{"id":2375,"date":"2020-10-30T09:45:46","date_gmt":"2020-10-30T08:45:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2375"},"modified":"2020-10-30T09:45:51","modified_gmt":"2020-10-30T08:45:51","slug":"jose-antonio-conde-algo-mas-que-un-pionero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2375","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Antonio Conde: algo m\u00e1s que un pionero"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Conde quiso recuperar la historia de al-\u00c1ndalus no como la escribieron los vencedores, sino utilizando el testimonio de los vencidos, es decir, las fuentes \u00e1rabes. Esto, por s\u00ed solo, representaba un cambio esencial en la narrativa hist\u00f3rica espa\u00f1ola<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=236\" data-type=\"page\" data-id=\"236\">Manuela Mar\u00edn<\/a><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"978\" height=\"267\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Coleccion_de_39_papeletas.jpg?resize=978%2C267&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2394\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Coleccion_de_39_papeletas.jpg?w=978&amp;ssl=1 978w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Coleccion_de_39_papeletas.jpg?resize=300%2C82&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Coleccion_de_39_papeletas.jpg?resize=768%2C210&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 978px) 100vw, 978px\" \/><figcaption>Firma de Jos\u00e9 Antonio Conde en una de las papeletas conservadas con notas referentes a voces ar\u00e1bigas usadas en el Quijote. <a href=\"http:\/\/bdh-rd.bne.es\/viewer.vm?id=0000250646&amp;page=47\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNE, CERV.SED\u00d3C\/112\/21<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 12 de junio de 2020 se ha cumplido el bicentenario de la muerte en Madrid de Jos\u00e9 Antonio Conde (1766-1820), uno de los primeros arabistas espa\u00f1oles y el primero en escribir una historia general de al-\u00c1ndalus. Este a\u00f1o es tambi\u00e9n el de igual aniversario de la publicaci\u00f3n de su <em>Historia de la dominaci\u00f3n de los \u00e1rabes en Espa\u00f1a, <\/em>aparecida poco despu\u00e9s de su muerte. Deber\u00eda ser \u00e9ste doble motivo para interesarse por la figura y la obra de Conde: a menudo los centenarios y otras efem\u00e9rides sirven para recuperar un pasado que de otra forma se descuida y difumina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No s\u00e9 si nadie en el mundo acad\u00e9mico se ha planteado la posibilidad de celebrar el aniversario de Conde, cuya fama p\u00f3stuma fue grande y traspas\u00f3 las fronteras de su patria, gloria que desapareci\u00f3 r\u00e1pidamente en la segunda mitad del siglo XIX, sin que llegara nunca m\u00e1s a recuperarse. Sin embargo, el inter\u00e9s por su vida y sus obras se ha despertado en los \u00faltimos tiempos y ha venido produciendo una serie de publicaciones que iluminan la oscuridad a que fue condenado por la mayor parte de quienes, como arabistas, siguieron la senda que \u00e9l hab\u00eda iniciado, con las dificultades inherentes a un trabajo que bien puede calificarse de pionero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conde: biograf\u00eda de un espa\u00f1ol ilustrado y afrancesado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resumir\u00e9 a continuaci\u00f3n los principales acontecimientos de la vida de Conde, que refleja, en ocasiones de forma dram\u00e1tica, la compleja \u00e9poca en que vivi\u00f3. Naci\u00f3 en un pueblo de Cuenca, La Peraleja, en 1766. Despu\u00e9s de pasar por el seminario (sin llegar a ordenarse), prosigui\u00f3 sus estudios en la Universidad de Alcal\u00e1, donde se licenci\u00f3 en Leyes; tambi\u00e9n estudi\u00f3 lenguas cl\u00e1sicas y sem\u00edticas; en 1789 y 1790 oposit\u00f3 (o firm\u00f3 las oposiciones) a c\u00e1tedras de esas materias, aunque sin \u00e9xito. Fue tambi\u00e9n en 1789 cuando un colega de estudios en Alcal\u00e1 lo denunci\u00f3 ante la Inquisici\u00f3n por sus opiniones antirreligiosas. Esta denuncia no tuvo consecuencias ni entonces ni m\u00e1s adelante, pero es gracias a ella como se conoce una descripci\u00f3n f\u00edsica de Conde, al que se retrata as\u00ed en uno de los papeles que produjo el asunto: \u201cde edad al parecer de unos veintis\u00e9is a\u00f1os, poco m\u00e1s \u00f3 menos, estatura algo menos de dos varas, color moreno, lleno de cara y redonda, cejas grandes, ojos y pelo largo, negros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"652\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Alzado-pasadizo.jpg?resize=1000%2C652&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2385\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Alzado-pasadizo.jpg?resize=1024%2C668&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Alzado-pasadizo.jpg?resize=300%2C196&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Alzado-pasadizo.jpg?resize=768%2C501&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Alzado-pasadizo.jpg?w=1433&amp;ssl=1 