{"id":4187,"date":"2023-05-26T15:18:47","date_gmt":"2023-05-26T13:18:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4187"},"modified":"2023-05-26T15:18:49","modified_gmt":"2023-05-26T13:18:49","slug":"el-emirato-de-ibn-mardanis-un-periodo-de-esplendor-politico-y-cultural-en-el-levante-andalusi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4187","title":{"rendered":"El emirato de Ibn Mardan\u012b\u0161: un periodo de esplendor pol\u00edtico y cultural en el levante andalus\u00ed"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Ibn Mardan\u012b\u0161, el \u00abrey lobo\u00bb de las fuentes cristianas, llev\u00f3 Murcia a su m\u00e1ximo esplendor pol\u00edtico y cultural, estableciendo en ella su residencia. A diferencia de otros reinos de taifas, los cuales fueron acatando progresivamente el dogma almohade, el <em>\u0161arq al-Andalus<\/em> sigui\u00f3 manteni\u00e9ndose como reino independiente frente al avance de los unitarios, encontr\u00e1ndonos a partir de ahora con dos realidades antag\u00f3nicas. Por un lado, el occidente andalus\u00ed (<em>garb al-Andalus<\/em>), el cual pas\u00f3 a formar parte del nuevo califato almohade y donde Sevilla se convirti\u00f3 en la capital andalus\u00ed del imperio, junto con Marrakech en el norte de \u00c1frica. Y, por otro, el <em>\u0161arq al-Andalus<\/em>, en el que vamos a centrar nuestra atenci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/portalcientifico.uam.es\/es\/ipublic\/researcher\/261957\">Ignacio Gonz\u00e1lez Cavero<\/a> <br>Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"563\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-2.png?resize=1000%2C563&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4196\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-2.png?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-2.png?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-2.png?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-2.png?resize=1536%2C864&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-2.png?w=1920&amp;ssl=1 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vista axial del jard\u00edn interior del Castillejo de Monteagudo. <a href=\"https:\/\/www.academiacolecciones.com\/arquitectura\/inventario.php?id=AA-301_i06\">Reproducci\u00f3n de Antonio Almagro Gorbea<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la ca\u00edda de los primeros reinos de taifas (<em>mul\u016bk al-\u1e6daw\u0101\u2019if<\/em>) a finales del siglo XI al-Andalus pas\u00f3 a formar parte del imperio almor\u00e1vide, unific\u00e1ndose as\u00ed ambas orillas del Estrecho. Sin embargo, en este contexto se fueron sucediendo una serie de acontecimientos hist\u00f3ricos durante el segundo cuarto del siglo XII que supusieron el debilitamiento del estado norteafricano y la fragmentaci\u00f3n de esta unidad territorial, pol\u00edtica y religiosa con la aparici\u00f3n, una vez m\u00e1s, de un nuevo escenario de taifas. Nos referimos, en primer lugar, a la amenaza cristiana de las tropas castellanas y aragonesas, lo que conllev\u00f3 un aumento de impuestos a la poblaci\u00f3n andalus\u00ed por parte del gobierno almor\u00e1vide para reforzar dichas campa\u00f1as militares y, por consiguiente, un descontento generalizado de esta \u00faltima. En segundo lugar, las disputas internas derivadas de la mala convivencia entre almor\u00e1vides y andalus\u00edes. Y, finalmente, el surgimiento y expansi\u00f3n por entonces de una nueva dinast\u00eda en el norte de \u00c1frica, la almohade (<em>al-muwa\u1e25\u1e25id<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La formaci\u00f3n de los segundos reinos de taifas: el <\/strong><strong><em>\u0161arq al-Andalus<\/em><\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los diferentes reinos que participaron de esta realidad, y tras una serie de sucesos que se desarrollaron en un corto espacio de tiempo, cabe destacar hacia finales de 1145 el formado por Valencia y Murcia en el levante andalus\u00ed (<em>\u0161arq al-Andalus<\/em>) bajo el gobierno del capit\u00e1n valenciano Ab\u016b Mu\u1e25ammad \u2018Abd All\u0101h b. \u2018Iy\u0101\u1e0d, declar\u00e1ndose independiente en febrero de 1146 y a quien debemos la elecci\u00f3n de la capital de este nuevo reino independiente en Murcia.