{"id":2215,"date":"2020-09-11T10:36:49","date_gmt":"2020-09-11T08:36:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2215"},"modified":"2020-09-11T10:42:46","modified_gmt":"2020-09-11T08:42:46","slug":"al-mansur-los-omeyas-de-occidente-y-el-magreb","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2215","title":{"rendered":"Al-Mansur, los Omeyas de occidente y el Magreb"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Al-Mansur ten\u00eda un conocimiento de primera mano de la situaci\u00f3n imperante entre las tribus bereberes del Magreb, sus relaciones mutuas, sus divisiones, rivalidades y alianzas, lo que le permiti\u00f3 establecer una relaci\u00f3n que impulsar\u00eda su progresi\u00f3n pol\u00edtica<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/medieval\/index.php\/es\/personal?format=html&amp;task=memberDetails&amp;mid=10&amp;view=browselist\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Xavier Ballest\u00edn<\/a><br>Universitat de Barcelona<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"295\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Arqueta_de_Leyre-recorte.jpg?resize=1000%2C295&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2228\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Arqueta_de_Leyre-recorte.jpg?resize=1024%2C302&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Arqueta_de_Leyre-recorte.jpg?resize=300%2C88&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Arqueta_de_Leyre-recorte.jpg?resize=768%2C226&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Arqueta_de_Leyre-recorte.jpg?w=1107&amp;ssl=1 1107w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Posible imagen de al-Muzaffar \u2018Abd al-Malik, el hijo y sucesor de al-Mansur, en la arqueta de Leyre. <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Arqueta_de_Leyre_(39993633023).jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Contra viento y marea<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <em>Kit\u0101b Maf\u0101jir al-Barbar \u2014\u201c<\/em>Libro de las glorias de los bereberes\u201d\u2014, compilaci\u00f3n magreb\u00ed an\u00f3nima de principios del siglo XIV, se recoge un suceso extraordinario <strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(1)<\/span><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de la fulgurante traves\u00eda del Estrecho desde Ceuta en direcci\u00f3n a Algeciras de \u02bfAbd al-Malik, hijo de al-Mansur, el Almanzor de las cr\u00f3nicas latinas y de los terrores del milenio. El nav\u00edo de \u02bfAbd al-Malik fonde\u00f3 en puerto al cabo de s\u00f3lo tres horas, el martes, 2 de abril de 999, pese a vientos adversos y a las recomendaciones del s\u00e9quito que le hab\u00eda de acompa\u00f1ar, que permaneci\u00f3 en Ceuta varios d\u00edas m\u00e1s a causa de un empeoramiento del tiempo, mientras \u02bfAbd al-Malik no perder\u00e1 un instante en dirigirse desde Algeciras a C\u00f3rdoba, espec\u00edficamente a al-Madinatu az-Zahira, donde, pese a la ausencia de su padre en su quincuag\u00e9sima incursi\u00f3n, dirigida contra Pamplona, ser\u00e1 recibido con todos los honores y toda la pompa, magnificencia y aparato que correspond\u00eda a la ocasi\u00f3n, al personaje y a las noticias del Magreb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que \u02bfAbd al-Malik, confiando en su suerte y llevado por su \u00edmpetu, se embarcara sin tener en cuenta ni consejo ni el estado de la mar y del viento, podr\u00eda, quiz\u00e1s, obedecer a un amor al riesgo y a un exceso de confianza. Aunque no pueda descartarse esta faceta, as\u00ed como tampoco deja de llamar la atenci\u00f3n el tiempo inusualmente corto invertido en la navegaci\u00f3n, el quid de la cuesti\u00f3n reside en que \u02bfAbd al-Malik ten\u00eda un