{"id":4110,"date":"2023-04-14T09:29:36","date_gmt":"2023-04-14T07:29:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4110"},"modified":"2023-04-13T11:40:36","modified_gmt":"2023-04-13T09:40:36","slug":"lisboa-en-garb-al-andalus-al-aq%e1%b9%a3a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4110","title":{"rendered":"Lisboa en Garb al-Andalus al-Aq\u1e63\u0101"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Entre dos cartas, escritas a una distancia de varios siglos, nos acercarnos a la historia de la Lisboa isl\u00e1mica<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/lisboa.academia.edu\/ManuelFialho\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Manuel Fialho<\/a><br>Universidade de Lisboa<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"307\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lisbon_panorama_from_Castle_-_003.jpg?resize=1000%2C307&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4111\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lisbon_panorama_from_Castle_-_003.jpg?resize=1024%2C314&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lisbon_panorama_from_Castle_-_003.jpg?resize=300%2C92&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lisbon_panorama_from_Castle_-_003.jpg?resize=768%2C235&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lisbon_panorama_from_Castle_-_003.jpg?resize=1536%2C470&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lisbon_panorama_from_Castle_-_003.jpg?w=1838&amp;ssl=1 1838w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vista de Lisboa desde el castillo. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Lisbon_panorama_from_Castle_-_002.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia commons.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo sobre la Lisboa musulmana (al-U\u0161b\u016bna en \u00e1rabe) se centra en un per\u00edodo cronol\u00f3gico que se puede circunscribir en dos momentos en los que se escribieron dos cartas. La primera, por un musulm\u00e1n, a mediados del siglo IX, y la otra por un cristiano, tres siglos despu\u00e9s. El lapso de tiempo entre estas dos cartas coincide con el per\u00edodo en que Lisboa era verdaderamente musulmana, es decir, cuando estaba dominada pol\u00edticamente por autoridades que formaban parte del mundo isl\u00e1mico, en ese ultraperif\u00e9rico <em>Garb al-Andalus al-Aq\u1e63\u0101<\/em>, el extremo del Occidente de al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pleno verano de 844, \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n II, cuarto emir de al-Andalus, recibi\u00f3 de Wahb All\u0101h ibn \u1e24azm, el primer gobernador conocido de al-U\u0161b\u016bna, una carta en la que este \u00faltimo le advert\u00eda que varias decenas de barcos pertenecientes a los Ma\u01e7\u016bs, es decir, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=3951\" target=\"_blank\">vikingos<\/a>, se preparaban para atacar la ciudad. En respuesta, el emir omeya, seg\u00fan el cronista Ibn \u02bdI\u1e0f\u0101r\u012b, dio instrucciones al gobernador para que se mantuviera alerta, sin hacer referencia a ning\u00fan tipo de apoyo que pudiera enviarse a Lisboa. Esta informaci\u00f3n revela bien, no s\u00f3lo las limitaciones de la potencia emiral a la hora de proteger la costa atl\u00e1ntica de su vasto territorio ib\u00e9rico, sino tambi\u00e9n las dificultades a las que se enfrentaba Lisboa al no contar con el apoyo de una armada que le permitiera una cierta seguridad mar\u00edtima, fundamental aspecto para una ciudad situada en la desembocadura de uno de los mayores estuarios europeos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres siglos despu\u00e9s, en octubre de 1147, un