1433w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Sede de la Biblioteca Real entre 1712 y 1809. An\u00f3nimo espa\u00f1ol, c. 1720. Alzado del pasadizo de la Encarnaci\u00f3n hacia el huerto de la Priora. Madrid, <a href=\"http:\/\/bdh-rd.bne.es\/viewer.vm?id=0000183635\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">BNE, Dib\/14\/18\/1<\/a>. <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Armado con sus calificaciones acad\u00e9micas y saberes ling\u00fc\u00edsticos, Conde pudo encontrar acomodo profesional en la entonces llamada Biblioteca Real (desde 1836, Biblioteca Nacional), donde ingres\u00f3 en 1795 como bibliotecario de plantilla, funci\u00f3n que ocup\u00f3 durante casi 20 a\u00f1os. En Madrid, Conde se aloj\u00f3 en casa de una familia originaria de su pueblo natal; all\u00ed habr\u00eda de vivir durante todos los a\u00f1os que pas\u00f3 en la capital. Por otra parte, en esa misma casa se anudaron los lazos afectivos m\u00e1s importantes de su vida, que fueron determinantes en su evoluci\u00f3n personal y profesional. La familia viv\u00eda en condiciones modestas y se ayudaba tomando hu\u00e9spedes, como era el caso de Conde, que pronto fue considerado uno m\u00e1s del grupo familiar, al que pertenec\u00eda la hija del matrimonio, Paquita, requerida de amores por uno de los m\u00e1s importantes literatos de la \u00e9poca, Leandro Fern\u00e1ndez de Morat\u00edn (1760-1828), pr\u00e1cticamente coet\u00e1neo de Conde. Ambos trabaron una estrecha amistad, favorecida tanto por la continuada presencia de Morat\u00edn en la casa como por lo mucho que ten\u00edan en com\u00fan. El diario y las cartas de Morat\u00edn documentan c\u00f3mo se ve\u00edan pr\u00e1cticamente a diario, com\u00edan juntos, iban al teatro, al paseo o a las tertulias; en alguna ocasi\u00f3n Morat\u00edn, que gozaba de la protecci\u00f3n de Godoy, llev\u00f3 a su amigo a comer a casa del pr\u00edncipe de la Paz. Y desde 1801, Morat\u00edn aloj\u00f3 a su joven prima Mar\u00eda, que fue protegida por el escritor tras la muerte de su padre, en la misma casa donde viv\u00eda Conde \u2014se ver\u00e1 en seguida por qu\u00e9 esta informaci\u00f3n familiar es relevante para la biograf\u00eda de Conde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las tertulias literarias madrile\u00f1as, un espacio de sociabilidad masculina tan importante en esos tiempos, conoci\u00f3 Conde a otros eruditos o literatos con los que hizo buena amistad. Junto a Morat\u00edn, figuran en ese grupo, entre otros, Juan Tineo Ram\u00edrez de Jove (1767-1829), sobrino de Jovellanos, que ser\u00eda luego albacea de Conde; Juan Antonio Mel\u00f3n (1758-1843), erudito eclesi\u00e1stico ilustrado y, m\u00e1s tarde, afrancesado, o Agust\u00edn de Betancourt (1758-1824), el cient\u00edfico e ingeniero canario que tanto habr\u00eda de contribuir al desarrollo tecnol\u00f3gico de Rusia. En ese ambiente de intelectuales y literatos ilustrados, Conde destac\u00f3 primero como helenista y luego como arabista; en los primeros a\u00f1os del siglo XIX pas\u00f3 a formar parte de la Real Academia Espa\u00f1ola y de la Real Academia de la Historia, en la que ocup\u00f3, desde 1805, el cargo de anticuario. En ambas instituciones destac\u00f3 como asiduo redactor de memorias e informes, que en su mayor\u00eda se conservan manuscritos en sus archivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La invasi\u00f3n francesa de 1808 tuvo consecuencias dram\u00e1ticas para alguien como Conde que, al igual que sus amigos Morat\u00edn o Mel\u00f3n \u2014y muchos otros miembros de las elites culturales\u2014 se adhirieron a la nueva monarqu\u00eda \u201cjosefina\u201d, lo que les hizo seguir \u2014y sufrir\u2014 los avatares de las campa\u00f1as napole\u00f3nicas en Espa\u00f1a. Tras la batalla de Bail\u00e9n (julio de 1808), Conde y Morat\u00edn se fueron de Madrid con la salida de las tropas francesas de la ciudad, pasando a Vitoria; a finales de ese mismo a\u00f1o volvieron a la capital. Desde 1810 Conde ocup\u00f3 el cargo de jefe de divisi\u00f3n (encargado de Educaci\u00f3n) en el Ministerio del Interior y Morat\u00edn fue nombrado por Jos\u00e9 I bibliotecario mayor de la Real Biblioteca en 1811; pero al a\u00f1o siguiente, al haber sido derrotado de nuevo el ej\u00e9rcito franc\u00e9s en la batalla de los Arapiles, Conde y Morat\u00edn se marcharon a Valencia con el gobierno. All\u00ed se separaron (no volver\u00edan a verse) y Conde volvi\u00f3 a Madrid, para tomar en seguida el camino de la emigraci\u00f3n, pasando de nuevo por Vitoria y recalando finalmente en Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Francia estuvo Conde, aproximadamente, de marzo de 1813 a junio de 1814. Durante su estancia en Par\u00eds visit\u00f3 a Silvestre de Sacy (1758-1824), considerado como el fundador de la tradici\u00f3n cient\u00edfica del arabismo franc\u00e9s y con quien ya hab\u00eda mantenido correspondencia. La vida en Francia no le debi\u00f3 resultar muy acogedora, porque volvi\u00f3 a Espa\u00f1a sin tener garant\u00edas sobre su seguridad o sus medios de vida; las medidas represivas del gobierno de Fernando VII contra los afrancesados emigrados eran extraordinariamente severas y preve\u00edan la p\u00e9rdida total de bienes y cargos de cualquier clase. De hecho, Conde estuvo primero una temporada en Madrid, pr\u00e1cticamente oculto en casa de su patrona de siempre, para pasar luego alg\u00fan tiempo con su familia en La Peraleja, alternando con alguna otra breve residencia en la capital.