{"id":1793,"date":"2020-03-19T14:54:12","date_gmt":"2020-03-19T14:54:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1793"},"modified":"2024-10-24T19:18:53","modified_gmt":"2024-10-24T17:18:53","slug":"las-calles-de-al-andalus-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1793","title":{"rendered":"Las calles de al-Andalus (primera parte)"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">En ausencia de tr\u00e1fico rodado, las calles estrechas y tortuosas de las ciudades musulmanas tienen muchas cosas a su favor: proporcionan sombra, aminoran el viento, permiten una densidad mayor de habitabilidad y que una ciudad grande sea accesible a los peatones, facilitan las relaciones sociales y son f\u00e1cilmente defendibles<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=196\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Maribel Fierro<\/a> y <a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=233\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Luis Molina<\/a><br>CCHS y EEA (CSIC)<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"358\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/plano-toledo-ciudad-1926-1024x367.jpg?resize=1000%2C358\" alt=\"\" class=\"wp-image-1814\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/plano-toledo-ciudad-1926.jpg?resize=1024%2C367&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/plano-toledo-ciudad-1926.jpg?resize=300%2C108&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/plano-toledo-ciudad-1926.jpg?resize=768%2C276&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/plano-toledo-ciudad-1926.jpg?w=1076&amp;ssl=1 1076w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Secci\u00f3n del plano de la ciudad de Toledo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=5035\">English version<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las v\u00edas dentro de las ciudades<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el urbanismo de al-Andalus no s\u00f3lo hubo una acci\u00f3n directa del Islam sobre el mundo tardo-antiguo y cristiano sino tambi\u00e9n una acci\u00f3n inversa con la conquista cristiana. Muchas ciudades andalus\u00edes sufrieron profundas modificaciones tras la conquista cristiana (por ejemplo, ensanche de las calles y supresi\u00f3n de adarves), por lo que es muy dif\u00edcil reconstruir su topograf\u00eda anterior sobre todo si no se ha podido excavar en las mejores condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El urbanismo de las ciudades isl\u00e1micas del \u00e1rea mediterr\u00e1nea no s\u00f3lo se vio afectado por las creencias y la cultura de la nueva religi\u00f3n, sino tambi\u00e9n por el complejo proceso de evoluci\u00f3n urbana del mundo tardo-antiguo. Frente a quienes tienden ver una cierta continuidad entre ese mundo tardo-antiguo y los primeros siglos isl\u00e1micos, Manuel Aci\u00e9n considera que las ciudades andalus\u00edes que se configuran hist\u00f3ricamente entre los siglos IX y XI, no tienen nada que ver con sus antecesoras, aunque est\u00e9n en el mismo espacio f\u00edsico, y que de hecho se pueden considerar todas ellas como de nueva fundaci\u00f3n, porque la ciudad isl\u00e1mica exige la desaparici\u00f3n de la ciudad antigua, lo cual quedar\u00eda confirmado por el registro arqueol\u00f3gico. Naturalmente, Aci\u00e9n no niega la pervivencia de hechos f\u00edsicos \u2014como restos de edificios, trazas, viarios o parcelarios\u2014 y no s\u00f3lo f\u00edsicos, ya que un elemento tan vinculado a la ciudad como son los obispos tambi\u00e9n va a pervivir bajo gobierno musulm\u00e1n. Pero todos ellos terminar\u00e1n por desaparecer, al igual que la ciudad antigua, en cuanto a su funci\u00f3n. Es posible, pues, conocer o restituir en la actualidad los parcelarios y viarios de la ciudad antigua que pueden haberse conservado (como en el caso de M\u00e9rida), pero ello no implica que sus funciones fuesen las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparte de reutilizar ciudades preexistentes, los musulmanes fundaron nuevas urbes por necesidades