{"id":3516,"date":"2022-05-13T09:36:48","date_gmt":"2022-05-13T07:36:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=3516"},"modified":"2022-05-25T10:06:05","modified_gmt":"2022-05-25T08:06:05","slug":"como-se-afrontaron-las-calamidades-agricolas-en-al-andalus-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=3516","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo se afrontaron las calamidades agr\u00edcolas en al-Andalus? (primera parte)"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Mantener y, en el mejor de los casos, aumentar la productividad del suelo en al-Andalus no era una tarea f\u00e1cil. Se deb\u00eda preservar su fertilidad y humedad mediante t\u00e9cnicas que requer\u00edan mucha fuerza de trabajo, y que, a veces, no resultaban suficientes ante los continuos cambios climatol\u00f3gicos; asimismo, se deb\u00eda mantener y reparar las obras de regad\u00edo, las cuales resultaban muy costosas. Del mismo modo, era imprescindible asegurar las rutas comerciales y proteger a los aparceros ante las calamidades que pudieran sobrevenirle.<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/laac.academia.edu\/InmaculadaCamareroCastellano\" target=\"_blank\">Inmaculada Camarero Castellano<\/a> <br>LAAC (HUM 104) &#8211; Escuela de Estudios \u00c1rabes &#8211; CSIC<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"393\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-pantalla-2022-05-12-a-las-11.20.28.png?resize=1000%2C393&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3531\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-pantalla-2022-05-12-a-las-11.20.28.png?resize=1024%2C402&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-pantalla-2022-05-12-a-las-11.20.28.png?resize=300%2C118&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-pantalla-2022-05-12-a-las-11.20.28.png?resize=768%2C302&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-pantalla-2022-05-12-a-las-11.20.28.png?w=1197&amp;ssl=1 1197w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Ibn Luy\u016bn, <em>Tratado de Agricultura<\/em>. Fol. 5v (Sistemas para nivelar la tierra). <a href=\"http:\/\/simurg.bibliotecas.csic.es\/viewer\/fullscreen\/CSIC001349506\/16\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Escuela de Estudios \u00c1rabes &#8211; CSIC Ms. CSIC001349506<\/a>&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El mundo rural andalus\u00ed y sus pr\u00e1cticas agr\u00edcolas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su origen, al-Andalus estaba constituido por tierras f\u00e9rtiles junto a los r\u00edos, as\u00ed como por otras alejadas de ellos, muy secas. A partir de la conquista efectuada a comienzos del s. VIII, los agricultores musulmanes realizaron cambios dr\u00e1sticos en el sistema de regad\u00edo heredado. La intenci\u00f3n era aumentar el \u00e1rea irrigada e incrementar el volumen de agua aportada al suelo durante un determinado periodo, as\u00ed como prolongar la estaci\u00f3n de regad\u00edo durante todo el a\u00f1o, por lo que llegaron a cultivar tanto las tierras de mejor calidad como las peores, todas ellas de manera intensiva. No se puede afirmar, por tanto, que en al-Andalus existiera una separaci\u00f3n marcada entre los terrenos de regad\u00edo y de secano, ya que las inversiones llevadas a cabo en el terreno y la tecnolog\u00eda aplicada en \u00e9l lograron un aumento de tierras irrigadas artificialmente. La principal causa de todo este esfuerzo era poder adaptar los nuevos cultivos introducidos, los cuales proven\u00edan de climas tropicales o semitropicales, como eran el arroz, la ca\u00f1a de az\u00facar, la naranja, la sand\u00eda o la berenjena, as\u00ed como obtener nuevas variedades de los cultivos tradicionales, algunas de las cuales fueron m\u00e1s productivas y vers\u00e1tiles que las antiguas. Los nuevos cultivos fueron introduci\u00e9ndose de forma gradual en tierras andalus\u00edes, gracias al papel que desempe\u00f1aron durante m\u00e1s de siete siglos los gobernantes, terratenientes y dem\u00e1s clases acomodadas, en su af\u00e1n por disfrutar de plantas ex\u00f3ticas en sus jardines y en su mesa, as\u00ed como tambi\u00e9n por la labor realizada por campesinos y gente corriente durante sus emigraciones, al difundir semillas, ra\u00edces, esquejes y plantas por todas las tierras del islam.