{"id":3470,"date":"2022-04-08T10:37:51","date_gmt":"2022-04-08T08:37:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=3470"},"modified":"2022-05-14T16:52:17","modified_gmt":"2022-05-14T14:52:17","slug":"adalides-arabes-de-la-transicion-en-el-occidente-islamico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=3470","title":{"rendered":"Adalides \u00e1rabes de la transici\u00f3n en el Occidente isl\u00e1mico"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Entre los siglos XIII y XVI, en torno al estrecho de Gibraltar, se dio un proceso excepcional de equilibrio de fuerza y b\u00fasqueda de nuevas hegemon\u00edas. El imperio norteafricano de los almohades ya no dominaba las dos orillas y el reino de Castilla ganaba fuerza en el territorio peninsular ib\u00e9rico, proyectando sus pretensiones sobre los puertos africanos. Adem\u00e1s de Castilla, los agentes m\u00e1s importantes en este equilibrio de poder fueron dos reinos musulmanes, uno peninsular, el nazar\u00ed de Granada, y otro norteafricano, el merin\u00ed de Fez. En esta lucha por la hegemon\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica sobre el Estrecho, el enfrentamiento se apoy\u00f3 en factores tan diversos como las creencias religiosas y sus distintas interpretaciones, la procedencia \u00e9tnica y su papel legitimador, la representaci\u00f3n din\u00e1stica del poder o el paradigma epistemol\u00f3gico<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/unizar.academia.edu\/LailaMJreisNavarro\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/unizar.academia.edu\/LailaMJreisNavarro\" target=\"_blank\">Laila M. Jreis Navarro<\/a> <br>Universidad de Zaragoza<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/5\/5e\/Costa_desde_Ceuta.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Estrecho de Gibraltar. <a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/5\/5e\/Costa_desde_Ceuta.jpg\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/5\/5e\/Costa_desde_Ceuta.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los espacios de equilibrio de fuerzas son de los m\u00e1s fruct\u00edferos en la historia humana. Se trata de contextos de negociaci\u00f3n hegem\u00f3nica donde, por un periodo de tiempo, ning\u00fan agente es capaz de someter indiscutiblemente a los otros. Estos espacios son sumamente interesantes porque dan lugar a culturas h\u00edbridas, aunque no est\u00e1n exentos de violencia, de ah\u00ed que nos debatamos entre verlos como procesos de transici\u00f3n o de ruptura. Entre los siglos XIII y XVI, en torno al estrecho de Gibraltar, se dio uno de estos procesos excepcionales. El imperio norteafricano de los almohades ya no dominaba las dos orillas y el reino de Castilla ganaba fuerza en el territorio peninsular ib\u00e9rico y proyectaba sus pretensiones sobre los puertos africanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"709\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1.jpg?resize=1000%2C709&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3471\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1.jpg?resize=1024%2C726&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1.jpg?resize=300%2C213&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1.jpg?resize=768%2C545&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1.jpg?w=1300&amp;ssl=1 1300w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>C\u00fapula de la Parroquieta de Lope de Luna (s. XIV) en la Seo de Zaragoza. Fotograf\u00eda de la autora.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de Castilla, los agentes m\u00e1s importantes en este equilibrio de poder son dos reinos musulmanes, uno peninsular, el nazar\u00ed de Granada, y otro norteafricano, el merin\u00ed de Fez. En esta lucha por la hegemon\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica sobre el Estrecho, hay una serie de elementos culturales y sociales que entran en juego. El enfrentamiento se apoyaba en factores tan diversos como las creencias religiosas y sus distintas interpretaciones, la procedencia \u00e9tnica y su papel legitimador, la representaci\u00f3n din\u00e1stica del poder o el paradigma epistemol\u00f3gico. Para comprender el rol de estos y otros factores en este periodo de transici\u00f3n, debemos tener en cuenta que ninguno de ellos estaba claramente delimitado ni era exclusivo de un agente en detrimento de otros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00e1mbito religioso, sabemos que tanto los reinos musulmanes como los cristianos hicieron uso de mercenarios no correligionarios para hacer la guerra. En las luchas din\u00e1sticas nazar\u00edes a mediados del siglo XIV, el destronado sult\u00e1n Muhammad V, tras casi tres a\u00f1os de exilio en el Magreb (1359-1362), no logra recuperar su trono del usurpador El Bermejo m\u00e1s que con ayuda del rey castellano Pedro I.