militares, administrativas, socio-econ\u00f3micas o como expresi\u00f3n material del poder de los gobernantes. Al no hallarse condicionadas por un urbanismo previo, estas ciudades \u2014como Murcia, \u00dabeda, Badajoz y Palma de Mallorca, as\u00ed como las ciudades palatinas (Mad\u012bnat al-zahr\u0101\u2019 y Mad\u012bnat al-z\u0101hira), ciudades fronterizas (Talavera de la Reina, Medinaceli, Madrid) y ciudades portuarias (Almer\u00eda, Tarifa)\u2014 son especialmente relevantes para comprender mejor la relaci\u00f3n entre Islam y ciudad. En general, la intervenci\u00f3n de los gobernantes en la planificaci\u00f3n urbana se limitaba a la configuraci\u00f3n de su trazado que inclu\u00eda calles principales, mezquita, murallas y la alcazaba, donde resid\u00eda el poder; a veces, se ha podido detectar tambi\u00e9n la planificaci\u00f3n de la red de saneamiento. En Cercadilla (C\u00f3rdoba), se han excavado unos extensos arrabales en los que se han descubierto numerosas viviendas alineadas en calles rectas y amplias, orientadas de norte a sur, para facilitar la evacuaci\u00f3n de las aguas residuales que a ellas vert\u00edan las atarjeas de las casas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/f\/fb\/San_esteban.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vista del yacimiento del arrabal de San Esteban en Murcia. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Yacimiento_arqueol%C3%B3gico_de_San_Esteban#\/media\/Archivo:San_esteban.jpg\" target=\"_blank\">Wikipedia<\/a>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el poder pol\u00edtico no interven\u00eda de forma directa en la ordenaci\u00f3n del espacio, eran los vecinos quienes ejerc\u00edan el papel de agente ordenador, bien mediante mediaciones y arbitrajes a nivel de barrio o calle, bien mediante el recurso al derecho isl\u00e1mico (<em>fiqh<\/em>), que propiciaba el entendimiento y que no penalizaba la invasi\u00f3n del espacio p\u00fablico, siempre que no se causara un perjuicio grave al bien com\u00fan o no se produjera un da\u00f1o a otro. El espacio p\u00fablico era considerado como una copropiedad de la comunidad y su utilizaci\u00f3n estaba determinada por el uso as\u00ed como por el equilibrio entre la molestia causada a los usuarios y la p\u00e9rdida de beneficio de los vecinos.&nbsp; Podemos reconstruir estas realidades gracias a los textos legales isl\u00e1micos, siendo de especial inter\u00e9s los dict\u00e1menes jur\u00eddicos o fetuas que surgen fundamentalmente con ocasi\u00f3n de litigios provocados por apropiaci\u00f3n del espacio p\u00fablico o privado en calles o adarves, por problemas de saneamiento en relaci\u00f3n con la evacuaci\u00f3n de aguas pluviales o fecales o por falta de limpieza, entre otros motivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las ciudades isl\u00e1micas no se desarroll\u00f3 una maquinaria administrativa extensa con instituciones municipales comparables a las que se desarrollaron en el Occidente cristiano a partir del siglo XI. S\u00ed existi\u00f3 un armaz\u00f3n administrativa que iba desde la autoridad pol\u00edtica o sus representantes a los cargos de tipo jur\u00eddico tales como el cad\u00ed o juez, el <em>\u1e63\u0101\u1e25ib al-mad\u012bna <\/em>o zalmedina, el inspector del mercado o <em>\u1e63\u0101\u1e25ib al-s\u016bq<\/em>, tambi\u00e9n llamado <em>mu\u1e25tasib<\/em> (encargado de la moralidad p\u00fablica y en general de lo que hace posible la vida en com\u00fan). Hab\u00eda un margen amplio para la iniciativa de los habitantes de la ciudad actuando \u2014individualmente o como grupo\u2014 en pro de un bien com\u00fan, en cuya creaci\u00f3n y mantenimiento toman parte, sobre todo a nivel de barrio. El barrio generalmente se estructuraba alrededor de su mezquita, espacio de sociabilidad comunitaria y lugar de encuentro donde se discut\u00edan asuntos que afectaban a los vecinos. Las relaciones entre vecinos, surgidas de la densidad del tejido urbano, se gobiernan por reglas t\u00e1citas que tienden al m\u00ednimo perjuicio y al respeto dentro