inter\u00e9s primordial por hacer llegar a su padre las nuevas de la victoria que hab\u00eda conseguido en el Magreb, no s\u00f3lo porque significaba el apogeo del ejercicio del poder de al-Mansur y la derrota del \u00fanico enemigo capaz de plantarle cara en el campo de batalla y en la legitimidad de su ejercicio del poder, Ziri ibn \u2018Atiyya, bereber Zanata de la estirpe Magrawa, sino tambi\u00e9n porque acabar\u00eda abriendo la puerta para convertir su ejercicio del poder en una dinast\u00eda, <em>al-dawla al-\u2018amiriyya<\/em>, legitimada y sancionada por el propio califa. Estos hechos suponen la culminaci\u00f3n de una pol\u00edtica continua, bien articulada y consciente en la que el Magreb ocupa un lugar primordial y que hunde sus ra\u00edces en la historia del propio al-Andalus y espec\u00edficamente en el califato omeya de C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Abuelo, hijo, nieto.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Jaldun (1331-1406), que dedic\u00f3 su talento y su experiencia vital en la pol\u00edtica, la erudici\u00f3n y la guerra a explicar las modalidades y fases que caracterizaban la creaci\u00f3n de poderes pol\u00edticos, tanto en el \u00e1mbito del islam como fuera de \u00e9ste, distingui\u00f3 tres etapas n\u00edtidas en este proceso, que en su forma ideal se ajustaban a la sucesi\u00f3n de tres generaciones: abuelo, hijo, nieto, o padre que funda, hijo que consolida, nieto que malbarata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la primera generaci\u00f3n, el creador del poder pol\u00edtico \u2014<em>dawla <\/em><strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(2)<\/span><\/strong>\u2014, y al que llamaremos el abuelo, provisto de una remarcable capacidad de liderazgo \u2014<em>riyasa\u2014 <\/em>y secundado por el c\u00edrculo de sus partidarios m\u00e1s directos, de los miembros de su linaje \u2014<em>qawm\u2014 <\/em>y de sus seguidores, todos cohesionados por un esp\u00edritu corporativo militante y activo <em>\u2014\u02bfasabiyya<\/em>\u2014, conquistaba el poder. La prueba de que la conquista hab\u00eda sido efectiva no s\u00f3lo resid\u00eda en el ejercicio de la autoridad, sino tambi\u00e9n en la capacidad de designar a un sucesor, no necesariamente un hijo suyo, aunque fuera el expediente m\u00e1s habitual.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Bust_of_Ibn_Khaldun.jpg?resize=511%2C768&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-2232\" width=\"511\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Bust_of_Ibn_Khaldun.jpg?resize=681%2C1024&amp;ssl=1 681w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Bust_of_Ibn_Khaldun.jpg?resize=199%2C300&amp;ssl=1 199w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Bust_of_Ibn_Khaldun.jpg?w=684&amp;ssl=1 684w\" sizes=\"auto, (max-width: 511px) 100vw, 511px\" \/><figcaption>Busto de Ibn Jald\u00fan a la entrada de la casba de Bejaia (Argelia). <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Bust_of_Ibn_Khaldun_(Casbah_of_Bejaia,_Algeria)_1.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda generaci\u00f3n, el hijo dedicaba toda su capacidad a consolidar el poder recibido, a saber, a perpetuar el ejercicio de autoridad \u2014<em>dawla\u2014<\/em> en el seno de lo que ya se podr\u00eda calificar como dinast\u00eda. Pese a que el esp\u00edritu combativo del hijo, su capacidad y su energ\u00eda, no quedaban tampoco en segundo t\u00e9rmino si se comparaban con las de su padre, el titular de la autoridad en la segunda generaci\u00f3n presid\u00eda un per\u00edodo en que la estabilidad, la recaudaci\u00f3n de tributos, la paz, el comercio, la producci\u00f3n, la cultura, las artes y las ciencias conoc\u00edan su apogeo, y el marco de este florecimiento