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"697\" height=\"522\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/silvestre_de_sacy_1758-1838.jpg?resize=697%2C522&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2386\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/silvestre_de_sacy_1758-1838.jpg?w=697&amp;ssl=1 697w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/silvestre_de_sacy_1758-1838.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 697px) 100vw, 697px\" \/><figcaption>Antoine-Isaac, baron Silvestre de Sacy (1758-1838) Depaulis, Alexis-Joseph , Graveur en m\u00e9dailles (1838). \u00a9 Mus\u00e9e Carnavalet, Par\u00eds<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1816, tras haber conseguido autorizaci\u00f3n para establecerse en Madrid, Conde reanud\u00f3 sus trabajos eruditos, aunque no siempre en condiciones favorables. Al menos le fue restituida su pertenencia a las reales academias, de las que hab\u00eda sido expulsado en 1814 (la RAE) y 1818 (la RAH). Ese mismo a\u00f1o de 1816 se casa con Mar\u00eda Fern\u00e1ndez de Morat\u00edn (Mariquita), a la que conoc\u00eda desde que era ni\u00f1a, como se ha dicho antes; les separaba la friolera de casi 30 a\u00f1os, pero al parecer ella hab\u00eda dado su consentimiento y su primo Leandro se rindi\u00f3 a la voluntad de los novios y les cedi\u00f3 su hacienda de Pastrana; tambi\u00e9n el hermano de Conde le adelant\u00f3 su parte de la herencia familiar, con lo que pod\u00edan llevar una vida modesta. Su felicidad dur\u00f3, sin embargo, muy poco: en septiembre de 1817 Mariquita muri\u00f3 de parto, junto con su hijo. Su viudo falleci\u00f3 casi tres a\u00f1os despu\u00e9s, sin llegar a ver impreso el primero de los vol\u00famenes de su <em>Historia de la dominaci\u00f3n de los \u00e1rabes en Espa\u00f1a, <\/em>que se public\u00f3 ese mismo a\u00f1o de 1820.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conde y los estudios \u00e1rabes: una obra pionera y ambiciosa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la vida de Conde estuvo marcada por las circunstancias hist\u00f3ricas de una \u00e9poca tan singular como el paso del siglo XVIII al XIX, su obra debe situarse en el contexto de un naciente arabismo espa\u00f1ol. En esos inicios titubeantes, enmarcados en la Ilustraci\u00f3n y sus valores, tuvieron papel importante los maronitas siro-libaneses, atra\u00eddos por los ministros de la ilustraci\u00f3n para ejercer como traductores, bibliotecarios o int\u00e9rpretes o, como fue el caso de Miguel Casiri, para catalogar por vez primera los manuscritos \u00e1rabes de El Escorial. Con \u00e9l debi\u00f3 de estudiar Conde cuando lleg\u00f3 a Madrid y perfeccionar su conocimiento del \u00e1rabe. A finales del siglo XVIII, los incipientes estudios \u00e1rabes se asomaban a la Biblioteca Real, los Reales Estudios de San Isidro, la Biblioteca de El Escorial y las Academias, instituciones todas con las que Conde mantuvo relaci\u00f3n, en grados diferentes (a pesar de lo que se dice en algunos estudios recientes, no fue nunca director de la Biblioteca Real ni bibliotecario o director de la Biblioteca de El Escorial). El panorama era, pues, disperso; los medios para avanzar en esos estudios, escasos y poco eficaces: la c\u00e1tedra de \u00e1rabe de los Reales Estudios la ocupaba, desde 1770 hasta su muerte en 1791, Mariano Pizzi, cuyos conocimientos de \u00e1rabe no parecen haber sido muy profundos. El diccionario m\u00e1s accesible era el \u00e1rabe-latino de Jacob Golius (siglo XVII) y no exist\u00edan cat\u00e1logos de manuscritos (hasta el de Casiri para El Escorial, 1760-70). En esta primera \u00e9poca del arabismo espa\u00f1ol moderno participaron activamente miembros del estamento eclesi\u00e1stico, franciscanos en especial.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Descripcion-de-Espana-de-Xerif-Aledris-.jpg?resize=435%2C722&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2387\" width=\"435\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Descripcion-de-Espana-de-Xerif-Aledris-.jpg?w=580&amp;ssl=1 580w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Descripcion-de-Espana-de-Xerif-Aledris-.jpg?resize=181%2C300&amp;ssl=1 181w\" sizes=\"auto, (max-width: 435px) 100vw, 435px\" \/><figcaption><em>Descripci\u00f3n de Espa\u00f1a de Xerif Aledris,&nbsp;<\/em>Madrid, 1799.