{"id":274,"date":"2018-07-11T11:09:41","date_gmt":"2018-07-11T11:09:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=274"},"modified":"2022-06-17T17:56:10","modified_gmt":"2022-06-17T15:56:10","slug":"el-caso-del-cristiano-que-queria-ser-ejecutado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=274","title":{"rendered":"El caso del cristiano que quer\u00eda ser ejecutado"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Un extra\u00f1o caso ilustra las dificultades en la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de las fuentes<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><span style=\"color: #003300;\"><strong><a style=\"color: #003300;\" href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=196\">Maribel Fierro<\/a><\/strong><\/span><br><span style=\"color: #003300;\">Centro de Ciencias Humanas y Sociales &#8211; CSIC<\/span><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"827\" height=\"317\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Juez-Les_Makamat_de_Hariri.jpg?resize=827%2C317&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3659\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Juez-Les_Makamat_de_Hariri.jpg?w=827&amp;ssl=1 827w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Juez-Les_Makamat_de_Hariri.jpg?resize=300%2C115&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Juez-Les_Makamat_de_Hariri.jpg?resize=768%2C294&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 827px) 100vw, 827px\" \/><figcaption>Detalle de una miniatura de Las Makamat de al-Hariri. <a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/btv1b8422965p\/f46.item\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNF, ms. Arabe 5847, f. 18v.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-light-gray-blue-color has-css-opacity has-light-gray-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La narrativa<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u00abIbn \u1e24\u0101ri\u1e6f dijo: O\u00ed a alguien que cont\u00f3 que un cristiano fue (al juez) pidi\u00e9ndole ser ejecutado. (El juez) Aslam le reprendi\u00f3 pregunt\u00e1ndole: \u201c\u00a1Ay de t\u00ed! \u00bfQu\u00e9 te ha inducido a pedir tu propia muerte si no has cometido ning\u00fan crimen?\u201d La necedad y la ignorancia del cristiano le hab\u00edan conducido en efecto a querer llevar a cabo un acto virtuoso (fa\u1e0d\u012bla) cuando nada parecido ha sido atribuido a Jes\u00fas, hijo de Mar\u00eda &#8211; \u00a1Que Dios bendiga a Mu\u1e25ammad y a Jes\u00fas! El cristiano pregunt\u00f3 al juez: \u201cT\u00fa supones que si me haces ejecutar yo ser\u00e9 al que se dar\u00e1 muerte\u201d. El juez le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n si no ser\u00e1 al que se dar\u00e1 muerte?\u201d El cristiano contest\u00f3: \u201cUna semejanza a m\u00ed (<\/em>\u0161ibh\u012b<em>) puesta sobre un cuerpo es lo que t\u00fa har\u00e1s ejecutar, mientras que mi verdadero ser en ese mismo momento ir\u00e1 al cielo\u201d. Aslam le dijo entonces: \u201cNo tenemos la suficiente informaci\u00f3n para tener una opini\u00f3n en lo que dices [1], pero t\u00fa careces de lo que te permitir\u00eda darte cuenta de que te est\u00e1s enga\u00f1ando. Hay, sin embargo, una manera de revelar lo que es correcto para nosotros y para ti\u201d. El cristiano pregunt\u00f3 al juez: \u201c\u00bfQu\u00e9 es?\u201d El juez Aslam llam\u00f3 a sus asistentes (<\/em>a\u02bdw\u0101n<em>) y les dijo: \u201cCoged el l\u00e1tigo\u201d y luego les orden\u00f3 que desnudasen al cristiano. Cuando lo hubieron hecho, les orden\u00f3 que lo golpeasen. Cuando el cristiano not\u00f3 los azotes, se agit\u00f3 y grit\u00f3. Aslam le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfSobre qu\u00e9 espalda caen los latigazos?\u201d El cristiano respondi\u00f3: \u201cEn la m\u00eda\u201d. Aslam le dijo entones: \u201cDe la misma manera, la espada cortar\u00eda tu cuello, no te enga\u00f1es pensando que suceder\u00eda algo diferente\u201d.\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fuente<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta historia est\u00e1 recogida en un diccionario biogr\u00e1fico dedicado a los jueces de C\u00f3rdoba que estuvieron activos en un periodo comprendido entre la conquista isl\u00e1mica (iniciada en 92\/711) y el reinado del califa omeya cordob\u00e9s \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III (r. 300\/912-350\/961).