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la muerte de Ibn \u2018Iy\u0101\u1e0d en agosto de 1147, y por decisi\u00f3n expresa de este \u00faltimo seg\u00fan nos confirma \u2018Abd al-W\u0101\u1e25id al-Marr\u0101ku\u0161\u012b, le sucedi\u00f3 el antiguo gobernador de Valencia Mu\u1e25ammad b. Sa\u02bdd b. Mardan\u012b\u0161 (1147-1172) \u2012el llamado \u201crey Lobo\u201d o \u201crey Lope\u201d en las fuentes cristianas<sup>1<\/sup>\u2012 en un momento en que las tropas del nuevo movimiento surgido en el Anti-Atlas magreb\u00ed cruzaban el Estrecho. A diferencia de otros reinos de taifas, los cuales fueron acatando progresivamente el dogma almohade (<em>taw\u1e25\u012bd<\/em>), el <em>\u0161arq al-Andalus<\/em> sigui\u00f3 manteni\u00e9ndose como reino independiente, esta vez frente al avance de los unitarios, encontr\u00e1ndonos a partir de ahora con dos realidades antag\u00f3nicas. Por un lado, el occidente andalus\u00ed (<em>garb al-Andalus<\/em>), el cual pas\u00f3 a formar parte del nuevo califato almohade y donde Sevilla se convirti\u00f3 en la capital andalus\u00ed del imperio, junto con Marrakech en el norte de \u00c1frica. Y, por otro, el <em>\u0161arq al-Andalus<\/em>, en el que vamos a centrar nuestra atenci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, fue precisamente Ibn Mardan\u012b\u0161 quien llev\u00f3 Murcia a su m\u00e1ximo esplendor pol\u00edtico y cultural, estableciendo en ella su residencia. Partiendo de los diferentes estudios que se han ocupado sobre esta figura, Ibn Mardan\u012b\u0161 naci\u00f3 en Pe\u00f1\u00edscola en el a\u00f1o 1125-1126, cuya familia pudo haber tenido un origen cristiano<sup>2<\/sup>. Adem\u00e1s de adoptar muchas de las costumbres cristianas, cont\u00f3 entre sus tropas con ej\u00e9rcitos castellanos, navarros y catalanes e, incluso, estableci\u00f3 diferentes pactos de alianza con los reyes cristianos, particularmente con el reino de Castilla<sup>3<\/sup>. A esto hay que a\u00f1adir el apoyo y colaboraci\u00f3n que encontr\u00f3 en Ibr\u0101h\u012bm b. Hamu\u0161k \u2012tambi\u00e9n con ascendencia cristiana seg\u00fan recoge la historiograf\u00eda tradicional de Ibn al-Ja\u1e6d\u012bb (1313-1374) \u2012, quien ostentaba el se\u00f1or\u00edo de Segura de la Sierra y con cuya hija se cas\u00f3 el emir murciano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Defensor de la <em>sunna<\/em> y de la escuela jur\u00eddica <em>m\u0101lik\u012b<\/em> (matiz claramente antialmohade), Ibn Mardan\u012b\u0161 se opuso al nuevo dogma almohade, reconociendo al mismo tiempo al califa abas\u00ed de Bagdad. Si bien es cierto que los enfrentamientos entre Ibn Mardan\u012b\u0161 y los unitarios fueron la t\u00f3nica general del tercer cuarto del siglo XII \u2012como describe pormenorizadamente el cronista de la corte almohade Ibn \u1e62\u0101\u1e25ib al-\u1e62al\u0101 (m. despu\u00e9s de 1198) en su <em>Al-Mann bi l-im\u0101ma<\/em> (<em>Don del imamato<\/em>)\u2012, tenemos que esperar hasta diez a\u00f1os m\u00e1s tarde de la entrada de las tropas almohades en la Pen\u00ednsula en verano de 1147 para encontrarnos con los primeros enfrentamientos entre el gobierno de Ibn Mardan\u012b\u0161 y el almohade, realidad motivada, posiblemente, por el deseo com\u00fan de consolidar su posici\u00f3n en al-Andalus. Y es en este contexto del tercer cuarto del siglo XII cuando el emir murciano llev\u00f3 a cabo un amplio programa constructivo en la capital de su reino hasta su muerte en 1172, momento en que el <em>\u0161arq al-Andalus<\/em> pas\u00f3 a incorporarse al gobierno almohade.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Mursiya. <\/em><\/strong><strong>Capital del <\/strong><strong><em>\u0161arq al-Andalus<\/em><\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de los escasos datos documentales que disponemos sobre aquellas manifestaciones art\u00edsticas derivadas de este periodo, las investigaciones iniciadas en los a\u00f1os 80 por Julio Navarro Palaz\u00f3n y Pedro Jim\u00e9nez Castillo han sido decisivas para conocer esta realidad. Respecto al origen del \u00e1mbito oficial palatino de la ciudad de Murcia, la historiograf\u00eda tradicional ya lo emplazaba en su sector meridional, lugar donde se levant\u00f3 el antiguo alc\u00e1zar isl\u00e1mico o <em>Qa\u1e63r al-Kab\u012br <\/em>(Alc\u00e1zar Mayor). As\u00ed lo evidencian algunos restos materiales de su trazado que han llegado hasta nosotros y de cuyo aspecto podemos hacernos una idea a trav\u00e9s de la representaci\u00f3n que aparece en el anverso del sello concejil de la ciudad, otorgado por Alfonso X.