{"id":317,"date":"2018-07-11T17:27:10","date_gmt":"2018-07-11T17:27:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=317"},"modified":"2022-06-17T17:14:03","modified_gmt":"2022-06-17T15:14:03","slug":"al-andalus-territorio-e-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=317","title":{"rendered":"Al-Andalus: territorio e identidad"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Desde su primera aparici\u00f3n, el nombre al-Andalus se utiliza con una clara definici\u00f3n geogr\u00e1fica, como sin\u00f3nimo de pen\u00ednsula ib\u00e9rica, al igual que Spania<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=240\">Alejandro Garc\u00eda Sanju\u00e1n<\/a><br>Universidad de Huelva<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"534\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/al-idrisi_BNF_arabe2221.jpg?resize=1000%2C534&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-318\"\/><figcaption>Mapa de al-Idrisi, BNF ms. arabe 2221<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las sociedades humanas han mantenido distinto tipo de relaciones con los territorios sobre los que se han asentado. En cierta medida, estos v\u00ednculos con el espacio son expresi\u00f3n de sus caracter\u00edsticas como grupos organizados y, por lo tanto, ayudan a comprender su propia naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la Edad Media, la pen\u00ednsula ib\u00e9rica fue un territorio compartido por dos sociedades distintas, que se disputaron su control durante varios siglos. No existe consenso acad\u00e9mico en torno a la definici\u00f3n de ambas sociedades como comunidades humanas diferenciadas, de tal modo que los factores pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales, culturales y religiosos se utilizan de formas distintas a la hora de valorar las caracter\u00edsticas respectivas de cada una de ellas. No obstante, no cabe duda de que, junto a sus diferencias, tambi\u00e9n existen elementos que resultan comunes a ambas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al-Andalus es el nombre que, en la tradici\u00f3n \u00e1rabe cl\u00e1sica, ha servido para designar al territorio de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. No se conoce con exactitud su origen etimol\u00f3gico, asunto sobre el que se han formulado diversas propuestas. Lo \u00fanico cierto a este respecto es que los \u00e1rabes utilizaron esta denominaci\u00f3n desde su llegada al territorio peninsular, tal y como acredita la numism\u00e1tica a trav\u00e9s de los llamados \u2018dinares biling\u00fces\u2019, monedas de oro con inscripciones latinas y \u00e1rabes en el anverso y el reverso, respectivamente, acu\u00f1adas en el a\u00f1o 98 de la h\u00e9gira (716-717 de nuestra era). Es importante destacar el hecho de que, en estos importantes testimonios hist\u00f3ricos, los primeros escritos en \u00e1rabe en la Pen\u00ednsula, el nombre al-Andalus se utiliza como equivalente del nombre latino Spania, que desde la \u00e9poca romana se hab\u00eda empleado para designar el territorio peninsular y que a lo largo de toda la Edad Media, seguir\u00eda vigente entre las comunidades de predominio cultural latino y cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, desde su primera aparici\u00f3n, el nombre al-Andalus posee una clara definici\u00f3n geogr\u00e1fica, como sin\u00f3nimo de pen\u00ednsula ib\u00e9rica, al igual que Spania. Este sentido del nombre se refuerza en los autores \u00e1rabes mediante el empleo del sintagma \u2018yazirat al-Andalus\u2019, pen\u00ednsula de al-Andalus, que aparece con frecuencia en textos de todo tipo. Asimismo, es habitual en dichos autores la expresi\u00f3n \u2018al-Yazira\u2019, como forma simplificada de aludir a al-Andalus, de una manera id\u00e9ntica a como hacemos hoy d\u00eda en castellano cuando decimos \u2018la Pen\u00ednsula\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe, por lo tanto, entre los autores \u00e1rabes una clara conciencia de la naturaleza peninsular del territorio de al-Andalus y eso, obviamente, significa que dicho nombre no se usaba con restricciones pol\u00edticas