{"id":2956,"date":"2021-09-03T08:52:00","date_gmt":"2021-09-03T06:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2956"},"modified":"2021-09-01T14:53:20","modified_gmt":"2021-09-01T12:53:20","slug":"luis-xiv-versalles-y-madinat-al-zahra-un-modelo-de-sociedad-de-corte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2956","title":{"rendered":"Luis XIV, Versalles y Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019: \u00bfun modelo de sociedad de corte?"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">El ceremonial desarrollado en torno del califa evanescente no fue el resultado de un mero requisito ideol\u00f3gico, sino la consecuencia de un sistema pol\u00edtico fuerte que dio lugar al establecimiento de una burocracia de estado compleja que permiti\u00f3, a su vez, la construcci\u00f3n de la figura del califa como un soberano inaccesible e invisible, aunque siempre presente en la simbolog\u00eda de su ciudad palatina. Todo ese aparato burocr\u00e1tico deb\u00eda de ser puesto en escena, lo que no era sino el resultado de la necesidad de ritualizar el poder en un contexto en que el ceremonial aparece como cualquier otro elemento de la administraci\u00f3n omeya.<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/uni-hamburg.academia.edu\/ElsaFernandesCardoso\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Elsa F. Cardoso<\/a><br>RomanIslam, Universit\u00e4t Hamburg<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"402\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina_Azahara_capitel.jpg?resize=1000%2C402&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2961\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina_Azahara_capitel.jpg?resize=1024%2C412&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina_Azahara_capitel.jpg?resize=300%2C121&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina_Azahara_capitel.jpg?resize=768%2C309&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina_Azahara_capitel.jpg?resize=1536%2C618&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina_Azahara_capitel.jpg?resize=2048%2C824&amp;ssl=1 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption> Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019. Detalle de capitel. <a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/e\/e9\/Medina_Azahara_%2833803333032%29.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia commons<\/a>. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sugerir una comparaci\u00f3n entre la corte francesa de los siglos XVII-XVIII, y la corte de la ciudad-palacio de Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019, desarrollada bajo el califato omeya de al-Andalus (siglo X), pondr\u00eda de manifiesto un cuestionamiento de la percepci\u00f3n, sobre todo occidental, de lo que debe de ser una verdadera y compleja sociedad de corte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autom\u00e1ticamente, cuando pensamos en sociedad de corte, nos vienen a la mente las cortes europeas de \u00e9poca moderna: nos surge la imagen del palacio de Versalles, con el cual identificamos toda una simbolog\u00eda \u2013 que va desde el funcionamiento de corte hasta la arquitectura, o la indumentaria y sus c\u00e9lebres pelucas. En este retrato de la corte, se idealiza y modela la figura del rey franc\u00e9s, Luis XIV, como una estampa sin par y, sobre todo, como una figura creadora de un modelo de corte sin precedente, \u00fanico, representado por el Rey Sol.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/f\/f1\/Chateau_Versailles_Galerie_des_Glaces.jpg\" alt=\"\" width=\"655\" height=\"434\"\/><figcaption>Galerie des Glaces, Palacio de Versalles. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Chateau_Versailles_Galerie_des_Glaces.