{"id":1410,"date":"2019-09-07T07:21:00","date_gmt":"2019-09-07T07:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1410"},"modified":"2024-09-03T09:06:08","modified_gmt":"2024-09-03T07:06:08","slug":"mio-amigo-es-de-paz-alianzas-politicas-entre-cristianos-y-musulmanes-en-la-edad-media-iberica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1410","title":{"rendered":"\u00abMio amigo es de paz\u00bb: alianzas pol\u00edticas entre cristianos y musulmanes en la Edad Media ib\u00e9rica"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"> El antagonismo esencial que pudiera derivarse de la diferencia religiosa, y que las ideolog\u00edas militantes a uno y otro lado de las fronteras se esforzaron en subrayar, se ve una y otra vez difuminado, hasta desaparecer, por la prevalencia del pragmatismo pol\u00edtico y por el inter\u00e9s militar de cada coyuntura concreta. <\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"> <a href=\"http:\/\/www.historiauex.es\/profesor\/garca_fitz-francisco\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Francisco Garc\u00eda Fitz (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">Francisco Garc\u00eda Fitz<\/a><br>Universidad de Extremadura<\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"998\" height=\"335\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/detalle_cantiga185.jpg?resize=998%2C335\" alt=\"\" class=\"wp-image-1414\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/detalle_cantiga185.jpg?w=998&amp;ssl=1 998w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/detalle_cantiga185.jpg?resize=300%2C101&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/detalle_cantiga185.jpg?resize=768%2C258&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 998px) 100vw, 998px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Detalle de una miniatura de las <em>Cantigas de Santa Mar\u00eda<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=4923\">English version<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el <em>Cantar de mio Cid <\/em>aparece un personaje musulm\u00e1n, <em>Avengalv\u00f3n<\/em>, que es presentado como alcaide de Molina y que a lo largo de la composici\u00f3n se nos muestra como un amigo fiel de Rodrigo D\u00edaz de Vivar. Esta relaci\u00f3n de fidelidad y amistad entre el h\u00e9roe castellano y el gobernante andalus\u00ed se manifiesta expl\u00edcitamente no s\u00f3lo en el comportamiento leal, amable y sol\u00edcito con el que obsequia a la familia y a los vasallos del Cid cuando pasan por las tierras de aquel, sino tambi\u00e9n en los ep\u00edtetos muy positivos con los que a lo largo del texto se determina la naturaleza de dicha relaci\u00f3n: <em>mio amigo natural<\/em>, <em>amigo sodes sin falla<\/em>\u2026 En una de las caracterizaciones de <em>Avengalv\u00f3n<\/em>, al referirse al camino que han de seguir la mujer y las hijas del Cid en su desplazamiento a Valencia, Rodrigo menciona el paso por Molina y dice de su alcaide que <em>mio amigo es de paz<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a esta \u00faltima consideraci\u00f3n, los especialistas han se\u00f1alado que con dicha expresi\u00f3n el poeta alude a la existencia de un pacto o de una alianza pol\u00edtica entre el alcaide musulm\u00e1n de la localidad y el Cid Campeador, al tiempo que <em>Avengalv\u00f3n <\/em>representar\u00eda un buen ejemplo de convivencia entre los cristianos y musulmanes peninsulares. M\u00e1s a\u00fan, este ejemplo vendr\u00eda a demostrarle al p\u00fablico del <em>Cantar<\/em> que hab\u00eda dirigentes pol\u00edticos musulmanes cuyo cabal comportamiento contrastaba con el indigno, desleal y traidor de algunos nobles cristianos, como era el caso de los infantes de Carri\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de un dirigente musulm\u00e1n que mantiene una alianza o un pacto pol\u00edtico y militar con Rodrigo D\u00edaz no es algo que sorprenda a nadie que tenga un cierto conocimiento de la biograf\u00eda cidiana: bien conocidas son, por ejemplo, las estrechas relaciones que el Cid mantuvo con los reyes taifa de Zaragoza durante su destierro de Castilla entre 1081 y 1086. Como jefe guerrero cuyos servicios hab\u00edan sido contratados por los dirigentes andalus\u00edes, Rodrigo tuvo que enfrentarse con diversos poderes, tanto musulmanes como cristianos, que compet\u00edan por el control de la zona: estando al servicio de Y\u016bsuf al-Mu\u2019tamin de Zaragoza, en 1082 derrot\u00f3 en Almenar al rey taifa de L\u00e9rida, al-Mun\u1e0fir, y a su aliado, el conde de Barcelona, cuando pretend\u00edan conquistar aquel castillo. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, volver\u00eda a alcanzar otra victoria campal en Morella, una vez m\u00e1s defendiendo los intereses del gobernante zaragozano, al-Mu\u2019tamin, frente a su rival ilerdense y a su nuevo socio, el rey de Arag\u00f3n Sancho Ram\u00edrez. Por otra parte, entre 1086 y 1088 el Cid, ahora en nombre de Alfonso VI de Castilla, se dedic\u00f3 a proteger militarmente al rey taifa de Valencia, al-Q\u0101dir, lo que le llevar\u00eda a chocar tanto con el taifa de L\u00e9rida como con el de Zaragoza, apoyado \u00e9ste por el conde de Barcelona.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"721\" height=\"640\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/1-Cantiga63.jpg?resize=721%2C640\" alt=\"\" class=\"wp-image-1416\" style=\"width:541px;height:480px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/1-Cantiga63.jpg?w=721&amp;ssl=1 721w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/1-Cantiga63.jpg?resize=300%2C266&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 721px) 100vw, 721px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Cantigas de Santa Mar\u00eda<\/em>. Cantiga 63: Ilustraci\u00f3n de \u201ccristianos <em>versus <\/em>musulmanes\u201d<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, un repaso de la historia de las relaciones pol\u00edticas y militares entre poderes cristianos y musulmanes durante la Edad Media ib\u00e9rica pone de manifiesto que este tipo de alianzas entre fuerzas que se identifican a s\u00ed mismas y a los dem\u00e1s con etiquetas de car\u00e1cter confesional \u2014cristianos y musulmanes\u2014 en absoluto suponen una excepci\u00f3n. El antagonismo esencial que pudiera derivarse de la diferencia religiosa, y que las ideolog\u00edas militantes a uno y otro lado de las fronteras se esforzaron en subrayar \u2014nos referimos a todas aquellas ideas relacionadas con las nociones de guerra santa, guerra justa, irredentismo reconquistador, cruzada o \u0177ih\u0101d\u2014, se ve una y otra vez difuminado, hasta desaparecer, por la prevalencia del pragmatismo pol\u00edtico y por el inter\u00e9s militar de cada coyuntura concreta. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llama la atenci\u00f3n \u2014sobre todo si se tiene en cuenta la omnipresencia de los discursos ideol\u00f3gicos antes mencionados\u2014 que en todas las etapas hist\u00f3ricas por las que transcurrieron aquellas relaciones \u2014desde la \u00e9poca del emirato y del califato omeya hasta los \u00faltimos tiempos del sultanato nazar\u00ed de Granada\u2014, sea posible identificar juegos de alianzas interconfesionales en los que poderes musulmanes aparecen como socios pol\u00edticos y militares de dirigentes cristianos \u2014o viceversa\u2014 y que en no pocas ocasiones el objetivo de dichas alianzas sea la confrontaci\u00f3n con otros adversarios de la misma religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado el peso que en tales casos tiene la coyuntura espec\u00edfica o las circunstancias particulares que los propiciaron, resulta muy dif\u00edcil establecer un modelo de explicaci\u00f3n \u00fanico para todos los ejemplos conocidos. Estos responden, m\u00e1s bien, a un abanico de motivaciones, no siempre claras ni expl\u00edcitas: en ocasiones, resulta evidente que el apoyo militar prestado por un monarca cristiano a otro poder isl\u00e1mico \u2014o al contrario\u2014 responde al inter\u00e9s por obtener un beneficio econ\u00f3mico \u2014muchas veces a trav\u00e9s de la exigencia de tributos o parias que compensen al apoyo b\u00e9lico o pol\u00edtico prestado\u2014 o por defender una esfera de influencia o de futura expansi\u00f3n que considera propia frente a otro competidor cristiano o musulm\u00e1n. Otras veces, la intenci\u00f3n no es sino la de sostener a un poder \u2014isl\u00e1mico o cristiano, seg\u00fan el caso\u2014 frente a otro de la misma confesi\u00f3n para, a medio o largo plazo, debilitarlos a todos de cara a su neutralizaci\u00f3n como rivales o incluso a una pr\u00f3xima anexi\u00f3n. En determinados momentos se llegaron a formular modelos de integraci\u00f3n pol\u00edtica en un reino o estado de poderes y comunidades de distinta religi\u00f3n, aunque siempre bajo el signo de la subordinaci\u00f3n, ya fuera vasall\u00e1tica o de otro