{"id":2878,"date":"2021-06-18T08:38:00","date_gmt":"2021-06-18T06:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2878"},"modified":"2021-07-01T19:13:14","modified_gmt":"2021-07-01T17:13:14","slug":"el-matrimonio-desavenido-y-la-casa-de-la-persona-de-confianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2878","title":{"rendered":"El matrimonio desavenido y la &#8216;casa de la persona de confianza&#8217;"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">El matrimonio no estaba de visita casual en la casa del cad\u00ed cordob\u00e9s, sino que este estaba intentando reconciliar a los esposos. Pero al dejar la mujer claro que nunca volver\u00eda con el marido, el cad\u00ed pas\u00f3 a actuar como lo har\u00eda un poderoso jefe tribal, rescat\u00e1ndola de ese matrimonio infeliz<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=196\" data-type=\"page\" data-id=\"196\">Maribel Fierro<\/a><br>ILC-CSIC<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"354\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF_Arabe-5847-25r.jpg?resize=1000%2C354&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2879\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF_Arabe-5847-25r-scaled.jpg?resize=1024%2C363&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF_Arabe-5847-25r-scaled.jpg?resize=300%2C106&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF_Arabe-5847-25r-scaled.jpg?resize=768%2C272&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF_Arabe-5847-25r-scaled.jpg?resize=1536%2C545&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF_Arabe-5847-25r-scaled.jpg?resize=2048%2C726&amp;ssl=1 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Miniatura de las <em>Makamat<\/em> de al-Hariri. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422965p\/f59.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNF ms. Arabe 5847, f. 25r<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su obra sobre los jueces de C\u00f3rdoba, Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b (m. 361\/971) incluye la siguiente historia sobre el juez Sa\u02bd\u012bd b. Sulaym\u0101n al-G\u0101fiq\u012b (m. 238\/853) que cito en la traducci\u00f3n cl\u00e1sica de Juli\u00e1n Ribera:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Me cont\u00f3 F\u00e1rech ben Selma el de Poley que Sad\u00fan ben N\u00e1sir ben Cais, anciano de vivo entendimiento, le hab\u00eda referido que su padre hab\u00eda sido administrador o procurador de Sa\u00edd ben Soleiman, y que en cierta ocasi\u00f3n vino, desde el Llano de las Bellotas, a casa del juez Sa\u00edd ben Soleiman [en C\u00f3rdoba], y se encontr\u00f3 que&nbsp; el juez ten\u00eda de visita en su casa varias personas, entre las cuales un matrimonio, hombre y mujer.<\/p><p>Contaba N\u00e1sir ben Cais: Cuando entr\u00e9 en casa del juez, se levant\u00f3 \u00e9ste para saludarme; luego se sent\u00f3 y dijo a las personas que estaban a su lado: \u2014Se\u00f1ores, \u00e9ste es el que, Dios mediante, me mantiene a m\u00ed y sustenta a mi familia.<\/p><p>Despu\u00e9s me pregunt\u00f3 acerca de la cosecha de aquel a\u00f1o, y yo le dije que las tierras del juez hab\u00edan producido a raz\u00f3n de siete modios de cebada y tres medios de trigo. El juez dio gracias a Dios y le alab\u00f3, e inmediatamente se puso a hablar con aquel hombre y aquella mujer que ten\u00eda de visita.<\/p><p>El hombre dijo al juez:<\/p><p>\u2014Se\u00f1or, ordena a esta mujer que se venga conmigo a mi casa.<\/p><p>La mujer se peg\u00f3 al suelo y jur\u00f3 que no ir\u00eda con su marido ni un palmo de terreno, y dijo ella al juez: \u2014Por aquel Dios que no hay otro que \u00e9l, si me mandas que vaya con ese hombre, yo me mato; y t\u00fa ser\u00e1s culpable de mi muerte.<\/p><p>Dice N\u00e1sir: Cuando el juez oy\u00f3 estas palabras de la mujer, volvi\u00f3se hacia un se\u00f1or que ten\u00eda a su lado, que creo era faqu\u00ed, y le dijo:<\/p><p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te parece este caso?