&nbsp; Este soberano de Castilla, conocido como El Cruel, fue acusado por sus detractores correligionarios de ser amante de moros y jud\u00edos; en su disputa din\u00e1stica con Enrique de Trast\u00e1mara y en su guerra con Pedro IV de Arag\u00f3n, conocida como la de los dos Pedros, ech\u00f3 mano del vasallaje nazar\u00ed. Los Reales Alc\u00e1zares de Sevilla son testigo de este di\u00e1logo interreligioso, que formaba un tri\u00e1ngulo con Granada y Fez. El trono de Castilla intervino en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n para debilitar a la dinast\u00eda merin\u00ed, enviando aspirantes al trono magreb\u00ed que se encontraban en la Pen\u00ednsula bajo protecci\u00f3n castellana o nazar\u00ed. Esta pol\u00edtica de alianzas multilaterales y de intervencionismo fue la t\u00f3nica de la transici\u00f3n durante el siglo XIV, dando lugar a un equilibrio precario que se fue debilitando a lo largo del XV.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"729\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/2.png?resize=1000%2C729&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3472\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/2.png?resize=1024%2C747&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/2.png?resize=300%2C219&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/2.png?resize=768%2C560&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/2.png?w=1298&amp;ssl=1 1298w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Imagen representativa de los movimientos y alianzas en torno al Estrecho en la crisis din\u00e1stica merin\u00ed de 1361. Elaboraci\u00f3n propia.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El papel jugado por la religi\u00f3n no se limit\u00f3 a la guerra de las \u00e9lites, sino que tom\u00f3 un car\u00e1cter popular que desafiaba la propia soberan\u00eda de las dinast\u00edas. En el Magreb, el estado de debilitamiento patente de la dinast\u00eda en Fez provoc\u00f3 la discordia tribal y el despotismo de los agentes del poder encargados de administrar el territorio. Esta situaci\u00f3n de disgregaci\u00f3n ven\u00eda arrastr\u00e1ndose desde el siglo X por todo el imperio \u00e1rabe-isl\u00e1mico debida a la debilidad de la dinast\u00eda abas\u00ed en Bagdad. El exiliado visir granadino Lisan al-Din Ibn al-Jatib, que hab\u00eda acompa\u00f1ado a Muhammad V tras su destronamiento, da buena cuenta de la situaci\u00f3n en el Occidente isl\u00e1mico a trav\u00e9s de los relatos de sus viajes por el territorio merin\u00ed. El pueblo se hallaba empobrecido por los elevados impuestos, el poder de la capital no llegaba a aglutinar a las distintas tribus que se encontraban enfrentadas y la mayor\u00eda de los administradores actuaban de forma aut\u00f3noma y estaban sumidos en la corrupci\u00f3n. La gente desesperada se reun\u00eda en torno a santones locales que practicaban un misticismo sencillo, alejado de las complicaciones conceptuales de siglos anteriores, heredadas de Oriente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas expresiones religiosas populares eran una especie de sufismo ritual que buscaba la salvaci\u00f3n de la gente humilde y tambi\u00e9n se dio, aunque con menor fuerza, en la Granada nazar\u00ed. Las peque\u00f1as hermandades que se organizaron en torno a hombres virtuosos cercanos al pueblo fueron una aut\u00e9ntica amenaza para el majz\u00e9n \u2013el gobierno central magreb\u00ed\u2013 y los merin\u00edes lograron institucionalizarlas, no as\u00ed los nazar\u00edes. De este modo, en el Magreb, el halo de santidad se extendi\u00f3 a difuntos sultanes, como Abu