de la vida en com\u00fan, siendo esto lo que permite el funcionamiento de la ciudad. Cuando no se respetan las reglas y se produce una ruptura del consenso vecinal, interviene el <em>mu\u1e25tasib<\/em> e incluso el cad\u00ed para restablecer el orden urbano y asegurar el buen funcionamiento del sistema. Los casos m\u00e1s frecuentes en los que se produc\u00edan conflictos eran los relacionados con la invasi\u00f3n de lo privado en el espacio p\u00fablico. Antes de ver algunos de esos casos, es necesario tratar del supuesto \u2018desorden urbano\u2019 del mundo isl\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El supuesto \u2018desorden urbano\u2019 del mundo isl\u00e1mico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la literatura sobre la ciudad isl\u00e1mica se insiste en un supuesto \u2018desorden urbano\u2019 que tendr\u00eda su expresi\u00f3n en la planta laber\u00edntica de sus calles y en la influencia del Islam en ese desorden as\u00ed como en su inmutabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Bulliet, sin embargo, las calles estrechas, la invasi\u00f3n de las edificaciones sobre las v\u00edas p\u00fablicas, y en general el aspecto laber\u00edntico de las ciudades isl\u00e1micas \u2014rasgos todos ellos descritos a menudo como algo negativo frente a lo positivo conformado por la ciudad romana con su planta rectil\u00ednea\u2014 han de ser atribuidos no tanto al derecho isl\u00e1mico o a la ausencia de instituciones municipales,&nbsp; sino al hecho de que formaban parte de sociedades sin tr\u00e1fico rodado. Bulliet pone de relieve que las calles estrechas y tortuosas tienen muchas cosas a su favor: siguen la disposici\u00f3n del suelo, en pa\u00edses calurosos proporcionan sombra, aminoran el viento, permiten una densidad mayor de habitabilidad lo que a su vez hace que una ciudad grande sea accesible a los peatones, facilitan las relaciones sociales y son f\u00e1cilmente defendibles.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"658\" height=\"682\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/planta-laberintica.jpg?resize=658%2C682\" alt=\"\" class=\"wp-image-1812\" style=\"width:494px;height:512px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/planta-laberintica.jpg?w=658&amp;ssl=1 658w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/planta-laberintica.jpg?resize=289%2C300&amp;ssl=1 289w\" sizes=\"auto, (max-width: 658px) 100vw, 658px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La t\u00edpica planta laber\u00edntica<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Explica Bulliet que si hay tr\u00e1fico rodado, las calles deben ser llanas, sin escaleras o desniveles grandes y, si es posible, debe estar pavimentadas; adem\u00e1s hay que mantenerlas en ese estado para que la circulaci\u00f3n no se interrumpa. Tienen que tener la anchura adecuada para que, idealmente, puedan pasar dos veh\u00edculos al mismo tiempo; las esquinas no pueden ser demasiado agudas o estrechas para las maniobras; los callejones sin salida deben ser evitados. Que los edificios o los comerciantes con sus mercanc\u00edas ocupen la v\u00eda p\u00fablica debe ser evitado a toda costa. Y hay que contar con que los veh\u00edculos son ruidosos y peligrosos (recordemos el accidente del hijo de Ibn Wa\u1e0d\u1e0d\u0101\u1e25).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que fueron desapareciendo los veh\u00edculos, las ciudades de Oriente Medio y el Norte de \u00c1frica gradualmente desarrollaron tipos y disposiciones de calles que se adaptaban mejor a las necesidades humanas. Una vez que s\u00f3lo hab\u00eda que atender a peatones y animales de carga,&nbsp; la calle pod\u00eda transformarse en un mercado abierto o en un callej\u00f3n sin salida que daba acceso a los que resid\u00edan en las casas all\u00ed situadas. Dada la ausencia de una sanci\u00f3n ideol\u00f3gica respecto a anchuras constantes y vueltas en \u00e1ngulo recto, con poca legislaci\u00f3n &#8211; sigue diciendo Bulliet &#8211; se pod\u00edan mantener calles viables. Pero esto no