cl\u00e9rigo ingl\u00e9s escribe una carta dirigida a un tal Osberno, narrando con detalle uno de los grandes logros de la segunda cruzada, a saber, la conquista de Lisboa por Afonso Henriques y los cruzados. La descripci\u00f3n de la ciudad revela una ciudad de tama\u00f1o considerable, especialmente a los ojos de un hombre del norte de Europa, notoriamente poco acostumbrado al tama\u00f1o de las ciudades mediterr\u00e1neas. Al-U\u0161b\u016bna quiz\u00e1s fuese la ciudad m\u00e1s grande que este cruzado hab\u00eda visto. La Lisboa musulmana alcanzaba, en su fase final, unas 60 hect\u00e1reas de superficie urbana, es decir, era una ciudad de segunda, en la escala urbana de al-Andalus, en el mismo grupo que Almer\u00eda, Murcia o Valencia y sin duda la mayor de Garb al-Andalus. Este hecho s\u00f3lo se ha puesto de manifiesto en los \u00faltimos a\u00f1os, con la relectura de fuentes documentales junto con los datos de las numerosas excavaciones arqueol\u00f3gicas que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, han desvelado la verdadera dimensi\u00f3n urbana de al-U\u0161b\u016bna, una ciudad mucho m\u00e1s grande de lo que antes se pensaba.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/1-Portugal-na-Carta-de-Idrissi.jpg?resize=612%2C447&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4112\" width=\"612\" height=\"447\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/1-Portugal-na-Carta-de-Idrissi.jpg?resize=1024%2C749&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/1-Portugal-na-Carta-de-Idrissi.jpg?resize=300%2C219&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/1-Portugal-na-Carta-de-Idrissi.jpg?resize=768%2C562&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/1-Portugal-na-Carta-de-Idrissi.jpg?w=1218&amp;ssl=1 1218w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El Garb en una reconstituci\u00f3n de la Tabula Rogeriana (al-Idr\u012bs\u012b) (c. 1154)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre la composici\u00f3n de estas dos ep\u00edstolas, es decir, entre mediados del siglo IX y mediados del XII, la ciudad de la desembocadura del Tajo creci\u00f3 mucho, pues su \u00e1rea urbana se habr\u00eda duplicado f\u00e1cilmente, o quiz\u00e1s incluso m\u00e1s. Poco despu\u00e9s de la conquista de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica por el Islam, a principios del siglo VIII, es probable que la ciudad gozara de un estatus similar al recogido en el famoso tratado de Tudmir, en el Levante de al-Andalus. De ser as\u00ed, esto permit\u00eda a la mayor\u00eda cristiana permanecer en posesi\u00f3n de sus propiedades, manteniendo su religi\u00f3n, siempre y cuando se pagaran los impuestos que gravaban a los <em>\u1e0fimm\u00edes<\/em>. La <em>\u1e0fimma <\/em>era el estatus otorgado a los <em>ahl al-kit\u0101b<\/em>, \u00abla gente del Libro\u00bb, es decir, cristianos y jud\u00edos, receptores antes que los musulmanes de una Escritura sagrada. Adem\u00e1s de esta hip\u00f3tesis altamente probable, sabemos que en el a\u00f1o 809 un tal \u1e6cumlus intent\u00f3 iniciar una revuelta con base en al-U\u0161b\u016bna y que abarcaba el extremo occidental de al-Andalus hasta Coimbra. Pero en poco tiempo la insurrecci\u00f3n habr\u00eda sido sometida, y el l\u00edder rebelde acabar\u00e1 asesinado por sus propios compa\u00f1eros, que r\u00e1pidamente se pondr\u00e1n al servicio del emir de C\u00f3rdoba al-\u1e24akam I. Fue con posterioridad cuando se escribi\u00f3 nuestra primera carta, redactada en 844, momento en el que se hace incuestionable que la ciudad de la desembocadura del Tajo estaba gobernada directamente por autoridades isl\u00e1micas. Sin embargo, como hemos observado, la