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor es Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b (m. 361\/971). Nacido en Qayrawan (actual T\u00fanez), dej\u00f3 el Norte de Africa en torno al a\u00f1o 311 o 312\/923-5 durante el periodo del califato fatim\u00ed y se estableci\u00f3 en al-Andalus donde compuso muchas obras de car\u00e1cter hist\u00f3rico y jur\u00eddico para el futuro califa al-Hakam II (r. 350\/961-366\/976) cuando \u00e9ste era todav\u00eda un pr\u00edncipe [2]. La obra de la que est\u00e1 tomada la historia es su <i>Ta\u2019r\u012bj al-qu\u1e0d\u0101t bi-Qur\u1e6duba<\/i> o <i>Historia de los jueces de C\u00f3rdoba<\/i> en la entrada dedicada al juez Aslam b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz. La fuente de Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b no se especifica (\u201cO\u00ed a alguien que cont\u00f3&#8230;\u201d). Es imposible saber si el caso tuvo lugar o no, porque no hay evidencia externa al texto que lo corrobore. Pero s\u00ed se puede intentar analizar el caso situ\u00e1ndolo en el contexto de la \u00e9poca para ver si tiene sentido en esas coordenadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><b>El contexto<\/b><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso del cristiano que quer\u00eda ser ejecutado tuvo lugar cuando el juez de C\u00f3rdoba era Aslam b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz (m. 319\/931). Este juez ejerci\u00f3 el cargo en dos ocasiones: entre 300\/912-309\/921 y posteriormente entre 312\/924-314\/926. Pertenec\u00eda a una familia de <a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1141\">clientes omeyas<\/a> que hab\u00edan ayudado al que ser\u00eda el primer emir omeya, \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n I (r. 138\/756-172\/788), a hacerse con el poder en &nbsp;al-Andalus y desde entonces hab\u00edan servido a los omeyas en distintos cargos de la administraci\u00f3n. El hermano de Aslam, H\u0101sim b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz, fue un poderoso visir y comandante militar durante el reinado del emir Mu\u1e25ammad (r. 238\/852-273\/886) que cay\u00f3 en desgracia durante el breve reinado de al-Mun\u1e0fir (r. 273\/886-275\/888) y acabo siendo ejecutado. Aslam era conocido por su severidad. &nbsp;Su sucesor en el cargo, A\u1e25mad b. Baq\u012b b. Majlad, fue famoso en cambio por su car\u00e1cter indulgente: una mujer que ten\u00eda un litigio con su marido y cuya conducta en el tribunal molest\u00f3 a A\u1e25mad b. Baq\u012b llev\u00f3 a este a reprenderla pero s\u00f3lo verbalmente, mientras que en un caso similar Aslam b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz hab\u00eda hecho azotar a la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aslam fue cesado como juez en el a\u00f1o 314\/926, el mismo a\u00f1o en el que se dio muerte a uno de los rebeldes m\u00e1s peligrosos contra los omeyas cordobeses, Sulaym\u0101n b. \u02bdUmar b. \u1e24af\u1e63\u016bn, y se expuso p\u00fablicamente su cuerpo en una de las puertas de C\u00f3rdoba. Sulaym\u0101n era hijo de \u02bdUmar b. \u1e24af\u1e63\u016bn (m. 306\/918), descendiente de un ind\u00edgena convertido al islam que se hab\u00eda rebelado durante el reinado del emir Mu\u1e25ammad (r. 238\/852-273\/886). Desde su fortaleza en Bobastro, en las monta\u00f1as cercanas a M\u00e1laga, hab\u00eda logrado resistir durante mucho tiempo a los intentos omeyas por derrotarle, llegando en varias ocasiones a constituir una seria amenaza al poder cordob\u00e9s. \u02bdUmar b. \u1e24af\u1e63\u016bn busc\u00f3 legitimar su actividad pol\u00edtica de varias maneras. Para demostrar su ruptura con los omeyas cordobeses, proclam\u00f3 su obediencia a otros gobernantes rivales como los idris\u00edes, los abbas\u00edes y los fatim\u00edes. En este \u00faltimo caso, el califa fatim\u00ed envi\u00f3 a dos misioneros ismail\u00edes a Bobastro. De Ibn \u1e24af\u1e63\u016bn se dice tambi\u00e9n que abandon\u00f3 el islam y se convirti\u00f3 al cristianismo, haciendo construir iglesias en Bobastro y siendo enterrado como cristiano, si bien este \u00faltimo hecho se ha puesto en duda. Muchas de las comunidades cristianas que viv\u00edan en las \u00e1reas en las que se desarroll\u00f3 la actividad de &nbsp;\u02bdUmar b. \u1e24af\u1e63\u016bn y de sus hijos apoyaron su rebeli\u00f3n contra C\u00f3rdoba y fueron duramente castigadas por ello.