o religiosas. Es decir que, frente a lo que se ha afirmado durante mucho tiempo, al-Andalus no era exclusivamente la parte del territorio peninsular bajo soberan\u00eda o dominio pol\u00edtico musulm\u00e1n, sino que debemos entenderlo como el nombre \u00e1rabe cl\u00e1sico de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, de la misma forma que Hispania lo fue para los autores latinos. Se trata, pues, de un nombre con una clara dimensi\u00f3n o contenido de car\u00e1cter geogr\u00e1fico<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de que al-Andalus designaba en exclusiva el espacio dominado por los musulmanes constituye un prejuicio fuertemente arraigado en la tradici\u00f3n historiogr\u00e1fica acad\u00e9mica que resulta f\u00e1cil encontrar reproducido en toda clase de obras escritas por historiadores y arabistas y que ser\u00eda conveniente desterrar, ya que introduce una enorme distorsi\u00f3n respecto al sentido hist\u00f3rico de dicho nombre. No se trata del \u00fanico fen\u00f3meno de estas caracter\u00edsticas ya que, como veremos a continuaci\u00f3n, existen otros prejuicios similares asociados a la naturaleza de las percepciones territoriales de los andalus\u00edes y a sus v\u00ednculos con el territorio que habitaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez la existencia de este prejuicio pueda explicarse debido a la circunstancia de que la cultura \u00e1rabe e isl\u00e1mica no se extendi\u00f3 de forma homog\u00e9nea por todo e territorio peninsular, es decir, por todo al-Andalus, como tampoco lo hicieron las formaciones pol\u00edticas basadas en dicha cultura que se desarrollaron en dicho territorio durante los siglos medievales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, la conquista iniciada en 711 no permiti\u00f3 a los musulmanes controlar todo el conjunto del territorio peninsular, de manera que amplios espacios quedaron fuera de su dominio y, por lo tanto, no experimentaron con la misma intensidad la influencia de los procesos de arabizaci\u00f3n e islamizaci\u00f3n. A grandes rasgos, puede decirse que todo el cuadrante Noroeste, lo que los autores \u00e1rabes designaban como Yilliqiya, se mantuvo al margen de dichos procesos, al igual que los sectores m\u00e1s septentrionales del territorio, es decir, lo que hoy d\u00eda representa Asturias, Cantabria, Pa\u00eds Vasco y Norte de Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta circunstancia, de la que los propios autores \u00e1rabes eran perfectamente conscientes, fue la que determin\u00f3 que, como dec\u00edamos al principio, la pen\u00ednsula ib\u00e9rica quedase dividida en dos espacios que, a su vez, representan a dos sociedades distintas. De esta forma, puede decirse que la conquista musulmana signific\u00f3 un cambio hist\u00f3rico de consecuencias definitivas en la historia del territorio peninsular. A partir de 711, Hispania qued\u00f3 dividida y fragmentada, tanto desde el punto de vista pol\u00edtico como social y cultural, y dicha divisi\u00f3n result\u00f3 ser, en parte, al menos, irreversible, ya que el territorio peninsular nunca volver\u00eda a estar unido bajo una \u00fanica soberan\u00eda, salvo durante algunas d\u00e9cadas entre los siglos XVI y XVII, debido a razones exclusivamente din\u00e1sticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, al contrario de lo que la tradici\u00f3n historiogr\u00e1fica espa\u00f1ola ha sostenido de manera predominante hasta \u00e9pocas no muy lejanas, la denominada &#8216;Reconquista&#8217; no supuso el restablecimiento del orden vigente con anterioridad a la conquista musulmana. La &#8216;Reconquista&#8217; signific\u00f3 la erradicaci\u00f3n de la cultura \u00e1rabe e isl\u00e1mica de la Pen\u00ednsula y, por lo tanto, la liquidaci\u00f3n de al-Andalus, si bien la presencia de dicha sociedad durante ocho siglos sobre el espacio peninsular fue un fen\u00f3meno hist\u00f3rico de consecuencias muy amplias y duraderas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este an\u00e1lisis nos obliga a admitir que la Hispania anterior a la conquista musulmana y la Espa\u00f1a que