{"id":129,"date":"2018-05-21T18:21:26","date_gmt":"2018-05-21T18:21:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=129"},"modified":"2021-12-09T19:24:28","modified_gmt":"2021-12-09T18:24:28","slug":"todo-es-mentira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=129","title":{"rendered":"Todo es mentira"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\" id=\"en-ocasiones-adoptamos-una-actitud-muy-comoda-ante-la-informacion-que-recibimos-si-concuerda-con-lo-que-ya-creemos-la-aceptamos-pero-si-contradice-nuestras-creencias-entonces-la-rechazamos-esta-actitud-es-irracional-y-mortal-para-la-ciencia\">En ocasiones adoptamos una actitud muy c\u00f3moda ante la informaci\u00f3n que recibimos: si concuerda con lo que ya creemos, la aceptamos; pero si contradice nuestras creencias, entonces la rechazamos. Esta actitud es irracional y mortal para la ciencia.<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\" id=\"fernando-bravo-lopezuniversidad-autonoma-de-madrid\"><span style=\"color: #003300;\"><a style=\"color: #003300;\" href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?page_id=226\"><strong>Fernando Bravo L\u00f3pez<\/strong><\/a><\/span><br><span style=\"color: #003300;\">Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/span><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"512\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/profe_clase.jpg?resize=1000%2C512&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3213\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/profe_clase.jpg?resize=1024%2C524&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/profe_clase.jpg?resize=300%2C153&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/profe_clase.jpg?resize=768%2C393&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/profe_clase.jpg?w=1244&amp;ssl=1 1244w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abTodo lo que les he contado es mentira\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed sol\u00eda acabar sus clases nuestro profesor de Historia de Espa\u00f1a de 3\u00ba de BUP, all\u00e1 por el a\u00f1o 1993.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo, al principio, me lo tomaba a guasa. Pensaba que bromeaba, que nos tomaba el pelo. Lo ve\u00eda salir de clase soltando esa frase con cara de satisfacci\u00f3n y pensaba: \u201cqu\u00e9 cachondo\u201d. No quer\u00eda creer que verdaderamente nos estuviera mintiendo. Al fin y al cabo, todo el sentido de ir al instituto, de aguantar lo que ten\u00edamos que aguantar, era aprender cosas que eran verdad, \u00bfno? Hab\u00edamos crecido aceptando el presupuesto indiscutible de que los profesores siempre nos ense\u00f1aban cosas verdaderas que nos servir\u00edan a lo largo de toda nuestra vida. As\u00ed que un profesor que deliberadamente nos contaba mentiras era como volver el mundo del rev\u00e9s: \u00a1un atentado contra el principio b\u00e1sico sobre el que se asentaba todo el tinglado de nuestra educaci\u00f3n! No era posible, nos tomaba el pelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero conforme pasaba el tiempo y segu\u00eda repitiendo la misma frase, empec\u00e9 a pensar que quiz\u00e1s quer\u00eda decirnos algo, que quiz\u00e1s no fuera una guasa simplemente. \u00bfSer\u00eda verdad que nos ment\u00eda? Pero el caso es que segu\u00edamos un manual homologado, del cual nuestro profesor apenas se apartaba, si no era para contar alguna an\u00e9cdota curiosa. As\u00ed que, si \u00e9l nos ment\u00eda, \u00bfentonces tambi\u00e9n era mentira todo lo que contaba el manual? Era preciso salir de dudas y pregunt\u00e1rselo directamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo recordar que no fui yo, sino un compa\u00f1ero que deb\u00eda estar tan preocupado como yo, el que le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfpor qu\u00e9 nos dice siempre que es mentira lo que nos cuenta?