carta del gobernador y la propia respuesta del emir revelan una ciudad fr\u00e1gil y asustada, con pocos o ning\u00fan medio del poder emiral para protegerla. La incapacidad de hacerse con el control de la costa atl\u00e1ntica tuvo un gran impacto en el desarrollo de Lisboa. De hecho, pensamos que mucho m\u00e1s que la mera distancia de C\u00f3rdoba, a menudo referida como la cuesti\u00f3n que explica el desinter\u00e9s de los omeyas por al-U\u0161b\u016bna, deber\u00edamos considerar la inseguridad atl\u00e1ntica como el punto central. T\u00e9ngase en cuenta que la distancia que separa a Saraqus\u1e6da (Zaragoza) de la capital de los omeyas es superior en 200 km a la que separa a C\u00f3rdoba de la ciudad del Tajo y no por ello dej\u00f3 de ser Zaragoza una ciudad de gran importancia estrat\u00e9gica. Lo cierto es que Saraqus\u1e6da no estaba bajo la amenaza de ataques mar\u00edtimos como lo estaba Lisboa, algo que solo lleg\u00f3 a cambiar cuando el poder central decidi\u00f3 proteger eficazmente la ciudad del Garb. La primera evidencia de una nueva mirada del poder central sobre al-U\u0161b\u016bna est\u00e1 en la implantaci\u00f3n de un sistema de <em>\u1e6dal\u012b&#8217;a<\/em> y <em>\u1e25us\u016bn<\/em>, es decir, torres de vigilancia y fortificaciones, en la costa atl\u00e1ntica y tambi\u00e9n en el propio r\u00edo Tajo, implantaci\u00f3n que se habr\u00eda producido principalmente a partir de mediados del siglo IX.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero para que Lisboa desarrollara su potencial era necesario que se dieran dos factores: la creaci\u00f3n de una flota y la realizaci\u00f3n de trabajos de renovaci\u00f3n en el sistema defensivo de la ciudad. Y as\u00ed fue, gracias a la intervenci\u00f3n del <em>\u1e25\u0101\u01e7ib <\/em>Almanzor. La ciudad elegida para albergar la flota atl\u00e1ntica no ser\u00eda, sin embargo, Lisboa, sino Qa\u1e63r Ab\u012b D\u0101nis, la actual Alc\u00e1cer do Sal, donde Almanzor estableci\u00f3 una importante base naval, que obviamente tambi\u00e9n defender\u00eda Lisboa y el Tajo. El primer paso estaba dado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados del siglo pasado se encontr\u00f3 una l\u00e1pida con dos inscripciones, una en lat\u00edn y otra en \u00e1rabe, esta \u00faltima sin descifrar hasta hace unos a\u00f1os. Este ep\u00edgrafe revela que en el a\u00f1o 985 se llevaron a cabo importantes obras de remodelaci\u00f3n en la ciudad del Tajo que no se describen, pero que suponen una reforma del sistema defensivo, muy posiblemente del cerco urbano, que en varios tramos estaba sostenido por la muralla de la Antig\u00fcedad tard\u00eda. Es imposible decir con certeza en qu\u00e9 consisti\u00f3 la renovaci\u00f3n de <em>mad\u012bnat al-U\u0161b\u016bna<\/em>, que tambi\u00e9n pudo haber incluido reformas en los principales edificios p\u00fablicos, como la Gran Mezquita o los ba\u00f1os. Decir que este ep\u00edgrafe confirma la construcci\u00f3n de la Alcazaba de Lisboa en esta fecha es poco fiable, ya que la piedra que contiene la inscripci\u00f3n, a pesar de haber sido encontrada en la muralla del castillo, estaba fuera de su contexto original. Serv\u00eda en efecto de mera piedra de relleno que podr\u00eda proceder de cualquier parte de la ciudad, detalle que no se puede pasar por alto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea como fuere, lo cierto es que al-U\u0161b\u016bna se benefici\u00f3 decisivamente de la actuaci\u00f3n de remodelaci\u00f3n de Almanzor, no s\u00f3lo por las intervenciones urban\u00edsticas que ciertamente se produjeron, sino principalmente por la puesta en marcha de una flota atl\u00e1ntica que har\u00eda de la ciudad