tipo, de una de ellas. En otros, \u00fanicamente resulta posible vislumbrar la defensa de intereses comunes frente a terceros. En este marco general, la incidencia de los posibles lazos de amistad personal, de lealtad o de afecto entre los dirigentes de uno y otro signo siempre son dif\u00edciles de calibrar. Como quiera que fuese, lo cierto es que la confesionalidad del poder no siempre representa un obst\u00e1culo para la ejecuci\u00f3n o puesta en pr\u00e1ctica de dicho poder ni para la defensa de sus intereses pol\u00edticos, militares, territoriales o estrat\u00e9gicos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"492\" height=\"498\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/2-Cantiga181.jpg?resize=492%2C498\" alt=\"\" class=\"wp-image-1417\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/2-Cantiga181.jpg?w=492&amp;ssl=1 492w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/2-Cantiga181.jpg?resize=296%2C300&amp;ssl=1 296w\" sizes=\"auto, (max-width: 492px) 100vw, 492px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Cantigas de Santa Mar\u00eda<\/em>. Cantiga 181: el emir merin\u00ed Ibn Yusuf es derrotado en Marrakech por los cristianos que portan la ense\u00f1a de la Virgen Mar\u00eda. Ejemplo de guerra \u201cideologizada\u201d <\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es posible en una aportaci\u00f3n limitada en espacio y con car\u00e1cter divulgador como \u00e9sta realizar un recuento pormenorizado de todos los casos documentados ni entrar en el an\u00e1lisis en profundidad de cada uno de ellos, por lo que nos limitaremos a esbozar algunos que, creemos, son suficientemente significativos y representan modalidades de relaci\u00f3n diversas, respetando la secuencia diacr\u00f3nica y procurando que todas las grandes fases hist\u00f3ricas de las relaciones entre al-Andalus y sus vecinos del norte encuentren cabida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por mucho que las narraciones cron\u00edsticas subrayen el car\u00e1cter confesional de las partes enfrentadas \u2014musulmanes <em>versus <\/em>cristianos\u2014, lo cierto es que desde el primer momento de la presencia isl\u00e1mica en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica los dirigentes musulmanes recibieron el apoyo de determinadas fuerzas consignadas como cristianas. Recu\u00e9rdese, por ejemplo, que los gobernantes ber\u00e9beres y \u00e1rabes que protagonizaron la conquista de al-Andalus a partir del 711 tuvieron el concurso de nobles visigodos \u2014y, por tanto, cristianos\u2014 desafectos con su monarqu\u00eda: aunque los relatos sean tard\u00edos y las versiones presenten diferencias notables, las alusiones a la traici\u00f3n del conde don Juli\u00e1n o a la de los hijos de Witiza remiten a unas alianzas, proyectadas para acabar con el rey Rodrigo, entre las fuerzas musulmanas conquistadoras y una parte de la nobleza visigoda, sin las cuales previsiblemente el ejercicio efectivo del poder y la ocupaci\u00f3n del territorio por parte de los primeros o no hubiera sido posible o hubiera sido mucho m\u00e1s dif\u00edcil y costoso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni siquiera en los momentos en los que el poder pol\u00edtico musulm\u00e1n desarroll\u00f3 una intensa campa\u00f1a de propaganda para legitimar su ejercicio, basada en la explotaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la idea de \u0177ih\u0101d, la alianza con los cristianos del norte se desestim\u00f3 cuando se consider\u00f3 conveniente en t\u00e9rminos militares o pol\u00edticos: recu\u00e9rdese, por ejemplo, que una de las expediciones b\u00e9licas de Almanzor m\u00e1s ideologizadas y con mayor eco propagand\u00edstico, la que en 997 culmin\u00f3 con la destrucci\u00f3n de la iglesia de Santiago de Compostela, cont\u00f3 con el concurso de varios condes cristianos que se pusieron al servicio del \u1e25\u0101\u0177ib cordob\u00e9s. Se trata de una confluencia de intereses que en absoluto resulta extra\u00f1a en este contexto: d\u00e9cada y media antes de los acontecimientos de Santiago, Vermudo II de Le\u00f3n hab\u00eda accedido al poder tras una rebeli\u00f3n contra Ramiro III cuyo \u00e9xito dependi\u00f3, en buena medida, del apoyo que le prest\u00f3 Almanzor, quien en contrapartida no solo recibi\u00f3 tributos, sino que coloc\u00f3 guarniciones musulmanas en determinados castillos leoneses para reforzar la posici\u00f3n de Vermudo II frente a sus