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este panorama destaca la figura de Conde, que detect\u00f3 la importancia de proporcionar instrumentos b\u00e1sicos para ahondar en el conocimiento de la historia andalus\u00ed. Su contribuci\u00f3n a esa tarea, llevada a cabo de forma totalmente unipersonal, no puede m\u00e1s que asombrar por su ambici\u00f3n, aunque sus resultados, como es l\u00f3gico, hayan quedado obsoletos. Conde fue el primero en editar y traducir una parte de la descripci\u00f3n geogr\u00e1fica de al-Idrisi (<a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/dikru-alandalus-talifu-sarif-alidris-descripcion-de-espana-de-xerif-aledris-conocido-por-el-nubiense-con-traduccion-y-notas-de-don-josef-antonio-conde--0\/html\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Descripci\u00f3n de Espa\u00f1a de Xerif Aledris,&nbsp;<\/em>Madrid, 1799<\/a>); el primero en ocuparse sistem\u00e1ticamente de la numism\u00e1tica andalus\u00ed, en una memoria destinada a la Real Academia de la Historia (<em>Memorias de la Real Academia de la Historia,&nbsp;<\/em>X, Madrid (1885), 225-314) y el primero tambi\u00e9n en lanzarse a componer una historia completa de al-\u00c1ndalus, que fue la que le dio fama en Espa\u00f1a y en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El planteamiento de Conde para su <em><a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=j7gLAAAAYAAJ&amp;hl=es&amp;pg=PR1&amp;redir_esc=y#v=onepage&amp;q&amp;f=false\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Historia de la dominaci\u00f3n de los \u00e1rabes en Espa\u00f1a<\/a><\/em>, tal como explica en la introducci\u00f3n a la obra, consiste en recuperar esa historia no como la escribieron los vencedores, sino utilizando el testimonio de los vencidos, es decir, las fuentes \u00e1rabes. Esto, por s\u00ed solo, representaba un cambio esencial en la narrativa hist\u00f3rica espa\u00f1ola, articulada sobre un relato providencial ligado a la conquista de los territorios andalus\u00edes. Pero adem\u00e1s, Conde decidi\u00f3 que hab\u00eda que recuperar igualmente la \u201cvoz\u201d de los vencidos y por eso presume de haber recogido en las cr\u00f3nicas \u00e1rabes \u201csus propias palabras fielmente traducidas. As\u00ed, al mismo tiempo que se ven los hechos de aquella naci\u00f3n, se puede conocer el genio y estilo de que usan para historiarlos\u201d. De ese modo, no s\u00f3lo Conde trata de reproducir el estilo literario de sus fuentes, sino que tambi\u00e9n, como los autores de esos textos, salpica el suyo de una gran cantidad de poemas y de voces \u00e1rabes (que no siempre explica en nota) y emplea la toponimia \u00e1rabe de la geograf\u00eda peninsular. Todo ello constituye una especie de envoltura formal que alberga una narrativa hist\u00f3rica con pretensiones de autenticidad. Por otro lado, es interesante tener en cuenta que Conde se refiere siempre a lo que hoy llamamos \u201cal-\u00c1ndalus\u201d como \u201cEspa\u00f1a\u201d; sus habitantes son, por consiguiente, \u201c\u00e1rabes espa\u00f1oles\u201d, consigui\u00e9ndose de ese modo una incorporaci\u00f3n esencial de la historia andalus\u00ed a la de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>Historia<\/em> de Conde buscaba un p\u00fablico amplio; no estaba dirigida \u00fanicamente a sus colegas acad\u00e9micos. El texto va esmaltado con di\u00e1logos, parlamentos y discursos, para dar mayor verosimilitud al relato; pero tambi\u00e9n, bas\u00e1ndose en n\u00facleos narrativos hist\u00f3ricamente documentados, los ampl\u00eda y elabora con desarrollos narrativos de su propia cosecha. El resultado fue que la <em>Historia<\/em> de Conde, junto con las <em>Guerras de Granada <\/em>de Gin\u00e9s P\u00e9rez de Hita, suministr\u00f3 materiales novelescos utilizados por muchos literatos rom\u00e1nticos, como demostr\u00f3 en su momento Soledad Carrasco Urgoiti.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Conde_Historia.jpg?resize=501%2C768&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2388\" width=\"501\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Conde_Historia.jpg?resize=668%2C1024&amp;ssl=1 668w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Conde_Historia.jpg?resize=196%2C300&amp;ssl=1 196w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Conde_Historia.jpg?w=704&amp;ssl=1 704w\" sizes=\"auto, (max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><figcaption><em>Historia de la dominaci\u00f3n de los \u00e1rabes en Espa\u00f1a<\/em>, Madrid, 1820.