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De tal forma est\u00e1n vehiculadas la iconograf\u00eda y simbolog\u00eda de corte con el paradigma del Versalles de Luis XIV, que incluso hoy en d\u00eda existen reproducciones de su imagen y de su arquitectura, curiosamente, comisionadas por figuras pol\u00edticas no occidentales que prefieren vincular la representaci\u00f3n de su poder a esa corte absolutista, en vez de a conocidos modelos isl\u00e1micos medievales. Tal es el caso del pr\u00edncipe heredero saud\u00ed, Mu\u1e25ammad b. Salm\u0101n, quien, de acuerdo con la prensa, habr\u00eda comprado y proyectado un complejo palatino situado en Louveciennes, fuera del centro de Par\u00eds, al que pomposamente llam\u00f3 Ch\u00e2teau Louis XIV, y que ser\u00eda una replica del siglo XXI del palacio de Versalles, delante del cual tambi\u00e9n habr\u00eda mandado construir una estatua del Rey Sol. Esta iconograf\u00eda paradigm\u00e1tica, como sabemos, est\u00e1 tambi\u00e9n sobreexplotada por las producciones cinematogr\u00e1ficas de Hollywood.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/3\/3a\/Ch%C3%A2teau_Louis_XIV_%E2%80%94_Jardins..jpg\" alt=\"\" width=\"665\" height=\"440\"\/><figcaption>Jardines del Ch\u00e2teau de Louveciennes. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Ch%C3%A2teau_Louis_XIV_%E2%80%94_Jardins..jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPero a qu\u00e9 se debe esta excesiva representatividad del modelo de Versalles? Esta forma ideal de modelar, de pensar una sociedad de corte es en parte resultado del trabajo historiogr\u00e1fico pionero del alem\u00e1n Norbert Elias (1897-1990), titulado <em>La sociedad de corte<\/em> y publicado en 1969, sobre la corte de Luis XIV, obra en la que, por primera vez, se pensaba en una corte como una sociedad con su propio funcionamiento, una especie de entidad micro-c\u00f3smica insertada en una ciudad artificial palatina. A pesar de que no era la intenci\u00f3n del autor, o del libro, el pensar la sociedad de corte de Luis XIV como ideal y creadora de ese modelo, el resultado ha sido precisamente el de proyectar la sociedad de corte francesa como \u00fanica a los ojos del imaginario acad\u00e9mico y popular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, la representatividad del soberano \u2013 que no es un modelo inventado bajo los califatos isl\u00e1micos medievales, y aun menos por la corte absolutista francesa \u2013 est\u00e1 proyectada tambi\u00e9n a trav\u00e9s de Versalles, pensado como un modelo arquitect\u00f3nico, pero que va mas all\u00e1 de ello, remitiendo a la figura casi divina construida en torno al Rey Sol, Luis XIV, aunque sepamos que esta simbolog\u00eda ya era una realidad en las sociedades de la Antig\u00fcedad, que fueron conquistadas y heredadas por el islam.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/5\/5f\/Louis_XIV_of_France.jpg\" alt=\"\" width=\"522\" height=\"742\"\/><figcaption>Luis XIV, rey de Francia, por Hyacinthe Rigaud (1701). <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Louis_XIV_of_France.jpg\" target=\"_blank\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proyecto y la construcci\u00f3n de la ciudad palatina de Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019, situada a 8 km de C\u00f3rdoba, fue el resultado de la unificaci\u00f3n de un territorio, al-Andalus, en el que antes de la ascensi\u00f3n al poder del entonces emir \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n III (r. 912-961) en el a\u00f1o 912, los gobernadores de las provincias de al-Andalus actuaban, m\u00e1s o menos, y con matices, de forma independiente, habiendo formado autenticas dinast\u00edas asociadas al poder pol\u00edtico de sus ciudades. Tambi\u00e9n hab\u00eda surgido en el Mediterr\u00e1neo, en el actual T\u00fanez, un nuevo poder hegem\u00f3nico, el fatim\u00ed, que se instituy\u00f3 en el a\u00f1o 909 como un califato competidor del abas\u00ed de Bagdad. Por aquel entonces, adem\u00e1s, exist\u00eda la incertidumbre en C\u00f3rdoba en torno a si la expansi\u00f3n territorial de los fatim\u00edes se har\u00eda por el Mediterr\u00e1neo occidental, poniendo as\u00ed en peligro el territorio omeya.