l-Hasan, el gran derrotado de la batalla del r\u00edo Salado (1340), a cuya tumba se peregrinaba. Asimismo, gan\u00f3 fuerza la celebraci\u00f3n del Mawlid \u2013natividad del profeta Muhammad \u2013, que fue acogida en el espacio cortesano y hasta en la propia Alhambra, donde los soberanos invitaban a estos m\u00edsticos, haci\u00e9ndose part\u00edcipes de su gran devoci\u00f3n ante el p\u00fablico. En otras palabras, los monarcas, los cortesanos y los alfaqu\u00edes, al ver sus esferas de poder pol\u00edtico, religioso y educativo amenazadas por estos movimientos religiosos populares espont\u00e1neos y locales, optaron por su fagocitaci\u00f3n y centralizaci\u00f3n, logr\u00e1ndolo con mayor o menor \u00e9xito.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/3.jpg?resize=768%2C1024&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3473\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/3.jpg?resize=768%2C1024&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/3.jpg?resize=225%2C300&amp;ssl=1 225w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/3.jpg?resize=1152%2C1536&amp;ssl=1 1152w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/3.jpg?resize=630%2C840&amp;ssl=1 630w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/3.jpg?resize=960%2C1280&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/3.jpg?w=1300&amp;ssl=1 1300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>La madraza merin\u00ed de Sal\u00e9, Marruecos. Fotograf\u00eda de la autora.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00e1mbito social, es importante tener en cuenta dos factores, por un lado, la diferencia \u00e9tnica entre los \u00e1rabes venidos de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1bica y los amazig \u2013ber\u00e9beres\u2013 [1], la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona del norte de \u00c1frica; y por otro, la tensi\u00f3n entre la organizaci\u00f3n tribal propia de ambas etnias y los centros urbanos que sosten\u00edan la administraci\u00f3n territorial de los distintos estados medievales.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde los principios del Occidente isl\u00e1mico, cuando las tribus \u00e1rabes invadieron el norte de \u00c1frica y, junto con las amazig, la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, siempre ha habido una relaci\u00f3n de superioridad de la etnia \u00e1rabe respecto a la amazig. Los descendientes de las tribus emigradas desde Arabia sosten\u00edan la legitimidad de los aut\u00e9nticos depositarios de la religi\u00f3n y de la cultura que tra\u00eda consigo el avance del imperio \u00e1rabe-isl\u00e1mico. Los l\u00edderes de estas tribus trazaban sus genealog\u00edas \u2013como se sigue haciendo hoy en d\u00eda en el mundo \u00e1rabe\u2013 a los descendientes y compa\u00f1eros del profeta Muhammad, cobrando, de esta manera, la legitimidad para ostentar el poder sobre las dem\u00e1s tribus y sobre los conquistados. El avance del imperio desde el este fue imparable hasta los Pirineos e implic\u00f3 un complejo proceso de arabizaci\u00f3n e islamizaci\u00f3n de las tribus amazig norteafricanas y de la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Sin embargo, los \u00e1rabes fueron siempre una minor\u00eda \u00e9tnica en el Occidente isl\u00e1mico y, aunque lograron erigir un califato en C\u00f3rdoba tras la estela de los omeyas de Damasco, su dominio sobre la orilla africana no resisti\u00f3 la disgregaci\u00f3n del imperio oriental. De ah\u00ed la ca\u00edda del califato ib\u00e9rico, su divisi\u00f3n y, finalmente, el avance de los imperios norteafricanos de etnia amazig sobre el espacio del Estrecho. A pesar de ello, los l\u00edderes amazig forjaron muchas de sus genealog\u00edas para trazar una relaci\u00f3n directa con Arabia y, as\u00ed, ganar legitimidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra excepcionalidad del contexto socio-pol\u00edtico de los reinos nazar\u00ed y merin\u00ed, que heredaron este tira y afloja entre las dos orillas, es que, una vez m\u00e1s en la historia del Occidente isl\u00e1mico, ninguna de sus orillas dominaba a la otra. Esta situaci\u00f3n ya hab\u00eda sucedido en tiempos de las primeras y las segundas taifas, durante la