quiere decir que hubiese una sanci\u00f3n ideol\u00f3gica para el desorden, ya que \u2014tal y como ha puesto de relieve Aci\u00e9n\u2014 en las ciudades de nueva fundaci\u00f3n se daba una planificaci\u00f3n espec\u00edfica a pesar de que, al no haber transporte rodado, la necesidad de esa planificaci\u00f3n era escasa. La llegada del Islam adem\u00e1s no destruy\u00f3 los viarios previos de ciudades como Antioqu\u00eda y Herat en las que todav\u00eda se preservan largas v\u00edas derechas que se remontan a la \u00e9poca pre-isl\u00e1mica. Pero el Islam \u2014surgido en una regi\u00f3n donde no se usaba la rueda\u2014 prosper\u00f3 en un mundo, el tardo-antiguo, en el que el uso de la rueda estaba en retroceso y por ello no incorpor\u00f3 una postura ideol\u00f3gica favorable al tr\u00e1fico vehicular. La evoluci\u00f3n de un dise\u00f1o geom\u00e9trico a otro org\u00e1nico tuvo lugar de forma natural en esas sociedades. Cuando el Islam se expandi\u00f3 por el Yemen, Indonesia o la India, donde el transporte se hac\u00eda de otra manera, se encuentran otras plantas de ciudades.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las calles y el derecho isl\u00e1mico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si seguimos a Bulliet en dar prevalencia al factor de la desaparici\u00f3n del tr\u00e1fico rodado, entonces el derecho isl\u00e1mico no habr\u00eda hecho otra cosa que adaptarse a ese contexto m\u00e1s que determinarlo. Predomina, sin embargo, la visi\u00f3n de que fue el derecho isl\u00e1mico el que determin\u00f3 el viario de la ciudad isl\u00e1mica. Para Robert Brunschvig, autor de un estudio fundacional sobre la relaci\u00f3n entre derecho y el urbanismo en el Islam publicado en 1947, no s\u00f3lo la ciudad est\u00e1 regida por la ley isl\u00e1mica, sino que dicha ley marca su evoluci\u00f3n. Una evoluci\u00f3n estrechamente vinculada al derecho de <em>fin\u0101\u2019, <\/em>es decir, el derecho que tiene el propietario o habitante de una casa al uso de un espacio alrededor de la misma<em> <\/em>tanto a lo ancho como a lo alto (es un derecho de usufructo, ya que esos espacios \u2014los <em>afniya\u2014 <\/em>pertenecen al conjunto de los musulmanes como es tambi\u00e9n el caso de los bienes habices). El <em>fin\u0101\u02be<\/em> (o <em>\u1e25ar\u012bm<\/em>) mide aproximadamente 1-1.5 metros de ancho y va alrededor de todos los muros exteriores de un edificio y tambi\u00e9n se extiende verticalmente a lo largo de esos muros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el jurista granadino \u02bdAbd al-Malik ibn \u1e24ab\u012bb (m. 853), los due\u00f1os de las casas tienen el uso (<em>intif\u0101\u2019<\/em>) de sus <em>afniya<\/em> en tres circunstancias: para tener reuniones (<em>ma\u0177\u0101lis<\/em>), para servirse de ellos como establos donde dejar a sus bestias de monta y carga, y para instalar banquetas; adem\u00e1s pueden usarlas los vendedores ambulantes, pero el <em>fina\u2019<\/em> no puede ser ocupado por una construcci\u00f3n o rodeado por algo que lo encierre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el segundo califa ortodoxo \u02bdUmar, el propietario puede disponer del <em>fin\u0101\u2019<\/em> de su casa, lo cual para algunos significa que puede apropiarse de \u00e9l, por ejemplo, mediante una construcci\u00f3n, construcci\u00f3n que depender\u00e1 en su tama\u00f1o del ancho de la fachada de cada vecino. Pero el fundador de la escuela malik\u00ed \u2014Malik ibn Anas (m. 795)\u2014 habr\u00eda dicho que no le gustaba que se hiciesen construcciones, aunque no las prohibi\u00f3. Uno de sus disc\u00edpulos s\u00ed lo hizo, diciendo que cualquier construcci\u00f3n en la v\u00eda p\u00fablica est\u00e1 prohibida incluso si la calle es tan ancha como el desierto. Posteriormente prevalece la idea de que se pueden hacer construcciones siempre que se deje espacio suficiente para los transe\u00fantes, tanto los que van a pie como los montados. El propietario o inquilino de un edificio tiene el derecho de usar el <em>fin\u0101\u02be<\/em> para fines