del Tajo un lugar mucho m\u00e1s seguro y atractivo para las iniciativas comerciales. Se inici\u00f3 as\u00ed un per\u00edodo de amplio crecimiento urbano sostenido en la producci\u00f3n agraria de su t\u00e9rmino productivo, mencionado por varios ge\u00f3grafos \u00e1rabes del siglo X, y tambi\u00e9n en el comercio mar\u00edtimo que Lisboa ahora pod\u00eda finalmente acoger. Por lo tanto, no sorprende que los datos de las excavaciones arqueol\u00f3gicas sugieran que los primeros signos de expansi\u00f3n en las afueras occidentales de la ciudad se remontan al siglo X. Adem\u00e1s, tenemos noticias por vez primera de un cad\u00ed (juez isl\u00e1mico) en la ciudad. Se trata de Hum\u0101m b. A\u1e25mad b. &#8216;Abd All\u0101h, un ulema de C\u00f3rdoba probablemente enviado por el poder central a esa Lisboa que poco a poco iba cobrando relevancia. Este Hum\u0101m b. A\u1e25mad fue una figura de cierta importancia en el panorama pol\u00edtico del oeste de al-Andalus, ya que tambi\u00e9n fue cad\u00ed en \u00c9vora y Santar\u00e9m, quiz\u00e1s operando como agente de Almanzor en el Garb. Por todo ello, podemos decir que la seguridad y estabilidad que proporcion\u00f3 la estrategia de Almanzor dio buenos frutos, como demuestra la vitalidad de al-U\u0161b\u016bna tras su intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como sabemos, los hijos de Almanzor no ten\u00edan la misma capacidad pol\u00edtica que su padre para mantener el dominio sobre al-Andalus. Desde principios del siglo XI fueron surgiendo varios reinos independientes, las taifas, por todo el territorio califal. Lisboa, en una etapa temprana, se integr\u00f3 en la gran taifa de Badajoz, en manos de \u1e62\u0101b\u016br al-\u02bd\u0100mir\u012b, un liberto de Almanzor de origen eslavo, que quer\u00eda establecer una dinast\u00eda en el Garb. Sin embargo, ser\u00eda el bereber Ibn al-Af\u1e6das, mano derecha de \u1e62\u0101b\u016br, quien instaurar\u00eda una dinast\u00eda con sede en Badajoz, apartando del poder a los herederos del antiguo l\u00edder. Seg\u00fan Ibn \u02bdI\u1e0f\u0101r\u012b, los hijos de \u1e62\u0101b\u016br se refugiaron en Lisboa, manteniendo el control de la ciudad hasta los a\u00f1os treinta de este siglo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/2-Lisboa-mourisca-Martins-Barata.jpg?resize=642%2C477&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4114\" width=\"642\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/2-Lisboa-mourisca-Martins-Barata.jpg?resize=1024%2C761&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/2-Lisboa-mourisca-Martins-Barata.jpg?resize=300%2C223&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/2-Lisboa-mourisca-Martins-Barata.jpg?resize=768%2C571&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/2-Lisboa-mourisca-Martins-Barata.jpg?w=1290&amp;ssl=1 1290w\" sizes=\"auto, (max-width: 642px) 100vw, 642px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00abE assim seria Lisboa mourisca toda de branco deitada como noiva na sua alcova nupcial\u00bb, Martins Barata, 1947<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que sucedi\u00f3 en al-U\u0161b\u016bna entre la ca\u00edda de \u1e62\u0101b\u016br y el final del gobierno af\u1e6das\u00ed a fines del siglo XI no est\u00e1 registrado en fuentes conocidas. Este hecho nos obliga a tratar de comprender la historia de la ciudad a partir de la arqueolog\u00eda, a considerar detenidamente los diccionarios biogr\u00e1ficos y tambi\u00e9n a observar lo que sucede en las ciudades y reinos que interactuaron con la ciudad del Tajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los niveles de islamizaci\u00f3n en la ciudad ya eran considerables a mediados