{"id":2608,"date":"2021-02-19T09:37:00","date_gmt":"2021-02-19T08:37:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2608"},"modified":"2021-02-19T09:37:07","modified_gmt":"2021-02-19T08:37:07","slug":"al-andalus-un-pais-fortificado-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2608","title":{"rendered":"Al-Andalus, un pa\u00eds fortificado (primera parte)"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">La historia de al-Andalus se ha construido, entre otras cosas, gracias al estudio de las muchas fortalezas que se erigieron en su territorio. La arqueolog\u00eda se ha dedicado con intensidad a su materialidad, pero a su comprensi\u00f3n global y a vislumbrar lo que esas fortificaciones nos revelan de la sociedad andalus\u00ed nos podemos acercar a trav\u00e9s de otros cauces. Sus relaciones con el poder, sus ritmos de construcci\u00f3n, las formas que adquirieron, etc., son mensajes que podemos captar observando sus piedras y releyendo las fuentes textuales.<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.uam.es\/FyL\/Palacios-Ontalva,-J.-Santiago\/1242661604440.htm?language=es&amp;pid=1242658543167&amp;title=Palacios%20Ontalva,%20J.%20Santiago\" target=\"_blank\">J. Santiago Palacios Ontalva<\/a><br>Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"319\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz.jpg?resize=1000%2C319&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2620\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz.jpg?resize=1024%2C327&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz.jpg?resize=300%2C96&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz.jpg?resize=768%2C245&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz.jpg?resize=1536%2C490&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz.jpg?w=1583&amp;ssl=1 1583w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Fortaleza califal de Gormaz. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Gormaz,_Fortaleza_califal_p%C3%B1a.jpg\" target=\"_blank\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no siempre se ha planteado en toda su posible complejidad y profundidad, el estudio de la arquitectura militar medieval constituye un campo de trabajo cuyo an\u00e1lisis puede ampliar considerablemente nuestro conocimiento de las formaciones sociales responsables de su construcci\u00f3n. Castillos, murallas, torres y fortalezas de diversas tipolog\u00edas son elocuentes testimonios del desarrollo tecnol\u00f3gico, arquitect\u00f3nico o art\u00edstico del tiempo que los alumbr\u00f3. Pero, si sabemos interpretarlos correctamente, veremos tambi\u00e9n que sus significados y funciones se multiplican. Son, en s\u00ed mismos, fuentes de informaci\u00f3n significativas en torno a las sociedades que los emplearon. Son, igualmente, reflejo de los poderes que respaldaron su erecci\u00f3n, testimonios de sus mecanismos de expresi\u00f3n, de su capacidad financiera o de control territorial. Nos ofrecen, en definitiva, datos a\u00f1adidos en torno al grado de militarizaci\u00f3n de las entidades pol\u00edticas responsables de su construcci\u00f3n, as\u00ed como acerca de la organizaci\u00f3n del poblamiento que ayudaron a cristalizar, de los recursos que explotaron y de las fronteras que defendieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fortificaciones andalus\u00edes han sido objeto de inter\u00e9s privilegiado por medievalistas y arque\u00f3logos desde hace d\u00e9cadas, lo que ha ayudado, no solo a caracterizar con cierta precisi\u00f3n su morfolog\u00eda y evoluci\u00f3n diacr\u00f3nica, sino a conocer mejor la realidad hist\u00f3rica de al-Andalus en su conjunto. Los an\u00e1lisis del territorio y de la estructura de su poblaci\u00f3n se han apoyado en ese componente castral. La realidad fronteriza se ha explicado asimismo contando con el referente de la arquitectura militar. E incluso el intenso debate sobre la \u201cformaci\u00f3n social isl\u00e1mica\u201d andalus\u00ed generada a partir de fuerzas en tensi\u00f3n de car\u00e1cter tribal, estatal, feudal, etc., ha sostenido parte de sus argumentos teniendo en cuenta el expediente material formado por castillos y fortalezas, que dichos poderes