{"id":285,"date":"2018-07-11T13:48:34","date_gmt":"2018-07-11T13:48:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=285"},"modified":"2025-08-01T13:11:53","modified_gmt":"2025-08-01T11:11:53","slug":"los-supuestos-mozarabes-y-el-destino-de-los-cristianos-de-al-andalus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=285","title":{"rendered":"Los supuestos \u00abmoz\u00e1rabes\u00bb y el destino de los cristianos de al-Andalus"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Se ha venido utilizando para nombrar a la comunidad cristiana de al-Andalus un t\u00e9rmino que, a pesar de su origen \u00e1rabe, no sabemos c\u00f3mo era utilizado en tierras andalus\u00edes<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=223\"><span style=\"color: #003300;\">Javier Albarr\u00e1n<\/span><\/a><br><span style=\"color: #003300;\">Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/span><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"407\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/bne_vitr-13-1.jpg?resize=1000%2C407&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-286\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Detalle de la Biblia Hispalense (s. X), <a href=\"http:\/\/bdh-rd.bne.es\/viewer.vm?id=0000022964\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNE ms. vitr\/13\/1<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-alpha-channel-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5442\">English version<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en la <em>Historia de los moz\u00e1rabes de Espa\u00f1a <\/em>(1897), Francisco Javier Simonet apuntaba que, a pesar del origen ar\u00e1bigo del t\u00e9rmino \u201cmoz\u00e1rabe\u201d, no se hab\u00eda evidenciado su utilizaci\u00f3n en ninguna fuente andalus\u00ed. De hecho, la aparici\u00f3n m\u00e1s temprana de la palabra en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica se encuentra en un documento del a\u00f1o 1026 perteneciente al archivo de un monasterio leon\u00e9s, San Cipriano de Valdesalce. Seg\u00fan el arabista decimon\u00f3nico, etimol\u00f3gicamente el t\u00e9rmino derivar\u00eda de la voz pasiva de la forma X del verbo \u2018ariba o \u2018aruba, pudiendo traducirse entonces como \u201carabizado\u201d. Asimismo, subray\u00f3 Simonet la irredenta fe cristiana (y cat\u00f3lica) de este grupo humano. Por tanto, para Simonet el t\u00e9rmino \u201cmoz\u00e1rabe\u201d era de origen isl\u00e1mico y se usaba para designar a los cristianos hispanos que habitaban en al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que el t\u00e9rmino no apareciese en los textos andalus\u00edes no ha supuesto un obst\u00e1culo para que, tras esa primera monograf\u00eda acad\u00e9mica sobre el tema, la gran mayor\u00eda de autores hayan designado como \u201cmoz\u00e1rabes\u201d a los cristianos de origen hispano que resid\u00edan en el territorio andalus\u00ed y que, por tanto, estar\u00edan arabizados. Es decir, se ha venido utilizando para nombrar a la comunidad cristiana de al-Andalus un t\u00e9rmino que, a pesar de su origen \u00e1rabe, no sabemos c\u00f3mo era utilizado en tierras andalus\u00edes, y que, adem\u00e1s, ha sido destinado a asignar fundamentalmente dos marcadores culturales: religi\u00f3n (cristiana) y lengua (\u00e1rabe).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQui\u00e9nes eran, por tanto, los moz\u00e1rabes de al-Andalus?