<\/p><p>\u2014Si al juez no le consta\u2014contest\u00f3 el faqu\u00ed\u2014que ese marido trata mal a su mujer, debe obligar a \u00e9sta a que vaya con su marido, quiera ella o no quiera, a menos que el marido se conforme con separarse de ella mediante una indemnizaci\u00f3n u otra cosa que ella le ofrezca; pero si \u00e9l se niega a consentirlo sin que ella le ofrezca indemnizaci\u00f3n, puede hacerlo; eso es cosa muy l\u00edcita, porque el marido puede despojar a su mujer hasta de los pendientes que lleva en sus orejas, si no le ha hecho ning\u00fan mal trato.<\/p><p>Al o\u00edr ese informe del faqu\u00ed, dijo el marido: \u2014\u00a1Por Dios, si ella es pobre y no tiene capital ninguno!<\/p><p>\u2014Y si ella\u2014dijo el juez\u2014 creyera que pudiese librarse de ti, d\u00e1ndote indemnizaci\u00f3n, \u00bfla dejar\u00edas ir separ\u00e1ndote de ella?<\/p><p>\u2014En ese caso s\u00ed que lo har\u00eda yo con mucho gusto \u2014 contest\u00f3 el marido.<\/p><p>Dice N\u00e1sir: Entonces el juez se, volvi\u00f3 hacia m\u00ed y me dijo: \u2014\u00bfHas tra\u00eddo t\u00fa provisiones en este viaje?<\/p><p>\u2014S\u00f3lo he tra\u00eddo un modio de trigo y dos modios de cebada\u2014le dije yo.<\/p><p>En aquel instante vi que el juez estaba moviendo y dando vueltas a los dedos [como quien cuenta], y luego dijo:<\/p><p>\u2014Provisiones para nueve meses y aun m\u00e1s.<\/p><p>Despu\u00e9s dijo al marido: \u2014Toma lo que resta de mi cosecha en mi cortijo y deja en paz a tu mujer; de ese modo te ver\u00e1s libre de ella.<\/p><p>\u2014Aceptar\u00eda esa oferta \u2014 dijo al o\u00edr eso el marido \u2014 si esas provisiones estuviesen en C\u00f3rdoba.<\/p><p>\u2014Ya veo \u2014 contest\u00f3 el juez\u2014 que eres hombre que sabe aprovechar la ocasi\u00f3n.<\/p><p>El juez, entonces, puso las manos en tierra, se levant\u00f3, entr\u00f3 en una de las habitaciones de su casa y sac\u00f3 una pieza de tela blanca de lana y se la entreg\u00f3 al marido, dici\u00e9ndole:<\/p><p>\u2014Esta pieza de tela se ha fabricado aqu\u00ed en mi casa para que la pudiera yo usar este invierno; realmente puedo pasar sin ella; t\u00f3mala y v\u00e9ndela, y con el precio que saques tendr\u00e1s dinero para los gastos de transporte de mi cosecha a tu casa.<\/p><p>El hombre la tom\u00f3 y dej\u00f3 en libertad a su mujer. A mi me orden\u00f3 que le entregara aquellas provisiones; y no tuve m\u00e1s remedio que entreg\u00e1rselas.<\/p><cite>Ibn Harit al-Jusani, <a href=\"http:\/\/www.bibliotecavirtualdeandalucia.es\/catalogo\/es\/consulta\/registro.do?id=100070\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Historia de los jueces de C\u00f3rdoba por Aljoxan\u00ed<\/em><\/a>, trad. Juli\u00e1n Ribera, Madrid: Junta para Ampliaci\u00f3n de Estudios e Investigaciones Cient\u00edficas. Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, 1914, pp. 133-136.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la traducci\u00f3n de Ribera llama la atenci\u00f3n que el cad\u00ed tuviera &#8216;de visita&#8217; en su casa a una pareja desavenida y que durante la &#8216;visita&#8217; la mujer dejase claro que quer\u00eda poner fin al matrimonio. Llama la atenci\u00f3n porque no estaba bien visto que el cad\u00ed se ocupara de casos relacionados con su cargo en un lugar privado, como era su morada, al que no todo el mundo ten\u00eda acceso, pues pod\u00eda dar lugar a sospechas de favoritismo. Sa\u02bd\u012bd b. Sulaym\u0101n al-G\u0101fiq\u012b pudo ser uno de los cad\u00edes que se saltaron esa norma. Pero el caso que nos ocupa puede estar reflejando otra pr\u00e1ctica, una que s\u00ed requer\u00eda que el cad\u00ed \u2015u otra persona de ciertas caracter\u00edsticas\u2015 acogiera en su casa al matrimonio desavenido.