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras lograr suprimir militarmente los poderes independientes en las provincias y justo meses despu\u00e9s de acabar con la familia rebelde de los Ban\u016b \u1e24af\u1e63\u016bn, quienes hab\u00edan declarado su independencia en Bobastro, localidad situada relativamente cerca de C\u00f3rdoba, \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n III estableci\u00f3 el califato omeya de al-Andalus en el a\u00f1o 929.&nbsp; El soberano reivindic\u00f3 que las dinast\u00edas que empleaban el titulo califal lo hac\u00edan indebidamente, y comenz\u00f3 a hacer uso de todas las prerrogativas califales, como la adopci\u00f3n de un t\u00edtulo honor\u00edfico (al-N\u0101\u1e63ir li-D\u012bn All\u0101h, \u201cel victorioso para la religi\u00f3n de Dios\u201d), el pronunciamiento de su nombre en las mezquitas o la acu\u00f1aci\u00f3n de moneda aurea. La faceta del soberano constructor estaba tambi\u00e9n incluida entre esas prerrogativas, fundando, <em>ex novo<\/em> y a partir del 936, la ciudad palatina de Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019, una construcci\u00f3n que evidencia no simplemente un mero af\u00e1n monumental, sino tambi\u00e9n, y principalmente, la refundaci\u00f3n de un poder pol\u00edtico fuerte y centralizado, y su puesta en escena con una nueva sede capaz de responder al desarrollo y complejidad de su administraci\u00f3n y burocracia. Como ha subrayado Miquel Barcel\u00f3, el ceremonial desarrollado en torno del califa evanescente no fue el resultado de un mero requisito ideol\u00f3gico, sino la consecuencia de un sistema pol\u00edtico fuerte que dio lugar al establecimiento de una burocracia de estado compleja que permiti\u00f3, a su vez, la construcci\u00f3n de la figura del califa como un soberano inaccesible e invisible, aunque siempre presente en la simbolog\u00eda de la ciudad palatina.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina-Azahara.jpg?resize=692%2C395&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2957\" width=\"692\" height=\"395\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina-Azahara.jpg?resize=1024%2C585&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina-Azahara.jpg?resize=300%2C171&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina-Azahara.jpg?resize=768%2C439&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Medina-Azahara.jpg?w=1182&amp;ssl=1 1182w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><figcaption>Vista de Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019 desde la D\u0101r al-Mulk. Fotograf\u00eda de la autora, 2019<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ese aparato burocr\u00e1tico deb\u00eda de ser puesto en escena, ya fuera a trav\u00e9s de las recepciones diplom\u00e1ticas realizadas en la corte califal, ya fuera mediante las de delegaciones de tributarios que cada a\u00f1o entraban a C\u00f3rdoba, o a trav\u00e9s de las paradas militares &#8211; que muchas veces formaban parte de esa recepci\u00f3n de embajadores &#8211; que desfilaban entre la puerta Sudda de C\u00f3rdoba y la puerta con el mismo nombre en Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019, como en el caso de la recepci\u00f3n y acatamiento de Ordo\u00f1o IV, depuesto rey de Le\u00f3n, quien fue a la capital andalus\u00ed a solicitar el apoyo del segundo califa cordob\u00e9s, al-\u1e24akam II, para recuperar a su trono. Esta puesta en escena no era sino el resultado de la necesidad de ritualizar el poder en un contexto en que el ceremonial aparece como cualquier otro elemento de la administraci\u00f3n omeya.