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien no hemos conservado ning\u00fan texto andalus\u00ed que nos ayude a comprender c\u00f3mo era utilizado este t\u00e9rmino, s\u00ed sabemos c\u00f3mo se defin\u00eda en el Oriente isl\u00e1mico medieval: al-Azhar\u012b, lexic\u00f3grafo iraqu\u00ed del siglo X, describi\u00f3 al <em>musta&#8217;rib<\/em>, de donde probablemente derivar\u00eda el t\u00e9rmino moz\u00e1rabe, como \u201caquel que no es de ascendencia puramente \u00e1rabe pero que se ha introducido entre los \u00e1rabes, habla su lengua e imita su apariencia\u201d. La palabra, por tanto, estaba desprovista de cualquier significaci\u00f3n religiosa, designando \u201ctan solo\u201d al arabizado ling\u00fc\u00edstica y culturalmente. Creo que esta idea es la que debe guiar nuestra concepci\u00f3n en torno a la \u201ccomunidad de moz\u00e1rabes\u201d de al-Andalus, rompiendo as\u00ed el binomio cristianismo\/arabizaci\u00f3n que hasta ahora ha perdurado. Es decir, los cristianos andalus\u00edes eran, en su mayor\u00eda, moz\u00e1rabes, pero no eran los \u00fanicos moz\u00e1rabes. Los jud\u00edos arabizados tambi\u00e9n lo eran, al igual que los bereberes islamizados y arabizados, o los hispanos convertidos al islam y, una vez m\u00e1s, arabizados. Dicho de otro modo, los moz\u00e1rabes andalus\u00edes eran aquellos individuos caracterizados por su arabizaci\u00f3n, independientemente de su religi\u00f3n. De esta manera podemos subrayar la especificidad m\u00e1s importante del t\u00e9rmino \u201cmoz\u00e1rabe\u201d, a saber, <em>lo \u00e1rabe<\/em>, y dejar de lado la cuesti\u00f3n religiosa, asunto que, desde Simonet hasta autores contempor\u00e1neos, ha adquirido una importante carga ideol\u00f3gica en corrientes nacional-cat\u00f3licas que ven a los moz\u00e1rabes como los guardianes de la fe cat\u00f3lica y del verdadero esp\u00edritu nacional espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lengua \u00e1rabe \u2013y todas las manifestaciones culturales asociadas a ella\u2013 emerge as\u00ed como un marcador de diferenciaci\u00f3n de primer nivel en al-Andalus, utilizado incluso por los propios cristianos que habitaban en territorio andalus\u00ed: cuando \u00c1lvaro de C\u00f3rdoba, en su <em>Indiculus Luminosus<\/em>, critica a sus correligionarios por preferir el \u00e1rabe en vez del lat\u00edn, el elemento diferenciador que destaca es la lengua. Asimismo, en los diccionarios biogr\u00e1ficos andalus\u00edes, una de las cr\u00edticas habituales entre ulemas y, por tanto, un marcador de diferenciaci\u00f3n entre ellos, era el grado de conocimiento del \u00e1rabe. La \u201ccristianizaci\u00f3n\u201d historiogr\u00e1fica del t\u00e9rmino \u201cmoz\u00e1rabe\u201d referido a al-Andalus propicia que se puedan perder esos matices en torno al uso de la lengua por los diferentes grupos sociales andalus\u00edes y a su significaci\u00f3n como elemento de contraste. Esto no quiere decir, por supuesto, que la religi\u00f3n no estableciese fronteras entre comunidades en al-Andalus, aunque lo m\u00e1s probable es que el t\u00e9rmino \u201cmoz\u00e1rabe\u201d no las recogiese. En el caso cristiano, Eva Lapiedra ya recogi\u00f3 en su <em>C\u00f3mo los musulmanes llamaban a los cristianos hisp\u00e1nicos<\/em> (Alicante, 1997) todos los t\u00e9rminos que en las cr\u00f3nicas \u00e1rabes se refer\u00edan a ellos, destacando como referencia religiosa el de <em>na\u1e63r\u0101n\u012b<\/em>, nazareno\/cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La otra cara de esta misma moneda ser\u00eda el t\u00e9rmino <em>\u2018a\u0177am<\/em>, vocablo traducido habitualmente como \u201cb\u00e1rbaro\u201d. A pesar de que en ocasiones se asocia a elementos cristianos, lo cierto es que en otras muchas ocasiones identificaba a gentes que no eran \u00e1rabes ni hablaban \u00e1rabe. Es decir, designaba a quien no estaba arabizado, sin importar su