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-3929-15v.jpeg?resize=602%2C433&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2880\" width=\"602\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-3929-15v.jpeg?w=802&amp;ssl=1 802w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-3929-15v.jpeg?resize=300%2C216&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-3929-15v.jpeg?resize=768%2C553&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><figcaption>Miniatura de las <em>Makamat<\/em> de al-Hariri. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422962f\/f40.item.r=arabe%203929\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNF, ms. Arabe 3929, f. 15v<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa pr\u00e1ctica es la denominada en \u00e1rabe <em>d\u0101r am\u012bn <\/em>o <em>d\u0101r am\u012bna<\/em>, literalmente, la morada del hombre o de la mujer de confianza. Otra denominaci\u00f3n es <em>d\u0101r \u02bdadl<\/em>, la morada de la persona justa, que es la utilizada en documentos legales libios del s. XX sobre los que ha escrito Aharon Layish. Pero antes de ver en qu\u00e9 consiste esa pr\u00e1ctica, hay que recordar que en el derecho isl\u00e1mico el marido tiene un poder ilimitado de repudio (<em>\u1e6dal\u0101q<\/em>) y a lo largo de la historia ha podido hacer uso de ese derecho de forma extra-judicial, al obtener el divorcio sin el consentimiento de la esposa y sin que interviniera el juez. La esposa musulmana puede adoptar la iniciativa a la hora de buscar el divorcio en tan s\u00f3lo un n\u00famero de casos muy limitado (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.worldcat.org\/oclc\/490917764\" target=\"_blank\">Mar\u00edn<\/a>; <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/alkindi.ideo-cairo.org\/manifestation\/39889\" target=\"_blank\">Carmona<\/a>) . Este tipo de divorcio, iniciado por la esposa, se denomina <em>jul\u02bd<\/em>&nbsp; y requiere el consentimiento del marido, con o sin intervenci\u00f3n del juez. En el divorcio tipo <em>jul\u02bd<\/em>, la dote o acidaque entregada por el marido a la mujer juega un papel importante, pues ella puede renunciar a una parte de esa dote a cambio de que el marido consienta en el divorcio (<a href=\"http:\/\/www.worldcat.org\/oclc\/758108074\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Zome\u00f1o: 254-9<\/a>). La escuela malik\u00ed es la m\u00e1s generosa en otorgar a la esposa la posibilidad de iniciar un procedimiento de divorcio en el tribunal en el caso de que el marido se niegue a la ruptura del v\u00ednculo conyugal. El juez puede decretar el divorcio a petici\u00f3n de la esposa si el marido no cumple con su obligaci\u00f3n de mantener a la esposa y a la familia (<em>nafaqa<\/em>), si el marido tiene una enfermedad incurable nociva para la mujer, si el marido maltrata a la mujer hasta un extremo que hace imposible la vida marital de acuerdo con el status de la mujer y en algunos otros casos. Si el juez sentencia a favor de la mujer, obliga de esa manera al marido a divorciarse de su esposa o decreta \u00e9l mismo dicho divorcio. Los divorcios obtenidos por decisiones judiciales han sido, en cualquier caso, excepcionales a lo largo de la historia de las sociedades isl\u00e1micas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vers\u00edculo cor\u00e1nico 4:35 reza&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Si tem\u00e9is una ruptura entre los esposos, nombrad un \u00e1rbitro de la familia de \u00e9l y otro de la de ella. Si desean reconciliarse, Dios har\u00e1 que lleguen a un acuerdo.