levantaron. Veamos, en esta breve contribuci\u00f3n, de qu\u00e9 modos diversos las fortificaciones andalus\u00edes nos hablan de la historia de al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fortificaci\u00f3n de al-Andalus, una cuesti\u00f3n de \u201cestado\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las misiones que los gobernantes omeyas andalus\u00edes ten\u00edan encomendadas estaba la defensa de su territorio, su pa\u00eds, y, por extensi\u00f3n, del islam (<em>d\u0101r al-islam<\/em>). Ello implicaba la protecci\u00f3n de sus s\u00fabditos a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de fortalezas que les sirvieran de refugio en caso de peligro, de modo que los soberanos canalizaron muchos recursos y energ\u00edas para cumplir con una misi\u00f3n consustancial a los cargos que ocupaban. En un territorio fronterizo como fue al-Andalus, las murallas y castillos eran un bien p\u00fablico cuya materialidad era inmutable y estaba blindada, seg\u00fan la escuela<em> m\u0101lik\u00ed<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"309\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Alcazaba_Almeria_1.jpg?resize=1000%2C309&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2613\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Alcazaba_Almeria_1.jpg?resize=1024%2C316&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Alcazaba_Almeria_1.jpg?resize=300%2C93&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Alcazaba_Almeria_1.jpg?resize=768%2C237&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Alcazaba_Almeria_1.jpg?resize=1536%2C474&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Alcazaba_Almeria_1.jpg?w=1607&amp;ssl=1 1607w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Alcazaba de Almer\u00eda. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Alcazaba_1,_Almeria,_Spain.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las amenazas que enfrentaron, en todo caso, pod\u00edan venir del exterior de sus fronteras o constituir focos desestabilizadores de resistencia interna al poder que ostentaron emires y califas. Para hacer frente a sendas eventualidades, desde los primeros momentos de la conquista, el pa\u00eds se eriz\u00f3 de fortificaciones en sus confines y caminos, siguiendo una pol\u00edtica que continu\u00f3 a lo largo de toda su historia dirigida a neutralizar retos o peligros sucesivos y cambiantes. Tal actividad exigi\u00f3 de las primeras autoridades andalus\u00edes y despu\u00e9s del <em>sul\u1e6d\u0101n<\/em> omeya (enti\u00e9ndase el \u201cpoder central\u201d\/\u201cestado\u201d), directamente o a trav\u00e9s de sus leg\u00edtimos representantes (visires, ca\u00eddes, wal\u00edes, etc.) ingentes recursos financieros, am\u00e9n de mecanismos efectivos de control de esos n\u00facleos fortificados. Asimismo, algunas evidencias permiten aventurar que las empresas constructivas, desde las emprendidas por los conquistadores arabo-ber\u00e9beres, se inspiraban en formas arquitect\u00f3nicas persas y bizantinas aprendidas e interpretadas al comp\u00e1s de la dilataci\u00f3n territorial del islam por Oriente y el norte de \u00c1frica. Unas obras que, desde muy pronto, mostraron cierta homogeneidad, solo compatible con la existencia de obreros especializados que conoc\u00edan la efectividad de determinadas soluciones poliorc\u00e9ticas y las aplicaron en distintas partes del mundo isl\u00e1mico, gracias a mecanismos gubernamentales organizados. La promoci\u00f3n de esas obras, su financiaci\u00f3n, la construcci\u00f3n de f\u00e1bricas en cierta medida estandarizadas y los resortes efectivos desarrollados por el poder para garantizar la custodia de aquellos puntos fuertes fueron, en definitiva, las preocupaciones que enfrentaron las distintas autoridades andalus\u00edes en relaci\u00f3n con la arquitectura militar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Promoci\u00f3n y financiaci\u00f3n&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El impulso constructivo que anim\u00f3 la erecci\u00f3n de castillos y fortalezas en al-Andalus fue muy cambiante en diferentes momentos, circunstancias hist\u00f3ricas y lugares, lo que hace arriesgado plantear