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para que todo el sistema de regad\u00edo se llevara a cabo, se desarrollaron mecanismos como el azud (<em>sudd<\/em>), para elevar y almacenar el agua; la noria (<em>n\u0101\u02bd\u016bra<\/em>), para elevar el agua, y el pozo horizontal, llamado <em>qan\u0101t<\/em>, para concentrar las aguas subterr\u00e1neas y llevarlas a la superficie por gravedad. Adem\u00e1s, perfeccionaron las antiguas canalizaciones y crearon nuevas acequias (<em>s\u0101qiya-s<\/em>) para conducir el agua hasta donde se necesitaba, sin l\u00edmites.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/19059380470_5f6b5d0ef6_b.jpg?resize=1000%2C667&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3520\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/19059380470_5f6b5d0ef6_b.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/19059380470_5f6b5d0ef6_b.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/19059380470_5f6b5d0ef6_b.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/19059380470_5f6b5d0ef6_b.jpg?resize=680%2C455&amp;ssl=1 680w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/19059380470_5f6b5d0ef6_b.jpg?resize=960%2C640&amp;ssl=1 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Acequias. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/flicker_vicky\/19059380470\/in\/photolist-v3diN7-r9wfL1-2mjaTyb-5wxPEr-2mkEwEY-Jns8MN-2jZQJV5-2mjmyKY-5wxPER-2kANSYo-utKcXZ-2miQcUB-24dcqWA-2miZePo-2awUivG-2mjaTEP-2mjHuyu-24dYywV-61vAjn-2mjGmRm-2miBBE3-MQYMxp-2izQrhT-5Yw6bJ-2hUWkHH-X1Tnq3-2iLvfVf-ejVkyR-2miFvGh-2mjhTU5-S23Jh8-2kaqAB3-89oxr5-9GosTs-BcS2Uk-9mQTnY-zuLxQT-McaFu-EWL4ud-RRuqr5-6SVKLk-2mhSdNR-E3YhPt-2kohDeC-JUNxYT-pJaJ5W-Fpt8ng-Bub3uU-2kYJz4e-4XX7DV\" target=\"_blank\">Foto: V. Ant\u00f3n<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto a grandes extensiones de tierra irrigada, tambi\u00e9n destacaron las tierras sembradas en r\u00e9gimen de secano, las cuales eran dependientes del agua de lluvia y de la humedad invernal retenida en las capas profundas de la tierra. De estos terrenos se obten\u00edan cultivos como cereales y legumbres, que fueron b\u00e1sicos para la alimentaci\u00f3n humana y del ganado, as\u00ed como olivos y vi\u00f1as, fundamentales para el consumo, la industria y el comercio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para cada uno de estos suelos, los juristas musulmanes crearon unos contratos espec\u00edficos, adem\u00e1s de los comunes de alquiler o de compraventa, como fueron la <em>mus\u0101q\u0101t<\/em>, para el cultivo de regad\u00edo; la <em>muz\u0101ra\u02bda<\/em>, para el cultivo de cereales, legumbres y dem\u00e1s granos en tierras de secano y la <em>mug\u0101rasa<\/em>, dedicada exclusivamente a la plantaci\u00f3n de \u00e1rboles. Todos ellos disfrutaron de una regulaci\u00f3n minuciosa, lo que demuestra el nivel de especificidad adquirida por dichos jurisconsultos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la necesidad de abastecer de alimentos a las urbes, cada vez m\u00e1s pobladas y estables, gobernantes y juristas se centraron en favorecer y promover la productividad del terreno, lo que ocasion\u00f3 un incremento considerable de los ingresos p\u00fablicos y privados, a trav\u00e9s de los impuestos y de la comercializaci\u00f3n de los frutos obtenidos. Ya lo dijo el ge\u00f3pono sevillano Ibn al-\u02bdAww\u0101m (ss. XII-XIII): \u201clabrar la tierra rinde una ganancia segura\u201d (I, 5).