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/d\/d1\/Murallarabedemurcia.JPG\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Dibujo de la muralla de la ciudad musulmana de Murcia y ubicaci\u00f3n del Alc\u00e1zar Mayor. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Murallarabedemurcia.JPG\" target=\"_blank\">Wikimedia commons<\/a>&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que concierne a la documentaci\u00f3n escrita, la primera referencia que tenemos hasta la fecha sobre el alc\u00e1zar es del \u00faltimo cuarto del siglo XI, con ocasi\u00f3n de la anexi\u00f3n de Murcia a la taifa sevillana de al-Mu\u02bdtamid (1069-1091)<sup>4<\/sup>. Pero no ser\u00e1 hasta el segundo cuarto del siglo XII cuando nos lo encontremos de nuevo citado en el momento en que, como hemos podido adelantar, el capit\u00e1n valenciano Ibn \u2018Iy\u0101\u1e0d se alz\u00f3 en Murcia en octubre de 1145.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no disponemos de ninguna noticia documental sobre el alc\u00e1zar durante la \u00e9poca de su sucesor Ibn Mardan\u012b\u0161, lo que no exime que este \u00e1mbito palatino fuese utilizado por \u00e9l y su corte<sup>5<\/sup> e, incluso, que se hubiese realizado alg\u00fan tipo de intervenci\u00f3n en \u00e9l. De esta forma se puede constatar en los hallazgos de un oratorio privado y un enterramiento localizados en el sector meridional del que fue el recinto del <em>Qa\u1e63r al-Kab\u012br<\/em>, en las inmediaciones de la actual iglesia de San Juan de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al primero de ellos, el cual cuenta con una superficie de 35m<sup>2<\/sup>, se pudo recuperar parte del muro de <em>qibla<\/em> y el arco de ingreso al <em>mi\u1e25r\u0101b<\/em> de tradici\u00f3n califal. Aunque no existe un consenso por parte de los diferentes especialistas en fechar este \u00faltimo, su ornamentaci\u00f3n a base de motivos vegetales y cenefas formadas por c\u00edrculos inscritos responden a la pervivencia de un lenguaje art\u00edstico andalus\u00ed durante \u00e9poca taifa, almor\u00e1vide y mardanis\u00ed. Incluso se ha llegado a comparar el empleo de los colores azul, rojo, amarillo y negro con la decoraci\u00f3n que podemos contemplar en las adarajas de la <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0<\/em> (Casa Menor) de Murcia, como tendremos ocasi\u00f3n de comentar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La rosca del arco de acceso \u2012en el que se puede distinguir el perfil lobulado del trasd\u00f3s\u2012 est\u00e1 compuesta por la alternancia de dovelas lisas y en relieve con formas vegetales inscritas en roleos, caracteriz\u00e1ndose las primeras por poseer un fondo rojo, azul y negro sobre el que se dibujan los motivos se\u00f1alados. Por su parte, el intrad\u00f3s aparece profundamente decorado a trav\u00e9s de ataurique y figuras de estrellas de ocho puntas. Por lo restos conservados el nicho, de planta cuadrangular, estar\u00eda delimitado por cuatro arcos murales que sustentan una c\u00fapula gallonada a trav\u00e9s de pechinas, en cuyos elementos arquitect\u00f3nicos se repite esa decoraci\u00f3n de las dovelas del arco de ingreso.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.png?resize=768%2C534&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4188\" width=\"768\" height=\"534\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.png?resize=1024%2C712&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.png?resize=300%2C209&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.png?resize=768%2C534&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.png?w=1298&amp;ssl=1 1298w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Arco de ingreso al <em>mi\u1e25r\u0101b<\/em>. Oratorio palatino del Alc\u00e1zar Mayor de Murcia. Conjunto Monumental de San Juan de Dios, Murcia. Fotograf\u00eda de Ignacio Gonz\u00e1lez Cavero.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"665\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.jpeg?resize=1000%2C665&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4189\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.jpeg?resize=1024%2C681&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.jpeg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.jpeg?resize=768%2C511&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image.jpeg?w=1179&amp;ssl=1 1179w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Detalle del interior del nicho del <em>mi\u1e25r\u0101b<\/em>. Oratorio palatino del Alc\u00e1zar Mayor de Murcia. Conjunto Monumental de San Juan de Dios, Murcia. Fotograf\u00eda de Ignacio Gonz\u00e1lez Cavero.