transici\u00f3n entre grandes bloques de poder como el califato omeya y el imperio almor\u00e1vide. En el caso que nos ocupa, tras el declive de los almohades, la orilla norte del Estrecho estaba gobernada por una dinast\u00eda de origen \u00e1rabe, la nazar\u00ed, y la sur, por una de origen amazig, la merin\u00ed. Ambas dinast\u00edas tuvieron que remontar sus genealog\u00edas a los or\u00edgenes del imperio \u00e1rabe-isl\u00e1mico para legitimarse. En Oriente, la sombra de este imperio ced\u00eda ya el paso al siguiente gran imperio isl\u00e1mico, el turco otomano, que dominar\u00e1 la historia moderna en el Mediterr\u00e1neo oriental. A decir de Ibn Jaldun, el gran historiador y pensador \u00e1rabe tunecino del siglo XIV, los \u00e1rabes hab\u00edan perdido su predominio sobre los extranjeros; los persas y los turcos se hab\u00edan sucedido en el control del califato oriental desde mediados del siglo X y los ber\u00e9beres del occidental.\u00a0<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/5\/52\/C%C3%BApula_del_Sal%C3%B3n_de_Embajadores_de_los_Reales_Alc%C3%A1zares_de_Sevilla.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>C\u00fapula del sal\u00f3n de Embajadores del palacio de Pedro I en los Reales Alc\u00e1zares de Sevilla. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:C%C3%BApula_del_Sal%C3%B3n_de_Embajadores_de_los_Reales_Alc%C3%A1zares_de_Sevilla.jpg\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:C%C3%BApula_del_Sal%C3%B3n_de_Embajadores_de_los_Reales_Alc%C3%A1zares_de_Sevilla.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Magreb de la \u00e9poca, esta complejidad \u00e9tnica tra\u00eda adem\u00e1s consigo la pervivencia de la estructura organizativa tribal en todo el territorio estatal. Los imperios norteafricanos y de igual modo su heredero en el siglo XIII, el reino merin\u00ed, estaban basados en la superposici\u00f3n de la organizaci\u00f3n administrativa estatal sobre la divisi\u00f3n territorial tribal. El Estado era fuerte en la medida en la que consegu\u00eda aglutinar a las distintas tribus, ya sea bajo una ideolog\u00eda religiosa ya por acuerdos entre los distintos jefes tribales. El estado natural de las tribus era de constante enfrentamiento, no solo entre las \u00e1rabes y las amazig que se encontraban en el territorio, sino tambi\u00e9n entre las distintas tribus amazig que se consideraban due\u00f1as de sus propios territorios. A diferencia del norte africano, la sociedad andalus\u00ed hab\u00eda perdido ese sentimiento tan fuerte de pertenencia y de lealtad tribal y las estructuras estatales se hallaban m\u00e1s arraigas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo el Occidente isl\u00e1mico, los estados se apoyaron en centros urbanos principales y secundarios para administrar las distintas divisiones territoriales y emanar el canon religioso y cultural sancionado por el gobierno central. Adem\u00e1s de Granada y Fez, tenemos ciudades tan importantes como M\u00e1laga, Marraquech o Tremec\u00e9n. La tensi\u00f3n entre lo urbano y lo tribal es otra de las claves para comprender por qu\u00e9 las tribus magreb\u00edes no consiguieron reunir la fuerza necesaria para volver a cruzar el Estrecho. El gobierno formaba parte de las \u00e9lites urbanas y las disputas din\u00e1sticas se resolv\u00edan en base a alianzas tribales. La dinast\u00eda merin\u00ed, perteneciente a una tribu amazig, necesitaba el apoyo de otras tribus para gobernar; estas tribus pod\u00edan ser \u00e1rabes o amazig y sus lealtades eran vol\u00e1tiles. A mediados del siglo XIV, la debilidad del gobierno central de Fez produjo una divisi\u00f3n del reino merin\u00ed entre norte y sur que respond\u00eda al deseo de independencia de las tribus amazig en torno a Marraquech.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, el equilibrio de fuerzas en torno al estrecho de Gibraltar en este contexto de transici\u00f3n era de una precariedad suma. \u00bfC\u00f3mo afect\u00f3 esta situaci\u00f3n a los intelectuales de la \u00e9poca? Se podr\u00eda decir que estos tiempos inciertos pusieron a prueba el sistema de valores previo como nunca hab\u00eda sucedido antes, imponiendo un predominante aire de ortodoxia en la expresi\u00f3n literaria y en el pensamiento. Se abandon\u00f3 la profundidad m\u00edstico-filos\u00f3fica de siglos anteriores y, en general, las ciencias racionales. La poes\u00eda y la prosa adquirieron un gusto por la rima que intentaba vanamente ocultar su vac\u00edo conceptual. En la Granada nazar\u00ed, la elite se aferr\u00f3 a una arabidad asediada.