del siglo XI, ya que solo esto explica la existencia de familias de ulemas de Lisboa, como la de Ab\u016b l-\u1e24asan &#8216;Al\u012b b. Ism\u0101\u02bd\u012bl al-Fihr\u012b al-Qura\u0161\u012b, nacido en Sacav\u00e9m, que estudi\u00f3 en C\u00f3rdoba, llegando a ser maestro de <em>adab <\/em>y poes\u00eda \u00e1rabe, reconocido como erudito en derecho y tradici\u00f3n isl\u00e1mica. Algunos otros ulemas de Lisboa de esta \u00e9poca parecen ser de origen bereber, a pesar de tener nisbas tribales \u00e1rabes, lo que indica una adopci\u00f3n onom\u00e1stica que a menudo reflejaba un v\u00ednculo clientelar. Pero Lisboa, al margen de la presencia de algunos casos de ulemas puntuales, estaba muy lejos de ser un centro de conocimiento en al-Andalus. De hecho, los ulemas de Lisboa que visitaron o estudiaron en C\u00f3rdoba rara vez regresaron a Lisboa y no hay noticias de que alguno de ellos creara una red de disc\u00edpulos locales. Adem\u00e1s, no hay informaci\u00f3n sobre ulemas que hayan viajado a la ciudad de Tajo para estudiar all\u00ed. Al-U\u0161b\u016bna fue una ciudad que viv\u00eda principalmente de los productos elaborados en su t\u00e9rmino y de la posici\u00f3n estrat\u00e9gica que ocupaba en las rutas comerciales, aspecto que cobr\u00f3 relevancia precisamente a partir de principios del siglo XI. Por tanto, los lisboetas de esta \u00e9poca posiblemente estar\u00edan liderados por familias bereberes profundamente islamizadas y arabizadas, plenamente insertas en el universo cultural y en el panorama pol\u00edtico de al-Andalus. Adem\u00e1s de las \u00e9lites bereberes, es muy probable que una parte considerable de la poblaci\u00f3n de al-U\u0161b\u016bna siguiera siendo cristiana, aunque en gran parte arabizada, ya que las comunidades cristianas del Garb mantuvieron una importante presencia demogr\u00e1fica hasta muy tarde, como veremos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es muy dif\u00edcil percibir el grado de influencia de los af\u1e6das\u00edes de Badajoz en esta ciudad que se ubicaba en el extremo occidental de su taifa, e incluso es posible que los lisboetas hayan logrado alg\u00fan tipo de autonom\u00eda, navegando en las complejas aguas de la pol\u00edtica del siglo XI occidental peninsular que estaba guiada por varias potencias no solo musulmanas sino tambi\u00e9n cristianas: los af\u1e6das\u00edes de Badajoz, los \u02bdabbad\u00edes de Sevilla, Alfonso VI de Le\u00f3n y Castilla y el conde Enrique de Borgo\u00f1a. De lo que s\u00ed podemos estar seguros es de que la ciudad sigui\u00f3 creciendo e incluso aument\u00f3 su dinamismo econ\u00f3mico durante el per\u00edodo de las taifas, como lo indican los restos arqueol\u00f3gicos, a saber, la aparici\u00f3n de huellas de consumo y tambi\u00e9n de producci\u00f3n alfarera, tanto importada como local, en varios lugares de la ciudad durante el siglo XI, realidad que parece ser mucho m\u00e1s se\u00f1alada en el siglo anterior. Adem\u00e1s de las huellas de la vida cotidiana, la Arqueolog\u00eda ha revelado otros factores que confirman el indudable dinamismo de la ciudad en ese poco conocido siglo XI. En este per\u00edodo se construye el barrio residencial en lo alto del cerro del Castelo, que se puede visitar en el actual n\u00facleo arqueol\u00f3gico del Castelo de S. Jorge, que configura un barrio donde habitar\u00edan las \u00e9lites m\u00e1s cercanas al poder, en casas de patio central con tama\u00f1o muy razonable. Tambi\u00e9n parece que durante el mismo per\u00edodo se llevaron a cabo importantes obras en el centro de la medina, quiz\u00e1s vinculadas a la construcci\u00f3n o renovaci\u00f3n del conjunto de la mezquita aljama de la ciudad, sobre el que