generalizadas conclusiones acerca de sus promotores. Asumiendo esa posibilidad se entiende, por un lado, que dicha promoci\u00f3n tuvo un car\u00e1cter estatal, lo cual otorga peso a la formaci\u00f3n en el pa\u00eds de poderes centrales capaces, organizados y respetados. O bien adquiri\u00f3 un sesgo local e incluso tribal, lo que multiplicar\u00eda los esfuerzos constructivos sobre la base de una formaci\u00f3n social segmentaria basada en grupos agn\u00e1ticos, refractarios a la intervenci\u00f3n fiscalizadora de un poder centralizador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se generar\u00edan as\u00ed dos grandes tipos de fortificaciones, las p\u00fablicas y colectivas respaldadas por autoridades gubernamentales o por oficiales locales, que se construir\u00edan y sostendr\u00edan gracias al esfuerzo colectivo o del estado, debidos a su iniciativa y financiados con los recursos que dichas autoridades obten\u00edan a trav\u00e9s de tributos. Y, por otro lado, los recintos u obras defensivas rurales, impulsados por diferentes iniciativas particulares, tuvieran \u00e9stas una espec\u00edfica identificaci\u00f3n parental o regional, o fueran reflejo de un impreciso impulso resistente a la autoridad de estados tributarios centralistas, que en su caso probablemente fueron financiadas mediante mecanismos de exacci\u00f3n de tipo feudal m\u00e1s dif\u00edciles de identificar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el primero de los casos, al menos, las obras se pagar\u00edan con recursos procedentes de las arcas estatales, con impuestos ordinarios y extraordinarios, con las contribuciones de los ciudadanos que habitaban en los barrios colindantes a los per\u00edmetros amurallados de las medinas, con aportaciones fiscales del conjunto de la comunidad, o mediante legados p\u00edos establecidos a tal efecto. De cualquier modo, lo cierto es que la escuela <em>m\u0101lik\u00ed<\/em> no fue capaz de emitir una opini\u00f3n un\u00e1nime al respecto del reparto exacto de esas cargas, no regul\u00f3 expresamente la forma y modo en que se deb\u00eda acometer la construcci\u00f3n de fortalezas o murallas urbanas, y los dict\u00e1menes de diferentes jurisconsultos interpelados a tal efecto no son concluyentes cuando se plante\u00f3, por ejemplo, c\u00f3mo financiar la obra de una muralla o si era posible alterar su trazado por alguna raz\u00f3n. En caso de que surgiera conflicto jur\u00eddico, sin embargo, la tendencia andalus\u00ed parece que se inclin\u00f3 por hacer valer la utilidad p\u00fablica y la defensa de los intereses generales, lo que conllevar\u00eda imposiciones obligatorias para todos los musulmanes en caso de necesidad, sobre la base de que la amenaza era compartida por la comunidad en su conjunto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De las tres partidas en las que se pueden dividir los principales gastos del califato cordob\u00e9s, alimentadas con los ingresos fiscales del estado, una estaba destinada principalmente a financiar las empresas constructivas de los califas, otra pagaba al ej\u00e9rcito (<em>\u0177und<\/em>), y una tercera cubr\u00eda otras necesidades del tesoro. Si bien es cierto que los principales cap\u00edtulos de la primera financiaron fundamentalmente las espl\u00e9ndidas obras de Mad\u012bnat al-Zahr\u0101\u2019, de la mezquita de C\u00f3rdoba o diferentes infraestructuras p\u00fablicas, no se pueden olvidar los cuantiosos desembolsos que debieron suponer las obras en un sinf\u00edn de fortalezas que proteg\u00edan las fronteras del islam frente al mundo cristiano. Hubo, de hecho, momentos especialmente conflictivos en los que asistimos a una fiebre constructiva notable, cuyas evidencias jalonan amplios territorios y produjeron ejemplares castrales e intervenciones califales en lugares como Tarifa, Ceuta, Algeciras o Marbella, realizadas para garantizar la defensa del Estrecho frente a los fatim\u00edes, en torno al 960. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Tarifa_Castillo_Guzman_04gm.jpg?resize=512%2C384&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2624\" width=\"512\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Tarifa_Castillo_Guzman_04gm.