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa fue una de las razones de la popularidad de la <em>Historia<\/em>, pero no la \u00fanica. Era tambi\u00e9n una obra de investigaci\u00f3n y, en una rese\u00f1a publicada en 1826 por Silvestre de Sacy en el <em>Journal des Savans<\/em>, se reconoc\u00eda su calidad acad\u00e9mica. Al mismo tiempo, la <em>Historia<\/em> puede leerse desde la perspectiva pol\u00edtica de su tiempo: as\u00ed es como se puede explicar su insistencia en el buen gobierno de los Omeyas, que trataban por igual a \u201cmuslimes\u201d, jud\u00edos y cristianos, implantaban escuelas p\u00fablicas en las aldeas y aseguraban \u201cla paz y quietud de los pueblos, la buena y constante administraci\u00f3n de justicia, la observancia de la ley, el premio de los buenos servicios, el castigo de los malhechores, y una sucesi\u00f3n tranquila y permanente del mando\u201d. Todo un programa de despotismo ilustrado de gobierno, que contrastaba crudamente con la realidad del reinado de Fernando VII.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>Historia <\/em>hab\u00eda creado gran expectaci\u00f3n antes de ser publicada. Se anunci\u00f3 repetidamente por los \u00f3rganos de la Real Academia de la Historia y la noticia de su pr\u00f3xima aparici\u00f3n fue registrada por el hispanista brit\u00e1nico John Bowring en un texto reproducido en la revista <em>Monthly Magazine <\/em>de mayo de 1820, alcanzando as\u00ed un \u201cmercado\u201d cultural, el brit\u00e1nico, que empezaba a interesarse por la literatura espa\u00f1ola y la andalus\u00ed (aunque todav\u00eda no la llamaban as\u00ed). La <em>Historia,<\/em> sin embargo, tuvo que esperar a ser traducida al ingl\u00e9s hasta 1854, cuando ya lo hab\u00eda sido al franc\u00e9s (1825, 1840), al alem\u00e1n (1824) y al italiano (1836). Por otra parte, la obra de Conde fue muy apreciada&nbsp; \u2014y utilizada\u2014 por literatos liberales exiliados en Londres, como Jos\u00e9 Mar\u00eda Blanco White, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn de Mora y Pablo de Mend\u00edbil. En Espa\u00f1a, la edici\u00f3n m\u00e1s difundida, tras la de 1820, fue la de Barcelona en 1844 (aunque hay otras posteriores, incluso una de 1997 y otra facs\u00edmil de 2001). Todo ello habla elocuentemente de la difusi\u00f3n de la <em>Historia<\/em> y el general aplauso con que fue recibida: por primera vez se dispon\u00eda de un relato completo de la presencia isl\u00e1mica en la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de 1849 las cosas cambiaron. En esa fecha, el holand\u00e9s Reinhart Dozy (1820-1883), que ya se hab\u00eda hecho un nombre como arabista, public\u00f3 sus <em>Recherches sur l&#8217;histoire et la litt\u00e9rature de l&#8217;Espagne pendant le Moyen \u00c2ge<\/em>, que supusieron una renovaci\u00f3n de los estudios andalus\u00edes a partir de un exhaustivo an\u00e1lisis de las fuentes \u00e1rabes y una preparaci\u00f3n hist\u00f3rico-filol\u00f3gica de gran calidad. A estas cualificaciones cient\u00edficas a\u00f1ad\u00eda Dozy un car\u00e1cter muy cr\u00edtico hacia el trabajo de sus colegas y\/o predecesores, de manera que no dud\u00f3 en dedicar unas cuantas p\u00e1ginas de sus <em>Recherches<\/em> a un examen demoledor de la <em>Historia<\/em> de Conde, en el que no s\u00f3lo se\u00f1alaba sus diversos errores de interpretaci\u00f3n, sino que llegaba al punto de acusarle de no conocer del \u00e1rabe sino los signos de su alfabeto y cometer fraudes y enga\u00f1os deliberados en su narraci\u00f3n. A partir de esta publicaci\u00f3n, Dozy, en palabras de Emilio Garc\u00eda G\u00f3mez, se alz\u00f3 con el cetro de los estudios sobre al-\u00c1ndalus en Europa y, por supuesto, en Espa\u00f1a, donde el nombre de Conde dej\u00f3 de pertenecer progresivamente a la historia del moderno arabismo acad\u00e9mico, que se ha venido situando (no sin algunas reticencias) en Pascual de Gayangos (1809-1897) y, sobre todo, en Francisco Codera (1836-1917).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La recuperaci\u00f3n de una obra olvidada<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>Historia <\/em>de Conde empez\u00f3 a ser objeto de atenci\u00f3n y reevaluaci\u00f3n desde los a\u00f1os 70 del siglo pasado. Hay ya una notable serie de estudios al respecto (v\u00e9ase una selecci\u00f3n de t\u00edtulos en la bibliograf\u00eda final) y es interesante comprobar c\u00f3mo su obra se analiza no s\u00f3lo como una fase primitiva del arabismo espa\u00f1ol, sino tambi\u00e9n como un conjunto de textos vivos y capaces de integrarse en discusiones cient\u00edficas actuales. Las traducciones del \u00e1rabe de Conde, tan denostadas por Dozy, se han estudiado desde la filolog\u00eda y la traductolog\u00eda (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=2260797\" target=\"_blank\">Calvo P\u00e9rez<\/a>, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/17447140902843001\" target=\"_blank\">Gil Bardaj\u00ed<\/a>, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=4181679\" target=\"_blank\">Haro Cort\u00e9s<\/a>) o como fuente hist\u00f3rica (Calvo Capilla). Por razones que no s\u00f3lo ata\u00f1en a los estudios \u00e1rabes, el contenido de la biblioteca de Conde tambi\u00e9n ha sido objeto de atenci\u00f3n, como se ver\u00e1 en seguida. Pero tambi\u00e9n la posici\u00f3n de la <em>Historia<\/em> como historia general de al-\u00c1ndalus y como objeto historiogr\u00e1fico en s\u00ed mismo ha variado