{"id":4065,"date":"2023-03-10T09:57:00","date_gmt":"2023-03-10T08:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4065"},"modified":"2023-03-08T19:01:18","modified_gmt":"2023-03-08T18:01:18","slug":"claudio-sanchez-albornoz-y-su-vision-de-al-andalus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4065","title":{"rendered":"Claudio S\u00e1nchez-Albornoz y su visi\u00f3n de al-Andalus"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Don Claudio era plenamente consciente de que la \u00fanica manera de conocer de la mejor forma posible el pasado alto-medieval de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica era acudiendo a las fuentes latinas y \u00e1rabes y, como buen historiador que era, cotejarlas<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/historicas.unam.mx\/investigacion\/investigadores\/riossaloma.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mart\u00edn F. R\u00edos Saloma<\/a><br>Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas<br>Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"373\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/sanchez-albornoz-cabecera.jpg?resize=1000%2C373&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4070\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/sanchez-albornoz-cabecera.jpg?resize=1024%2C382&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/sanchez-albornoz-cabecera.jpg?resize=300%2C112&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/sanchez-albornoz-cabecera.jpg?resize=768%2C287&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/sanchez-albornoz-cabecera.jpg?w=1361&amp;ssl=1 1361w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Claudio S\u00e1nchez-Albornoz y Mendui\u00f1a. <a href=\"http:\/\/bdh-rd.bne.es\/viewer.vm?id=0000249619&amp;page=1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Digital Hisp\u00e1nica.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Claudio S\u00e1nchez-Albornoz&nbsp;: historiador y pol\u00edtico<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claudio S\u00e1nchez-Albornoz y Mendui\u00f1a (1893-1984) fue uno de los historiadores espa\u00f1oles m\u00e1s prol\u00edficos del siglo XX. Aunque de familia abulense, naci\u00f3 en Madrid, en la c\u00e9ntrica plaza de Celenque. Realiz\u00f3 sus estudios en la Universidad Central de Madrid (1911-1914) y gracias a la influencia de Eduardo de Hinojosa se decant\u00f3 por la historia institucional y del derecho en la alta Edad Media. Alumno notable, cont\u00f3 a lo largo de su trayectoria universitaria con apoyos como los de Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal o Jos\u00e9 Ortega y Gasset, quienes le allanaron el camino para la obtenci\u00f3n de distintas becas concedidas por la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios (JAE) o para acceder a puestos de alto nivel en la universidad madrile\u00f1a, de la que lleg\u00f3 a convertirse en rector en el bienio 1932-1934.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/02PlacaenlacasanatalCSA.jpg?resize=354%2C472&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4068\" width=\"354\" height=\"472\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/02PlacaenlacasanatalCSA.jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/02PlacaenlacasanatalCSA.jpg?resize=225%2C300&amp;ssl=1 225w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/02PlacaenlacasanatalCSA.jpg?resize=630%2C840&amp;ssl=1 630w\" sizes=\"auto, (max-width: 354px) 100vw, 354px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Placa conmemorativa en el edificio en que naci\u00f3 Claudio S\u00e1nchez-Albornoz. Plaza de Celenque 1, Madrid. Espa\u00f1a. Fotograf\u00eda. Mart\u00edn R\u00edos. Archivo personal.