surgir\u00eda con posterioridad a la liquidaci\u00f3n de al-Andalus son dos entidades hist\u00f3ricas muy diferentes. Aunque los nombres Hispania y Espa\u00f1a est\u00e1n vinculados por una relaci\u00f3n etimol\u00f3gica, sus significados hist\u00f3ricos son muy distintos y cualquier intento de establecer una continuidad entre ambos se enfrenta a obst\u00e1culos insalvables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las realidades hist\u00f3ricas m\u00e1s importantes que se desarrollan en la Pen\u00ednsula durante la Edad Media y que, tal vez, han sido menos estudiadas, consiste en la conformaci\u00f3n de una identidad andalus\u00ed. Esta identidad se basa, obviamente, en el nombre \u2018al-Andalus\u2019, que para los autores andalus\u00edes se defin\u00eda como <em>balad<\/em> (o, en plural, <em>bilad<\/em>), es decir, como un \u2018pa\u00eds\u2019, y se expresa a trav\u00e9s de aut\u00f3nimos formulados en lengua \u00e1rabe, tales como \u2018<em>ahl<\/em> al-Andalus\u2019 (literalmente, \u2018gente de al-Andalus\u2019) o <em>andalusiyyun<\/em> (\u2018andalus\u00edes\u2019). Cabe hablar, por lo tanto de la existencia de un sentimiento de pertenencia que serv\u00eda de nexo de uni\u00f3n entre elementos que se consideraban parte de una misma comunidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto, sin embargo, nos enfrentamos a una cierta contradicci\u00f3n, ya que, aunque los andalus\u00edes tomaban su denominaci\u00f3n de al-Andalus, existe una importante discordancia entre dicha identidad y el nombre del que procede. En efecto, si hemos dicho que al-Andalus designa, en su conjunto, a todo el territorio peninsular, en cambio la identidad andalus\u00ed no abarca por igual a todos los habitantes de dicho territorio. Por el contrario, existe una conexi\u00f3n muy clara entre esa identidad y determinados marcadores culturales, los que se vinculan con los par\u00e1metros de la cultura \u00e1rabe e isl\u00e1mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No existe, por lo tanto, una idea de identidad com\u00fan entre musulmanes y no musulmanes en la Pen\u00ednsula durante la Edad Media. Las identidades colectivas se basan en el antagonismo y, en este sentido, la andalus\u00ed no es una excepci\u00f3n. Esta idea nos obliga, de nuevo, a cuestionar otro de los prejuicios m\u00e1s arraigados en la historiograf\u00eda espa\u00f1ola, seg\u00fan el cual tanto musulmanes como cristianos habr\u00edan compartido una identidad com\u00fan. Tal vez la expresi\u00f3n m\u00e1s antol\u00f3gica de este prejuicio fuera formulada por el c\u00e9lebre historiador Claudio S\u00e1nchez-Albornoz cuando se\u00f1al\u00f3 que el c\u00e9lebre pol\u00edgrafo cordob\u00e9s Ibn Hazm (m. 1064) fue \u2018el eslab\u00f3n moro de la cadena que une a S\u00e9neca con Unamuno\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta formulaci\u00f3n constituye la expresi\u00f3n de la tendencia, ampliamente extendida en la historiograf\u00eda espa\u00f1ola hasta la d\u00e9cada de 1970, a \u2018espa\u00f1olizar\u2019 al-Andalus, una de cuyas formulaciones m\u00e1s aberrantes y anacr\u00f3nicas consist\u00eda en la sistem\u00e1tica traducci\u00f3n del nombre \u2018al-Andalus\u2019 en los textos \u00e1rabes como \u2018Espa\u00f1a\u2019. No existe ning\u00fan texto \u00e1rabe en el que su autor se identifique a s\u00ed mismo como \u2018hispano\u2019 o, mucho menos, como \u2018espa\u00f1ol\u2019 pero s\u00ed, en cambio, existen expresiones que permiten apreciar la conciencia de pertenecer a una amplia comunidad de \u2018gente de al-Andalus\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de la historia, las identidades colectivas no son inmutables, ni siquiera totalmente estables. Se trata de productos ideol\u00f3gicos asociados a distintos valores y conectados con proyectos sociales y pol\u00edticos determinados. En este sentido, no tenemos constancia clara del momento a partir del cual podemos hablar de la conformaci\u00f3n de una clara conciencia de la identidad andalus\u00ed, una cuesti\u00f3n que exigir\u00eda la realizaci\u00f3n de an\u00e1lisis espec\u00edficos m\u00e1s amplios