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Tarifa_Castillo_Guzman_04gm.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Tarifa_Castillo_Guzman_04gm.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption>Castillo de Tarifa. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Tarifa_Castillo_Guzman_04gm.jpg\" target=\"_blank\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O dieron lugar a la imponente fortaleza de Gormaz, que al-\u1e24akam II orden\u00f3 reconstruir a G\u0101lib en 965-966, en el punto m\u00e1s caliente de su frontera septentrional con los cristianos. Gormaz fue la mayor y m\u00e1s representativa obra de entre las innumerables fortificaciones que defendieron los espacios m\u00e1s amenazados del califato. Una eficaz y conveniente alianza con los linajes locales permiti\u00f3, adem\u00e1s, al estado defender esa franja territorial, as\u00ed como guarnecer aquellos enclaves, de modo que la presencia simb\u00f3lica e institucional del <em>sul\u1e6d\u0101n<\/em> omeya estuviera garantizada. Esta se hac\u00eda presente mediante recursos arquitect\u00f3nicos oficiales, como los aparejos, la profusi\u00f3n de torres de flanqueo o los grandes arcos de herradura en entradas y espacios simb\u00f3licos, o bien se escenificaba a trav\u00e9s de una diplomacia muy activa. Fuera como fuese, el expediente material formaba parte de los medios de expresi\u00f3n pol\u00edtica del poder andalus\u00ed, y como tal herramienta recibi\u00f3 una atenci\u00f3n destacada del estado, as\u00ed como los recursos necesarios para su correcta operatividad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"957\" height=\"648\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz_Fortaleza_califal.jpg?resize=957%2C648&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2621\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz_Fortaleza_califal.jpg?w=957&amp;ssl=1 957w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz_Fortaleza_califal.jpg?resize=300%2C203&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz_Fortaleza_califal.jpg?resize=768%2C520&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 957px) 100vw, 957px\" \/><figcaption>Fortaleza califal de Gormaz. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Gormaz,_Fortaleza_califal_p%C3%B1a.jpg\" target=\"_blank\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un contexto diferente, seg\u00fan el <em>Bay\u0101n <\/em>de Ibn \u2018I\u1e0f\u0101r\u012b (m. c. 1312), los almor\u00e1vides introdujeron en 1126 un impuesto (<em>ta\u2018t\u012bb<\/em>) destinado a financiar las reparaciones necesarias en sus fortalezas andalus\u00edes, imposici\u00f3n severamente aplicada hasta el punto de que pudo causar des\u00f3rdenes p\u00fablicos en ciudades como C\u00f3rdoba pocos a\u00f1os despu\u00e9s, seg\u00fan el testimonio de Ibn al-Qa\u1e6d\u1e6d\u0101n (m. c. 1265).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de que el tesoro p\u00fablico o la autoridad ciudadana no contara con recursos suficientes, muchos legados p\u00edos (<em>a\u1e25b\u0101s<\/em>, pl. de <em>\u1e25ubs<\/em>) fueron establecidos con esa finalidad original o se acabaron derivando a tal efecto, para tratar de garantizar as\u00ed la seguridad de los musulmanes a trav\u00e9s de aquellas arquitecturas defensivas. Sin embargo, hubo no pocas consultas a los muft\u00edes sobre el correcto uso de esos fondos, concretamente de los sobrantes de las donaciones instituidas para otros fines o de las que se desconoc\u00eda el destino. E incluso cuando estos legados p\u00edos fueron fundados para sostener las reparaciones en murallas o en determinadas fortalezas, se lleg\u00f3 a plantear en qu\u00e9 gastar correctamente los ingresos de las donaciones piadosas en el caso de que aquellas pudieran haber ca\u00eddo en manos cristianas, situaci\u00f3n para la que Ibn Zarb (m. 991) dispuso que se empleasen en otro castillo (<em>\u1e25i\u1e63n<\/em>)<em> <\/em>con semejante finalidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Constructores especializados<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como podemos ver, diversos poderes andalus\u00edes se comunicaron con sus s\u00fabditos y rivales a trav\u00e9s de la arquitectura militar, con un lenguaje expresivo. Ciertas evidencias parecen indicar que sus obras estaban perfectamente estandarizadas en sus detalles t\u00e9cnicos y formales, lo que hace posible encuadrar sus realizaciones en campa\u00f1as constructivas concretas o afinar cronolog\u00edas gracias al concurso de las fuentes escritas.