{"id":1800,"date":"2020-03-26T18:44:31","date_gmt":"2020-03-26T18:44:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1800"},"modified":"2024-12-06T13:31:43","modified_gmt":"2024-12-06T12:31:43","slug":"las-calles-de-al-andalus-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1800","title":{"rendered":"Las calles de al-Andalus (segunda parte)"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">La idea de un trazado irregular de calles que caracterizar\u00eda a la ciudad isl\u00e1mica por serlo ha sido abandonada por haberse demostrado que en ciudades fundadas por musulmanes hay una planificaci\u00f3n con regularidad de trazado y porque el aspecto laber\u00edntico lo produce en realidad una evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=196\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Maribel Fierro<\/a> y <a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=233\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Luis Molina<\/a><br>CCHS y EEA (CSIC)<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"311\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callej%C3%B3n_de_las_Cabezas-min-1024x318.jpg?resize=1000%2C311\" alt=\"\" class=\"wp-image-1825\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callej%C3%B3n_de_las_Cabezas-min.jpg?resize=1024%2C318&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callej%C3%B3n_de_las_Cabezas-min.jpg?resize=300%2C93&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callej%C3%B3n_de_las_Cabezas-min.jpg?resize=768%2C239&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callej%C3%B3n_de_las_Cabezas-min.jpg?w=1152&amp;ssl=1 1152w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Callej\u00f3n de las Cabezas (C\u00f3rdoba). <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Callej%C3%B3n_de_las_Cabezas.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5085\">English version<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El derecho isl\u00e1mico distingue entre la calle verdadera, abierta por los dos extremos<em>, <\/em>que es un camino p\u00fablico por donde todo el mundo (musulmanes y no musulmanes) tiene derecho a circular, y el callej\u00f3n<em> <\/em>que la mayor parte de los autores considera una v\u00eda \u2018privada\u2019 que pertenece en co-propiedad a los vecinos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La v\u00eda p\u00fablica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobernante o sus delegados eran los responsables de establecer la mezquita del Viernes en los n\u00facleos urbanos que as\u00ed lo requer\u00edan, fijar la ubicaci\u00f3n de los edificios del gobierno y del tesoro, el zoco, las murallas y sus puertas, as\u00ed como las v\u00edas p\u00fablicas que conectaban todas esas estructuras, especialmente las que iban desde el centro pol\u00edtico-religioso de la ciudad hasta las puertas. Esas eran las v\u00edas p\u00fablicas. Nadie posee esa v\u00eda en propiedad. Tal y como ha expuesto Jean-Pierre van Staevel: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>La v\u00eda p\u00fablica es como un r\u00edo, algo de utilidad general, que no es susceptible de apropiaci\u00f3n sino de derecho de uso, de paso y circulaci\u00f3n, por ello la ley se fija en aquello que causa perjuicio a ese derecho\u00bb.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la M\u00e9rida bajo-imperial, seg\u00fan Miguel Alba, se ha podido detectar c\u00f3mo miembros de las \u00e9lites logran apoderarse de espacios p\u00fablicos. En la C\u00f3rdoba musulmana conocemos un intento por hacerlo, estudiado por Christine Mazzoli-Guintard. El chambel\u00e1n del emir \u02bdAbd All\u0101h, Ibn al-Sal\u012bm (m. 914), se apoder\u00f3 de una parte de la calle incorpor\u00e1ndola a su jard\u00edn y rodeando de un muro el espacio que hab\u00eda robado a la calle. Esto ocurri\u00f3 entre 888 y 907. Los juristas emitieron \u2014como era normal\u2014 dict\u00e1menes contradictorios sobre lo hecho por el chambel\u00e1n. Pero la mayor parte se mostr\u00f3 contraria, siendo condenado Ibn al-Sal\u012bm a destruir el muro que materializaba su acaparamiento de la v\u00eda p\u00fablica. En este caso, alguien se hab\u00eda erigido en <em>muhtasib<\/em> denunciando lo hecho por el chambel\u00e1n. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Ibn \u2018Abd al-Ra\u2019\u016bf estipulaba que nadie pod\u00eda beneficiarse en su propio inter\u00e9s de los caminos y v\u00edas. En enero de 972, el califa cruz\u00f3 con su cortejo un barrio de C\u00f3rdoba y pudo comprobar que una calle que bordeaba un foso se hab\u00eda vuelto muy estrecha, por lo que hizo comprar y luego destruir las tiendas que bordeaban esa calle para asegurar la circulaci\u00f3n por ella.