que los que hasta ahora se han llevado a cabo. Las consideraciones siguientes, por lo tanto, deben considerarse como una aproximaci\u00f3n inicial a un tema complejo y no suficientemente estudiado que requiere una atenci\u00f3n m\u00e1s pormenorizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes de dicha identidad radica en su fuerte anclaje en el territorio. No solo se trata de que, como se ha dicho, el end\u00f3nimo \u2018<em>ahl<\/em> al-Andalus\u2019 est\u00e1 relacionado con el nombre de un espacio geogr\u00e1fico determinado, sino que existen manifestaciones de los sentimientos de pertenencia de los andalus\u00edes respecto al territorio que habitaban, un fen\u00f3meno perfectamente natural y que est\u00e1 bien documentado en las fuentes \u00e1rabes. Tal vez la m\u00e1s clara expresi\u00f3n de dicho sentimiento radique en la existencia de textos en los que se habla de \u2018nuestro al-Andalus\u2019 o, en otros casos, de \u2018nuestro pa\u00eds\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, resulta importante tomar en consideraci\u00f3n el hecho de que esa autoconciencia se manifiesta igualmente a trav\u00e9s de la elaboraci\u00f3n de una determinada memoria hist\u00f3rica. Sobre los materiales ya existentes en autores latinos previos, los andalus\u00edes crearon su propia narraci\u00f3n de la historia de su pa\u00eds, al-Andalus, cuya manifestaci\u00f3n m\u00e1s temprana probablemente sea la \u2018Historia de los reyes de al-Andalus\u2019, de Ahmad al-Razi (m. 955), obra que abarcaba tanto el pasado preisl\u00e1mico como la \u00e9poca isl\u00e1mica de la historia de al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El anclaje en el territorio de la identidad andalus\u00ed no solo es un fen\u00f3meno importante en s\u00ed mismo, es decir, como elemento integrante de la identidad andalus\u00ed sino porque, una vez m\u00e1s, nos obliga a refutar otro de los prejuicios m\u00e1s habituales de la historiograf\u00eda espa\u00f1ola. En efecto, no resulta infrecuente leer en trabajos acad\u00e9micos la idea de que durante la Edad Media se enfrentaron en la Pen\u00ednsula dos sociedades con dos formas distintas de percepci\u00f3n del territorio. Mientras que en la sociedad cristiana habr\u00eda existido una fuerte conciencia de vinculaci\u00f3n con el territorio peninsular, del cual se habr\u00eda derivado el proceso de &#8216;Reconquista&#8217; antes mencionado, en cambio los musulmanes no habr\u00edan desarrollado una vinculaci\u00f3n similar con el territorio que habitaban. Fuertemente limitada por la existencia de v\u00ednculos de car\u00e1cter tribal y religioso, la relaci\u00f3n de los andalus\u00edes con su territorio habr\u00eda sido secundaria e incluso irrelevante, lo que explicar\u00eda la ausencia de una percepci\u00f3n del territorio vinculada a sentimientos y emociones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, este prejuicio no es sino la expresi\u00f3n del predominio en la historiograf\u00eda espa\u00f1ola de la influencia del nacionalismo espa\u00f1ol, un sector del cual estableci\u00f3 que al-Andalus era una entidad ajena a la identidad espa\u00f1ola y, por lo tanto, totalmente ileg\u00edtima. Sus habitantes, los andalus\u00edes, ser\u00edan, desde esta perspectiva, meros \u2018okupas\u2019 de un territorio ileg\u00edtimamente arrebatado a sus leg\u00edtimos propietarios, los espa\u00f1oles cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque estos prejuicios han ejercido una fuerte influencia historiogr\u00e1fica durante largo tiempo, por fortuna en la actualidad los especialistas trabajan con visiones mucho m\u00e1s afinadas y equilibradas sobre estas cuestiones. Desde \u00e9pocas tempranas, en al-Andalus se percibe lo que Maribel Fierro ha denominado como \u2018sentimiento de precariedad\u2019, es decir una autoconciencia derivada de las particulares condiciones en las que se desarroll\u00f3 la existencia de los andalus\u00edes. Al-Andalus, en efecto, era uno de los confines del mundo isl\u00e1mico que surge a ra\u00edz de la expansi\u00f3n musulmana de los siglos VII-VIII, un territorio lim\u00edtrofe