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los primeros a\u00f1os de su derrotero intelectual, poco le interes\u00f3 el estudio de las sociedades isl\u00e1micas, centrado como estaba en el an\u00e1lisis de las estructuras feudales. Sin embargo, en el a\u00f1o de 1921, la Real Academia Espa\u00f1ola y la Real Academia de la Historia convocaron al \u201cPremio Nacional Covadonga\u201d con el objetivo de conmemorar el 1200 aniversario de la batalla en que Pelayo hab\u00eda vencido por vez primera a los musulmanes, iniciando el proceso de expansi\u00f3n territorial que la historiograf\u00eda del siglo XIX denomin\u00f3 como Reconquista. S\u00e1nchez-Albornoz entreg\u00f3 en diciembre de 1922 el manuscrito de su trabajo intitulado <em>Instituciones sociales y pol\u00edticas del reino de Asturias, <\/em>que le hizo acreedor al premio al a\u00f1o siguiente. La obtenci\u00f3n de tal distinci\u00f3n signific\u00f3, por un lado, su acceso a la Real Academia de la Historia como acad\u00e9mico numerario en 1925. Por el otro, se tradujo en la formulaci\u00f3n de una nueva problem\u00e1tica hist\u00f3rica gracias a la cual pretend\u00eda dilucidar cu\u00e1l hab\u00eda sido el papel del islam peninsular en la forja del feudalismo hispano, tal y como lo anunci\u00f3 en la conferencia que pronunci\u00f3 el 14 de diciembre de 1929 en la Facultad de Derecho de Oviedo con el t\u00edtulo <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.boe.es\/biblioteca_juridica\/anuarios_derecho\/articulo.php?id=ANU-H-1929-10058700588\" target=\"_blank\">\u201cLos \u00e1rabes y los or\u00edgenes del feudalismo\u201d<\/a>, sobre la que volveremos m\u00e1s adelante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En abril de 1931, S\u00e1nchez-Albornoz se convirti\u00f3 en diputado por la provincia de \u00c1vila bajo las siglas Acci\u00f3n Republicana. Nuestro historiador combin\u00f3 a lo largo de cinco a\u00f1os su pasi\u00f3n por la historia y sus cargos acad\u00e9micos con sus responsabilidades pol\u00edticas, pues lleg\u00f3 a ser ministro de Exteriores (octubre-diciembre de 1933) y vicepresidente de las Cortes (1936). Las pugnas en el interior del gobierno republicano durante el a\u00f1o de 1936 le hicieron salir del Consejo de Ministros, convirti\u00e9ndose en mayo de aquel a\u00f1o en embajador de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola ante Portugal. Fue en Lisboa donde, en el ejercicio de sus funciones diplom\u00e1ticas, tuvo conocimiento del golpe militar protagonizado por Francisco Franco y otros generales. El avance del autodenominado \u201cEj\u00e9rcito Nacional\u201d, las simpat\u00edas que dicha insurrecci\u00f3n despertaba en el pa\u00eds luso y las amenazas a su familia obligaron a S\u00e1nchez-Albornoz a abandonar la capital portuguesa en octubre de 1936.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El antiguo Rector de la Universidad Central se exili\u00f3 temporalmente en Par\u00eds y, a principios de 1937, se estableci\u00f3 en la Universidad de Burdeos gracias a las gestiones de George Cirot, al apoyo institucional y personal de Louis Halphen y March Bloch y a la subvenci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Rockefeller. Durante tres a\u00f1os, S\u00e1nchez-Albornoz ejerci\u00f3 la docencia en la instituci\u00f3n bordelesa y continu\u00f3 sus investigaciones sobre los or\u00edgenes del feudalismo peninsular. Sin embargo, la invasi\u00f3n nazi sobre Francia hizo que de nuevo la vida de S\u00e1nchez-Albornoz tomara un rumbo inesperado: tras diversas gestiones personales e institucionales, en el oto\u00f1o de 1940 se embarc\u00f3 hacia Argentina, pa\u00eds en el que hab\u00eda impartido una serie de conferencias a fines del verano de 1933.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando S\u00e1nchez-Albornoz lleg\u00f3 a Buenos Aires a principios de diciembre de 1940, se hab\u00edan instalado en los \u00f3rganos de gobierno de la universidad de aquella ciudad personas que ve\u00edan con poca simpat\u00eda el arribo de un profesor republicano. Tal hecho, sumado a la reciente fundaci\u00f3n de la Universidad Nacional de Cuyo, urgida de profesores consolidados que quisieran formar a las juventudes de la regi\u00f3n andina, llevaron a S\u00e1nchez-Albornoz a trasladarse a la ciudad de Mendoza, en la que ejerci\u00f3 la docencia a lo largo de a\u00f1o y