\u201d. Pero no sirvi\u00f3 de mucho: \u00e9l nos mir\u00f3 con una sonrisa intrigante y sali\u00f3 de clase. As\u00ed que tendr\u00edamos que descubrir la verdad por nosotros mismos. \u00bfPero c\u00f3mo hacerlo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obviamente, la \u00fanica forma que estaba en nuestra mano para poder averiguar la verdad era comparar nuestros apuntes y el manual con otros libros de Historia de Espa\u00f1a. Por suerte, mi madre hab\u00eda estado preparando oposiciones de magisterio durante muchos a\u00f1os y conservaba un manual de Historia de Espa\u00f1a que pod\u00eda consultar. Compar\u00e9 los textos y no hall\u00e9 demasiada diferencia. Pero esto no me sac\u00f3 de dudas: \u00a1el manual de mi madre tambi\u00e9n pod\u00eda contar las mismas mentiras que mi manual! De hecho, si un manual ment\u00eda, era necesario que, para pasar desapercibido, \u00a1todos los manuales contaran las mismas mentiras! Pero, para ello, todos los libros de Historia ten\u00edan que hacer lo mismo, y todos los historiadores del mundo ten\u00edan que estar en el ajo, \u00a1est\u00e1bamos ante una vast\u00edsima conspiraci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegados a este punto me par\u00e9 a pensar: \u00bfqu\u00e9 era m\u00e1s probable? \u00bfQue mi profesor nos tomara el pelo o que el mundo entero estuviera confabulado para ocultar la verdad de la Historia? As\u00ed fue como me di cuenta de mi ingenuidad y reconoc\u00ed la verdad: mi profesor era un guas\u00f3n. \u00bfO no? Porque quiz\u00e1s lo que \u00e9l quer\u00eda es que, precisamente, nos hici\u00e9ramos el tipo de preguntas que yo me hice, que dud\u00e1semos de lo que \u00e9l nos contaba y comprob\u00e1semos sus afirmaciones antes de aceptarlas. Empec\u00e9 a considerar esta \u00faltima opci\u00f3n como la verdadera y comenc\u00e9 a ver a mi profesor de otra manera. Nos hab\u00edan ense\u00f1ado a memorizar, a aceptar acr\u00edticamente todo lo que nos dec\u00edan en clase. Ahora \u00e9l nos estaba invitando a pensar cr\u00edticamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ocasiones adoptamos una actitud muy c\u00f3moda ante la informaci\u00f3n que recibimos: no nos molestamos en comprobarla; si concuerda con lo que ya creemos, la aceptamos; pero si contradice nuestras creencias, entonces la rechazamos; y si proviene de una autoridad a la que respetamos, no la discutimos. Pero esta actitud, comprensible y hasta inevitable en muchas ocasiones, es irracional y mortal para la ciencia. Si hay algo que diferencia a la ciencia de otras formas de conocimiento es que no espera que se crean ciegamente sus afirmaciones, m\u00e1s bien al contrario. Cualquier cient\u00edfico sabe que toda afirmaci\u00f3n que haga ser\u00e1 inmediatamente comprobada por los dem\u00e1s cient\u00edficos, que pondr\u00e1n todo su esmero en dilucidar si esas afirmaciones tienen alguna base o no. La Historia no es distinta en esto: todo lo que un historiador afirma debe ser verificable, o debe deducirse l\u00f3gicamente a partir de hechos verificables. Si no es as\u00ed, sus afirmaciones no pasar\u00e1n de ser meras especulaciones, cuando no puras invenciones, y as\u00ed ser\u00e1n tratadas por el resto de historiadores. Usted deber\u00eda hacer lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que un hecho sea verificable no significa que el hecho en cuesti\u00f3n refleje la realidad del pasado, la verdad de lo que sucedi\u00f3, sino que cualquier observador independiente puede constatar su existencia. Esta es una diferencia fundamental que a veces suele confundirse. Por ejemplo, si yo les digo que los Reyes Cat\u00f3licos, cuando firmaron la entrega de la ciudad de Granada, el 25 de noviembre de 1491, se comprometieron a que ellos y sus descendientes, \u201cpara siempre jam\u00e1s\u201d, respetar\u00edan a los musulmanes granadinos en su fe, bienes y costumbres, usted no tiene por qu\u00e9 creerme. Yo no se lo digo apelando a su credulidad. De hecho, usted podr\u00eda comprobar muy f\u00e1cilmente si digo la verdad o no. Le bastar\u00eda