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019 ser\u00e1 testigo de la llegada de embajadas importantes para la pol\u00edtica y alianzas del Mediterr\u00e1neo de entonces, como la enviada por el emperador bizantino, Constantino VII Porfirogeneta, en el a\u00f1o 949. Las fuentes \u00e1rabes nos dicen que tan pronto el califa supo de la llegada de embajadores bizantinos, orden\u00f3 que uno de sus cortesanos los acompa\u00f1ase y se asegurase de prepararles todas las comodidades en un alojamiento a las afueras de C\u00f3rdoba. Fueron escoltados por una guardia de 16 hombres, que no permit\u00edan la entrada de extra\u00f1os en la residencia. Esta morada funcionaba como una especie de c\u00e1rcel dorada, lujosa, para que no existieran contactos con el mundo exterior.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan de Gorze, embajador del entonces rey Ot\u00f3n I (m. 973), futuro emperador del llamado Imperio Romano Germ\u00e1nico, recibido en Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019 en el a\u00f1o 956, fue el enviado que m\u00e1s sufri\u00f3 esta reclusi\u00f3n: fue retenido en la residencia casi tres a\u00f1os, debido a que protagoniz\u00f3 lo que considerar\u00edamos hoy en d\u00eda un \u201cincidente diplom\u00e1tico\u201d, ya que el poder central de C\u00f3rdoba evalu\u00f3 la misiva de Ot\u00f3n I como ofensiva hacia la persona del califa. Estos meses son descritos por Juan de Gorze como de angustia permanente por la presencia invisible del califa, patente a trav\u00e9s de sus emisarios que, incasablemente, iban y ven\u00edan con cartas, informes y notas. Esta espera ten\u00eda como objetivo crear una ansiedad hacia la inalcanzable figura del califa. Esta caracter\u00edstica se encuentra tambi\u00e9n presente en las cortes orientales, como la de Bagdad, donde dos embajadores bizantinos hab\u00edan sido recibidos en el a\u00f1o 917, siendo sometidos a una espera y a una audiencia previa con el visir, antes de ser recibidos por el califa al-Muqtadir (m. 932).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como hemos dicho, las paradas militares eran tambi\u00e9n un elemento esencial de estas recepciones. Cuando los embajadores bizantinos llegaron a C\u00f3rdoba, una de las primeras acciones del califa fue la de ordenar que se convocase a las tropas permanentes y se llamase a leva a la poblaci\u00f3n, ofreci\u00e9ndoles nuevas armas para que las exhibieran en un alarde. Por ejemplo, en la recepci\u00f3n de la embajada de Ot\u00f3n I, el ej\u00e9rcito flanqueaba el camino desde la residencia del embajador hasta las puertas de C\u00f3rdoba y, luego, hasta Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019. Seg\u00fan el bi\u00f3grafo de Juan de Gorze, que describe en detalle el recibimiento por parte de \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n III, la delegaci\u00f3n otoniana qued\u00f3 abrumada por los ejercicios militares que, seg\u00fan \u00e9l, \u201cmoros raros\u201d realizaban. Esta exhibici\u00f3n castrense representaba los atributos del califa y su poder, pretendiendo mostrarlo de acuerdo con la imagen del califa-guerrero. Tambi\u00e9n en la recepci\u00f3n de embajadores bizantinos en Bagdad, el ej\u00e9rcito rodeaba el camino hasta el sal\u00f3n de recepciones. Igualmente, estos alardes se realizaban con motivo de la salida de las tropas omeyas en campa\u00f1a, quienes desfilaban, en algunas de estas ocasiones, delante del propio califa y de su heredero, que ped\u00edan auxilio divino para la batalla desde la terraza de la puerta Sudda de C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de llegar al sal\u00f3n, los embajadores hac\u00edan un recorrido por la ciudad palatina y especialmente por sus jardines. Las innumerables rutas por Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019 realizadas por los emisarios pretend\u00edan infundir un sentimiento laber\u00edntico. Como hemos dicho, esta pr\u00e1ctica tambi\u00e9n la vivieron los diplom\u00e1ticos bizantinos en Bagdad, que recorrieron varios salones, pabellones y jardines antes de llegar a la presencia del califa. Las fuentes describen los vergeles paradisiacos de Bagdad como una especie de zoo dentro del complejo palatino, donde los embajadores alimentar\u00edan animales salvajes. Resulta evidente el significado celestial de los jardines y del palacio de Bagdad como met\u00e1fora de la creaci\u00f3n y existencia del mundo, donde el califa era la figura soberana creadora.