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"524\" height=\"750\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Calle_Gumiel_de_San_Pedro_Granada.jpg?resize=524%2C750\" alt=\"\" class=\"wp-image-1828\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Calle_Gumiel_de_San_Pedro_Granada.jpg?w=524&amp;ssl=1 524w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Calle_Gumiel_de_San_Pedro_Granada.jpg?resize=210%2C300&amp;ssl=1 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 524px) 100vw, 524px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Calle Gumiel de San Pedro (Granada). <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Calle_Gumiel_de_San_Pedro_-_panoramio.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ibn al-Im\u0101m de Tudela atribuye esta defensa de lo p\u00fablico al Profeta: \u201cQuien se apodera sin derecho de un pedazo de tierra,&nbsp; de un campo, de un camino p\u00fablico o del <em>fin\u0101\u2019<\/em> de una casa, Dios le pondr\u00e1 un collar de la anchura de siete campos el d\u00eda del Juicio\u201d. La tradici\u00f3n es de dudosa autenticidad y establece un castigo de tipo religioso (tendr\u00e1 lugar en el m\u00e1s all\u00e1) y no legal. El jurista malik\u00ed de Qayrawan Sa\u1e25n\u016bn (m. 820) conden\u00f3 toda usurpaci\u00f3n de los caminos p\u00fablicos, siendo obligada la restituci\u00f3n aunque hubiesen pasado veinte a\u00f1os \u201cporque los caminos p\u00fablicos no prescriben\u201d. Pero introduce dos correctivos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Acepta el hecho cumplido sobre el suelo usurpado si existe un edificio ocupado, la posesi\u00f3n se ha realizado desde hace tiempo, no se ha producido protesta alguna y se ha olvidado el origen exacto de la ocupaci\u00f3n. Esa larga posesi\u00f3n en el tiempo implica que el ocupante queda protegido contra una posible reivindicaci\u00f3n, pero sin conferirle la propiedad plena y efectiva. Es, en cualquier caso, una puerta abierta al abuso, sobre todo en \u00e9poca de desorden o de debilidad de la autoridad, y que pueda llevar a que se toleren usurpaciones del dominio p\u00fablico y a que se atente contra los caminos p\u00fablicos.<\/li>\n\n\n\n<li>Sa\u1e25n\u016bn prohibi\u00f3 que se acaparase el <em>fin\u0101\u2019<\/em> si ello supon\u00eda que se imped\u00eda el paso, lo cual implica que se admite lo que no impide el paso. Otro jurista malik\u00ed admite el hecho cumplido como tambi\u00e9n lo hace Ibn al-Im\u0101m de Tudela cuando la invasi\u00f3n de la v\u00eda p\u00fablica es tan leve que no incomoda a nadie, en concreto, si se sigue permitiendo el paso de camellos cargados con fardos, fij\u00e1ndose la dimensi\u00f3n m\u00ednima de la v\u00eda p\u00fablica en 7 codos\u00a0 (entre 3,36 y 3,78 metros), anchura en principio estimada para una calle privada por el fundador de la escuela malik\u00ed y que los malik\u00edes acaban adoptando para las v\u00edas p\u00fablicas <strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(1)<\/span><\/strong>. Mu\u1e25ammad b. Tal\u012bd (m. 908) conect\u00f3 la anchura de la calle a quienes pasan por ella: si son hombres, siete codos; si tambi\u00e9n ganado y vacas, 20 codos. Hubo otros juristas que se mostraron m\u00e1s severos. En T\u00fanez, el cad\u00ed Ibn \u2018Abd al-Raf\u012b` orden\u00f3 a Ibn al-R\u0101m\u012b (siglo XIV), maestro alba\u00f1il, que destruyese las tiendas que hab\u00edan sido construidas por los vecinos de una calle, en todos los tramos de esa calle, independientemente de si la calle se hab\u00eda estrechado mucho o poco. El hecho de que se mostrase tan firme indica que se sent\u00eda apoyado por un gobernante fuerte, ya que la norma parece haber sido la indulgencia.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"533\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/callejon-alcuza-sayalonga-malaga.jpg?resize=800%2C533\" alt=\"\" class=\"wp-image-1829\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/callejon-alcuza-sayalonga-malaga.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/callejon-alcuza-sayalonga-malaga.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/callejon-alcuza-sayalonga-malaga.