{"id":1573,"date":"2019-12-10T18:42:16","date_gmt":"2019-12-10T18:42:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1573"},"modified":"2020-12-10T19:47:44","modified_gmt":"2020-12-10T18:47:44","slug":"el-sentido-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1573","title":{"rendered":"El sentido de la Historia"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Los historiadores siempre tratamos de encontrar coherencia y  racionalidad en lo que estudiamos, darle un sentido al pasado. \u00bfPero qu\u00e9 pasa si lo que tratamos de interpretar simplemente no  tiene sentido?<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=226\">Fernando Bravo L\u00f3pez<\/a><br>Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"289\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Cartas_de_Monsieur_de_Lachaulx_al_Emperador_6-1024x296.jpg?resize=1000%2C289\" alt=\"\" class=\"wp-image-1622\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Cartas_de_Monsieur_de_Lachaulx_al_Emperador_6.jpg?resize=1024%2C296&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Cartas_de_Monsieur_de_Lachaulx_al_Emperador_6.jpg?resize=300%2C87&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Cartas_de_Monsieur_de_Lachaulx_al_Emperador_6.jpg?resize=768%2C222&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Cartas_de_Monsieur_de_Lachaulx_al_Emperador_6.jpg?w=1125&amp;ssl=1 1125w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption>Fragmento de una carta cifrada de Charles de Poupet, consejero de Carlos V, 1522. <a href=\"http:\/\/bdh.bne.es\/bnesearch\/detalle\/bdh0000186675\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"BNE, ms. 20212\/39\/1-2 (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">BNE, ms. 20212\/39\/1-2<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguro que recuerdan la escena: Alvy Singer (Woody Allen) y Annie Hall (Diane Keaton) esperan en la cola del cine. Justo detr\u00e1s de ellos, un se\u00f1or ilustra en voz alta a su acompa\u00f1ante acerca de la opini\u00f3n que le merece la obra de Federico Fellini, Samuel Beckett y Marshall McLuhan. Alvy no puede m\u00e1s, est\u00e1 de los nervios: no soporta que alguien, en su misma oreja, difunda de esa manera sus opiniones: \u201cEste tipo va a hacer que me de un soponcio\u201d \u2014dice\u2014; \u201cpues no le escuches\u201d \u2014le responde Annie\u2014. El se\u00f1or sigue a lo suyo, y Alvy finalmente estalla: en un aparte, se dirige al espectador exponiendo su queja. El hombre, molesto, interviene: \u201cEstamos en un pa\u00eds libre, \u00bfno?\u201d; pero Alvy, nervioso, le suelta: \u201c\u00bfNo le da verg\u00fcenza pontificar as\u00ed?, \u00bfqu\u00e9 sabe usted sobre Marshall McLuhan? \u00a1Usted no sabe nada de Marshall McLuhan!\u201d. Pero resulta que el se\u00f1or es profesor en la Universidad de Columbia y cree que sus opiniones sobre esos temas \u201ctienen gran validez\u201d. Alvy, a pesar de todo, no se deja amedrentar y le responde: \u201c\u00bfCon que s\u00ed, eh? Pues qu\u00e9 bien, porque tengo al se\u00f1or McLuhan aqu\u00ed al lado\u201d. Y, efectivamente, por casualidad por all\u00ed estaba escondido el aludido, que deja de piedra al experto: \u201cUsted no sabe nada de mi obra. En su boca mis ideas suenan a falacias&#8230;\u201d. Alvy, satisfecho, se dirige de nuevo al espectador: \u201cAmigos m\u00edos, si la vida fuese as\u00ed&#8230;\u201d. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Annie Hall (3\/12) Movie CLIP - If Life Were Only Like This (1977) HD\" width=\"1000\" height=\"750\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/vTSmbMm7MDg?