con leer el texto de las capitulaciones en alguna de las ediciones modernas, por ejemplo la de <a href=\"https:\/\/sites.google.com\/site\/earabistasyafricanistas\/indice-de-autores\/francisco-fernandez-y-gonzalez\/obras-de-francisco-fernandez-y-gonzalez\/estadosocialypoliticodelosmudejaresdecastilla\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Francisco Fern\u00e1ndez y Gonz\u00e1lez, de 1867<\/a> (anexo 86, p. 421 y ss.). Pero si aun as\u00ed usted no se convence, si piensa que el editor pudo alterar el texto original, puede acudir al documento mismo, que fue firmado por los reyes y se conserva en el Archivo General de Simancas. Hoy d\u00eda, incluso puede consultarlo en <a href=\"http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas20\/catalogo\/show\/2214032\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">PARES<\/a> sin moverse de su casa.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image size-full wp-image-262\"><figure class=\"aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"799\" height=\"329\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/capitulacionGranada.jpg?resize=799%2C329\" alt=\"\" class=\"wp-image-262\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/capitulacionGranada.jpg?w=799&amp;ssl=1 799w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/capitulacionGranada.jpg?resize=300%2C124&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.alandalusylahistoria.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/capitulacionGranada.jpg?resize=768%2C316&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><figcaption>Encabezamiento de las capitulaciones de Granada, 25 de noviembre de 1491, AGS<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-light-gray-blue-background-color has-light-gray-blue-color\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese documento es un hecho cuya realidad cualquier observador independiente puede verificar. Su existencia misma es un dato objetivo: independientemente de si usted o yo creemos en su existencia, el documento est\u00e1 ah\u00ed \u2014o, al menos, eso deber\u00edamos pensar mientras no vivamos en Matrix\u2014. Como un hecho objetivo, el documento en s\u00ed mismo puede ser estudiado \u2014por ejemplo, el lenguaje que emplea, las ideas que transmite, etc.\u2014. Sin embargo, determinar qu\u00e9 dice exactamente, c\u00f3mo debe interpretarse, no resulta tan sencillo. Como los diplom\u00e1ticos encargados de establecer tratados internacionales saben, hay que hilar muy muy fino para llegar a redactar un texto com\u00fan que ninguna de las partes, llegado el caso, pueda interpretar de forma interesada y contraria a los intereses de la otra parte. Y a\u00fan as\u00ed\u2026 Aunque usted aceptara que el documento efectivamente existe, que es un hecho verificable, podr\u00eda pensar que yo lo he malinterpretado y que significa algo diferente de lo que yo pienso que significa. Aqu\u00ed estar\u00edamos de acuerdo en los hechos, pero discrepar\u00edamos en cuanto a su interpretaci\u00f3n. Algo habr\u00edamos avanzando, sin embargo: al menos compartir\u00edamos una base com\u00fan factual a partir de la cual discutir. Esto sucede todos los d\u00edas entre los historiadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la interpretaci\u00f3n correcta de un documento no hay criterio objetivo que valga. S\u00f3lo tenemos a nuestra disposici\u00f3n las herramientas de la l\u00f3gica, y a partir de ellas podemos determinar \u2014como punto de partida al menos\u2014 lo que de ning\u00fan modo dice el texto. Porque, a pesar de las pretensiones de interpretaci\u00f3n infinita que defienden algunos fil\u00f3sofos, lo cierto es que podemos determinar claramente, para empezar, que ese documento de los Reyes Cat\u00f3licos no es, de ninguna manera, una lista de la compra. A este asunto tan enmara\u00f1ado de las interpretaciones le dedicaremos <a href=\"http:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/?p=1573\">un