<\/p><cite><em>El Cor\u00e1n<\/em>, trad. Julio Cort\u00e9s. (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Matrimonio-desavenido-textos-arabes.pdf\" target=\"_blank\">V\u00e9ase el texto en \u00e1rabe: Texto 1<\/a>)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSe aplica el precepto de los dos \u00e1rbitros a todos los casos en los que un matrimonio est\u00e1 al borde de la ruptura? No, pues ya hemos visto que el marido tiene un poder ilimitado de repudio. En la pr\u00e1ctica malik\u00ed, el contexto para la aplicaci\u00f3n de Cor\u00e1n 4:35 es que una mujer solicita un divorcio judicial por causa de malos tratos por parte del marido y es entonces cuando se contempla el nombramiento de los dos \u00e1rbitros. En la \u00e9poca moderna, varios c\u00f3digos legales vigentes en los pa\u00edses arabo-isl\u00e1micos citan ese precepto cor\u00e1nico en el contexto de un matrimonio en el que la mujer ha sufrido sevicia o maltrato (<em>\u1e0darar<\/em>) por parte del marido y se dirige al tribunal para solicitar el divorcio, aduciendo que el maltrato hace imposible su vida marital. Hay diferencias, seg\u00fan el pa\u00eds del que se trate, sobre en qu\u00e9 circunstancias un divorcio judicial puede ser concedido por el tribunal directamente o s\u00f3lo tras haberlo recomendado los dos \u00e1rbitros, en qu\u00e9 circunstancias debe la mujer pagar al marido una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica y qu\u00e9 constituye exactamente trato intolerable o crueldad. El vers\u00edculo cor\u00e1nico 4:34 permite que el marido amoneste a su mujer si \u00e9sta es \u201crebelde\u201d (<em>n\u0101\u0161iza<\/em>) y, en el caso de que persista en su \u201crebeli\u00f3n\u201d, puede infligirle un castigo corporal (<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/4150600\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mar\u00edn<\/a>). Hay desacuerdo entre las escuelas legales respecto a qu\u00e9 constituye \u201crebeli\u00f3n\u201d y tambi\u00e9n acerca de los l\u00edmites del castigo corporal al que el marido puede legalmente someter a su esposa. Pasar esos l\u00edmites<sup> <\/sup>constituye incurrir en \u201csevicia\u201d o \u201ccrueldad\u201d (<em>\u1e0darar<\/em>) y es entonces cuando se puede recurrir a los dos \u00e1rbitros en el caso de que el maltrato del marido a la mujer no haya sido probado, pudiendo esos \u00e1rbitros decretar el divorcio definitivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El precepto cor\u00e1nico de los dos \u00e1rbitros se vincula pues con Cor\u00e1n 4:34, donde se trata el caso de la mujer \u201crebelde\u201d (<em>n\u0101\u0161iza<\/em>). El <em>nu\u0161\u016bz<\/em>&nbsp;de la mujer consiste en desobedecer al marido, provocando su enfado y su castigo, que puede tomar la forma de la amonestaci\u00f3n, el confinamiento o el castigo corporal. Como ya he indicado, en teor\u00eda esto parece indicar que el recurso a los dos \u00e1rbitros responde a una iniciativa del marido cuando el castigo f\u00edsico infligido a su mujer no la ha apartado de su \u201crebeli\u00f3n\u201d. De ser as\u00ed, esto implicar\u00eda que, por alguna raz\u00f3n, el marido quiere mantener el matrimonio con esa mujer y no desea divorciarse de ella, haciendo uso de su derecho al repudio. Aparte de una raz\u00f3n sentimental, la raz\u00f3n m\u00e1s obvia para que no quiera divorciarse de ella es econ\u00f3mica. Hay b\u00e1sicamente dos posibilidades: 1) su mujer tiene fortuna propia y permanecer casado con ella le da acceso a esa fortuna, 2) al no repudiarla, intenta que sea ella la que solicite un divorcio de tipo <em>jul\u02bd<\/em> que tiene claras ventajas para el marido, ya que recibe compensaci\u00f3n econ\u00f3mica de su mujer y adem\u00e1s puede no estar obligado a pagarle la manutenci\u00f3n. En el contexto malik\u00ed, no son los maridos los que recurren al arbitraje mencionado en Cor\u00e1n 4:35, pues, como hemos visto, el precepto cor\u00e1nico de los dos \u00e1rbitros fue entendido como de aplicaci\u00f3n en el contexto de mujeres maltratadas que solicitaban el divorcio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veamos un ejemplo de entre muchos, en el que la doctrina malik\u00ed relativa a Cor\u00e1n 4:35 presenta ya un alto grado de elaboraci\u00f3n y de detalle. En una obra que tuvo una gran difusi\u00f3n en el Norte de \u00c1frica, el <em>Mujta\u1e63ar<\/em> del egipcio Jal\u012bl b. Is\u1e25\u0101q (m. 776\/1374), el precepto