond\u00eda al compromiso contemplado en el llamado \u201cpacto de Ja\u00e9n\u201d de 1246, en virtud del cual Ibn al-Ahmar &#8211; Muhammad I &#8211; se declaraba vasallo del monarca castellano-leon\u00e9s, asumiendo las obligaciones propias de este tipo de relaci\u00f3n, incluyendo el auxilio militar al se\u00f1or cuando este lo requiriese.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/0\/06\/Alhamar%2C_rey_de_Granada%2C_rinde_vasallaje_al_rey_de_Castilla%2C_Fernando_III_el_Santo_%28Museo_del_Prado%29.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Alhamar, rey de Granada, rinde vasallaje al rey de Castilla, Fernando III el Santo<\/em>, \u00f3leo sobre lienzo. Pedro Gonz\u00e1lez Bol\u00edvar, Museo del Prado.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia del contingente granadino junto a las tropas del rey de Castilla-Le\u00f3n frente a Sevilla tambi\u00e9n ha llamado la atenci\u00f3n de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn (<em>Historia general de al-Andalus<\/em>, C\u00f3rdoba, Almuzara, 2009, 3\u00aa ed. p. 494), cuya valoraci\u00f3n cuantitativa resulta, cuanto menos, llamativa: seg\u00fan el citado autor, la aportaci\u00f3n musulmana a la conquista de Sevilla habr\u00eda representado el 62% del total de fuerzas del ej\u00e9rcito asediante. Desconocemos qu\u00e9 fuentes y qu\u00e9 estimaciones permiten realizar tal valoraci\u00f3n, que supondr\u00eda que el contingente castellano apenas superar\u00eda los 300 guerreros. Cualitativamente, tal apreciaci\u00f3n parece sugerir que fueron los andalus\u00edes y no los castellanos quienes protagonizaron la conquista de Sevilla. A la vista de todo lo comentado en p\u00e1rrafos anteriores, la inconsistencia de esta valoraci\u00f3n parece evidente.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier caso, lo cierto es que un contingente global de 3000 o 4000 caballeros (incluyendo a los 500 granadinos) y de 8000 0 10000 peones representaba una fuerza excepcional, comparable solo, en el \u00e1mbito peninsular, a la reunida por los cruzados en el campo de Las Navas de Tolosa treinta y cinco atr\u00e1s. Solo que esta \u00faltima campa\u00f1a solo dur\u00f3 un mes, mientras que, como ya indicamos, la de Sevilla se prolong\u00f3 durante diecis\u00e9is meses.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es posible realizar ni siquiera una aproximaci\u00f3n al esfuerzo financiero, log\u00edstico y administrativo que represent\u00f3 para el reino de Castilla y Le\u00f3n llevar adelante una empresa de esta envergadura, pero sin duda fue excepcional, en consonancia con todo lo ya indicado. La entrega y entrada de los castellanos en la ciudad representaba el fin del largo proceso de conquista iniciado por Fernando III en 1224. En el plazo de un cuarto de siglo el valle del Guadalquivir hab\u00eda pasado de manos almohades y andalus\u00edes a manos castellanas. Los cambios subsecuentes fueron radicales e irreversibles, y ello tanto en el plano demogr\u00e1fico como en el institucional, tanto en la estructura de la propiedad y en las formas de explotaci\u00f3n de la tierra, como en la cultura en sus m\u00e1s variados aspectos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"663\" height=\"641\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Desperta-Ferro-no13-asedio-Sevilla-1248.jpg?resize=663%2C641&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4487\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Desperta-Ferro-no13-asedio-Sevilla-1248.jpg?w=663&amp;ssl=1 663w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Desperta-Ferro-no13-asedio-Sevilla-1248.jpg?resize=300%2C290&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Posiciones de asedio en el cerco de Sevilla. Desperta Ferro ediciones.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Sevilla, los d\u00edas que transcurrieron entre el 23 de noviembre de 1248, cuando se firm\u00f3 la capitulaci\u00f3n, y el 13 de enero de 1249, cuando se consum\u00f3 la evacuaci\u00f3n de los sevillanos, representan el momento seminal de una realidad nueva y, como todo parto, la felicidad de unos se mezcl\u00f3 con el llanto de otros.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Ibn &#8216;Idhari, citando un pasaje cor\u00e1nico con tintes apocal\u00edpticos (Cor\u00e1n 22: 2) que, a consecuencia del hambre, las gentes en la ciudad \u201candaban como ebrios sin estar ebrios\u201d. Aturdidos, desorientados, despojados de sus patrimonios y de su patria. As\u00ed recordar\u00eda el moro viejo de Gibraltar aquel primer destierro de su vida, que no ser\u00eda el \u00faltimo. Cabe imaginar que tambi\u00e9n ebrios, pero triunfo, entrar\u00edan los castellanos en su nueva posesi\u00f3n, aquella de la que Alfonso X esculpir\u00eda que hab\u00eda sido arrebatada de manos de los paganos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No deja de producir desasosiego, adem\u00e1s de amargura e impotencia, comprobar que en los 775 a\u00f1os que han pasado desde la conquista de Sevilla estas escenas no hayan dejado de repetirse y que, todav\u00eda en estos d\u00edas de los que somos contempor\u00e1neos, volvamos a ver a centenares de miles de personas \u201ccomo ebrios sin estar ebrios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Garc\u00eda Fitz, Francisco (2000): \u201cEl cerco de Sevilla: reflexiones sobre la guerra de asedio en la Edad Media\u201d. <em>Sevilla, 1248. Congreso Internacional conmemorativo del 750 aniversario de la conquista de Sevilla por Fernando III, Rey de Castilla y Le\u00f3n<\/em>. Fundaci\u00f3n Areces. Madrid, pp. 115-154.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Garc\u00eda Sanju\u00e1n, Alejandro (2017): \u201cLa conquista de Sevilla por Fernando III (646 h\/1248). Nuevas propuestas a trav\u00e9s de la relectura de las fuentes \u00e1rabes\u201d.\u202f<em>Hispania<\/em>,\u202f<em>77<\/em>(255), pp. 11\u201341. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3989\/hispania.2017.001\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.3989\/hispania.2017.001<\/a>&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Gonz\u00e1lez, Julio (1980): <em>Reinado y Diplomas de Fernando III. <\/em>Vol. I: <em>Estudio<\/em>. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de C\u00f3rdoba. C\u00f3rdoba.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Gonz\u00e1lez Jim\u00e9nez, Manuel (2011) <em>Fernando III el Santo<\/em>. Fundaci\u00f3n Jos\u00e9 Manuel Lara. Sevilla.&nbsp;&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Garc\u00eda Fitz<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":4482,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[24,361,22],"tags":[91,64,37,56,412],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-4481","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-imaginarios","8":"category-lugares","9":"category-personajes","10":"tag-almohades","11":"tag-fernando-iii","12":"tag-historiografia","13":"tag-reconquista","14":"tag-sevilla","16":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/urn-cambridge.org-id-binary-82672-20160620075431957-0981-09241fig51.png?fit=1400%2C573&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4481"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4492,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4481\/revisions\/4492"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4481"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=4481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}