art\u00edculo pr\u00f3ximamente<\/a>, as\u00ed que lo dejaremos aqu\u00ed, de momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que ese documento existe, decimos, es un hecho objetivo de la realidad, siempre que partamos de la idea aceptada de que usted que lee esto, y yo que lo escribo, existimos de manera independiente y no somos producto de la imaginaci\u00f3n de un gigante rojo habitante del planeta Bong. Si no partimos de ah\u00ed, mejor dejarlo, porque entonces nada de esto que le cuento tiene sentido. Pero supongamos que es as\u00ed y que no somos imaginaciones de un gigante inquieto. En tal caso, aunque el documento existe y \u00e9l mismo puede ser estudiado como un hecho del pasado, tambi\u00e9n es cierto que puede ser utilizado como un testimonio acerca de otros hechos del pasado. En este caso, cabe preguntarse, \u00bfes el texto en cuesti\u00f3n un testimonio fiel de lo que sucedi\u00f3 en noviembre de 1491 en Granada? \u00bfPodemos determinar de una vez y para siempre que eso fue lo que pas\u00f3? \u00bfQue los reyes llegaron a ese pacto exactamente? \u00bfQue ese documento refleja la verdad del pasado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed muchos historiadores le dir\u00e1n que s\u00ed: que la verdad \u2014algunos usar\u00e1n la uve may\u00fascula\u2014 es \u00e9sa y punto final, asunto zanjado, no hay m\u00e1s que hablar. Algunos historiadores tienen las ideas muy claras: piensen por un momento en la cantidad de libros de Historia que se presentan como \u201cla obra definitiva\u201d sobre un asunto determinado. Pretenden as\u00ed que la cuesti\u00f3n est\u00e1 cerrada, que ellos han alcanzado la verdad suprema y que los dem\u00e1s historiadores har\u00edan bien dedic\u00e1ndose a otro tema, porque nada m\u00e1s podr\u00e1n aportar sobre \u00e9se. Por suerte, nada de eso es cierto. Ning\u00fan tema est\u00e1 cerrado. Nunca. Todos se pueden volver a revisar, a mirar con otros ojos, a ser reinterpretados. Incluso cuando un documento parece cerrar de manera tan clara las posibilidades, como lo hace \u00e9se de los Reyes Cat\u00f3licos, no hay que obviar, desde luego, la posibilidad de nuevas interpretaciones que nos hagan ver el texto de otra manera; o incluso la posibilidad, al menos te\u00f3rica, de que en un futuro pueda llegar a aparecer otro documento que ponga en duda las verdades que tan s\u00f3lidas nos parecen ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imaginen por un momento que dentro de veinte a\u00f1os aparece en un archivo, en un legajo desatendido hasta entonces, una copia diferente del mencionado tratado, firmado de su pu\u00f1o y letra por los interesados, pero que hiciera una relaci\u00f3n de condiciones totalmente diferente. Si se encontrara un documento como \u00e9se, \u00bfqu\u00e9 dir\u00edamos de nuestra verdad con may\u00fasculas? Se impondr\u00eda la necesidad de revisar toda nuestra comprensi\u00f3n de la entrega de Granada, de reescribir la Historia; s\u00ed, pero se har\u00eda, otra vez, a partir de un hecho objetivo: ese nuevo documento cuya existencia cualquier observador independiente podr\u00eda verificar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es poco probable que un documento as\u00ed aparezca, pero no es imposible. As\u00ed que, \u00bfpor qu\u00e9 cerrar la posibilidad de antemano? Quiz\u00e1s nunca llegue a encontrarse ese hipot\u00e9tico documento, quiz\u00e1s no exista, pero eso nunca lo sabremos con total seguridad. Pero s\u00ed sabemos con seguridad que cada dos por tres se encuentran nuevos documentos que obligan a replantearse cuestiones, que obligan a reescribir algunos aspectos de la Historia. As\u00ed que, \u00bfpor qu\u00e9 no ser m\u00e1s prudentes a la hora de hablar de la verdad del pasado? Dar la verdad hist\u00f3rica por sentada de una vez y para siempre, es, en cierto modo, matar la Historia, convertirla en una ciencia muerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien es cierto que existen