era la ciudad en que resid\u00eda el gobernante. No ha lugar a duda de que este hijo, que hab\u00eda sucedido a quien hemos calificado como el abuelo, hab\u00eda de afrontar muchos menos problemas y oposici\u00f3n para designar la persona que ten\u00eda que ocupar su lugar ejerciendo el poder pol\u00edtico \u2014<em>dawla<\/em>\u2014, y al que hemos llamado el nieto. De hecho, el titular del poder dedicaba una buena parte de su tiempo a garantizar que aquel a quien designara como heredero en la <em>dawla <\/em>fuera quien ejerciera el poder a su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la tercera generaci\u00f3n, tanto el nieto, cuyo acceso a la autoridad hab\u00eda sido indiscutido y directo, como sus seguidores m\u00e1s directos, sus familiares, sus cortesanos y sus funcionarios, hab\u00edan perdido todos el esp\u00edritu corporativo militante y cohesionador \u2014<em>\u02bfasabiyya\u2014 <\/em>. Esta p\u00e9rdida, que Ibn Jaldun asociaba al lujo, a las comodidades y a la falta de oposici\u00f3n en el seno de la estirpe gobernante, llevaba a que el poder, que resid\u00eda leg\u00edtimamente en el nieto, acabara en manos de personas que no pertenec\u00edan a la estirpe gobernante y a que se buscara el apoyo de otros grupos provistos de ese esp\u00edritu corporativo combativo y militante, la <em>\u02bfasabiyya<\/em>. Y, finalmente, si se llegaba a una cuarta generaci\u00f3n se produc\u00eda la desaparici\u00f3n violenta del poder pol\u00edtico y de la estirpe que lo hab\u00eda ejercido \u2014<em>dawla\u2014<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puedo asegurar que Ibn Jaldun, que no lo declara expl\u00edcitamente, no estuviera pensando en el califato Omeya de C\u00f3rdoba. La figura del abuelo, o del padre que funda, se<em> <\/em>corresponde con la de \u02bfAbd ar-Rahman an-Nasir li-din Allah, fundador del califato (912-929-961). La figura del hijo, del hijo que consolida, es la de al-Hakam al-Mustansir bi-Llah (961-976). La figura del nieto, el nieto que malbarata, es la de Hisham al-Mu\u02beayyad bi-Llah (976-1009), durante cuyo califato el poder, prosperidad, prestigio y esplendor de al-Andalus conocer\u00eda su apogeo, que no sobrevivir\u00eda, desgraciadamente, al califato de Hisham. Y en este caso Ibn Jaldun es expl\u00edcito: el ejemplo paradigm\u00e1tico y perfecto de la persona que durante la tercera generaci\u00f3n ejerce el poder en el nombre del nieto \u2014es decir, Hisham al-Mu\u02beayyad\u2014 es al-Mansur. Y, aqu\u00ed, entre otros grupos y personas, aquellos que le dieron su apoyo incondicional y manifestaron un esp\u00edritu corporativo militante y activo estaban los bereberes del Magreb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una inspecci\u00f3n, un encargo y una urgencia.&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n de al-Mansur con los bereberes, y la de estos con los Omeyas de C\u00f3rdoba se han de situar necesariamente durante el califato de Al-Hakam al-Mustansir (961-976), espec\u00edficamente en el marco de la guerra contra Hasan ibn Qannun (mayo 972-marzo 974) y la sucesi\u00f3n de al-Hakam por su hijo Hisham al-Mu\u2019ayyad, cuesti\u00f3n que marc\u00f3, y ensombreci\u00f3, los \u00faltimos a\u00f1os de vida y califato de al-Hakam.