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption><em>Annie Hall<\/em> (1977)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que la vida muchas veces es as\u00ed. Seguramente no ocurre en las colas de los cines, pero los m\u00fasicos, los actores, los pintores, los directores de cine, los cient\u00edficos de todas las ramas del saber, y, en realidad, todo el que hace algo en su d\u00eda a d\u00eda, est\u00e1 acostumbrado a ver sus obras y sus actos analizados por los dem\u00e1s, interpretados con arreglo a su criterio. Y muchas veces los autores de tales obras consideran que han sido malinterpretados y se quejan, difunden sus propias r\u00e9plicas y se defienden. En ocasiones eso degenera en interminables pol\u00e9micas que muy pocas veces llevan a nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la escena de <em>Annie Hall<\/em> est\u00e1 impl\u00edcita la idea de que el autor de una obra es la \u00faltima autoridad sobre ella, y que es el \u00fanico capaz de determinar sin lugar a dudas cu\u00e1l era su sentido (o su sinsentido: v\u00e9ase la <strong>nota <\/strong>m\u00e1s abajo). Despu\u00e9s de todo, el autor la realiz\u00f3, por lo que sabr\u00e1 por qu\u00e9 lo hizo y qu\u00e9 quer\u00eda decir cuando expres\u00f3 lo que expres\u00f3 en ella. As\u00ed que es suficiente con preguntarle y llegaremos a la interpretaci\u00f3n correcta, y, de paso, pondremos en su sitio a alg\u00fan cr\u00edtico desorientado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPero qu\u00e9 pasa si ese autor muri\u00f3 hace a\u00f1os, cientos, miles de a\u00f1os? Los historiadores tenemos una ventaja en esto, claro. Ninguno de nosotros espera que Rodrigo Jim\u00e9nez de Rada, Averroes, Maim\u00f3nides o don Juan Manuel se levante de su tumba para protestar por lo que decimos de sus obras; as\u00ed que por ese lado estamos tranquilos. Sin embargo, est\u00e1 el resto de historiadores, fil\u00f3logos y fil\u00f3sofos, que pueden protestar y decirnos que estamos totalmente equivocados cuando interpretamos la obra de esos autores. Pero si, en abstracto, nos limitamos s\u00f3lo a juzgar la validez de nuestras opiniones frente a las suyas \u2014y no tenemos en cuenta las consecuencias profesionales o personales que puede conllevar el mantener interpretaciones contrarias a las hegem\u00f3nicas\u2014, \u00bfimporta demasiado lo que digan? Despu\u00e9s de todo, \u00bfno pueden estar tambi\u00e9n ellos malinterpretando la obra de esos autores? \u00bfQui\u00e9n va a decidir que una interpretaci\u00f3n es m\u00e1s correcta que otra? \u00bfQui\u00e9n tiene la \u00faltima palabra? \u00c9ste, como comprender\u00e1n, es un problema, un problema muy gordo. Porque, quien dice una cr\u00f3nica o un tratado filos\u00f3fico, dice un edicto, una ley, o una decisi\u00f3n pol\u00edtica. \u00bfC\u00f3mo saber cu\u00e1l fue la intenci\u00f3n del rey, del pol\u00edtico, del arzobispo, sult\u00e1n o emir que la tom\u00f3? \u00bfQu\u00e9 intenci\u00f3n ten\u00edan cuando decidieron hacer lo que hicieron?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo primero que debemos determinar aqu\u00ed es si la intenci\u00f3n verdaderamente importa, porque podemos pensar: \u201cHicieron lo que hicieron, y punto, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da el porqu\u00e9?\u201d Y, en cierto sentido, es verdad: \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s da el porqu\u00e9? Pero eso, en realidad, depende de lo que queramos investigar. Desde luego, si lo que estudiamos es el efecto de la legislaci\u00f3n arancelaria sobre la industria textil, da bastante igual conocer cu\u00e1les fueron las razones que llevaron al pol\u00edtico de turno a aprobar esa legislaci\u00f3n. Si estamos analizando un escrito por su valor est\u00e9tico, tampoco importa mucho por qu\u00e9 fue realizado. Tampoco nos interesar\u00eda mucho saber cu\u00e1les fueron las intenciones de un autor si lo que quisi\u00e9ramos analizar fuese la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo su obra fue entendida o recibida por el p\u00fablico. Puede que el autor quisiera decir \u201cX\u201d, pero si el p\u00fablico entendi\u00f3 \u201cY\u201d, nos interesa conocer \u201cY\u201d, y lo que el autor quiso decir nos da bastante igual. Pero si, por el contrario, estamos estudiando a un pol\u00edtico o a un escritor en concreto, como personaje hist\u00f3rico \u2014si nos interesa conocer su pensamiento y personalidad\u2014, nos importar\u00e1 mucho entender por qu\u00e9 