&nbsp; Esta caracter\u00edstica, ya preexistente en la Antig\u00fcedad, se ve reflejada tambi\u00e9n en la capital del Imperio Bizantino, Constantinopla, donde las fuentes hist\u00f3ricas describen la espera sin fin de los embajadores musulmanes, y los caminos laber\u00ednticos recorridos antes de llegar al sal\u00f3n de Magnaura, donde el emperador les recib\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el centro del sal\u00f3n de recepciones se encontraba el asiento del soberano, representando el eje central del ceremonial y, simb\u00f3licamente, del cosmos, del simulacro creado por la arquitectura palatina. El califa se sentaba en su <em>sar\u012br<\/em>, una especie de \u201ctrono-cama\u201d, ubicado probablemente en el final del corredor central del Sal\u00f3n Oriental, hoy conocido como Sal\u00f3n de \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n III, bajo el arco de herradura, que a su vez representaba la t\u00edpica puerta califal omeya.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/salon-oriental.jpg?resize=666%2C442&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2958\" width=\"666\" height=\"442\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/salon-oriental.jpg?resize=1024%2C681&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/salon-oriental.jpg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/salon-oriental.jpg?resize=768%2C511&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/salon-oriental.jpg?w=1080&amp;ssl=1 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 666px) 100vw, 666px\" \/><figcaption> <em>Majlis al-Sharq\u012b<\/em> o Sal\u00f3n Oriental, hoy conocido como Sal\u00f3n de \u2018Abd al-Rahm\u0101n III o Sal\u00f3n Rico, Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019. Fotograf\u00eda de la autora, 2019.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo las descripciones de las fuentes, parece que antes de la llegada de embajadores bizantinos, en Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019 no exist\u00eda un trono suficientemente digno para un califa, ya que para la ocasi\u00f3n se construy\u00f3 uno dorado. Probablemente el soberano omeya, al tener conocimiento de que el trono de Salom\u00f3n en Constantinopla (descrito como un aut\u00f3mata con leones mec\u00e1nicos, que se sentaban, pon\u00edan de pie, y rug\u00edan, y con p\u00e1jaros que cantaban) hab\u00eda causado un gran impacto en los embajadores cordobeses que hab\u00edan viajado a la capital bizantina, orden\u00f3 que se construyera un trono para el recibimiento de emisarios constantinopolitanos. El origen y creaci\u00f3n de un trono suntuoso para el sal\u00f3n de recepciones, as\u00ed como las restantes caracter\u00edsticas ceremoniales que hemos descrito, evidencian la orientalizaci\u00f3n de las costumbres cortesanas de C\u00f3rdoba, y la construcci\u00f3n de un modelo de sociedad de corte com\u00fan a los tres califatos concurrentes de entonces (abas\u00ed, fatim\u00ed y omeya), con sus propios conceptos, administraci\u00f3n, burocracia, funcionamiento y un ritual heredado y transformado de forma que se identificase con un modelo isl\u00e1mico perfectamente definido y reconocible como tal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta adaptaci\u00f3n es evidente, por ejemplo, en otra descripci\u00f3n del trono califal omeya, la del bi\u00f3grafo de Juan de Gorze: se dej\u00f3 impresionar por el hecho de que el califa cordob\u00e9s no se sentase en un trono como los cristianos, \u201cporque no usan como los dem\u00e1s pueblos, tronos o sillas, sino lechos o cojines, en que se recuestan, cruzando una pierna sobre la otra, para comer o para conversar\u201d. Ser\u00eda una especie de estrado, elevado, un trono-lecho con cojines donde se recostar\u00eda \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n III, como los