{"id":3951,"date":"2023-01-13T09:22:00","date_gmt":"2023-01-13T08:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=3951"},"modified":"2024-07-19T10:39:29","modified_gmt":"2024-07-19T08:39:29","slug":"los-vikingos-en-al-andalus-y-el-magreb","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=3951","title":{"rendered":"Los vikingos en al-Andalus y el Magreb"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">El impacto de los vikingos en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica fue limitado. El miedo y la fascinaci\u00f3n por los vikingos que sigue generando un amplio inter\u00e9s popular y acad\u00e9mico han exagerado sus efectos destructivos en la sociedad medieval<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/independent.academia.edu\/AnnChristys\/Papers\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ann Christys<\/a><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"379\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Vie-de-saint-Aubin-BNF-NAL-1390.jpg?resize=1000%2C379&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3957\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Vie-de-saint-Aubin-BNF-NAL-1390.jpg?resize=1024%2C388&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Vie-de-saint-Aubin-BNF-NAL-1390.jpg?resize=300%2C114&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Vie-de-saint-Aubin-BNF-NAL-1390.jpg?resize=768%2C291&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Vie-de-saint-Aubin-BNF-NAL-1390.jpg?w=1330&amp;ssl=1 1330w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vikingos en una ilustraci\u00f3n de la <em>Vie de Saint Aubin d&#8217;Angers<\/em>. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b105157428\/f27.item.zoom#\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. NAL 1390, f. 7r.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4902\"><strong>English version<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos <em>mayus<\/em>* arribaron con cerca de ochenta bajeles; el mar parec\u00eda estar cubierto de p\u00e1jaros de color de sangre, y los corazones de los hombres se llenaron de temores y angustias. Tras desembarcar en Lisboa, pasaron a C\u00e1diz; de all\u00ed fueron a la provincia de Sidonia y por \u00faltimo llegaron a Sevilla. Sitiaron la cuidad y la tomaron por la fuerza, sometiendo a sus habitantes, a los que hicieron sufrir los dolores de la cautividad y de la muerte, y durante los siete d\u00edas que dur\u00f3 su permanencia hicieron beber el c\u00e1liz de la amargura.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed Ibn \u2018Idh\u0101r\u012b (fl. c. 1314) evoca el terror que provoc\u00f3 la aparici\u00f3n de una flota de vikingos frente a la costa occidental de al-Andalus a finales del verano de 844. La Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica constitu\u00eda uno de los rincones m\u00e1s alejados del mundo vikingo, pero aun as\u00ed bandas pir\u00e1ticas provenientes de Escandinavia lanzaron incursiones espor\u00e1dicas sobre las costas del norte cristiano de la Pen\u00ednsula, al-Andalus y el Mediterr\u00e1neo desde mediados del siglo IX hasta el XI. Los relatos m\u00e1s detallados de sus saqueos los conservan los cronistas y ge\u00f3grafos musulmanes, quienes mezclaron nombres, fechas y lugares y a\u00f1adieron detalles pintorescos. Los atacantes del mar se conoc\u00edan como <em>mayus<\/em>, nombre que reflejaba las creencias sobre sus or\u00edgenes que derivaban de la tradici\u00f3n erudita m\u00e1s que del testimonio de los testigos presenciales. La amplia gama sem\u00e1ntica de este t\u00e9rmino ayuda a explicar por qu\u00e9 hoy en d\u00eda quiz\u00e1 los \u00abhechos\u00bb m\u00e1s conocidos sobre los vikingos en al-Andalus son que fabricaban queso y que el poeta al-Gaz\u0101l naveg\u00f3 hacia el norte de al-Andalus hasta llegar a la corte de un rey vikingo. Pero el supuesto \u201cqueso de los mayus\u00bb no tiene ninguna relaci\u00f3n con los escandinavos, sino que es una referencia al t\u00e9rmino que se utilizaba para diferenciar la pr\u00e1ctica diet\u00e9tica musulmana de la no musulmana. Del mismo modo, la historia del viaje de al-Gaz\u0101l parece ser la fantas\u00eda de un bi\u00f3grafo del poeta del siglo XIII.