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Callej\u00f3n de la Alcuza (Sayalonga, M\u00e1laga). <a href=\"https:\/\/www.malaga.es\/es\/turismo\/patrimonio\/lis_cd-5390\/callejon-de-la-alcuza\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Diputaci\u00f3n de M\u00e1laga<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros casos de apropiaci\u00f3n de la v\u00eda p\u00fablica mencionados en los dict\u00e1menes legales son la construcci\u00f3n de un abrevadero o el caso de unos tintoreros que extienden sus tejidos te\u00f1idos y mojados sobre la calle molestando a los transe\u00fantes&nbsp; y ensuciando sus vestidos. Tambi\u00e9n los tenderos tend\u00edan a ir acaparando la v\u00eda p\u00fablica con sus puestos y en el caso de un zoco en T\u00fanez, los cad\u00edes intentaron evitarlo pero no lo lograron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9nes son los que hacen apropiaciones? Si eran gentes poderosas, los afectados pod\u00edan no iniciar un litigio y esta falta de acci\u00f3n en contra pod\u00eda llevar a la prescripci\u00f3n adquisitiva (<em>\u1e25i\u0177\u0101za<\/em>). El jurista qayrawan\u00ed al-Suy\u016br\u012b (m. 1067) fue preguntado por el caso de una persona que hab\u00eda incluido dentro de su casa una parte de la v\u00eda p\u00fablica y contra el que los vecinos hab\u00edan iniciado un litigio despu\u00e9s de veinte a\u00f1os. Contest\u00f3 que lo que hab\u00eda sido construido deb\u00eda ser destruido, restituyendo a la v\u00eda lo que le hab\u00eda sido robado si la prueba (<em>bayyina<\/em>) era clara. No pod\u00eda haber prescripci\u00f3n adquisitiva en este caso. La tentaci\u00f3n de apropiaci\u00f3n parece haber sido fuerte y deb\u00eda ocurrir con frecuencia: por ello, al-\u0176az\u012br\u012b (m. 1189), autor de una compilaci\u00f3n de documentos notariales, incluye un acta para casos de invasi\u00f3n de la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los callejones o adarves<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las calles y callejuelas sin salida eran consideradas propiedades privadas sobre las que ten\u00edan derecho los vecinos, ya fuesen individuos o grupos familiares. Su beneficio es com\u00fan a todos los vecinos y por ello ninguno tiene el derecho de hacer nada en ellas \u2014puerta, saledizo o foso, en la zona que sea\u2014 si no es con el acuerdo de las otras personas que all\u00ed residen. Por otro lado, cada vecino tiene un derecho de uso preferencial (<em>mirfaq<\/em>) a lo largo de su muro, junto a su puerta. Por ello, a los vecinos les interesa mostrar generosidad con los dem\u00e1s, permitiendo, por ejemplo, a su vecino poner una viga en sus muros o darle derecho de paso sobre su fondo, as\u00ed como no molestarse entre s\u00ed (un vecino no puede abrir una puerta justo enfrente de la puerta de su vecino para evitar la intrusi\u00f3n visual). Para prevenir los litigios, se les anima a alcanzar el consenso y actuar en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparte de aquellos aspectos que estaban en manos del gobernante, la formaci\u00f3n de una ciudad depend\u00eda en gran medida de las decisiones y acciones de los que resid\u00edan en los barrios, ya que cuando constru\u00edan sus casas y otras estructuras se ve\u00edan influidos por las propiedades adyacentes a las que ten\u00edan que ajustar sus propios dise\u00f1os. Las alineaciones de las calles respond\u00edan a las estructuras que a lo largo de ellas se creaban y a los cambios que ocurr\u00edan en ellas. El sistema era auto-regulador y adaptativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El barrio en una ciudad isl\u00e1mica pertenece a sus habitantes y de alguna manera es una prolongaci\u00f3n de las casas, por ello Juan Zozaya dijo que<em> <\/em>los callejones estrechos penetrando en las manzanas siguen las mismas pautas que los pasillos en las casas, como sistema de acceso a los domicilios o a las habitaciones. Las v\u00edas internas de los barrios dependen en gran medida de la discreci\u00f3n de sus habitantes y de ah\u00ed que se forme una red arb\u00f3rea de calles.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"634\" height=\"800\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Baldomer_Gili_Roig._Callej%C3%B3n_de_la_Soledad_Toledo.jpg?resize=634%2C800\" alt=\"\" class=\"wp-image-1817\" style=\"width:476px;height:600px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Baldomer_Gili_Roig._Callej%C3%B3n_de_la_Soledad_Toledo.jpg?w=634&amp;ssl=1 634w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Baldomer_Gili_Roig._Callej%C3%B3n_de_la_Soledad_Toledo.jpg?resize=238%2C300&amp;ssl=1 238w\" sizes=\"auto, (max-width: 634px) 100vw, 634px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Callej\u00f3n de la Soledad (Toledo). <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Baldomer_Gili_Roig._Callej%C3%B3n_de_la_Soledad_(Toledo).jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas calles o callejones de los barrios que se ramifican de las v\u00edas p\u00fablicas se conocen como adarves y pueden acabar siendo callejones sin salida. Los juristas no parecen haberse preocupado por fijar la anchura de