de los dos \u00e1rbitros se trata en relaci\u00f3n con mujeres maltratadas por sus esposos y, m\u00e1s en concreto, en conexi\u00f3n con aquellos casos en los que no hay evidencia clara de ese maltrato. En el caso de desavenencia entre los esposos, y cuando no se sabe quien es culpable, el cad\u00ed debe enviar dos \u00e1rbitros elegidos entre sus parientes, siendo preferible que sean vecinos porque se supone que estar\u00e1n m\u00e1s al corriente de cu\u00e1l puede ser la causa del problema entre los esposos. Si los dos \u00e1rbitros llegan a un acuerdo, la decisi\u00f3n que hayan tomado (sea cual sea) ser\u00e1 de obligado cumplimiento, pero nada se puede hacer si no hay acuerdo entre ellos. Los dos \u00e1rbitros deben intentar en primer lugar reconciliar a los c\u00f3nyuges. Si esto no es posible y si el marido es culpable, los \u00e1rbitros deben sentenciar el repudio sin compensaci\u00f3n por parte de la esposa. Si la mujer es culpable, los dos \u00e1rbitros pueden hacer dos cosas: o bien pedir al marido que la trate con paciencia y moderaci\u00f3n, o bien sentenciar un divorcio con compensaci\u00f3n econ\u00f3mica por parte de la mujer. Si los dos son culpables, entonces pueden decidir por un divorcio de tipo <em>jul\u02bd<\/em> con o sin compensaci\u00f3n econ\u00f3mica por parte de la mujer. Los \u00e1rbitros informan al juez de su decisi\u00f3n y el juez se ocupa de que sea llevada a cabo. Si los dos \u00e1rbitros han sido elegidos por los esposos sin que el caso haya sido llevado ante el juez, pueden revocar el nombramiento de los dos \u00e1rbitros, pero s\u00f3lo en el caso de que los \u00e1rbitros no hayan llegado a una decisi\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.worldcat.org\/oclc\/1227512971\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">B. Is\u1e25\u0101q<\/a>; <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/bpt6k854568k?rk=42918;4\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Santillana: II, 286-7<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene con este contexto la pr\u00e1ctica de la <em>d\u0101r am\u012bn\/am\u012bna<\/em>? En la obra de Jalil se presenta como algo a lo que se recurre cuando no se puede hacer uso de los dos \u00e1rbitros. La pareja va a vivir junto a una persona de confianza cuyo deber es observarles para averiguar cu\u00e1l es el problema y encontrar una soluci\u00f3n. En uno de los casos estudiados por Layish, una mujer se quej\u00f3 repetidas veces al cad\u00ed de que su marido la maltrataba sin raz\u00f3n alguna. El marido la acus\u00f3 a su vez de que se negaba a tener relaciones sexuales con \u00e9l, lo que la convert\u00eda en \u201crebelde\u201d (<em>n\u0101\u0161iza<\/em>). Fueron entonces a vivir con un conocido alfaqu\u00ed de otra tribu, de forma que la casa de \u00e9ste \u00absirviese como la casa de una persona virtuosa que luego pudiese testimoniar (ante el tribunal) lo que ocurr\u00eda en el matrimonio sobre la base de su observaci\u00f3n personal\u00bb. En otro caso, el tribunal oblig\u00f3 al matrimonio desavenido a irse a vivir a la casa de una persona especializada en alojar a esposos en su situaci\u00f3n. Esa persona dio luego testimonio ante el tribunal de cu\u00e1les eran las relaciones entre ellos. En Ifr\u012bqiya (actual T\u00fanez) esta pr\u00e1ctica est\u00e1 atestiguada durante el siglo VI\/XII y hasta los siglos XVI-XVII, incluyendo una variante consistente en que una mujer de confianza (<em>am\u012bna<\/em>) era la que se iba a vivir a la casa del matrimonio para observar en qu\u00e9 consist\u00eda el problema.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-3929-137r.jpeg?resize=563%2C404&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2884\" width=\"563\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-3929-137r.jpeg?w=750&amp;ssl=1 750w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-3929-137r.jpeg?resize=300%2C215&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 563px) 100vw, 563px\" \/><figcaption>Miniatura de las <em>Makamat<\/em> de al-Hariri. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422962f\/f285.item.r=arabe%203929\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNF, ms. Arabe 3929, f. 137r.<\/a><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma pr\u00e1ctica est\u00e1 tambi\u00e9n atestiguada en al-Andalus desde la primera mitad del s. III\/IX, siendo \u00e9sta la referencia m\u00e1s antigua que he podido encontrar. La persona a la que se responsabiliza de la introducci\u00f3n de la <em>d\u0101r am\u012bn\/am\u012bna<\/em> en la pr\u00e1ctica jur\u00eddica malik\u00ed en el Occidente isl\u00e1mico es el jurista ber\u00e9ber Ya\u1e25y\u00e0 b. Ya\u1e25y\u00e0 al-Lay\u1e6f\u012b (m. 234\/848), introducci\u00f3n que es presentada tanto de manera negativa como positiva (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Matrimonio-desavenido-textos-arabes.pdf\" target=\"_blank\">Texto 2<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo que se refiere a la presentaci\u00f3n negativa, se acus\u00f3 a Ya\u1e25y\u00e0 b. Ya\u1e25y\u00e0 de haber abandonado el precepto cor\u00e1nico de los dos \u00e1rbitros seg\u00fan el cual hay que enviar a dos \u00e1rbitros, elegido uno en la familia de \u00e9l y otro en la familia de ella, cuando los esposos se pelean y el marido no quiere hacer uso de su ampl\u00edsima capacidad legal para obtener el divorcio (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Matrimonio-desavenido-textos-arabes.pdf\" target=\"_blank\">Texto 3<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo que se refiere a la presentaci\u00f3n positiva, se afirma que no es que Ya\u1e25y\u00e0 b. Ya\u1e25y\u00e0 rechazase el precepto cor\u00e1nico, sino que recomendaba enviar al matrimonio desavenido a la <em>d\u0101r am\u012bn<\/em> cuando no se pod\u00edan encontrar \u00e1rbitros entre los parientes de los esposos. La defensa de la pr\u00e1ctica judicial andalus\u00ed fue presentada de la siguiente forma. Todos los musulmanes saben que el env\u00edo de los dos \u00e1rbitros para intentar encontrar una soluci\u00f3n a las desavenencias maritales es un precepto cor\u00e1nico, y que los magistrados y los ulemas nunca lo han rechazado. Sin embargo, a medida que la comunidad musulmana fue alej\u00e1ndose de la \u00e9poca del Profeta, se volvi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s dif\u00edcil encontrar \u00e1rbitros entre los familiares que reuniesen los requisitos necesarios para llevar a cabo el arbitraje y que adem\u00e1s pudiesen vivir con la pareja el tiempo necesario. En efecto, los \u00e1rbitros tienen que tener conocimientos religiosos y legales, ser inteligentes y piadosos, y estas caracter\u00edsticas no se encuentran a menudo. Por esta raz\u00f3n, cuando los magistrados no pudieron encontrar \u00e1rbitros entre los parientes de los c\u00f3nyuges, escogieron a una persona (fuera hombre&nbsp;o mujer) que reuniese esos requisitos y que investigase las razones para las desavenencias entre los esposos y encontrase una soluci\u00f3n. A partir del s. V\/XI, aumentaron las voces en defensa de incorporar el precepto cor\u00e1nico a la pr\u00e1ctica judicial, pero no parece que lo consiguieran (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Matrimonio-desavenido-textos-arabes.pdf\" target=\"_blank\">Texto 4<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfFue realmente la imposibilidad de aplicar el precepto cor\u00e1nico la que llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica de la <em>d\u0101r am\u012bn<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer maltratada generalmente busca refugio con su familia y la posibilidad de que logre librarse del marido depende en gran medida del apoyo que encuentre entre sus parientes. En las tribus ber\u00e9beres estudiadas por E. Westermarck en Marruecos (Ait S\u00e1dd\u00e9n, Ait Yusi, Ait Wrain, Ait Nder), una mujer que no deseaba quedarse con su marido pod\u00eda huir a la casa o tienda de otro hombre, abrazando un poste que en ella se encontrase o cogiendo un molinillo y haciendo como si moliese. A ra\u00edz de esto, el due\u00f1o de la tienda o casa estaba obligado a casarse con ella, haciendo un pago al marido anterior.