&nbsp;Fuentes latinas y castellanas, en su mayor\u00eda m\u00e1s tempranas y lac\u00f3nicas que las \u00e1rabes, registran tambi\u00e9n la presencia de los \u00abnordomanos\u00bb, pero los cronistas cristianos exageraban las brutalidades de los saqueos vikingos sobre iglesias y monasterios con el fin de atraer mecenas para su restauraci\u00f3n. M\u00e1s tarde, los escritores de sagas escandinavas narraron las expediciones de asaltantes vikingos en Iberia, tanto reales como ficticias, y de cruzados n\u00f3rdicos que atacaron las costas de la pen\u00ednsula en sus viajes a Jerusal\u00e9n. As\u00ed, tanto los historiadores cristianos como los musulmanes han ampliado lo poco que sabemos con certeza sobre los vikingos en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/c\/cb\/Wikinger.jpg\" alt=\"\" style=\"width:252px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Expedici\u00f3n vikinga representada en la <em>Passio Sancti Edmundi, Regis Orientalium Anglorum et Martyris<\/em> (s. XII). <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Wikinger.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El esqueleto de los hechos que se esconde bajo estas exageraciones se asemeja a lo&nbsp; que sabemos de la actividad vikinga en otras partes de Europa: una tradici\u00f3n de comercio y asalto a lo largo de las costas. La costa occidental de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica en particular se ajustaba perfectamente a la posibilidad de campa\u00f1as pir\u00e1ticas, con bah\u00edas y calas en las que los vikingos pod\u00edan refugiarse, islas que pod\u00edan servir de base y r\u00edos navegables hasta Santiago de Compostela en el norte, Sevilla y C\u00f3rdoba en el sur.&nbsp;Pero transcurrieron casi cincuenta a\u00f1os entre el famoso asalto de los vikingos al monasterio de Lindisfarne, en el norte de Inglaterra, y el primer ataque registrado en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Desde finales del siglo VIII, los vikingos llegaban a Francia como comerciantes y pronto se dedicaron a hacer incursiones y a pasar el invierno en las desembocaduras del Loira y del Garona. Desde esta \u00faltima base navegaban hacia la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Un autor de anales del monasterio de San Bert\u00edn registr\u00f3 para el a\u00f1o 844 que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos normandos, avanzando por el Garona hasta Tolosa, por doquiera e impunemente consiguieron bot\u00edn; vueltos de all\u00ed y acerc\u00e1ndose a un cierto pa\u00eds llamado Galicia, murieron unos en un encuentro con lanzadores de piedras y otros en una tempestad; pero algunos de ellos llegaron a las regiones de Hispania que est\u00e1n m\u00e1s lejos; lucharon con los sarracenos largamente y con energ\u00eda, hasta que fueron vencidos.\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto la tradici\u00f3n norte\u00f1a como las cr\u00f3nicas asturianas recuerdan los intentos fallidos de los vikingos de recalar en la costa del norte \u2014posiblemente en Luarca, cerca de Gij\u00f3n\u2014 y en A Coru\u00f1a. Tras abandonar Galicia, se dirigieron hacia el sur y asediaron Lisboa y Sevilla, un episodio que fue ampliamente difundido en el mundo isl\u00e1mico. En una breve anotaci\u00f3n sobre Sevilla, el ge\u00f3grafo al-Ya&#8217;q\u016bb\u012b (m. 897) se\u00f1al\u00f3 que \u2018los <em>mayus<\/em>, que tambi\u00e9n se llaman los <em>r\u016bs<\/em>, cayeron sobre la ciudad en el 229 AH\u2019 (septiembre de 843-septiembre de 844). El andalus\u00ed Ibn al-Q\u016b\u1e6d\u012bya (m. 977), se\u00f1al\u00f3 que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abUna vez terminada la construcci\u00f3n de la Mezquita de Sevilla, &#8216;Abd al-Ra\u1e25m\u0101n (822-852) so\u00f1\u00f3 que entraba en el edificio y encontraba al Profeta Mu\u1e25ammad \u2014la paz y las alabanzas sean con \u00e9l\u2014 tumbado en el nicho de oraci\u00f3n, muerto y envuelto en un sudario. El sue\u00f1o le hizo despertar angustiado, por lo que pidi\u00f3 una explicaci\u00f3n a los int\u00e9rpretes de sue\u00f1os. Le dijeron: \u2018Aqu\u00ed es donde morir\u00e1 la fe\u2019. Inmediatamente despu\u00e9s se produjo la toma de la ciudad por los <em>mayus<\/em>&#8230;\u00bb&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn al- Qu\u1e6d\u012bya relat\u00f3 la aparici\u00f3n milagrosa en el <em>mihrab<\/em> de la Mezquita de un joven que, sin ayuda, mantuvo a raya a los atacantes durante tres d\u00edas hasta que las fuerzas del emir, reunidas desde todos los rincones de su reino, hicieron retroceder a los barcos vikingos al mar, cargados de bot\u00edn y cautivos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/0\/0e\/Gjermundbu_helmet_-_cropped.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:0.89;width:406px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Casco vikingo de Gjermundbu. Museo de Historia Cultural de la Universidad de Oslo. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Gjermundbu_helmet_-_cropped.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>. <\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 859, los vikingos volvieron y, despu\u00e9s de atacar Galicia y Lisboa, entraron en la desembocadura del Guadalquivir. El emir Mu\u1e25ammad (852-886) moviliz\u00f3 su ej\u00e9rcito y una nueva flota que expuls\u00f3 a los asaltantes. Estos navegaron a trav\u00e9s del estrecho de Gibraltar y se adentraron en el Mediterr\u00e1neo, amenazando las costas meridionales de al-Andalus y Francia durante tres a\u00f1os. Cruzaron al norte de \u00c1frica, donde atacaron los puertos de Nakur y Asila y se apoderaron de cautivos. Algunas de las muchas fuentes distintas que mencionan las haza\u00f1as vikingas en el Mediterr\u00e1neo dicen que navegaron hasta Italia y Bizancio, pero en realidad confund\u00edan a los vikingos con otros piratas, principalmente musulmanes, y con los comerciantes y mercenarios escandinavos que viajaban a Bizancio a trav\u00e9s del sistema fluvial ruso. Dos largos relatos de esta expedici\u00f3n terminan con la descripci\u00f3n de una incursi\u00f3n vikinga en Pamplona. Seg\u00fan Ibn \u1e24ayy\u0101n (m. 1076), los navarros se vieron obligados a pagar un fabuloso rescate de sesenta o setenta mil dinares para redimir a Garc\u00eda I\u00f1iguez (r. 851-870) del cautiverio. El relato suena m\u00e1s que improbable dado que el mismo historiador afirma que la campa\u00f1a en su conjunto fue un completo fracaso y por eso los <em>mayus <\/em>nunca regresaron a la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, parece que transcurri\u00f3 m\u00e1s de un siglo antes de que los vikingos volvieran en n\u00famero significativo para amenazar Santiago en el norte y Lisboa, de nuevo, en el sur. Los anales de la corte de \u2018\u012asa al-R\u0101z\u012b correspondientes a los a\u00f1os 971-974 recogen que el califa al-\u1e24akam II fue prevenido de la llegada de <em>mayus <\/em>en la costa en dos ocasiones. Despu\u00e9s de una elaborada ceremonia de despedida en Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019, al-\u1e24akam envi\u00f3 a su comandante G\u0101lib ibn &#8216;Abd al-Ra\u1e25m\u0101n contra los <em>mayus<\/em>. Tambi\u00e9n se escenific\u00f3 en el palacio una celebraci\u00f3n del regreso triunfal de G\u0101lib, a pesar de que ni el ej\u00e9rcito ni la flota omeya hab\u00edan entrado en contacto con los asaltantes, ya que cuando los mayus se enteraron de que las fuerzas cordobesas estaban en camino, dijo al- R\u0101z\u012b, se aterrorizaron y \u00abhuyeron a sus islas remotas\u00bb. En el a\u00f1o siguiente, las fuerzas cordobesas se dirigieron de nuevo hacia la costa, pero descubrieron que el enemigo ya hab\u00eda zarpado. Todo esto puede reflejar la realidad de los ataques vikingos: incursiones rel\u00e1mpago que terminaban mucho antes de que las autoridades pudieran reaccionar. Este fue el \u00faltimo ataque vikingo del que se tiene conocimiento en al-Andalus, aunque los anales locales mencionan incursiones vikingas en el norte.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"722\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Christys-map-John-Hunt.jpeg?resize=1000%2C722&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3953\" style=\"width:640px;height:461px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Christys-map-John-Hunt.jpeg?w=1002&amp;ssl=1 1002w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Christys-map-John-Hunt.jpeg?resize=300%2C216&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Christys-map-John-Hunt.jpeg?resize=768%2C554&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Expediciones vikingas en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y el Mediterr\u00e1neo. Fuente: Christys, A. 2015. <em>Vikings in the South. Voyages to Iberia and the Mediterranean<\/em>, London: Bloomsbury.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, el impacto de los vikingos en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica fue limitado. Y esta regi\u00f3n se diferencia del resto del mundo vikingo medieval en otro aspecto significativo. Los estudios vikingos, en general, se han centrado recientemente en la cultura material y, sobre todo, en las pruebas materiales del comercio. Todav\u00eda no se han encontrado en Iberia emporios \u2014enclaves mercantiles\u2014 vikingos comparables a los de Inglaterra e Irlanda o alrededor del B\u00e1ltico.