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra contra Hasan ibn Qannun, miembro de la estirpe idris\u00ed, descendiente de Idris ibn Idris, el fundador de Fez, y descendiente a su vez de Hasan ibn \u2018Ali ibn Abi Talib \u2014nieto del Profeta\u2014, ha de inscribirse en el marco de la pugna entre los Omeyas y los Fatim\u00edes por el control del Magreb. Aunque aqu\u00ed el estallido de las hostilidades parece corresponder con una coyuntura poco favorable para los partidarios magreb\u00edes de los Omeyas, a los que Hasan ibn Qannun ataca en el Magreb m\u00e1s occidental, hay que incidir en que la condici\u00f3n de idris\u00ed de Hasan, a saber, de miembro de la tribu de Quraysh, su arraigo en el Magreb y su capacidad de lucha y de liderazgo hacen de su ataque un desaf\u00edo directo a la legitimidad de los Omeyas, a sus partidarios en el Magreb y a su dominio. Al-Hakam entiende perfectamente la amenaza, no en vano un primer enfrentamiento se salda con la muerte de 1500 soldados del ej\u00e9rcito regular andalus\u00ed enviado al Magreb, y dedica todos sus recursos para movilizar, por un lado, armas, ej\u00e9rcitos, suministros y soldadas, por el otro, obsequios y una cantidad de monedas, objetos de lujo, obsequios preciosos y tejidos primorosos de seda que, por un lado, han de servir para sufragar la guerra, por el otro, han de servir para premiar y reintegrar en la obediencia omeya a los principales jefes de las tribus, confederaciones y comunidades del Magreb, empezando por los propios parientes de Hasan ibn Qannun, que en su fuero interno saben que el triunfo de Hasan atenta contra sus intereses y contra su prestigio entre los bereberes que les obedecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el transcurso de esta guerra, al-Mansur, que a\u00fan es un servidor de la administraci\u00f3n omeya y que es conocido como Muhammad ibn \u2018Abd Allah ibn Abi \u2018Amir, ser\u00e1 enviado por el califa al-Hakam al Magreb para que se haga cargo de inspeccionar los pagos al ej\u00e9rcito, de supervisar si las instrucciones emanadas desde C\u00f3rdoba son cumplidas y para comprobar que los jefes bereberes a los que se ofrece obsequios de lujo para que abandonen a Hasan ibn Qannun, para que renueven su compromiso con los Omeyas, o para que entren por primera vez en su obediencia, reciban los regalos de forma proporcionada, de tal forma que nadie pueda sentirse ni ofendido ni despreciado por la calidad o cantidad de objetos recibidos. De este cometido no se conserva, desgraciadamente, informaci\u00f3n detallada acerca de si exist\u00eda alg\u00fan baremo, norma o m\u00e9todo, o protocolo, que fijara c\u00f3mo dichos regalos hab\u00edan de ser distribuidos. S\u00f3lo se sabe que Ibn Abi \u2018Amir cumpli\u00f3 con creces la inspecci\u00f3n encomendada y que \u2014y este era el objetivo de dicha pol\u00edtica\u2014 Hasan ibn Qannun, despu\u00e9s de resistir a los ej\u00e9rcitos omeyas, se encontr\u00f3 abandonado a su suerte con sus seguidores m\u00e1s combativos e irreductibles y se vio obligado a capitular en la irreductible fortaleza de Hayar al-Nasr.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/2\/2d\/MonAlhakenII01.jpg\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"566\"\/><figcaption>Estatua de al-Hakam II al-Mustansir en C\u00f3rdoba. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:MonAlhakenII01.jpg\" target=\"_blank\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al-Hakam al-Mustansir venci\u00f3 a los idris\u00edes, los traslad\u00f3, aunque fuera en r\u00e9gimen de jaula dorada, a al-Andalus, y los humill\u00f3 p\u00fablicamente en las recepciones que organiz\u00f3 en al-Madinatu al-Zahra\u2019, la ciudad construida por su padre \u2018Abd ar-Rahman an-Nasir y en la que celebr\u00f3 su triunfo en pleno aparato y majestad. Hasan ibn Qannun lleg\u00f3 a al-Andalus acompa\u00f1ado de sus seguidores m\u00e1s aguerridos y combativos, que coincidieron en C\u00f3rdoba con otros bereberes del Magreb, aunque en este caso desvinculados de los idris\u00edes y que se hab\u00edan distinguido en la lucha contra los fatim\u00edes: los Banu Birzal de los Zanata y los seguidores de Ya\u02bdfar ibn \u2018Ali ibn Hamdun, que hab\u00eda abandonado a los fatim\u00edes y se hab\u00eda