temporales, siempre y cuando no entorpezca el tr\u00e1fico de la calle. Es adem\u00e1s responsable de mantener su parte del <em>fin\u0101\u02be<\/em> limpia y libre de todo tipo de obstrucciones y de acumulaci\u00f3n de agua o nieve. El <em>fin\u0101\u02be<\/em> vertical permite proyecciones hacia fuera de los pisos superiores en forma de balcones y pasadizos, justific\u00e1ndose porque lo que se utiliza es un espacio &#8216;muerto&#8217; que no da\u00f1a el tr\u00e1fico en la parte de abajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos visto que se establece una conexi\u00f3n entre lo que se puede hacer con el <em>fin\u0101\u2019<\/em> de uno y las molestias que ese uso puede causar a terceros. Un alfaqu\u00ed qayrawan\u00ed del siglo XI lo expres\u00f3 as\u00ed: si lo que se construye no hace da\u00f1o a nadie est\u00e1 permitido; si perjudica a alguien, est\u00e1 prohibido. Al-M\u0101zar\u012b (m. 1141), por su parte, se reg\u00eda por&nbsp; el dicho \u2018de dos males el menor\u2019. Detr\u00e1s de esas posturas est\u00e1n el principio general de <em>l\u0101 \u1e0darar<\/em> <em>wa-l\u0101 \u1e0dir\u0101r <\/em>(\u00abno se debe causar da\u00f1o ni perjuicio\u00bb): todo perjuicio debe ser suprimido siempre que ello no cree un perjuicio mayor que el primero (<em>\u1e0dir\u0101r<\/em> es perjuicio desproporcionado o ejercicio malintencionado por alguien de su derecho). La preeminencia absoluta acordada al derecho de uso a su vez implica que la <em>\u1e25i\u0177\u0101za <\/em>(posesi\u00f3n a largo plazo) se convierte en derecho de propiedad privada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta orientaci\u00f3n jur\u00eddica tenemos evidencia muy temprana en al-Andalus, en concreto, gracias al tratado sobre construcciones y v\u00edas urbanas compuesto por el jurista Ibn al-Im\u0101m de Tudela (m. 996). Las cuestiones legales relativas al viario se tratan sobre todo en los cap\u00edtulos sobre los da\u00f1os, es decir, junto con problemas de vecindad y perjuicio a los derechos de particulares \u2014\u00e1rboles, vigas, derecho de paso, molestias diversas\u2014. Como ya se\u00f1al\u00f3 Brunschvig, esto significa que las cuestiones del viario se ven m\u00e1s como problemas de la esfera privada que no del derecho p\u00fablico. Esta estrecha vinculaci\u00f3n de la materia con litigios y sentencias judiciales es recogida por Ibn Jald\u016bn (m. 1406) quien indica que el derecho de paso es una de las causas de conflictos entre las gentes que les incita a iniciar procesos ante el juez.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-bright-blue-color has-css-opacity has-bright-blue-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Nota:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta panor\u00e1mica \u2014que est\u00e1 basada en los estudios citados en la Bibliograf\u00eda, donde se encuentran las referencias de los ejemplos dados\u2014 se present\u00f3 en 2017 en el VIII Taller Toletum <em>\u00bfConectando ciudades? V\u00edas de comunicaci\u00f3n en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/em>, Universidad de Hamburgo: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.toletum-network.com\/es\/2017\/10\/toletum-viii-staedte-verbinden-kommunikationswege-auf-der-iberischen-halbinsel\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.toletum-network.com\/es\/2017\/10\/toletum-viii-staedte-verbinden-kommunikationswege-auf-der-iberischen-halbinsel\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Aci\u00e9n Almansa, Manuel, \u00abEl origen de la ciudad en al-\u00c1ndalus\u00bb, <em>Al-Andalus, pa\u00eds de ciudades. Actas del Congreso celebrado en Oropesa (Toledo), del 12 al 14 de marzo de 2005<\/em>, Toledo, Diputaci\u00f3n Provincial, 2008, 15-22.<\/li>\n\n\n\n<li>Alba Calzado, Miguel, <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/bib\/portal\/simulacraromae\/emerita\/plarq\/20.