religi\u00f3n. La lengua, por tanto, no defin\u00eda la adscripci\u00f3n religiosa, y pod\u00eda incluso ser un elemento de diferenciaci\u00f3n terminol\u00f3gica m\u00e1s determinante: en este tipo de l\u00e9xico la arabizaci\u00f3n puede que fuese m\u00e1s determinante que la propia islamizaci\u00f3n, o que la ausencia de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, muy vinculada a este \u00faltimo proceso, el de islamizaci\u00f3n, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de la supervivencia de las comunidades cristianas en al-Andalus. En este sentido, Simonet introdujo tambi\u00e9n una idea que ha pervivido en el imaginario popular: \u201clos fieros almor\u00e1vides no pensaron sino en destruirlos del todo, y si no lo consiguieron por completo, la situaci\u00f3n de aquellos infelices cristianos fue cada d\u00eda m\u00e1s azarosa y miserable\u201d. Los norteafricanos, por tanto, imbuidos de un fanatismo religioso sin precedentes, tendr\u00edan como objetivo la desaparici\u00f3n de los cristianos andalus\u00edes. Se reforzaba as\u00ed, de nuevo, la interpretaci\u00f3n nacionalista del arabista decimon\u00f3nico en un momento, adem\u00e1s, en el que los conflictos coloniales con Marruecos estaban a la orden del d\u00eda: habr\u00edan sido unos nuevos invasores extranjeros, norteafricanos\/marroqu\u00edes, quienes pusieron en jaque a los verdaderos espa\u00f1oles, los moz\u00e1rabes. A pesar de ser esta una interpretaci\u00f3n superada, algunos autores siguen apostando por ella, e incluso aparece en la primera acepci\u00f3n del vocablo \u201cmoz\u00e1rabe\u201d en el Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola de la RAE:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSe dice del individuo de la poblaci\u00f3n hisp\u00e1nica que, consentida por el derecho isl\u00e1mico como tributaria, vivi\u00f3 en la Espa\u00f1a musulmana hasta fines del siglo XI conservando su religi\u00f3n cristiana e incluso su organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica y judicial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la llegada de los almor\u00e1vides a al-Andalus en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XI, los cristianos, siguiendo esta visi\u00f3n, habr\u00edan perdido su estatus de <em>dhimm\u00edes<\/em>, pol\u00edtica basada en considerarles (junto a los jud\u00edos) como protegidos, condici\u00f3n que se lograba mediante el pago de un impuesto personal y otro territorial, que depend\u00eda de las propiedades de cada uno. Adem\u00e1s de esos tributos y una serie de normas sobre las relaciones con la comunidad musulmana, los cristianos pudieron mantener su religi\u00f3n, su hacienda, sus costumbres e incluso sus leyes y magistrados, lo que les otorgaba cierta autonom\u00eda. Por supuesto, este estatus se basaba en la aceptaci\u00f3n de la superioridad del islam, como demuestra el conocido pacto de Tudmir o Teodomiro, igual que se ven\u00eda realizando en Oriente desde las primeras conquistas isl\u00e1micas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la perspectiva m\u00e1s plausible \u2013y que defienden la mayor\u00eda de especialistas a pesar de no haber trascendido al p\u00fablico general como demuestra el Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola\u2013 es la de que los almor\u00e1vides no pusieron en tela de juicio el estatuto de la <em>dhimma<\/em>. De haberlo hecho, por ejemplo, no se hubieran discutido cuestiones legales acerca de las propiedades que dejaron en al-Andalus \u2013en especial iglesias\u2013 los cristianos deportados tras la expedici\u00f3n de Alfonso I de Arag\u00f3n en 1124 por las tierras del sureste