refugiado en al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn Abi \u2018Amir recibi\u00f3 poco despu\u00e9s el encargo de la inspecci\u00f3n del cuerpo permanente de soldados profesionales, con la que al-Hakam le invisti\u00f3 cuando el califa preve\u00eda, justamente, que a su muerte su \u00fanico hijo superviviente, Hisham, ser\u00eda un menor de edad y que, aunque nadie osara poner en duda su voluntad mientras viviera, pese a encontrarse postrado por la enfermedad, pod\u00eda contar con que alguno de sus familiares, con el apoyo de altos funcionarios y cortesanos, depusiese o matara a su hijo a la primera ocasi\u00f3n en cuanto al-Hakam falleciera. En este sentido, pues, la misi\u00f3n de Ibn Abi \u2018Amir, y con \u00e9l la de Ya\u02bdfar ibn \u02bfUthman al-Mushafi, que disfrutaba de la absoluta confianza del califa, estribaba en conseguir que los seguidores de Hasan ibn Qannun, y con ellos los Banu Birzal y los servidores de Ya\u02bdfar ibn \u02bfAli, fueran inscritos en el registro de soldados profesionales del ej\u00e9rcito regular y que quedaran vinculados a al-Hakam al-Munstansir, y despu\u00e9s de \u00e9l, a su hijo Hisham y a quienes ejercieran el poder en su nombre: en primer lugar, Ya\u02bdfar ibn \u2018Uthman al-Mushafi, y posteriormente, hasta su muerte en 1002, Ibn Abi \u2018Amir, conocido a partir de 981 como al-Mansur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con este v\u00ednculo, que no se ha de entender desde la perspectiva del establecimiento de relaciones clientelares o personales, sino desde la \u00f3ptica del servicio remunerado a la <em>dawla <\/em>de los Omeyas, adquiere inteligibilidad a progresi\u00f3n de Ibn Abi \u2018Amir desde la muerte de Al-Hakam en 976 hasta que consigui\u00f3 ejercer el poder en exclusiva en el nombre de Hisham al-Mu\u2019ayyad, hijo de al-Hakam, y se otorg\u00f3 el t\u00edtulo de al-Mansur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trataba de crear, en un primer estadio, un cuerpo de combatientes de primera clase cuya obediencia, respeto y servicios estuvieran vinculados \u00fanicamente a quien, entre la multitudinaria familia Omeya en al-Andalus, gobernaba el occidente musulm\u00e1n. Que se escogiera para este cometido a antiguos enemigos, como los combatientes bereberes llegados a C\u00f3rdoba con Hasan ibn Qannun, a fugitivos del \u00e1rea de influencia fatim\u00ed en el Magreb, como los seguidores, partidarios y s\u00e9quito de Ya\u02bdfar ibn \u2018Ali ibn Hamdun, en su mayor\u00eda bereberes del Magreb central, y a tribus bereberes que no se hab\u00edan distinguido por su fidelidad ni a los principios de la <em>sunna <\/em>omeya<em> <\/em>ni a los principios de la <em>\u0161\u012b\u02bfa <\/em>ismael\u00ed de los fatim\u00edes, como los Banu Birzal de la confederaci\u00f3n Zanata, asentados mayoritariamente en el Zab, en la regi\u00f3n de al-Muhammadiyya (Msila, al-Masila) no era un problema. Las ventajas eran innegables, ya que el \u00fanico v\u00ednculo que acab\u00f3 uniendo a grupos tan dispares fue su servicio, no a la estirpe omeya, sino al califa, y a quien lo representara en su ejercicio del poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los textos insisten en la competencia, <em>savoir-faire<\/em>, habilidad y sentido de la oportunidad de Ibn Abi \u2018Amir, que podr\u00edan explicar su \u00e9xito tanto en la inspecci\u00f3n de las pagas y obsequios distribuidos en el Magreb durante la guerra contra Hasan ibn Qannun como en vincular a un heterog\u00e9neo y combativo grupo de jinetes bereberes a la sucesi\u00f3n de al-Hakam por su hijo, el menor Hisham, pero ambas misiones requer\u00edan un conocimiento de primera mano de la situaci\u00f3n imperante entre las tribus bereberes del Magreb,&nbsp; sus relaciones