todav\u00eda estamos esperando los resultados de las \u00faltimas excavaciones. Se pavimentaron las v\u00edas m\u00e1s importantes de la periferia occidental, espacio donde funcionaban hornos de cer\u00e1mica que produc\u00edan loza para el consumo de los habitantes de la ciudad y su territorio. En ambas zonas en las afueras de la ciudad se puede observar la expansi\u00f3n urbana que se produjo en el siglo XI, durante el cual Lisboa parece haber crecido en todas las direcciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llegada de los almor\u00e1vides a principios del siglo XII no perturb\u00f3 lo m\u00e1s m\u00ednimo la expansi\u00f3n urbana de al-U\u0161b\u016bna. Por el contrario, la ciudad continu\u00f3 su crecimiento, aumentando en superficie y tambi\u00e9n en densidad urbana. Una vez m\u00e1s, la arqueolog\u00eda revel\u00f3 otro barrio residencial que demuestra un trazado urbano planificado y regular, en la Pra\u00e7a da Figueira, cerca de una importante v\u00eda que sal\u00eda de la ciudad hacia el Noroeste. Este barrio, por el tama\u00f1o de sus peque\u00f1as casas, parece haber estado habitado por segmentos sociales muy diferentes a las \u00e9lites que viv\u00edan en la Alc\u00e1\u00e7ova. Mientras el arrabal crec\u00eda con peque\u00f1as casas construidas en poco tiempo, en la Alc\u00e1\u00e7ova las \u00e9lites almor\u00e1vides pintaban y remodelaban sus viviendas en lo alto del Cerro del Castillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo XII, hacia 1109, la ciudad de la desembocadura del Tajo tuvo un visitante inesperado. Sigurd Magnusson, rey de Noruega, trajo una vez m\u00e1s una flota procedente del norte a las tranquilas aguas del Tajo, con la diferencia de que el rey vikingo ahora era cristiano. En la epopeya que narra el paso del rey cruzado por Lisboa, hay un comentario en el que se afirma que Lisboa era mitad pagana y mitad cristiana, lo que lleva a pensar que la presencia cristiana a\u00fan era notable a principios de el siglo XII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos al momento en que se escribe la segunda carta, la que narra la conquista de Lisboa por los cruzados y por Afonso Henriques. A trav\u00e9s de las descripciones del cruzado y tambi\u00e9n de la descripci\u00f3n de la ciudad en <em>Kit\u0101b Ru\u01e7ar<\/em> del ge\u00f3grafo \u00e1rabe al-Idr\u012bs\u012b, obra compuesta en el mismo per\u00edodo, conocemos con mucho m\u00e1s detalle la al-U\u0161b\u016bna de la \u00faltima fase del dominio isl\u00e1mico.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/3-Lo-cerco-de-Lisboa-1147-Martins-Barata.jpg?resize=578%2C390&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4115\" width=\"578\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/3-Lo-cerco-de-Lisboa-1147-Martins-Barata.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/3-Lo-cerco-de-Lisboa-1147-Martins-Barata.jpg?resize=300%2C203&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/3-Lo-cerco-de-Lisboa-1147-Martins-Barata.jpg?resize=768%2C519&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 578px) 100vw, 578px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00abOs portugueses no cerco de 1147 assaltando as portas da muralha\u00bb, Martins Barata, 1947.