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hallazgo de esta mezquita, que cont\u00f3 con una techumbre de madera, constituye un modelo m\u00e1s que a\u00f1adir a las diferentes tipolog\u00edas de oratorios palatinos conservados en al-Andalus, cuyos ejemplos m\u00e1s claros los tenemos en la Aljafer\u00eda de Zaragoza, la capilla de Bel\u00e9n \u2012en el antiguo convento de Santa Fe de Toledo\u2012 e, incluso, en la Alhambra de Granada, con el oratorio de Comares, la mezquita del Mexuar o la del Partal. Todo ello nos conduce a plantear, de manera hipot\u00e9tica, una posible evoluci\u00f3n constructiva de la <em>qubba<\/em> del siglo XI a la planta rectangular nazar\u00ed, pudiendo enmarcar el oratorio murciano como parte de este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los pies del oratorio murciano se levant\u00f3, en un momento posterior, un enterramiento familiar que contaba con un \u00e1rea cuadra de unos 14 m<sup>2<\/sup>. Las intervenciones arqueol\u00f3gicas llevadas a cabo en este \u00e1mbito funerario (<em>raw\u1e0da<\/em>) sacaron a la luz nueves sepulcros (tres de adultos y seis de ni\u00f1os) vinculados, posiblemente, con la familia de Ibn Mardan\u012b\u0161. El hecho de haber sido el emir murciano quien llev\u00f3 a Murcia a su \u00e9poca de mayor esplendor podr\u00eda justificar su deseo de enterrarse en un lugar privilegiado, es decir, en el alc\u00e1zar de la ciudad. Es m\u00e1s, el hallazgo en estos sepulcros de un sudario de hilos de oro y un pendiente, tambi\u00e9n de oro, evidencia que nos encontramos ante los restos de una familia de gran prestigio.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"671\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.jpeg?resize=1000%2C671&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4190\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.jpeg?resize=1024%2C687&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.jpeg?resize=300%2C201&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.jpeg?resize=768%2C516&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.jpeg?resize=680%2C455&amp;ssl=1 680w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.jpeg?w=1299&amp;ssl=1 1299w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Detalle del \u00e1rea de enterramiento<em>. <\/em>Conjunto monumental de San Juan de Dios, Murcia. Fotograf\u00eda de Ignacio Gonz\u00e1lez Cavero.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este recinto aparece dividido por la zona de enterramiento propiamente dicha y, en su sector meridional, por un lugar reservado para la ceremonia de inhumaci\u00f3n, formado por un and\u00e9n en altura con pilar central de ladrillo que puedo haber sustentado alg\u00fan tipo de cubierta y al que se acceder\u00eda desde el oratorio. Pero la existencia de un \u00e1mbito funerario en el recinto del alc\u00e1zar no debe resultarnos extra\u00f1a pues, a pesar de la prohibici\u00f3n contenida en los hadices de construir cualquier tipo de edificaci\u00f3n sobre o en las inmediaciones de las tumbas, muchas mezquitas albergaron en su interior o en sus dependencias adjuntas los cuerpos de personajes de gran relevancia que, en ocasiones, tuvieron alg\u00fan tipo de relaci\u00f3n con estos edificios. Esto no ocurre solo en el caso murciano, sino cabe recordar tambi\u00e9n al rey B\u0101d\u012bs b. \u1e24ab\u016bs (m. 1073), enterrado en la mezquita palatina de Granada, o c\u00f3mo los tres primeros califas almohades fueron inhumados, seg\u00fan las fuentes documentales, en la mezquita de Tinm\u0101l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vinculada con este momento de gran esplendor impulsado por el emir Ibn Mardan\u012b\u0161 se encuentra la antigua <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0<\/em>, ubicada en la extensa \u00e1rea que conform\u00f3 el arrabal murciano de la Arrixaca,<strong> <\/strong>concretamente en el lugar donde hoy se levanta el monasterio de Santa Clara la Real de Murcia. Un palacio que, durante el segundo cuarto del siglo XIII, fue destruido para construir en su lugar uno nuevo que en la documentaci\u00f3n escrita se conoce con el nombre de \u00abAlcacer Ceguir\u00bb, o en \u00e1rabe <em>Qa\u1e63r as-\u1e62ag\u012br<\/em> (Alc\u00e1zar Menor), el cual fue donado en el a\u00f1o 1365 por Pedro I a