mutuas, sus divisiones, sus rivalidades y sus alianzas, complejas e imbricadas en el tejido cl\u00e1nico de las jefaturas tribales y comunitarias del Magreb. No se sabe como adquiri\u00f3 este conocimiento, pero la relaci\u00f3n con los bereberes del Magreb impulsar\u00eda la progresi\u00f3n pol\u00edtica de al-Mansur&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Siyilmasa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 6 de mayo de 978, seg\u00fan consta en la p\u00e1gina 239 del primer volumen del <em>Kitab al-Bayan al-Mugrib <\/em>de Ibn \u2018Idhari, o bien entre marzo y abril de ese mismo a\u00f1o, si se sigue el an\u00f3nimo <em>Kitab Mafakhir al-barbar<\/em>, Jazrun ibn Fulful ibn Jazar ibn Muhammad ibn Jazar ibn Hafs ibn Sulat ibn Wazmar, un miembro destacado del clan bereber de los Banu Jazar Magrawa de la confederaci\u00f3n Zanata, atac\u00f3 la ciudad de Siyilmasa, la expugn\u00f3, mat\u00f3 a al-Mu\u02bdtazz, su gobernante, y envi\u00f3 noticia de su conquista a Ibn Abi \u2018Amir, a quien inform\u00f3 de que la plegaria hebdomadaria del viernes \u2014<em>jutba\u2014<\/em> en Siyilmasa y el pa\u00eds que la circundaba se hac\u00edan en nombre del Hisham al-Mu\u2019ayyad, el nuevo califa omeya de C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noticia lleg\u00f3 a C\u00f3rdoba poco despu\u00e9s de que Ibn Abi \u2018Amir, que a\u00fan no se hab\u00eda otorgado el t\u00edtulo honor\u00edfico de al-Mansur, recibiera del califa Hisham al-Mu\u2019ayyad, debidamente aconsejado por su madre Subh, la dignidad de <em>hayib <\/em>\u2014chambel\u00e1n, camarlengo\u2014, que le facultaba a dirigir la administraci\u00f3n civil de la <em>dawla <\/em>de los omeyas y a regir la gesti\u00f3n de los ministros, cargo que recibi\u00f3 en exclusiva a partir del 26 de marzo de 978.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conquista fue interpretada como un venturoso y extraordinario auspicio para los inicios de la carrera de al-Mansur, a la vez que supuso una afrenta sangrante y una ignominia inaceptable para los fatim\u00edes. De hecho, \u2018Abd Allah al-Mahdi, el primero de los imanes<em> <\/em>fatim\u00edes, irreconciliables enemigos de los Omeyas y sus rivales directos en el Magreb, fue aclamado y proclamado por sus seguidores y por los bereberes Kutama en la ciudad de Siyilmasa, el domingo del 27 de agosto de 909, en una ceremonia que dur\u00f3 tres d\u00edas y que supuso el nacimiento de una nueva dinast\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/alchetron.com\/cdn\/sijilmasa-f16c44d4-38c6-43a0-9615-58f8aa2d98e-resize-750.jpeg?resize=563%2C422&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"563\" height=\"422\"\/><figcaption>Ruinas de Siyilmasa<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reacci\u00f3n de los fatim\u00edes y de sus seguidores bereberes de la confederaci\u00f3n Sinhaya&nbsp; fue r\u00e1pida, violenta y devastadora, liderada por Buluqqin ibn Ziri ibn Manad, un ac\u00e9rrimo enemigo de los Omeyas y de sus partidarios magreb\u00edes, pero en \u00faltima instancia s\u00f3lo sirvi\u00f3 para reforzar la cohesi\u00f3n de los bereberes Zanata y para que una parte de estos, auxiliados con refuerzos, armas, dinero y provisiones trasladados a Algeciras por Ibn Abi \u2018Amir y trasladados a Ceuta por Ya\u02bdfar ibn \u2018Ali ibn Hamdun, aprovechara la ocasi\u00f3n para inscribirse en el registro de soldados profesionales del ej\u00e9rcito permanente de los Omeyas e instalarse en C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque las circunstancias en que se produjo el ataque de Buluqqin ibn Ziri podr\u00edan explicar un incremento puntual en el n\u00famero de bereberes inscritos en el registro del ej\u00e9rcito, hay que incidir en que aquellos