notablemente y se contempla desde perspectivas que sit\u00faan a la obra en un contexto que supera con mucho el marco de los estudios \u00e1rabes. Aun desde ellos, autores como Hitchcock o Martinez-Gros han sabido encontrar un sentido singular en la narrativa hist\u00f3rica de Conde; desde perspectivas m\u00e1s ligadas al an\u00e1lisis de los movimientos intelectuales y culturales, otros la han ubicado en el contexto del orientalismo ligado al romanticismo europeo y la construcci\u00f3n de identidades nacionales de ese periodo (<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/entre-albion-y-el-oriente-orientalismo-romantico-y-construccion-de-la-identidad-nacional-en-el-exilio-londinense-877282\/html\/8c3d6856-7da3-42e3-b1aa-68421dab31a2_3.html\" target=\"_blank\">Saglia<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sir-John-Bowring.jpg?resize=468%2C600&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2391\" width=\"468\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sir-John-Bowring.jpg?w=624&amp;ssl=1 624w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sir-John-Bowring.jpg?resize=234%2C300&amp;ssl=1 234w\" sizes=\"auto, (max-width: 468px) 100vw, 468px\" \/><figcaption>Sir John Bowring by John King oil on canvas, 1826\nNPG 1113\n\u00a9 National Portrait Gallery, London.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto nos lleva a un punto que tambi\u00e9n se debe destacar: de&nbsp; la biograf\u00eda de Conde se desprende que desde muy pronto se esforz\u00f3 por establecer contactos con eruditos y estudiosos (y no s\u00f3lo arabistas) de fuera de Espa\u00f1a. Ya se han mencionado sus contactos con Silvestre de Sacy; pero no deben olvidarse sus relaciones con hispanistas como el brit\u00e1nico John Bowring (1792-1872) y el norteamericano George Ticknor (1791-1871). Con ambos tuvo trato personal y les ayud\u00f3 en sus pesquisas investigadoras y bibli\u00f3filas. Bowring, en su art\u00edculo \u201cPoetical Literature of Spain\u201d (1820) dio cuenta del fallecimiento de Conde, describiendo su vida oscura y de escasos medios, pero tambi\u00e9n su entusiasmo por su trabajo; de Ticknor, autor de una famosa <em>History of Spanish Literature<\/em> (1849), se dice que contribuy\u00f3 a pagar los gastos del entierro de Conde. Todav\u00eda en 1819, Conde le dec\u00eda a Morat\u00edn en una carta lo ocupado que estaba con los extranjeros a los que atend\u00eda y que le llegaban recomendados por el embajador franc\u00e9s, el pr\u00edncipe de Laval, cuya amistad le distingu\u00eda. En justa correspondencia, el inter\u00e9s por la obra de Conde se ha reavivado no s\u00f3lo en Espa\u00f1a, sino tambi\u00e9n en otros pa\u00edses: la traducci\u00f3n inglesa de la <em>Historia<\/em> se ha reeditado en Londres en 2009, con una introducci\u00f3n de Richard Hitchcock.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos asuntos controvertidos de la actividad erudita de Conde<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay dos episodios en el transcurso de la vida profesional de Conde que han dado lugar a diversas interpretaciones y que por ello voy a mencionar aunque sea muy brevemente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero de ellos se refiere a su calidad de \u201cdescubridor\u201d de la literatura aljamiada, que afirm\u00f3 con entusiasmo, a principios del siglo XX, su primer bi\u00f3grafo, Pedro Roca. Desde entonces se ha dado por hecho que as\u00ed fue, y se viene repitiendo bajo su autoridad (que no siempre se menciona). Recientemente, sin embargo, se ha cuestionado que fuera Conde quien primero se ocupase de unos textos que hab\u00edan desafiado la agudeza de estudiosos como Casiri, y se han dado argumentos plausibles a favor de Silvestre de Sacy como autor de ese descubrimiento (<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=6220043\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Villaverde Amieva<\/a>). Cierto es que Conde no public\u00f3 nada sobre ese tema (como tampoco lo hizo sobre otros muchos de los que se ocup\u00f3, sin que hayan pasado del manuscrito a la imprenta); pero s\u00ed se carte\u00f3 con Sacy a ese prop\u00f3sito y es evidente que ambos trabajaban paralelamente sobre manuscritos aljamiados, aunque la estricta primac\u00eda del descubrimiento no sea f\u00e1cil de dilucidar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo episodio es algo m\u00e1s complejo y est\u00e1 lejos de hallarse resuelto. Quien lea hoy d\u00eda <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jos%C3%A9_Antonio_Conde\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el texto dedicado a Conde en la Wikipedia<\/a> (y en alguna otra p\u00e1gina de internet), se encontrar\u00e1 con la siguiente frase: \u201cDe la biblioteca de El Escorial extrajo el manuscrito del <em>Cancionero de Baena, <\/em>que sus herederos vendieron y hoy es uno de los tesoros de la Biblioteca Nacional de Par\u00eds\u201d. No es la \u00fanica de las inexactitudes de este art\u00edculo, pero