medio. A dicha actividad sum\u00f3 la preparaci\u00f3n de la obra que hab\u00eda elaborado en Burdeos, y que finalmente vio la luz bajo el sugerente t\u00edtulo de <em>Los or\u00edgenes del feudalismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En junio 1942 S\u00e1nchez-Albornoz logro incorporarse a la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde fund\u00f3 el <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/ihe.institutos.filo.uba.ar\/presentaci%C3%B3n\" target=\"_blank\">Instituto de Historia de Espa\u00f1a<\/a> con el fin de impulsar el estudio de la Edad Media de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Hasta los a\u00f1os finales de la d\u00e9cada de 1970, el antiguo acad\u00e9mico de la Historia consagr\u00f3 su cotidiano a la docencia y la investigaci\u00f3n, a la adquisici\u00f3n de fuentes, libros y revistas especializadas con las cuales nutrir sus estudios, a formar a diversas generaciones de estudiantes, a tejer v\u00ednculos personales, acad\u00e9micos e institucionales con diversos actores del medievalismo europeo, como Raffaello Morghen o Jacques Le Goff, a formar medievalistas argentinas y, en fin, a dirigir y a nutrir la revista <em>Cuadernos de Historia de Espa\u00f1a <\/em>por \u00e9l fundada en 1944.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/03BibliotecaCSABS.jpg?resize=578%2C433&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4069\" width=\"578\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/03BibliotecaCSABS.jpg?w=756&amp;ssl=1 756w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/03BibliotecaCSABS.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 578px) 100vw, 578px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Biblioteca personal y mesa de trabajo de Claudio S\u00e1nchez-Albornoz conservada en el Centro Argentino de Estudios Hist\u00f3ricos \u201cClaudio S\u00e1nchez-Albornoz\u201d. Palacio Pizzurno. Buenos Aires, Argentina. Fotograf\u00eda. Mart\u00edn R\u00edos. Archivo personal.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el periodo 1962-1970 ejerci\u00f3 el cargo honor\u00edfico de Presidente del Gobierno de la Rep\u00fablica en el exilio. Esa actividad pol\u00edtica, su prestigio intelectual y su compromiso con el gobierno republicano le convirtieron en un actor de primer orden durante la \u201cTransici\u00f3n\u201d espa\u00f1ola. Entre abril y junio de 1976, S\u00e1nchez-Albornoz realiz\u00f3 una estancia en Espa\u00f1a que lo llev\u00f3 a Madrid, Valladolid, \u00c1vila, Oviedo y Covadonga en la que imparti\u00f3 diversas conferencias y fue agasajado por antiguos alumnos y colegas. Una de las actividades m\u00e1s importantes fue la reuni\u00f3n que mantuvo con el monarca recientemente nombrado, Juan Carlos I. Aunque nunca trascendi\u00f3 el contenido de la conversaci\u00f3n, es plausible suponer que \u00e9sta gir\u00f3 en torno a la conformaci\u00f3n del nuevo orden pol\u00edtico, pues don Claudio hab\u00eda sido depositario simb\u00f3lico de la legalidad de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00e1nchez-Albornoz volvi\u00f3 por voluntad propia a su exilio argentino a pesar de las m\u00faltiples invitaciones que recibi\u00f3 para permanecer en Espa\u00f1a. Desde la capital argentina, a trav\u00e9s de la prensa y la reedici\u00f3n de sus libros, hizo su particular contribuci\u00f3n a la reconciliaci\u00f3n pol\u00edtica y a la conformaci\u00f3n del Estado de las Autonom\u00edas. Su deplorable estado de salud oblig\u00f3 a su familia a llevarlo de vuelta a Espa\u00f1a en enero de 1984. Muri\u00f3 el 8 de julio de aquel a\u00f1o en \u00c1vila. Fue enterrado en el claustro de la catedral en una ceremonia a la que acudieron don Felipe, Pr\u00edncipe de Asturias, y Felipe Gonz\u00e1lez, presidente del gobierno.