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios del verano de 1147, Lisboa era una ciudad muy populosa, como apunt\u00f3 el cruzado, asombrado por su tama\u00f1o y dinamismo, describi\u00e9ndola como \u201cla m\u00e1s rica y opulenta en provisiones de toda \u00c1frica y de gran parte del Europa\u00bb. Esta afirmaci\u00f3n es claramente hiperb\u00f3lica, pero aun as\u00ed, revela una ciudad llena de vigor y donde se acumulaban refugiados provenientes no s\u00f3lo de las afueras de la ciudad, sino tambi\u00e9n de Santar\u00e9m, tomada en la primavera del mismo a\u00f1o. Tanto el cruzado como al-Idr\u012bs\u012b son un\u00e1nimes en elogiar las murallas de la ciudad y sus ba\u00f1os de agua caliente. El cruzado ofrece una descripci\u00f3n paradis\u00edaca de los campos que formaban el t\u00e9rmino de Lisboa, \u201ctanto los \u00e1rboles como los vi\u00f1edos\u201d. La caza, los p\u00e1jaros, la sal, los olivos, el oro, la plata y los impresionantes higos de Lisboa causaron gran admiraci\u00f3n al cruzado, pero es al-Idr\u012bs\u012b quien conoce mejor las din\u00e1micas internas de la vida urbana y quien nos explica que una de las grandes riquezas de Lisboa, como de Santar\u00e9m, es la productividad excepcional de la llanura de Bala\u1e6da, es decir, la Valada. As\u00ed se configur\u00f3 la zona regada por el Tajo que abastec\u00eda a ambas ciudades, sirviendo tanto a Lisboa, puerto comercial, como a Santar\u00e9m, ciudad a la que hay que tener en cuenta para entender la Lisboa musulmana pues funcionaba como base militar que defend\u00eda todo el Bajo Tajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora sabemos que la descripci\u00f3n del cruzado, enviada a Inglaterra, se acercaba mucho a la verdad, sobre todo cuando insiste en la relevancia de los \u201csuburbios que se cobijaban bajo las murallas, como barrios recortados en las rocas, de tal manera que cada barrio parece un castillo bien fortificado, tales son los obst\u00e1culos que lo rodean\u201d. De hecho, tanto el tama\u00f1o en t\u00e9rminos de \u00e1rea como la densidad urbana de ambas zonas en las afueras fueron muy significativas, con especial \u00e9nfasis en la zona occidental, la que mejor conoci\u00f3 el cruzado, ya que fue en sus estrechas calles donde luch\u00f3, siendo el lado occidental de la ciudad el que tomaron los cruzados ingleses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, cabe se\u00f1alar que aunque ni al-Idr\u012bs\u012b ni los resultados de las excavaciones arqueol\u00f3gicas mencionan los <em>asw\u0101q <\/em>de al-U\u0161b\u016bna, es decir, los mercados donde fluy\u00f3 toda la riqueza productiva del t\u00e9rmino de Lisboa y Valada, es sin embargo posible intuir su relevancia en la carta del cruzado y tambi\u00e9n percibir su posici\u00f3n topogr\u00e1fica a trav\u00e9s de la documentaci\u00f3n cristiana medieval. De hecho, en toda la documentaci\u00f3n de los siglos XII y XIII, las \u00fanicas tiendas registradas en el interior de la medina se ubican en el espacio comprendido entre la Catedral, es decir, en el lugar donde estuvo la Mezquita Mayor, y la puerta principal de la ciudad, una posici\u00f3n com\u00fan para el zoco principal de cualquier ciudad medieval isl\u00e1mica. Este parece haber sido el caso de Lisboa. Este mercado intramuros habr\u00eda continuado por la puerta llamada al-B\u0101b al-Kab\u012br, tambi\u00e9n conocida como B\u0101b al-Garb, a lo largo de la arteria principal que sal\u00eda de la ciudad hacia el Noroeste. As\u00ed, podemos suponer la existencia de un importante zoco extramuros, posiblemente correspondiente a las \u201ccalles de los mercaderes\u201d a las que se refiere el cruzado por su excepcional anchura, cuando se queja de las dificultades que la estrechez de las calles de Lisboa ocasionaba al avance militar de los cruzados. Ser\u00eda en estos mercados de Lisboa donde se encontrar\u00edan los \u201cmuchos mercaderes de todas las regiones de Espa\u00f1a y de \u00c1frica\u201d a los que se refiere el cruzado, datos que ahora podemos cruzar con los resultados de la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica que revela contactos probados