hechos del pasado, tal como la entrega de Granada, que est\u00e1n tan bien documentados, existen sobre ellos tantos testimonios independientes y coincidentes, que hemos llegado a tener un grado de certidumbre alt\u00edsimo acerca de su acaecimiento. La aparici\u00f3n de nueva documentaci\u00f3n sobre ellos, si bien podr\u00eda alterar en algo la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno, no podr\u00eda ponerlo en duda completamente mientras la mayor parte de los testimonios disponibles no pudiera ser descartada o reinterpretada de manera radicalmente diferente. Y a\u00fan as\u00ed, cuando estamos ante acontecimientos de tal importancia y trascendencia, su reconsideraci\u00f3n requerir\u00eda la reconsideraci\u00f3n de otros acontecimientos \u00edntimamente relacionados con aqu\u00e9l, lo cual requerir\u00eda descartar o reevaluar otros testimonios; lo que a su vez requerir\u00eda reconsiderar otros acontecimientos y otros testimonios; y as\u00ed indefinidamente. Por esta raz\u00f3n resulta tan complicado alterar el relato hist\u00f3rico en sus aspectos m\u00e1s importantes. Pero, en cualquier caso, si se hace, debe hacerse sobre una evidencia factual s\u00f3lidamente establecida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Historia trata de descubrir la verdad de lo que sucedi\u00f3 en el pasado, y explicarlo, a partir de hechos objetivos. Sin esos hechos nuestro relato acerca del pasado es inverificable, pura especulaci\u00f3n; pero esos hechos sobre los que se asienta la Historia tampoco son suficientes para conocer la verdad sobre el pasado en toda su amplitud. Lo \u00fanico que podemos afirmar con rotundidad es que existen una serie de hechos verificables, objetivos. Determinar si esos hechos reflejan realmente lo que sucedi\u00f3 en el pasado, o no, es algo que s\u00f3lo parcial y provisionalmente podemos llegar a establecer. La verdad de lo que pas\u00f3, en toda su magnitud, no podr\u00edamos llegar a saberla nunca. S\u00f3lo aquellas personas que vivieron los acontecimientos que nosotros estudiamos saben realmente lo que pas\u00f3; y a veces ni siquiera ellos se pondr\u00edan de acuerdo, no s\u00f3lo en su interpretaci\u00f3n, sino incluso en aspectos meramente factuales. Cojan varios peri\u00f3dicos de hoy y lean c\u00f3mo reflejan una misma noticia. Ver\u00e1n las discrepancias, incluso entre reporteros que presenciaron los mismos hechos. Y ahora pongan 50, 100, 1.000 a\u00f1os de distancia y comprender\u00e1n el problema al que se enfrentan los historiadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, a pesar de todo, los hechos son vitales. Son los que sostienen toda la empresa de la ciencia. Sin ellos m\u00e1s nos valdr\u00eda dedicarnos a otra cosa. <a href=\"https:\/\/www.historytoday.com\/david-wootton\/brief-history-facts\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Los hechos son la \u00fanica autoridad<\/a> en la ciencia. No importa lo bien construida que est\u00e9 una teor\u00eda, lo bonita que nos parezca o el apego que sintamos hacia ella. Si los hechos no la respaldan, es necesario descartarla; o, al menos, ponerla en cuarentena hasta que esos hechos est\u00e9n a nuestra disposici\u00f3n. Establecer hechos objetivos, verificables por cualquier observador independiente, es, pues, de vital importancia para poder llegar a interpretar de manera l\u00f3gica el pasado. Es una forma imperfecta de adquirir conocimiento, pero es lo mejor que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Descubriendo datos desconocidos, pero tambi\u00e9n comprobando, verificando y reinterpretando los datos y las afirmaciones anteriores, mediante un ejercicio continuo de ensayo y error, de incansable cr\u00edtica, es como la Historia avanza hacia un conocimiento m\u00e1s profundo del pasado, sin llegar nunca a conocerlo por completo. Sin ese reiterado ejercicio de comprobaci\u00f3n la Historia se convertir\u00eda en una disciplina estancada, muerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que, la