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">S\u00e1nchez-Albornoz y su visi\u00f3n del islam peninsular<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se ha indicado, el inter\u00e9s de S\u00e1nchez-Albornoz por la historia del islam peninsular naci\u00f3 a ra\u00edz del Premio Covadonga. El manuscrito que entreg\u00f3 al jurado se ha perdido y no ha sido posible hasta ahora establecer siquiera indicios de una posible ubicaci\u00f3n. En cualquier caso, gracias a los trabajos posteriores sabemos que le interes\u00f3 particularmente la forma en la que la invasi\u00f3n isl\u00e1mica transform\u00f3 radicalmente el destino hist\u00f3rico de la Espa\u00f1a visigoda, pues, seg\u00fan el madrile\u00f1o, de no haberse producido \u00e9sta, Espa\u00f1a habr\u00eda seguido una evoluci\u00f3n semejante a la de las otras monarqu\u00edas germ\u00e1nicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las primeras reflexiones de las que tenemos constancia fue la conferencia que pronunci\u00f3 en la Universidad de Praga en mayo de 1928, en el marco de su estancia de investigaci\u00f3n en Viena, ciudad en la que prepar\u00f3 su intervenci\u00f3n. En abril de 1929 S\u00e1nchez-Albornoz public\u00f3 el texto de la conferencia bajo el t\u00edtulo \u201cEspa\u00f1a y el Islam\u201d en el n\u00famero LXX de la <em>Revista de Occidente<\/em>, dirigida por Jos\u00e9 Ortega y Gasset. El texto hoy en d\u00eda podr\u00eda calificarse como poco cient\u00edfico, pero contiene algunas ideas que merece la pena subrayar, con el objetivo de mostrar cu\u00e1l era la concepci\u00f3n sobre al-Andalus y el legado andalus\u00ed dentro del medievalismo espa\u00f1ol al cual S\u00e1nchez-Albornoz pretend\u00eda representar dignamente.&nbsp; La argumentaci\u00f3n del texto, m\u00e1s all\u00e1 del tono exaltado y un tanto afectado, era sencilla: la invasi\u00f3n isl\u00e1mica de Espa\u00f1a en el siglo VIII tuvo como consecuencia el retraso de Espa\u00f1a respecto de Europa, debido a que no s\u00f3lo escindi\u00f3 a la pen\u00ednsula ib\u00e9rica del desarrollo de la Europa cristiana septentrional integr\u00e1ndola en un mundo arabizado, sino porque \u201clos espa\u00f1oles\u201d tuvieron que invertir todas sus energ\u00edas en luchar cotidianamente con el invasor para reconquistar el suelo perdido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 14 de diciembre de 1929 S\u00e1nchez-Albornoz pronunci\u00f3 en el paraninfo de la Universidad de Oviedo la conferencia <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.boe.es\/biblioteca_juridica\/anuarios_derecho\/articulo.php?id=ANU-H-1929-10058700588\" target=\"_blank\">\u201cLos \u00e1rabes y los or\u00edgenes del feudalismo\u201d<\/a>. De la conferencia no queda sino el testimonio que el propio autor consign\u00f3 en el tomo VI del <em>Anuario de Historia del Derecho Espa\u00f1ol <\/em>y que, escrito en tercera persona, sintetiza su contenido. Seg\u00fan el aviso publicado en la secci\u00f3n <em>Varia<\/em>, nuestro historiador inici\u00f3 su disertaci\u00f3n exponiendo las teor\u00edas entonces en boga sobre los or\u00edgenes del feudalismo. La primera hab\u00eda sido formulada por el medievalista alem\u00e1n Otto Brunner (1898-1982), quien sosten\u00eda que el feudalismo surgi\u00f3 como consecuencia de la necesidad que tuvo Carlos Martel para enfrentarse a \u201clos jinetes \u00e1rabes invasores\u201d que asolaron la Galia en las primeras d\u00e9cadas del siglo VIII (p. 587), para lo cual habr\u00eda confiscado los bienes eclesi\u00e1sticos entreg\u00e1ndoselos a los vasallos para que formaran una improvisada caballer\u00eda. El historiador militar Hans Delbr\u00fcck (1848-1929), por su parte, consideraba que&nbsp; la caballer\u00eda franca <em>\u2014<\/em>y por lo tanto el feudalismo<em>\u2014<\/em> habr\u00edan surgido como consecuencia de las din\u00e1micas propias de aquella sociedad, sin vinculaci\u00f3n alguna con la invasi\u00f3n musulmana. Finalmente, el historiador austriaco, Alphons Dopsch (1868-1953), con quien S\u00e1nchez-Albornoz hab\u00eda realizado una estancia en Viena en el ciclo escolar 1927-1928, apuntaba que el feudalismo y la caballer\u00eda franca eran anteriores a la invasi\u00f3n musulmana y que la segunda se habr\u00eda formado al calor de la lucha con los \u00e1varos, por