rivales internos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica de al-Andalus tras la desintegraci\u00f3n del califato de C\u00f3rdoba y los enfrentamientos entre los reinos de taifa que surgieron entonces \u2014a partir de la cuarta d\u00e9cada del siglo XI y durante toda esta centuria\u2014 fue un caldo de cultivo especialmente propicio para la proliferaci\u00f3n de alianzas interconfesionales: para hacer frente tanto a la competencia con otros reinos de taifa como a la creciente presi\u00f3n militar de los n\u00facleos cristianos del norte, los distintos reyes musulmanes no dudaron en establecer alianzas y buscar el apoyo militar de algunos de estos \u00faltimos a cambio de la entrega de importantes cantidades de dinero, bien fuera en concepto de pago por servicios militares, bien en forma de tributos con mayor grado de institucionalizaci\u00f3n y permanencia \u2014las parias\u2014: por ejemplo, en 1043 la rivalidad fronteriza entre la taifa de Zaragoza y la de Toledo supuso la implicaci\u00f3n militar del monarca castellano a favor de la primera y del pamplon\u00e9s en apoyo de la segunda; una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, la taifa de L\u00e9rida contar\u00eda con el concurso b\u00e9lico de los condes catalanes frente al expansionismo de la zaragozana, al tiempo que \u00e9sta recurr\u00eda a la alianza con Pamplona para frenar la presi\u00f3n aragonesa en sus fronteras y para anexionarse L\u00e9rida. Y en torno a 1059 ser\u00eda el monarca castellano, Fernando I, quien sustituir\u00eda al pamplon\u00e9s en la alianza con Zaragoza, un pacto que l\u00f3gicamente supon\u00eda la activa participaci\u00f3n militar de los castellanos en defensa de sus socios andalus\u00edes frente a otros agresores cristianos. As\u00ed ocurri\u00f3 ante las murallas de Graus, donde en 1063 perdi\u00f3 la vida el monarca aragon\u00e9s \u2014Ramiro I\u2014 cuando intentaba arrebatarle la plaza al taifa zaragozano, que en esta ocasi\u00f3n dispuso de contingentes castellanos al mando del infante Sancho \u2014el futuro rey Sancho II\u2014. Los ejemplos podr\u00edan multiplicarse, as\u00ed que baste recordar que en 1074 Alfonso VI de Castilla consigui\u00f3 imponer parias al rey zir\u00ed de Granada gracias a la colaboraci\u00f3n b\u00e9lica de la taifa sevillana, o que en 1080 al-Q\u0101dir de Toledo fue repuesto en su trono por Alfonso VI de Castilla despu\u00e9s de que fuera expulsado del mismo por el monarca aftas\u00ed de Badajoz y que, adem\u00e1s, aquel pudo mantenerse durante un tiempo en el poder frente al descontento interno gracias igualmente al apoyo militar castellano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La irrupci\u00f3n de los almor\u00e1vides en el escenario pol\u00edtico peninsular y la consiguiente reunificaci\u00f3n de al-Andalus, a finales del siglo XI, vino a acabar con este estado de cosas, pero la decadencia del poder norteafricano y la agudizaci\u00f3n de las diferencias entre la poblaci\u00f3n musulmana peninsular y los gobernantes bereberes, ya en la tercera d\u00e9cada del siglo XII, facilit\u00f3 que algunos de los dirigentes andalus\u00edes que lideraron la lucha contra los dominadores almor\u00e1vides, en particular Zafadola, recurriesen a la alianza pol\u00edtica y militar con el monarca castellano-leon\u00e9s \u2014Alfonso VII\u2014 para terminar con la presencia bereber en al-Andalus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intensidad del discurso ideol\u00f3gico de las cr\u00f3nicas contempor\u00e1neas emanadas de la corte de Alfonso VII, fuertemente te\u00f1idas de la noci\u00f3n de guerra santa contra el Islam y de cruzadismo, no s\u00f3lo no fue \u00f3bice para que en su pr\u00e1ctica b\u00e9lica apoyase decididamente las pretensiones de Zafadola de destruir el poder almor\u00e1vide y de convertirse en el rey de un al-Andalus unificado, sino que tampoco dud\u00f3 en aceptar a este como vasallo suyo, al mismo nivel que otros nobles castellano-leoneses, confiri\u00e9ndole de esta forma un estatus pol\u00edtico que ten\u00eda vocaci\u00f3n de permanencia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"530\" height=\"535\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/3-Cantiga185.jpg?resize=530%2C535\" alt=\"\" class=\"wp-image-1418\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/3-Cantiga185.jpg?w=530&amp;ssl=1 530w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/3-Cantiga185.