los callejones. El fundador de la escuela malik\u00ed se limit\u00f3 a decir que esa anchura deb\u00eda equivaler a la distancia que permitiese el paso de una carga sobre una montura, refiri\u00e9ndose posiblemente a las dos cargas sim\u00e9tricas cargadas sobre un camello&nbsp; acompa\u00f1ado por su due\u00f1o <strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(2)<\/span><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de callejones est\u00e1n atestiguados en las fuentes \u00e1rabes andalus\u00edes desde fechas muy tempranas. Leopoldo Torres Balb\u00e1s concluye: \u201cLos barrios de habitaci\u00f3n de las ciudades hispanomusulmanas estaban, pues, formados en gran parte por una yuxtaposici\u00f3n de adarves, cuyas puertas se abr\u00edan a calles de tr\u00e1nsito libre. El adarve pod\u00eda estar abierto por su otro extremo a una calle, a un corral, o cerrado, es decir, en este \u00faltimo caso, sin salida; unas veces se reduc\u00eda a una peque\u00f1a calle o callej\u00f3n \u2014adarvillo o adarvejo en el castellano medieval\u2014 y otras ten\u00eda varias calles o callejuelas y a\u00fan, en ocasiones, como el de la Sueca de Toledo, una plazoleta en la que se celebraba un mercadillo. En el adarve pod\u00eda haber pocas o muchas viviendas, seg\u00fan su extensi\u00f3n. Treinta y tres hemos visto que encerraba uno de Mallorca y nueve el de Dabuchec de la misma ciudad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 tipo de actuaciones se les permit\u00eda a los vecinos cuyas residencias daban a los callejones? \u00bfPod\u00edan actuar como quisieran, por ejemplo, abriendo puertas <strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(3)<\/span><\/strong>, o ten\u00edan que ponerse de acuerdo para cualquier modificaci\u00f3n o innovaci\u00f3n? Para los malik\u00edes \u2014de nuevo\u2014 rige el principio de <em>l\u0101 \u1e0darar<\/em>: cada vecino puede hacer lo que quiera mientras no moleste a los dem\u00e1s. La pr\u00e1ctica de C\u00f3rdoba era que toda apertura de puerta requer\u00eda el acuerdo de los vecinos. El jurista de Qayrawan al-Suy\u016br\u012b fue preguntado por una casa que estaba al fondo de un callej\u00f3n cuyo propietario construy\u00f3 una extensi\u00f3n meti\u00e9ndose en la v\u00eda tres codos; cubri\u00f3 adem\u00e1s la extensi\u00f3n con una galer\u00eda que inclu\u00eda una cocina. La respuesta fue que era indispensable volver al estado original. Sa\u1e25n\u016bn ya hab\u00eda dicho que era necesario tener el consenso de los vecinos para cualquier cambio que se hiciese en un callej\u00f3n, de manera que es de suponer que el propietario no hab\u00eda buscado tal consenso. El jurista cordob\u00e9s Ibn \u02bdAtt\u0101b (m. 1069) emiti\u00f3 una fetua en la que conclu\u00eda que, si los vecinos estaban de acuerdo en reparar un adarve, el que rehusase contribuir deb\u00eda ser obligado a hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pr\u00e1ctica de cerrar un callej\u00f3n con una puerta est\u00e1 atestiguada en ciudades como Qayrawan durante el siglo X y en las ciudades andalus\u00edes desde el s. XIII. Ibn Sa\u02bd\u012bd (m. 1286) registr\u00f3 en efecto que en las ciudades de al-Andalus hab\u00eda adarves con puertas que se cerraban por la noche y que en cada calle hab\u00eda serenos armados que llevaban una luz y&nbsp; un perro de vigilancia. Esta precauci\u00f3n era necesaria para evitar los asaltos, robos y asesinatos nocturnos. Esto se hac\u00eda no s\u00f3lo por razones de seguridad contra ladrones y tal vez contra soldados que exig\u00edan pagos, sino \u2014como bien ha se\u00f1alado Jean-Pierre van St\u00e4evel\u2014 por fen\u00f3menos de cristalizaci\u00f3n puntual de grupos de solidaridad familiar y vecinal, marcados por una pertenencia topogr\u00e1fica com\u00fan. Esta pr\u00e1ctica pod\u00eda dar lugar a litigios cuando nuevamente no hab\u00eda habido consenso entre los vecinos o cuando uno de los vecinos sufr\u00eda molestias por el ruido de la puerta cuando se abr\u00eda y cerraba. En T\u00fanez, el due\u00f1o de varias casas que daban a un callej\u00f3n puso una puerta para cerrarlo, pero el due\u00f1o de una de las casas que tambi\u00e9n daba al callej\u00f3n lo denunci\u00f3 ante el juez y \u00e9ste orden\u00f3 que la puerta fuese demolida y que con la venta de los escombros se pagase al operario encargado de la demolici\u00f3n. Otro caso \u2014estudiado por Mazzoli-Guintard\u2014 recoge que un hombre construy\u00f3 una casa cuya parte trasera daba a un callej\u00f3n sin salida que pertenec\u00eda a un grupo familiar (<em>qawm<\/em>). El hombre abri\u00f3 una puerta en ese callej\u00f3n. Al cabo de tres a\u00f1os, las gentes del callej\u00f3n vendieron