la Orden de las Claras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Centr\u00e1ndonos en la <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0<\/em>, la primera vez que aparece documentado este palacio es en el a\u00f1o 1145, bajo el gobierno del ya citado Ibn \u2018Iy\u0101\u1e0d, como una residencia palatina de car\u00e1cter secundario frente a la importancia que tuvo el Alc\u00e1zar Mayor de Murcia como residencia principal. A pesar de que no contamos con m\u00e1s referencias textuales al respecto, todo ello indica la existencia de este palacio con anterioridad al surgimiento de los segundos reinos de taifas y, por consiguiente, al emirato de Ibn Mardan\u012b\u0161. Las intervenciones realizadas por Julio Navarro Palaz\u00f3n en los a\u00f1os 80 en el actual monasterio de Santa Clara la Real de Murcia, sacaron a la luz los restos arquitect\u00f3nicos de un jard\u00edn de crucero, concretamente el \u00e1rea de intersecci\u00f3n de los andenes por donde discurr\u00edan unos canalillos provistos de agua, y que seg\u00fan los especialistas pudo haber contado con un pabell\u00f3n central cubierto por una c\u00fapula y abierto en sus cuatro frentes por una triple arquer\u00eda sobre columnas y pilares angulares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso las campa\u00f1as arqueol\u00f3gicas dirigidas posteriormente por Indalecio Pozo Mart\u00ednez permitieron completar parte del trazado que, en su d\u00eda, nos dio a conocer Julio Navarro Palaz\u00f3n y cuyas investigaciones han fechado este palacio en \u00e9poca almor\u00e1vide, posiblemente durante el emirato de \u2018Al\u012b b. Y\u016bsuf (1106-1143). Una disposici\u00f3n, la de crucero, cuya tradici\u00f3n estuvo muy presente en el mundo musulm\u00e1n, como es el caso del palacio de Balkuwara (Samarra, siglo IX), <em>Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019<\/em> (C\u00f3rdoba, siglo X), el palacio de Onda (Castell\u00f3n, siglo XI) o el palacio de \u2018Al\u012b b. Y\u016bsuf (Marrakech, siglo XII).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, los diferentes especialistas coinciden en afirmar que la antigua <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0<\/em> estuvo sometida a una sucesi\u00f3n de reformas en relaci\u00f3n con el momento ocupacional del que particip\u00f3, como sucedi\u00f3 durante el gobierno el emir Ibn Mardan\u012b\u0161. Nos referimos a las yeser\u00edas halladas bajo el palacio del siglo XIII, es decir, el \u00abAlcacer Ceguir\u00bb, y que pertenecieron a la <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0<\/em>. Seg\u00fan el an\u00e1lisis realizado por Julio Navarro Palaz\u00f3n, la semejanza que estas piezas muestran con las halladas en el Castillejo de Monteagudo e, incluso, con la decoraci\u00f3n que presenta el <em>mi\u1e25r\u0101b<\/em> del oratorio del alc\u00e1zar mayor de Murcia, nos llevan a confirmar la marcada labor<strong> <\/strong>que durante el gobierno de Ibn Mardan\u012b\u0161 se llev\u00f3 a cabo en la <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ello hay que a\u00f1adir los restos pict\u00f3ricos con representaciones figuradas y que pertenecieron a los diferentes fragmentos de adarajas encontrados tambi\u00e9n bajo el \u00abAlcacer Ceguir\u00bb. Estas representaciones han sido identificadas con el habitual \u00abciclo cortesano\u00bb de clara raigambre oriental y cuyas escenas reflejan la vida llevada en la corte de Ibn Mardan\u012b\u0161 tal y como pone de manifiesto Ibn al-Ja\u1e6d\u012bb (m. 1374) en la <em>I\u1e25\u0101\u1e6da f\u012b ta\u2019r\u012bj Garn\u0101\u1e6da (Informaci\u00f3n completa sobre la historia de Granada)<\/em>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[Ibn Mardan\u012b\u0161] ten\u00eda reservados dos d\u00edas a la semana, los lunes y los jueves, para beber con sus invitados. Era entonces cuando acostumbraba a dar muestras de generosidad con sus generales, sus notables y sus tropas. Esos d\u00edas degollaba una vaca cuya carne distribu\u00eda entre los soldados. Tales banquetes eran animados por esclavas especializadas en la m\u00fasica, con sus flautas y sus la\u00fades. Con todo ello creaba un ambiente de extraordinaria diversi\u00f3n y as\u00ed se adue\u00f1aba de los corazones de sus soldados, que le correspond\u00edan con una total lealtad. A veces hac\u00eda regalos a los invitados de sus fiestas \u00edntimas<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/1\/15\/Flautista_%2826465295758%29.jpg\" alt=\"\" width=\"573\" height=\"750\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ta\u00f1edora de <em>mizmar<\/em>. Museo de Santa Clara, Murcia. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Flautista_(26465295758).jpg\" target=\"_blank\">Wikimedia commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, desconocemos el lugar exacto del conjunto palatino donde se dispusieron estas escenas y si realmente fue en la <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0 <\/em>donde Ibn Mardan\u012b\u0161 ofrec\u00eda este tipo de actos descritos por el autor granadino, aunque este repertorio iconogr\u00e1fico nos lleva a pensar que en este palacio se llevasen a cabo celebraciones similares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que concierne a la<strong> <\/strong>pol\u00edtica antialmohade que protagoniz\u00f3 Ibn Mardan\u012b\u0161, varias son las evidencias arquitect\u00f3nicas que, en mayor o menor medida, han llegado hasta nosotros y que, por su aspecto fortificado y su emplazamiento a las afueras de la capital murciana, reflejan ese car\u00e1cter defensivo. Nos referimos al complejo de Monteagudo (formado por el<strong><em> <\/em><\/strong><em>Qa\u1e63r b. Sa\u02bdd<\/em>, el <em>\u1e24i\u1e63n al-Fara\u0177<\/em> y el <em>\u1e24i\u1e63n Muntaq\u016bd<\/em>, al norte de la capital murciana) y al conjunto Asomada-Portazgo, situado al sur de la ciudad, concretamente en el Puerto de la Cadena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dadas las particularidades que presentan, entre dichas construcciones quisi\u00e9ramos detenernos en la que se ha venido identificando con el <em>Qa\u1e63r b. Sa\u02bdd<\/em> (alc\u00e1zar de Ibn&nbsp; <em>Sa\u02bdd<\/em>),<strong> <\/strong>conocido en la historiograf\u00eda como castillejo de Monteagudo. \u00c9ste constitu\u00eda, con los ya citados <em>\u1e24i\u1e63n al-Fara\u0177<\/em> y con el <em>\u1e24i\u1e63n Muntaq\u016bd<\/em>,<em> <\/em>parte integrante de una misma almunia y cuyo aspecto defensivo queda evidenciado a trav\u00e9s de las torres que muestra al exterior y de un lienzo de muralla, tambi\u00e9n torreado, emplazado en su flanco suroccidental, y cuyo espacio pudo haber servido como zona de servicio o apeadero para los caballos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"606\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.png?resize=1000%2C606&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4192\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.png?resize=1024%2C621&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.png?resize=300%2C182&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.png?resize=768%2C466&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-1.png?w=1300&amp;ssl=1 1300w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vista del<em> \u1e24i\u1e63n Muntaq\u016bd<\/em> (al fondo) y del <em>Qa\u1e63r b. S Sa\u02bdd<\/em>. Fotograf\u00eda de Ignacio Gonz\u00e1lez Cavero.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, y caracter\u00edstico de la empresa constructiva llevada a cabo por Ibn Mardan\u012b\u0161, son las torres entrantes en \u00e1ngulo recto que se disponen en las esquinas y que tambi\u00e9n se pueden apreciar en el cercano <em>\u1e24i\u1e63n Muntaq\u016bd<\/em> o castillo de Monteagudo, as\u00ed como en la inacabada fortaleza de La Asomada. Sin embargo, este car\u00e1cter fortificado que se muestra al exterior no se corresponde con su aspecto interior, el cual pose\u00eda un patio rectangular de crucero con cuatro arriates a un nivel inferior y sendas albercas en los frentes menores que preced\u00edan a un p\u00f3rtico a trav\u00e9s del cual se acced\u00eda a los salones principales, los cuales dispon\u00edan al fondo de un mirador hacia el exterior. Pero nos llama la atenci\u00f3n que estos salones nos cuenten con alhan\u00edas laterales. Por su parte, los lados mayores estaban formados por una cruj\u00eda que articulaba el espacio en diferentes estancias comunicadas entre s\u00ed.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello evidencia una cierta funci\u00f3n residencial que queda, adem\u00e1s, avalada en los \u00e1ngulos del edificio, a excepci\u00f3n del suroccidental (donde se encontraba la entrada al recinto), los cuales estaban conformados por un patio central en torno al cual se articulaban diferentes estancias en el interior de las torres de las esquinas, dotadas de espacios destinados al almacenamiento en un nivel inferior.