entre Lisboa y C\u00f3rdoba, Sevilla, Toledo, Denia, Pechina, Almer\u00eda y M\u00e1laga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para finalizar nuestro recorrido por la historia y las calles de la Lisboa isl\u00e1mica, nos gustar\u00eda se\u00f1alar que si Lisboa se ubic\u00f3 en el fin del mundo conocido para un cruzado cristiano y, en consecuencia, en el comienzo del mundo desconocido y hostil del Islam, la misma ciudad estaba exactamente en la posici\u00f3n opuesta, pero similar, para un ge\u00f3grafo musulm\u00e1n, como Ibn \u1e24awqal, que consideraba el Tajo como el \u00faltimo r\u00edo del Mediterr\u00e1neo. Al-U\u0161b\u016bna fue, a lo largo de los siglos de dominio isl\u00e1mico, no s\u00f3lo una ciudad perif\u00e9rica, sino sobre todo un punto de cruce de fronteras entre civilizaciones, una ciudad del sur pero situada en la orilla norte del vasto r\u00edo Tajo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para Ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>A conquista de Lisboa aos Mouros : relato de um cruzado<\/em> (2018) trad. Aires A. Nascimento, introd. Maria Jo\u00e3o V. Branco. 3\u00aa ed. Lisboa: Nova Vega.<\/li>\n\n\n\n<li>Branco Correia, Fernando (2017) \u00abVikings no Ocidente do al-Andalus: Alguns t\u00f3picos em redor do impacto da sua chegada na costa pr\u00f3xima do Tejo &#8211; Vikings in the west of al-Andalus. Some topics surrounding the impact of their arrival at the coast near the Tagus\u00bb, <em>Hist\u00f3ria <\/em>(S\u00e3o Paulo) v. 35, pp. 1-24, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/dspace.uevora.pt\/rdpc\/handle\/10174\/21969\" target=\"_blank\">https:\/\/dspace.uevora.pt\/rdpc\/handle\/10174\/21969<\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>Fernandes, Hermenegildo (2018) \u00abOs Madjus atrav\u00e9s do Espelho: Algumas glossas em torno da incurs\u00e3o de 844\u00bb en <em>Mil Anos da Incurs\u00e3o Normanda ao Castelo de Vermoim<\/em>, Porto: CITCEM, pp. 87-110.<\/li>\n\n\n\n<li>Fernandes, Hermenegildo (2020) \u00abAlguns problemas em torno de uma transi\u00e7\u00e3o urbana no sudoeste da Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica (s\u00e9culos XI-XII)\u00bb, <em>Abastecer a Cidade na Europa Medieval. Provisioning Medieval European Towns<\/em>, Lisboa: IEM, pp. 37-61.<\/li>\n\n\n\n<li>Fialho Silva, Manuel (2022) <em>Muta\u00e7\u00e3o Urbana na Lisboa Medieval: das Taifas a D. Dinis<\/em>. Lisboa: Centro de Hist\u00f3ria, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/hdl.handle.net\/10451\/56430\" target=\"_blank\">http:\/\/hdl.handle.net\/10451\/56430<\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>Fierro, Maribel (2007) \u201cOs ulemas de Lisboa\u201d, <em>Lisboa medieval. Os rostos da Cidade<\/em>, ed. Lu\u00eds Cruz, Lu\u00eds Filipe Oliveira e Jo\u00e3o Lu\u00eds Fontes, Lisboa: Livros Horizonte, pp. 33-59.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Fialho<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":4111,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[361],"tags":[388,297],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-4110","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-lugares","8":"tag-lisboa","9":"tag-portugal","11":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lisbon_panorama_from_Castle_-_003.jpg?fit=1838%2C563&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4110"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4121,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4110\/revisions\/4121"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4110"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=4110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}