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Al-Andalus, tierra no segura<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como acabamos de se\u00f1alar, en al-Andalus hab\u00eda que mantener y, en el mejor de los casos, aumentar la productividad del suelo, pero esta no era una tarea f\u00e1cil. Se deb\u00eda, por tanto, preservar su fertilidad y humedad mediante t\u00e9cnicas que requer\u00edan mucha fuerza de trabajo, que, a veces, no resultaban suficientes ante los continuos cambios climatol\u00f3gicos; asimismo, se deb\u00eda mantener y reparar las obras de regad\u00edo, las cuales resultaban muy costosas. Del mismo modo, era imprescindible asegurar las rutas comerciales y proteger a los aparceros ante las calamidades que pudieran sobrevenirle, tema este \u00faltimo objeto de nuestro trabajo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/descarga-2.png?resize=847%2C382&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3529\" width=\"847\" height=\"382\"\/><figcaption>Traducci\u00f3n \u00e1rabe del\u202f<em>Tratado de las plantas<\/em>\u202f <br>de Diosc\u00f3rides&nbsp;<br><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422959z\/f142.item.r=BNF%20ms.zoom\" target=\"_blank\">BNF ms. Arabe 2850 fol. 65v&nbsp;<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la irregularidad de la lluvia y la dependencia de los recursos h\u00eddricos, al-Andalus fue una tierra donde no estaban aseguradas las cosechas. Efectivamente, algunos juristas musulmanes, como los andalus\u00edes al-Garn\u0101\u1e6d\u012b o al-Bunt\u012b, consideraban que, en comparaci\u00f3n con las tierras regadas por el Nilo, cuyas cosechas estaban aseguradas por las continuas crecidas del r\u00edo, las de al-Andalus eran tierras <em>gayr ma\u2019m\u016bna<\/em> o \u2018no seguras\u2019. Las fuentes araboisl\u00e1micas reflejan esta circunstancia de debilidad, entre las que descuellan las jur\u00eddicas, por el hecho de que van a regular los casos en donde se necesitaba un apoyo espec\u00edfico por parte de las instituciones. Los beneficiarios eran los arrendatarios de tierras y los compradores de cosechas que, por falta de agua, ve\u00edan malogrados los frutos objeto del contrato. Pero, adem\u00e1s de la escasez de agua, los jurisconsultos musulmanes van a contemplar tambi\u00e9n otras causas, como eran el exceso de agua, los agentes atmosf\u00e9ricos adversos, las enfermedades, la acci\u00f3n nociva de los animales, el robo o el paso del ej\u00e9rcito, entre otras. Con esta regulaci\u00f3n exhaustiva de los posibles acontecimientos que pod\u00edan afectar al campo andalus\u00ed, as\u00ed como de las compensaciones que ofrec\u00edan a los damnificados, los juristas estaban contribuyendo al desarrollo de la agricultura, imprescindible para la econom\u00eda de al-Andalus. Podemos observar una progresi\u00f3n favorable en sus decisiones judiciales, a medida que van aumentando los espacios cultivados, llegando incluso a considerar con derecho a indemnizaci\u00f3n aquellos cultivos cuyas p\u00e9rdidas no llegaban al m\u00ednimo exigido. Entre ellos, se beneficiaron los frutos de nueva introducci\u00f3n, como fueron las hortalizas, la morera, el array\u00e1n, el azafr\u00e1n, las forrajeras frescas, las ca\u00f1as, el coriandro o el mirto, los cuales constitu\u00edan bienes muy estimados para el comercio. Tambi\u00e9n hay casos excepcionales en los que se libr\u00f3 al agricultor de pagar el alquiler de la tierra de secano que hab\u00eda arrendado cuando no pudo sembrar por el exceso de agua. Esta situaci\u00f3n de apoyo a la agricultura por parte de los juristas tuvo su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la \u00e9poca nazar\u00ed, en donde el incremento de la producci\u00f3n agr\u00edcola se hizo imprescindible, para alimentar a la superpoblaci\u00f3n que se hab\u00eda congregado en el \u00faltimo reducto que quedaba de al-Andalus, as\u00ed como para aumentar la recaudaci\u00f3n fiscal, fundamental para poder atender las necesidades militares del reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las fuentes jur\u00eddicas m\u00e1s relevantes que hablan sobre la regulaci\u00f3n de las calamidades agr\u00edcolas, y que fueron redactadas entre los ss. VIII-XV, encontramos, adem\u00e1s de las andalus\u00edes, otras provenientes de Oriente Medio y del Magreb, las cuales tuvieron plena consideraci\u00f3n en al-Andalus. La tipolog\u00eda de estas fuentes es muy variada. Efectivamente, encontramos informaci\u00f3n sobre las calamidades agr\u00edcolas en tratados muy distintos, como son los que tratan los principios del derecho, los tratados de derecho comparado y de casu\u00edstica, todos ellos desde el punto de vista te\u00f3rico. Asimismo, son esenciales las fetuas emitidas por los muft\u00edes y las sentencias pronunciadas por los cad\u00edes, ya que