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cCaracter\u00edsticas del viario urbano de Emerita Augusta entre los siglos I y VIII\u201d<\/a>, Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2007.Brunschvig, Robert, \u00abUrbanisme m\u00e9di\u00e9val et droit musulman\u00bb, <em>Revue des \u00c9tudes Islamiques<\/em> 15 (1947), 122-155.<\/li>\n\n\n\n<li>Ca\u00f1izar Palacios Jos\u00e9 Luis, <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/1706894.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cConsideraciones sobre aspectos jur\u00eddico-legislativos en relaci\u00f3n con las v\u00edas p\u00fablicas de Hispania durante la Antig\u00fcedad Tard\u00eda<\/a>\u00ab, <em>Hispania antiqua<\/em> 29 (2005), 225-236.<\/li>\n\n\n\n<li>Carballeira Debasa, Ana Mar\u00eda, \u201c<a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/bitstream\/10261\/81696\/1\/Carballeira_La%20ciudad%20en%20al%20Andalus.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La ciudad en al-Andalus: Estructura y funciones del espacio urbano<\/a>\u201d, <em>El mundo urbano en la Espa\u00f1a cristiana y musulmana medieval<\/em>, Oviedo, Universidad, 2013, 75-92.<\/li>\n\n\n\n<li>Cressier, Patrice, Maribel Fierro y Jean-Pierre van Sta\u00ebvel (eds.), <em>L\u2019urbanisme \u00e0 l\u2019Occident m\u00e9di\u00e9val au Moyen Age: aspects juridiques,<\/em> Madrid: Casa de Vel\u00e1zquez \/ CSIC, 2000.<\/li>\n\n\n\n<li>Epalza, Mikel de, \u201c<a href=\"https:\/\/core.ac.uk\/download\/pdf\/78636349.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Espacios y sus funciones en la ciudad \u00e1rabe<\/a>\u201d, <em>Simposio Internacional sobre la Ciudad Isl\u00e1mica<\/em>, Zaragoza, Instituci\u00f3n Fernando el Cat\u00f3lico, 1991, 9-30.<\/li>\n\n\n\n<li>Guti\u00e9rrez Lloret, Sonia, \u201c<a href=\"http:\/\/rua.ua.es\/dspace\/bitstream\/10045\/18902\/1\/De%20la%20civitas%20a%20la%20medina.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">De la <em>civitas<\/em> a la <em>madina<\/em>: destrucci\u00f3n y formaci\u00f3n de la ciudad en el sureste de Al-Andalus. El debate arqueol\u00f3gico<\/a>\u201d, <em>Actas del IV Congreso de Arqueolog\u00eda Medieval Espa\u00f1ola. Sociedades en transici\u00f3n. Tomo I: Ponencias (Alicante, 4-9 octubre de 1993)<\/em>, Alicante, Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Arqueolog\u00eda Medieval-Diputaci\u00f3n Provincial de Alicante, 1993, 13-35.<\/li>\n\n\n\n<li>Hentati, Nejmeddine, \u00abLa rue dans la ville de l\u2019Occident musulman m\u00e9di\u00e9val d\u2019apr\u00e9s les sources juridiques malikites\u00bb, <em>Arabica. Journal of Arabic and Islamic Studies<\/em> 50 (2003), 273-305.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, \u201c<a href=\"https:\/\/rodin.uca.es\/xmlui\/bitstream\/handle\/10498\/17319\/23_55.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00c9vacuation des eaux us\u00e9es dans la ville de l\u2019occident musulman m\u00e9di\u00e9val d\u2019apr\u00e8s les sources malikites<\/a>\u201d, <em>Al-Andalus Magreb<\/em> 21 (2014), 23-55.<\/li>\n\n\n\n<li>Malpica Cuello, Antonio y Garc\u00eda Porras, Alberto (eds.), <em>Las ciudades nazar\u00edes. Nuevas aportaciones desde la arqueolog\u00eda<\/em>, Granada, Alhulia, 2011.<\/li>\n\n\n\n<li>Mar\u00edn, Manuela, \u201cTudela en \u00e9poca isl\u00e1mica: a prop\u00f3sito de la obra de Ibn al-Imam\u201d, <em>El patrimonio hist\u00f3rico y medioambiental de Tudela<\/em>, Tudela, 2001, 23-31.<\/li>\n\n\n\n<li>Mart\u00ednez Enamorado, Virgilio y Torremocha Silva, Antonio (coords.), <em>Actas. 11 Congreso Internacional La ciudad en al-Andalus y el Magreb [Algeciras], <\/em>Granada: Fundaci\u00f3n El Legado Andalus\u00ed, 2002.<\/li>\n\n\n\n<li>Mateos Cruz, Pedro\u00a0 y Miguel Alba Calzado, \u00abDe <em>Emerita Augusta <\/em>a Marida\u00bb, en L. Caballero Zoreda y P. Mateas Cruz (eds.), <em>Visigodos y omeyas. Undebate entre la Antig\u00fcedad Tard\u00eda <\/em>y <em>la Alta Edad <\/em>Media (M\u00e9rida, <em>abril <\/em>de 1999), Madrid, 2000, 143-168.<\/li>\n\n\n\n<li>Mazzoli-Guintard, Christine, <em>Ciudades de al-Andalus. Espa\u00f1a y Portugal en la \u00e9poca musulmana (s. VII-X V)<\/em>, Granada, Editorial al-Andalus y el Mediterr\u00e1neo, 2000.