tronos-cama que todav\u00eda decoran el palacio Topkapi otomano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El califa estar\u00eda tambi\u00e9n semi-oculto por suntuosos tejidos y tapices que decoraban el palacio. Cuando Juan de Gorze fue recibido, el califa es descrito como una divinidad: \u201cen la c\u00e1mara que estaba el Rey, solo como una divinidad, para nadie o para muy pocos visible, las suntuosas telas de que estaba todo cubierto confund\u00edan a la vista las paredes con el pavimento\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas recepciones, el <em>sar\u012br<\/em> estaba flanqueado, a sus dos lados, primero por los hijos y t\u00edos del califa. Tras ellos, en l\u00ednea, se situaban los oficiales de la corte, como los visires, mayordomos,<em> <\/em>eunucos, ulemas o poetas, a la derecha o izquierda del trono, de acuerdo con su rango y jerarqu\u00eda, hasta llegar a las puertas del sal\u00f3n. Fuera de este, la formaci\u00f3n se alargaba por la terraza con el ej\u00e9rcito, que se extend\u00eda hasta las puertas de la ciudad. Este orden de precedencia, exhibido en el sal\u00f3n y fuera de \u00e9l, se\u00f1alaba asimismo la propia jerarqu\u00eda del estado omeya.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, cabe se\u00f1alar la importancia de los saludos al califa. Al principio, parece que la prosternaci\u00f3n no se admit\u00eda en al-Andalus, ya que estaba asociada a un protocolo no-musulm\u00e1n. La <em>proskynesis<\/em> parece que se hac\u00eda en el imperio persa, y, tras ser introducida en el mundo helen\u00edstico a trav\u00e9s de las conquistas de Alejandro Magno, ser\u00eda utilizada en Bizancio. En un primer momento, el rechazo a la <em>proskynesis<\/em> en las cortes musulmanas era, sin duda, una forma de afirmaci\u00f3n de su ortodoxia religiosa en relaci\u00f3n con otros poderes precedentes, asociando la prosternaci\u00f3n a un acto practicado solamente hacia Dios. As\u00ed, los embajadores bizantinos y Juan de Gorze habr\u00edan solamente besado la mano del califa tras su entrada en el sal\u00f3n. Sobre esta no aceptaci\u00f3n de la <em>proskynesis<\/em>, hemos conservado el relato anecd\u00f3tico del poeta andalus\u00ed al-Gaz\u0101l que, en 839\/840, actu\u00f3 como embajador del emir \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n II (r. 822-852) en la corte de Constantinopla. Cuando el <em>basileus<\/em> Te\u00f3filo (r. 829-842) se enter\u00f3 a trav\u00e9s de sus cortesanos de que al-Gaz\u0101l no ten\u00eda intenci\u00f3n de postrarse a sus pies, como prescrib\u00eda el ceremonial de corte, recurri\u00f3 a un truco. Orden\u00f3 que la puerta que daba acceso al trono fuera rebajada, de forma a que el embajador se viera obligado a hacer la <em>proskynesis<\/em>, cruzando la puerta de rodillas. Pero al-Gaz\u0101l acudi\u00f3 igualmente a una treta: cruz\u00f3 la puerta sentado, dando la espalda al emperador, lo que le mereci\u00f3, debido a su astucia, la alabanza de Te\u00f3filo. Sabemos, sin embargo, que al menos durante el siglo X hab\u00eda una especie de reciprocidad diplom\u00e1tica, a trav\u00e9s de la que quedaba establecido que los embajadores musulmanes no ten\u00edan que postrarse en Constantinopla, mientras los emisarios bizantinos tampoco fueran obligados a hacerlo frente a los soberanos isl\u00e1micos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/portico.jpg?resize=662%2C402&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2959\" width=\"662\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/portico.jpg?resize=1024%2C622&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/portico.jpg?resize=300%2C182&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/portico.jpg?resize=768%2C467&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/portico.jpg?w=1183&amp;ssl=1 1183w\" sizes=\"auto, (max-width: 662px) 100vw, 662px\" \/><figcaption> Arcos y p\u00f3rtico identificados como <em>B\u0101b al-Sudda, <\/em>Mad\u012bnat al-Zahr\u0101. Fotograf\u00eda de la autora, 2019.