su casa y el comprador quiso hacer cerrar la puerta alegando que se trataba de una modificaci\u00f3n reciente. Los alfaqu\u00edes consultados contestaron que el nuevo propietario no ten\u00eda derecho a protestar y que solo los vendedores ten\u00edan ese derecho, es decir, s\u00f3lo si hubiese habido un litigio anterior a la venta podr\u00eda el nuevo comprador haber tenido derecho a actuar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Saledizos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El derecho romano prohib\u00eda expl\u00edcitamente la construcci\u00f3n de saledizos sobre una v\u00eda p\u00fablica. En el derecho isl\u00e1mico y en concreto en el malik\u00ed no hay nada parecido. De nuevo, los juristas malik\u00edes permit\u00edan esas construcciones siempre y cuando no causasen molestia a los transe\u00fantes. Sa\u1e25n\u016bn dice adem\u00e1s que si alguien es propietario de una casa a cada lado de una calle puede construir un puente de uni\u00f3n entre ambas, mientras que otro jurista, Ibn Ziy\u0101dat All\u0101h, lo prohibi\u00f3 aunque no sabemos si las circunstancias eran las mismas. Esta permisividad se puede entender como una extensi\u00f3n del concepto de <em>fin\u0101\u2019<\/em>. Entre las condiciones que se imponen est\u00e1 el hecho de que esas extensiones sobre la v\u00eda no deb\u00edan provocar oscuridad, aunque el hecho de que esos saledizos quitasen luz pod\u00eda no ser mal visto en sitios calurosos. Ese tipo de construcciones adem\u00e1s ten\u00edan que tener la suficiente altura como para permitir el paso de quienes fuesen montados. Se llega incluso a contemplar la posibilidad de rebajar la calle para evitar causar perjuicio a los transe\u00fantes que van montados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Otros asuntos que dan lugar a discusiones legales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A diferencia del derecho romano, el derecho isl\u00e1mico no impone nada respecto a proteger el aspecto exterior de las casas y las calles. \u00bfQu\u00e9 pasa cuando un edificio ha ca\u00eddo en ruinas en una calle y el lugar se llena de basura? Sa\u1e25n\u016bn dijo que el due\u00f1o era responsable de la limpieza del lugar, bastando con que solo hubiese molestado a un vecino. Pero si molestaba a m\u00e1s, todos los vecinos eran responsables de ocuparse de la limpieza del lugar, pues, como dijo Ibn Ab\u012b Zayd, lo m\u00e1s probable era que hubiesen sido los vecinos los que hubiesen tirado la basura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a la evacuaci\u00f3n de aguas, se diferenciaba entre las aguas pluviales y las aguas fecales. La evacuaci\u00f3n del agua de lluvia desde una casa a la calle no se ve\u00eda mal siempre y cuando no afectase al vecino de enfrente por ser la calle estrecha. En un callej\u00f3n s\u00ed se prohib\u00eda a no ser que se hubiese creado una costumbre. Si eran aguas sucias estaba prohibido que saliesen a la calle.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"638\" height=\"1016\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callejon-Granada_Albaic%C3%ADn.jpg?resize=638%2C1016\" alt=\"\" class=\"wp-image-1830\" style=\"width:479px;height:762px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callejon-Granada_Albaic%C3%ADn.jpg?w=638&amp;ssl=1 638w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Callejon-Granada_Albaic%C3%ADn.jpg?resize=188%2C300&amp;ssl=1 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Callej\u00f3n del Albaic\u00edn (Granada). <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Granada,_Albaic%C3%ADn_13.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikimedia Commons<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La puerta de la sala de abluciones de una mezquita que daba a la calle fue desplazada hacia el interior de la mezquita. A partir de ese momento, los ni\u00f1os y las gentes que no deber\u00edan entrar en la mezquita empezaron a meterse en la sala de abluciones. Algunas gentes del barrio opinaron que hab\u00eda que volver a colocar la puerta en su anterior sitio y algunos de los ulemas consultados se mostraron de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se plantea la siguiente cuesti\u00f3n: el gobernante ha construido unas tiendas que alquilan las gentes para comerciar y junto a esas tiendas hay tres mezquitas con unos imames asalariados. Uno de los tenderos empez\u00f3 a hacer la oraci\u00f3n a mitad del d\u00eda y a mitad de la tarde, par\u00e1ndose en medio de las tiendas en el momento de la oraci\u00f3n y llamando a las gentes a que fuesen a rezar con \u00e9l. Los otros tenderos empezaron a hacerlo as\u00ed, dejando de acudir a las mezquitas \u2018oficiales\u2019. Los alfaqu\u00edes consultados condenaron que se rezase en el zoco. Entre los pocos hadices (tradiciones del Profeta) que tratan temas relacionados con las calles se cuenta uno en el que proh\u00edbe que se rece en ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un tendero dijo a su empleado que echase agua sobre una v\u00eda p\u00fablica y como consecuencia de ello una persona muri\u00f3. El jurista hanaf\u00ed Ab\u016b Y\u016bsuf opinaba que si el tendero se beneficiaba por mojar la calle era responsable por el da\u00f1o que tal acci\u00f3n pod\u00eda haber causado. Si alguien monta a un animal en la v\u00eda p\u00fablica y el animal se tropieza y mata a alguien, su propietario es responsable, pero solo si el animal ha utilizado las patas delanteras (que el propietario controla), no las patas traseras o la cola que el propietario no controla. Tambi\u00e9n es responsable si hab\u00eda parado al animal en medio de la calle, pero no si el animal circulaba. En general, si el animal es dom\u00e9stico el propietario no es responsable. Preguntado M\u0101lik por la balconada de una casa que se hab\u00eda ca\u00eddo matando a un transe\u00fante, respondi\u00f3 que no se puede considerar responsable a quien la hab\u00eda hecho construir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reflexiones finales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de un trazado irregular de calles que caracterizar\u00eda a la ciudad isl\u00e1mica por serlo ha sido abandonada por haberse demostrado que en ciudades fundadas por musulmanes hay una planificaci\u00f3n con regularidad de trazado y porque el aspecto laber\u00edntico lo produce en realidad una evoluci\u00f3n hist\u00f3rica. \u00bfCu\u00e1ndo se produce y por qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica pudo haber influido la herencia de la Tardo-Antig\u00fcedad, la inseguridad ciudadana o la acci\u00f3n de grupos familiares; seg\u00fan Bulliet, el abandono del tr\u00e1fico rodado ha de ser tomado en cuenta. Decisiva parece haber sido la influencia del derecho isl\u00e1mico que permite apropiaciones de la calle que poco a poco le van confiriendo un trazado irregular. A pesar de reticencias iniciales, los juristas malik\u00edes dieron muestra de una gran tolerancia cuando el suelo acaparado estaba construido desde hac\u00eda tiempo, cuando la persona afectada no hab\u00eda protestado y sobre todo cuando la construcci\u00f3n invasiva no afectaba al tr\u00e1fico. Para van Sta\u00ebvel, la obstrucci\u00f3n de una v\u00eda y su transformaci\u00f3n en callej\u00f3n se produce por evoluci\u00f3n y es circunstancial, no estructural. Mazzoli-Guintard nos recuerda adem\u00e1s que la impresi\u00f3n de desorden es err\u00f3nea: hay una jerarquizaci\u00f3n entre las calles que responde a las necesidades de la vida econ\u00f3mica y social. As\u00ed, en Murcia hab\u00eda cuatro categor\u00edas de calles: las v\u00edas de comunicaci\u00f3n principales, escasas en n\u00famero, que ponen en relaci\u00f3n el centro de la ciudad con las puertas; luego, las calles que salen de estas v\u00edas principales para articular en torno a ellas los sectores de la ciudad, las calles principales de los barrios; en tercer lugar, calles p\u00fablicas secundarias que completan la red de las calles de un barrio; en cuarto lugar, los callejones que representan las \u00faltimas ramificaciones del sistema y que dan acceso a las viviendas. Frente a la interpretaci\u00f3n tradicional de una ciudad que se transformaba de manera an\u00e1rquica por la iniciativa individual, de las obras jur\u00eddicas se deduce una ciudad gestionada por sus ciudadanos para su beneficio com\u00fan, recurriendo al aparato judicial para regular los abusos de los vecinos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-css-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta panor\u00e1mica \u2014que est\u00e1 basada en los estudios citados en la Bibliograf\u00eda, donde se encuentran las referencias de los ejemplos dados\u2014 se present\u00f3 en 2017 en el VIII Taller Toletum <em>\u00bfConectando ciudades? V\u00edas de comunicaci\u00f3n en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/em>, Universidad de Hamburgo. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.toletum-network.com\/es\/2017\/10\/toletum-viii-staedte-verbinden-kommunikationswege-auf-der-iberischen-halbinsel\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.toletum-network.com\/es\/2017\/10\/toletum-viii-staedte-verbinden-kommunikationswege-auf-der-iberischen-halbinsel\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(1)<\/span><\/strong> Cf. la anchura de 5 y 6 metros de las v\u00edas de M\u00e9rida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(2)<\/span><\/strong> En 1845 la anchura de una calle en El Cairo se determin\u00f3 midiendo la anchura de dos camellos cargados con fardos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><span class=\"has-inline-color has-bright-blue-color\">(3)<\/span><\/strong> Mazzoli-Guintard ha se\u00f1alado que la frecuencia de litigios a los que daba lugar la apertura de puertas en las calles se refleja en el hecho de que al-Yaziri en su formulario notarial incluye un acta para denunciar el perjuicio causado por la apertura de una puerta.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Aci\u00e9n Almansa, Manuel, \u00abEl origen de la ciudad en al-\u00c1ndalus\u00bb, <em>Al-Andalus, pa\u00eds de ciudades. Actas del Congreso celebrado en Oropesa (Toledo), del 12 al 14 de marzo de 2005<\/em>, Toledo, Diputaci\u00f3n Provincial, 2008, 15-22.<\/li>\n\n\n\n<li>Alba Calzado, Miguel, <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/bib\/portal\/simulacraromae\/emerita\/plarq\/20.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cCaracter\u00edsticas del viario urbano de Emerita Augusta entre los siglos I y VIII\u201d<\/a>, Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2007.<\/li>\n\n\n\n<li>Brunschvig, Robert, \u00abUrbanisme m\u00e9di\u00e9val et droit musulman\u00bb, <em>Revue des \u00c9tudes Islamiques<\/em> 15 (1947), 122-155.<\/li>\n\n\n\n<li>Ca\u00f1izar Palacios Jos\u00e9 Luis, <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/1706894.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cConsideraciones sobre aspectos jur\u00eddico-legislativos en relaci\u00f3n con las v\u00edas p\u00fablicas de Hispania durante la Antig\u00fcedad Tard\u00eda\u00bb<\/a>, <em>Hispania antiqua<\/em> 29 (2005), 225-236.<\/li>\n\n\n\n<li>Carballeira Debasa, Ana Mar\u00eda, \u201c<a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/bitstream\/10261\/81696\/1\/Carballeira_La%20ciudad%20en%20al%20Andalus.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La ciudad en al-Andalus: Estructura y funciones del espacio urbano<\/a>\u201d, <em>El mundo urbano en la Espa\u00f1a cristiana y musulmana medieval<\/em>, Oviedo, Universidad, 2013, 75-92.<\/li>\n\n\n\n<li>Cressier, Patrice, Maribel Fierro y Jean-Pierre van Sta\u00ebvel (eds.), <em>L\u2019urbanisme \u00e0 l\u2019Occident m\u00e9di\u00e9val au Moyen Age: aspects juridiques,<\/em> Madrid: Casa de Vel\u00e1zquez \/ CSIC, 2000.<\/li>\n\n\n\n<li>Epalza, Mikel de, \u201c<a href=\"https:\/\/core.ac.uk\/download\/pdf\/78636349.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Espacios y sus funciones en la ciudad \u00e1rabe<\/a>\u201d, <em>Simposio Internacional sobre la Ciudad Isl\u00e1mica<\/em>, Zaragoza, Instituci\u00f3n Fernando el Cat\u00f3lico, 1991, 9-30.<\/li>\n\n\n\n<li>Guti\u00e9rrez Lloret, Sonia, \u201c<a href=\"http:\/\/rua.ua.es\/dspace\/bitstream\/10045\/18902\/1\/De%20la%20civitas%20a%20la%20medina.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">De la <em>civitas<\/em> a la <em>madina<\/em>: destrucci\u00f3n y formaci\u00f3n de la ciudad en el sureste de Al-Andalus. El debate arqueol\u00f3gico<\/a>\u201d, <em>Actas del IV Congreso de Arqueolog\u00eda Medieval Espa\u00f1ola. Sociedades en transici\u00f3n. Tomo I: Ponencias (Alicante, 4-9 octubre de 1993)<\/em>, Alicante, Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Arqueolog\u00eda Medieval-Diputaci\u00f3n Provincial de Alicante, 1993, 13-35.<\/li>\n\n\n\n<li>Hentati, Nejmeddine, \u00abLa rue dans la ville de l\u2019Occident musulman m\u00e9di\u00e9val d\u2019apr\u00e9s les sources juridiques malikites\u00bb, <em>Arabica. Journal of Arabic and Islamic Studies<\/em> 50 (2003), 273-305.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, \u201c<a href=\"https:\/\/rodin.uca.es\/xmlui\/bitstream\/handle\/10498\/17319\/23_55.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00c9vacuation des eaux us\u00e9es dans la ville de l\u2019occident musulman m\u00e9di\u00e9val d\u2019apr\u00e8s les sources malikites<\/a>\u201d, <em>Al-Andalus Magreb<\/em> 21 (2014), 23-55.<\/li>\n\n\n\n<li>Malpica Cuello, Antonio y Garc\u00eda Porras, Alberto (eds.), <em>Las ciudades nazar\u00edes. Nuevas aportaciones desde la arqueolog\u00eda<\/em>, Granada, Alhulia, 2011.<\/li>\n\n\n\n<li>Mar\u00edn, Manuela, \u201cTudela en \u00e9poca isl\u00e1mica: a prop\u00f3sito de la obra de Ibn al-Imam\u201d, <em>El patrimonio hist\u00f3rico y medioambiental de Tudela<\/em>, Tudela, 2001, 23-31.<\/li>\n\n\n\n<li>Mart\u00ednez Enamorado, Virgilio y Torremocha Silva, Antonio (coords.), <em>Actas. 11 Congreso Internacional La ciudad en al-Andalus y el Magreb [Algeciras], <\/em>Granada: Fundaci\u00f3n El LegadoAndalus\u00ed, 2002.