s\u00ed la m\u00e1s grave, porque hace responsable a Conde de la p\u00e9rdida de una joya del patrimonio bibliogr\u00e1fico espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que Conde sustrajera ese manuscrito no est\u00e1 demostrado fehacientemente, aunque tuvo la oportunidad de hacerlo: en 1809 dirigi\u00f3 el traslado de los manuscritos escurialenses al convento de la Trinidad para ponerlos a salvo; al a\u00f1o siguiente se incorporaron a la Biblioteca Real. No volver\u00edan a El Escorial hasta 1814, por autorizaci\u00f3n de Fernando VII. En esos traslados, que se hicieron en condiciones dif\u00edciles, desaparecieron 20 mss., algunos de ellos tan valiosos como el <em>Cancionero de Baena<\/em> y un c\u00f3dice azteca que adquiri\u00f3 la C\u00e1mara de los Diputados de Par\u00eds en 1826.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Londres, donde el inter\u00e9s por los temas espa\u00f1oles hab\u00eda ido en aumento y donde exist\u00eda un floreciente mercado bibli\u00f3filo, se hizo en 1824 la venta p\u00fablica de los libros y mss. de la biblioteca de Conde, junto con libros de otras procedencias; uno de los mss. que se vendieron entonces fue el del <em>Cancionero. <\/em>Alg\u00fan testimonio contempor\u00e1neo se\u00f1ala que la obra no pertenec\u00eda en origen a la biblioteca de Conde y hay estudios modernos que dudan al respecto o apuntan hacia otras personas que pudieron estar involucradas en el asunto. Lo que s\u00ed puede afirmarse es que Conde ten\u00eda en su poder mss. \u00e1rabes (se refiere a ellos como propios en su <em>Historia<\/em>)<em>, <\/em>y que conoc\u00eda muy bien los fondos de El Escorial, donde la Academia de la Historia le hab\u00eda comisionado para que estudiara los manuscritos \u00e1rabes. Pero que se apropiara del <em>Cancionero de Baena<\/em> es s\u00f3lo una posibilidad que se apoya en indicios circunstanciales, como est\u00e1 demostrando la investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho m\u00e1s podr\u00eda decirse sobre Jos\u00e9 Antonio Conde, a quien he pretendido \u00fanicamente evocar para quienes, al leer este texto, tuvieran la curiosidad de asomarse a su biograf\u00eda y a este periodo extraordinario de la historia de Espa\u00f1a. Por \u00e9l transita una figura a la que la posteridad ha maltratado pero cuya huella sigue estando presente porque su legado, con todas sus inevitables imperfecciones, mantiene la capacidad de atraer el inter\u00e9s de los lectores, doscientos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Almagro Gorbea, Mart\u00edn, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/dbe.rah.es\/biografias\/4809\/jose-antonio-conde-garcia\" target=\"_blank\">\u201cJos\u00e9 Antonio Conde Garc\u00eda\u201d<\/a>, Real Academia de la Historia <em>Diccionario Biogr\u00e1fico Espa\u00f1ol<\/em>.<\/li><li>\u00c1lvarez Mill\u00e1n, Cristina, \u201cEl Fondo Oriental de la Real Academia de la Historia: datos sobre su formaci\u00f3n y noticia de algunos hallazgos\u201d, <em>En la Espa\u00f1a medieval, <\/em>32 (2009), 359-388.<\/li><li>Calvo Capilla, Susana, \u201cLa religiosidad nazar\u00ed en \u00e9poca de Y\u016bsuf I (1332-54), seg\u00fan un texto traducido por Jos\u00e9 Antonio Conde, despu\u00e9s llamado \u2018C\u00f3digo de Y\u016bsuf\u201d, <em>AlHadra<\/em>, 2 (2016), 3-4, 201-232.<\/li><li>Calvo P\u00e9rez, Julio, \u201cAportaci\u00f3n de Jos\u00e9 Antonio Conde a la pol\u00edtica educativa de Fernando VII\u201d, <em>Acad\u00e9mica. Bolet\u00edn de la Real Academia Conquense de Artes y Letras, <\/em>3 (2008), 33-54.<\/li><li>&#8212;, \u201cJos\u00e9 Antonio Conde (1766-1820), traductor\u201d, <em>Quaderns de Filologia. Estudis ling\u00fcistics, <\/em>8 (2003), 181-203.<\/li><li>&#8212;, <em>Semblanza de Jos\u00e9 Antonio Conde<\/em>, Cuenca, 2001.<\/li><li>Carrasco Urgoiti, Soledad, <em>El moro de Granada en la literatura (del siglo XVI al XIX),<\/em> Granada, 1989 (1\u00aa ed. 1956).<\/li><li>Comellas, Mercedes, \u201cCancionero de Baena perdido y hallado\u201d, Antonio Chas Agui\u00f3n, ed., <em>Escritura y reescrituras en el entorno literario del <\/em>Cancionero de Baena, Berl\u00edn, 2018, 183-219.<\/li><li>Fern\u00e1ndez, Paz, <em>Arabismo espa\u00f1ol del siglo XVIII: origen de una quimera<\/em>, Madrid, 1991.<\/li><li>Faulhaber, Charles B. y \u00d3scar Perea Rodr\u00edguez, \u201cEl manuscrito del Cancionero de Baena (PN1): descripci\u00f3n codicol\u00f3gica y evoluci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d, <em>Magnificat. Cultura i Literatura Medievals<\/em>, 5 (2018), 19-51.<\/li><li>Gil Bardaj\u00ed, Anna, \u201cTranslating al-Andalus: Otherness and Identity Discourses in Conde&#8217;s \u00abDescripci\u00f3n de Espa\u00f1a\u00bb\u201d, <em>Journal of Multicultural Discourses, <\/em>4 (2009), 221-36.<\/li><li>Haro Cort\u00e9s, Marta, \u201cLa traducci\u00f3n castellana in\u00e9dita de Calila e Dimna \u00e1rabe (Jos\u00e9 Antonio Conde, 1797)\u201d, <em>Bolet\u00edn de la Real Academia Espa\u00f1ola, <\/em>XCII (2012), 85-116.