&nbsp; Entre los Awlad Ali (Beduinos de Cirenaica establecidos en el desierto occidental egipcio), una mujer maltratada generalmente busca refugio con su padre o su hermano. Si el marido quiere que regrese junto a \u00e9l, le dar\u00e1 un regalo en se\u00f1al de que se ha portado mal. Si el objetivo de la mujer es obtener un divorcio y no cuenta con el apoyo de su familia, puede dirigirse a un hombre respetable de la comunidad y pedirle ayuda, de manera que ese hombre se ve obligado a conceder refugio a la mujer y a empezar a negociar con el marido para que se divorcie de ella. Debido al prestigio del hombre junto al que la mujer ha buscado refugio, el marido no puede objetar al divorcio, si bien puede solicitar una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica. Esta pr\u00e1ctica no va asociada a ninguna reprobaci\u00f3n o estigma social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-5847-13v.jpeg?resize=593%2C402&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2888\" width=\"593\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-5847-13v.jpeg?w=790&amp;ssl=1 790w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-5847-13v.jpeg?resize=300%2C204&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF-Arabe-5847-13v.jpeg?resize=768%2C521&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><figcaption>Miniatura de las <em>Makamat <\/em>de al-Hariri. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422965p\/f36.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNF, ms. Arabe 5847, f. 13v<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los casos documentados en al-Andalus, es la mujer la que busca refugio en una <em>d\u0101r am\u012bn <\/em>o pide al juez que la mande all\u00ed. De la misma forma que act\u00faan algunas mujeres maltratadas en otros contextos culturales y religiosos, el maltrato del marido las impulsa a huir y ponerse a salvo, buscando ser protegidas de sus maridos. En el derecho consuetudinario tribal, la mera protecci\u00f3n de un hombre poderoso puede librarles de sus esposos maltratadores. Esa posibilidad deja de existir en el \u00e1mbito del derecho isl\u00e1mico, pues o bien la mujer re\u00fane pruebas de la existencia de maltrato para que pueda obtener un divorcio sin p\u00e9rdida econ\u00f3mica por su parte o tiene que dar a su marido una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica a cambio de que se divorcie de ella. Este es el caso documentado por Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El matrimonio desavenido no estaba de &#8216;visita&#8217; casual en la casa del cad\u00ed cordob\u00e9s, sino que \u00e9ste estaba actuando como<em> am\u012bn<\/em>, intentando primero reconciliar a los esposos, pero al dejar la mujer claro que nunca volver\u00eda con el marido, pasa a actuar como lo har\u00eda un poderoso jefe tribal: la rescata de ese matrimonio infeliz pagando de su propio dinero la compensaci\u00f3n legalmente requerida para que el marido consintiese en conceder el divorcio a la mujer. Tenemos aqu\u00ed una pr\u00e1ctica que parece derivada del derecho consuetudinario tribal<sup> <\/sup>que daba a las mujeres ciertos derechos y privilegios ausentes en el sistema legal isl\u00e1mico. Este tipo de pr\u00e1cticas se ha podido atestiguar tambi\u00e9n entre los beduinos del Sina\u00ed en el mundo moderno: una mujer maltratada puede buscar asilo con un vecino, quien estar\u00e1 obligado a protegerla si el marido trata de hacerla da\u00f1o, al tiempo que actuar\u00e1 como mediador entre los c\u00f3nyuges. En el pasado, el jurista hanaf\u00ed al-Ja\u1e63\u1e63\u0101f (m. 261\/874) recomendaba