con el mundo cristiano situado en una regi\u00f3n lejana y apartada del foco originario de la cultura \u00e1rabe e isl\u00e1mica, situado en el Pr\u00f3ximo Oriente y cuyas capitales principales eran ciudades como La Meca, Damasco, Bagdad o El Cairo. Dichas condiciones de lejan\u00eda y de contacto directo con la Cristiandad, uno de los grandes antagonistas pol\u00edticos y religiosos del Islam durante la \u00e9poca medieval, son las que explican dicho sentimiento de precariedad, derivado de la amenaza que representaba vivir rodeados del mar y del enemigo y conscientes del peligro que supon\u00eda la necesidad de luchar por su supervivencia como comunidad dotada de una identidad propia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, este sentimiento de precariedad, del que existen testimonios m\u00e1s claros a partir del siglo XI, cuando la expansi\u00f3n pol\u00edtica de los reinos cristianos peninsular comienza a alcanzar \u00e9xitos muy importantes, como la toma de Toledo en 1085, no supone, en modo alguno, la inexistencia de una conciencia clara de vinculaci\u00f3n de los andalus\u00edes hacia su propio territorio, una vinculaci\u00f3n que no excluye, obviamente, otras formas de identidad colectiva, como las tribales o religiosas, y que se manifiesta, en determinadas ocasiones, a trav\u00e9s de expresiones que denotan fuertes y expl\u00edcitos sentimientos de pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este sentimiento, adem\u00e1s, pervivir\u00eda a lo largo del tiempo, incluso m\u00e1s all\u00e1 del final de al-Andalus, en 1492. Cuando el morisco Francisco N\u00fa\u00f1ez Muley escribi\u00f3 en 1567 su c\u00e9lebre \u2018Memorial\u2019 en defensa de los derechos de los moriscos granadinos, en todo momento se refiere a ellos como \u2018los naturales deste reino\u2019, clara manifestaci\u00f3n de una realidad hist\u00f3rica que contaba a finales del siglo XVI con m\u00e1s de ocho siglos y medio de antig\u00fcedad.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para ampliar:<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Fierro, M. \u2018Cosmovisi\u00f3n (religi\u00f3n y cultura) en el Islam andalus\u00ed (siglos VIII-XIII)\u2019, J. I. De la Iglesia Duarte (coord.), <em>Cristiandad e Islam en la Edad Media hispana. XVIII Semana de Estudios Medievales (N\u00e1jera, 30 Julio-3 Agosto 2007)<\/em>, Logro\u00f1o, 2008, 31-79.<\/li><li>Garc\u00eda Sanju\u00e1n, A. \u2018<a href=\"http:\/\/estudiosmedievales.revistas.csic.es\/index.php\/estudiosmedievales\/article\/download\/196\/199\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El significado geogr\u00e1fico del top\u00f3nimo al-Andalus en las fuentes \u00e1rabes\u2019<\/a>, <em>Anuario de Estudios Medievales<\/em>, 33\/1 (2003), 3-36.<\/li><li>Garc\u00eda Sanju\u00e1n, A. \u2018Territorio y formas de identidad colectiva en al-Andalus (siglos VIII-XV)\u2019, <em>Minervae Baeticae. Bolet\u00edn de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras<\/em>, 43 (2015), 123\u2013144.<\/li><li>Ma\u00edllo Salgado, F. <em>De la desaparici\u00f3n de al-Andalus<\/em>, Madrid: Abada, 2011, 2\u00aa ed.<\/li><li>Maravall, J. A. <em>El concepto de Espa\u00f1a en la Edad Media<\/em>, Madrid: Instituto de Estudios Pol\u00edticos, 1954.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Garc\u00eda Sanju\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":318,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[43,37,44,42],"coauthors":[330],"class_list":{"0":"post-317","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-conceptos","8":"tag-geografia","9":"tag-historiografia","10":"tag-prejuicios","11":"tag-territorio","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/al-idrisi_BNF_arabe2221-e1531498222421.jpg?fit=586%2C503&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=317"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3639,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions\/3639"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/318"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=317"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}