hizo lo que hizo. E, igualmente, si estamos estudiando cu\u00e1les son las ideas que se transmiten en una cr\u00f3nica o un tratado filos\u00f3fico, nos interesar\u00e1 mucho saber cu\u00e1l fue la intenci\u00f3n con la que el autor dijo lo que dijo en su obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, suponiendo que el porqu\u00e9 importe, \u00bfc\u00f3mo conocerlo? Podemos determinar \u2014y la mayor\u00eda de las veces provisional y parcialmente\u2014 lo que hizo tal o cual persona, el hecho en s\u00ed, \u00bfpero podemos darle un sentido? Esto, no s\u00e9 si lo estar\u00e1n viendo ya, nos lleva directamente a cuestionar nuestra capacidad para encontrar un sentido, no s\u00f3lo en la historia, sino tambi\u00e9n en nuestra vida diaria: \u00bfc\u00f3mo saber por qu\u00e9 hacen las personas las cosas que hacen?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como hemos visto, Alvy Singer confiaba en que exist\u00eda una soluci\u00f3n sencilla: simplemente hab\u00eda que preguntar al autor: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 hizo esto o aquello? \u00bfCu\u00e1l es el sentido de su obra, de esta guerra, de este asesinato, de este matrimonio&#8230;?\u201d Bastar\u00eda con preguntarle y conocer\u00edamos el porqu\u00e9. As\u00ed que si, por ejemplo, un autor dice en el pr\u00f3logo de su obra que la escribe por tal o cual cosa, \u00e9sa es la raz\u00f3n, el motivo; y lo que dice en su trabajo lo dice con la intenci\u00f3n de lograr el objetivo que se propone, y no hay m\u00e1s que hablar. Pero lo cierto es que, como todos sabemos, el autor de una obra de arte, de una ley, de un asesinato, de un art\u00edculo como este, puede mentir, sobre todo si resulta que el efecto de sus palabras o de sus actos no es del agrado del resto de la gente. Todos conocemos casos de pol\u00edticos que dicen: \u201cMe han interpretado mal, han sacado de contexto mis palabras\u201d. Y a veces es verdad&#8230; y a veces no. Siendo as\u00ed, tampoco servir\u00eda de mucho que el fantasma de Averroes se nos apareciera para decirnos por qu\u00e9 exactamente dijo lo que dijo: \u00bfdeber\u00edamos creerle? Podr\u00edamos hacerlo, pero entonces nuestro juicio no se basar\u00eda en raz\u00f3n alguna, sino en la pura fe, y eso es justo lo contrario de hacer algo semejante a la ciencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, si ni siquiera el propio autor nos puede dar seguridad acerca del sentido de sus actos, entonces, \u00bfc\u00f3mo dar sentido a nada? \u00bfEncontramos sentido en lo que nosotros mismos hacemos? \u00bfNo nos estaremos mintiendo a nosotros mismos cuando nos decimos que hacemos lo que hacemos por tal o cu\u00e1l raz\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ser prudentes, deber\u00edamos considerar el testimonio del autor como un indicio m\u00e1s entre los muchos que deber\u00edamos acumular para tratar de darle un sentido a su obra, y aceptarlo si resulta ser coherente con el resto de indicios acumulados, o descartarlo en caso contrario. As\u00ed que lo \u00fanico que est\u00e1 en nuestra mano es acumular indicios, cuantos m\u00e1s mejor; indicios que sean coincidentes, que den coherencia a una interpretaci\u00f3n determinada, que inevitablemente siempre ser\u00e1 provisional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los historiadores siempre tratamos de encontrar coherencia y racionalidad en lo que estudiamos, darle un sentido al pasado, porque partimos de la premisa de que ese sentido debe existir. Cuando no lo encontramos, nos culpamos a nosotros mismos: el sinsentido que percibimos no debe existir realmente, sino que lo percibimos por nuestra propia incapacidad: no habremos estudiado suficientemente la obra o el personaje en cuesti\u00f3n, no habremos acumulado suficientes datos o no tendremos la suficiente capacidad para entender. Pero v\u00e9ase que esa premisa nuestra no parece muy s\u00f3lida, porque sabemos que en muchas ocasiones en los actos de la gente no hay coherencia, l\u00f3gica, sentido. As\u00ed que, \u00bfqu\u00e9 pasa