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por todas estas particularidades se ha llegado a plantear cu\u00e1l pudo haber sido la funci\u00f3n de esta construcci\u00f3n. Tradicionalmente se ha venido identificando con la residencia de recreo de Ibn Mardan\u012b\u0161; sin embargo, M\u00aa Jes\u00fas Rubiera Mata propon\u00eda una funci\u00f3n vial que respondiera a un modelo de \u201calbergue de lujo y oficial\u201d, teniendo adem\u00e1s en cuenta la existencia de otras construcciones con este mismo nombre de <em>Qa\u1e63r b. Sa\u02bdd <\/em>en el extenso territorio del emir murciano, como as\u00ed aparecen documentados en Finestrat y Calpe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, e independientemente de la funci\u00f3n que pudo haber tenido esta obra, los fragmentos recuperados de yeser\u00edas y z\u00f3calos pintados han permitido a los especialistas corroborar su fecha de construcci\u00f3n bajo el gobierno de Ibn Mardan\u012b\u0161, cuyo barroquismo es una clara caracter\u00edstica de la est\u00e9tica impuesta por el emir murciano ante la presencia almohade en el resto de al-Andalus, como pudo haberse dado, porqu\u00e9 no, en el oratorio del alc\u00e1zar de Murcia o en la antigua <em>D\u0101r a\u1e63-\u1e62ugr\u00e0<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegados a este punto, hemos visto algunas de las manifestaciones hist\u00f3rico-art\u00edsticas m\u00e1s representativas que reflejan el esplendor al que lleg\u00f3 la capital murciana bajo el reinado de Ibn Mardan\u012b\u0161 durante los primeros a\u00f1os de ocupaci\u00f3n almohade en la Pen\u00ednsula. As\u00ed se deduce, al mismo tiempo, del siguiente texto de al-Yasa\u2018 (m. 1179), que cita al-\u1e0eahab\u012b (m. 1348), en el que dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tiempos no cesaron de servirle [a Ibn Mardan\u012b\u0161], pues se preocup\u00f3 por reunir quien fabricara m\u00e1quinas de guerra, edificios y delicadas labores de exorno, y se dedic\u00f3 a construir asombrosas alcazabas y grandes paseos y jardines<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas:<\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Es el caso de los <em>Anales Toledanos<\/em>, la <em>Cr\u00f3nica latina de los reyes de Castilla<\/em>, el <em>Chronicon mundi<\/em> de Lucas de Tuy, la<em> Historia Arabvm<\/em> de Rodrigo Jim\u00e9nez de Rada y la <em>Primera Cr\u00f3nica General de Espa\u00f1a<\/em>, entre otras.<\/li>\n\n\n\n<li>Con independencia del origen de su nombre, es el caso de Dozy, Codera y Zaid\u00edn, Jacinto Bosch Vil\u00e1 o Viguera Molins, entre otros. Incluso al-Maqqar\u012b (1578-1632) ya hace referencia a su raigambre cristiana.<\/li>\n\n\n\n<li>As\u00ed sucedi\u00f3 con Ram\u00f3n Berenguer IV, conde de Barcelona (1130-1162), Alfonso VII de Castilla y Le\u00f3n e, incluso, con las rep\u00fablicas de Pisa y G\u00e9nova.<\/li>\n\n\n\n<li>As\u00ed se desprende del <em>Kit\u0101b al-\u1e24ulla al-siyar\u0101\u2019 f\u012b \u0161u&#8217;ar\u0101&#8217; al-umar\u0101&#8217; (Libro de la t\u00fanica de hilos de oro acerca de los emires poetas)<\/em> de Ibn al-Abb\u0101r (1199-1260) con la entrada y el saqueo de Ibn Ra\u0161\u012bq (en nombre de Ibn \u2018Amm\u0101r) de los tesoros del alc\u00e1zar de Murcia en el a\u00f1o 1078.<\/li>\n\n\n\n<li>Incluso sabemos por Ibn \u1e62\u0101\u1e25ib al-\u1e62al\u0101 c\u00f3mo, en el a\u00f1o 1172, el califa Ab\u016b Ya\u2018q\u016bb Y\u016bsuf se instal\u00f3 en el alc\u00e1zar de Murcia tras la campa\u00f1a de Huete, lo que demuestra la continuidad ocupacional que mantuvo este \u00e1mbito de poder.<\/li>\n\n\n\n<li>Traducci\u00f3n realizada por Alfonso Carmona de la edici\u00f3n \u00e1rabe de M. A.&nbsp;In\u0101n&nbsp;(1973) (Alejandro&nbsp;Garc\u00eda Avil\u00e9s,&nbsp;<em>\u00ab<\/em>Arte y poder en Murcia en la \u00e9poca de Ibn&nbsp;Mardanish&nbsp;(1147- 1172)\u00bb, en Joaqu\u00edn&nbsp;B\u00e9rchez&nbsp;y Amadeo Serra&nbsp;Desfilis&nbsp;(eds.),<em>&nbsp;El Mediterr\u00e1neo y el arte espa\u00f1ol:&nbsp;actas del XI Congreso Nacional del CEHA&nbsp;<\/em>(Valencia, septiembre de 1996), Valencia, 1998, p. 31).<\/li>\n\n\n\n<li>Recogido por Julio Navarro Palaz\u00f3n y Pedro Jim\u00e9nez Castillo,&nbsp;\u201cArquitectura&nbsp;mardanis\u00ed\u201d, en Rafael L\u00f3pez Guzm\u00e1n (coord.),&nbsp;<em>La arquitectura del&nbsp;Islam&nbsp;occidental<\/em>,&nbsp;Barcelona, 1995,&nbsp;p. 117.