&nbsp; En distintos momentos y edificios se puede identificar la huella de aquellos poderes oficiales, se intuyen las amenazas que tuvieron que hacer frente, se vislumbra la acci\u00f3n propagand\u00edstica que expresaban sus edificios, y se deduce la gesti\u00f3n centralizada de numerosos recursos humanos y tecnol\u00f3gicos necesarios para hacer de la arquitectura militar una herramienta efectiva en el plano militar e ideol\u00f3gico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunas noticias son, adem\u00e1s, muy elocuentes al respecto y nos hablan de ciertos funcionarios de la administraci\u00f3n central omeya encargados de supervisar las promociones oficiales. Aunque no parece que existiera un organismo como tal para la gesti\u00f3n de las fortalezas, por su car\u00e1cter de empresas estatales resulta l\u00f3gico que participaran en su ejecuci\u00f3n los mismos responsables que lo hicieron en otros edificios mejor documentados, tal y como demostr\u00f3 hace a\u00f1os Manuel Oca\u00f1a. As\u00ed, la direcci\u00f3n de esas obras de fortificaci\u00f3n recaer\u00eda en agentes de confianza del gobernante, quienes no ejercieron sino una representaci\u00f3n honor\u00edfica del <em>sul\u1e6d\u0101n<\/em>, en paralelo muchas veces a la direcci\u00f3n de las campa\u00f1as militares que acaudillaban o al gobierno de las koras que ten\u00edan delegado. Fueron sus nombres los que se grabaron en los ep\u00edgrafes fundacionales con el cargo de <em>\u1e63\u0101\u1e25ib al-abniya<\/em>. Pero la verdadera ejecuci\u00f3n material de las fortalezas fue responsabilidad del llamado <em>\u1e63\u0101\u1e25ib al-buny\u0101n<\/em> (\u201cjefe de construcciones\u201d), una especie de t\u00e9cnico facultativo que trazar\u00eda y levantar\u00eda esas fortalezas partiendo de sus conocimientos en arquitectura e ingenier\u00eda; verdaderos maestros de obra cuya labor, sin embargo, qued\u00f3 en un segundo plano en los textos conmemorativos, tambi\u00e9n en \u00e9poca almor\u00e1vide y almohade. En algunos casos se tiene constancia, adem\u00e1s, de una especie de veedores o inspectores oficiales de las construcciones, llamado <em>n\u0101\u1e93ir&nbsp;al-buny\u0101n<\/em>. Y, por supuesto, no pod\u00eda faltar el concurso de alarifes, alba\u00f1iles y toda una constelaci\u00f3n de artesanos u oficiales especializados, que incluso pod\u00edan formar cuadrillas itinerantes usadas all\u00ed donde fuera necesario. O bien ser profesionales integrados en el ej\u00e9rcito, de donde proceder\u00eda asimismo un caudal imprescindible de mano de obra no cualificada para desempe\u00f1ar los trabajos m\u00e1s penosos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mezquetillas_1.jpg?resize=512%2C338&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2623\" width=\"512\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mezquetillas_1.jpg?resize=1024%2C675&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mezquetillas_1.jpg?resize=300%2C198&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mezquetillas_1.jpg?resize=768%2C506&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mezquetillas_1.jpg?w=1160&amp;ssl=1 1160w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption>Aparejo califal de la torre de Mezquetillas. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.castillosdeespa\u00f1a.es\/es\" target=\"_blank\">Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Amigos de los Castillos<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un conocido pasaje del <em>Muqtabis V <\/em>es extraordinariamente elocuente al respecto. En el a\u00f1o 936 \u2018Abd al-Ra\u1e25m\u0101n III recib\u00eda de su aliado marroqu\u00ed M\u016bs\u00e0 b. Ab\u012b l-\u2018\u0100fiya una solicitud para que \u201cle ayudara a construir el castillo de \u0176\u0101ra, al que se hab\u00eda retirado, y que le facilitara operarios y material, urgiendo el env\u00edo de la escuadra a \u00e9l tan pronto se pudiera\u201d. An-N\u0101\u1e63ir secund\u00f3 \u201csu solicitud de [re]construir su fortaleza, pues le mand\u00f3 a Mu\u1e25ammad b. Fu\u0161tayq, su protoarquitecto [<em>ra\u2018is al-muhandis\u012bn<\/em>], con 30 alba\u00f1iles, 10 carpinteros, 15 cavadores, seis h\u00e1biles caleros y dos estereros, escogidos entre los m\u00e1s h\u00e1biles de su profesi\u00f3n, acompa\u00f1ados de cierto n\u00famero de herramientas y accesorios para los trabajos que ejerc\u00edan (\u2026) llevando tambi\u00e9n a M\u016bs\u00e0 abundantes vituallas para sustento de \u00e9l y los suyos, a m\u00e1s de preciosos regalos\u201d (<a href=\"http:\/\/www.worldcat.org\/oclc\/758232551\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Muqtabis V<\/em>, pp. 289-290, trad.<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De \u00e9poca almohade, por otro lado, podemos rescatar otra ilustrativa noticia. Hacia 1159-60 el califa \u2018Abd al-Mu\u2019min (m. 1163) solicitaba que se refortificara Gibraltar, en palabras de Ibn \u1e62\u0101\u1e25ib al-\u1e62al\u0101t (m. c. 1200): \u201cpara que fuese esta ciudad la residencia del poder, durante el paso de los ej\u00e9rcitos victoriosos y punto de etapa, mientras avanzaban las banderas vencedoras y los estandartes desplegados, hacia el pa\u00eds de los cristianos\u201d. Con menos pompa Ibn Sim\u0101k afirmaba en su cr\u00f3nica del siglo XIV, que ser\u00eda el propio califa quien \u201cdeline\u00f3 su per\u00edmetro por su mano y encarg\u00f3 de su construcci\u00f3n al Sayyid Ab\u016b Sa\u2018\u012bd [hijo del califa], se\u00f1or de Granada\u201d, aunque consult\u00f3 para ello al malague\u00f1o al-\u1e24\u0101\u0177\u0177 &nbsp;Ya\u2018\u012b\u0161 (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.worldcat.org\/oclc\/247430013\" target=\"_blank\"><em>Al-\u1e24ulal al-maw\u0161iyya<\/em>, p. 185, trad.<\/a>). El autor de <em>Al-Mann bi-l-im\u0101ma<\/em> recuerda tambi\u00e9n que junto a esos responsables estar\u00eda el <em>q\u0101\u2019id <\/em>Ab\u016b Is\u1e25\u0101q Barr\u0101z b. Mu\u1e25ammad y otros jeques de la frontera \u201cpara aconsejarse con ellos y discutir en qu\u00e9 parte de aquella monta\u00f1a se construir\u00eda la ciudad ordenada\u201d. Y que el califa mand\u00f3 igualmente a otro de sus hijos, el Sayyid Ab\u016b Ya\u2018q\u016bb de Sevilla, que reuniese \u201ca todos los obreros alba\u00f1iles y del yeso y carpinteros y a los alarifes de todo al-Andalus, que estaba bajo el gobierno de los Almohades y que se apresurasen en llegar a Gibraltar para cumplir la orden suprema. Se tomaron las medidas de gobierno y acudieron a ello gran n\u00famero de soldados y ca\u00eddes, escribanos y contadores para dirigir los trabajos y registrar los gastos de las obras y para activar \u00e9sto y llevarlo a cabo\u201d (<a href=\"http:\/\/www.worldcat.org\/oclc\/630908029\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Al-Mann bi-l-im\u0101ma<\/em>, pp. 21-23, trad<\/a>.). En medio de todos estos datos, parece que la direcci\u00f3n facultativa de las obras recay\u00f3 en los arquitectos A\u1e25mad ibn B\u0101\u1e63o y en el citado, al-\u1e24\u0101\u0177\u0177 Ya\u2018i\u0161 de M\u00e1laga, reputados constructores e ingenieros, que hicieron de aquella ciudad estrat\u00e9gica un castillo inexpugnable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de noticias no son tan frecuentes como nos gustar\u00eda, pero su evocaci\u00f3n ilustra muy bien que, al menos en determinados momentos, los gobernantes de al-Andalus tuvieron la suficiente capacidad organizativa, t\u00e9cnica y humana para levantar fortalezas bajo su supervisi\u00f3n all\u00ed donde fuese necesario, intervenciones muchas veces asociadas a la propia acci\u00f3n de sus ej\u00e9rcitos y en consonancia con sus alianzas diplom\u00e1ticas u objetivos militares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si las evidencias textuales y epigr\u00e1ficas parecen apuntar a una estructura estatal capaz de proyectar, intervenir y supervisar edificios castrales en diversos puntos de su territorio, los testimonios arqueol\u00f3gicos reflejan, por