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/3-Cantiga185.jpg?resize=297%2C300&amp;ssl=1 297w\" sizes=\"auto, (max-width: 530px) 100vw, 530px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Cantigas de Santa Mar\u00eda<\/em>. Cantiga 185: el alcalde cristiano de Chincoya hace las paces con el alcalde musulm\u00e1n de B\u00e9lmez. Ejemplo de pacto interconfesional en la frontera<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta falta de congruencia entre el plano ideol\u00f3gico y el pragmatismo pol\u00edtico, que ya hab\u00edamos visto en tiempos de Almanzor y que ahora vemos al otro lado de la frontera, en la corte de Alfonso VII, se repetir\u00e1 en no pocas ocasiones: a pesar de la potencia del argumentario yihadista empleado por el movimiento almohade, llegado el momento los dirigentes norteafricanos se aliaron con Fernando II de Le\u00f3n para afianzar su dominio sobre el territorio de la actual Extremadura y el Alentejo portugu\u00e9s, y desde luego al monarca leon\u00e9s no le tembl\u00f3 el pulso para emprender en 1169 una operaci\u00f3n militar en favor de los almohades contra Gerardo Sempavor y Alfonso I de Portugal cuando estos intentaron desalojarlos de Badajoz. En este caso, los proyectos estrat\u00e9gicos leoneses, que pasaban por asegurar su futura expansi\u00f3n territorial hacia el sur e impedir la interferencia portuguesa en aquella zona, primaron sobre el hecho de que, a corto plazo, contribu\u00edan a consolidar la presencia almohade y a debilitar a sus correligionarios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis del imperio almohade, claramente visible a partir de 1224, y la nueva divisi\u00f3n pol\u00edtica de al-Andalus, en lo que ha venido en denominarse como \u201clas terceras taifas\u201d, de nuevo propici\u00f3 que los poderes cristianos del norte explotasen las diferencias entre los musulmanes norteafricanos y los andalus\u00edes, as\u00ed como los enfrentamientos internos de estos \u00faltimos, fomentando estas querellas, exigi\u00e9ndoles grandes sumas de dinero a cambio de paz o de apoyo militar y, desde luego, aprovech\u00e1ndose de la debilidad de todos para ampliar sus conquistas. La figura de Fernando III de Castilla-Le\u00f3n, cuya imagen de \u201crey cruzado\u201d y de santidad se sustentar\u00eda, entre otras bases, sobre su actividad armada contra el Islam, es paradigm\u00e1tica: el relato ideologizado y sacralizador de sus acciones b\u00e9licas contra los musulmanes no es incompatible con el hecho de que apoyase pol\u00edtica y militarmente a un califa almohade y a determinados dirigentes andalus\u00edes, a uno de los cuales, el primer sult\u00e1n nazar\u00ed, acabar\u00eda aceptando como vasallo suyo, otorgando as\u00ed, en la pr\u00e1ctica, carta de naturaleza y solidez al reino de Granada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En fin, los dos \u00faltimos siglos del medievo hispano, cuando el \u00fanico estado isl\u00e1mico en la Pen\u00ednsula era el sultanato nazar\u00ed, tampoco fueron ajenos a estas alianzas interconfesionales: recu\u00e9rdese, por ejemplo, que los tres reyes de taifa m\u00e1s importantes de mediados del siglo XIII \u2014Ibn Ma\u1e25f\u016b\u1e93 de Niebla, Mu\u1e25ammad I de Granada e Ibn H\u016bd de Murcia\u2014 fueron vasallos de Alfonso X y, como tales suscribieron sus diplomas, con todo lo que ello implicaba de sumisi\u00f3n, pero tambi\u00e9n de reconocimiento pol\u00edtico. O que a partir de 1282 este mismo monarca castellano-leon\u00e9s cont\u00f3 con el sustento militar del emir merin\u00ed durante la guerra civil que le enfrent\u00f3 a su hijo, el futuro Sancho IV, quien a su vez se ali\u00f3 con el rey de Granada para hacer frente a su padre. Y no deja de ser significativo que el \u00faltimo ataque que C\u00f3rdoba sufri\u00f3 a manos musulmanas, el asedio de 1368, tuviese lugar en el marco de la guerra civil castellana, de forma que cuando las tropas nazar\u00edes de Mu\u1e25ammad V cercaban a esta ciudad, en realidad luchaban a favor de un rey cristiano, Pedro I, y en contra de un aspirante al trono de Castilla-Le\u00f3n, Enrique II. Se entiende, pues, que al apoyar los Reyes Cat\u00f3licos las pretensiones de Boabdil al trono de la Alhambra, no hac\u00edan sino continuar con una tradici\u00f3n pol\u00edtica bien aquilatada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"842\" height=\"923\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/4-Privilegio-Alfonso-X.jpg?resize=842%2C923\" alt=\"\" class=\"wp-image-1419\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/4-Privilegio-Alfonso-X.jpg?w=842&amp;ssl=1 