pr\u00f3xima vez que lea un libro de Historia, no se quede pensando que todo lo que le cuenta es verdad, o es mentira: no acepte o rechace sus afirmaciones sin comprobarlas antes. T\u00f3mese la molestia de ir m\u00e1s all\u00e1. De lo contrario, no habr\u00e1 aprendido nada. S\u00f3lo se habr\u00e1 reafirmado en lo que ya cre\u00eda. Pero, para eso, antes debe ser exigente con los historiadores: p\u00eddales que apoyen sus afirmaciones sobre datos verificables, exija que le muestren los hechos, que en sus interpretaciones empleen la l\u00f3gica con propiedad, y que, cuando ignoren algo, o simplemente especulen, sean sinceros, claros, honestos. Y, sobre todo, no piense que lo que lee es la \u00faltima palabra. La Historia no est\u00e1 acabada, no es una ciencia muerta: siempre habr\u00e1 algo nuevo que decir, algo nuevo por descubrir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P.S.: Y, por supuesto, todo lo que les he contado es mentira.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-bright-blue-background-color has-bright-blue-color\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"para-ampliar\"><b>Para ampliar:<\/b><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Carr, Edward H.: <i>\u00bfQu\u00e9 es la Historia?<\/i>, 2\u00aa ed., con introducci\u00f3n de Richard J. Evans, Barcelona, Ariel, 2003.<\/li><li>Eco, Umberto: <i>Los l\u00edmites de la interpretaci\u00f3n<\/i>, Barcelona, Lumen, 1992.<\/li><li>Evans, Richard J.: <i>In defense of History<\/i>, Nueva York, W.W. Norton &amp; Co., 1999. Puede asimismo consultarse la extensa respuesta de Evans a sus cr\u00edticos en <a href=\"https:\/\/www.history.ac.uk\/ihr\/Focus\/Whatishistory\/evans.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cAuthor&#8217;s response to his critics\u201d<\/a>.<\/li><li>Feynman, Richard P.: <i>El car\u00e1cter de la ley f\u00edsica<\/i>, 2\u00aa ed., Barcelona, Tusquets, 2005 (cap. 7; puede consultarse tambi\u00e9n el v\u00eddeo original de las <a href=\"http:\/\/www.cornell.edu\/video\/playlist\/richard-feynman-messenger-lectures\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Messenger lectures<\/a> de la Universidad de Cornell, impartidas en 1964. El se\u00f1alado cap\u00edtulo del libro corresponde a la 7\u00aa conferencia ).<\/li><li>Hobsbawm, Eric J.: <a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=i-GeBAAAQBAJ&amp;printsec=frontcover&amp;hl=es#v=onepage&amp;q&amp;f=false\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sobre la historia<\/a>, Barcelona, Cr\u00edtica, 1998 (v\u00e9ase muy especialmente el cap\u00edtulo primero: \u201cDentro y fuera de la Historia\u201d).<\/li><li>Moradiellos, Enrique: <i>El oficio de historiador<\/i>, Madrid, Siglo XXI, 1994.<\/li><li>\u201c<a href=\"https:\/\/www.history.ac.uk\/ihr\/Focus\/Whatishistory\/index.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">What is History?<\/a>\u201d (2001), especial de <i>History in Focus<\/i>, publicaci\u00f3n digital del <a href=\"https:\/\/www.history.ac.uk\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Institute of Historical Research<\/a> de la Universidad de Londres, dedicado al an\u00e1lisis de la Historia como disciplina de las ciencias humanas.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Bravo L\u00f3pez<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[20,16,17,18,19],"coauthors":[261],"class_list":["post-129","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-metodo","tag-critica","tag-historia","tag-metodo-historico","tag-objetividad","tag-verdad","has-post-thumbnail","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=129"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3215,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/129\/revisions\/3215"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=129"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.alandalusylahistoria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}