si lo que tratamos de interpretar simplemente no tiene sentido? \u00bfC\u00f3mo determinar que no lo tiene? Parece, en definitiva, que la seguridad que solemos mostrar cuando damos un sentido a las cosas es m\u00e1s ficci\u00f3n que otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero lo cierto es que, aunque en realidad no tengamos una base suficiente para determinar el verdadero sentido de las cosas, en nuestra vida diaria hacemos como si la tuvi\u00e9ramos, y casi siempre funciona: cuando el sem\u00e1foro se pone en verde interpretamos que podemos pasar, y funciona&#8230; las m\u00e1s de las veces. Y cuando no funciona decimos que no tiene sentido, que el orden se ha visto roto, que las reglas se han transgredido, que no ha sucedido lo que cab\u00eda esperar, que ha pasado algo anormal. Pero en este caso estamos ante un sistema de signos relativamente sencillo, con escaso margen para la interpretaci\u00f3n&nbsp; \u2014aunque puede haberlo para quien no conoce previamente el significado del c\u00f3digo en cuesti\u00f3n\u2014. Cuando el sistema de signos se complica, los sentidos que pueden darse a un mensaje pueden multiplicarse de manera desesperante. Piensen, por ejemplo, en los emoticonos que estamos habituados a recibir en nuestros tel\u00e9fonos m\u00f3viles. En esas ocasiones, aun cuando inevitablemente tendemos a darles un sentido, no podemos estar plenamente seguros de con qu\u00e9 intenci\u00f3n fueron enviados. Y, en realidad, dependiendo del interlocutor y del momento, podemos darles el sentido que queramos. Nos hallamos entonces viviendo momentos de incomunicaci\u00f3n real que tomamos por cordiales muestras de familiaridad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Gumball Emojis\" width=\"1000\" height=\"563\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/GTHyb4xzU10?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption><em>El incre\u00edble mundo de Gumball<\/em>. Cartoon Network<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, en cualquier caso, para que hagamos ese tipo de interpretaciones con naturalidad, de forma casi autom\u00e1tica, esperando que sean correctas, sin ni siquiera plantearnos si lo son o no, se necesitan a\u00f1os de aprendizaje, de aculturaci\u00f3n, de aprehensi\u00f3n de un sistema de signos y significados. Pero cuando no tenemos eso, \u00bfqu\u00e9 pasa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos conocemos pel\u00edculas que se basan en el sinn\u00famero de equ\u00edvocos que se producen cuando un personaje determinado cambia de lugar, a un sitio o a un tiempo en el que todo es diferente, donde signos y significados cambian: un ind\u00edgena amaz\u00f3nico que llega a Par\u00eds, un chico norteamericano de los 80 que viaja en el tiempo hasta finales de los 50, dos se\u00f1ores medievales que aparecen en la Francia de los 90&#8230; y, obviamente, no entienden nada, lo pasan fatal, pero resulta muy divertido \u2014a veces, y s\u00f3lo por un tiempo\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los historiadores, que casi somos como ese tipo de personajes, que intentamos entender un mundo que no es el nuestro, tambi\u00e9n podemos encontrarnos a veces en situaciones c\u00f3micas como \u00e9sas, solo que nadie con autoridad suficiente, ning\u00fan fantasma del pasado, va a decirnos: \u201cEso no es as\u00ed\u201d. Pero sabemos que para interpretar el pasado no podemos seguir utilizando el sistema de signos y significados que hoy nos sirven en nuestra vida diaria. As\u00ed que, \u00bfqu\u00e9 sistema usamos entonces?, \u00bfc\u00f3mo determinarlo?, y \u00bfhasta qu\u00e9 punto es diferente del nuestro?, \u00bfc\u00f3mo saber que lo que hoy nos parece normal lo era tambi\u00e9n hace siglos? En definitiva: \u00bfc\u00f3mo interpretar el pasado? Para salvar esas dificultades los historiadores solemos echar mano de una palabra: \u201ccontexto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La verdad es que el contexto es ciertamente muy importante, tanto para el historiador como para cualquiera. Lo acabamos