nos permiten conocer de primera mano los problemas planteados en torno a los siniestros acaecidos sobre los cultivos. Adem\u00e1s, por la cantidad de informaci\u00f3n jur\u00eddica, bot\u00e1nica, agr\u00edcola, fitopatol\u00f3gica y ling\u00fc\u00edstica, son fundamentales los formularios notariales, los cuales deben incluir una cl\u00e1usula que indique c\u00f3mo actuar frente a las desgracias que hacen perecer de forma parcial o total los frutos objeto de un contrato. El derecho isl\u00e1mico, para legalizar los contratos efectuados en tierras donde no est\u00e1n aseguradas las cosechas, protege a trav\u00e9s de estas estipulaciones a la parte contratante que normalmente se ve perjudicada. Y, finalmente, no podemos olvidar por su relevancia las obras jur\u00eddicas en materia econ\u00f3mica (ss. VIII-IX), todas ellas orientales, las cuales, por ejemplo, nos informan de c\u00f3mo se procede desde el punto de vista fiscal cuando se malogran los frutos objeto de un contrato de arrendamiento o de compraventa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de las fuentes jur\u00eddicas, tambi\u00e9n los tratados agr\u00edcolas dedican muchas p\u00e1ginas a explicar c\u00f3mo se pueden prevenir o, en su caso, paliar los efectos perniciosos de las calamidades que azotan los campos. Contamos con ocho tratados geop\u00f3nicos, todos ellos andalus\u00edes, los cuales fueron escritos entre los ss. X-XIV. Sorprende comprobar que los juristas poseen muchas de las informaciones agr\u00edcolas, bot\u00e1nicas y fitopatol\u00f3gicas contenidas en estos tratados agr\u00edcolas y que los ge\u00f3ponos conocen las normas que regulan el medio rural. De entre estos \u00faltimos, es al-\u1e6cignar\u012b (ss. XI-XII), quien refiere en su pr\u00f3logo la necesidad de gozar de un conocimiento completo formado por un <em>\u02bdilm bi-h\u0101<\/em>, o comprensi\u00f3n de todas aquellas cuestiones que ata\u00f1en a la Agricultura y que aparecen contenidas en los tratados agr\u00edcolas, as\u00ed como por un <em>\u02bdilm f\u012b-h\u0101<\/em>, relacionado con los aspectos jur\u00eddicos necesarios que se han de dominar para llegar a comprender lo l\u00edcito y lo prohibido concerniente al mundo agrario. Se puede deducir, entonces, que estas disciplinas estaban interrelacionadas, con el beneficio que todo ello conllevaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, tambi\u00e9n hablan de las calamidades acaecidas en el campo andalus\u00ed las fuentes hist\u00f3rico-geogr\u00e1ficas (ss. IX-XIV), y seguramente la raz\u00f3n principal de que se reflejara con precisi\u00f3n el a\u00f1o y la desgracia sufrida est\u00e1 relacionada con la reducci\u00f3n o condonaci\u00f3n del impuesto can\u00f3nico o azaque que deb\u00eda abonarse por los beneficios obtenidos de las cosechas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 entendemos por <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acabamos de se\u00f1alar que los juristas musulmanes regulan de manera exhaustiva las calamidades acaecidas en el medio rural y que, para ello, demuestran poseer un profundo conocimiento agr\u00edcola, bot\u00e1nico y fitopatol\u00f3gico. Pero estos jurisconsultos tambi\u00e9n dominan el plano ling\u00fc\u00edstico al utilizar el t\u00e9rmino jur\u00eddico <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em> en dos sentidos muy diferentes: por un lado, lo utilizan para referirse a cada una de las desgracias acaecidas sobre los cultivos cuando estos son objeto de un contrato. Son un conjunto de calamidades determinadas, que toman unos nombres espec\u00edficos, y que, en ocasiones, difieren de los que encontramos en otras fuentes. Por otro lado, el t\u00e9rmino <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em> se utiliza en su sentido t\u00e9cnico, definiendo un estado jur\u00eddico de calamidad, por el que el jurista en cuesti\u00f3n concede una indemnizaci\u00f3n al arrendatario y\/o al comprador de los frutos afectados por algunas de las calamidades aceptadas como tales. Pero, no en todos los casos se declara el \u2018estado de <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em>\u2019 en los frutos. De ah\u00ed que nos encontremos frases como: <em>a\u1e63\u0101bat-hu al-\u0177\u0101\u2019i\u1e25a fa-l\u0101 \u0177\u0101\u2019i\u1e25a f\u012b-hi<\/em>, la cual debemos interpretar como \u201cla calamidad azot\u00f3 [la cosecha], pero no se declara \u2018el estado de calamidad\u2019 en ella\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cu\u00e1ndo se declara el \u2018estado de <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em>\u2019 en las cosechas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los juristas declara el \u2018estado de <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em>\u2019 \u00fanicamente cuando el da\u00f1o producido ha afectado, como m\u00ednimo, al tercio del total de los frutos comprados o de los cultivos de las tierras alquiladas, en cuyo caso conllevar\u00eda la anulaci\u00f3n total o parcial del contrato. Sin embargo, en ocasiones, no hace falta que se pierda un tercio de ellos para determinarlo, por la especial protecci\u00f3n que algunos frutos y cosechas tuvieron por parte de la mayor\u00eda de los juristas, como antes hemos visto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un aspecto fundamental en la compraventa es que los cultivos hayan llegado a su madurez y que, por tanto, haya sido l\u00edcita su venta. \u00danicamente, cuando esto ha sucedido, se puede solicitar que se consideren las desgracias acaecidas, acept\u00e1ndose o no el \u2018estado de <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em>\u2019 por parte de los jurisconsultos. En caso contrario, en el que los siniestros tuvieran lugar antes de que estuvieran en saz\u00f3n, no se podr\u00eda demandar este estado jur\u00eddico. La madurez en los frutos se expresa con el t\u00e9rmino<em> \u1e63al\u0101\u1e25<\/em> que, seg\u00fan explica con todo detalle al-\u0176az\u012br\u012b, hace referencia al momento en el que el fruto est\u00e1 maduro y completo. Este principio viene determinado por tres razones, seg\u00fan manifiesta con precisi\u00f3n Jal\u012bl: por la coloraci\u00f3n, por la aparici\u00f3n del gusto azucarado y por la posibilidad de que el fruto pueda madurar fuera de su tallo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los frutos de varias cosechas, se permite la venta cuando comiencen los primeros signos de maduraci\u00f3n en cada una de ellas. En ese momento, si cualquier calamidad destruyera algunos de los frutos objeto de contrato, el vendedor estar\u00eda obligado a indemnizar al comprador. Esta indemnizaci\u00f3n consiste en rebajarle del precio una cantidad no fija, que depende del alcance del da\u00f1o ocasionado y del valor que supondr\u00edan esos frutos en el mercado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de los cereales, legumbres, semillas y frutas secas, la venta es l\u00edcita \u00fanicamente cuando est\u00e1 toda la cosecha madura y seca, por lo que no hay mucho espacio entre la venta y la entrega, que es cuando el cultivo tiene el riesgo de verse afectado por alg\u00fan siniestro. Por ese motivo, no se considera, en principio, el \u2018estado de <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em>\u2019 en estos cultivos, aunque los juristas musulmanes establecieron algunas excepciones, como, por ejemplo, cuando se acababan de sembrar y una sequ\u00eda no dejaba crecer las semillas o cuando el encharcamiento del suelo imped\u00eda su sembrado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sequia-cultivo-remolacha.jpg?resize=1000%2C667&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3565\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sequia-cultivo-remolacha.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sequia-cultivo-remolacha.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sequia-cultivo-remolacha.jpg?resize=768%2C513&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sequia-cultivo-remolacha.jpg?resize=680%2C455&amp;ssl=1 680w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sequia-cultivo-remolacha.jpg?resize=960%2C640&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Sequia-cultivo-remolacha.jpg?w=1380&amp;ssl=1 1380w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Efectos de la sequ\u00eda sobre un cultivo. Autor: Rasbak. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Beta_vulgaris_subsp._vulgaris_var._altissima_drought_(04).jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda parte de este art\u00edculo, veremos qu\u00e9 calamidades aceptan los juristas como <em>\u0177\u0101\u2019i\u1e25a<\/em>, de entre todos los siniestros que pueden acaecer sobre los cultivos. De forma general, podemos decir que se reconocen como tales los agentes atmosf\u00e9ricos adversos (lluvia, sequ\u00eda, viento, heladas, granizo, etc.), las inundaciones, las plagas, la acci\u00f3n de animales incontrolables, as\u00ed como el robo y el paso del ej\u00e9rcito. Excepcionalmente, y por analog\u00eda, los jurisconsultos musulmanes tambi\u00e9n consideraron que pod\u00eda declararse el estado jur\u00eddico de calamidad en algunos negocios arrendados, como molinos, tiendas o salinas, ya que algunas causas, como la falta de agua o a la escasez de clientela ocasionada por revueltas o por guerras, menguaban de forma significativa sus ganancias.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">PARA AMPLIAR:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>CAMARERO CASTELLANO, I. <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/editorial.us.es\/en\/detalle-libro\/719542\/sobre-el-estado-de-yaiha\" target=\"_blank\">Sobre el \u2018estado de \u0177\u0101\u2019i\u1e25a\u2019. Teor\u00eda y pr\u00e1ctica jur\u00eddica de la calamidad rural y urbana en Al-Andalus (ss. VIII-XV)<\/a><\/em>, Editorial Universidad de Sevilla, Sevilla, 2015.<\/li><li>CAMARERO CASTELLANO, I. \u201c<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.academia.edu\/4152040\/Kitab_al-yawaih._Un_cap%C3%ADtulo_de_la_Mudawwana_sobre_las_calamidades_agr%C3%ADcolas\" target=\"_blank\"><em>Kit\u0101b al-\u0177aw\u0101\u2019i\u1e25<\/em>. Un cap\u00edtulo de la Mudawwana sobre las calamidades agr\u00edcolas<\/a>\u201d, <em>Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Orientalistas<\/em>, XXXVII (2001), pp. 35-46.<\/li><li>GLICK, T.F., <em>Regad\u00edo y sociedad en la Valencia Medieval<\/em>, Valencia, 1988.<\/li><li>HERN\u00c1NDEZ BERMEJO, J. E., GARC\u00cdA S\u00c1NCHEZ, E. y CARABAZA BRAVO, J. M.\u00aa, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/tienda.boe.es\/detail.php?id=9788449112270\" target=\"_blank\"><em>Flora agr\u00edcola y forestal de al-Andalus<\/em>,<\/a> vol. 1, Madrid, 2012.<\/li><li>IBN AL-\u02bdAWW\u0100M, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/bibliotecadigital.aecid.es\/bibliodig\/es\/consulta\/registro.cmd?id=1845\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/bibliotecadigital.aecid.es\/bibliodig\/es\/consulta\/registro.cmd?id=1845\" target=\"_blank\">Kit\u0101b al-fil\u0101\u1e25a<\/a><\/em>, ed. y trad., J.A. Banqueri, Libro de agricultura, 2 vols. Madrid, 1802.<\/li><li>WATSON, A. M., <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/editorial.legadoandalusi.es\/producto\/innovaciones-en-la-agricultura-en-los-primeros-tiempos-del-mundo-islamico-watson-andrew-m\/\" target=\"_blank\">Innovaciones en la agricultura en los primeros tiempos del mundo isl\u00e1mico<\/a><\/em>, Granada, 1998.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inmaculada Camarero Castellano<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":3531,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[283,342],"tags":[345,316,194,180,353,317],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-3516","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-ciencia","8":"category-economia","9":"tag-agricultura","10":"tag-botanica","11":"tag-derecho-islamico","12":"tag-intercambios-culturales","13":"tag-naturaleza","14":"tag-sharia","16":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-pantalla-2022-05-12-a-las-11.20.28.png?fit=1197%2C470&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3516","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3516"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3516\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3568,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3516\/revisions\/3568"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3516"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=3516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}