842w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/4-Privilegio-Alfonso-X.jpg?resize=274%2C300&amp;ssl=1 274w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/4-Privilegio-Alfonso-X.jpg?resize=768%2C842&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 842px) 100vw, 842px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Privilegio de Alfonso X en el que aparecen confirmando los reyes musulmanes de Niebla, Granada y Murcia en su condici\u00f3n de vasallos del monarca castellano-leon\u00e9s<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/5-Privilegio-Alfonso-X-2.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"71\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/5-Privilegio-Alfonso-X-2-1024x73.jpg?resize=1000%2C71\" alt=\"\" class=\"wp-image-1420\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/5-Privilegio-Alfonso-X-2.jpg?resize=1024%2C73&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/5-Privilegio-Alfonso-X-2.jpg?resize=300%2C21&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/5-Privilegio-Alfonso-X-2.jpg?resize=768%2C55&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/5-Privilegio-Alfonso-X-2.jpg?w=2000&amp;ssl=1 2000w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/5-Privilegio-Alfonso-X-2.jpg?w=3000&amp;ssl=1 3000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Detalle de la confirmaci\u00f3n (pulse para agrandar)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la vista de este somero repaso de circunstancias concretas, no parece que la confesionalidad del poder pol\u00edtico llegara a representar una barrera infranqueable para el establecimiento de alianzas pol\u00edticas y militares. Desde luego, esto no quiere decir que cuando los historiadores planteamos los conflictos entre los n\u00facleos pol\u00edticos del norte peninsular y al-Andalus en t\u00e9rminos de \u201ccristianos contra musulmanes\u201d, estemos \u201cinventando\u201d una realidad, puesto que en tales t\u00e9rminos fueron presentados por los contempor\u00e1neos. Y, por otra parte, es evidente que los proyectos pol\u00edticos impl\u00edcita o expl\u00edcitamente recogidos en los relatos ideol\u00f3gicos de car\u00e1cter cruzadista, reconquistador o yihadista, proyectos que pasaban en unos casos por el desmantelamiento de los poderes musulmanes en la Pen\u00ednsula y en otro por la defensa del Islam andalus\u00ed, dieron sentido \u00faltimo a sus respectivas actuaciones pol\u00edticas y militares. Lo que se quiere decir es que las justificaciones religiosas o jur\u00eddicas sobre las que estas se sustentaron fueron muchas veces matizadas o contradichas por el pragmatismo pol\u00edtico y que tales circunstancias deben tenerse en cuenta si no se quiere ofrecer una visi\u00f3n simplista y distorsionada de aquella colisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Para ampliar:<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Garc\u00eda Fitz, F. (2002): <em>Relaciones pol\u00edticas y guerra. La experiencia castellano-leonesa frente al Islam. Siglos XI-XIII<\/em>, Universidad de Sevilla, Sevilla.<\/li>\n\n\n\n<li>Ladero Quesada, M. \u00c1. (2002): <em>Las guerras de Granada en el siglo XV<\/em>, Ariel, Barcelona.<\/li>\n\n\n\n<li>Manzano Moreno, E. (2006): <em>Conquistadores, emires y califas. Los omeyas y la formaci\u00f3n de al-Andalus<\/em>, Cr\u00edtica, Barcelona. <\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Garc\u00eda Fitz<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":1428,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[175,31,170,45,176],"coauthors":[262],"class_list":{"0":"post-1410","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-conceptos","8":"tag-alianzas","9":"tag-convivencia","10":"tag-guerra-santa","11":"tag-relaciones-culturales","12":"tag-relaciones-interconfesionales","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/detalle.jpg?fit=450%2C335&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1410"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1410\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4930,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1410\/revisions\/4930"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1410"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=1410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}