&nbsp;En Escandinavia hay piedras r\u00fanicas talladas en memoria de los hombres que murieron \u00aben el sur\u00bb o en \u00abSerkland\u00bb (quiz\u00e1 el norte de \u00c1frica), pero ninguno de estos individuos se puede relacionar con certeza con la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica o el Magreb. Los top\u00f3nimos sugieren breves per\u00edodos de asentamiento escandinavo en Galicia y, as\u00ed, las Torres de Oeste, fortificaciones que a\u00fan se conservan en el r\u00edo Ulla por debajo de Santiago, pueden datarse de la \u00e9poca de vikingos. Pero en al-Andalus, los informes sobre saqueos en Lisboa, Sevilla y Almer\u00eda no pueden ser corroborados por hallazgos arqueol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos artefactos y un pu\u00f1ado de huesos diminutos se han relacionado con la actividad vikinga. Los habitantes de O Vicedo, en el extremo noroeste de Galicia, creen que las anclas descubiertas por los temporales de 2014 pueden ser vikingas. En el tesoro de San Isidoro, en Le\u00f3n, se conserva una peque\u00f1a arqueta de hueso de ballena de fabricaci\u00f3n escandinava que fue reelaborada como relicario, pero la procedencia de la arqueta no est\u00e1 documentada y quiz\u00e1s fue donada por un peregrino o como regalo diplom\u00e1tico. Por \u00faltimo, los arque\u00f3logos han descubierto pruebas de que los barcos vikingos pudieron llegar hasta Madeira. Los fragmentos de hueso de rat\u00f3n excavados en Ponta de Sao Louren\u00e7o, las primeras poblaciones de ratones que se han encontrado en la isla, se han datado entre el 900 y el 1036, siglos antes de la conquista portuguesa de la isla. Las muestras de ADN mitocondrial tomadas en la poblaci\u00f3n actual de ratones de Madeira muestran similitudes con los ratones de Escandinavia y el norte de Alemania, pero no con los ratones del territorio continental portugu\u00e9s. El an\u00e1lisis apoya la hip\u00f3tesis de que los ratones colonizaron Madeira desde los barcos vikingos. Otras l\u00edneas de investigaci\u00f3n similares podr\u00edan ayudar a delimitar la actividad vikinga en Iberia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"748\" height=\"848\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Illustrations_de_la_vie.jpeg?resize=748%2C848&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3954\" style=\"width:420px;height:475px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Illustrations_de_la_vie.jpeg?w=748&amp;ssl=1 748w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Illustrations_de_la_vie.jpeg?resize=265%2C300&amp;ssl=1 265w\" sizes=\"auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vikingos en una ilustraci\u00f3n de la <em>Vie de Saint Aubin d&#8217;Angers<\/em>. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b105157428\/f27.item.zoom#\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Biblioteca Nacional de Francia, ms. NAL 1390, f. 7r.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque en otros lugares de Europa los vikingos arribaron en busca de los tesoros de iglesias y monasterios, los establecimientos eclesi\u00e1sticos en el noroeste de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica eran peque\u00f1os y pobres durante la Alta Edad Media y los cl\u00e9rigos rara vez trasladaron su riqueza fuera del alcance de los piratas, como se vieron obligados a hacer en Inglaterra y Francia.&nbsp;M\u00e1s tarde, tras el supuesto descubrimiento del cuerpo de Santiago en Galicia, cuando los peregrinos comenzaron a dirigirse a su santuario en Santiago de Compostela, la iglesia asturiana acumul\u00f3 tesoros, como las cruces de Oviedo y Santiago, vasos lit\u00fargicos y ornamentos. Algunas de las ciudades andalus\u00edes pueden haber sido objetivos atractivos, si bien tambi\u00e9n es posible que hubiera poco que robar. Durante los \u00faltimos a\u00f1os del califato se fabricaban ricos tejidos, cofres de marfil, fina orfebrer\u00eda y cer\u00e1mica para los omeyas y sus \u00e9lites, pero ello ocurri\u00f3 despu\u00e9s de las campa\u00f1as vikingas. Hay que tener en cuenta que circulaba una cantidad bastante reducida de moneda: de m\u00e1s de un cuarto de mill\u00f3n de monedas \u00e1rabes descubiertas en las tierras de la ribera sur del B\u00e1ltico, ninguna es de origen andalus\u00ed y pocos dinares o dirhems andalus\u00edes se han encontrado en tesoros escandinavos. Tampoco procede de al-Andalus la plata que los vikingos fund\u00edan en adornos, lingotes o plata cortada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, hab\u00eda un bot\u00edn que pod\u00eda ser confiscado incluso de los