andalus\u00ed. Parece, a tenor de las fetuas de expulsi\u00f3n estudiadas por Delfina Serrano, que los desterrados tras la campa\u00f1a aragonesa fueron los que hab\u00edan roto, seg\u00fan las autoridades almor\u00e1vides, el pacto de protecci\u00f3n, lo que nos indica que este segu\u00eda vigente. Adem\u00e1s, parece que el mayor rigor a la hora de aplicar el pacto de la <em>dhimma<\/em> habr\u00eda comenzado a aparecer antes, gobernando todav\u00eda los reyes de taifas, \u00e9poca en la que los cristianos de al-Andalus tuvieron que afrontar dos situaciones dif\u00edciles y, hasta cierto punto, interrelacionadas. De un lado, la descomposici\u00f3n del estado omeya, configuraci\u00f3n pol\u00edtica que, para bien o para mal, les hab\u00eda dado un m\u00ednimo de seguridad. De otro, el avance de los cristianos del norte y, con \u00e9l, la esperanza de una te\u00f3rica liberaci\u00f3n. Empezaban a ser vistos por los andalus\u00edes como una \u201cquinta columna\u201d: los alfaqu\u00edes de la \u00e9poca no dejaron de recordar que los <em>dhimm\u00edes<\/em> ten\u00edan un estatuto separado, subordinado a la comunidad isl\u00e1mica, y que deb\u00edan vivir aislados de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, esta aplicaci\u00f3n m\u00e1s r\u00edgida del pacto de protecci\u00f3n de los cristianos no ser\u00eda causa de una visi\u00f3n m\u00e1s fan\u00e1tica de la religi\u00f3n, sino de la coyuntura pol\u00edtica: la toma de Barbastro (1064) y de Toledo (1085) supusieron un punto de inflexi\u00f3n en el islam andalus\u00ed, comenzando a mostrarse m\u00e1s insistente en aplicar los pactos de forma correcta y completa. Todo esto se puede ejemplificar en el tratado de <em>\u1e25isba<\/em>, de buen funcionamiento del zoco, de Ibn \u2018Abd\u016bn, traducido y publicado hace varias d\u00e9cadas por Emilio Garc\u00eda G\u00f3mez. Los preceptos nos remiten m\u00e1s bien al efectivo cumplimiento de una tradici\u00f3n preestablecida que a la introducci\u00f3n de normas novedosas, aun admitiendo la existencia de elementos in\u00e9ditos en alguna de sus estipulaciones, como la obligaci\u00f3n de que los cl\u00e9rigos cristianos se circuncidasen, la prohibici\u00f3n a los <em>dhimm\u00edes <\/em>de comprar libros escritos por musulmanes, o el impedimento a los cl\u00e9rigos cristianos de tener concubinas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Entonces, \u00bfcu\u00e1ndo entran en decadencia los cristianos de al-Andalus?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien no con los almor\u00e1vides, son muchos los especialistas que opinan que con la llegada de los almohades s\u00ed desaparecieron las comunidades cristianas andalus\u00edes. Algunos investigadores, entre los que me encuentro, somos de la opini\u00f3n de que es posible que hubiese, al menos en el plano doctrinal e ideol\u00f3gico de este movimiento, una pol\u00edtica de conversi\u00f3n o expulsi\u00f3n de cristianos y jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cristianos fueron sin duda un elemento configurador en la creaci\u00f3n ideol\u00f3gica almohade, convirti\u00e9ndose la lucha contra ellos en un importante foco de legitimaci\u00f3n que justific\u00f3, por ejemplo, su expansi\u00f3n hacia la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Como no pod\u00eda ser de otra manera, en las cr\u00f3nicas pro-almohades la gran mayor\u00eda de referencias que sobre cristianos aparecen son b\u00e9licas. Describen una situaci\u00f3n de guerra entre el Imperio almohade y los reinos del norte peninsular. M\u00e1s a\u00fan, los cristianos no solo se presentaban como enemigos fuera de las fronteras almohades o dentro