que permanecieron en el Magreb eludiendo a Buluqqin, o refugiados en Ceuta, o esperando la oportunidad para contraatacar, hab\u00edan sido objeto previamente de la pol\u00edtica de obsequios de lujo, regalos espl\u00e9ndidos, armas primorosas, tejidos de seda, arreos magn\u00edficos y regias cabalgaduras que les eran otorgados, por una parte, como s\u00edmbolo y espaldarazo de su propia jerarqu\u00eda y prestigio entre sus comunidades y tribus, por otra, como prueba y garant\u00eda de su integraci\u00f3n en la jerarqu\u00eda de autoridad de los Omeyas de C\u00f3rdoba \u2014<em>jil\u2018a<\/em>\u2014. Esta pol\u00edtica, practicada durante la guerra contra Hasan ibn Qannun, fue llevada a sus \u00faltimas consecuencias por Ibn Abi \u2018Amir al-Mansur y garantiz\u00f3 su triunfo en la creaci\u00f3n de la <em>dawla \u02bfamiriyya<\/em>, aquel per\u00edodo de poder y autoridad asociado a \u00e9l y a sus descendientes, en el que el poder del Califato de C\u00f3rdoba lleg\u00f3 a su cl\u00edmax.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y volviendo al Estrecho, al espacio mar\u00edtimo entre Algeciras y Ceuta, atravesado por \u2018Abd al-Malik en un tiempo record. En lengua \u00e1rabe y entre los andalus\u00edes y magreb\u00edes la palabra usada para referirse a este espacio era <em>muyaz<\/em>, que significa el lugar por el que se pasa, por extensi\u00f3n, el paso, en este caso siempre abierto, siempre libre, siempre expedito.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(1)<\/span><\/strong> <em>Kit\u0101b Maf\u0101jir al-Barbar<\/em>, editado parcialmente por \u00c9variste L\u00e9vi-Proven\u00e7al <em>Fragments historiques sur les Berb\u00e8res au Moyen-\u00c2ge. Extraits in\u00e9dits d\u2019un recueil anonyme compil\u00e9 en 712-1312 et intitul\u00e9 Kitab mafakhir al-barbar <\/em>(Collection de Textes Arabes publi\u00e9e par l&#8217;Institut des Hautes-\u00c9tudes Marocaines). Texte arabe publi\u00e9 avec introduction et index par E. L\u00e9vi-Proven\u00e7al (Editions F\u00e9lix Moncho: Rabat, 1934), p\u00e1gina 34. Fue reeditado \u00edntegramente, junto con otros textos del mismo manuscrito, por Muhammad Ya\u02bfl\u00e0 en la compilaci\u00f3n <em>Tres textos \u00e1rabes sobre ber\u00e9beres en el Occidente isl\u00e1mico. Ibn \u2018Abd al-\u1e24al\u012bm (s. VIII\/XIV) Kit\u0101b al-ans\u0101b, Kit\u0101b maf\u0101jir al-barbar (An\u00f3nimo), Ab\u016b Bakr ibn al-\u02bfArab\u012b (m. 543\/1149) Kit\u0101b \u0161aw\u0101hid al-yilla,<\/em> (Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, Agencia Espa\u00f1ola de Cooperaci\u00f3n Internacional: Madrid, 1996), p\u00e1ginas 169 y 170. La reedici\u00f3n m\u00e1s reciente es la de \u02bfAbd al-Q\u0101dir Bubaya en <em>Kit\u0101b maf\u0101jir al-barbar li-mu\u02beallif mayh\u016bl<\/em>. Dir\u0101sa wa-ta\u1e25q\u012bq: \u02bfAbd al-Q\u0101dir B\u016bb\u0101ya (D\u0101r Ab\u012b Raqr\u0101q li-l-\u1e6dib\u0101\u02bfa wa-l-na\u0161r: \u1e24ass\u0101n<em> <\/em>al-Rib\u0101\u1e6d, 2005), p\u00e1gina 124.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(2)<\/span><\/strong> <em>Dawla <\/em>aparece en este texto en su acepci\u00f3n m\u00e1s gen\u00e9rica de dinast\u00eda y engloba tambi\u00e9n el concepto de poder y de autoridad pol\u00edtica ejercidos en un \u00e1mbito temporal y geogr\u00e1fico que var\u00eda a medida que el ejercicio de la autoridad se afirma, se consolida y, finalmente, desaparece o es sustituido. Hay que remarcar tambi\u00e9n que la voz griega <em>\u03b4\u03c5\u03bd\u03b1\u03c3\u03c4\u03b5\u03af\u03b1<\/em>, de la que proviene dinast\u00eda, significa ejercicio de poder, poder pol\u00edtico, influencia, el poder de un grupo. <em>Vid. <\/em>http:\/\/dge.cchs.csic.es\/xdge\/\u03b4\u1fe0\u03bd\u03b1\u03c3\u03c4\u03b5\u03af\u03b1.