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, <em>Vivre \u00e0 Cordoue au Moyen Age. Solidarit\u00e9s citadines en terre d\u2019Islam aux X-XI si\u00e9cles<\/em>. Rennes: Presses Universitaires de Rennes, 2003.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, \u00a0\u201cQue nul n\u2019empi\u00e8te sur la rue qui appartient \u00e0 tous: \u00e0 propos d\u2019une tentative d\u2019accaparement de la voie publique \u00e0 Cordoue au d\u00e9but du Xe si\u00e8cle\u201d, <em>Estudios sobre patrimonio, cultura y ciencia medievales<\/em> IX-X\u00a0 (2007-2008), 165-183.<\/li>\n\n\n\n<li>Murillo Redondo, J. F., M. T. Casal Garc\u00eda y E. Castro del R\u00edo, \u00abMadinat Qurtuba. Aproximaci\u00f3n al proceso de formaci\u00f3n de la ciudad emiral y califal a partir de la informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica\u00bb, <em>Cuadernos de Madinat al-Zahra<\/em> 5 (2004), 261-262.<\/li>\n\n\n\n<li>Navarro Palaz\u00f3n, Julio y Jim\u00e9nez Castillo, Pedro, <em>Las ciudades de Alandal\u00fas. Nuevas perspectivas<\/em>, CSIC-UZA-Cortes de Arag\u00f3n \u2013 Instituto de Estudios Isl\u00e1micos y de Oriente Pr\u00f3ximo (IEIOP), 2007.<\/li>\n\n\n\n<li>Passini, Jean (coord.), <em>La ciudad medieval: de la casa al tejido urbano: actas del primer Curso de Historia y Urbanismo Medieval,<\/em> Cuenca, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2001.<\/li>\n\n\n\n<li>R\u00e8klayt\u00e9, Ieva, <em>Vivir en una ciudad de Al-\u00c1ndalus. Hidr\u00e1ulica, saneamiento y condiciones de vida<\/em>, Zaragoza, Universidad, 2012.<\/li>\n\n\n\n<li>Torres Balb\u00e1s, Leopoldo, <a href=\"http:\/\/oa.upm.es\/34246\/1\/1947_adarves_opt.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cLos adarves de las ciudades hispanomusulmanas\u201d<\/a>, <em>Al-Andalus<\/em> XII, 1 (1947), 164-193.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, <em>Ciudades hispanomusulmanas<\/em>, 2 vols., Madrid, 1985.<\/li>\n\n\n\n<li>van Sta\u00ebvel, Jean-Pierre, \u00abCasa, calle y vecindad en la documentaci\u00f3n jur\u00eddica\u00bb, en Navarro Palaz\u00f3n, Julio (ed.), <em>Casas y palacios de al-Andalus. Siglos XII Y XII<\/em>, Granada, Fundaci\u00f3n El Legado Andalus\u00ed, 1995, 53-61.<\/li>\n\n\n\n<li>\u2014, <em>Droit malikite et habitat \u00e0 Tunis au XIV si\u00e8cle. Conflits de voisinage et normes juridiques d\u2019apr\u00e8s le texte du ma\u00eetre-ma\u00e7on Ibn al-Rami<\/em>, El Cairo: Institut Fran\u00e7ais d\u2019Arch\u00e9ologie Orientale, 2008.<\/li>\n\n\n\n<li>Yanagihashi, Hiroyuki, <em>A history of the early Islamic law of property: reconstructing the legal development, 7th-9th centuries<\/em>, Leiden: Brill, 2004.<\/li>\n\n\n\n<li>Zozaya, Juan, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/10809240\/Zozaya_Juan_1992_Urbanismo_andalus%C3%AD_._Cidades_e_Historia._Funda%C3%A7ao_Galouste_Gulbenkian_Lisboa_p._143_-_156_20_figs\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Urbanismo andalusi<\/a>\u00ab, <em>Cidades e Hist\u00f3ria, Actas del Congreso 1987<\/em>, Lisboa, Funda\u00e7ao Calouste Gubenkian, 1992, 143-156.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maribel Fierro y Luis Molina<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1814,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[212,211,203],"coauthors":[202,200],"class_list":{"0":"post-1793","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura-material","8":"tag-ciudades","9":"tag-urbanismo","10":"tag-vias-de-comunicacion","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/plano-toledo-ciudad-1926.jpg?fit=1076%2C386&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1793"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1793\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5041,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1793\/revisions\/5041"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1814"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1793"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=1793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}