su parte, rasgos de homogeneidad que permite establecer paralelos formales o tipol\u00f3gicos a las sucesivas campa\u00f1as constructivas desarrolladas por los poderes andalus\u00edes. Nos referimos a trazas o planteamientos poliorc\u00e9ticos, soluciones arquitect\u00f3nicas, as\u00ed como t\u00e9cnicas y aparejos constructivos que se pueden agrupar por familiaridad, y que permiten atribuir cronolog\u00edas m\u00e1s o menos precisas a determinados ejemplares castrales, o justificar su respectiva genealog\u00eda, combinando para ello el expediente material y las noticias escritas que tenemos. Se explica as\u00ed, por ejemplo, que las f\u00e1bricas omeyas adquirieran una homogeneidad formal considerable en cuanto al dominio de la canter\u00eda, y que all\u00e1 donde se documentan aparejos a soga y tiz\u00f3n, o donde se percibe un determinado ritmo en su colocaci\u00f3n, se pueda llegar a fechar con cierta precisi\u00f3n la obra. O que la preferencia norteafricana por el tapial hormigonado llevara a los almohades a firmar muchas de sus murallas y fortalezas con aquella t\u00e9cnica constructiva, progresivamente perfeccionada e identificativa del poder magreb\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"612\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Banos_de_la_Encina_Fachada_del_Castillo.jpg?resize=1000%2C612&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2619\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Banos_de_la_Encina_Fachada_del_Castillo.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Banos_de_la_Encina_Fachada_del_Castillo.jpg?resize=300%2C184&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Banos_de_la_Encina_Fachada_del_Castillo.jpg?resize=768%2C470&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Castillo de Ba\u00f1os de la Encina. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Ba%C3%B1os_de_la_Encina_Fachada_del_Castillo.jpg\" target=\"_blank\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan queda mucho por estudiar sobre las fortificaciones andalus\u00edes, sobre todo de aquellas menos vinculadas con poderes centralistas, pero lo cierto es que la combinaci\u00f3n de metodolog\u00edas y fuentes permite ir afinando nuestra percepci\u00f3n del fen\u00f3meno, as\u00ed como su directa relaci\u00f3n con la historia general de al-Andalus. Por eso resultaba tan desconcertante, para terminar, que una fortaleza como Ba\u00f1os de la Encina fuera considerada un castillo califal. Las evidencias cronol\u00f3gicas parec\u00edan irrefutables, ya que se fechaba por un documento epigr\u00e1fico que situaba las obras de la alcazaba en el a\u00f1o 968. Sin embargo, ni las soluciones arquitect\u00f3nicas o poliorc\u00e9ticas, ni el generalizado uso de tapial en su construcci\u00f3n, hac\u00edan encajar la fortaleza entre las tipolog\u00edas de la arquitectura militar califal.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"476\" height=\"721\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/InscTalavera-edited.jpeg?resize=476%2C721&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2628\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/InscTalavera-edited.jpeg?w=476&amp;ssl=1 476w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/InscTalavera-edited.jpeg?resize=198%2C300&amp;ssl=1 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 476px) 100vw, 476px\" \/><figcaption>Archivo InscTalavera: Inscripci\u00f3n hallada en Talavera de la Reina, aunque atribuida al castillo de Ba\u00f1os de la Encina. Grabado de Jer\u00f3nimo Gil (RAH 1907\/101; MAN 12).