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, parece que la <em>proskynesis<\/em> s\u00ed lleg\u00f3 a producirse en ciertos contextos, asociada sobre todo en al-Andalus a los embajadores que representaban a los reinos y poderes tributarios de C\u00f3rdoba, es decir, los cristianos del norte de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y los musulmanes del norte de \u00c1frica.&nbsp; Por ejemplo, los emisarios del conde de Barcelona, o el depuesto rey de Le\u00f3n Ordo\u00f1o IV, se prosternaron varias veces a los pies del califa al-\u1e24akam II, hasta llegar al trono y besar la mano del soberano, caminando despu\u00e9s hacia atr\u00e1s para evitar dar la espalda al gobernante omeya. M\u00e1s a\u00fan, Ordo\u00f1o IV se prostern\u00f3 tambi\u00e9n en la tumba del fallecido califa \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n III junto a las murallas de C\u00f3rdoba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal como en la imagen contempor\u00e1nea de la centralidad de la corte francesa como ideal en relaci\u00f3n con otros modelos de corte, hay en el relato sobre Ordo\u00f1o IV una clara intenci\u00f3n de proyectar la imagen del depuesto rey de Le\u00f3n como una especie de b\u00e1rbaro, sin conocimiento de ning\u00fan tipo de protocolo y vida de corte. Se subraya as\u00ed el car\u00e1cter de sometimiento de este tipo de gestos y la noci\u00f3n protocolar de cu\u00e1ndo y c\u00f3mo deben de ser ejecutados. El discurso de las fuentes omeyas pretende destacar el poder\u00edo de C\u00f3rdoba hacia el norte cristiano, representando a la figura del rey leon\u00e9s como una especie de individuo carente de civilizaci\u00f3n en oposici\u00f3n a la figura del cortesano omeya, como ir\u00f3nica y curiosamente impone, hoy en d\u00eda, el imaginario del modelo absolutista franc\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Barcel\u00f3, Miquel. \u201cEl Califa Patente: el ceremonial omeya de C\u00f3rdoba o la escenificaci\u00f3n del poder.\u201d En <em>El Sol que sali\u00f3 por Occidente. Estudios sobre el Estado omeya en al-Andalus<\/em>, de Miquel Barcel\u00f3. Valencia: Universitat de Val\u00e8ncia, 2010.&nbsp;<\/li><li>Cardoso, Elsa Fernandes. <em>The door of the caliph in the Umayyad al-Andalus: from the conceptualization to the articulation of ceremonial (10<sup>th<\/sup>-11<sup>th<\/sup> centuries)<\/em>. Tesis de Doctorado, Universidade de Lisboa, 2020.&nbsp;<\/li><li>Cardoso, Elsa Fernandes. \u201cPolitics and diplomacy in 10<sup>th<\/sup> century Mediterranean: al-Andalus and Byzantium.\u201d En <em>Byzantium in Dialogue with the Mediterranean, <\/em>editado por Dani\u00eblle Slootjes y Mari\u00ebtte Verhoeven, 92-108. Leiden: Brill, 2019.<\/li><li>Cardoso, Elsa Fernandes. \u201cThe scenography of power in al-Andalus and the \u2018Abbasid and Byzantine ceremonials: Christian ambassadorial receptions in the court of Cordoba in a comparative perspective.\u201d <em>Medieval Encounters. Jewish, Christian and Muslim Culture in Confluence and Dialogue<\/em> (January 2018), 1-45.<\/li><li>Elias, Norbert. <em>Die h\u00f6fische Gesellschaft<\/em>. Frankfurt am Main: Suhrkamp, 1969.<\/li><li>Fierro, Maribel. <a href=\"https:\/\/riull.ull.es\/xmlui\/bitstream\/handle\/915\/13818\/CC_17_%282009%29_07.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cPompa y Ceremonia en los Califatos de Occidente Isl\u00e1mico (s. II\/VIII-IX\/XV).\u201d<\/a> <em>Cuadernos del CEMyR<\/em>, 17 (2009), 125-152.<\/li><li>Fuess, Albrecht y Hartung, Jan-Peter, Eds. <em>Court Cultures in the Muslim World. Seventh to nineteenth centuries<\/em>. Nueva York: Routledge, 2011.<\/li><li>Vallejo, Antonio. <em>La ciudad califal de Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019. Arqueolog\u00eda de su excavaci\u00f3n<\/em>, C\u00f3rdoba: Almuzara, 2010.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elsa F. 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