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignnone size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/6\/69\/MaBobastro02.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Ruinas de Bobastro<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de \u02bdUmar b. \u1e24af\u1e63\u016bn ha sido interpretada a partir de los estudios de Manuel Aci\u00e9n Almansa como el m\u00e1s claro representante de los descendientes de la antigua nobleza visigoda que hab\u00edan logrado mantener un cierto dominio sobre propiedades y gentes, actuando como \u2018se\u00f1ores de renta\u2019 [3]. En la segunda mitad del s. III\/IX se opusieron a la pol\u00edtica omeya de imponer un control cada vez m\u00e1s directo sobre todo al-Andalus, lo cual inevitablemente conduc\u00eda a la desaparici\u00f3n de las estructuras feudales heredadas de la \u00e9poca visigoda y al triunfo de la sociedad tributaria isl\u00e1mica. La rebeli\u00f3n fue la respuesta en el caso de Ibn \u1e24af\u1e63\u016bn. Su apostas\u00eda en un determinado momento debi\u00f3 de ser un medio para asegurarse el apoyo de los activistas cristianos \u2013 que proced\u00edan sobre todo de ciertos sectores de la Iglesia \u2013 que quer\u00edan parar el proceso de arabizaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y de islamizaci\u00f3n social y cultural que estaba llevando a algunos creyentes a abandonar el cristianismo y convertirse al islam.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esos activistas hab\u00edan liderado en C\u00f3rdoba el movimiento de los m\u00e1rtires voluntarios. Algunos hombres y mujeres cristianos insultaron p\u00fablicamente al profeta Mu\u1e25ammad y a la religi\u00f3n musulmana. Fueron por ello acusados del delito de blasfemia y fueron sentenciados a muerte por ello. Algunos de esos cristianos eran hijos de matrimonios mixtos (padre musulm\u00e1n, madre cristiana) y por ello legalmente musulmanes: en su caso, adem\u00e1s, se les consider\u00f3 ap\u00f3statas. Despu\u00e9s de que la invitaci\u00f3n a retractarse no tuvo \u00e9xito fueron condenados a muerte. Este movimiento tuvo lugar sobre todo entre los a\u00f1os 235\/850 y 245\/859, con un caso tard\u00edo que se produjo entre 289\/902-297\/910. La informaci\u00f3n acerca de estos m\u00e1rtires procede de fuentes cristianas, mientras que las musulmanas los ignoran salvo alguna excepci\u00f3n. Las fuentes cristianas dejan claro que los jueces cristianos intentaron que los acusados se retractaran y que fue al negarse cuando se les conden\u00f3 a muerte. Una parte de la comunidad cristiana se opuso a esos activistas se\u00f1alando que no hab\u00eda persecuci\u00f3n como hab\u00eda ocurrido con los m\u00e1rtires de \u00e9poca romana y que los actos de quienes buscaban el martirio pod\u00edan tener repercusiones graves para el resto de los cristianos, aquellos para los que la situaci\u00f3n en la que viv\u00edan no requer\u00eda el acto del martirio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El caso<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b transmite el caso como una historia an\u00f3nima. En ella, un cristiano se dirige al juez Aslam b. \u02bdAbd al-\u02bdAz\u012bz pidiendo que se le ejecute y se le reprende por ello porque no ha cometido ning\u00fan crimen. La conducta del cristiano se explica se\u00f1alando que lo que le motivaba era el deseo de morir ejecutado porque pensaba que se trataba de un acto virtuoso y meritorio como si estuviese imitando a Jes\u00fas (se menciona a Jes\u00fas como lo hacen los musulmanes: Jes\u00fas hijo de Mar\u00eda, dejando claro por tanto que no es hijo de Dios, sino s\u00f3lo un profeta). Pero nada parecido ocurri\u00f3 con Jes\u00fas, es decir, Jes\u00fas no busc\u00f3 voluntariamente el martirio. Cuando el juez muestra su sorpresa porque el cristiano busque la muerte, el cristiano explica que de