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Eiroa Rodr\u00edguez, Jorge Alejandro y G\u00f3mez R\u00f3denas, M\u00aa \u00c1ngeles (coords.), <em><a href=\"https:\/\/www.museosregiondemurcia.es\/documents\/2624878\/4519547\/El+Rey+Lobo\/1a7e09e6-12a9-4700-a90b-9938d8b7faa7\">Rey Lobo. El legado de Ibn Mardanis, 1147-1172<\/a><\/em> (cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n celebrada del 20 de junio al 1 de diciembre de 2019), Murcia, 2019.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Garc\u00eda Avil\u00e9s, Alejandro, \u201c<a href=\"https:\/\/webs.um.es\/agaviles\/miwiki\/lib\/exe\/fetch.php?media=ibn_mardanish2.pdf\">Arte y poder en Murcia en la \u00e9poca de Ibn Mardanish (1147-1172)<\/a>\u201d, en Joaqu\u00edn B\u00e9rchez y Amadeo Serra Desfilis (eds.), <em>El Mediterr\u00e1neo y el arte espa\u00f1ol: actas del XI Congreso Nacional del CEHA<\/em> (Valencia, septiembre de 1996), Valencia, 1998, pp. 31-37.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Krasner Balbale, Abigail, <em>The Wolf King. Ibn Mardan\u012bsh and the Construction of Power in al-Andalus<\/em>, Ithaca (New York), 2022.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Navarro Palaz\u00f3n, Julio y Jim\u00e9nez Castillo, Pedro, \u201cArquitectura mardanis\u00ed\u201d, en Rafael L\u00f3pez Guzm\u00e1n (coord.), <em>La arquitectura del Islam occidental<\/em>, Barcelona, 1995, pp. 117-136.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Navarro Palaz\u00f3n, Julio y Jim\u00e9nez Castillo, Pedro, \u201cLa arquitectura de Ibn Mardan\u00eesh: revisi\u00f3n y nuevas aportaciones\u201d,<em> <\/em>en Gonzalo M. Borr\u00e1s Gualis y Bernab\u00e9 Caba\u00f1ero Subiza (coords.),<em> La Aljafer\u00eda y el Arte del Islam Occidental en el siglo XI. Actas del Seminario Internacional <\/em>(Zaragoza, 1-3 de diciembre de 2004), Zaragoza, 2012, pp. 291-350.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Robles Fern\u00e1ndez, Alfonso, \u201c<a href=\"https:\/\/digitum.um.es\/digitum\/handle\/10201\/48037\">Estudio arqueol\u00f3gico de los palacios andalus\u00edes de Murcia (siglo X-XV): Tratamiento ornamental e influencia en el entorno<\/a>\u201d, Tesis Doctoral, Universidad de Murcia, 2016.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Robles Fern\u00e1ndez, Alfonso y Pozo Mart\u00ednez, Indalecio, \u201c<a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/24250087\/REGNUM_MURCIAE_G%C3%89NESIS_Y_CONFIGURACI%C3%93N_DEL_REINO_DE_MURCIA\">Regnum Murciae. G\u00e9nesis y configuraci\u00f3n del Reino de Murcia<\/a>\u201d, en Alfonso Robles Fern\u00e1ndez e Indalecio Pozo Mart\u00ednez (ed.), <em>Regnum Murciae. G\u00e9nesis y configuraci\u00f3n del Reino de Murcia<\/em>, (Cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n celebrada en Murcia del 17 de abril al 8 de junio de 2008), Murcia, 2008, pp. 15-31.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>S\u00e1nchez Pravia, Jos\u00e9 Antonio y Garc\u00eda Bl\u00e1nquez, Luis Alberto, \u201cFulgor en el alc\u00e1zar musulm\u00e1n de Murcia. El conjunto religioso-funerario de San Juan de Dios\u201d, en Maribel Parra Lled\u00f3 y Alfonso Robles Fern\u00e1ndez (coords.), <em>Las artes y las ciencias en el Occidente musulm\u00e1n: sabios murs\u00edes en las cortes mediterr\u00e1neas<\/em>, (Cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n celebrada del 21 de junio de 2007 al 6 de enero de 2008), Murcia, 2007, pp. 234-250.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ignacio Gonz\u00e1lez Cavero<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":4196,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[178,361,22],"tags":[91,94,395,180,101],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-4187","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura-material","8":"category-lugares","9":"category-personajes","10":"tag-almohades","11":"tag-arquitectura-andalusi","12":"tag-ibn-mardanish","13":"tag-intercambios-culturales","14":"tag-murcia","16":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/image-2.png?fit=1920%2C1080&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4187"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4200,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4187\/revisions\/4200"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4196"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4187"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=4187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}