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"590\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/5.jpg?resize=900%2C590&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3474\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/5.jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/5.jpg?resize=300%2C197&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/5.jpg?resize=768%2C503&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption>Taca del sal\u00f3n de Comares en la Alhambra con un poema epigr\u00e1fico de Ibn al-Jatib. <a href=\"https:\/\/www.alhambra-patronato.es\/700-anos-del-nacimiento-de-ibn-al-jatib\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.alhambra-patronato.es\/700-anos-del-nacimiento-de-ibn-al-jatib\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Patronato de la Alhambra<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el tiempo es un continuo flujo de cambio y toda decadencia engendra su renacer. El germen de la modernidad se encontraba en las mentes de todos aquellos pensadores del Occidente isl\u00e1mico que viv\u00edan su \u00e9poca con consciencia global. Poco antes de la ca\u00edda de la \u00faltima entidad pol\u00edtica andalus\u00ed, a mediados del XIV, un grupo de intelectuales conectados por una red de amistad comenz\u00f3 a manifestar esta transici\u00f3n en su obra, avisando de los nuevos tiempos que estaban por venir. La mayor\u00eda de estos adalides eran de origen \u00e1rabe y trabajaban al servicio de los distintos sultanes, pertenec\u00edan a las dos orillas del Estrecho y eran depositarios de la cultura \u00e1rabe-isl\u00e1mica andalus\u00ed que se proyectaba desde el sur peninsular a todo el territorio del Occidente isl\u00e1mico. Aquellos intelectuales que no eran andalus\u00edes manten\u00edan una estrecha relaci\u00f3n con la dinast\u00eda nazar\u00ed y hab\u00edan llevado a cabo alguna estancia en Granada. En esta red despuntaban dos personalidades, el andalus\u00ed Ibn al-Jatib y el magreb\u00ed Ibn Jaldun, ya citados, pero comprend\u00eda otras como al-Balafiqi, Ibn Jatima, al-Yazna\u2019i, Ibn Marzuq, Ibn Luyun o al-Shatibi.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las obras de la transici\u00f3n contienen fragmentos del nuevo paradigma que se estaba forjando a finales del medievo, una fusi\u00f3n entre el Oriente premoderno y el Occidente moderno. Estas muestras se pueden apreciar claramente en los escritos de los autores principales, por su prolijidad, extensi\u00f3n y pervivencia; faltan muchas piezas del puzle que se han perdido, destruido o permanecen ocultas. El nuevo paradigma moderno se manifestaba de muy diversas formas: a trav\u00e9s de una expresi\u00f3n individual menos sujeta al canon literario; en la generaci\u00f3n de conocimiento en base a la observaci\u00f3n emp\u00edrica, o por medio de la liberaci\u00f3n de la lengua literaria de su cors\u00e9 ret\u00f3rico para hacer su contenido m\u00e1s accesible.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos t\u00e9rminos, vemos c\u00f3mo esta red de hombres de letras y de ciencias ofrece obras autoexpresivas dif\u00edciles de clasificar dentro de los g\u00e9neros literarios habituales; no son biograf\u00edas ni relatos de viaje, sino que empiezan a obligarnos a emplear t\u00e9rminos modernos como \u2018memorias\u2019 y \u2018autobiograf\u00eda\u2019; sucede con obras como la <em>Nufada<\/em> de Ibn al-Jatib o el <em>Ta\u2019rif<\/em> de Ibn Jaldun. En cuanto al conocimiento cient\u00edfico, el relato hist\u00f3rico se construye en atenci\u00f3n a los factores sociales y econ\u00f3micos, siguiendo una l\u00f3gica m\u00e1s propia de la sociolog\u00eda que de la cr\u00f3nica; la medicina busca su raz\u00f3n de ser en el ser humano y en su entorno, alej\u00e1ndose de justificaciones esot\u00e9ricas y religiosas; y en agricultura, los planteamientos te\u00f3ricos ponderan la