hecho \u00e9l no morir\u00e1, s\u00f3lo su semejanza (<i>\u0161<\/i><i>ibh<\/i>), es decir, un cuerpo parecido al suyo, mientras que su verdadero ser ascender\u00e1 a los cielos en el momento de su ejecuci\u00f3n. El juez le demuestra su equivocaci\u00f3n ordenando a sus ayudantes que le azoten, de manera que el cristiano se da cuenta \u2013 de manera dolorosa \u2013de la verdad y que si fuera ejecutado, la espada cortar\u00eda su cuello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta historia se puede vincular a otras que sirven a Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b para demostrar la agudeza de Aslam y su car\u00e1cter bromista. La historia se cuenta de una manera muy viva, sirviendo la conversaci\u00f3n entre el juez y el cristiano para revelar la necedad e ignorancia del segundo, subray\u00e1ndose la racionalidad de los argumentos del juez as\u00ed como su actitud condescendiente hacia el cristiano. Todos estos elementos deben haber provocado la risa de los que estaban presentes en el tribunal, si es que este caso realmente tuvo lugar, o de los que escuchaban cuando la historia era relatada. En efecto, esta historia puede no ser m\u00e1s que una an\u00e9cdota inventada. Basada, eso s\u00ed, en lo que se sab\u00eda de la conducta de algunos cristianos, a saber, que de manera absurda \u2013 desde la perspectiva isl\u00e1mica \u2013 buscaban voluntariamente el martirio, siendo as\u00ed que no eran perseguidos pues el pacto de la <i>\u1e0f<\/i><i>imma<\/i> les permit\u00eda mantener sus creencias religiosas. Ese pacto entre los musulmanes y los no musulmanes que hab\u00edan recibido una revelaci\u00f3n (las gentes del Libro o <i>ahl al-kit\u0101b<\/i>) aseguraba la libertad de creencia, pero impon\u00eda restricciones de tipo econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico a los no musulmanes: no implicaba persecuci\u00f3n pero s\u00ed discriminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en este caso no est\u00e1 presente un ingrediente esencial del movimiento de los m\u00e1rtires voluntarios, el insulto contra el islam. La motivaci\u00f3n del cristiano an\u00f3nimo es su creencia en que s\u00f3lo una semejanza suya morir\u00e1. Esto evoca la concepci\u00f3n cor\u00e1nica de la muerte de Jes\u00fas en Cor\u00e1n 4:157 (\u201cy por haber dicho: \u201cS\u00ed, hemos dado muerte al Ungido, Jes\u00fas, hijo de Mar\u00eda, el enviado de Dios\u201d, siendo as\u00ed que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareci\u00f3 as\u00ed. Los que discrepan acerca de \u00e9l, dudan de \u00e9l. No tienen conocimiento de \u00e9l, no siguen m\u00e1s que conjeturas. Pero, ciertamente, no le mataron\u201d), es decir, para los musulmanes, Jes\u00fas no muri\u00f3 realmente en la cruz, lo hizo alguien que se le parec\u00eda. Tambi\u00e9n sugiere la creencia en la existencia de dobles. Seg\u00fan algunas interpretaciones ismail\u00edes \u2013 para los que, como shi\u00edes, era importante entender por qu\u00e9 sus l\u00edderes, los imames, hab\u00edan muerto de muerte violenta \u2013 Jes\u00fas s\u00ed que muri\u00f3 en la cruz, pero lo hizo s\u00f3lo una de sus naturalezas o nombres. Esto ayudaba a quienes cre\u00edan en los imames shi\u00edes que sus muertes violentas no afectaban a su elemento divino, sino s\u00f3lo a su envoltura humana (<i>\u0161<\/i><i>ibh<\/i>). J. Coope ha interpretado este caso en el sentido de que el cristiano hac\u00eda una distinci\u00f3n entre su cuerpo y su esp\u00edritu o alma, algo que tiene sentido dentro de la doctrina cristiana. Pero tal vez no se debe descartar una posible influencia de esos misioneros ismail\u00edes que vinieron a al-Andalus y de las doctrinas que trajeron consigo, como los que sabemos que actuaron en el entorno de \u02bdUmar b. \u1e24af\u1e63\u016bn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier caso, y teniendo en cuenta el tipo de obra en la que se recoge la historia, esta sirve para poner el \u00e9nfasis en la necesidad de que los jueces tengan sentido com\u00fan en el ejercicio de su cargo, ya que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n van a verse expuestos a las creencias irracionales de las gentes. El uso de la violencia f\u00edsica puede ser necesario en esos casos para evitar un mal mayor. Si la historia es una invenci\u00f3n, es de subrayar que se aplique a un juez famoso por su severidad en la aplicaci\u00f3n de castigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este texto es una traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de <a href=\"https:\/\/beta.shariasource.com\/documents\/3341\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/beta.shariasource.com\/documents\/3341.