<\/li><li>Hitchcock, Richard, \u201cHispano-Arabic historiography: the legacy of J. A. Conde\u201d, Ian Richard Netton, ed.,&nbsp;<em>Arabia and the Gulf: From Traditional Society to Modern States. Essays in Honour of M. A. Shaban&#8217;s 60th Birthday (16th November 1986)<\/em>, London, 1986.<\/li><li>&#8212;, \u201cUn inventario in\u00e9dito de los libros de la biblioteca de J. A. Conde\u201d, <em>Anuario de Estudios Medievales,<\/em> 9 (1974-79), &nbsp;617-622.<\/li><li>Manzanares de Cirre, Manuela, \u201cGloria y descr\u00e9dito de D. Jos\u00e9 Antonio Conde\u201d, <em>Anuario de Estudios Medievales, <\/em>6 (1968), 553-563.<\/li><li>Martinez-Gros, Gabriel, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/journals.openedition.org\/remmm\/7132\" target=\"_blank\">\u201cIbn Hafs\u00fbn ou la construction d\u2019un bandit populaire\u201d<\/a>, <em>Revue des mondes musulmans et de la M\u00e9diterran\u00e9e, <\/em>129 (2011), 139-152.<\/li><li>Men\u00e9ndez Pelayo, Marcelino, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.larramendi.es\/menendezpelayo\/es\/corpus\/unidad.do?idCorpus=1000&amp;idUnidad=101082&amp;posicion=1\" target=\"_blank\"><em>Biblioteca de traductores espa\u00f1oles<\/em><\/a>, en <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.larramendi.es\/menendezpelayo\/es\/micrositios\/inicio.do\" target=\"_blank\">Biblioteca Virtual Men\u00e9ndez Pelayo<\/a><\/em>.<\/li><li>Monroe, James T., <em>Islam and the Arabs in Spanish Scholarship (Sixteenth Century to the Present), <\/em>Leiden, 1970.<\/li><li>Roca, Pedro, \u201cVida y escritos de don Jos\u00e9 Antonio Conde\u201d, <em>Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, <\/em>VIII (1903), 378-384, 458-469; IX (1903), 279-291, 338-354; X (1904), 27-42.<\/li><li>Ron de la Bastida, C. (seud. de A. Rodr\u00edguez Mo\u00f1ino), \u201cLos manuscritos \u00e1rabes de Conde (1824)\u201d, <em>Al-Andalus<\/em>, XXI (1958), 113-24.<\/li><li>Saglia, Diego, \u201c<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/entre-albion-y-el-oriente-orientalismo-romantico-y-construccion-de-la-identidad-nacional-en-el-exilio-londinense-877282\/html\/8c3d6856-7da3-42e3-b1aa-68421dab31a2_3.html\" target=\"_blank\">Entre Albi\u00f3n y el Oriente: orientalismo rom\u00e1ntico y construcci\u00f3n de la identidad nacional en el exilio londinense<\/a>\u201d, Jos\u00e9 Mar\u00eda Ferri Coll y Enrique Rubio Cremades, coords., <em>La pen\u00ednsula rom\u00e1ntica: el Romanticismo europeo y las letras espa\u00f1olas del XIX, <\/em>[Palma de Mallorca], 2014, 79-91.<\/li><li>Torrecilla, Jes\u00fas, <em>Espa\u00f1a al rev\u00e9s: los mitos del pensamiento progresista<\/em>, Madrid, 2016.<\/li><li>Villaverde Amieva, Juan Carlos, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.academia.edu\/26932417\/Un_papel_de_Francisco_Antonio_Gonz%C3%A1lez_sobre_c%C3%B3dices_escritos_en_castellano_con_caracteres_%C3%A1rabes_Real_Academia_de_la_Historia_a%C3%B1o_1816_y_noticia_de_las_copias_modernas_de_Leyes_de_Moros\" target=\"_blank\">\u201cUn papel de Francisco Antonio Gonz\u00e1lez sobre \u00abc\u00f3dices escritos en castellano con caracteres \u00e1rabes\u00bb (Real Academia de la Historia, a\u00f1o 1816) y noticia de las copias modernas de <em>Leyes de Moros<\/em>\u201d<\/a>, Raquel Su\u00e1rez Garc\u00eda e Ignacio Ceballos Viro, eds., <em>Aljam\u00edas. <\/em>In memoriam <em>\u00c1lvaro Galm\u00e9s de Fuentes y Iacob M. Hass\u00e1n, <\/em>Gij\u00f3n, 2012, 131-214 (p. 132-34).<\/li><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/sites.google.com\/site\/earabistasyafricanistas\/indice-de-autores\/jose-antonio-conde-1766-1820\" target=\"_blank\">Perfil de Jos\u00e9 Antonio Conde en la Biblioteca Virtual de Arabistas y Africanistas Espa\u00f1oles<\/a>.<\/li><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/rbme.patrimonionacional.es\/home\/Sobre-la-Biblioteca\/Historia\/Momentos-infaustos.aspx\" target=\"_blank\">Sobre el papel de Conde en la protecci\u00f3n de los fondos de la Biblioteca de El Escorial<\/a>.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuela Mar\u00edn<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2394,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[266,124,37,156],"coauthors":[201],"class_list":{"0":"post-2375","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-personajes","8":"tag-afrancesados","9":"tag-arabismo-espanol","10":"tag-historiografia","11":"tag-ilustracion","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Coleccion_de_39_papeletas.jpg?fit=978%2C267&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2375"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2375\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2403,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2375\/revisions\/2403"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2375"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=2375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}