asentamientos m\u00e1s pobres: los seres humanos. Los relatos de las incursiones vikingas en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y el Magreb hacen hincapi\u00e9 en la captura de cautivos, aunque la mayor\u00eda de los esclavos de al-Andalus resultaban de campa\u00f1as contra sus vecinos cristianos. La informaci\u00f3n acerca de la esclavitud vikinga en al-Andalus y el Magreb viene de referencias esparcidas en fuentes narrativas y cartularios. Una cr\u00f3nica irlandesa muy tard\u00eda se refiere a los \u00abhombres azules\u00bb que los vikingos llevaron a Irlanda desde Mauritania; suponemos que eran negros africanos. Dos cartas del siglo XI documentan la venta de propiedades para saldar las deudas contra\u00eddas en el rescate de mujeres capturadas por los vikingos en Galicia. Seg\u00fan el primero, el rescate se pag\u00f3 en plata. En el segundo, los asaltantes se fueron con una serie de objetos de uso cotidiano: ropa, una espada, una vaca y una cantidad peque\u00f1a de sal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es de esperar que se produzcan descubrimientos arqueol\u00f3gicos que puedan ampliar nuestra imagen de los vikingos en al-Andalus. Hasta ahora el principal legado de este per\u00edodo son las exageraciones de los relatos recogidos en las fuentes \u00e1rabes. El miedo y la fascinaci\u00f3n por los vikingos que sigue atrayendo un amplio inter\u00e9s popular y acad\u00e9mico hasta hoy en d\u00eda han exagerado sus efectos destructivos en la sociedad medieval. El mismo miedo y fascinaci\u00f3n pueden sentirse en los recuerdos musulmanes medievales de los vikingos en al-Andalus y el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Nota:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">* <em><strong>Mayus<\/strong><\/em>: T\u00e9rmino que en origen hac\u00eda referencia al supuesto paganismo y adoraci\u00f3n del fuego de los mazde\u00edstas persas y que, por analog\u00eda y a modo de caj\u00f3n de sastre, termin\u00f3 utiliz\u00e1ndose tambi\u00e9n para otros pueblos con creencias ajenas al juda\u00edsmo y cristianismo como el de los vikingos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Christys, A. 2012. \u2018The Vikings in the south through Arab eyes\u2019, in Pohl W., C. Gantner y R. Payne (eds) <em>Visions of Community in the post-Roman World,<\/em> Farnham, Surrey and Burlington: Ashgate, 447-457.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014 2015.<em> Vikings in the South. Voyages to Iberia and the Mediterranean<\/em>, London: Bloomsbury.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014 2016. &#8216;\u201cThey fled to their remote islands\u201d: Al-\u1e24akam II and <em>al-Maj\u016bs<\/em> in the <em>Muqtabas<\/em> of Ibn \u1e24ayy\u0101n&#8217;, <em>Al-Mas\u0101q<\/em> 28\/1, 57-66.<\/li>\n\n\n\n<li>Curto Adrados, I. 2015. <em>Los vikingos y sus expediciones a la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/em>, Madrid: La Erg\u00e1stula.<\/li>\n\n\n\n<li>Garc\u00eda Losqui\u00f1o, I. 2018.<a href=\"http:\/\/hdl.handle.net\/10045\/89051\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> \u2018The North Germanic Place-Name element&nbsp;<em>bec<\/em>&nbsp;in England, Normandy and Galicia\u2019<\/a>, <em>Namn och Bygd<\/em> 106, 5-32.<\/li>\n\n\n\n<li>Gonz\u00e1lez Campo, M. 2002. <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/22109418\/Bibliographia_Normanno_Hispanica\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u2018Bibliographia Normanno-Hispanica\u2019<\/a>, <em>Saga-Book<\/em> 26, 104-113.<\/li>\n\n\n\n<li>Morales Romero, E. 2004. <em>Historia de los vikingos en Espa\u00f1a<\/em>, Madrid: Miraguano.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ann Christys<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":3957,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[36,83,378],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-3951","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-imaginarios","8":"tag-fuentes-arabes","9":"tag-fuentes-latinas","10":"tag-vikingos","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Vie-de-saint-Aubin-BNF-NAL-1390.jpg?fit=1330%2C504&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3951"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3951\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4920,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3951\/revisions\/4920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3951"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=3951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}