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Fuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>An\u00f3nimo<em><sup> <\/sup>Fragments historiques sur les Berb\u00e8res au Moyen-\u00c2ge. Extraits in\u00e9dits d\u2019un re- cueil anonyme compil\u00e9 en 712-1312 et intitul\u00e9 Kitab mafakhir al-barbar, <\/em>Ed. L\u00e9vi-Proven- \u00e7al,&nbsp; Rabat, 1934; <em>Tres textos \u00e1rabes sobre ber\u00e9beres en el Occidente isl\u00e1mico. Ibn \u2018Abd al-\u1e24al\u012bm (s. VIII\/XIV) Kit\u0101b al-ansab, Kit\u0101b maf\u0101jir al-barbar (An\u00f3nimo), Ab\u016b Bakr ibn al-\u02bfArab\u012b (m. 543\/1149) Kit\u0101b \u0161aw\u0101hid al-yilla, <\/em>ed. M. Ya\u2018L\u0101, Madrid, 1996, 136.<\/li><li>Ibn \u02bfIdh\u0101r\u012b, <em>Kit\u0101b al-Bay\u0101n al-Mugrib f\u012b ajb\u0101r al-Andalus<\/em>. Ed. \u00c9. L\u00e9vi-Proven\u00e7al y G.S. Colin, Leiden, 1948-1951, reed. I. \u02bfAbb\u0101s, Beirut.<\/li><li>Ibn Jald\u016bn<em>, D\u012bw\u0101n al-mubtad\u0101\u02be wa-l-jabar f\u012b&nbsp; ta\u2019r\u012bj al-\u02bfarab wa-l-barbar wa-man \u02bf\u0101\u1e63ara-hum min dhaw\u012b al-\u0161a\u02ben al-akbar. I. Al-Muqaddima, II-VII. Ta\u2019r\u012bj, VIII. Fah\u0101ris, <\/em>ed. S. Zakk\u0101r y J. \u0160ih\u0101da, Beirut, 1981.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Monograf\u00edas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Ballest\u00edn, X., (2004) <em><a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=PI8fFL-jQx4C&amp;printsec=frontcover&amp;hl=es&amp;source=gbs_ViewAPI&amp;redir_esc=y#v=onepage&amp;q&amp;f=false\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Al-Mansur y la dawla \u2018amiriyya. Una din\u00e1mica de poder y legitimidad en el Occidente musulm\u00e1n medieval<\/a>.<\/em> Publicacions i Edicions, Universitat de Barcelona, Barcelona, 2004.<\/li><li>Ballest\u00edn, X., (2008) \u201cLa guerra contra \u1e24asan b. Qann\u016bn en al-Magrib y el futuro de los Ban\u016b Marw\u0101n\u201d<em>, <\/em>en <em>La Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica al filo del a\u00f1o 1000. Congreso Internacional Almanzor y su \u00e9poca<\/em> Coord. Jos\u00e9 Luis Del Pino Garc\u00eda (C\u00f3rdoba, 14 a 18 de octubre de 2002), C\u00f3rdoba, 2008, pp. 495-507.<\/li><li>Ibrahim, T., (1990)<em> <\/em>\u201cConsideraciones sobre el conflicto omeya-fatim\u00ed y las dos acu\u00f1aciones conocidas de al-Jair ibn Muhammad ibn Jazar al-Magrewi\u201d,<em> Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Orientalistas, <\/em>XXVI, 1990, pp. 295-302.<\/li><li>Idris, H.R.,<em> <\/em>(1962) <em>La Berb\u00e9rie orientale sous les Zirides. Xe &#8211; XIIe si\u00e8cle. <\/em>(Publications de l&#8217;Institut d&#8217;\u00c9tudes Orientales. Facult\u00e9 des Lettres et Sciences Humaines d&#8217;Alger, XXII), Adrien-Maisonneuve, Paris, 1962, 2 vols.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Xavier Ballest\u00edn<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":2244,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[247,47,50,150],"coauthors":[],"class_list":{"0":"post-2215","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-personajes","8":"tag-almanzor","9":"tag-califato-de-cordoba","10":"tag-familia-omeya","11":"tag-magreb","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Arqueta_de_Leyre4.jpg?fit=682%2C564&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2215"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2215\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2243,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2215\/revisions\/2243"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2215"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=2215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}