lo que las confiscaciones de \u00e9poca carolingia ser\u00edan continuaci\u00f3n de las llevadas a cabo en el periodo merovingio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a estas tesis, el historiador madrile\u00f1o present\u00f3 un panorama de las \u201cfuentes hispano\u00e1rabes aprovechables para conocer la caballer\u00eda islamita de los primeros tiempos de la dominaci\u00f3n de Espa\u00f1a por los \u00e1rabes\u201d. Dichas fuentes no eran otras, seg\u00fan se asentaba en el texto del <em>Anuario, <\/em>que \u201cla <em>Continuatio hispana<\/em>; el <em>Ajbarmachm\u00faa<\/em>, las cr\u00f3nica de Abenalcutia y Rasis, el <em>Fatho l\u2019andaluci <\/em>[sic.] y las historias de Abendari y Abenalatir<em>\u201d. <\/em>De todas ellas, la que a su parecer ten\u00eda mayor importancia por ser coet\u00e1nea a los acontecimientos era el <em>Ajbarmachm\u00faa<\/em> escrita, seg\u00fan S\u00e1nchez-Albornoz <em>\u2014<\/em>quien segu\u00eda al arabista Juli\u00e1n Ribera<em>\u2014<\/em> antes del 796. As\u00ed pues, a partir de estas fuentes, el acad\u00e9mico de la historia estudiaba \u201clos trozos de ellas que hablan de la caballer\u00eda musulmana con motivo de la invasi\u00f3n misma de Espa\u00f1a, y de las luchas civiles entre los invasores, que estallan en seguida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras analizar estos enfrentamientos, nuestro historiador conclu\u00eda que el n\u00famero de jinetes sarracenos que participaron en la conquista de las Galias ser\u00eda \u201cescaso\u201d, por lo que no pod\u00eda atribuirse a su existencia ni el desarrollo de la caballer\u00eda franca ni el surgimiento del feudalismo en Europa.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"271\" height=\"389\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/CSA-Espana-musulmana.jpg?resize=271%2C389&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4073\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/CSA-Espana-musulmana.jpg?w=271&amp;ssl=1 271w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/CSA-Espana-musulmana.jpg?resize=209%2C300&amp;ssl=1 209w\" sizes=\"auto, (max-width: 271px) 100vw, 271px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cubierta de La Espa\u00f1a musulmana, de Claudio S\u00e1nchez-Albornoz (1946)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La rese\u00f1a de la conferencia conclu\u00eda se\u00f1alando que su expositor no quiso entrar en el debate \u201csobre las fechas y las causas del surgir del feudalismo\u201d y afirmaba que \u201cen el volumen pr\u00f3ximo del <em>Anuario<\/em> publicar\u00e1 nuestro colega su estudio\u201d (p. 588). Huelga decir que S\u00e1nchez-Albornoz no llegar\u00eda a publicar en ninguno de los subsecuentes n\u00fameros del <em>Anuario de Historia del Derecho Espa\u00f1ol <\/em>el prometido estudio, y \u00e9ste s\u00f3lo ver\u00eda la luz en el segundo volumen de su <em>Entorno a los or\u00edgenes del feudalismo, <\/em>publicado en 1942, casi trece a\u00f1os despu\u00e9s de que fuese pronunciada la conferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La nota informativa en cuesti\u00f3n contiene diversos elementos que caracterizar\u00edan el trabajo cient\u00edfico de S\u00e1nchez-Albornoz sobre el mundo musulm\u00e1n y las interpretaciones que de \u00e9l hizo a lo largo de las siguientes d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero de ellos consiste en que el inter\u00e9s que don Claudio muestra sobre el mundo andalus\u00ed no era un inter\u00e9s <em>per s\u00e9<\/em>, sino que estaba condicionado por su formaci\u00f3n como historiador de las instituciones, formaci\u00f3n que le llevaba a buscar en el pasado altomedieval los or\u00edgenes del feudalismo europeo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo es que la aproximaci\u00f3n a ese pasado isl\u00e1mico no se realiz\u00f3 desde un conocimiento de la lengua \u00e1rabe, sino a trav\u00e9s de las traducciones que en el siglo XIX hab\u00edan realizado, de distintas fuentes escritas en lengua \u00e1rabe <em>\u2014<\/em>fuesen cr\u00f3nicas, leyendas o documentos de la administraci\u00f3n<em>\u2014<\/em>, connotados arabistas, como Pascual de Gayangos, Reinhardt Dozy, Francisco Codera, Emilio Lafuente Alc\u00e1ntara, Juli\u00e1n Ribera y Tarrag\u00f3, Emilio Garc\u00eda G\u00f3mez o Miguel As\u00edn Palacios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante esta deficiencia metodol\u00f3gica de origen, S\u00e1nchez-Albornoz, tercera caracter\u00edstica, dedic\u00f3 muchos a\u00f1os de su vida a intentar datar lo m\u00e1s exactamente posible aquellas fuentes latinas y a establecer al veracidad de la informaci\u00f3n que conten\u00edan, cotej\u00e1ndolas con las fuentes cron\u00edsticas y documentales que conoc\u00eda mucho mejor. En este sentido, a pesar del problema que supon\u00eda la imposibilidad de leer las fuentes en su original, don Claudio era plenamente consciente de que la \u00fanica manera de conocer de la mejor forma posible el pasado alto-medieval de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica era acudiendo a las fuentes latinas y \u00e1rabes y, como buen historiador que era, cotejarlas. A ello obedece que en 1946 publicara, ya en su exilio argentino, su colecci\u00f3n documental <em>La Espa\u00f1a musulmana <\/em>con el fin de \u201cdejar hablar\u201d a las fuentes (p. 25).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00faltima caracter\u00edstica consisti\u00f3 en partir, como no pod\u00eda ser de otra manera, de los presupuestos epistemol\u00f3gicos y culturales en los que se form\u00f3; es decir, de una interpretaci\u00f3n nacionalista y esencialista del pasado de su patria. De esta suerte, compart\u00eda la idea de que Espa\u00f1a exist\u00eda al menos desde los tiempos visigodos y que la presencia musulmana, adem\u00e1s de ileg\u00edtima <em>\u2014<\/em>de ah\u00ed los t\u00e9rminos empleados de \u201cinvasi\u00f3n\u201d y \u201cdominaci\u00f3n\u201d<em>\u2014<\/em> no hab\u00eda logrado transformar significativamente las esencias godas, latinas y cristianas de Espa\u00f1a, de donde se desprend\u00eda l\u00f3gicamente que, aunque conoc\u00eda el t\u00e9rmino al-Andalus, prefiriese siempre el de \u201cEspa\u00f1a isl\u00e1mica\u201d o \u201cEspa\u00f1a musulmana\u201d para referirse a aquel territorio, pues, aunque hubiese estado gobernado por emires y califas que hablaban \u00e1rabe, en esencia nunca hab\u00eda dejado de ser, ante todo, parte de Espa\u00f1a.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">S\u00e1nchez-Albornoz: el compromiso intelectual<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los textos que m\u00e1s difusi\u00f3n tuvo fue el ensayo hist\u00f3rico <em>Espa\u00f1a, un enigma hist\u00f3rico\u00b8<\/em> publicado en Buenos Aires en 1956. Sin embargo, reducir sus aportes historiogr\u00e1ficos a este \u00fanico volumen ser\u00eda desconocer la ingente producci\u00f3n cient\u00edfica de nuestro autor, reflejada en libros y art\u00edculos cient\u00edficos, as\u00ed como su labor de divulgaci\u00f3n, materializada en art\u00edculos period\u00edsticos, antolog\u00edas, ediciones de fuentes y libros de bolsillo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04PlacaenlacasadeCSABSAS.jpg?resize=558%2C332&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4067\" width=\"558\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04PlacaenlacasadeCSABSAS.jpg?w=923&amp;ssl=1 923w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04PlacaenlacasadeCSABSAS.jpg?resize=300%2C178&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04PlacaenlacasadeCSABSAS.jpg?resize=768%2C457&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Placa conmemorativa en la casa que habit\u00f3 Claudio S\u00e1nchez-Albornoz en Buenos Aires. Calle Tom\u00e1s Anchorena 1481 4-J. Buenos Aires, Argentina. Fotograf\u00eda. Mart\u00edn R\u00edos. Archivo personal.