a los cad\u00edes encontrar a vecinos de confianza que alojasen a las mujeres que acusaban a sus maridos de maltrato, de manera que luego pudiesen preguntar a dichos vecinos sobre la conducta del marido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La instituci\u00f3n de la <em>d\u0101r am\u012bn <\/em>\u2014a\u00fan manteniendo su car\u00e1cter de lugar de refugio al que la mujer maltratada solicitaba ser enviada\u2014 acab\u00f3 siendo un medio para que el juez estableciese la evidencia necesaria para decidir si pod\u00eda llevar a cabo un divorcio judicial. Con el tiempo lleg\u00f3 a convertirse en un medio para recluir a la mujer. Se puede advertir as\u00ed c\u00f3mo de ser una pr\u00e1ctica consuetudinaria que ayudaba a las mujeres maltratadas, se transform\u00f3 en un lugar para el control y la reclusi\u00f3n de las mujeres, tal y como ha documentado D. Largu\u00e8che en el T\u00fanez moderno.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Nota:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo \u2014con la excepci\u00f3n del texto de Ibn Harit al-Jusani\u2014 se basa en Maribel Fierro, \u201cMujeres maltratadas y divorcio: teor\u00eda y pr\u00e1cticas jur\u00eddicas en el Occidente isl\u00e1mico medieval\u201d, en M.I. Calero Secall (coord.), <em>Mujeres y sociedad isl\u00e1mica: una visi\u00f3n plural<\/em>, Universidad de M\u00e1laga: Atenea, 2006, pp. 91-118 (agradezco a la editora el permiso para citarlo), que es la versi\u00f3n espa\u00f1ola resumida de \u201cIll-treated women seeking divorce: the Qur\u2019anic two arbiters and judicial practice among the Malikis in al-Andalus and North Africa\u201d, en M.Kh. Masud, R. Peters and D. Powers (ed.), <em>Dispensing Justice in Islam: Qadis and their Judgments<\/em>, Leiden: Brill, 2006, 323-348.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Idris, H. R., <em>La Berb\u00e9rie Orientale sous les Z\u012br\u012bdes. Xe-XIIe si\u00e9cles<\/em>, 2 vols., Paris, 1962, II, p. 587.<\/li><li>Largu\u00e8che, D., \u00abConfined, Battered, and Repudiated Women in Tunis since the eighteenth century\u00bb, en A. El Azhary Sonbol (ed.), <em>Women, the Family, and Divorce Laws in Islamic History<\/em>, Syracuse University Press, 1996, pp. 259-276.<\/li><li>Layish, A., \u00ab<em>D\u0101r \u02bdadl<\/em> &#8211; Symbiosis of Custom and <em>Shar\u012b\u02bda<\/em> in a tribal society in process of sedentarization\u00bb, <em>Jerusalem Studies in Arabic and Islam<\/em> 19 (1995), pp. 198-213.<\/li><li>Mohsen, S. K., \u00abThe legal status of women among Awlad \u02bcAli\u00bb, <em>Anthropological Quarterly<\/em> 40\/3 (1967), pp. 153-166.<\/li><li>Stewart, F., \u00abThe woman, her guardian, and her husband in the law of the Sinai Bedouin\u00bb, <em>Arabica<\/em> XXXVIII (1991), 102-129.Westermarck, E., <em>Ritual and belief in Morocco<\/em>, 2 vols., London, 1926, I, pp. 533-4.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maribel Fierro<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":2879,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[74,194,29,193,305,48],"coauthors":[200],"class_list":{"0":"post-2878","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-fuentes","8":"tag-cadies","9":"tag-derecho-islamico","10":"tag-jueces-de-cordoba","11":"tag-justicia-en-al-andalus","12":"tag-matrimonio","13":"tag-mujeres-en-al-andalus","15":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Makamat-BNF_Arabe-5847-25r-scaled.jpg?fit=2560%2C908&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2878"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2878\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2917,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2878\/revisions\/2917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2879"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2878"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=2878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}