de los l\u00edmites que se deseaban dominar, sino que los califas sucesores de Ibn T\u016bmart tambi\u00e9n tuvieron que lidiar con los que resid\u00edan dentro de su propio territorio. Y aqu\u00ed las cr\u00f3nicas vuelven a acercarnos a la idea de que bajo los almohades desaparecieron, al menos te\u00f3ricamente y durante un periodo de tiempo determinado, los cristianos y jud\u00edos, es decir los <em>dhimm\u00edes<\/em>, del norte de \u00c1frica y de al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El norte de \u00c1frica, Marrakech en concreto, era el centro neur\u00e1lgico del poder almohade, donde sus estructuras estaban mucho m\u00e1s desarrolladas y asentadas. Y parece que fue all\u00ed, en el Magreb, donde esta pol\u00edtica contra cristianos y jud\u00edos se llev\u00f3 a cabo de forma m\u00e1s efectiva, ya que, adem\u00e1s, las comunidades de <em>dhimm\u00edes<\/em> eran m\u00e1s d\u00e9biles. No es de extra\u00f1ar por tanto que uno de los cronistas, \u2018Abd al-W\u0101\u1e25id al-Marr\u0101kush\u012b, afirme no solo la existencia de esa pol\u00edtica almohade que negaba el pacto de la <em>dhimma<\/em>, sino tambi\u00e9n su cumplimiento efectivo en el \u00e1mbito magreb\u00ed. Ninguna iglesia ni sinagoga qued\u00f3 en pie seg\u00fan este autor. Es m\u00e1s, parece que en tiempos del califa Ab\u016b Y\u016bsuf se tomaron nuevas precauciones que ven\u00edan a endurecer ese trato hacia los antiguos <em>dhimm\u00edes<\/em>, ahora forzosamente islamizados. El califa impuso una vestimenta a los nuevos musulmanes que se hab\u00edan convertido desde el juda\u00edsmo, ya que no se fiaba de la veracidad de la conversi\u00f3n de los antiguos seguidores de la ley de Mois\u00e9s. Esa desconfianza solo puede ser fruto de que su islamizaci\u00f3n fuese forzada y, por tanto, la voluntad real de llevarla a cabo por pura convicci\u00f3n religiosa estuviese en entredicho. Que sean jud\u00edos los destinatarios de esta medida discriminatoria nos indica, acerca de nuestros protagonistas, los cristianos, que, o bien su islamizaci\u00f3n fue, a ojos de las autoridades, sincera o, m\u00e1s probable, que ninguno quedaba bajo gobierno almohade al menos en el norte de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La realidad andalus\u00ed, sin embargo, no era la del Magreb. Los almohades se propusieron dominar una tierra que lindaba con fuertes reinos cristianos y en la que todav\u00eda habitaban, aunque cada vez menos numerosas, importantes comunidades de <em>dhimm\u00edes<\/em>. No tenemos ninguna referencia que \u2013al igual que al-Marr\u0101kush\u012b anteriormente\u2013 nos afirme con rotundidad que se aboli\u00f3 el pacto de protecci\u00f3n con jud\u00edos y cristianos en al-Andalus. Sin embargo, podemos extraer de algunos fragmentos cierta informaci\u00f3n que nos acerca a esa misma conclusi\u00f3n. El rebelde Ibn Hamusk, enemigo andalus\u00ed de los almohades, decidi\u00f3 \u201ctraicionar\u201d Granada, es decir, atacar una ciudad que ya estaba bajo el poder de la dinast\u00eda ber\u00e9ber. Y lo hizo debido a que en ella pretend\u00eda encontrar el apoyo de unos aliados que, deduc\u00eda, no se encontraban del todo satisfechos con el gobierno almohade: los \u201cjud\u00edos islamizados\u201d. Parece que nos encontramos ante el mismo problema que al-Man\u1e63\u016br pretendi\u00f3 combatir en el Magreb: una comunidad de jud\u00edos que se hab\u00eda visto obligada a islamizarse para poder continuar residiendo en Granada, pero, que seg\u00fan cre\u00eda Ibr\u0101h\u012bm b. Hamusk, aprovechar\u00edan cualquier oportunidad para deshacerse del control almohade. Por otro lado, parece que cuando