de ver con el caso de los emoticonos, y es algo que tambi\u00e9n tenemos muy en cuenta cuando utilizamos insultos: dependiendo del contexto \u2014de a qui\u00e9n se dirigen y en qu\u00e9 circunstancias\u2014, significan una cosa u otra. As\u00ed que es muy importante determinar en qu\u00e9 contexto se dicen o hacen las cosas para darles un sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero cuando estamos hablando de contexto hist\u00f3rico, \u00bfa qu\u00e9 nos estamos refiriendo? Si estamos analizando una obra del siglo XIII, \u00bfqu\u00e9 contexto nos puede ayudar a entenderla? En el siglo XIII pasaron infinidad de cosas, y, aunque hasta nosotros ha llegado informaci\u00f3n de muy pocas de ellas, sigue constituyendo una multitud inabarcable de datos, que van desde los m\u00e1s generales y que damos por sentados \u2014como el movimiento de translaci\u00f3n de la Tierra\u2014, hasta los m\u00e1s concretos \u2014como la muerte de un personaje, o la subida del precio del trigo\u2014. As\u00ed pues, \u00bfqu\u00e9 parte del contexto es hist\u00f3ricamente relevante para la interpretaci\u00f3n de lo que queremos interpretar? Buena parte del oficio del historiador consiste en determinar esto, as\u00ed que, \u00bfc\u00f3mo hacerlo? Tampoco aqu\u00ed hay respuestas definitivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para llevar a cabo esta tarea entran en juego, como en tantas cosas, las concepciones filos\u00f3ficas, pol\u00edticas, religiosas, etc., que cada uno tengamos: aquellas que tengan que ver con nuestra concepci\u00f3n de la naturaleza humana y de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, desde algunos puntos de vista, lo m\u00e1s importante son las condiciones materiales en las que los seres humanos viven su vida diaria, puesto que, se piensa, esas condiciones determinan de una forma m\u00e1s o menos estricta lo que los <em>homo sapiens <\/em>piensan y hacen. Por lo tanto, el contexto relevante para la interpretaci\u00f3n de una determinada obra \u2014o de una decisi\u00f3n pol\u00edtica, o de lo que sea\u2014 es el contexto socioecon\u00f3mico: \u00bfsubieron los precios cuando el autor escrib\u00eda?, \u00bfhubo hambruna?, \u00bfuna peste?, \u00bfa qu\u00e9 estrato social pertenec\u00eda? \u00c9se es el tipo de preguntas que hay que responder. Desde otros puntos de vista, lo principal es el contexto pol\u00edtico: \u00bfhubo guerras?, \u00bfqui\u00e9n gobernaba entonces?, \u00bfqu\u00e9 pol\u00edticas se llevaron a cabo?, \u00bfqu\u00e9 poder ten\u00eda el autor? Otros consideran que lo importante es la relaci\u00f3n del hecho con el proceso de construcci\u00f3n nacional. Otros, que lo relevante es el contexto simb\u00f3lico, o el ambiente cultural, o el debate intelectual en el que una obra se inserta, el contexto ling\u00fc\u00edstico, las relaciones inter\u00e9tnicas y\/o de g\u00e9nero, las relaciones de poder&#8230; Otros consideran que, en diferentes medidas, y dependiendo del caso, todas o algunas de esas variables pueden resultar importantes. Todo depende, repetimos, de lo que cada historiador considere que es relevante en su interpretaci\u00f3n del mundo, del ser humano y de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero debemos tener siempre presente que la adopci\u00f3n de un marco te\u00f3rico u otro no es garant\u00eda de que la interpretaci\u00f3n final a la que se llegue sea la correcta \u2014nunca hay garant\u00edas\u2014. Todos esos diferentes puntos de vista, en principio, si toman como punto de partida todos los datos conocidos y los usan de la manera correcta, pueden llegar a interpretaciones plausibles. Lo \u00fanico que ser\u00eda discutible ser\u00eda el punto de vista mismo, el marco conceptual, te\u00f3rico, ideol\u00f3gico, en el que esas interpretaciones se basan. Pero, dentro de los par\u00e1metros fijados por esos marcos, cada una de ellas podr\u00eda ser correcta. Esto puede parecer desconcertante \u2014y lo es\u2014, pero lo cierto es que dos interpretaciones diametralmente diferentes pueden ser ambas