<\/li>\n\n\n\n<li>Mateos Cruz, Pedro\u00a0 y Miguel Alba Calzado, \u00abDe <em>Emerita Augusta <\/em>a Marida\u00bb, en L. Caballero Zoreda y P. Mateas Cruz (eds.), <em>Visigodos y omeyas. Un<\/em> <em>debate entre la Antig\u00fcedad Tard\u00eda <\/em>y <em>la Alta Edad <\/em>Media (M\u00e9rida, <em>abril <\/em>de 1999), Madrid, 2000, 143-168.<\/li>\n\n\n\n<li>Mazzoli-Guintard, Christine, <em>Ciudades de al-Andalus. Espa\u00f1a y Portugal en la \u00e9poca musulmana (s. VII-X V)<\/em>, Granada, Editorial al-Andalus y el Mediterr\u00e1neo, 2000.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, <em>Vivre \u00e0 Cordoue au Moyen Age. Solidarit\u00e9s citadines en terre d\u2019Islam aux X-XI si\u00e9cles<\/em>. Rennes: Presses Universitaires de Rennes, 2003.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, \u00a0\u201cQue nul n\u2019empi\u00e8te sur la rue qui appartient \u00e0 tous: \u00e0 propos d\u2019une tentative d\u2019accaparement de la voie publique \u00e0 Cordoue au d\u00e9but du Xe si\u00e8cle\u201d, <em>Estudios sobre patrimonio, cultura y ciencia medievales<\/em> IX-X\u00a0 (2007-2008), 165-183.<\/li>\n\n\n\n<li>Murillo Redondo, J. F., M. T. Casal Garc\u00eda y E. Castro del R\u00edo, \u00abMadinat Qurtuba. Aproximaci\u00f3n al proceso de formaci\u00f3n de la ciudad emiral y califal a partir de la informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica\u00bb, <em>Cuadernos de Madinat al-Zahra<\/em> 5 (2004), 261-262.<\/li>\n\n\n\n<li>Navarro Palaz\u00f3n, Julio y Jim\u00e9nez Castillo, Pedro, <em>Las ciudades de Alandal\u00fas. Nuevas perspectivas<\/em>, CSIC-UZA-Cortes de Arag\u00f3n \u2013 Instituto de Estudios Isl\u00e1micos y de Oriente Pr\u00f3ximo (IEIOP), 2007.<\/li>\n\n\n\n<li>Passini, Jean (coord.), <em>La ciudad medieval: de la casa al tejido urbano: actas del primer Curso de Historia y Urbanismo Medieval,<\/em> Cuenca, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2001.<\/li>\n\n\n\n<li>R\u00e8klayt\u00e9, Ieva, Vivir en una ciudad de Al-\u00c1ndalus. Hidr\u00e1ulica, saneamiento y condiciones de vida, Zaragoza, Universidad, 2012.<\/li>\n\n\n\n<li>Torres Balb\u00e1s, Leopoldo. <a href=\"http:\/\/oa.upm.es\/34246\/1\/1947_adarves_opt.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cLos adarves de las ciudades hispanomusulmanas\u201d<\/a>, <em>Al-Andalus<\/em> XII, 1 (1947), 164-193.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, <em>Ciudades hispanomusulmanas<\/em>, 2 vols., Madrid, 1985.<\/li>\n\n\n\n<li>van Sta\u00ebvel, Jean-Pierre, \u00abCasa, calle y vecindad en la documentaci\u00f3n jur\u00eddica\u00bb, en Navarro Palaz\u00f3n, Julio (ed.), <em>Casas y palacios de al-Andalus. Siglos XII Y XII<\/em>, Granada, Fundaci\u00f3n El Legado Andalus\u00ed, 1995, 53-61.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, <em>Droit malikite et habitat \u00e0 Tunis au XIV si\u00e8cle. Conflits de voisinage et normes juridiques d\u2019apr\u00e8s le texte du ma\u00eetre-ma\u00e7on Ibn al-Rami<\/em>, El Cairo: Institut Fran\u00e7ais d\u2019Arch\u00e9ologie Orientale, 2008.<\/li>\n\n\n\n<li>Yanagihashi, Hiroyuki, <em>A history of the early Islamic law of property: reconstructing the legal development, 7th-9th centuries<\/em>, Leiden: Brill, 2004.<\/li>\n\n\n\n<li>Zozaya, Juan, \u201c<a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/10809240\/Zozaya_Juan_1992_Urbanismo_andalus%C3%AD_._Cidades_e_Historia._Funda%C3%A7ao_Galouste_Gulbenkian_Lisboa_p._143_-_156_20_figs\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Urbanismo andalusi<\/a>\u201d, <em>Cidades e Hist\u00f3ria, Actas del Congreso 1987<\/em>, Lisboa, Funda\u00e7ao Calouste Gubenkian, 1992, 143-156.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maribel Fierro y Luis Molina<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":1829,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[212,194,211,203],"coauthors":[200,202],"class_list":{"0":"post-1800","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura-material","8":"tag-ciudades","9":"tag-derecho-islamico","10":"tag-urbanismo","11":"tag-vias-de-comunicacion","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/callejon-alcuza-sayalonga-malaga.jpg?fit=800%2C533&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1800"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1800\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5092,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1800\/revisions\/5092"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1800"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=1800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}