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta anomal\u00eda tipol\u00f3gica se resolvi\u00f3 recientemente cuando, con motivo de la reorganizaci\u00f3n de los fondos documentales de la Real Academia de la Historia, aparecieron evidencias de que la placa fue descubierta en realidad en Talavera de la Reina. El error se consolid\u00f3 en fecha temprana, e ilustres investigadores contribuyeron a ello o trataron de encontrar alguna l\u00f3gica a lo que simplemente no parec\u00eda tenerla. En 2006, sin embargo, se despejaba una inc\u00f3gnita arqueol\u00f3gica que hab\u00eda comenzado a finales del siglo XIX. En la historia de la fortificaci\u00f3n andalus\u00ed Ba\u00f1os de la Encina dejaba de ser una obra califal y ahora se tiene por una construcci\u00f3n almohade, tal y como parec\u00eda a ojos de la mayor\u00eda. Arque\u00f3logos e historiadores han hecho, en definitiva, de las fortificaciones de al-Andalus un fruct\u00edfero terreno de estudio, capaz de ofrecer una lectura de las evidencias materiales plenamente integrada en el discurso global de la historia andalus\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Aci\u00e9n, M., \u201cLa fortificaci\u00f3n en al-Andalus\u201d, en R. L\u00f3pez (coord.), <em>La arquitectura del Islam occidental<\/em>,&nbsp; Madrid, 1995, pp. 29-41.<\/li><li>Azuar, R., \u201cLa construcci\u00f3n en al-\u00c1ndalus\u201d, en A. Su\u00e1rez (coord.), <em>Construir en al-Andalus, Monograf\u00edas del Conjunto Monumental de la Alcazaba<\/em>,<em> <\/em>Almer\u00eda, 2009, pp. 13-41.<\/li><li>Bazzana, A., Cressier, P. y Guichard, P., <em>Les ch\u00e2teaux ruraux d\u2019al-Andalus. Histoire et arch\u00e9ologie des hu\u1e63\u016bn du sud-est de l\u2019Espagne<\/em>, Madrid, 1988.<\/li><li>Canto, A. y Rodr\u00edguez, I., <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/revistaselectronicas.ujaen.es\/index.php\/ATM\/article\/view\/1512\/1293\" target=\"_blank\">\u201cNuevos datos acerca de la inscripci\u00f3n califal atribuida al Castillo de Ba\u00f1os de la Encina (Ja\u00e9n)\u201d<\/a>, <em>Arqueolog\u00eda y territorio medieval<\/em>, 2 (2006), pp. 57-66.<\/li><li>Malpica, A., <em>Los castillos en al-\u00c1ndalus y la organizaci\u00f3n del territorio<\/em>, C\u00e1ceres, 2003.<\/li><li>Mar\u00edn, M., \u201cDocumentos jur\u00eddicos y fortificaciones\u201d, en A. Torremocha y P. Delgado (coords.), <em>I Congreso Internacional, Fortificaciones en Al-Andalus<\/em>, Algeciras, 1998, pp. 79-88.<\/li><li>Oca\u00f1a, M., <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.alhambra-patronato.es\/ria\/bitstream\/handle\/10514\/14047\/2.pdf\" target=\"_blank\">\u201cArquitectos y mano de obra en la construcci\u00f3n de la Gran Mezquita de Occidente\u201d<\/a>, <em>Cuadernos de la Alhambra, <\/em>22<em> <\/em>(1986), pp. 55-86.<\/li><li>Pav\u00f3n, B., <em>Tratado de Arquitectura Hispanomusulmana, <\/em>II, <em>Ciudades y Fortalezas<\/em>, Madrid, 1999.<\/li><li>S\u00e9nac, P. (ed.), <em>Villa 4. Histoire et arch\u00e9ologie de l&#8217;Occident musulman (VII<sup>e<\/sup>-XV<sup>e <\/sup>si\u00e8cle): Al-Andalus, Maghreb, Sicile<\/em>, Touluse, 2012.<\/li><li>Torres Balb\u00e1s, L.,<a href=\"http:\/\/oa.upm.es\/34236\/1\/1946_andaluces.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> \u201cArquitectos andaluces de las \u00e9pocas almor\u00e1vide y almohade\u201d<\/a>, <em>Al-Andalus<\/em>, XI (1946), pp. 214-224.<\/li><li>Viguera, M\u00aa J., \u201cFortificaciones en al-Andalus\u201d, en A. Torremocha y P. Delgado (coords.), <em>I Congreso Internacional, Fortificaciones en Al-Andalus<\/em>, Algeciras, 1998, pp. 15-22.<\/li><li>Zozaya, J., \u201cLa fortificaci\u00f3n isl\u00e1mica en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica: principios de sistematizaci\u00f3n\u201d, en <em>El castillo medieval espa\u00f1ol: Lafortificaci\u00f3n espa\u00f1ola y sus relaciones con la europea<\/em>, Madrid, 1998, pp. 23-44.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J. Santiago Palacios Ontalva<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":2620,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[94,284],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-2608","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura-material","8":"tag-arquitectura-andalusi","9":"tag-fortificaciones","11":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Gormaz.jpg?fit=1583%2C505&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2608"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2633,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2608\/revisions\/2633"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2620"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2608"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=2608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}