<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[1] Otra posible traducci\u00f3n es \u201cLa persona que deber\u00eda ser llevada a juicio si crey\u00e9semos tus palabras no est\u00e1 presente\u201d. Agradezco a Luis Molina sus sugerencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[2] Su biograf\u00eda puede leerse en <i>Biblioteca de al-Andalus<\/i>, vol. 3:&nbsp;<i>De Ibn al-Dabb\u0101g a Ibn Kurz<\/i>, ed. Jorge Lirola Delgado and Jos\u00e9 Miguel Puerta V\u00edlchez, Almer\u00eda: Fundaci\u00f3n Ibn Tufayl de Estudios \u00c1rabes, 2004, pp. 290-6, n\u00ba 548 [A. Zome\u00f1o]. Puede verse tambi\u00e9n <i>Historia de los Autores y Transmisores de al-Andalus (= HATA)<\/i>: <a href=\"http:\/\/kohepocu.cchs.csic.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/kohepocu.cchs.csic.es\/<\/a> y <i>Prosopograf\u00eda de los Ulemas de al-Andalus (= PUA)<\/i>, ID 8774 <a href=\"http:\/\/www.eea.csic.es\/pua\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.eea.csic.es\/pua\/.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[3] Hay debate al respecto que dejamos para otra ocasi\u00f3n, recogiendo aqu\u00ed la interpretaci\u00f3n que parece ser la m\u00e1s extendida.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><b>Fuente: <\/b><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Ibn \u1e24\u0101ri\u1e6f al-Ju\u0161an\u012b, <i>Ta\u2019r\u012bj al-qu\u1e0d\u0101t bi-Qur\u1e6duba<\/i>: edici\u00f3n y traducci\u00f3n al espa\u00f1ol por Juli\u00e1n Ribera,<a href=\"https:\/\/sites.google.com\/site\/earabistasyafricanistas\/indice-de-autores\/julian-ribera\/obras-de-julian-ribera\/historiadelosjuecesdecordoba\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> <i>Historia de los jueces de C\u00f3rdoba<\/i><\/a>, Madrid, 1914, pp. 186-7 (texto \u00e1rabe) y pp. 231-2 (traducci\u00f3n espa\u00f1ola). La traducci\u00f3n aqu\u00ed recogida es m\u00eda.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Coope, Jessica A., <i>The Martyrs of C\u00f3rdoba. Community and Family Conflict in an Age of Massive Conversion<\/i>, NebraskaUniversity Press, 1995.<\/li><li>Fierro, Maribel, \u201cLos cad\u00edes de C\u00f3rdoba de \u02bdAbd al-Ra\u1e25m\u0101n III (r. 300\/912-350\/961),\u201d en R. El Hour (ed.), <i>Cad\u00edes y cadiazgo en el Occidente isl\u00e1mico medieval<\/i>, <i>Estudios Onom\u00e1stico-Biogr\u00e1ficos de al-Andalus. XVIII,<\/i> CSIC, 2012, pp. 69-98.<\/li><li>Mart\u00ednez Enamorado, Virgilio, \u201cFatimid ambassadors in Bobastro: Changing religious and political allegiances in the Islamic West\u201d, <i>Journal of the Economic and Social History of the Orient <\/i>52\/2 (2009), pp. 267-300.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maribel Fierro<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":275,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[11,22],"tags":[5,7,29,28,30,8],"coauthors":[200],"class_list":{"0":"post-274","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-fuentes","8":"category-personajes","9":"tag-cristianos-en-al-andalus","10":"tag-dhimmies","11":"tag-jueces-de-cordoba","12":"tag-martires-voluntarios-de-cordoba","13":"tag-muladies","14":"tag-umar-b-hafsun","16":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Les_Makamat_de_Hariri_2-e1531323898498.jpg?fit=279%2C305&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/274","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=274"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/274\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3660,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/274\/revisions\/3660"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/275"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=274"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}