correctas, entendidas dentro de su marco te\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSignifica eso que la \u00fanica forma que tenemos a nuestra disposici\u00f3n para elegir una interpretaci\u00f3n u otra es determinar si concuerda o no con nuestro marco te\u00f3rico, con c\u00f3mo nosotros interpretamos el mundo, el ser humano y la sociedad? Bueno, en teor\u00eda y en igualdad de condiciones, s\u00ed, eso es lo que significa. Pero esto muy rara vez sucede \u2014si es que sucede alguna vez\u2014, por la sencilla raz\u00f3n de que el contexto nunca es abarcable en su totalidad y, por lo tanto, nadie, nunca, en la interpretaci\u00f3n de unos hechos hist\u00f3ricos, de una obra o de lo que sea, utiliza todos los datos conocidos. As\u00ed que, conociendo qu\u00e9 datos han sido utilizados por el int\u00e9rprete, determinando si han sido interpretados con arreglo a la l\u00f3gica y no a partir de razonamientos falaces, (casi) siempre se pueden encontrar interpretaciones mejores o peores. Repetimos: interpretaciones mejores o peores con arreglo a la raz\u00f3n, pero no <em>la<\/em> interpretaci\u00f3n correcta, definitiva, la verdad \u00faltima de las cosas. Esto es importante tenerlo en cuenta. Puede parecer poco, pero es lo \u00fanico que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s podr\u00edamos describir lo que los historiadores hacemos realmente \u2014si bien la mayor\u00eda de las veces inadvertidamente\u2014 diciendo que determinamos que el contexto que resulta relevante para interpretar un hecho, una obra, o lo que sea, es el contexto que nos permite darle un sentido \u2014cualquier sentido\u2014 . Se establece as\u00ed una extra\u00f1a simbiosis entre contexto e interpretaci\u00f3n, por la que la interpretaci\u00f3n depende del contexto y el contexto de la interpretaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces \u2014y esto es lo que no deber\u00eda pasar\u2014, decidimos que el contexto hist\u00f3ricamente relevante es precisamente aqu\u00e9l que nos permite interpretar las cosas con arreglo al marco te\u00f3rico que nos resulta m\u00e1s preciado. Para evitarlo, lo que los historiadores honestos y fieles a su responsabilidad como cient\u00edficos deber\u00edan hacer es estar dispuestos a aceptar como plausibles las interpretaciones que no concuerdan con el marco te\u00f3rico con el que ellos se identifican, cuando esas interpretaciones demuestran estar m\u00e1s acordes con los datos conocidos, por muy contrarias que parezcan a su propio parecer sobre c\u00f3mo deber\u00edan ser las cosas. Deben ser capaces de decir: \u201cEsto no deber\u00eda ser as\u00ed, no concuerda con lo que yo pienso acerca de las cosas, pero todos los datos indican que, efectivamente, puede que sea verdad y yo est\u00e9 equivocado, as\u00ed que lo aceptar\u00e9, de momento\u201d. Y al contrario: deber\u00edan ser capaces de rechazar aquellas interpretaciones que, a pesar de concordar a la perfecci\u00f3n con sus marcos te\u00f3ricos, demuestran no ser coherentes con los datos conocidos. Deber\u00edan, pues, ser capaces de decir: \u201cEsta interpretaci\u00f3n me viene que ni pintada, confirma todo lo que pienso acerca de las cosas, pero est\u00e1 ciertamente falta de base, as\u00ed que muy posiblemente est\u00e9 equivocada y la rechazar\u00e9, al menos por el momento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que interpreten ustedes lo que quieran, pero no dejen de hacerlo \u2014no podr\u00e1n: pocas cosas hay tan humanas\u2014. Y, si no encuentran un sentido, recuerden:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"El Sentido de la Vida\" width=\"1000\" height=\"563\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/P-BCjFEu9Wo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption><em>Monty Python&#8217;s The meaning of life<\/em> (1983)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-default\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ilustrar un poco la dificultad con la que nos encontramos, <a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=2482\">en