practicidad y la experimentaci\u00f3n en el medio. El pensamiento filos\u00f3fico encuentra un \u00faltimo reducto en la excepcional obra m\u00edstica de Ibn al-Jatib que posteriormente ser\u00e1 un motivo para su asesinato. La lengua \u00e1rabe, que se consideraba anquilosada, pasaba por dos procesos seg\u00fan el registro de uso. En las ep\u00edstolas, las cartas y los poemas, donde primaba la rima y el artificio, se crean nuevas im\u00e1genes, formas y palabras para ocultar significados e impactar al lector docto. Fuera del registro cortesano, la lengua segu\u00eda un proceso de simplificaci\u00f3n, se\u00f1alado por los propios adalides del movimiento, para poder narrar sucesos y expresar ideas a un mayor p\u00fablico. A todo ello se suman importantes propuestas de reformismo estatal en el pensamiento pol\u00edtico y jur\u00eddico, que trataban de responder al cambio social y epistemol\u00f3gico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto de transici\u00f3n y a medida que se iba rompiendo el equilibrio de fuerzas, el proyecto generacional de estos intelectuales qued\u00f3 superpuesto a un mundo vencido y refugiado en la r\u00edgida ortodoxia, sin lograr calar en el entorno. Varios miembros de esta red de innovadores que se encontraban muy cerca del poder tuvieron que exiliarse del Occidente isl\u00e1mico a Oriente para salvar la vida. Su obra, vista en retrospectiva, era m\u00e1s propia de tiempos modernos y, de hecho, tuvo m\u00e1s sentido para los moradores de siglos posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>[1] Se utilizar\u00e1 en lo sucesivo el t\u00e9rmino \u2018amazig\u2019 en lugar de \u2018bereber\u2019 porque este \u00faltimo responde a una denominaci\u00f3n aplicada a esta etnia por los conquistadores de los territorios de sus tribus: romanos y \u00e1rabes. El t\u00e9rmino \u2018amazig\u2019 es el utilizado por los miembros de esta etnia para referirse a s\u00ed mismos. En lo sucesivo, solo se emplear\u00e1 \u2018bereber\u2019 cuando se haga referencia a una menci\u00f3n en una fuente hist\u00f3rica que utiliza expl\u00edcitamente este t\u00e9rmino y no el uso contempor\u00e1neo que prevalece en este art\u00edculo.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-alpha-channel-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Fromherz, Allen J. <em><a href=\"https:\/\/edinburgh.universitypressscholarship.com\/view\/10.3366\/edinburgh\/9780748639342.001.0001\/upso-9780748639342\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/edinburgh.universitypressscholarship.com\/view\/10.3366\/edinburgh\/9780748639342.001.0001\/upso-9780748639342\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ibn Khaldun, Life and Times<\/a><\/em>. Edimburgo: Edinburgh University Press, 2010.&nbsp;&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Jreis Navarro, Laila M. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.uco.es\/servicios\/ucopress\/index.php\/es\/catalogo-h\/product\/917-entre-dos-orillas-el-viaje-de-exilio-de-ibn-al-jatib-a-traves-de-su-obra-nufadat-al-yirab\" target=\"_blank\"><em>Entre dos orillas. El viaje de exilio de Ibn al-Ja\u1e6d\u012bb a trav\u00e9s de su obra Nuf\u0101\u1e0dat al-\u0177ir\u0101b<\/em><\/a>. C\u00f3rdoba: UCOPress, 2021.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Kably, Mohamed. <em>Soci\u00e9t\u00e9, pouvoir et religion au Maroc \u00e0 la fin du \u2018Moyen-Age\u2019 (XIVe-XVe si\u00e8cle)<\/em>. Par\u00eds: Editions Maisonneuve et Larose, 1986.&nbsp;&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Shatzmiller, Maya. <em><a href=\"https:\/\/brill.com\/view\/title\/1928\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/brill.com\/view\/title\/1928\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">L\u2019historiographie M\u00e9rinide. Ibn Khald\u016bn et ses contemporains<\/a><\/em>. Leiden: Brill, 1982.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Viguera Molins, Mar\u00eda Jes\u00fas (coord.). <em>Historia de Espa\u00f1a [de Men\u00e9ndez Pidal]. El reino nazar\u00ed de Granada (1232-1492). Sociedad, Vida y Cultura<\/em>. Madrid: Espasa-Calpe, 2000.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laila M. 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