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy en d\u00eda la mayor\u00eda de sus posturas interpretativas han perdido vigencia, pero no cabe duda de que contribuy\u00f3 significativamente al desarrollo de las bases metodol\u00f3gicas del medievalismo espa\u00f1ol y procur\u00f3, tanto en Espa\u00f1a como en su exilio argentino, contribuir al mejor conocimiento y comprensi\u00f3n de la historia medieval hispana. Y si bien err\u00f3 al sostener a lo largo de su vida que la \u201cinvasi\u00f3n\u201d de Espa\u00f1a por parte de los musulmanes no alter\u00f3 las estructuras profundas de la Pen\u00ednsula ni el car\u00e1cter de los \u201cespa\u00f1oles\u201d, no err\u00f3 al se\u00f1alar que: a) para comprender la historia medieval de la Pen\u00ednsula era necesario confrontar las fuentes latinas y \u00e1rabes; b) la presencia isl\u00e1mica hab\u00eda hecho nacer una frontera entre la \u201cEspa\u00f1a cristiana\u201d y la \u201cEspa\u00f1a musulmana\u201d y c) que la presencia isl\u00e1mica y la idea de recuperar las tierras invadidas se convirtieron en el gran marco de legitimaci\u00f3n de la expansi\u00f3n de los reinos hispano-cristianos. A casi 40 a\u00f1os de su muerte merece la pena volver sobre sus escritos y ponderar con esp\u00edritu sosegado sus aciertos y equ\u00edvocos en la certeza de que se encontrar\u00e1 en cada uno de ellos, al menos, a un defensor de la libertad, de la honestidad intelectual, del rigor y del m\u00e9todo hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>AAVV,<em> S\u00e1nchez-Albornoz a debate. Homenaje de la Universidad de Valladolid con motivo de su centenario<\/em>, Valladolid, Universidad de Valladolid, 1993.<\/li>\n\n\n\n<li>CABEZA de S\u00c1NCHEZ-ALBORNOZ, Sonsoles,<em> Semblanza hist\u00f3rico pol\u00edtica de Claudio S\u00e1nchez-Albornoz, <\/em>Fundaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola-Diputaci\u00f3n Provincial de Le\u00f3n, 1992.<\/li>\n\n\n\n<li>DEVOTO, Fernando <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=300053\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00abClaudio S\u00e1nchez-Albornoz y el Anuario de Historia del Derecho Espa\u00f1ol\u00bb<\/a>,<em> Cuadernos de Historia de Espa\u00f1a,<\/em> vol. LXXVII, 2001-2002, pp. 225-231.<\/li>\n\n\n\n<li>GARC\u00cdA SANJU\u00c1N, Alejandro, <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/468018\/La_aportaci%C3%B3n_de_Claudio_S%C3%A1nchez_Albornoz_a_los_estudios_andalus%C3%ADes\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00abLa aportaci\u00f3n de Claudio S\u00e1nchez-Albornoz a los estudios andalus\u00edes\u00bb<\/a>,<em> Revista de Historiograf\u00eda,<\/em> II, 2005, pp. 143-153.<\/li>\n\n\n\n<li><em>\u2014<\/em>, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=6219197\" target=\"_blank\">\u00abAl-Andalus en la historiograf\u00eda nacional cat\u00f3lica espa\u00f1ola: Claudio S\u00e1nchez-Albornoz\u00bb<\/a>, <em>eHumanista<\/em>, XXXVII, 2017, pp. 305-328.<\/li>\n\n\n\n<li>LADERO QUESADA, Miguel \u00c1ngel, \u00ab\u00bfEs todav\u00eda Espa\u00f1a un enigma hist\u00f3rico\u00bb, en <em>Lecturas sobre la Espa\u00f1a hist\u00f3rica<\/em>, Madrid, Real Academia de la Historia, 1998, pp. 317-341.<\/li>\n\n\n\n<li>L\u00d3PEZ S\u00c1NCHEZ, Jos\u00e9 Mar\u00eda, <em>Heterodoxos espa\u00f1oles. El Centro de Estudios Hist\u00f3ricos. 1910-1936<\/em>, Madrid, Marcial Pons, 2006.<\/li>\n\n\n\n<li><em>\u2014, Los refugios de la derrota. El exilio cient\u00edfico e intelectual republicano de 1939, <\/em>Madrid, CSIC, 2013.<\/li>\n\n\n\n<li>R\u00cdOS SALOMA, Mart\u00edn F., <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.scielo.org.ar\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2469-09612018000200004\" target=\"_blank\">\u00abClaudio S\u00e1nchez-Albornoz y los <em>Cuadernos de Historia de Espa\u00f1a<\/em> (1944-1970)\u00bb<\/a>, <em>Estudios de Historia de Espa\u00f1a<\/em>, XX, 2 (2018).<\/li>\n\n\n\n<li>S\u00c1NCHEZ-ALBORNOZ, Claudio, <em>La Espa\u00f1a musulmana seg\u00fan los autores islamitas y cristianos medievales<\/em>, 2 vols., Buenos Aires, El Ateneo, 1946.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mart\u00edn F. 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