un pr\u00f3ximo art\u00edculo<\/a> abordaremos la cuesti\u00f3n de la interpretaci\u00f3n de uno de los episodios m\u00e1s atractivos de la <em>Historia g\u00f3tica<\/em> del arzobispo don Rodrigo Jim\u00e9nez de Rada: un episodio de traici\u00f3n, ira, miedo y venganza contenida. Esperen y ver\u00e1n. <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color is-style-default\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Nota:<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que, como podr\u00e1n comprobar en el video que hemos insertado, en la versi\u00f3n original de la escena de <em>Annie Hall<\/em> el sentido de la intervenci\u00f3n de Marshall McLuhan parece ser m\u00e1s enrevesado. De hecho, el autor dice algo bastante diferente a lo que el doblador en castellano le hace decir: no dice \u201cEn su boca mis ideas suenan a falacias\u201d, sino \u201c<em>You mean my whole fallacy is wrong<\/em>\u201d. McLuhan, seg\u00fan esto, no parece reivindicar su autoridad sobre el sentido correcto de su obra, sino su autoridad sobre su sinsentido. La traducci\u00f3n correcta ser\u00eda algo as\u00ed como: \u201custed quiere decir que todas mis absurdidades est\u00e1n mal\u201d. <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Culler, Jonathan, <em>Breve introducci\u00f3n a la teor\u00eda literaria<\/em>, 2\u00aa ed., Barcelona: Cr\u00edtica, 2004, esp. pp. 82-86.<\/li><li> Ronald Dworkin, \u201cIs There Truth in Interpretation? Law, Literature and History\u201d (2009):<\/li><\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Is There Truth in Interpretation? Law, Literature and History\" width=\"1000\" height=\"750\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/742JyiqLhuk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Eco, Umberto, <em>Los l\u00edmites de la interpretaci\u00f3n<\/em>, Barcelona: Lumen, 1992.<\/li><li>Eco, Umberto <em>et al<\/em>., <em>Interpretaci\u00f3n y sobreinterpretaci\u00f3n<\/em>, 2\u00aa ed., Cambridge y Madrid: Cambridge University Press, 1997.<\/li><li>Skinner, Quentin, <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"\u201cSignificado y comprensi\u00f3n en la historia de las ideas\u201d, (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"http:\/\/www.saavedrafajardo.org\/Archivos\/Prismas\/04\/Prismas04-10.pdf\" target=\"_blank\">\u201cSignificado y comprensi\u00f3n en la historia de las ideas\u201d,<\/a> <em>Prismas<\/em>, n\u00ba 4 (2000), pp. 149-191.<\/li><li>\u2014, <a href=\"https:\/\/revistas.ucm.es\/index.php\/INGE\/article\/view\/14671\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"\u201cMotivos, intenciones e interpretaci\u00f3n\u201d (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">\u201cMotivos, intenciones e interpretaci\u00f3n\u201d<\/a>, <em>Ingenium<\/em>, n\u00ba 1 (2009), pp. 77-92.<\/li><li>\u2014, \u201cBelief, Truth and Interpretation\u201d (2014):<\/li><\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Quentin Skinner - Belief, Truth and Interpretation\" width=\"1000\" height=\"750\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/VJYsTJt8vxg?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Bravo L\u00f3pez<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1622,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[192,16,191],"coauthors":[261],"class_list":{"0":"post-1573","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-metodo","8":"tag-contexto","9":"tag-historia","10":"tag-interpretacion","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Cartas_de_Monsieur_de_Lachaulx_al_Emperador_6.jpg?fit=1125%2C325&ssl=1","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1573"}],"version-history":[{"count":31,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2494,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1573\/revisions\/2494"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1622"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1573"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=1573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}