una poblaci\u00f3n en la que hab\u00eda cristianos acataba el gobierno de los almohades, la expulsi\u00f3n de los seguidores de Cristo era parte de esa \u201calmohadizaci\u00f3n\u201d, como ocurri\u00f3 en los casos de Alcira o de Cuenca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, como ya hemos anotado anteriormente, esta pol\u00edtica solo se mantuvo durante un periodo de tiempo determinado. Para poder ser aplicada era necesario que el aparato estatal almohade estuviese funcionando a pleno rendimiento. As\u00ed, cuando comenz\u00f3 a agrietarse, en al-Andalus tras la batalla de las Navas de Tolosa y en el Magreb con la aparici\u00f3n, sobre todo, de los benimerines, los cristianos volvieron a tomar protagonismo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para ampliar:<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Aillet, c. <em>Les mozarabes: christianisme, islamisation et arabisation en P\u00e9ninsule Ib\u00e9rique ( IXe &#8211; XIIe si\u00e8cle)<\/em>, Casa de Vel\u00e1zquez, Madrid, 2010.<\/li>\n\n\n\n<li>Albarr\u00e1n, J. <em>La cruz en la media luna. Los cristianos de al-Andalus: realidades y percepciones<\/em>, Sociedad Espa\u00f1ola de Estudios Medievales, Madrid, 2013.<\/li>\n\n\n\n<li>Bennison, A. y Gallego, M. A. (eds.), \u00abReligious Minorities under the Almohads\u00bb, volumen especial de\u00a0<em>Journal of Medieval Iberian Studies<\/em>, 2\/2 (2010).<\/li>\n\n\n\n<li>Christys, A. <em>Christians in al-Andalus, 711-1000<\/em>, Curzon Press, Richmond, 2002.<\/li>\n\n\n\n<li>Fierro, M.\u00a0<em>The Almohad Revolution. Politics and Religion in the Islamic West during the\u00a0<\/em><i>Twelfth-Thirteenth Centuries<\/i>,\u00a0Ashgate, Burlington, 2012.<\/li>\n\n\n\n<li>Garc\u00eda Sanju\u00e1n, A. \u201c<a href=\"http:\/\/www.academia.edu\/465923\/Jud%C3%ADos_y_cristianos_en_la_Sevilla_almor%C3%A1vide_el_testimonio_de_Ibn_Abdun\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jud\u00edos y cristianos en la Sevilla almor\u00e1vide: el testimonio de Ibn&#8217; Abdun<\/a>\u201d, <em>Tolerancia y convivencia \u00e9tnico-religiosa en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica durante la Edad Media: III Jornadas de Cultura Isl\u00e1mica<\/em>, Alejandro Garc\u00eda Sanju\u00e1n (ed.), Universidad de Huelva, Huelva, 2003, pp. 57-84.<\/li>\n\n\n\n<li>Hitchcock, R. <em>Mozarabs in medieval and early modern Spain: identities and influences<\/em>, Ashgate, Burlington, 2007.<\/li>\n\n\n\n<li>Simonet, F. J.\u00a0<em>Historia de los moz\u00e1rabes de Espa\u00f1a: deducida de los mejores y m\u00e1s aut\u00e9nticos testimonios de los escritores cristianos y \u00e1rabes<\/em>,\u00a0Viuda \u00e9 hijos de M. Tello, Madrid, 1897.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Albarr\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":286,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[31,5,7,28,6],"coauthors":[199],"class_list":{"0":"post-285","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-conceptos","8":"tag-convivencia","9":"tag-cristianos-en-al-andalus","10":"tag-dhimmies","11":"tag-martires-voluntarios-de-cordoba","12":"tag-mozarabes","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/bne_vitr-13-1-e1531323617152.jpg?fit=376%2C411&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=285"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/285\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5445,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/285\/revisions\/5445"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/286"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=285"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}